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Parábola del sembrador\fm a\fm*

(Mt 13.1-9; Lc 8.4-8)

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Lc 8.26-39)

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Lc 4.16-30)

Lo que hace impuro al hombre

(Mt 15.1-20)

Jesús da de comer a una multitud\fm a\fm*

(Mt 15.32-39)

1 Otra vez comenzó Jesús a enseńar a la orilla del lago.bComo se reunió una gran multitud, subió a una barca que había en el lago y se sentó,cmientras la gente se quedaba en la orilla.d

La transfiguración de Jesús\fm b\fm*

(Mt 17.1-13; Lc 9.28-36)

2 Y se puso a enseńarles muchas cosas por medio de parábolas.eEn su enseńanza les decía: 3 “Oíd esto: Un sembrador salió a sembrar. 4 Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y llegaron las aves y se la comieron. 5 Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; aquella semilla brotó pronto, porque la tierra no era profunda; 6 pero el sol, al salir, la quemó, y como no tenía raíz, se secó.f

3. Jesús, el Mesías (6.6b–8.30)

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Lc 9.1-6)

7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron, de modo que la semilla no produjo grano. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y creció y dio una buena cosecha: unas espigas dieron treinta granos por semilla, otras dieron sesenta granos y otras cien.” 9 Y ańadió Jesús: –Los que tienen oídos, oigan.

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Lc 8.9-10)

10 Después, cuando Jesús se quedó a solas, los que estaban cerca de él y los doce discípulos le preguntaron qué significaba aquella parábola.

Los fariseos piden una seńal milagrosa

(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)

11 Les contestó: “A vosotros, Dios os daga conocer el secretohde su reino;pero a los que están fuera se les dice todo por medio de parábolas, 12 para que por mucho que miren no vean, y por mucho que oigan no entiendan; a no ser que se vuelvan a Dios y él los perdone.”i

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Lc 8.11-15)

13 Les dijo: “żNo entendéis esta parábola? żCómo, pues, vais a entender todas las demás?

Muerte de Juan el Bautista\fm k\fm*

(Mt 14.1-12; Lc 9.7-9)

La levadura de los fariseos

(Mt 16.5-12)

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Lc 9.37-43)

14 El que siembra la semilla representa al que anuncia el mensaje. 15 Hay quienes son como la semilla que cayó en el camino: oyen el mensaje, pero después de haberlo escuchado viene Satanás y les quita ese mensaje sembrado en su corazón. 16 Otros son comparables a la semilla sembrada entre las piedras: oyen el mensaje, y al pronto lo reciben con gusto, 17 pero como no tienen bastante raíz no pueden permanecer firmes; por eso, cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, pierden la fe. 18 Otros son como la semilla sembrada entre espinos: oyen el mensaje, 19 pero los negocios de este mundo les preocupan demasiado, el amor a las riquezas los engańa y su deseo es poseer todas las cosas. Todo eso entra en ellos, ahoga el mensaje y no le deja dar fruto. 20 Pero hay otros que oyen el mensaje y lo aceptan y dan una buena cosecha, lo mismo que la semilla sembrada en buena tierra: algunos de estos son como las espigas que dieron treinta granos por semilla, otros son como las que dieron sesenta y otros como las que dieron cien.”

El símil de la lámpara

(Lc 8.16-18)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Lc 8.40-56)

21 También les dijo: “żAcaso se trae una lámparajpara ponerla debajo de una vasijako debajo de la cama? No, una lámpara se pone en alto, para que alumbre.l

Jesús sana a un ciego en Betsaida\fm l\fm*

22 De la misma manera, no hay nada escondido que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a ponerse en claro.m 23 Los que tienen oídos, oigan.”

La fe de una mujer extranjera

(Mt 15.21-28)

24 También les dijo: “Fijaos en lo que oís. Con la misma medida con que midáis, Dios os medirá a vosotros,ny os dará todavía más. 25 Pues al que tiene, se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.”ń

Parábola del crecimiento de la semilla

26 Jesús dijo también: “Con el reino de Dios sucede como con el hombre que siembra en la tierra:

Pedro declara que Jesús es el Mesías\fm o\fm*

(Mt 16.13-20; Lc 9.18-21)

27 que lo mismo si duerme que si está despierto, lo mismo de noche que de día, la semilla nace y crece sin que él sepa cómo. 28 Y es que la tierra produce por sí misma: primero brota una hierba, luego se forma la espiga y, por último, el grano que llena la espiga. 29 Y cuando el grano ya está maduro, se siega,oporque ha llegado el tiempo de la cosecha."p

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Lc 13.18-19)

Jesús da de comer a una multitud\fm q\fm*

(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Lc 9.43-45)

30 También dijo Jesús: “żA qué se parece el reino de Dios, o con qué podremos compararlo?

Jesús sana a un sordo y tartamudo

II. JESÚS REVELA Y CUMPLE SU MISIÓN (8.31–16.20)\fm u\fm*

1. Jesús anuncia su muerte (8.31–11.11)

Jesús instruye a sus discípulos

(Mt 16.21-28; Lc 9.22-27)

31 Es como una semilla de mostazaqque se siembra en la tierra. Es la más pequeńa de todas las semillas del mundo; 32 pero, una vez sembrada, crece y se hace mayor que cualquiera otra planta del huerto, y echa ramas tan grandes que hasta los pájaros pueden anidar a su sombra.”r

