1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13

Nehemías nombra distintos cargos

II.LECTURA PÚBLICA DE LA LEY Y COMPROMISO DEL PUEBLO (7.73b–10.39)

La ley es leída en público\fm j\fm*

Esdras confiesa los pecados de Israel\fm a\fm*

III. DISTRIBUCIÓN DE LOS REPATRIADOS (11–13)

Residentes en Jerusalén\fm a\fm*

(1 Cr 9.1-34)

Sacerdotes y levitas\fm a\fm*

Reformas de Nehemías

1 Cuando la muralla quedó reconstruida y se le colocaron las puertas, se nombraron porteros, cantores y levitas. 2 Al frente de Jerusalén puse a mi hermano Hananíay a Hananías, el comandante de la ciudadela, que era un hombre digno de confianza y más temeroso de Dios que mucha gente. 3 Les dije que no debían abrirse las puertas de Jerusalén hasta bien entrado el día, y que debían cerrarse y asegurarse estando en sus puestos los de la guardia. También nombré vigilantes entre los mismos habitantes de Jerusalén, para que vigilaran, unos en sus puestos y otros frente a su propia casa. 4 La ciudad era grande y extensa, pero había en ella poca gente porque las casas no se habían reconstruido.

Los repatriados de Babilonia

(Esd 2.1-70)

5 Entonces Dios me impulsó a reunir a las personas importantes, las autoridades y el pueblo, para hacer un registro familiar, y encontré el libro del registro familiarbde los que habían llegado antes. En él estaba escrito lo siguiente:c 6 -7 “Esta es la listadde los israelitas nacidos en Judá que fueron desterrados a Babilonia por el rey Nabucodonosor, y que después del destierro volvieron a Jerusalén y a otros lugares de Judá, cada cual a su población, encabezados por Zorobabel, Josué, Nehemías, Azarías, Raamías, Nahamaní, Mardoqueo, Bilsán, Mispéret, Bigvai, Nehúm y Baaná: 8 “Los descendientes de Parós, dos mil ciento setenta y dos; 9 los de Sefatías, trescientos setenta y dos; 10 los de Árah, seiscientos cincuenta y dos; 11 los de Pahat-moab, que eran descendientes de Josué y de Joab, dos mil ochocientos dieciocho; 12 los de Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro;

Celebración de la fiesta de las Enramadas

13 los de Zatú, ochocientos cuarenta y cinco; 14 los de Zacai, setecientos sesenta; 15 los de Binuy, seiscientos cuarenta y ocho; 16 los de Bebai, seiscientos veintiocho; 17 los de Azgad, dos mil trescientos veintidós; 18 los de Adonicam, seiscientos sesenta y siete; 19 los de Bigvai, dos mil sesenta y siete; 20 los de Adín, seiscientos cincuenta y cinco; 21 los de Ater, que eran descendientes de Ezequías, noventa y ocho; 22 los de Hasum, trescientos veintiocho; 23 los de Besai, trescientos veinticuatro; 24 los de Harif, ciento doce;

Residentes fuera de Jerusalén

25 los de Gabaón, noventa y cinco. 26 Los hombres de Belén y de Netofá, ciento ochenta y ocho;

Consagración de la muralla\fm j\fm*

27 los de Anatot, ciento veintiocho;

Otros compromisos del pueblo delante de Dios\fm c\fm*

28 los de Bet-azmávet, cuarenta y dos; 29 los de Quiriat-jearim, Quefirá y Beerot, setecientos cuarenta y tres; 30 los de Ramá y de Gueba, seiscientos veintiuno; 31 los de Micmás, ciento veintidós; 32 los de Betel y de Ai, ciento veintitrés; 33 los de Nebo,ecincuenta y dos. 34 Los descendientes del otro Elam, mil doscientos cincuenta y cuatro; 35 los de Harim, trescientos veinte; 36 los de Jericó, trescientos cuarenta y cinco; 37 los de Lod, Hadid y Onó, setecientos veintiuno;

El pueblo se compromete a cumplir la ley\fm m\fm*

38 los de Senaá, tres mil novecientos treinta. 39 Los sacerdotes descendientes de Jedaías, de la familia de Josué, novecientos setenta y tres; 40 los descendientes de Imer, mil cincuenta y dos; 41 los de Pashur, mil doscientos cuarenta y siete; 42 los de Harim, mil diecisiete. 43 “Los levitas descendientes de Josué y de Cadmiel, que a su vez eran descendientes de Hodavías, eran setenta y cuatro.

