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El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 El ángel del Seńorafue de Guilgal a Boquim y dijo a los israelitas: “Yo os saqué de Egipto, y os he traído a esta tierra que prometí a vuestros antepasados cuando les dije: ‘Nunca romperé mi pacto con vosotros, 2 con tal que no hagáis ningún pacto con los habitantes de esa tierra, cuyos altares debéis destruir.’ Pero no me obedecisteis, ˇy mirad lo que habéis hecho!b

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Por eso ahora os digo: No voy a echar a esos pueblos de delante de vosotros, y ellos y sus dioses serán para vosotros una trampa.” 4 Cuando el ángel del Seńor acabó de hablar, todos los israelitas se echaron a llorar a gritos. 5 Por eso llamaron Boquimca aquel lugar, y allí ofrecieron sacrificios al Seńor.

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 Cuando Josué se despidió de los israelitas, cada uno se fue a tomar posesión de la tierra que le había tocado.

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Mientras él vivió, los israelitas mantuvieron el culto al Seńor; y también mientras vivieron los ancianos que sobrevivieron a Josué, que habían visto todos los grandes hechos del Seńor en favor de Israel. 8 Pero murió Josué, a la edad de ciento diez ańos, 9 y lo enterraron en su propio terreno de Timnat-será,eque está al norte del monte Gaas, en los montes de Efraín. 10 Murieron también todos los israelitas de la época de Josué, y por eso los que nacieron después no sabían nada del Seńor ni de sus actos en favor de Israel.

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 Pero los hechos de los israelitas fueron malos a los ojos del Seńor, pues empezaron a adorar a las diferentes representaciones de Baal.

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 Dejaron al Seńor, el Dios de sus antepasados que los había sacado de Egipto, y se entregaron a adorar a los dioses de la gente que vivía alrededor, provocando así la ira del Seńor. 13 Dejaron al Seńor por adorar a Baal y a las diferentes representaciones de Astarté,g 14 y por eso el furor del Seńor se encendió contra Israel e hizo que los ladrones los despojaran de lo que tenían, y que sus enemigos de alrededor los derrotaran sin que ellos pudieran hacerles frente. 15 Cada vez que marchaban a la batalla, el Seńor se ponía en contra suya y les iba mal, según él mismo se lo había anunciado. Sin embargo, aunque el Seńor puso a los israelitas en aprietos, 16 también hizo surgir caudillos que los libraran de quienes los despojaban. 17 Pero los israelitas no hicieron caso a aquellos caudillos, sino que fueron infieles al Seńor y adoraron a otros dioses. Sus antepasados habían obedecido los mandamientos del Seńor, pero ellos no siguieron su ejemplo. 18 Cada vez que el Seńor hacía surgir un caudillo, también lo ayudaba, y durante la vida del caudillo libraba a los israelitas del poder de sus enemigos, pues sentía compasión de ellos al oirlos gemir por causa de la opresión que sufrían. 19 Pero cuando el caudillo moría, ellos volvían a corromperse y se hacían peores que sus padres, sirviendo y adorando a otros dioses. No abandonaban sus malas prácticas ni su terca conducta. 20 Por eso el Seńor se enfureció contra Israel, y dijo: “Esta gente rompe el pacto que yo hice con sus antepasados, y no quiere obedecerme. 21 Por lo tanto, no volveré a desalojar ante ellos a ninguno de los pueblos que Josué no desalojó antes de morir.” 22 Con esto el Seńor quería ver si los israelitas seguirían o no el camino del Seńor, como antes lo habían seguido sus antepasados. 23 Por eso el Seńor no desalojó en seguida a las naciones que no había entregado en manos de Josué, sino que les permitió quedarse.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Estos son los pueblos que el Seńor dejó en la región para poner a prueba a los israelitas que aún no habían nacido cuando se luchó por conquistar Canaán. 2 El Seńor los dejó para que aprendieran a pelear los que nunca habían estado en el campo de batalla.

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Quedaron los cinco jefes filisteos, todos los cananeos, los sidonios y los heveos que vivían en los montes del Líbano, desde el monte de Baal-hermón hasta el paso de Hamat.a 4 Con ellos el Seńor quiso poner a prueba a los israelitas, para ver si obedecían los mandamientos que él había dado a sus antepasados por medio de Moisés. 5 Y así los israelitas empezaron a vivir entre los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos,

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 y los hijos y las hijas de los israelitas se casaron con los hijos y las hijas de aquellos pueblos, y adoraron a sus dioses.

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Los hechos de los israelitas fueron malos a los ojos del Seńor, pues se olvidaron de él y adoraron a las diferentes representaciones de Baalby de Astarté.c 8 Por eso la ira del Seńor se encendió contra ellos, y los entregó al poder de Cusán-risataim, rey de Mesopotamia.dDurante ocho ańos, los israelitas tuvieron que servir a Cusán-risataim, 9 hasta que suplicaron al Seńor y él hizo que surgiera alguien para salvarlos. Este salvador fue Otoniel,ehijo de Quenaz, hermano menor de Caleb: 10 el espíritu del Seńor vino sobrefOtoniel, que acaudilló a los israelitas; salió a la batalla y el Seńor le dio la victoria sobre Cusán-risataim.

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 Después de esto hubo paz en la región durante cuarenta ańos.gDespués de la muerte de Otoniel,