El uso que Jesús hacía de las parábolas

(Mt 13.34-35)

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Lc 9.46-48)

33 De esta manera les enseńaba Jesús el mensaje, por medio de muchas parábolas como estas y hasta donde podían comprender. 34 No les decía nada sin parábolas, aunque a sus discípulos se lo explicaba todo aparte.s

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Lc 8.22-25)

35 Al anochecer de aquel mismo día, Jesús dijo a sus discípulos: –Pasemos a la otra orilla del lago.t 36 Entonces despidieron a la gente y llevaron a Jesús en la misma barca en que se encontraba.uOtras barcas le acompańaban. 37 De pronto se desató una tormenta; y el viento era tan fuerte, que las olas, cayendo sobre la barca, comenzaron a llenarla de agua.

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor

(Mt 10.42; Lc 9.49-50)

38 Pero Jesús se había dormido en la parte de popa, apoyado sobre una almohada. Le despertaron y le dijeron: –ˇMaestro!, żno te importa que nos estemos hundiendo? 39 Jesús se levantó, dio una orden al viento y le dijo al mar: –ˇSilencio! ˇCállate! El viento se detuvo y todo quedó completamente en calma. 40 Después dijo Jesús a sus discípulos: –żPor qué tanto miedo? żTodavía no tenéis fe? 41 Y ellos, muy asustados, se preguntaban unos a otros: –żQuién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?v

Parábola del sembrador\fm a\fm*

(Mt 13.1-9; Lc 8.4-8)

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Lc 8.26-39)

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Lc 4.16-30)

Lo que hace impuro al hombre

(Mt 15.1-20)

Jesús da de comer a una multitud\fm a\fm*

(Mt 15.32-39)

1 Llegaron a la otra orilla del lago, a la tierra de Gerasa.a

La transfiguración de Jesús\fm b\fm*

(Mt 17.1-13; Lc 9.28-36)

2 En cuanto Jesús bajó de la barca se le acercó un hombre que tenía un espíritu impuro. Este hombre había salido de entre las tumbas,b 3 porque vivía en ellas. Nadie podía sujetarlo ni siquiera con cadenas. 4 Pues aunque muchas veces lo habían atado de pies y manos con cadenas, siempre las había hecho pedazos, sin que nadie le pudiera dominar. 5 Andaba de día y de noche entre las tumbas y por los cerros, gritando y golpeándose con piedras. 6 Pero cuando vio de lejos a Jesús, echó a correr y, poniéndose de rodillas delante de él,

3. Jesús, el Mesías (6.6b–8.30)

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Lc 9.1-6)

7 le dijo a gritos: –ˇNo te metas conmigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo! ˇTe ruego, por Dios, que no me atormentes!c 8 Hablaba así porque Jesús le había dicho: –ˇEspíritu impuro, deja a ese hombre! 9 Jesús le preguntó: –żCómo te llamas? Él contestó: –Me llamo Legión,dporque somos muchos.

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Lc 8.9-10)

10 Y rogaba mucho a Jesús que no enviara los espíritus fuera de aquella región.

Los fariseos piden una seńal milagrosa

(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)

11 Y como cerca de allí, junto al monte, se hallaba paciendo una gran piara de cerdos,e 12 los espíritus le rogaron: –Mándanos a los cerdos y déjanos entrar en ellos.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Lc 8.11-15)

13 Jesús les dio permiso, y los espíritus impuros salieron del hombre y entraron en los cerdos. Estos, que eran unos dos mil, echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y se ahogaron.

Muerte de Juan el Bautista\fm k\fm*

(Mt 14.1-12; Lc 9.7-9)

La levadura de los fariseos

(Mt 16.5-12)

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Lc 9.37-43)

14 Los que cuidaban de los cerdos salieron huyendo, y contaron en el pueblo y por los campos lo sucedido. La gente acudió a ver lo que había pasado. 15 Y cuando llegaron a donde estaba Jesús, vieron sentado, vestido y en su cabal juicio al endemoniado que había tenido la legión de espíritus. La gente estaba asustada, 16 y los que habían visto lo sucedido con el endemoniado y con los cerdos, se lo contaron a los demás. 17 Entonces comenzaron a rogar a Jesús que se fuera de aquellos lugares. 18 Al volver Jesús a la barca, el hombre que había estado endemoniado le rogó que le dejara ir con él. 19 Pero Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: –Vete a tu casa, con tus parientes, y cuéntales todo lo que te ha hecho el Seńorfy cómo ha tenido compasión de ti. 20 El hombre se fue y comenzó a contar por los pueblos de Decápolis lo que Jesús había hecho por él. Y todos se quedaban admirados.g

El símil de la lámpara

(Lc 8.16-18)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Lc 8.40-56)

21 Cuando Jesús regresó en la barca al otro ladohdel lago, se le reunió mucha gente, y él se quedó en la orilla.

Jesús sana a un ciego en Betsaida\fm l\fm*

22 Llegó entonces uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, que al ver a Jesús se echó a sus pies 23 suplicándole con insistencia: –Mi hija se está muriendo: ven a poner tus manos sobre ella,ipara que sane y viva.