Suministros para sacerdotes y levitas

44 “Los cantores descendientes de Asaf eran ciento cuarenta y ocho. 45 “Los porteros eran los descendientes de Salum, los de Ater, los de Talmón, los de Acub, los de Hatitá y los de Sobai. En total, ciento treinta y ocho. 46 “Los sirvientes del templo eran los descendientes de Sihá, los de Hasufá, los de Tabaot, 47 los de Queros, los de Siahá, los de Padón, 48 los de Lebaná, los de Hagabá, los de Salmai, 49 los de Hanán, los de Guidel, los de Gáhar, 50 los de Reaías, los de Resín, los de Necodá, 51 los de Gazam, los de Uzá, los de Paséah, 52 los de Besai, los de Meunim, los de Nefusim,f 53 los de Bacbuc, los de Hacufá, los de Harhur, 54 los de Baslut, los de Mehidá, los de Harsá, 55 los de Barcós, los de Sísara, los de Temá, 56 los de Nesíah y los de Hatifá. 57 “Los descendientes de los sirvientes de Salomón eran los descendientes de Sotai, los de Soféret, los de Perudá, 58 los de Jaalá, los de Darcón, los de Guidel, 59 los de Sefatías, los de Hatil, los de Poquéret-hasebaím y los de Amón. 60 El total de los sirvientes del templo y de los descendientes de los sirvientes de Salomón era de trescientos noventa y dos. 61 “Los que llegaron de Tel-mélah, Tel-harsá, Querub, Adón e Imer, y que no pudieron demostrar si eran israelitas de raza o por parentesco, fueron los siguientes: 62 los descendientes de Delaías, los de Tobías y los de Necodá, que eran seiscientos cuarenta y dos. 63 Y de los parientes de los sacerdotes: los descendientes de Hobaías, los de Cos y los de Barzilai, que se casó con una de las hijas de Barzilai, el de Galaad, y tomó el nombre de ellos. 64 Estos buscaron su nombre en el registro familiar, pero no lo encontraron allí y por eso fueron eliminados del sacerdocio. 65 Además, el gobernador les ordenó que no comieran de los alimentos consagrados hasta que un sacerdote decidiera la cuestión por medio del Urim y el Tumim.g 66 “La comunidad se componía de un total de cuarenta y dos mil trescientas sesenta personas, 67 sin contar sus esclavos y esclavas, que eran siete mil trescientas treinta y siete personas. Tenían también doscientos cuarenta y cinco cantores y cantoras. 68 Tenían además setecientos treinta y seis caballos, doscientas cuarenta y cinco mulas,h 69 cuatrocientos treinta y cinco camellos y seis mil setecientos veinte asnos. 70 “Algunos jefes de familia entregaron donativos para la obra; el gobernador dio para la tesorería ocho kilos de oro, cincuenta tazones y quinientas treinta túnicas sacerdotales.i 71 Los jefes de familia dieron para la tesorería de la obra ciento sesenta kilos de oro y mil doscientos diez kilos de plata; 72 y el resto del pueblo dio ciento sesenta kilos de oro, mil cien kilos de plata y sesenta y siete túnicas sacerdotales. 73 “Los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, la gente del pueblo, los sirvientes del templo y todo Israel se establecieron en sus poblaciones.” Cuando llegó el mes séptimo, los israelitas ya estaban instalados en sus localidades.

Nehemías nombra distintos cargos

II.LECTURA PÚBLICA DE LA LEY Y COMPROMISO DEL PUEBLO (7.73b–10.39)

La ley es leída en público\fm j\fm*

Esdras confiesa los pecados de Israel\fm a\fm*

III. DISTRIBUCIÓN DE LOS REPATRIADOS (11–13)

Residentes en Jerusalén\fm a\fm*

(1 Cr 9.1-34)

Sacerdotes y levitas\fm a\fm*

Reformas de Nehemías

1 Entonces todo el pueblo en masa se reunió en la plaza que está frente a la puerta del Agua, y dijeron al maestro Esdras que trajera el libro de la ley de Moisés, que el Seńor había dado a Israel. 2 El día primero del séptimo mes,ael sacerdote Esdras trajo el libro de la ley ante la reunión compuesta de hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón; 3 y desde la mańana hasta el mediodía lo leyó en presencia de todos ellos, delante de la plaza que está frente a la puerta del Agua. Todo el pueblo estaba atento a la lectura del libro de la ley. 4 El maestro Esdras estaba de pie sobre una tribuna de madera construida para ese fin. También de pie, a su derecha, estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilquías y Maaseías. A su izquierda estaban Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam.

Los repatriados de Babilonia

(Esd 2.1-70)

5 Entonces Esdras abrió el libro a la vista de todo el pueblo, pues se le podía ver por encima de todos; y al abrirlo, todo el mundo se puso en pie. 6 Entonces Esdras alabó al Seńor, el Dios todopoderoso, y todo el pueblo respondió con los brazos en alto: “Amén, amén.” Luego se inclinaron hasta tocar el suelo con la frente y adoraron al Seńor. 7 Los levitas Josué, Baní, Serebías, Jamín, Acub, Sabtai, Hodías, Maaseías, Quelitá, Azarías, Jozabad, Hanán y Pelaías explicaban la ley al pueblo. Mientras la gente permanecía en su sitio, 8 ellos leían en voz alta el libro de la ley de Dios, y lo traducíanbpara que se entendiera claramente la lectura. 9 Y como todo el pueblo lloraba al oir los términos de la ley, tanto el gobernador Nehemíasccomo el maestro y sacerdote Esdras y los levitas que explicaban la ley al pueblo, dijeron a todos que no se pusieran tristes ni llorasen, porque aquel día estaba dedicado al Seńor su Dios. 10 Además les dijo Esdras: “Id y comed de lo mejor, bebed vino dulce e invitad a quienes no tengan nada preparado, porque hoy es un día dedicado a nuestro Seńor. No estéis tristes, porque la alegría del Seńor es nuestro refugio.” 11 También los levitas calmaban a la gente, diciendo que se callaran y no llorasen, porque era un día dedicado al Seńor. 12 Entonces toda la gente se fue a comer y beber, y a compartir su comida y celebrar una gran fiesta, porque habían comprendido lo que se les había enseńado.