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 los israelitas volvieron a hacer lo malo a los ojos del Seńor. Por eso el Seńor dio a Eglón, rey de Moab,hmás poder que a Israel. 13 Eglón hizo un pacto con los amonitas y los amalecitas,iy atacó a Israel, tomando posesión de la ciudad de las palmeras.j 14 Durante dieciocho ańos, los israelitas tuvieron que servir a Eglón, 15 hasta que suplicaron al Seńor y él hizo que surgiera alguien para salvarlos.kEse salvador fue un zurdo llamado Ehud, hijo de Guerá, de la tribu de Benjamín.lUn día, los israelitas enviaron el tributo a Eglón por medio de Ehud. 16 Pero Ehud se hizo una espada de dos filos, como de medio metromde largo, y se la puso al cinto por debajo de la ropa y al lado derecho; 17 luego se fue a llevar el tributo a Eglón, que era muy gordo. 18 Después de entregarle a Eglón el tributo, Ehud salió con los que habían venido con él, 19 pero al llegar a los ídolos que están cerca de Guilgal,nEhud regresó a donde estaba Eglón y le dijo: –Tengo un mensaje para Su Majestad, pero debo dárselo en privado. El rey ordenó entonces a los que estaban a su servicio que guardaran silencio y salieran de su presencia. 20 En cuanto Ehud se quedó a solas con Eglón, que estaba sentado en la sala de verano, se acercó a él y le dijo: –El mensaje que traigo a Su Majestad es de parte de Dios. Al oir esto, Eglón se levantó de su trono; 21 pero Ehud, que era zurdo, se llevó la mano izquierda al lado derecho, sacó su espada y se la clavó a Eglón en el vientre. 22 Se la clavó tan fuerte que no solo entró toda la hoja, sino también la empuńadura, quedando cubierta la espada por la gordura de Eglón, pues Ehud no se la sacó.ń 23 Después Ehud cerró las puertas con cerrojo y salió por la ventana. 24 Cuando ya se había ido, llegaron los que estaban al servicio del rey, y al ver las puertas cerradas pensaron que el rey se había encerrado en la sala de verano para hacer sus necesidades.o 25 Pero al cabo de mucho esperar, empezaron a preocuparse al ver que el rey no salía. Entonces tomaron la llave, y al abrir encontraron a su amo tendido en el suelo. 26 Mientras ellos perdían tiempo, Ehud huyó, y después de pasar los ídolos de Guilgal se refugió en Seirat.p 27 Cuando llegó a territorio israelitaqdio un toque de trompeta en los montes de Efraín, para llamar a los israelitas, y todos ellos bajaron de los montes con Ehud a la cabeza. 28 Ehud les dijo que le siguieran, pues el Seńor les daría la victoria sobre sus enemigos los moabitas. Entonces ellos le siguieron y tomaron posesión de los vados del Jordán, y no dejaron pasar a nadie.

Muerte y sepultura de Gedeón

29 En aquella ocasión mataron a unos diez mil moabitas, todos ellos soldados fuertes y valientes. Ni uno solo escapó con vida. 30 Así fue como los israelitas derrotaron a Moab. Después de esto hubo paz en la región durante ochenta ańos.r

3. Samgar (3.31)

Samgar libera a Israel de los filisteos

31 El siguiente caudillo fue Samgar, hijo de Anat,sque mató a seiscientos filisteos con una aguijada.tSamgar también salvó a Israel.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Después de la muerte de Ehud, los israelitas volvieron a hacer lo malo a los ojos del Seńor, 2 así que el Seńor los entregó al poder de Jabín, un rey cananeo que gobernaba en la ciudad de Hasor.bEl jefe de su ejército se llamaba Sísara, y vivía en Haróset-goím.c

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Jabín tenía novecientos carros de hierro, y durante veinte ańos había oprimido cruelmente a los israelitas, hasta que por fin estos suplicaron al Seńor que los ayudara. 4 En aquel tiempo los israelitas eran gobernados por una profetisa llamada Débora, esposa de Lapidot.d 5 Débora acostumbraba sentarse bajo una palmera (conocida como “la palmera de Débora”), que había en los montes de Efraín, entre Ramá y Betel,ey los israelitas acudían a ella para resolver sus pleitos.

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 Un día, Débora mandó llamar a un hombre llamado Barac,fhijo de Abinóam, que vivía en Quedes, un pueblo de la tribu de Neftalí,gy le dijo: –El Seńor, el Dios de Israel, te ordena lo siguiente: ‘Ve al monte Taborhy reúne allí a diez mil hombres de las tribus de Neftalí y Zabulón.

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Yo voy a hacer que Sísara, jefe del ejército de Jabín, venga al arroyo Quisónipara atacarte con sus carros y su ejército. Pero voy a entregarlos en tus manos.’ 8 –Solo iré si tú vienes conmigo –contestó Barac–. Pero si no vienes, yo tampoco iré. 9 –Pues iré contigo –respondió Débora–. Solo que la gloria de esta campańa que vas a emprender no será para ti, porque el Seńor entregará a Sísara en manos de una mujer. Entonces Débora fue con Barac a Quedes. 10 Allí Barac llamó a las tribus de Zabulón y Neftalí, y reunió bajo su mando un ejército de diez mil hombres. Débora iba con él.

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 Cerca de Quedes, junto a la encina de Saanaim, estaba el campamento de Héber el quenita, quien se había separado de los demás quenitas que, como él, descendían de Hobab, el suegro de Moisés.j

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 Cuando Sísara supo que Barac había subido al monte Tabor, 13 reunió sus novecientos carros de hierroky a todos sus soldados, y marchó con ellos desde Haróset-goím hasta el arroyo Quisón. 14 Entonces Débora dijo a Barac: –ˇAdelante, que ahora es cuando el Seńor va a entregar en tus manos a Sísara! ˇYa el Seńor va al frente de tus soldados! Barac bajó del monte Tabor con sus diez mil soldados, 15 y el Seńor sembró el pánico entre los carros y los soldados de Sísara en el momento de enfrentarse con la espada de Barac; hasta el mismo Sísara bajó de su carro y huyó a pie. 16 Mientras tanto, Barac persiguió a los soldados y los carros hasta Haróset-goím. Aquel día no quedó con vida ni un solo soldado del ejército de Sísara: todos murieron. 17 Como Jabín, el rey de Hasor, estaba en paz con la familia de Héber el quenita, Sísara llegó a pie, en su huida, hasta la tienda de Jael, la esposa de Héber, 18 la cual salió a recibirle y le dijo: –Por aquí, mi seńor, por aquí. No tengas miedo. Sísara entró, y Jael lo escondió tapándolo con una manta; 19 entonces Sísara le pidió agua, pues tenía mucha sed. Jael destapó el odre donde guardaba la lechely le dio de beber; después volvió a taparlo. 20 Sísara le dijo: –Quédate a la entrada de la tienda, y si alguno viene y te pregunta si hay alguien aquí dentro, dile que no. 21 Pero Sísara estaba tan cansado que se quedó profundamente dormido. Entonces Jael tomó un martillo y una estaca de las que usaban para sujetar la tienda de campańa, y acercándose sin hacer ruido hasta donde estaba Sísara, le clavó la estaca en la sien, contra la tierra. Así murió Sísara.m 22 Y cuando Barac llegó en busca de Sísara, Jael salió a recibirle y le dijo: –Ven, que te voy a mostrar al que andas buscando. Barac entró en la tienda y encontró a Sísara tendido en el suelo, ya muerto y con la estaca clavada en la cabeza. 23 Así humilló el Seńor aquel día a Jabín, el rey cananeo, delante de los israelitas. 24 Y desde entonces los israelitas trataron a Jabín cada vez con mayor dureza, hasta que lo destruyeron.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Aquel día, Débora y Barac, hijo de Abinóam, cantaron así:
2 “Alabad todos al Seńor,
porque aún hay en Israel
hombres dispuestos a pelear;b
porque aún hay entre el pueblo
hombres que responden a la llamada de guerra.