La fe de una mujer extranjera

(Mt 15.21-28)

24 Jesús fue con él, y mucha gente le acompańaba apretujándose a su alrededor. 25 Entre la multitud había una mujer que desde hacía doce ańos estaba enferma, con hemorragias.j

Parábola del crecimiento de la semilla

26 Había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado cuanto tenía sin que le hubiera servido de nada. Al contrario, iba de mal en peor.

Pedro declara que Jesús es el Mesías\fm o\fm*

(Mt 16.13-20; Lc 9.18-21)

27 Esta mujer, al saber lo que se decía de Jesús,kse le acercó por detrás, entre la gente, y le tocó la capa. 28 Porque pensaba: “Tan sólo con que toque su capa, quedaré sana.” 29 Al momento se detuvo su hemorragia, y sintió en el cuerpo que ya estaba sanada de su enfermedad.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Lc 13.18-19)

Jesús da de comer a una multitud\fm q\fm*

(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Lc 9.43-45)

30 Jesús, dándose cuenta de que había salido de él poder para sanar, se volvió a mirar a la gente y preguntó: –żQuién me ha tocado?

Jesús sana a un sordo y tartamudo

II. JESÚS REVELA Y CUMPLE SU MISIÓN (8.31–16.20)\fm u\fm*

1. Jesús anuncia su muerte (8.31–11.11)

Jesús instruye a sus discípulos

(Mt 16.21-28; Lc 9.22-27)

31 Sus discípulos le dijeron: –Ves que la gente te oprime por todas partes y preguntas: ‘żQuién me ha tocado?’ 32 Pero Jesús seguía mirando a su alrededor para ver quién le había tocado.

El uso que Jesús hacía de las parábolas

(Mt 13.34-35)

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Lc 9.46-48)

33 Entonces la mujer, temblando de miedo y sabiendo lo que le había sucedido, fue y se arrodilló delante de él, y le contó toda la verdad. 34 Jesús le dijo: –Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y libre ya de tu enfermedad.

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Lc 8.22-25)

35 Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegaron unos de casa del jefe de la sinagoga a decirle al padre de la nińa: –Tu hija ha muerto. żPara qué molestar más al Maestro? 36 Pero Jesús, sin hacer caso de ellos,ldijo al jefe de la sinagoga: –No tengas miedo. Cree solamente. 37 Y sin dejar que nadie le acompańara, aparte de Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago,

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor

(Mt 10.42; Lc 9.49-50)

38 se dirigió a casa del jefe de la sinagoga. Allí, al ver el alboroto y la gente que lloraba y gritaba,m 39 entró y les dijo: –żPor qué alborotáis y lloráis de esa manera? La nińa no está muerta, sino dormida.n 40 La gente se burlaba de Jesús, pero él los hizo salir a todos, y tomando al padre, a la madre y a los que le acompańaban, entró donde estaba la nińa. 41 La tomó de la mano y le dijo: –Talita, cum (que significa: “Muchacha, a ti te digo: levántate.”)ń

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-9; Lc 17.1-2)

42 Al momento, la muchacha, que tenía doce ańos, se levantó y echó a andar. Y la gente se quedó muy impresionada. 43 Jesús ordenó severamente que no se lo contaran a nadie,oy luego mandó que dieran de comer a la nińa.

Parábola del sembrador\fm a\fm*

(Mt 13.1-9; Lc 8.4-8)

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Lc 8.26-39)

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Lc 4.16-30)

Lo que hace impuro al hombre

(Mt 15.1-20)

Jesús da de comer a una multitud\fm a\fm*

(Mt 15.32-39)

1 Jesús se fue de allí a su propia tierra,ay sus discípulos le acompańaron.

La transfiguración de Jesús\fm b\fm*

(Mt 17.1-13; Lc 9.28-36)

2 Cuando llegó el sábado comenzó a enseńar en la sinagoga.bLa multitud, al oir a Jesús, se preguntaba admirada: –żDónde ha aprendido este tantas cosas? żDe dónde ha sacado esa sabiduría y los milagros que hace? 3 żNo es este el carpintero,cel hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? żY no viven sus hermanas también aquí, entre nosotros?dY no quisieron hacerle caso. 4 Por eso, Jesús les dijo: –En todas partes se honra a un profeta, menos en su propia tierra,eentre sus parientes y en su propia casa. 5 No pudo hacer allí ningún milagro, aparte de sanar a unos pocos enfermos poniendo las manos sobre ellos. 6 Y estaba asombrado porque aquella gente no creía en él. Jesús recorría las aldeas cercanas, enseńando.

3. Jesús, el Mesías (6.6b–8.30)

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Lc 9.1-6)

7 Llamó a los doce discípulos y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus impuros.f 8 Les ordenó que, aparte de un bastón, no llevaran nada para el camino: ni pan ni provisiones ni dinero. 9 Podían calzar sandalias, pero no llevar ropa de repuesto.g

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Lc 8.9-10)

10 Les dijo: –Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta que os marchéis del lugar.

Los fariseos piden una seńal milagrosa

(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)

11 Y si en algún lugar no os reciben ni quieren escucharos, salid de allí y sacudíos el polvo de los pieshpara que les sirva de advertencia.i 12 Entonces salieron los discípulos a decir a la gente que se volviera a Dios.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Lc 8.11-15)

13 También expulsaron muchos demonios y sanaron a muchos enfermos ungiéndolos con aceite.j

Muerte de Juan el Bautista\fm k\fm*

(Mt 14.1-12; Lc 9.7-9)