Celebración de la fiesta de las Enramadas

13 Al día siguiente, todos los jefes de familiady los sacerdotes y los levitas se reunieron con el maestro Esdras para estudiar los términos de la ley, 14 y encontraron escrito en ella que el Seńor había ordenado por medio de Moisés que, durante la fiesta religiosa del mes séptimo, los israelitas debían vivir debajo de enramadas.e 15 Entonces, por todas las ciudades y en Jerusalén se hizo correr la voz de que la gente saliera a los montes a buscar ramas de olivo, arrayán, palmera o cualquier otro árbol frondoso, para hacer las enramadas, conforme a lo que estaba escrito en la ley. 16 Y la gente salió y volvió con ramas para hacer sus propias enramadas en las azoteas y en los patios, como también en el atrio del templo de Dios, en la plaza de la puerta del Agua y en la plaza de la puerta de Efraín. 17 Toda la comunidad que volvió del destierro hizo enramadas y se instaló debajo de ellas, pues desde el tiempo de Josué, hijo de Nun, hasta aquel día no se había hecho tal cosa. Y hubo una gran alegría. 18 Celebraron la fiesta religiosa durante siete días; y desde el día primero hasta el último, diariamente, Esdras leyó pasajes del libro de la ley de Dios; y en el día octavo hubo una reunión solemne, conforme a la costumbre establecida.f

Nehemías nombra distintos cargos

II.LECTURA PÚBLICA DE LA LEY Y COMPROMISO DEL PUEBLO (7.73b–10.39)

La ley es leída en público\fm j\fm*

Esdras confiesa los pecados de Israel\fm a\fm*

III. DISTRIBUCIÓN DE LOS REPATRIADOS (11–13)

Residentes en Jerusalén\fm a\fm*

(1 Cr 9.1-34)

Sacerdotes y levitas\fm a\fm*

Reformas de Nehemías

1 El día veinticuatro del mismo mes, los israelitas se reunieron para ayunar. Se vistieron con ropas ásperas, se echaron tierra sobre la cabezab 2 y, separándose de aquellos que descendían de extranjeros,cse pusieron en pie y reconocieron sus propios pecados y los de sus antepasados.d 3 Durante tres horas, permaneciendo cada cual en su lugar, se leyó públicamente el libro de la ley del Seńor su Dios, y durante otras tres horas confesaron sus pecados y adoraron al Seńor. 4 Después los levitas Josué, Binuy, Cadmiel, Sebanías, Buní, Serebías, Baní y Quenaní subieron a la tribuna e invocaron en voz alta al Seńor su Dios;

Los repatriados de Babilonia

(Esd 2.1-70)

5 luego dijeron los levitas Josué, Cadmiel, Binuy, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petahías: “Levantaos, alabad al Seńor vuestroeDios por siempre y para siempre. ˇAlabado sea con bendiciones y alabanzas su alto y glorioso nombre!” 6 Esdras dijo:f“Tú eres el Seńor, y nadie más.gTú hiciste el cielo, y lo más alto del cielo, y todas sus estrellas; tú hiciste la tierra y todo lo que hay en ella, los mares y todo lo que contienen. Tú das vida a todas las cosas. Por eso te adoran las estrellas del cielo.h 7 “Tú, Seńor, eres el Dios que escogiste a Abram; lo sacaste de Ur, ciudad de los caldeos, y le pusiste por nombre Abraham.i 8 Viste que era un hombre que confiaba en ti e hiciste con él un pacto: que darías a sus descendientes el país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, jebuseos y gergeseos.jˇY has cumplido tu palabra, porque tú siempre la cumples! 9 Tú viste cómo sufrían nuestros antepasados en Egiptoky escuchaste sus lamentos junto al mar Rojo.l 10 Hiciste grandes prodigios y maravillas en contra del faraón, de todos sus siervos y de toda la gente de su país,mporque te diste cuenta de la insolencia con que ellos trataban a los israelitas. Y te ganaste así la gran fama que tienes hoy. 11 Partiste en dos el mar delante de ellos, y pasaron por en medio sobre tierra seca; pero hundiste a sus perseguidores hasta el fondo, como una piedra en aguas profundas.n 12 Luego los guiaste de día con una columna de nube, y de noche con una columna de fuego, para alumbrarles el camino que tenían que seguir.ń

Celebración de la fiesta de las Enramadas

13 “Después bajaste al monte Sinaí y hablaste con ellos desde el cielo; les diste decretos justos, enseńanzas verdaderas y buenas leyes y mandamientos. 14 Les enseńaste también a consagrarte el sábado, y por medio de tu siervo Moisésoles diste mandamientos y enseńanzas verdaderas, leyes y enseńanzas. 15 Les diste además pan del cielo para saciar su hambrepy agua de la roca para apagar su sed.qLuego les dijiste que entraran a ocupar el país que les habías prometido.r 16 “Pero ellos y nuestros antepasados fueron orgullosos y testarudos, y no hicieron caso a tus mandamientos. 17 No quisieron obedecer ni recordar las grandes cosas que hiciste en favor suyo. Fueron tan testarudos que nombraron un jefe que los llevara de nuevo a su esclavitud en Egipto.sPero tú eres un Dios perdonador, un Dios tierno y compasivo, paciente y todo amor,ty no los abandonaste. 18 Aun cuando se hicieron un becerro de metal fundido y dijeron que ese era el dios que los había sacado de Egipto,uy cometieron graves ofensas, 19 tú, por tu gran compasión, no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos durante el día para guiarlos por el camino, ni la columna de fuego durante la noche para alumbrarles el camino que tenían que seguir.v 20 Además les diste de tu buen espíritu para instruirlos; jamás les faltó de la boca el maná que les enviabas, y les diste agua para calmar su sed. 21 Durante cuarenta ańos les diste de comer en el desierto, y nunca les faltó nada: ni se desgastaron sus ropas ni se les hincharon los pies.w 22 “Les entregaste reinos y naciones, y se los repartiste en parcelas, y ellos tomaron posesión de Hesbón, país del rey Sihón, y de Basán, país del rey Og.x 23 Hiciste que tuvieran tantos hijos como estrellas hay en el cielo,yy los llevaste a tomar posesión del país que habías prometido dar en propiedad a sus antepasados.z 24 Ellos entraron y conquistaron la tierra de Canaán. Delante de ellos humillaste a los habitantes de esa tierra, y a sus reyes y a la gente de la región los pusiste en sus manos, para que hiciesen con ellos lo que quisieran.a