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 ˇEscuchadme, reyes!
ˇOídme, gobernantes!
ˇVoy a cantar al Seńor!,
ˇvoy a cantar al Dios de Israel!
4 “Cuando tú, Seńor, saliste de Seír;
cuando te fuiste de los campos de Edom,c
tembló la tierra, se estremeciódel cielo,
las nubes derramaron su lluvia.
5 Delante de ti, Seńor,
delante de ti, Dios de Israel,
temblaron los montes, tembló el Sinaí.e

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 En los tiempos de Samgar, hijo de Anat,f
y en los tiempos de Jael,g
los viajeros abandonaron los caminos
y anduvieron por senderos escabrosos;

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 las aldeashde Israel
quedaron del todo abandonadas.
Fue entonces cuando yo me levanté,
ˇyo, Débora, una madre de Israel!
8 “No faltó quien se escogiera nuevos dioses
mientras se luchaba a las puertas de la ciudad,
pero no se veía un escudo ni una lanza
entre cuarenta mil israelitas.
9 “ˇYo doy mi corazón
por los altos jefes de Israel,
por la gente de mi pueblo
que respondió a la llamada de guerra!
ˇAlabad todos al Seńor!
10 “Decidlo vosotros, los que montáis asnas pardas;i
y vosotros, los que os sentáis sobre alfombras;
también vosotros, los viajeros:

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 ˇallá, entre los abrevaderos
y al son de sonoros platillos,
proclamad las victorias del Seńor,
las victorias de sus aldeas en Israel!j

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 “ˇDespierta, Débora, despierta;
despierta y entona una canción!
ˇY tú, Barac, hijo de Abinóam,
levántate y llévate a tus prisioneros!
13 “Entonces bajaron los israelitask
a luchar contra los poderosos;
bajaron por mí las tropas del Seńor
a luchar contra los hombres de guerra.
14 Algunos hombres de Efraínlbajaron al valle,m
y tras ellos fueron las tropas de Benjamín.
De Maquirnbajaron sus jefes,
y de Zabulón, sus gobernantes.ń
15 También acompańaron a Débora
los jefes de Isacar;
Isacar fue el apoyo de Barac,
pues se lanzó tras él al valle.
“Si en los escuadrones de Rubén
hay grandes hombres de corazón resuelto,
16 żpor qué os quedasteis entre los rediles,
oyendo a los pastores llamar a sus ovejas?
ˇEn los escuadrones de Rubén
hay grandes hombres de corazón cobarde!
17 “Galaad se quedó acampando
al otro lado del río Jordán;
Dan se quedó junto a los barcos,
y Aser se quedó en la costa
y no se movió de sus puertos;o
18 pero en las alturas de los campos,
Zabulón y Neftalí arriesgaron la vida.
19 “Entonces los reyes vinieron a Taanac,
junto a las aguas de Meguido;
los reyes cananeos vinieron en plan de guerra,
pero no obtuvieron plata ni riquezas.p
20 Desde el cielo, desde sus órbitas,
las estrellas lucharon contra Sísara;
21 el arroyo, el arroyo antiguo,
el arroyo Quisón, los barrió a todos.
ˇTú aplastarás la garganta de los poderosos!q
22 “ˇResuenan los cascos de los caballos!
ˇGalopan, galopan los briosos corceles!
23 Y el ángel del Seńor anuncia:
‘ˇQue caiga una dura maldición
sobre Meroz y sus habitantes!’,
pues no acudieron, como los valientes,
en ayuda del Seńor.
24 “ˇBendita sea entre las mujeres Jael,
la esposa de Héber el quenita!
ˇBendita sea entre las mujeres del campamento!
25 Agua pidió Sísara; leche le dio Jael.
ˇCrema le dio en un tazón especial!
26 Mientras tanto, tomó la estaca con la izquierda
y el mazo de trabajo con la derecha,
y dando a Sísara un golpe en la cabeza,
le rompió y atravesó las sienes.
27 Sísara se retorcía a los pies de Jael;
retorciéndose de dolor cayó al suelo,
y allí donde cayó, allí quedó muerto.r
28 “La madre de Sísara, afligida,
se asoma a la ventana y dice:
‘żPor qué tarda tanto en llegar su carro?
żPor qué se retrasa su carro de guerra?’

Muerte y sepultura de Gedeón

29 Algunas damas sabihondas le responden,
e incluso ella misma se repite:
30 ‘Seguramente se están repartiendo
lo que ganaron en la guerra:
una esclava, y aun dos, para cada guerrero;
para Sísara las telas de colores:
una tela, y aun dos,
bordadas de varios colores,
para el cuello del vencedor!’s

3. Samgar (3.31)

Samgar libera a Israel de los filisteos

31 “ˇQue así sean destruidos, Seńor,
todos tus enemigos,
y que brillen los que te aman,
como el sol en todo su esplendor!” Después de esto hubo paz en la región durante cuarenta ańos.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Pero los hechos de los israelitas fueron malos a los ojos del Seńor, y durante siete ańos el Seńor los entregó al poder de los madianitas.a 2 Como los madianitas oprimían cada vez más a los israelitas, estos, por temor a los madianitas, se hicieron escondites en los cerros, en las cuevas y en lugares difíciles de alcanzar.