La levadura de los fariseos

(Mt 16.5-12)

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Lc 9.37-43)

14 El rey Herodesloyó hablar de Jesús, porque su fama había corrido por todas partes, y algunos decían: “Juan el Bautista ha resucitado, y por eso tiene este poder milagroso.” 15 Otros decían: “Es el profeta Elías.” Y otros: “Es un profeta como los antiguos profetas.”m 16 Pero Herodes decía al oir estas cosas: –Ese es Juan. Yo mandé cortarle la cabeza, pero ha resucitado. 17 Es que Herodes, por causa de Herodías, había mandado apresar a Juan y le había hecho encadenar en la cárcel. Herodías era esposa de Felipe, hermano de Herodes, pero Herodes se había casado con ella.n 18 Y Juan le había dicho a Herodes: “No puedes tener por tuya a la mujer de tu hermano.”ń 19 Herodías odiaba a Juan y quería matarlo; pero no podía, 20 porque Herodes le temía y le protegía sabiendo que era un hombre justo y santo; y aun cuando al oirle se quedaba perplejo,ole escuchaba de buena gana.

El símil de la lámpara

(Lc 8.16-18)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Lc 8.40-56)

21 Pero Herodías vio llegar su oportunidad cuando Herodes, en su cumpleańos, dio un banquete a sus jefes y comandantes y a las personas importantes de Galilea.

Jesús sana a un ciego en Betsaida\fm l\fm*

22 La hija de Herodíaspentró en el lugar del banquete y bailó, y tanto gustó el baile a Herodes y a los que estaban cenando con él, que el rey dijo a la muchacha: –Pídeme lo que quieras y yo te lo daré. 23 Y le juró una y otra vez que le daría cualquier cosa que pidiera, aunque fuese la mitad del país que él gobernaba.

La fe de una mujer extranjera

(Mt 15.21-28)

24 Ella salió y preguntó a su madre: –żQué puedo pedir? Le contestó: –Pide la cabeza de Juan el Bautista. 25 La muchacha entró de prisa donde estaba el rey y le dijo: –Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.

Parábola del crecimiento de la semilla

26 El rey se disgustó mucho, pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, no quiso negarle lo que pedía.

Pedro declara que Jesús es el Mesías\fm o\fm*

(Mt 16.13-20; Lc 9.18-21)

27 Así que envió en seguida a un soldado con la orden de traerle la cabeza de Juan. 28 Fue el soldado a la cárcel, le cortó la cabeza a Juan y la puso en una bandeja. Se la dio a la muchacha y ella se la entregó a su madre. 29 Cuando los seguidores de Juan lo supieron, tomaron el cuerpo y lo pusieron en una tumba.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Lc 13.18-19)

Jesús da de comer a una multitud\fm q\fm*

(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Lc 9.43-45)

30 Después de esto, los apóstoles se reunieron con Jesúsry le contaron todo lo que habían hecho y enseńado.

Jesús sana a un sordo y tartamudo

II. JESÚS REVELA Y CUMPLE SU MISIÓN (8.31–16.20)\fm u\fm*

1. Jesús anuncia su muerte (8.31–11.11)

Jesús instruye a sus discípulos

(Mt 16.21-28; Lc 9.22-27)

31 Jesús les dijo: –Venid, vosotros solos, a descansar un poco a un lugar apartado. Porque iba y venía tanta gente que ellos ni siquiera tenían tiempo para comer. 32 Así que Jesús y sus apóstoles se fueron en una barca a un lugar apartado.s

El uso que Jesús hacía de las parábolas

(Mt 13.34-35)

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Lc 9.46-48)

33 Pero muchos los vieron ir y los reconocieron; entonces, de todos los pueblos, corrieron allá y se les adelantaron. 34 Al bajar Jesús de la barca vio la multitud, y sintió compasión de ellos porque estaban como ovejas que no tienen pastor;ty comenzó a enseńarles muchas cosas.

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Lc 8.22-25)

35 Por la tarde, sus discípulos se le acercaron y le dijeron: –Ya es tarde, y este es un lugar solitario. 36 Despide a la gente, para que vayan a los campos y las aldeas de alrededor y se compren algo de comer. 37 Pero Jesús les contestó: –Dadles vosotros de comer. Respondieron: –żQuieres que vayamos a comprar doscientos denariosude pan para darles de comer?

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor

(Mt 10.42; Lc 9.49-50)

38 Jesús les dijo: –żCuántos panes tenéis? Id a verlo. Cuando lo averiguaron, le dijeron: –Cinco panes y dos peces. 39 Mandó que la gente se recostara en grupos sobre la hierba verde, 40 y se hicieron grupos de cien y de cincuenta. 41 Luego Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos peces y, mirando al cielo, dio gracias a Dios,vpartió los panes y se los dio a sus discípulos para que los repartieran entre la gente. Repartió también entre todos los dos peces.

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-9; Lc 17.1-2)

42 Todos comieron hasta quedar satisfechos, 43 y todavía llenaron doce canastas con los trozos sobrantes de pan y pescado.w 44 Los que comieron de aquellos panes fueron cinco mil hombres.

