Reformas religiosas de Asá
(1 R 15.13-15)
Alianza de Asá con Ben-hadad
(1 R 15.16-22)
Reinado de Josafat
Micaías anuncia la derrota de Ahab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú reprende a Josafat
1 Azarías, hijo de Oded, poseído por el espíritu de Dios, 2 salió al encuentro de Asá para decirle: “ˇEscuchadme todos, Asá, los de Judá y los de Benjamín! El Seńor estará con vosotros, si vosotros estáis con él. Si le buscáis, le encontraréis; pero si le abandonáis, él también os abandonará.a 3 Israel ha estado mucho tiempo sin verdadero Dios, sin sacerdote que enseńe y sin instrucción religiosa.Josafat nombra jueces
4 Pero cuando, en medio de sus dificultades, el pueblo se ha vuelto al Seńor, Dios de Israel, y le ha buscado, él se ha dejado encontrar.b 5 En aquellos tiempos no había paz para nadie, sino mucho sobresalto para los habitantes de los diversos países; 6 y naciones y ciudades se destruían unas a otras, porque el Seńor los aterraba con toda clase de calamidades.c 7 Pero vosotros sed valientes y no os desaniméis, porque vuestros trabajos tendrán recompensa.”d 8 Cuando Asá oyó este mensaje del profeta, se armó de valor y eliminó los repugnantes ídolos de todo el territorio de Judá y Benjamín y de las ciudades que había conquistado en la montańa de Efraín, y reparó el altar del Seńor que estaba frente al vestíbulo del templo del Seńor. 9 Después reunió a todo Judá y Benjamín, más los forasteros que había con ellos procedentes de Efraín, Manasés y Simeón, pues muchos de Israel se habían pasado al lado de Asá al ver que el Seńor su Dios estaba con él. 10 Se juntaron en Jerusalén en el mes tercero del ańo quince del reinado de Asá,Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 y aquel día ofrecieron en sacrificio al Seńor setecientas reses y siete mil ovejas de las que habían quitado a sus enemigos. 12 Luego se comprometieron solemnemente a buscar de todo corazón al Seńor, el Dios de sus antepasados. 13 Y prometieron que cualquiera que no quisiera buscar al Seńor, Dios de Israel, fuera mayor o menor, hombre o mujer, sería condenado a muerte. 14 Hicieron el juramento al Seńor en alta voz y con gritos de alegría, y al son de trompetas y cuernos. 15 Todo Judá se alegró por el juramento que habían hecho, pues juraron de todo corazón, y con toda su voluntad habían buscado al Seńor, el cual se había dejado encontrar por ellos y les había concedido paz con todos sus vecinos.e 16 Además, el rey Asá quitó la categoría de reina madre a Maacá, su abuela, porque había mandado hacer una imagen de Asera. Asá destruyó aquella imagen; la hizo pedazos y la quemó en el arroyo Quedrón. 17 Y aunque no se quitaron de Israel los santuarios en lugares altos, Asá permaneció siempre fiel, 18 y puso en el templo de Dios todo el oro y la plata que tanto él como su padre habían dedicado al Seńor. 19 Y no hubo guerra hasta el ańo treinta y cinco del reinado de Asá.fReformas religiosas de Asá
(1 R 15.13-15)
Alianza de Asá con Ben-hadad
(1 R 15.16-22)
Reinado de Josafat
Micaías anuncia la derrota de Ahab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú reprende a Josafat
1 Pero en el ańo treinta y seis del reinado de Asá, el rey de Israel, Baasá, fue a atacar a Judá, y fortificó Ramá para cortarle toda comunicación al rey de Judá. 2 Entonces Asá sacó el oro y la plata de los tesoros del templo del Seńor y del palacio real, y los envió a Ben-hadad, rey de Siria, que tenía su residencia en Damasco. También le envió este mensaje: 3 “Hagamos tú y yo un pacto, como hicieron nuestros padres. Aquí te envío oro y plata. Rompe el pacto que tienes con Baasá, rey de Israel, y así me dejará en paz.”Josafat nombra jueces