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Siempre que los israelitas tenían algo sembrado, los madianitas, los amalecitasby la gente del orienteclos atacaban. 4 Acampaban en los territorios de Israel y destruían las cosechas hasta la región de Gaza,dsin dejar a los israelitas nada que comer: ni ovejas ni bueyes ni asnos. 5 Con sus tiendas de campańa y su ganado invadían el país y lo destruían todo. Venían con sus camellos en grandes multitudes, como una plaga de langostas.e

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 Por causa de los madianitas, los israelitas pasaban por muchas miserias, y finalmente pidieron ayuda al Seńor.

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Cuando los israelitas pidieron al Seńor que los librara de los madianitas,f 8 él les envió un profeta, que les dijo: “Así dice el Seńor y Dios de Israel: ‘Yo os saqué de Egipto, donde vivíais como esclavos, 9 y no solo os libré de los egipcios, sino también de todos los que os oprimían. A ellos los fui echando de delante de vosotros, y a vosotros os di su tierra. 10 Y os dije que yo soy el Seńor vuestro Dios, y que no tuvierais miedo a los dioses de los amorreos en cuya tierra vivís ahora; pero no me hicisteis caso.’ ”g

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 Entonces vino el ángel del Seńorhy se sentó bajo la encina que estaba en Ofrá,iy que pertenecía a Joás, que era del clan de Abiézer. Gedeón,jel hijo de Joás, estaba limpiando el trigoka escondidas, en el lagar, para que los madianitas no lo vieran.

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 El ángel del Seńor se le apareció y le dijo:l–ˇEl Seńor está contigo, hombre fuerte y valiente!m 13 Y Gedeón contestó: –Perdón, seńor, pero si el Seńor está con nosotros, żpor qué nos pasa todo esto? żDónde están todos los milagros de que hablaban nuestros antepasados, cuando decían que el Seńor nos sacó de Egipto? El Seńor nos ha abandonado y nos ha entregado al poder de los madianitas. 14 El Seńor le miró y le dijo: –Usa la fuerza que tienes para ir a salvar a Israel del poder de los madianitas. Yo soy el que te envía. 15 Pero Gedeón volvió a contestar: –Una vez más, perdón, Seńor, pero żcómo voy a salvar a Israel? Mi clan es el más pobre de toda la tribu de Manasés y yo soy el menor de mi familia.n 16 El Seńor le respondió: –Podrás hacerlo porque yo estaré contigo.ńDerrotarás a los madianitas como quien derrota a un solo hombre. 17 Entonces Gedeón dijo: –Si me he ganado tu favor, dame una pruebaode que realmente eres tú quien habla conmigo. 18 Te ruego que no te vayas de aquí hasta que yo vuelva con una ofrenda que te quiero presentar. Y el Seńor le aseguró: –Aquí estaré, esperando tu regreso. 19 Gedeón se fue y preparó un cabrito, y con unos veinte litros de harina hizo panes sin levadura; luego puso la carne en una canasta y el caldo en una olla, y se lo llevó todo hasta la encina. 20 El ángel de Dios le mandó poner sobre una roca la carne y los panes sin levadura, y derramar el caldo. Después que Gedeón hizo lo que se le había mandado, 21 el ángel tocó la carne y los panes con la punta del bastón que tenía en la mano, y de la roca salió fuego que consumió la carne y los panes; luego el ángel del Seńor desapareció de su vista. 22 Al darse cuenta Gedeón de que se trataba del ángel del Seńor, dijo: –ˇAy Seńor, Seńor! ˇHe visto cara a cara al ángel del Seńor!p 23 Pero el Seńor le contestó: –No tengas miedo, que no vas a morir. Recibe mi paz. 24 Entonces Gedeón construyó allí un altar en honor del Seńor, y lo llamó “El Seńor es la paz”.qEste altar todavía está en Ofrá, ciudad del clan de Abiézer. 25 Aquella misma noche, el Seńor dijo a Gedeón: –Toma un toro del ganado de tu padre, el segundo toro, el de siete ańos,ry derriba el altar de Baal que tiene tu padre. Derriba también el árbol sagrado que está junto al altar de Baal,s 26 y en lo alto de esa fortaleza construye un altar al Seńor tu Dios. Toma luego el toro, el segundo, y ofrécemelo como holocausto, usando para ello la leńa del árbol sagrado que habrás derribado. 27 Entonces Gedeón tomó a diez de sus sirvientes e hizo todo lo que el Seńor le había mandado; solo que no lo hizo de día, sino durante la noche, por miedo a la familia de su padre y a los hombres de la ciudad. 28 A la mańana siguiente, cuando la gente de la ciudad se levantó, se encontró con que el altar de Baal había sido derribado, lo mismo que el árbol sagrado que estaba junto al altar, y que, además, un toro había sido ofrecido en holocausto sobre el nuevo altar.

Muerte y sepultura de Gedeón

29 Unos a otros se preguntaban: “żQuién habrá hecho esto?” Cuando, después de mucho buscar y preguntar, supieron que lo había hecho Gedeón, el hijo de Joás, fueron y dijeron a Joás: 30 –Saca a tu hijo, que lo vamos a matar. ˇHa derribado el altar de Baal y el árbol sagrado que estaba junto al altar!