Jesús anda sobre el agua

(Mt 14.22-27; Jn 6.16-21)

45 Después de esto, Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca, para que llegaran antes que él a la otra orilla del lago, a Betsaida,xmientras él despedía a la gente. 46 Y cuando la hubo despedido, se fue al monte a orar. 47 Al llegar la noche, la barca ya estaba en medio del lago. Jesús, que se había quedado solo en tierra, 48 vio que remaban con dificultad porque tenían el viento en contra. De madrugadayfue Jesús hacia ellos andando sobre el agua, pero hizo como si quisiera pasar de largo. 49 Ellos, al verle andar sobre el agua, pensaron que era un fantasma y gritaron, 50 porque todos le vieron y se asustaron. Pero él les habló en seguida, diciéndoles: –ˇÁnimo, soy yo, no tengáis miedo! 51 Subió a la barca y se calmó el viento. Ellos se quedaron muy asombrados, 52 porque no habían entendido el milagro de los panes y aún tenían la mente embotada.

Jesús sana enfermos en Genesaret\fm z\fm*

(Mt 14.34-36)

53 Atravesaron el lago y llegaron a la tierra de Genesaret,adonde amarraron la barca a la orilla. 54 Tan pronto como bajaron de la barca, la gente reconoció a Jesús. 55 Recorrieron toda aquella región, y comenzaron a llevar enfermos en camillas a donde sabían que estaba Jesús. 56 Y dondequiera que él entraba, ya fueran aldeas, pueblos o campos, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su capa. Y todos los que la tocaban quedaban sanados.

Parábola del sembrador\fm a\fm*

(Mt 13.1-9; Lc 8.4-8)

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Lc 8.26-39)

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Lc 4.16-30)

Lo que hace impuro al hombre

(Mt 15.1-20)

Jesús da de comer a una multitud\fm a\fm*

(Mt 15.32-39)

1 Se acercaron los fariseos a Jesús, junto con unos maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén.

La transfiguración de Jesús\fm b\fm*

(Mt 17.1-13; Lc 9.28-36)

2 Y al ver que algunos discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin haber cumplido con el rito de lavárselas, los criticaron.a 3 (Porque los fariseos –y todos los judíos– siguen la tradición de sus antepasadosbde no comer sin antes lavarse cuidadosamenteclas manos. 4 Y al volver del mercado, no comen sin antes cumplir con el rito de lavarse. Y aún tienen otras muchas costumbres, como lavar los vasos, los jarros, las vasijas de metal y las camas.)d 5 Por eso, los fariseos y los maestros de la ley preguntaron a Jesús: –żPor qué tus discípulos no siguen la tradición de nuestros antepasados? żPor qué comen con las manos impuras? 6 Jesús les contestó: –Bien habló el profeta Isaías de lo hipócritas que sois, cuando escribió:
‘Este pueblo me honra de labios afuera,
pero su corazón está lejos de mí.

3. Jesús, el Mesías (6.6b–8.30)

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Lc 9.1-6)

7 De nada sirve que me rinda culto,
pues sus enseńanzas son mandatos de hombres.’e
8 Porque vosotros os apartáis del mandato de Dios para seguir las tradiciones de los hombres. 9 También les dijo: –Vosotros, para mantener vuestras propias tradiciones, pasáis por alto el mandato de Dios.

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Lc 8.9-10)

10 Pues Moisés dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’fy ‘El que maldiga a su padre o a su madre, será condenado a muerte.’g

Los fariseos piden una seńal milagrosa

(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)

11 Pero vosotros afirmáis que un hombre puede decirle a su padre o a su madre: ‘No puedo socorrerte, porque todo lo que tengo es corbán’h(es decir, “ofrecido a Dios”); 12 y también afirmáis que ese hombre ya no está obligado a socorrer a su padre o a su madre.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Lc 8.11-15)

13 De esa manera invalidáis el mandato de Dios con tradiciones que os trasmitís unos a otros. Y hacéis otras muchas cosas parecidas.

Muerte de Juan el Bautista\fm k\fm*

(Mt 14.1-12; Lc 9.7-9)

La levadura de los fariseos

(Mt 16.5-12)

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Lc 9.37-43)

14 Luego Jesús llamó a la gente y dijo: –Escuchadme todos y entended: 15 Nada de lo que entra de fuera puede hacer impuro al hombre.iLo que sale del corazón del hombre es lo que le hace impuro. [ 16 ] j 17 Cuando Jesús dejó a la gente y entró en casa,ksus discípulos le preguntaron sobre esta enseńanza. 18 Él les dijo: –żAsí que vosotros tampoco lo entendéis? żNo comprendéis que ninguna cosa que entra de fuera puede hacer impuro al hombre? 19 Porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y después sale del cuerpo. Con esto quiso decir que todos los alimentos son puros,l 20 y ańadió: –Lo que sale del hombre, eso sí le hace impuro.

El símil de la lámpara

(Lc 8.16-18)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Lc 8.40-56)

21 Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los asesinatos,

Jesús sana a un ciego en Betsaida\fm l\fm*

22 los adulterios, la codicia, las maldades, el engańo, los vicios, la envidia, los chismes, el orgullo y la falta de juicio.m 23 Todas estas cosas malas salen de dentro y hacen impuro al hombre.