Residentes fuera de Jerusalén

25 También se apoderaron de ciudades fortificadas y tierras fértiles, de casas llenas de lo mejor, de pozos, vińedos, olivares y muchos otros árboles frutales; comieron hasta quedar satisfechos, engordaron y disfrutaron de tu gran bondad.b 26 “Pero fueron desobedientes, se rebelaron contra ti y despreciaron tu ley. Mataron además a tus profetas, que los acusaban abiertamente y les decían que se volvieran a ti, y te ofendieron en gran manera.c

Consagración de la muralla\fm j\fm*

27 Por eso los entregaste al poder de sus enemigos, que los oprimieron. Después, estando afligidos, te pidieron ayuda, y tú, por tu gran compasión, los escuchaste desde el cielo; les diste hombres que los librasen del poder de sus opresores.

Otros compromisos del pueblo delante de Dios\fm c\fm*

28 “Sin embargo, en cuanto tenían un poco de paz volvían a hacer lo malo en tu presencia; por eso los dejaste caer en poder de sus enemigos, que los sometieron. Luego volvían a pedirte ayuda, y tú, lleno de compasión, los escuchabas desde el cielo, librándolos en muchas ocasiones.d 29 Les aconsejabas que volvieran a cumplir tus leyes; pero ellos se creían suficientes y no hacían caso de tus mandamientos; violaban tus decretos, que dan vida a quienes los practican;efueron rebeldes y testarudos, y no hicieron caso. 30 Durante muchos ańos tuviste paciencia con ellos y les hiciste advertencias por medio de tu espíritu y de tus profetas; pero no hicieron caso,fy por eso los entregaste al dominio de las naciones de la tierra.g 31 Sin embargo, por tu gran compasión, no los destruiste del todo ni los abandonaste; porque tú eres un Dios tierno y compasivo.h 32 “Por tanto, Dios nuestro, Dios grande, poderoso y terrible, que mantienes tu pacto y tu gran amor, no tengas en poco todas las calamidades que han caído sobre nuestros reyes, jefes, sacerdotes y profetas, sobre nuestros antepasados, y sobre todo el pueblo, desde el tiempo de los reyes de Asiriaihasta el presente. 33 No obstante, tú estás limpio de culpa en todo lo que nos ha sucedido; pues has actuado con fidelidad, en tanto que nosotros hemos hecho lo malo.j 34 Ni nuestros reyes, jefes y sacerdotes, ni nuestros antepasados, cumplieron tu ley ni hicieron caso de tus mandamientos y de las advertencias que les hiciste.k 35 Por el contrario, en su reino, y a pesar de los muchos bienes que les diste y del país grande y fértil que les entregaste, no te rindieron culto ni abandonaron sus malas acciones.l 36 “Míranos hoy, convertidos en esclavos precisamente en el país que diste a nuestros antepasados para que se alimentaran de sus productos y bienes. 37 Lo que se produce en abundancia es para los reyes que, por causa de nuestros pecados, has puesto sobre nosotros. Nosotros y nuestros ganados estamos sujetos a sus caprichos. Por eso estamos tan afligidos.”

El pueblo se compromete a cumplir la ley\fm m\fm*

38 nPor todo esto, nosotros nos comprometemos firmemente por escrito, en documento sellado por nuestros jefes, levitas y sacerdotes.ń

Nehemías nombra distintos cargos

II.LECTURA PÚBLICA DE LA LEY Y COMPROMISO DEL PUEBLO (7.73b–10.39)

La ley es leída en público\fm j\fm*

Esdras confiesa los pecados de Israel\fm a\fm*

III. DISTRIBUCIÓN DE LOS REPATRIADOS (11–13)

Residentes en Jerusalén\fm a\fm*

(1 Cr 9.1-34)

Sacerdotes y levitas\fm a\fm*

Reformas de Nehemías

1 Firmamos el documento:aNehemíasbel gobernador, hijo de Hacalías; Sedequías, 2 Seraías, Azarías, Jeremías, 3 Pashur, Amarías, Malquías, 4 Hatús, Sebanías, Maluc,

Los repatriados de Babilonia

(Esd 2.1-70)

5 Harim, Meremot, Abdías, 6 Daniel, Guinetón, Baruc, 7 Mesulam, Abías, Mijamín, 8 Maazías, Bilgai y Semaías. Estos eran los sacerdotes. 9 Los levitas: Josué, hijo de Azanías, Binuy, descendiente de Henadad, y Cadmiel; 10 y sus hermanos, Sebanías, Hodías, Quelitá, Pelaías, Hanán, 11 Micaías, Rehob, Hasabías, 12 Zacur, Serebías, Sebanías,

Celebración de la fiesta de las Enramadas

13 Hodías, Baní y Beninu. 14 Los jefes de la nación: Parós, Pahat-moab, Elam, Zatú, Baní, 15 Buní, Azgad, Bebai, 16 Adonías, Bigvai, Adín, 17 Ater, Ezequías, Azur, 18 Hodías, Hasum, Besai, 19 Harif, Anatot, Nebai, 20 Magpías, Mesulam, Hezir, 21 Mesezabel, Sadoc, Jadúa, 22 Pelatías, Hanán, Anaías, 23 Oseas, Hananías, Hasub, 24 Halohés, Pilhá, Sobec,

