Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Pasaron veinte ańos después de haber construido Salomón el templo del Seńor y su propio palacio, 2 y entonces reconstruyó las ciudades que Hiram le había entregadoae instaló en ellas a los israelitas. 3 Después marchó contra Hamat de Sobá, y se apoderó de ella. 4 También reconstruyó Tadmor,ben el desierto, y todas las ciudades donde almacenaba los alimentos, las cuales había construido en Hamat.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Igualmente reconstruyó Bet-horón de arriba y Bet-horón de abajo, ciudades fortificadas, con murallas, puertas y barras; 6 también Baalat y demás ciudades donde almacenaba los alimentos, y todos los cuarteles de los carros de combate, los cuarteles de la caballería y todo lo que quiso construir en Jerusalén, en el Líbano y en todo el territorio bajo su dominio. 7 En cuanto a los habitantes hititas, amorreos, heveos, ferezeos y jebuseos que quedaron, los cuales no eran israelitas; 8 es decir, a sus descendientes que quedaron después de ellos en el país y que los israelitas no exterminaron, Salomón los sometió a trabajos forzados, y así siguen hasta el día de hoy. 9 Pero no obligó a ningún israelita a servir como esclavo en sus obras, sino como soldados, jefes, capitanes y comandantes de los carros de combate y de la caballería. 10 En cuanto a los capataces que tenía el rey Salomón, eran doscientos cincuenta.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 A la hija del faraón la trasladó Salomón, de la Ciudad de David al palacio que había edificado para ella, porque pensó que su esposa no debía vivir en el palacio de David, rey de Israel, ya que los lugares donde había entrado el arca del Seńor eran sagrados. 12 Salomón, sobre el altar del Seńor que había construido frente al vestíbulo del templo, ofrecía al Seńor holocaustos

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 en los días en que había que ofrecerlos según la ley de Moisés, es decir, en sábado,cen las fiestas de la luna nuevady en las tres fiestas que se celebran al ańo:ela de los panes sin levadura, la de las semanas y la de las Enramadas. 14 También estableció los turnos, según lo había dispuesto David, su padre, para que los sacerdotes cumplieran su servicio y los levitas se encargaran de alabar al Seńor y de colaborar con los sacerdotes en lo que se necesitara cada día. Y también los turnos de los porteros en cada puerta, porque así lo había ordenado David, hombre de Dios.f 15 Así pues, no se apartaron en ningún momento de las disposiciones del rey David en cuanto a los sacerdotes, los levitas y la tesorería. 16 Todo lo que Salomón tenía que realizar se llevó a cabo desde el día en que se pusieron los cimientos del templo hasta su terminación. El templo del Seńor quedó perfectamente terminado. 17 Salomón fue entonces a Esión-guéber y a Elat, a orilla del mar, en el territorio de Edom. 18 Hiram, por medio de sus oficiales, le envió barcos y hombres a su servicio, conocedores del mar, que fueron junto con los oficiales de Salomón, y llegaron a Ofir, de donde tomaron casi quince mil kilos de oro y se los llevaron al rey Salomón.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 La reina de Sabáaoyó hablar de la fama que Salomón había alcanzado, y fue a Jerusalén para ponerle a prueba con preguntas difíciles. Llegó rodeada de gran esplendor, con camellos cargados de perfumes y con gran cantidad de oro y piedras preciosas. Cuando llegó ante Salomón, le preguntó todo lo que tenía pensado, 2 y Salomón respondió a todas sus preguntas. No hubo una sola pregunta cuya respuesta no supiera. 3 Al ver la reina de Sabá la sabiduría de Salomón, así como el palacio que había construido, 4 los manjares de su mesa, los lugares que ocupaban sus oficiales, el porte y la ropa de sus criados, sus coperos y su ropa, y cómo subía al templo,bse quedó tan asombrada

