← Prejšnje 2 Crónicas 25 Naslednje →

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

1 Amasías tenía veinticinco ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén durante veintinueve ańos. Su madre se llamaba Joadán, y era de Jerusalén. 2 Los hechos de Amasías fueron rectos a los ojos del Seńor, aunque no se portó con total sinceridad. 3 Cuando Amasías se afirmó en el poder, mató a todos los oficiales que habían asesinado a su padre. 4 Pero no dio muerte a los hijos de ellos, porque, según lo escrito en el libro de la ley de Moisés, el Seńor ordenó: “Los padres no podrán ser condenados a muerte por culpa de lo que hayan hecho sus hijos, ni los hijos por lo que hayan hecho sus padres, sino que cada cual morirá por su propio pecado.”a 5 Amasías reunió a todos los hombres de Judá y de Benjamín, y los organizó por familias bajo el mando de jefes militares. Luego hizo el censo de todos los que tenían de veinte ańos en adelante, y resultó que había trescientos mil soldados escogidos, listos para la guerra y capaces de usar lanzas y escudos. 6 Además contrató cien mil soldados de Israel por tres mil trescientos kilos de plata. 7 Pero un hombre de Dios se presentó ante él y le dijo: –Oh rey, que no se te junte el ejército de Israel, porque el Seńor no está con Israel, con toda esa gente de Efraín. 8 Ahora bien, si quieres reforzar tu ejército con ayuda de ellosbpara ir a la guerra, Dios te hará caer frente al enemigo, porque Dios tiene poder para ayudar y para derribar. 9 Amasías preguntó al hombre de Dios: –Pero, żqué va a pasar entonces con los tres mil trescientos kilos de plata que di a las tropas de Israel? El hombre de Dios le respondió: –El Seńor tiene suficiente para darte mucho más que eso. 10 Entonces Amasías hizo que las tropas que habían venido de Efraín a unírsele se separasen y volvieran a sus casas. Pero ellos se enfurecieron contra Judá, y se volvieron a sus casas llenos de ira. 11 Amasías se armó de valor y llevó su ejército al valle de la Sal, y mató a diez mil hombres de Seír. 12 Además los de Judá apresaron vivos a otros diez mil y los llevaron a la cumbre de un monte rocoso; desde allí los despeńaron, y todos quedaron destrozados. 13 Entre tanto, las tropas que Amasías no había dejado que se le unieran para la guerra, sino que las había hecho volver a sus casas, invadieron las ciudades de Judá desde Samaria hasta Bet-horón, mataron a tres mil personas y se llevaron muchas cosas que robaron. 14 Al volver Amasías de derrotar a los de Edom, se trajo con él los dioses de Seír, y los tomó como dioses suyos, los adoró y les quemó incienso. 15 La ira del Seńor se encendió contra Amasías, y le envió un profeta para decirle: –żPor qué has recurrido a los dioses de una nación que no pudieron librarla de ti? 16 A estas palabras del profeta, el rey replicó: –żAcaso te hemos nombrado consejero real? ˇDéjate de esas cosas! żO es que quieres que te maten? El profeta no insistió más, pero dijo: –Yo sé que Dios ha decidido destruirte por haber hecho esto y no seguir mi consejo. 17 Pero Amasías, rey de Judá, siguió el consejo de otros, y mandó a decir a Joás, hijo de Joacaz y nieto de Jehú, rey de Israel: “Ven, y nos veremos las caras.” 18 Pero Joás le envió la siguiente respuesta: “El cardo mandó a decir al cedro del Líbano: ‘Dale tu hija a mi hijo, para que sea su mujer.’ Pero una fiera pasó por allí y aplastó al cardo. 19 Tú dices que has derrotado a los edomitas, y eso te hace sentirte orgulloso y buscar más honores. Pero mejor será que te quedes en casa. żPor qué quieres provocar tu propia desgracia y la desgracia de Judá?” 20 Sin embargo, Amasías no le hizo caso, porque Dios lo había dispuesto así para entregarlos en poder de Joás, por haber recurrido ellos a los dioses de Edom. 21 Entonces Joás se puso en marcha para enfrentarse con Amasías en Bet-semes, que está en territorio de Judá. 22 Y Judá fue derrotado por Israel, y cada cual huyó a su casa. 23 Joás, rey de Israel, hizo prisionero en Bet-semes a Amasías, rey de Judá, y luego lo llevó a Jerusalén, en cuyo muro abrió una brecha de ciento ochenta metros, desde la puerta de Efraín hasta la puerta de la Esquina. 24 Además se apoderó de todo el oro y la plata, y de todos los objetos que había en el templo de Dios a cargo de Obed-edomcy en los tesoros del palacio real. Y después de tomar algunas personas como rehenes, regresó a Samaria. 25 Amasías, hijo de Joás, rey de Judá, vivió aún quince ańos después de la muerte de Joás, hijo de Joacaz y rey de Israel. 26 El resto de la historia de Amasías, desde el comienzo hasta el fin, está escrito en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 27 Desde el momento en que Amasías se apartó del Seńor, se conspiró en Jerusalén contra Amasías, que huyó a Laquis; pero lo persiguieron hasta esa ciudad, y allí le dieron muerte. 28 Luego lo llevaron sobre un caballo y lo enterraron con sus antepasados, en la Ciudad de David.d