Residentes fuera de Jerusalén

25 Rehúm, Hasabná, Maaseías, 26 Ahías, Hanán, Anán,

Consagración de la muralla\fm j\fm*

27 Maluc, Harim y Baaná.

Otros compromisos del pueblo delante de Dios\fm c\fm*

28 En cuanto a los demás ciudadanos, es decir, sacerdotes, levitas, porteros, cantores, sirvientes del templo y aquellos que, junto con sus mujeres y todos sus hijos e hijas en uso de razón, se habían separado de la gente de la región para cumplir con la ley de Dios,d 29 se unieron a sus parientes y a sus jefes, y juraroneconducirse según la ley que Dios había dado por medio de su siervo Moisés, y cumplir fielmente todos los mandamientos, decretos y leyes de nuestro Seńor. 30 Por lo tanto, no daríamos en casamiento nuestras hijas a las gentes del país ni aceptaríamos que sus hijas se casaran con nuestros hijos.f 31 Y cuando las gentes del país vinieran en sábadoga vender sus productos y toda clase de granos, no les compraríamos nada, ni en sábado ni en ningún otro día festivo; así mismo, en el séptimo ańo renunciaríamos a las cosechashy perdonaríamos las deudas.i 32 También decidimos imponernos la obligación de contribuir cada ańo con cuatro gramos de plata para cubrir los gastos del servicio del templo de nuestro Dios:j 33 para el pan de la Presencia,klas ofrendas diarias de cereales, los holocaustos diarios, los sacrificios de los sábados o de los días de luna nueva y de las otras fiestas religiosas; para las ofrendas en general y los sacrificios para obtener el perdón por los pecados de Israel; en resumen, para todo el culto en el templo de nuestro Dios. 34 Además, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, según nuestras familias, echamos suerteslpara llevar cada ańo al templo de nuestro Dios la provisión de leńa en el tiempo seńalado, para quemarla en el altar del Seńor nuestro Dios, como está escrito en la ley.m 35 También acordamos llevar cada ańo al templo del Seńor los primeros frutos de nuestros campos y de todos los árboles frutales;n 36 y también llevar al templo de nuestro Dios a nuestros primogénitos y las primeras crías de nuestras vacas y de nuestras ovejas, como está escrito en la ley,ńante los sacerdotes que sirven en el templo. 37 También acordamos llevar a los almacenesodel templo de nuestro Dios, como contribución para los sacerdotes, nuestra primera harina y los primeros frutos de cada árbol, y nuestro primer vino y nuestro primer aceite, y llevar a los levitas la décima parte de nuestras cosechas,pya que son ellos los que recogen la décima parte en todas nuestras fincas.

El pueblo se compromete a cumplir la ley\fm m\fm*

38 Cuando los levitas vayan a recoger la décima parte, los acompańará un sacerdote descendiente de Aarón. Luego los levitas deberán llevar a los almacenes del templo de nuestro Dios la décima parte de la décima parte que ellos recojan,q 39 pues los israelitas y los levitas llevan las contribuciones de trigo, vino y aceite a los almacenes donde están los utensilios sagrados y los sacerdotes en servicio, los porteros y los cantores. Y prometimos no abandonar el templo de nuestro Dios.r

Nehemías nombra distintos cargos

II.LECTURA PÚBLICA DE LA LEY Y COMPROMISO DEL PUEBLO (7.73b–10.39)

La ley es leída en público\fm j\fm*

Esdras confiesa los pecados de Israel\fm a\fm*

III. DISTRIBUCIÓN DE LOS REPATRIADOS (11–13)

Residentes en Jerusalén\fm a\fm*

(1 Cr 9.1-34)

Sacerdotes y levitas\fm a\fm*

Reformas de Nehemías

1 Las autoridades de la nación se establecieron en Jerusalén, y el resto del pueblo echó suertesbpara que una de cada diez familias fuera a vivir a Jerusalén, la ciudad santa,cmientras que las otras nueve se quedarían en las demás poblaciones. 2 Luego el pueblo bendijo a todos los que voluntariamente se ofrecieron a vivir en Jerusalén. 3 A continuacióndfiguran los jefes principales de los repatriados que establecieron su residencia en Jerusalén.eEn las ciudades de Judá se asentaron los israelitas, los sacerdotes, los levitas, los sirvientes del templo y los descendientes de los sirvientes de Salomón, cada uno en su respectiva población y propiedad. 4 Algunos de Judá y Benjamín que se establecieron en Jerusalén fueron, por parte de Judá: Ataías, hijo de Ozías, hijo de Zacarías, hijo de Amarías, hijo de Sefatías, hijo de Mahalalel, descendiente de Fares;

Los repatriados de Babilonia

(Esd 2.1-70)

5 y Maaseías, hijo de Baruc, hijo de Colhozé, hijo de Hazaías, hijo de Adías, hijo de Joiarib, hijo de Zacarías, hijo de Siloní. 6 El total de los descendientes de Fares que se quedaron a vivir en Jerusalén fue de cuatrocientos sesenta y ocho, todos ellos hombres de guerra. 7 Por parte de Benjamín: Salú, hijo de Mesulam, hijo de Joed, hijo de Pedaías, hijo de Colaías, hijo de Maaseías, hijo de Itiel, hijo de Isaías; 8 y sus hermanosfGabai y Salai. En total: novecientos veintiocho. 9 Su jefe era Joel, hijo de Zicrí; y Judá, hijo de Senuá, que era el segundo jefe de la ciudad. 10 De los sacerdotes: Jedaías, hijo de Joiarib, Jaquín, 11 y Seraías, hijo de Hilquías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitub, el jefe principal del templo de Dios. 12 También sus compańeros, que trabajaban en el servicio del templo y eran ochocientos veintidós; y Adaías, hijo de Jeroham, hijo de Pelalías, hijo de Amsí, hijo de Zacarías, hijo de Pashur, hijo de Malquías.