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 que dijo al rey: “Lo que escuché en mi país acerca de tus hechos y de tu sabiduría, es verdad; 6 pero solo he podido creerlo ahora que he venido y lo he visto con mis propios ojos. En realidad, no me habían contado ni la mitad de tu gran sabiduría, pues tú sobrepasas lo que yo había oído. 7 ˇQué felices deben de ser tus esposas,cy qué contentos han de sentirse esos servidores tuyos, que siempre están a tu lado escuchando tus sabias palabras! 8 ˇBendito sea el Seńor tu Dios, que te miró con agrado y te puso sobre su trono para que fueras su rey! ˇPor el amor que tu Dios tiene a Israel, y para consolidarlo para siempre, te ha hecho rey sobre ellos para que gobiernes con rectitud y justicia!” 9 Luego ella entregó al rey tres mil novecientos sesenta kilos de oro, y gran cantidad de perfumes y piedras preciosas. Nunca llegó a Israel tal cantidad de perfumes como la que regaló la reina de Sabá al rey Salomón. 10 Además, los hombres al servicio de Hiram y de Salomón que habían traído oro de Ofir, trajeron también de allá madera de sándalo y piedras preciosas.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 Con la madera de sándalo hizo el rey barandas para el templo del Seńor y para el palacio real, y también arpas y salterios para los músicos. Nunca se había visto nada semejante en la tierra de Judá. 12 Por su parte, el rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso pedirle, además de lo que ya le había dado a cambio de lo que ella le había traído.dDespués la reina regresó a su país acompańada de la gente a su servicio.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 El oro que Salomón recibía cada ańo era unos veintidós mil kilos, 14 sin contar el tributo que le pagaban los comerciantes y viajeros. Además, todos los reyes de Arabia y los gobernadores del país traían oro y plata a Salomón. 15 El rey Salomón mandó hacer doscientos escudos grandes de oro batido, empleando en cada uno seis kilos de oro. 16 Mandó hacer también trescientos escudos más pequeńos, empleando en cada uno poco más de tres kilos de oro batido, y los puso en el palacio llamado “Bosque del Líbano”. 17 Mandó hacer también un gran trono de marfil, y ordenó que lo recubrieran de oro puro. 18 El trono tenía sujetos a él seis escalones y un estrado de oro, y brazos a cada lado del asiento, junto a los cuales había dos leones en pie. 19 Había también doce leones en pie, uno a cada lado de los seis escalones. ˇJamás se había construido en ningún otro reino nada semejante! 20 Además, todas las copas del rey eran de oro, lo mismo que toda la vajilla del palacio “Bosque del Líbano” (no había nada de plata, porque en tiempos de Salomón no era muy apreciada), 21 ya que los barcos del rey iban a Tarsis con los hombres al servicio de Hiram, y llegaban una vez cada tres ańos, trayendo oro, plata, marfil, monos y pavos reales. 22 El rey Salomón superaba a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabiduría. 23 Todos los reyes del mundo querían verle y escuchar la sabiduría que Dios le había dado, 24 y todos le llevaban cada ańo un regalo: objetos de plata y de oro, capas, armas, sustancias aromáticas, caballos y mulas.

Salomón comercia con carros y caballos

(1 R 10.26-29; 2 Cr 1.14-17)

25 Salomón tenía cuatro mil caballerizas para sus caballos y sus carros, y doce mil jinetes,elos cuales destinó a los cuarteles de carros de combate y a la guardia real en Jerusalén. 26 Y Salomón fue soberano sobre todos los reyes que había desde el río Éufrates hasta el país filisteo y hasta la frontera de Egipto.f 27 El rey hizo que en Jerusalén hubiera tanta plata como piedras;gy que abundara el cedro como las higueras silvestres en la llanura. 28 Los caballos para Salomón eran traídos de Muzrihy de todos los demás países.i

Muerte y sepultura de Salomón

(1 R 11.41-43)