3. Samgar (3.31)

Samgar libera a Israel de los filisteos

31 Pero Joás respondió a quienes le rodeaban: –żAcaso vais a defender a Baal y a pelear a su favor? ˇPues que muera antes del amanecer cualquiera que defienda a Baal! Si Baal es Dios, dejadle que se defienda solotpuesto que el altar derribado era suyo. 32 Desde entonces comenzaron a llamar Jerubaalua Gedeón, y decían: “Que Baal se defienda de él”, pues Gedeón había derribado el altar de Baal. 33 Entonces todos los madianitas, los amalecitas y la gente del oriente se juntaron, cruzaron el río Jordán y acamparon en el valle de Jezreel. 34 Pero el espíritu del Seńor se adueńó de Gedeón,vy este tocó un cuerno de carnero para que se le unieran los del clan de Abiézer; 35 además mandó mensajeros para llamar a toda la tribu de Manasés a que se le uniera. Asimismo envió mensajeros a llamar a las tribus de Aser, Zabulón y Neftalí, que también salieron a reunirse con él. 36 Y Gedeón dijo a Dios: “Si de veras me vas a usar para salvar a Israel, como tú mismo has dicho, 37 yo pondré un vellón de lana de oveja en la era. Si por la mańana la lana está mojada de rocío, pero la tierra está seca, sabré que de veras vas a usarme para salvar a Israel, como tú mismo has dicho.” 38 En efecto, así sucedió. Cuando Gedeón se levantó por la mańana, exprimió el vellón de lana y sacó de él una taza llena de rocío. 39 Sin embargo, Gedeón dijo: “No te enojes conmigo si vuelvo a insistir,wpero solo quiero hacer otra prueba. Esta vez harás que la lana quede seca y que el rocío humedezca la tierra.” 40 Aquella noche Dios lo hizo así. Y a la mańana siguiente la lana estaba seca y toda la tierra cubierta de rocío.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Gedeón, a quien ahora llamaban Jerubaal, y todos los que estaban con él, se levantaron de madrugada y fueron a acampar junto al manantial de Harod.aEl campamento de los madianitas les quedaba entonces al norte, en el valle que está al pie del monte de Moré.b 2 El Seńor dijo a Gedeón: “Traes tanta gente contigo que, si hago que los israelitas derroten a los madianitas, van a alardear delante de mí creyendo que se han salvado ellos mismos.c

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Por eso, di a la gente que cualquiera que tenga miedodpuede irse a su casa.”eDe este modo Gedeón los puso a prueba,fy se fueron veintidós mil hombres, quedándose diez mil. 4 Pero el Seńor insistió: “Son muchos todavía. Llévalos a tomar agua, y allí yo los pondré a prueba y te diré quiénes irán contigo y quiénes no.” 5 Gedeón llevó entonces a la gente a beber agua, y el Seńor le dijo: “Separa a los que beban agua con las manos lamiéndola como perros, de aquellos que se arrodillen para beber.”

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 Los que bebieron agua llevándola con las manos a la boca y lamiéndola como perros fueron trescientos. Todos los demás se arrodillaron para beber.

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Entonces el Seńor dijo a Gedeón: “Con esos trescientos hombres voy a salvaros y a derrotar a los madianitas. Todos los demás pueden irse.” 8 Gedeón mandó entonces que todos los demás regresaran a sus tiendas; pero antes de que se fueran les recogió los cántaros y los cuernos de carnero. Tan solo se quedó con los trescientos hombres escogidos, acampando más arriba de los madianitas, que estaban en el valle. 9 Aquella noche el Seńor ordenó a Gedeón: “Levántate y baja a atacar a los madianitas, pues los voy a entregar en tus manos. 10 Pero si tienes miedo de atacarlos, baja antes al campamento con Purá, tu criado,

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 y escucha lo que digan. Después te sentirás con más ánimo para atacarlos.” Entonces Gedeón bajó con Purá, su criado, hasta los puestos avanzados del campamento enemigo.

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 Los madianitas, los amalecitas y la gente del oriente se habían esparcido por el valle como una plaga de langostas. Tenían tantos camellos como arena hay a la orilla del mar. 13 Al acercarse Gedeón al campamento enemigo, oyó que un soldado le contaba a otro un sueńo que había tenido. Le decía: –Sońé que un pan de cebada venía rodando hasta nuestro campamento, y que chocaba contra una tienda y la hacía caer.g 14 Su compańero le contestó: –Eso no es otra cosa que la espada de Gedeón, hijo de Joás, el israelita. Dios va a entregar en manos de Gedeón a los madianitas y a todo su campamento. 15 Al oir cómo se había contado e interpretado el sueńo, Gedeón adoró al Seńor. Después volvió al campamento israelita y ordenó: –ˇArriba, que el Seńor va a entregarnos el campamento madianita! 16 En seguida dividió sus trescientos hombres en tres grupos,hy les dio cuernos de carnero a todos y unos cántaros vacíos que llevaban dentro antorchas encendidas. 17 Y les dijo: –Cuando llegue yo al otro lado del campamento enemigo, fijaos en mí y haced lo mismo que yo haga. 18 Cuando yo y los que van conmigo toquemos el cuerno, tocadlo vosotros también alrededor de todo el campamento y gritad: “ˇPor el Seńor y por Gedeón!” 19 Así pues, Gedeón y sus cien hombres llegaron al otro lado del campamento cuando estaba a punto de comenzar el turno de guardia de medianoche.iEntonces tocaron los cuernos de carnero y rompieron los cántaros que llevaban en las manos, 20 y los tres grupos tocaron al mismo tiempo los cuernos de carnero y rompieron los cántaros. En la mano izquierda llevaban las antorchas encendidas, y los cuernos de carnero en la derecha, y gritaban: “ˇGuerra! ˇPor el Seńor y por Gedeón!” 21 Y como los israelitas se quedaron quietos en sus puestos alrededor del campamento, y todos en el ejército madianita gritaban y salían huyendoj 22 mientras los trescientos israelitas seguían tocando los cuernos de carnero, el Seńor hizo que los madianitas lucharan entre sí, y que salieran huyendo hasta Bet-sitá, camino de Sererá, y hasta la frontera de Abel-meholá, junto a Tabat.k 23 Entonces se llamó a los israelitas de las tribus de Neftalí, de Aser y de todo Manasés, para que persiguieran a los madianitas. 24 Gedeón mandó mensajeros por los montes de Efraín, ordenando que los hombres de esta tribu bajaran a luchar contra los madianitas y ocuparan los lugares por donde se podía cruzar el río en Bet-bará y en el Jordán, antes de que ellos llegaran. Los de Efraín cumplieron estas órdenes, 25 y además capturaron a dos jefes madianitas llamados Oreb y Zeeb.lA Oreb lo mataron en la peńa que ahora se conoce como Peńa de Oreb. A Zeeb lo mataron en el lagar que lleva su nombre. Y después de perseguir a los madianitas, llevaron las cabezas de Oreb y de Zeeb a Gedeón, que estaba al otro lado del Jordán.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Los de la tribu de Efraín se enojaron y discutieronacon Gedeón porque no los había mandado llamar cuando salió a pelear contra los madianitas. 2 Pero él les contestó: –żNo os dais cuenta de que vosotros hicisteis más aún de lo que yo hice? Lo poco que hicisteis vale más que lo mucho que hicimos nosotros.b