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

1 Entonces todo el pueblo de Judá tomó a Ozías,ay lo hicieron rey en lugar de su padre Amasías. Ozías tenía entonces dieciséis ańos, 2 y él fue quien, después de la muerte de su padre, reconstruyó la ciudad de Elat y la recuperó para Judá. 3 Ozías tenía dieciséis ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y dos ańos. Su madre se llamaba Jecolías, y era de Jerusalén. 4 Los hechos de Ozías fueron rectos a los ojos del Seńor, como lo habían sido los de Amasías, su padre. 5 Procuró recurrir a Dios mientras vivió Zacarías,bquien le enseńó a respetar a Dios. Y mientras recurrió al Seńor, él le dio prosperidad. 6 Ozías emprendió una campańa contra los filisteos: derribó las murallas de Gat, Jabnia y Asdod, y construyó ciudades en el territorio de Asdod, entre los filisteos.c 7 Dios le ayudó contra los filisteos, contra los árabes que vivían en Gur-baal y contra los meunitas. 8 Los amonitas pagaban tributo a Ozías, y la fama de este se extendió hasta las fronteras de Egipto, porque su poder había aumentado mucho. 9 También construyó torres en Jerusalén, sobre la puerta de la Esquina, sobre la puerta del Valle y sobre la esquina, y las fortificó. 10 Además construyó torres en el desierto, y abrió muchos pozos porque tenía mucho ganado, tanto en la llanura como en la meseta. También tenía hombres trabajando en los campos y vińedos que poseía en la región montańosa, y en sus huertos, pues era aficionado a la agricultura. 11 Ozías disponía, además, de un ejército en pie de guerra, que salía a campańa organizado por destacamentos, según el registro hecho por Jehiel, el cronista real, y por Maaseías, el oficial, bajo la dirección de Hananías, uno de los comandantes del rey. 12 El total de los jefes de familias compuestas por guerreros valientes era de dos mil seiscientos. 13 Bajo su mando había un ejército de trescientos siete mil quinientos soldados en pie de guerra, una fuerza poderosa que podía ayudar al rey en sus contiendas. 14 Ozías preparó para todo el ejército escudos, lanzas, cascos, corazas, arcos y hondas. 15 Además construyó en Jerusalén ingeniosas máquinas de guerra para colocarlas en las torres y en los puntos más altos de la muralla, a fin de disparar desde allí flechas y grandes piedras. Su fama se extendió hasta muy lejos, pues Dios le ayudó en forma tan extraordinaria que logró hacerse muy poderoso. 16 Pero cuando se afirmó en el poder se volvió orgulloso, y eso causó su ruina. Fue infiel al Seńor su Dios, pues entró en el templo del Seńor para quemar incienso en el altar del incienso. 17 Pero detrás de él entró el sacerdote Azarías acompańado de ochenta valientes sacerdotes del Seńor, 18 y se enfrentaron con el rey y le dijeron: “Rey Ozías, ofrecer incienso al Seńor no corresponde a Su Majestad, sino a los sacerdotes descendientes de Aarón, que están consagrados para hacerlo.dSalga Su Majestad del santuario, porque ha cometido una infidelidad al Seńor, y Dios no le va a honrar por eso.” 19 Ozías, que tenía un incensario en la mano para ofrecer el incienso, se llenó de ira contra los sacerdotes. Y en aquel mismo momento, en pleno templo del Seńor, junto al altar del incienso y en presencia de los sacerdotes, le salió lepra en la frente.e 20 Cuando el sumo sacerdote Azarías y todos los demás sacerdotes se fijaron en él, vieron que tenía lepra en la frente, y lo sacaron inmediatamente de allí. Él mismo quiso salir cuanto antes, pues el Seńor le había castigado. 21 El rey Ozías fue leproso hasta el día en que murió, así que el rey vivió como leproso, aislado en una casa, y le prohibieron entrar en el templo del Seńor, y Jotam, su hijo, se hizo cargo de la regencia y gobernó a la nación. 22 El resto de la historia de Ozías, desde el principio hasta el fin, lo escribió el profeta Isaías, hijo de Amós. 23 Cuando Ozías murió,flo enterraron con sus antepasados en un cementerio de propiedad real, teniendo en cuenta que era leproso. Después reinó en su lugar su hijo Jotam.g