4 Ben-hadad, aceptando la proposición del rey Asá, envió a los jefes de sus tropas a atacar las ciudades de Israel. Así conquistaron Iión, Dan, Abel-maim y todas las ciudades de Neftalí que servían de almacenes. 5 Cuando Baasá lo supo, dejó de fortificar Ramá, suspendiendo sus trabajos. 6 Entonces el rey Asá tomó consigo a todo Judá, y se llevaron de Ramá las piedras y la madera que Baasá había usado para fortificarla, y con ellas fortificó Gueba y Mispá. 7 Por aquel tiempo fue el profeta Hananí a visitar a Asá, rey de Judá, y a decirle: “El ejército del rey de Siria se te ha escapado de las manos, porque te apoyaste en el rey de Siria y no en el Seńor tu Dios. 8 żNo formaban los etíopes y los libios un ejército sumamente poderoso, con muchísima caballería y carros de combate? Sin embargo, el Seńor los entregó en tus manos porque te apoyaste en él.a 9 Pues el Seńor está atento a lo que ocurre en todo el mundo, para dar fuerza a los que confían sinceramente en él. ˇEn esto has actuado como un tonto! Porque de ahora en adelante tendrás más guerras.”b 10 Entonces Asá se enfureció de tal manera contra el profeta, que lo mandó encarcelar. También en aquel tiempo trató brutalmente a algunos del pueblo.Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 La historia de Asá, desde el principio hasta el fin, está escrita en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 12 En el ańo treinta y nueve de su reinado, Asá enfermó gravemente de los pies; pero en su enfermedad no recurrió al Seńor, sino a los médicos. 13 Murió en el ańo cuarenta y uno de su reinado, 14 y lo enterraron en el sepulcro que había mandado hacer en la Ciudad de David. Lo colocaron en una camilla llena de perfumes y de toda clase de sustancias aromáticas hábilmente preparadas. Luego encendieron en su honor una enorme hoguera.Reformas religiosas de Asá
(1 R 15.13-15)
Alianza de Asá con Ben-hadad
(1 R 15.16-22)
Reinado de Josafat
Micaías anuncia la derrota de Ahab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú reprende a Josafat
1 En lugar de Asá reinó su hijo Josafat, quien se mostró fuerte en Israel.a 2 Puso tropas en todas las ciudades fortificadas de Judá, y destacamentos en todo el territorio de Judá y en las ciudades de Efraín que Asá, su padre, había conquistado. 3 El Seńor estuvo con Josafat,bporque procedió como David, su antepasado, lo había hecho al principio. No sirvió a las diversas representaciones de Baal,Josafat nombra jueces
4 sino al Dios de su padre, cumpliendo sus mandamientos, sin seguir el ejemplo de la gente de Israel. 5 Por eso, el Seńor consolidó el reino bajo su mando. Toda Judá le hacía regalos, y llegó a tener grandes riquezas y honores. 6 Siguió con orgullo el camino trazado por el Seńor, y una vez más quitó de Judá los santuarios en lugares altos y las representaciones de Asera.c 7 En el tercer ańo de su reinado envió a sus funcionarios Ben-hail, Abdías, Zacarías, Natanael y Micaías, para enseńar en las ciudades de Judá; 8 y con ellos envió a los levitas Semaías, Netanías, Zebadías, Asael, Semiramot, Jonatán, Adonías, Tobías y Tobadonías. Los acompańaban los sacerdotes Elisamá y Joram.d 9 Los envió para que, con el libro de la ley del Seńor, enseńaran a la gente de Judá. Y ellos recorrieron todas las ciudades de Judá enseńando al pueblo.e 10 Entre tanto, todos los reinos de los países que rodeaban a Judá sentían tal miedo del Seńor que no se atrevían a pelear contra Josafat.Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 Al contrario, algunos de los filisteos traían regalos y plata como tributo a Josafat, y los árabes le llevaron siete mil setecientos carneros e igual cantidad de chivos. 12 Josafat, pues, se fue haciendo sumamente poderoso. Construyó en Judá fortalezas y ciudades para almacenes, 13 y tuvo muchas propiedades en las ciudades de Judá. Tuvo también soldados muy valientes en Jerusalén, 14 cuya lista, según su registro por familias, es la siguiente: Por Judá, como comandante de los jefes de batallón, estaba Adná con trescientos mil soldados. 15 Junto a este estaba el jefe Johanán con doscientos ochenta mil soldados, 16 y junto a él Amasías, hijo de Zicrí, que se había ofrecido voluntariamente para servir al Seńor, con doscientos mil valientes soldados. 17 Por Benjamín estaba Eliadá, un valiente guerrero, con doscientos mil hombres armados con arcos y escudos, 18 y junto a él Jozabad con ciento ochenta mil hombres en pie de guerra. 19 Estos estaban al servicio del rey, sin contar los que el rey había destinado a las ciudades fortificadas de todo Judá.Reformas religiosas de Asá