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Dios os entregó a Oreb y a Zeeb,clos jefes madianitas. żQué hice yo que se pueda comparar con lo que vosotros hicisteis? Cuando los de Efraín oyeron estas palabras de Gedeón, se les pasó el enojo contra él.d 4 Gedeón y sus trescientos hombres llegaron al Jordán y lo cruzaron, aunque estaban rendidos de cansancio por ir persiguiendo al enemigo. 5 En Sucot,eGedeón pidió a los que allí vivían: –Por favor, dad algo de comer a los que vienen conmigo, porque están rendidos de cansancio. Andamos persiguiendo a los reyes madianitas Zébah y Salmuná.

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 Pero los jefes de Sucot le respondieron: –żAcaso ya has capturado a Zébah y Salmuná, para que alimentemos a tu ejército?

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Gedeón les contestó: –ˇDespués que el Seńor me entregue a Zébah y Salmuná, regresaré y os desgarraré la carne con espinas y zarzas del desierto! 8 De allí fue a Penuel,fdonde pidió lo mismo que en Sucot. Pero como los de Penuel le respondieron igual que los de Sucot, 9 Gedeón les dijo: –ˇCuando yo regrese vencedor, derribaré esa torre! 10 Zébah y Salmuná estaban en Carcorgcon unos quince mil hombres, que era todo lo que quedaba del ejército del oriente, pues habían muerto ciento veinte mil de ellos.h

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 Gedeón avanzó por el camino que bordea el desierto, al este de Nóbah y Jogbehá,iy atacó su campamento cuando ellos menos lo esperaban.

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 Zébah y Salmuná salieron huyendo, pero Gedeón los persiguió y los capturó, y llenó de espanto a todo el ejército. 13 Cuando Gedeón regresaba de la batalla por el paso de Heres,j 14 capturó a un joven de Sucot y lo interrogó; y aquel joven le dio por escritoklos nombres de los setenta y siete jefes y ancianos de Sucot. 15 Entonces Gedeón fue a Sucot y dijo a los de este pueblo: –żRecordáis cómo os burlasteis de mí por causa de Zébah y Salmuná? żRecordáis que les negasteis pan a mis hombres, que estaban rendidos de cansancio, diciéndonos que todavía no los teníamos cautivos? ˇPues aquí los tenéis! 16 Entonces Gedeón tomó espinas y zarzas del desierto, y con ellas castigó a los ancianos de Sucot. 17 También derribó la torre de Penuel y mató a la gente de esta ciudad. 18 Luego preguntó a Zébah y a Salmuná: –żCómo eran los hombres que matasteis en Tabor? Ellos le contestaron: –Se parecían a ti. Cada uno de ellos parecía un príncipe. 19 Entonces Gedeón gritó: –ˇMis hermanos! ˇMatasteis a mis propios hermanos!lTan cierto como que el Seńor vive, que si no los hubierais matado tampoco yo os mataría ahora a vosotros. 20 En seguida ordenó a Jéter, su primogénito: –ˇLevántate y mátalos! Pero Jéter era todavía muy joven y no se atrevió a sacar su espada. 21 Entonces Zébah y Salmuná dijeron a Gedeón: –ˇPues mátanos tú! ˇAl hombre se le conoce por su valentía! Gedeón se levantó y los mató, y tomó los adornos que llevaban al cuello los camellos de Zébah y Salmuná. 22 Entonces los israelitas le dijeron: –Puesto que tú nos has librado del poder de los madianitas, queremos que seáis tú y tus descendientes quienes nos gobernéis. 23 Pero Gedeón les contestó: –Ni yo ni mi hijo os gobernaremos. El Seńor será quien os gobierne.m 24 Lo que sí quiero es pediros que me deis los anillos del botín que habéis capturado.nAquellos anillos de oro los usaban los soldados enemigos, porque eran gente del desierto.ń 25 Los israelitas, tendiendo una capa en el suelo, echaron en ella los anillos que habían tomado, y dijeron a Gedeón: –Aquí los tienes.o 26 Todo el oro de los anillos pesó casi diecinueve kilos, sin contar los adornos ni las joyas y telas de púrpura que llevaban los reyes de Madián, ni los collares de sus camellos. 27 Con aquel oro hizo Gedeón un efod,pque puso en Ofrá, su ciudad; y todo Israel fue infiel al Seńor por causa del efod, el cual se volvió una trampa para Gedeón y su familia. 28 Así fue como los madianitas quedaron sometidos a Israel y nunca más volvieron a levantar cabeza. Durante cuarenta ańos, mientras Gedeón vivió, hubo paz en la región.

Muerte y sepultura de Gedeón

29 -30 Jerubaal, o sea Gedeón, se fue a vivir a su propia casa, y tuvo setenta hijos pues tenía muchas esposas.

3. Samgar (3.31)

Samgar libera a Israel de los filisteos

31 Una concubina que él tenía en Siquem, le dio también un hijo, y él le puso por nombre Abimélec. 32 Gedeón murió ya entrado en ańos, y lo enterraron en la tumba de su padre Joás, en Ofrá, ciudad del clan de Abiézer. 33 Después de morir Gedeón, los israelitas volvieron a abandonar a Dios para adorar a las diferentes representaciones de Baal, y escogieron como su dios a Baal-berit.q 34 Se olvidaron del Seńor su Dios, que los había salvado de todos los enemigos que los rodeaban, 35 y no correspondieron con bondad a la familia de Jerubaal, o sea Gedeón, por todo lo bueno que él había hecho por ellos.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Abimélec, hijo de Jerubaal,afue a Siquembpara hablar con sus parientes por parte de madre. Les dijo: 2 –En nombre de nuestro parentesco, os ruego que convenzáis a la gente de Siquemcde que es mejor que los gobierne un solo hombre y no todos los setenta hijos de Jerubaal.d