Celebración de la fiesta de las Enramadas

13 Sus parientes, jefes de familia, sumaban doscientos cuarenta y dos; y Amasai, hijo de Azarel, hijo de Ahzai, hijo de Mesilemot, hijo de Imer. 14 Sus parientes, que eran hombres de guerra, sumaban ciento veintiocho personas, y su jefe era Zabdiel, hijo de Guedolim.g 15 De los levitas: Semaías, hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, hijo de Buní; 16 Sabtai y Jozabad, que eran de los jefes de los levitas, estaban encargados de las obras fuera del templo de Dios;h 17 Matanías, hijo de Micaías, hijo de Zabdí, hijo de Asaf, era el director del coro que cantaba la alabanza y la acción de gracias a la hora de la oración; Bacbuquías, que era el segundo de la familia, y Abdá, hijo de Samúa, hijo de Galal, hijo de Jedutún. 18 El total de levitas que quedaron en la ciudad santa fue de doscientos ochenta y cuatro. 19 De los porteros:iAcub, Talmón y sus parientes, que vigilaban las puertas, ciento setenta y dos. 20 Los demás israelitas en general, y el resto de los sacerdotes y levitas, se instalaron en las otras poblaciones de Judá, cada uno en su propiedad; 21 aunque los sirvientes del templo,jcuyos dirigentes eran Sihá y Guispá, se instalaron en Ófel.k 22 El jefe de los levitas de Jerusalén era Uzí, hijo de Baní, hijo de Hasabías, hijo de Matanías, hijo de Micaías, de los descendientes de Asaf, los cuales dirigían los cantos en el servicio del templo de Dios, 23 pues el reylhabía dado órdenes acerca de los deberes diarios de los cantores. 24 El representante ante el rey para cualquier asunto civil, era Petahías,mhijo de Mesezabel, que era descendiente de Zérah, hijo de Judá.

Residentes fuera de Jerusalén

25 Algunos de la tribu de Judá se instalaronnen Quiriat-arbá,ńDibón, Jecabseel, 26 Josué, Moladá, Bet-pélet,

Consagración de la muralla\fm j\fm*

27 Hasar-sual, Beerseba,

Otros compromisos del pueblo delante de Dios\fm c\fm*

28 Siclag, Meconá, 29 En-rimón, Sorá, Jarmut, 30 Zanóah, Adulam, Laquis y Azecá, con sus aldeas y campos respectivos. Se establecieron desde Beerseba hasta el valle de Hinom.o 31 Y los de la tribu de Benjamín se instalaron en Gueba, Micmás, Aías, Betel y sus aldeas; 32 también en Anatot, Nob, Ananías, 33 Hasor, Ramá, Guitaim, 34 Hadid, Seboím, Nebalat, 35 Lod, Onó, y en el valle de los Artesanos.p 36 Además, a algunos de los levitas se les dieron terrenos en Judá y Benjamín.

Nehemías nombra distintos cargos

II.LECTURA PÚBLICA DE LA LEY Y COMPROMISO DEL PUEBLO (7.73b–10.39)

La ley es leída en público\fm j\fm*

Esdras confiesa los pecados de Israel\fm a\fm*

III. DISTRIBUCIÓN DE LOS REPATRIADOS (11–13)

Residentes en Jerusalén\fm a\fm*

(1 Cr 9.1-34)

Sacerdotes y levitas\fm a\fm*

Reformas de Nehemías

1 Estos son los sacerdotes y levitas que regresaron con Zorobabel, hijo de Salatiel, y con Josué: Los sacerdotes: Seraías, Jeremías, Esdras,b 2 Amarías, Maluc, Hatús, 3 Secanías, Rehúm, Meremot, 4 Idó, Guinetón, Abías,

Los repatriados de Babilonia

(Esd 2.1-70)

5 Mijamín, Maadías, Bilgá, 6 Semaías, Joiarib, Jedaías, 7 Salú, Amoc, Hilquías y Jedaías. Estos eran los jefes de los sacerdotes y sus parientes en tiempos de Josué. 8 Los levitas: Josué, Binuy, Cadmiel,cSerebías, Judá y Matanías, quien, con sus colegas, estaba encargado de los himnos de alabanza; 9 y Bacbuquías y Uní, también colegas suyos, estaban frente a ellos para el desempeńo de sus funciones. 10 Josué fue padre de Joaquim, Joaquim lo fue de Eliasib, Eliasib lo fue de Joiadá, 11 Joiadá lo fue de Johanán,dy Johanán lo fue de Jadúa.e 12 En tiempos de Joaquim, los sacerdotes jefes de familia eran: de la familia de Seraías, Meraías; de la de Jeremías, Hananías;

Celebración de la fiesta de las Enramadas

13 de la de Esdras, Mesulam; de la de Amarías, Johanán; 14 de la de Melicú, Jonatán; de la de Sebanías, José; 15 de la de Harim, Adná; de la de Meraiot, Helcai; 16 de la de Idó, Zacarías; de la de Guinetón, Mesulam; 17 de la de Abías, Zicrí; de la de Miniamín ...;fde la de Moadías, Piltai; 18 de la de Bilgá, Samúa; de la de Semaías, Jonatán; 19 de la de Joiarib, Matenai; de la de Jedaías, Uzí; 20 de la de Salai, Calai; de la de Amoc, Éber; 21 de la de Hilquías, Hasabías; y de la familia de Jedaías, Natanael. 22 En la época de Eliasib, Joiadá, Johanán y Jadúa, y hasta el reinado de Darío el persa,glos levitas fueron inscritos como jefes de familia, y también los sacerdotes. 23 Por su parte, los levitas jefes de familia fueron inscritos en el libro de la crónicas hasta la época de Johanán, nieto de Eliasib. 24 Los jefes de los levitas eran: Hasabías, Serebías, Josué, Binuy yhCadmiel, y sus compańeros estaban frente a ellos para alabar y dar gracias al Seńor durante su respectivo turnoide servicio, como lo había mandado David, hombre de Dios.