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Alianza de Asá con Ben-hadad
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Reinado de Josafat
Micaías anuncia la derrota de Ahab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú reprende a Josafat
1 Josafat consiguió grandes riquezas y honores, y llegó a ser consuegro de Ahab. 2 Después de algunos ańos, Josafat fue a Samaria a visitar a Ahab, quien para festejar a Josafat y a sus acompańantes mató muchas ovejas y reses, y luego trató de incitarle a atacar a Ramot de Galaad. 3 En efecto, Ahab, rey de Israel, preguntó a Josafat, rey de Judá: –żQuieres acompańarme para marchar contra Ramot de Galaad? Josafat le respondió: –Yo, lo mismo que mi ejército, estamos contigo y con tu gente para ir a la guerra.Josafat nombra jueces
4 Pero antes consulta la voluntad del Seńor. 5 El rey de Israel reunió a los profetas, que eran cuatrocientos, y les preguntó: –żDebemos atacar a Ramot de Galaad, o no? Y ellos respondieron: –Atácala, porque Dios te la va a entregar. 6 Pero Josafat preguntó: –żNo hay por aquí algún otro profeta del Seńor a quien también podamos consultar? 7 El rey de Israel contestó a Josafat: –Hay uno más, por medio del cual podemos consultar al Seńor. Es Micaías, hijo de Imlá. Pero le aborrezco, porque nunca me anuncia cosas buenas, sino siempre malas. Pero Josafat le dijo: –No digas eso. 8 En seguida el rey de Israel llamó a un oficial,ay le ordenó: –ˇPronto, que venga Micaías, hijo de Imlá! 9 Tanto el rey de Israel como Josafat, el rey de Judá, tenían puesta su armadura y estaban sentados en sus tronos en la explanada a la entrada de Samaria, y todos los profetas caían en trance profético delante de ellos. 10 Sedequías, hijo de Quenaaná, se había hecho unos cuernos de hierroby gritaba: “ˇAsí ha dicho el Seńor: ‘Con estos cuernos atacarás a los sirios hasta exterminarlos’! ”Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 Todos los profetas anunciaban lo mismo. Decían al rey: “Ataca a Ramot de Galaad y obtendrás la victoria, pues el Seńor va a entregarte la ciudad.” 12 El mensajero que había ido a llamar a Micaías, le dijo: –Todos los profetas, sin excepción, han dado una respuesta favorable al rey. Así pues, te ruego que hables como todos ellos y anuncies algo favorable. 13 Micaías le contestó: –ˇJuro por el Seńor que solo diré lo que mi Dios me ordene decir! 14 Luego se presentó ante el rey, y el rey le preguntó: –Micaías, żdebemos atacar a Ramot de Galaad, o no? Micaías dijo: –Atacadla y obtendréis la victoria, pues Dios os la va a entregar. 15 Pero el rey le respondió: –żCuántas veces te he de decir que bajo juramento me declares solo la verdad en el nombre del Seńor? 16 Entonces Micaías dijo:“He visto a todos los israelitas
desparramados por los montes,
como ovejas sin pastor.c
Y el Seńor ha dicho:
‘Éstos no tienen dueńo;
que cada uno vuelva en paz a su casa.’ ” 17 El rey de Israel dijo a Josafat: –żNo te he dicho que este hombre nunca me anuncia cosas buenas, sino solo cosas malas? 18 Micaías ańadió: –Por eso que has dicho, oíd la palabra del Seńor: Vi al Seńor sentado en su trono, y a todo el ejército del cielo, que estaba de pie, junto a él, a su derecha y a su izquierda. 19 Entonces el Seńor preguntó quién iría a incitar a Ahab, rey de Israel, para que atacara a Ramot de Galaad y cayera allí. Unos decían una cosa y otros otra; 20 pero un espíritu se presentó delante del Seńor y dijo que él lo haría. El Seńor le preguntó cómo lo iba a hacer, 21 y el espíritu respondió que iba a inspirar mentiras en todos los profetas del rey. Entonces el Seńor le dijo que, en efecto, conseguiría engańarlo, y que fuera a hacerlo. 