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Y como Abimélec era pariente suyo, se pusieron de su parte y fueron a convencer a los de Siquem para que le siguieran. 4 Además tomaron setenta monedas de plata del templo de Baal-beritey se las dieron a Abimélec. Con ese dinero, Abimélec alquiló unos matones para que le siguieran. Aquellos hombres fueron con él 5 a Ofrá,fdonde había vivido su padre Jerubaal, y contra una misma piedra mataron a los setenta hermanos de Abimélec. Sólo pudo esconderse y salvarse Jotam, el hijo menor de Jerubaal.g

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 Después se reunieron todos los de Siquem y de Bet-milóhjunto a la encina y la piedra sagrada que había en Siquem, y nombraron rey a Abimélec.i

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Cuando Jotam lo supo, subió al monte Guerizim,jy desde allí gritó muy fuerte, para que todos le oyeran: –ˇOídme bien, hombres de Siquem! ˇY así Dios os oiga a vosotros! 8 ‘En cierta ocasión los árboles quisieron tener rey, y pidieron al olivo que fuera su rey. 9 Pero el olivo les dijo que no, pues para ser rey de los árboles tendría que dejar de dar aceite, el cual sirve para honrar tanto a los hombres como a Dios. 10 ‘Entonces los árboles pidieron a la higuera que fuera su rey.

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 Pero la higuera les dijo que no, pues para ser rey de los árboles tendría que dejar de dar sus dulces y sabrosos higos.

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 ‘Entonces los árboles pidieron a la vid que fuera su rey. 13 Pero la vid les dijo que no, pues para ser rey de los árboles tendría que dejar de dar su vino, el cual sirve para alegrar tanto a los hombres como a Dios. 14 ‘Por último, los árboles pidieron a un espino que fuera su rey. 15 Y el espino les dijo que, si de veras querían que él fuera su rey, todos tendrían que ponerse bajo su sombra; pero si no querían que fuera su rey, saldría de él un fuego que destruiría los cedros del Líbano.k 16 ‘Ahora yo os pregunto: żHabéis actuado con verdad y honradez al hacer rey a Abimélec? żHabéis tratado a Jerubaal y a su familia con la misma bondad con que él os trató a vosotros? 17 Porque mi padre arriesgó su vida por vosotros cuando peleó para libraros del poder de los madianitas; 18 vosotros, en cambio, os habéis rebelado contra la familia de mi padre y habéis matado a sus setenta hijos contra una misma piedra. Por si fuera poco, habéis nombrado rey a Abimélec, hijo de la concubina de Jerubaal, solo porque él es pariente vuestro. 19 Pero yo os digo hoy: Si habéis tratado con verdad y honradez a Jerubaal y a su familia, que os vaya bien con Abimélec, y a él con vosotros; 20 pero si no, ˇque salga de Abimélec un fuego que destruya a todos los de Siquem y de Bet-miló, y que de Siquem y de Bet-miló salga un fuego que lo destruya a él! 21 Después de haber dicho esto, Jotam huyó y se fue a vivir a Beer,lporque tenía miedo de su hermano Abimélec. 22 Abimélec dominó a los israelitas durante tres ańos, 23 pero Dios interpuso un espíritu maligno entre Abimélec y los de Siquem, para que estos se rebelaran contra él, 24 y que así pagara Abimélec el sangriento asesinato de los setenta hijos de Jerubaal, y que pagaran también los de Siquem por haberle ayudado. 25 Los de Siquem tenían en los montes gente que se escondía y asaltaba a todos los que pasaban por el camino cercano.mY Abimélec se enteró de esto. 26 Un día, Gáal, el hijo de Ébed, pasó con sus hermanos por Siquem, y se ganó la confianza de los de aquella ciudad, 27 los cuales salieron al campo a vendimiar, e hicieron vino y celebraron una gran fiesta, comiendo y bebiendo en el templo de sus dioses y maldiciendo a Abimélec. 28 Y Gáal decía: “żQuién se cree ser este Abimélec? No es más que un hijo de Jerubaal, y Zebul es su ayudante. Y nosotros, los de Siquem, żquiénes somos para andar como esclavos delante de ellos? Seamos esclavos de Hamor,nel fundador de Siquem, pero no de Abimélec.ń

Muerte y sepultura de Gedeón

29 ˇAh si yo fuera vuestro jefe, en seguida me desharía de Abimélec!” Además dijo: “ˇAnda, Abimélec, reúne tu ejército y ven a pelear!” 30 Cuando Zebul, gobernador de la ciudad,ose enteró de lo que andaba diciendo Gáal, se puso furioso