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

1 Jotam tenía veinticinco ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén dieciséis ańos. Su madre se llamaba Jerusá, hija de Sadoc. 2 Los hechos de Jotam fueron rectos a los ojos del Seńor, como lo habían sido los de Ozías, su padre; pero él no entró en el templo del Seńor. Sin embargo, el pueblo continuó con sus prácticas perversas. 3 Jotam fue quien construyó la puerta superior del templo del Seńor y quien hizo otras muchas obras en la muralla de Ófel. 4 También construyó ciudades en la montańa de Judá, y fortalezas y torres en los bosques. 5 Estuvo en guerra con el rey de los amonitas, a los que venció. Aquel ańo los amonitas tuvieron que pagarle como tributo tres mil trescientos kilos de plata, dos millones doscientos mil litros de trigo y otros tantos de cebada. Lo mismo le entregaron cada uno de los dos ańos siguientes. 6 Jotam se hizo poderoso, porque su conducta fue recta a los ojos del Seńor. 7 El resto de la historia de Jotam, con todo lo que se refiere a sus campańas militares y lo que realizó, está escrito en el libro de los reyes de Israel y de Judá. 8 Jotam tenía veinticinco ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén dieciséis ańos. 9 Cuando murió, lo enterraron con sus antepasados en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Ahaz.