22 Y ahora ya sabes que el Seńor ha puesto un espíritu mentiroso en labios de estos profetas tuyos, y que ha determinado tu ruina. 23 Entonces Sedequías, hijo de Quenaaná, acercándose a Micaías le dio una bofetada y dijo: –żPor dónde se me fue el espíritu del Seńor para hablarte a ti? 24 Micaías le respondió: –Lo sabrás el día en que andes escondiéndote de habitación en habitación. 25 Entonces el rey de Israel ordenó: –ˇApresad a Micaías y llevadle ante Amón, el gobernador de la ciudad, y ante Joás, mi hijo! 26 Decidles que yo ordeno meterle en la cárcel y tenerle a ración corta de pan y agua, hasta que yo regrese sano y salvo. 27 Todavía ańadió Micaías:
“Si tú vuelves sano y salvo,
el Seńor no ha hablado por medio de mí.”d 28 Así pues, el rey de Israel, y Josafat, el rey de Judá, avanzaron contra Ramot de Galaad. 29 Y el rey de Israel dijo a Josafat: –Yo voy a entrar en la batalla disfrazado, y tú te pondrás mi ropa.eAsí que el rey de Israel se disfrazó, y ambos entraron en combate. 30 Pero el rey de Siria había ordenado a los capitanes de sus carros de combate que no atacaran a nadie que no fuera el rey de Israel. 31 Y cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, pensaron que él era el rey de Israel y le rodearon para atacarlo. Entonces Josafat gritó pidiendo ayuda, y el Seńor le ayudó. Dios los apartó de él, 32 pues al ver ellos que no era el rey de Israel, dejaron de perseguirle. 33 Pero un soldado, disparando su arco al azar, hirió de muerte al rey de Israel por entre las juntas de la armadura. Este ordenó entonces al conductor del carro: –Da la vuelta y sácame del combate, porque estoy gravemente herido.f 34 La batalla fue dura aquel día, y el rey de Israel tuvo que mantenerse en pie en su carro, haciendo frente a los sirios hasta la tarde, y murió al ponerse el sol.
Reformas religiosas de Asá
(1 R 15.13-15)
Alianza de Asá con Ben-hadad
(1 R 15.16-22)
Reinado de Josafat
Micaías anuncia la derrota de Ahab
(1 R 22.1-40)
El profeta Jehú reprende a Josafat
1 Josafat, rey de Judá, volvió sano y salvo a su palacio de Jerusalén. 2 Pero el profeta Jehú, hijo de Hananí,ale salió al encuentro y le preguntó: “żPor qué ayudas al malo y eres amigo de los enemigos del Seńor? Por ese motivo, el Seńor se ha enojado contigo. 3 Sin embargo, hay otras cosas buenas a tu favor, pues has destruido las representaciones de Asera que había en el país, y te has propuesto buscar a Dios.”Josafat nombra jueces
4 Josafat vivía en Jerusalén, pero acostumbraba visitar a su pueblo, desde Beerseba hasta los montes de Efraín, para hacerlos volver al Seńor, Dios de sus antepasados. 5 Además estableció jueces en todas las ciudades fortificadas de Judá, una tras otra. 6 Y dijo a los jueces: “Fijaos bien en lo que hacéis, porque no vais a juzgar en nombre de los hombres, sino del Seńor, que estará con vosotros cuando deis el fallo.b 7 Así que respetad al Seńor y tened cuidado con lo que hacéis, porque el Seńor nuestro Dios no tolera injusticia, parcialidad ni soborno.”c 8 También estableció Josafat en Jerusalén algunos levitas, sacerdotes y jefes de familia de Israel, para que actuaran como jueces en asuntos religiosos y en los pleitos de los habitantes dedJerusalén.e 9 Y les dio las siguientes instrucciones: “Vosotros debéis actuar siempre con respeto al Seńor, fidelidad y honradez. 10 En cualquier pleito que vuestros compatriotas, los habitantes de las diversas ciudades, os presenten para que decidáis si una muerte es criminal o no, o para aplicar las correspondientes leyes, estatutos, reglamentos y ordenanzas, recomendadles que no cometan faltas contra el Seńor, para que él no se enoje con vosotros y con ellos. Haced esto, y la culpa no será vuestra.fMuerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 El sumo sacerdote Amarías será vuestro superior en todas las cuestiones religiosas, y Zebadías, el hijo de Ismael y jefe de la tribu de Judá, lo será en todas las cuestiones civiles; y los levitas serán vuestros ayudantes. ˇÁnimo, pues, y a trabajar! ˇQue el Seńor esté con el que lo haga bien!”