3. Samgar (3.31)

Samgar libera a Israel de los filisteos

31 y envió el siguiente mensaje a Abimélec, que estaba en Arumá:p“Gáal, el hijo de Ébed, ha venido con sus hermanos a Siquem, y están predisponiendo a la gente de la ciudad contra ti. 32 Por lo tanto, sal de noche con tus soldados y escondeos en el campo. 33 Por la mańana, al salir el sol, ataca la ciudad, y cuando Gáal y su gente salgan a pelear contigo, haz con él lo que creas más conveniente.” 34 Así pues, Abimélec y toda su gente salieron de noche y se escondieron alrededor de Siquem, repartidos en cuatro grupos. 35 Cuando Gáal salió a la puerta de la ciudad, Abimélec y su gente salieron de sus escondites. 36 Al verlos, Gáal dijo a Zebul: –ˇMira, de los cerros está bajando un ejército! –No –le contestó Zebul–. Solo son las sombras de los cerros, que a ti te parecen gente. 37 Pero Gáal siguió diciendo: –ˇTambién de la colina que llaman Ombligo de la Tierraqestá bajando un ejército! ˇY otro grupo viene por el camino de la Encina de los Adivinos! 38 –ˇHabla ahora, fanfarrón! –le dijo Zebul–. ˇTú, que decías que Abimélec no era nadie para que fuéramos sus esclavos! Ahí está el ejército que te parecía poca cosa. ˇAnda, sal ahora a pelear contra ellos! 39 Gáal salió al frente de la gente de Siquem a pelear contra Abimélec. 40 Pero Abimélec le persiguió, y Gáal huyó de él. Hasta en la puerta misma de la ciudad hubo muchos muertos. 41 Abimelec se quedó en Arumá, y Zebul arrojó de Siquem a Gáal y sus hermanos. 42 Al día siguiente, los de Siquem salieron al campo. Abimélec, al enterarse de ello, 43 dividió su ejército en tres grupos y se escondió en el campo; y cuando vio que los de Siquem salían de la ciudad, salió de su escondite y los atacó. 44 Él y su grupo se lanzaron a tomar la puerta de la ciudad, mientras los otros dos grupos atacaban y mataban a los que andaban por el campo; 45 y el resto del día lo pasó Abimélec atacando a Siquem, hasta que la tomó. Entonces destruyó la ciudad y mató a todos sus habitantes, y la ciudad misma la sembró de sal.r 46 Cuando los de Migdal-siquem se enteraron de lo que había hecho Abimélec, fueron a refugiarse en la fortaleza del templo de El-berit. 47 Y al saber Abimélec que todos estaban allí reunidos, 48 fue con toda su gente al monte Salmón y con un hacha cortó una rama de un árbol; luego se la puso sobre el hombro y dijo a todos sus hombres que hicieran de prisa lo mismo que él había hecho. 49 Todos, pues, cortaron cada uno su rama y siguieron a Abimélec hasta la fortaleza del templo, donde amontonaron todas las ramas y les prendieron fuego, matando así a todos los de Migdal-siquem, que eran unos mil hombres y mujeres. 50 Después Abimélec marchó sobre Tebés,sse preparó para atacarla y la tomó. 51 En el centro de aquella ciudad había una torre, y en ella se escondieron todos los habitantes de la ciudad, hombres y mujeres. Cerraron bien las puertas y subieron al techo; 52 pero Abimélec llegó hasta la puerta de la torre y la atacó. Ya se disponía a prenderle fuego, 53 cuando una mujer arrojó una piedra de molino que le dio en la cabeza y le rompió el cráneo. 54 Abimélec llamó en seguida al que portaba sus armas y le dijo: “Saca tu espada y mátame, porque no quiero que se diga que me mató una mujer.” Entonces su ayudante lo atravesó con la espada, y así murió.t 55 Cuando los israelitas vieron que Abimélec había muerto, regresaron a sus casas. 56 De esta manera, Dios hizo pagar a Abimélec el crimen que, al matar a sus setenta hermanos, había cometido contra su padre. 57 Y Dios hizo también que los de Siquem pagaran por todos sus crímenes. Así se cumplió en ellos la maldición de Jotam, el hijo de Jerubaal.

El ángel del Seńor en Boquim

Los pueblos que se quedaron en Canaán

4. Débora y Barac (4–5)\fm a\fm*

Débora y Barac derrotan a Sísara

El cántico de Débora y Barac\fm a\fm*

5. Gedeón y Abimélec (6–9)

Dios llama a Gedeón

Gedeón derrota a los madianitas

Gedeón captura a los reyes madianitas

Abimélec

6. Tolá (10.1-2)

Gobierno de Tolá\fm a\fm*

1 Después de Abimélec, un hombre de la tribu de Isacar llamado Tolá, hijo de Puáby nieto de Dodó, se levantó para salvar a Israel.cTolá vivía en Samir,den los montes de Efraín, 2 y gobernó a Israel durante veintitrés ańos, hasta que murió y lo enterraron en Samir.

7. Jaír (10.3-5)

Gobierno de Jaír

3 Después se levantó Jaír, que era de Galaad,ey gobernó a Israel durante veintidós ańos. 4 Jaír tuvo treinta hijos, cada uno de los cuales montaba en asno y tenía una ciudad en la región de Galaad. Esas treinta ciudades se conocen todavía como “las ciudades de Jaír”.f 5 Cuando Jaír murió, fue enterrado en Camón.

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

8. Jefté (10.6–12.7)

Los amonitas oprimen a Israel

6 Pero los israelitas volvieron a hacer lo malo ante los ojos del Seńor, y adoraron a las diferentes representaciones de Baal y de Astarté, lo mismo que a los dioses de Siria, de Sidón, de Moab, de Amón y de los filisteos. Abandonaron al Seńor y dejaron de rendirle culto.g

II. HISTORIA DE LOS JUECES (3.7–16.31)

1. Otoniel (3.7-11a)

Otoniel vence a Cusán-risataim y libera a Israel

7 Por eso el Seńor se enfureció contra ellos y los entregó al poder de los filisteos y de los amonitas. 8 Desde entonces, y durante dieciocho ańos, los filisteos y los amonitas oprimieron cruelmente a todos los israelitas que vivían en Galaad, al otro lado del Jordán, en territorio amorreo. 9 Los amonitas cruzaron el Jordán para pelear también contra las tribus de Judá, Benjamín y Efraín, y los israelitas se vieron en muy grave apuro. 10 Entonces pidieron ayuda al Seńor, diciendo: “Dios nuestro, hemos pecado contra ti, pues te hemos abandonado para adorar a falsos dioses.”

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 El Seńor les contestó: “Vosotros fuisteis oprimidos por los egipcios, los amorreos,hlos amonitas, los filisteos,

2. Ehud (3.11b-30)

Ehud mata a Eglón y libera a Israel

12 los sidonios, los amalecitas y los madianitas; y cuando clamasteis a mí, yo os salvé.i 13 A pesar de eso me habéis abandonado para ir a adorar a otros dioses; así que no volveré a salvaros. 14 ˇId a pedir ayuda a los dioses que os habéis escogido! ˇQue ellos os salven cuando estéis en apuros!”j 15 Entonces los israelitas respondieron al Seńor: “Hemos pecado. Haz con nosotros lo que mejor te parezca, pero, ˇpor favor, sálvanos ahora!” 16 Y los israelitas se deshicieron de los dioses extranjeros para volver a adorar al Seńor, y el Seńor ya no pudo soportar que los israelitas siguieran sufriendo.k 17 Los amonitas se reunieron y acamparon en Galaad. Los israelitas, por su parte, se reunieron y acamparon en Mispá.l 18 Los israelitas que vivían en Galaad, y sus jefes, acordaron entre sí que el que dirigiera la batalla contra los amonitas sería caudillo de todos los habitantes de Galaad.