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

1 Ahaz tenía veinte ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén dieciséis ańos; pero sus hechos no fueron rectos a los ojos del Seńor, como los de su antepasado David; 2 sino que, siguiendo los pasos de los reyes de Israel, hizo también estatuas de metal fundido que representaban a Baal. 3 Además quemó incienso en el valle de Ben-hinom e hizo quemar a sus hijos en sacrificio, conforme a las prácticas infames de las naciones que el Seńor había arrojado de la presencia de los israelitas.a 4 Ofreció también sacrificios y quemó incienso en los santuarios paganos, en las colinas y bajo todo árbol frondoso. 5 Por ese motivo, el Seńor su Dios lo entregó en manos del rey de Siria, y los sirios lo derrotaron y le hicieron gran número de prisioneros que se llevaron a Damasco. También lo entregó el Seńor en manos del rey de Israel, que le causó una gran derrota.b 6 En efecto, Pécah, hijo de Remalías, mató en Judá, en un solo día, a ciento veinte mil hombres, todos ellos hombres de gran valentía, por haber abandonado al Seńor, Dios de sus antepasados.c 7 Y Zicrí, un guerrero de Efraín, mató a Maaseías, hijo del rey, a Azricam, jefe de palacio, y a Elcanáa, primer oficial del rey. 8 Además, los soldados de Israel hicieron prisioneras a doscientas mil personas de Judá, entre mujeres, nińos y nińas, y se apoderaron de muchas cosas y se las llevaron a Samaria. 9 Había allí un profeta del Seńor, llamado Oded, que salió al encuentro del ejército cuando entraba en Samaria y les dijo: –El Seńor Dios de vuestros antepasados se enojó con Judá, y por eso los ha entregado en vuestras manos. Pero vosotros los habéis matado con un furor que ha llegado hasta el cielo. 10 Además habéis decidido hacer de la gente de Judá y Jerusalén vuestros esclavos y esclavas. Pero, żacaso vosotros mismos no habéis pecado contra el Seńor vuestro Dios? 11 Por tanto, hacedme caso y devolved los prisioneros que hicisteis y que son vuestros hermanos, porque el Seńor está muy enojado con vosotros. 12 Entonces Azarías, hijo de Johanán; Berequías, hijo de Mesilemot; Ezequías, hijo de Salum, y Amasá, hijo de Hadlai, que eran de los principales jefes de Efraín, se pusieron frente a los que volvían de la guerra 13 y les dijeron: –No traigáis aquí a los prisioneros, pues eso nos hará culpables ante el Seńor. Lo que vosotros pretendéis, solo aumentará nuestros pecados y culpas, que ya son demasiados, y la ira del Seńor se encenderá contra Israel. 14 Entonces los soldados soltaron a los prisioneros y dejaron delante de los jefes y de todo el pueblo las cosas que les habían quitado. 15 Luego, los hombres antes mencionados se hicieron cargo de los prisioneros, y de las mismas cosas que les habían quitado sacaron ropa para vestir a los que estaban desnudos, y los calzaron, les dieron de comer y beber, les curaron las heridas, llevaron montados en asnos a todos los inválidos hasta Jericó, la ciudad de las palmeras, y los dejaron con sus parientes. Después regresaron a Samaria.d 16 Por aquel tiempo, el rey Ahaz envió una embajada al rey de Asiria para pedirle ayuda, 17 pues los de Edom habían realizado una nueva invasión, habían derrotado a Judá y se habían llevado algunos prisioneros. 18 Por otra parte, los filisteos habían saqueado las ciudades de la llanura y del Négueb pertenecientes a Judá; se habían apoderado de Bet-semes, Aialón y Guederot, y también de Socó, Timná y Guimzó con sus respectivas aldeas, y se habían instalado en ellas. 19 El Seńor había querido humillar a Judá a causa de Ahaz, rey de Judá,epues él había promovido el desenfreno en Judá y había sido sumamente infiel al Seńor. 20 Tiglat-piléser, rey de Asiria, se dirigió contra Ahaz, y en vez de apoyarlo le puso en aprietos;f 21 pues aunque Ahaz sacó las cosas de valor del templo del Seńor, del palacio real y de las casas de los jefes para dárselas como tributo al rey de Asiria, no consiguió de él ninguna ayuda. 22 Pero a pesar de encontrarse en tal aprieto, continuó siendo infiel al Seńor. ˇAsí era el rey Ahaz! 23 Ofreció sacrificios a los dioses de Damasco, que fueron la causa de su derrota. Pensó que, si los dioses de Siria habían ayudado a los reyes de este país, también le ayudarían a él, si les ofrecía sacrificios. Pero ellos fueron la causa de su propia ruina y de la ruina de todo Israel.g 24 Ahaz juntó los utensilios del templo de Dios y los hizo pedazos, cerró las puertas del templo y mandó que se le hiciesen altares paganos en todas las esquinas de Jerusalén.h 25 Edificó santuarios paganos en todas las ciudades de Judá para quemar incienso a otros dioses, provocando así la ira del Seńor, Dios de sus antepasados. 26 El resto de su historia y todo lo que realizó, desde el principio hasta el fin, está escrito en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 27 Cuando murió,ilo enterraron con sus antepasados en la ciudad de Jerusalén, pero no lo llevaron al panteón de los reyes de Israel. Después reinó en su lugar su hijo Ezequías.