Residentes fuera de Jerusalén

25 Y los porteros que cuidaban las puertas de entrada eran: Matanías, Bacbuquías, Abdías, Mesulam, Talmón y Acub. 26 Estos vivieron en tiempos de Joaquim, hijo de Josué y nieto de Josadac; y en la época del gobernador Nehemías y del sacerdote y maestro Esdras.

Consagración de la muralla\fm j\fm*

27 Cuando llegó el día de consagrar la muralla de Jerusalén, buscaron a los levitas en todos los lugares donde vivían y los llevaron a Jerusalén, para que celebraran la consagración con alegría, alabanzas e himnos, acompańados de platillos, arpas y liras.

Otros compromisos del pueblo delante de Dios\fm c\fm*

28 Y los cantores levitaskacudieron de los alrededores de Jerusalén, de las aldeas de Netofá, 29 del caserío de Guilgal y de los campos de Gueba y de Azmávet, pues los cantores se habían construido aldeas alrededor de Jerusalén. 30 Entonces se purificaron los sacerdotes y los levitas. Luego purificaron al pueblo, y también las puertas de la ciudad y la muralla.l 31 Después hice que autoridades de Judá se subieran a la muralla, y organicé dos coros grandes. El primer coro marchaba sobre la muralla hacia la derecha, en dirección a la puerta del Basurero.m 32 Detrás del coro iba Hosaías con la mitad de las autoridades de Judá, es decir, 33 con Azarías, Esdras, Mesulam, 34 Judá, Benjamín, Semaías y Jeremías. 35 De los sacerdotes, les acompańaban con trompetas Zacarías, hijo de Jonatán, cuyos antepasados eran Semaías, Matanías, Micaías, Zacur y Asaf; 36 también sus parientes Semaías, Azarel, Milalai, Guilalai, Maai, Natanael, Judá y Hananí, que tocaban los instrumentos de música de David, hombre de Dios. Al frente de ellos iba el maestro Esdras.n 37 Y sobre la puerta de la Fuente, y siguiendo adelante por lo alto de la muralla, subieron las escaleras de la Ciudad de David, por encima del palacio de David y hasta la puerta del Agua, que está al este.

El pueblo se compromete a cumplir la ley\fm m\fm*

38 El segundo coro marchaba hacia la izquierda. Yo iba detrás del coro sobre la muralla con la otra mitad de la gente, desde la torre de los Hornos hasta la muralla ancha, 39 pasando por la puerta de Efraín, la puerta de Jesaná, la puerta de los Pescados, la torre de Hananel y la torre de los Cien, hasta la puerta de las Ovejas; y nos detuvimos en la puerta de la Guardia. 40 Luego los dos coros ocuparon sus puestos en el templo de Dios; y yo también, con la mitad de los gobernantes que me acompańaban. 41 Los sacerdotes que tocaban las trompetas eran: Eliaquim, Maaseías, Miniamín, Micaías, Elioenai, Zacarías, Hananías, 42 Maaseías, Semaías, Eleazar, Uzí, Johanán, Malquías, Elam y Ézer. Y los cantores, dirigidos por Izrahías, cantaron a coro. 43 Aquel día se ofrecieron muchos sacrificios,ńy la gente se alegró mucho porque Dios los llenó de gran alegría. Las mujeres y los nińos también estuvieron muy contentos, y el regocijo que hubo en Jerusalén se oía desde lejos.

Suministros para sacerdotes y levitas

44 Por aquel tiempo se nombraron personas encargadas de los depósitos de los tesoros, de las ofrendas, de los primeros frutos y de los diezmos, para almacenar en ellos lo que conforme a la ley llegaba de los campos de cada ciudad para los sacerdotes y levitas; porque los de Judá estaban contentos con los servicios prestados por los sacerdotes y levitas. 45 Tanto ellos como los cantoresoy los porterosperan quienes celebraban el culto a su Dios y el rito de la purificación, tal como lo habían dispuesto David y su hijo Salomón 46 (pues ya antiguamente, en tiempos de David y de Asaf, había jefes de cantores, cantos de alabanza y acción de gracias a Dios). 47 Así que, en la época de Zorobabel y de Nehemías, todo Israel entregaba diariamente los víveres a los cantores y porteros; daba también a los levitas la parte que les correspondía, y estos hacían lo mismo con los descendientes de Aarón.q

Nehemías nombra distintos cargos

II.LECTURA PÚBLICA DE LA LEY Y COMPROMISO DEL PUEBLO (7.73b–10.39)

La ley es leída en público\fm j\fm*

Esdras confiesa los pecados de Israel\fm a\fm*

III. DISTRIBUCIÓN DE LOS REPATRIADOS (11–13)

Residentes en Jerusalén\fm a\fm*

(1 Cr 9.1-34)