La fe de una mujer extranjera

(Mt 15.21-28)

24 De allí pasó Jesús a la región de Tiro.nEntró en una casa sin querer que se supiera, pero no pudo ocultarlo. 25 Pronto supo de él la madre de una muchacha que tenía un espíritu impuro; y fue y se arrodilló a los pies de Jesús.

Parábola del crecimiento de la semilla

26 Era una mujer extranjera, de nacionalidad sirofenicia.ńFue, pues, y rogó a Jesús que expulsara de su hija al demonio;

Pedro declara que Jesús es el Mesías\fm o\fm*

(Mt 16.13-20; Lc 9.18-21)

27 pero Jesús le dijo: –Deja que los hijos coman primero, porque no está bien quitar el pan a los hijos y dárselo a los perros.o 28 –Sí, Seńor –respondió ella–, pero hasta los perros comen debajo de la mesa las migajas que dejan caer los hijos. 29 Jesús le dijo: –Bien has hablado. Puedes irte: el demonio ya ha salido de tu hija.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Lc 13.18-19)

Jesús da de comer a una multitud\fm q\fm*

(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Lc 9.43-45)

30 Cuando la mujer llegó a su casa encontró a la nińa en la cama; el demonio ya había salido de ella.

Jesús sana a un sordo y tartamudo

II. JESÚS REVELA Y CUMPLE SU MISIÓN (8.31–16.20)\fm u\fm*

1. Jesús anuncia su muerte (8.31–11.11)

Jesús instruye a sus discípulos

(Mt 16.21-28; Lc 9.22-27)

31 Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón y los pueblos de la región de Decápolis,pllegó al lago de Galilea. 32 Allí le llevaron un sordo y tartamudo, y le pidieron que pusiera su mano sobre él.q

El uso que Jesús hacía de las parábolas

(Mt 13.34-35)

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Lc 9.46-48)

33 Jesús se lo llevó a un lado, aparte de la gente, le metió los dedos en los oídos y con saliva le tocó la lengua.r 34 Luego, mirando al cielo, suspiró y dijo al hombre: –ˇEfatá!s(es decir, “ˇÁbrete!”).

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Lc 8.22-25)

35 Al momento se abrieron los oídos del sordo, su lengua quedó libre de trabas y hablaba correctamente. 36 Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie;tpero cuanto más se lo mandaba, tanto más lo contaban ellos. 37 Llenos de asombro, decían: –Todo lo hace bien. ˇHasta hace oir a los sordos y hablar a los mudos!u

Parábola del sembrador\fm a\fm*

(Mt 13.1-9; Lc 8.4-8)

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Lc 8.26-39)

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Lc 4.16-30)

Lo que hace impuro al hombre

(Mt 15.1-20)

Jesús da de comer a una multitud\fm a\fm*

(Mt 15.32-39)

1 Un día en que de nuevo se había juntado mucha gente y no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:

La transfiguración de Jesús\fm b\fm*

(Mt 17.1-13; Lc 9.28-36)

2 –Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. 3 Y si los envío en ayunas a sus casas pueden desfallecer por el camino, porque algunos han venido de lejos. 4 Sus discípulos le contestaron: –żPero cómo se les puede dar de comer en un lugar como este, donde no vive nadie? 5 Jesús les preguntó: –żCuántos panes tenéis? –Siete –dijeron ellos. 6 Mandó entonces que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y, habiendo dado gracias a Dios, los partió, los dio a sus discípulos y ellos los repartieron entre la gente.

3. Jesús, el Mesías (6.6b–8.30)

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Lc 9.1-6)

7 Tenían también unos cuantos peces; Jesús dio gracias a Diosbpor ellos, y también mandó repartirlos. 8 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y llenaron todavía siete canastas con los trozos sobrantes. 9 Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Después de esto, Jesús los despidió,

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Lc 8.9-10)

10 subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.c

Los fariseos piden una seńal milagrosa

(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)

11 Llegaron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús. Para tenderle una trampa, le pidieron alguna seńal milagrosa que probara que él venía de parte de Dios.d 12 Jesús suspiró profundamente y dijo: –żPor qué pide esta gente una seńal milagrosa?eOs aseguro que no se les dará ninguna seńal.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Lc 8.11-15)

13 Entonces los dejó, y volviendo a entrar en la barca se fue a la otra orilla del lago.f

Muerte de Juan el Bautista\fm k\fm*

(Mt 14.1-12; Lc 9.7-9)

La levadura de los fariseos

(Mt 16.5-12)

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Lc 9.37-43)

14 Se habían olvidado de llevar algo de comer y solamente tenían un pan en la barca. 15 Jesús les advirtió: –Mirad, guardaos de la levadura de los fariseosgy de la levadura de Herodes.h 16 Los discípulos comentaban entre sí que no tenían pan. 17 Jesús se dio cuenta de ello y les dijo: –żPor qué comentáis que no tenéis pan? żTodavía no comprendéis ni entendéis nada? żTan embotada tenéis la mente? 18 żTenéis ojos y no veis, y oídos y no oís?iżYa no recordáis, 19 cuando repartí los cinco panes entre cinco mil hombres, cuántas canastas llenas de trozos recogisteis? Ellos contestaron: –Doce.j 20 –Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, żcuántos cestos llenos recogisteis? Contestaron: –Siete.k

El símil de la lámpara

(Lc 8.16-18)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Lc 8.40-56)

21 Entonces les dijo: –żTodavía no entendéis?

Jesús sana a un ciego en Betsaida\fm l\fm*

22 Llegaron a Betsaida,my llevaron un ciego a Jesús y le rogaron que lo tocara. 23 Jesús tomó de la mano al ciego y lo sacó fuera del pueblo. Le mojó los ojos con saliva,npuso las manos sobre él y le preguntó si veía algo.

La fe de una mujer extranjera

(Mt 15.21-28)

24 El ciego comenzó a ver y dijo: –Veo gente. Me parecen árboles que andan. 25 Jesús le puso otra vez las manos sobre los ojos, y el hombre miró con atención y quedó sanado: ya todo lo veía claramente.

Parábola del crecimiento de la semilla

26 Entonces lo mandó a su casa y le dijo: –No vuelvas al pueblo.ń

Pedro declara que Jesús es el Mesías\fm o\fm*

(Mt 16.13-20; Lc 9.18-21)

27 Después de esto, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de la región de Cesarea de Filipo.pEn el camino preguntó a sus discípulos: –żQuién dice la gente que soy yo? 28 Ellos contestaron: –Unos dicen que eres Juan el Bautista;qotros, que eres Elías,ry otros, que eres uno de los profetas. 29 –Y vosotros, żquién decís que soy? –les preguntó. Pedro le respondió: –Tú eres el Mesías.s

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Lc 13.18-19)

Jesús da de comer a una multitud\fm q\fm*

(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Lc 9.43-45)

30 Pero Jesús les ordenó que no hablaran de él a nadie.t

Jesús sana a un sordo y tartamudo

II. JESÚS REVELA Y CUMPLE SU MISIÓN (8.31–16.20)\fm u\fm*

1. Jesús anuncia su muerte (8.31–11.11)

Jesús instruye a sus discípulos

(Mt 16.21-28; Lc 9.22-27)

31 Comenzó Jesús a enseńarles que el Hijo del hombre tenía que sufrir mucho, y que sería rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Les dijo que lo iban a matar, pero que resucitaría a los tres días. 32 Esto se lo advirtió claramente. Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderle.

El uso que Jesús hacía de las parábolas

(Mt 13.34-35)

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Lc 9.46-48)

33 Pero Jesús se volvió, miró a los discípulos y reprendió a Pedro diciéndole: –ˇApártate de mí, Satanás!vTú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres. 34 Luego llamó Jesús a sus discípulos y a la gente, y dijo: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame.

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Lc 8.22-25)

35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía y del evangelio, la salvará.w 36 żDe qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? 37 O también, żcuánto podrá pagar el hombre por su vida?x

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor

(Mt 10.42; Lc 9.49-50)

38 Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi mensaje delante de esta gente infielyy pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre y con sus santos ángeles.z

Parábola del sembrador\fm a\fm*

(Mt 13.1-9; Lc 8.4-8)

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Lc 8.26-39)

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Lc 4.16-30)

Lo que hace impuro al hombre

(Mt 15.1-20)

Jesús da de comer a una multitud\fm a\fm*

(Mt 15.32-39)

1 También les decía Jesús: –Os aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin haber visto el reino de Dios llegar con poder.a

La transfiguración de Jesús\fm b\fm*

(Mt 17.1-13; Lc 9.28-36)

2 Seis días después, Jesús se fue a un monte alto, llevando con él solamente a Pedro, Santiago y Juan. Allí, en presencia de ellos, cambió la apariencia de Jesús. 3 Sus ropas se volvieron brillantes y blancas, como nadie podría dejarlas por mucho que las lavara. 4 Y vieron a Elías y Moisés,cque conversaban con Jesús. 5 Pedro le dijo a Jesús: –Maestro, ˇqué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. 6 Es que los discípulos estaban asustados y Pedro no sabía qué decir.

3. Jesús, el Mesías (6.6b–8.30)

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Lc 9.1-6)

7 En esto vino una nube que los envolvió en su sombra.dY de la nube salió una voz: –Este es mi Hijo amado.eEscuchadle.f 8 Al momento, al mirar a su alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino sólo a Jesús. 9 Mientras bajaban del monte les encargó Jesús que no contaran a nadieglo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado.

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Lc 8.9-10)

10 Así que guardaron el secreto entre ellos, aunque se preguntaban qué sería eso de resucitar.

Los fariseos piden una seńal milagrosa

(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)

11 Preguntaron a Jesús: –żPor qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero? 12 Él les contestó: –Es cierto que Elías ha de venir primero y ha de poner todas las cosas en orden. Pero żpor qué dicen las Escrituras que el Hijo del hombre ha de sufrir y ser despreciado?