Sacerdotes y levitas\fm a\fm*

Reformas de Nehemías

1 Por aquel tiempo se leyó públicamente el libro de Moisés, y en él se halló escrito que los amonitas y moabitas no debían pertenecer jamás al pueblo de Dios.a 2 (Porque ellos no salieron a recibir a los israelitas con comida y bebida, sino que pagaron a Balaam para que pronunciara maldiciones contra ellos, aunque nuestro Dios convirtió la maldición en bendición.) 3 Así que, en cuanto oyeron lo que decía la ley, separaron de Israel a todos los que ya se habían mezclado con extranjeros. 4 Antes de esto,bel sacerdote Eliasib estaba a cargo de los almacenes del templo de nuestro Dios. Como Eliasib era pariente de Tobías,c

Los repatriados de Babilonia

(Esd 2.1-70)

5 había facilitado a este un cuarto grande en el que antes se guardaban las ofrendas, el incienso, los utensilios y el diezmo del trigo, del vino y del aceite que se ordenaba dar a los levitas, cantores y porteros, además de las contribuciones para los sacerdotes. 6 Cuando todo eso ocurrió, yo no estaba en Jerusalén,dporque en el ańo treinta y dos del reinado de Artajerjes, rey de Babilonia,evolví a la corte, aunque al cabo de algún tiempo pedí permiso al rey 7 y regresé a Jerusalén.fFue entonces cuando comprobé el mal que había hecho Eliasib por complacer a Tobías, proporcionándole una sala en el atrio del templo de Dios. 8 Aquello me disgustó mucho,gy eché fuera de la sala todos los muebles de la casa de Tobías. 9 Luego ordené que la purificasen y que volvieran a colocar en su sitio los utensilios del templo de Dios, las ofrendas y el incienso. 10 También supe que no se habían entregado a los levitas sus provisiones,hy que los levitas y cantores encargados del culto habían huido, cada uno a su tierra. 11 Entonces reprendí a las autoridades por el abandono en que tenían el templo de Dios. Después reuní a los sacerdotes y levitas y los instalé en sus puestos, 12 y todo Judá trajo a los almacenes el diezmoidel trigo, del vino y del aceite.

Celebración de la fiesta de las Enramadas

13 Luego puse a cargo de los almacenes al sacerdote Selemías, al secretario Sadoc y a un levita llamado Pedaías; puse también como ayudante suyo a Hanán, hijo de Zacur y nieto de Matanías, porque eran dignos de confianza. Ellos se encargarían de hacer el reparto a sus compańeros. 14 ˇDios mío, tenme en cuenta esto que he hecho, y no olvides todo lo buenojque hice por el templo de mi Dios y por su culto!k 15 Por aquellos días vi que en Judá había quienes en sábadolpisaban uvas para hacer vino, acarreaban manojos de trigo, cargaban los asnos con vino y racimos de uvas, y con higos y toda clase de carga, y que también en sábado lo llevaban a Jerusalén. Entonces los reprendí por vender sus mercancías en ese día. 16 Además, algunos de la ciudad de Tiromque vivían allí, llevaban pescado y toda clase de mercancías, y se lo vendían en sábado a los judíos de Jerusalén. 17 Entonces reprendí a los jefes de Judá, diciéndoles: “ˇQué maldad estáis cometiendo, al profanar así el sábado! 18 Esto es precisamente lo que hicieron vuestros antepasados, y por eso nuestro Dios trajo tantas desgracias sobre nosotros y sobre esta ciudad. żAcaso queréis irritar más aún a Dios contra Israel profanando el sábado?”n 19 Entonces ordené que tan pronto como las sombras de la tarde anunciaran el comienzo del sábado, se cerraran las puertas de Jerusalén y no fueran abiertas hasta pasado el día. Puse además en las puertas a algunos de mis sirvientes, para que en sábado no entrara ningún cargamento.ń 20 Los negociantes y vendedores de mercancías se quedaron varias veces a pasar la noche fuera de Jerusalén, 21 pero yo discutí con ellos y los reprendí por quedarse a pasar la noche delante de la muralla, y les dije que, si volvían a hacerlo, los haría arrestar. Desde entonces no volvieron a presentarse en sábado. 22 Después ordené a los levitas que se purificasen y que fueran a vigilar las puertas, para que el sábado no fuese profanado. ˇDios mío, acuérdate de mí también por esto, y ten compasión de mí conforme a tu bondad! 23 Vi también en aquellos días que algunos judíos se habían casado con mujeres de Asdod, Amón y Moab;o 24 y la mitad de sus hijos hablaban la lengua de Asdod o las de otras naciones, pero no sabían hablar la lengua de los judíos.p

Residentes fuera de Jerusalén

25 Discutí con ellos, y los maldije.qA algunos los golpeé, les arranqué el pelo y les obligué a jurar por Dios que no permitirían más que sus hijas se casaran con extranjeros, ni que las hijas de estos se casaran con sus hijos o con ellos mismos.rLes dije además: 26 “ˇÉse fue el pecado de Salomón, rey de Israel! Y a pesar de que entre las muchas naciones no hubo un rey como él, y de que Dios lo amósy le puso por rey de todo Israel, las mujeres extranjeras le hicieron pecar.t

Consagración de la muralla\fm j\fm*

27 Por tanto, no se tolerará que vosotros pequéis tan gravemente contra nuestro Dios casándoos con mujeres extranjeras.”

Otros compromisos del pueblo delante de Dios\fm c\fm*

28 A uno de los hijos de Joiadá, el hijo del sumo sacerdote Eliasib, que era además yerno de Sambalatuel horonita, le hice huir de mi presencia. 29 ˇDios mío, acuérdate de los que han manchado el sacerdocio y el pacto sacerdotal y levítico!v 30 Así que los limpié de todo lo que era extranjero y organicé los turnos de sacerdotes y levitas, cada cual en su obligación:w 31 la provisión de leńa en las fechas seńaladas y la entrega de los primeros frutos. ˇDios mío, acuérdate de favorecerme!