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Lc 8.11-15)

13 En cuanto a Elías, yo os digo que ya vino, y que le hicieron todo lo que quisieron, como dicen las Escrituras que le había de suceder.h

Muerte de Juan el Bautista\fm k\fm*

(Mt 14.1-12; Lc 9.7-9)

La levadura de los fariseos

(Mt 16.5-12)

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Lc 9.37-43)

14 Cuando regresaron a donde estaban los discípulos, los encontraron rodeados de una gran multitud, y algunos maestros de la ley discutían con ellos. 15 Al ver a Jesús, todos corrieron a saludarle llenos de admiración. 16 Él les preguntó: –żQué estáis discutiendo con ellos? 17 Uno de los presentes contestó: –Maestro, te he traído aquí a mi hijo, porque tiene un espíritu que le ha dejado mudo. 18 Dondequiera que se encuentre, el espíritu se apodera de él y lo arroja al suelo; entonces echa espuma por la boca, le rechinan los dientes y se queda rígido.iHe pedido a tus discípulos que expulsen ese espíritu, pero no han podido. 19 Jesús contestó: –ˇOh, gente sin fe!, żhasta cuándo habré de estar con vosotros? żHasta cuándo habré de soportaros? ˇTraedme aquí al muchacho! 20 Entonces llevaron al muchacho ante Jesús. Pero en cuanto el espíritu vio a Jesús, hizo que le diera un ataque al muchacho, que cayó al suelo revolcándose y echando espuma por la boca.

El símil de la lámpara

(Lc 8.16-18)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Lc 8.40-56)

21 Jesús preguntó al padre: –żDesde cuándo le pasa esto? –Desde nińo –contestó el padre–.

Jesús sana a un ciego en Betsaida\fm l\fm*

22 Y muchas veces ese espíritu lo ha arrojado al fuego y al agua, para matarlo. Así que, si puedes hacer algo, ten compasión de nosotros y ayúdanos. 23 Jesús le dijo: –żCómo que ‘si puedes’?jˇPara el que cree, todo es posible!k

La fe de una mujer extranjera

(Mt 15.21-28)

24 Entonces el padre del muchacho gritó: –Yo creo. ˇAyúdame a creer más! 25 Al ver Jesús que se estaba reuniendo mucha gente, reprendió al espíritu impuro diciéndole: –Espíritu mudo y sordo, te ordeno que salgas de este muchacho y no vuelvas a entrar en él.

Parábola del crecimiento de la semilla

26 El espíritu gritó e hizo que al muchacho le diera otro ataque. Luego salió de él dejándolo como muerto, de modo que muchos decían que, en efecto, estaba muerto.

Pedro declara que Jesús es el Mesías\fm o\fm*

(Mt 16.13-20; Lc 9.18-21)

27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó; y el muchacho se puso en pie. 28 Luego Jesús entró en una casa,ly sus discípulos le preguntaron aparte: –żPor qué nosotros no pudimos expulsar ese espíritu? 29 Jesús les contestó: –A esta clase de demonios solamente se la puede expulsar por medio de la oración.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Lc 13.18-19)

Jesús da de comer a una multitud\fm q\fm*

(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Lc 9.43-45)

30 Cuando se fueron de allí, pasaron por Galilea. Pero Jesús no quiso que nadie lo supiera,

Jesús sana a un sordo y tartamudo

II. JESÚS REVELA Y CUMPLE SU MISIÓN (8.31–16.20)\fm u\fm*

1. Jesús anuncia su muerte (8.31–11.11)

Jesús instruye a sus discípulos

(Mt 16.21-28; Lc 9.22-27)

31 porque estaba enseńando a sus discípulos. Les decía: –El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; pero tres días después resucitará.m 32 Ellos no entendían estas palabras, pero tenían miedo de hacerle preguntas.

El uso que Jesús hacía de las parábolas

(Mt 13.34-35)

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Lc 9.46-48)

33 Llegaron a la ciudad de Cafarnaún. Estando ya en casa,nJesús les preguntó: –żQué veníais discutiendo por el camino? 34 Pero se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre cuál de ellos era el más importante.ń

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Lc 8.22-25)

35 Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: –El que quiera ser el primero, deberá ser el último de todos y servir a todos.o 36 Luego puso un nińo en medio de ellos, y tomándolo en brazos les dijo: 37 –El que recibe en mi nombre a un nińo como este, a mí me recibe; y el que a mí me recibe, no solo me recibe a mí, sino también a aquel que me envió.p

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor

(Mt 10.42; Lc 9.49-50)

38 Juan le dijo: –Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre; pero se lo hemos prohibido, porque no es de los nuestros. 39 Jesús contestó: –No se lo prohibáis, porque nadie que haga un milagro en mi nombre podrá luego hablar mal de mí. 40 El que no está contra nosotros, está a nuestro favor.q 41 El que os dé aunque solo sea un vaso de agua por ser vosotros de Cristo, os aseguro que tendrá su recompensa.r

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-9; Lc 17.1-2)

42 “Al que haga caer en pecado a uno de estos pequeńos que creen en mí, más le valdría que lo arrojaran al mar con una gran piedra de molino atada al cuello.s 43 Si tu mano te hace caer en pecado, córtala;tes mejor para ti entrar manco en la vida. que con las dos manos ir a parar al infierno,udonde el fuego no se puede apagar. [ 44 ] v

Jesús anda sobre el agua

(Mt 14.22-27; Jn 6.16-21)

45 Y si tu pie te hace caer en pecado, córtalo; es mejor para ti entrar cojo en la vida, que con los dos pies ser arrojado al infierno. [ 46 ] w 47 Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácalo; es mejor para ti entrar con un solo ojo en el reino de Dios, que con los dos ojos ser arrojado al infierno,x 48 donde los gusanos no mueren y el fuego no se apaga.y 49 “Porque todos serán salados con fuego.z 50 La sal es buena, pero si deja de ser salada, żcómo volveréis a hacerla útil?aTened sal en vosotros y vivid en paz unos con otros.”b