29 El resto de la historia de Salomón, desde el principio hasta el fin, está escrito en las crónicas del profeta Natán, en la profecía de Ahías, el de Siló, y en las revelaciones del profeta Iddo concernientes a Jeroboam, hijo de Nabat. 30 Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel durante cuarenta ańos, 31 y cuando murió lo enterraron en la Ciudad de David, su padre. Después reinó en su lugar su hijo Roboam.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Roboam fue a Siquem, porque todo Israelahabía ido allá para proclamarle rey. 2 Pero lo supo Jeroboam, hijo de Nabat, que estaba en Egipto, adonde había huido del rey Salomón, y regresó de Egipto. 3 Cuando le mandaron a llamar, Jeroboam y todo Israel fueron a hablar con Roboam, y le dijeron: 4 –Tu padre fue muy duro con nosotros; ahora alivia tú la dura servidumbre y el pesado yugo que él nos impuso, y te serviremos.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Roboam les contestó: –Volved a verme dentro de tres días. La gente se fue, 6 y entonces el rey Roboam consultó a los ancianos que habían servido a Salomón, su padre, cuando este vivía. Les preguntó: –żQué me aconsejáis que responda yo a esta gente? 7 Ellos le dijeron: –Si tratas bien a esta gente y procuras darles gusto y les respondes con buenas palabras, ellos te servirán siempre. 8 Pero Roboam no hizo caso del consejo de los ancianos, sino que consultó a los muchachos que se habían criado con él y que estaban a su servicio, 9 preguntándoles: –żQué me aconsejáis que responda yo a esta gente que me ha pedido que aligere el yugo que mi padre les impuso? 10 Aquellos jóvenes, que se habían criado con él, le respondieron: –A la gente que te ha pedido que aligeres el yugo que tu padre les impuso, debes responderles lo siguiente: ‘Si mi padre fue duro, yo lo seré mucho más;b

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 si él os impuso un yugo pesado, yo lo haré más pesado todavía; y si él os azotaba con correas, yo os azotaré con látigos de puntas de hierro.’ 12 Al tercer día volvió Jeroboam a presentarse con todo el pueblo ante Roboam, como el rey les había dicho.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Pero el rey Roboam les contestó duramente, sin hacer caso del consejo de los ancianos, 14 y les repitió lo que le habían aconsejado los muchachos: que si su padre les había impuesto un yugo pesado, él les impondría otro más pesado todavía, y que si su padre los había azotado con correas, él los azotaría con látigos de puntas de hierro. 15 El rey, pues, no hizo caso del pueblo, porque el Seńor había dispuesto que sucediera así para que se cumpliera lo que el Seńor había prometido a Jeroboam, hijo de Nabat, por medio de Ahías el de Siló.c 16 Cuando los israelitas vieron que el rey no les hacía caso, le respondieron de este modo:
“ˇNo tenemos nada que ver con David!
ˇNinguna herencia compartimos con el hijo de Jesé!
ˇCada uno a su casa, israelitas!
ˇY David, que cuide de su familia!” Al momento, todos los israelitasdse fueron a sus casas.
17 En cuanto a los israelitas que vivían en las ciudades de Judá, Roboam siguió reinando sobre ellos. 18 Y cuando Roboam envió a Adoram, que era el encargado del trabajo obligatorio, los israelitas lo mataron a pedradas. Entonces el rey Roboam subió apresuradamente a su carro y huyó a Jerusalén. 19 De este modo se rebeló Israel contra la dinastía de David hasta el día de hoy.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Cuando Roboam llegó a Jerusalén, juntó ciento ochenta mil soldados escogidos de las familias de Judá y de la tribu de Benjamín, para luchar contra Israel y recuperar su reino. 2 Pero el Seńor habló a Semaías, hombre de Dios, y le ordenó: 3 “Di a Roboam, hijo de Salomón y rey de Judá, y a todos los israelitas de Judá y de Benjamín, 4 que les ordeno que no luchen contra sus hermanos. Que se vuelvan todos a sus casas, porque así lo he dispuesto.” Al oir ellos lo que el Seńor les decía, regresaron, desistiendo de marchar contra Jeroboam.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Roboam se estableció en Jerusalén y construyó ciudades fortificadas en Judá.a 6 Reforzó Belén, Etam, Tecoa, 7 Bet-sur, Socó, Adulam, 8 Gat, Maresá, Zif, 9 Adoraim, Laquis, Azecá, 10 Sorá, Aialón y Hebrón, que eran ciudades fortificadas de Judá y Benjamín.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 Reforzó las fortificaciones y puso en ellas comandantes y provisiones de comida, aceite y vino. 12 Además proveyó de escudos y lanzas a todas y cada una de las ciudades, y las reforzó de manera extraordinaria. Así pues, Roboam quedó en posesión de Judá y Benjamín.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Los sacerdotes y levitas de todo Israel vinieron de todas partes para unirse a él, 14 pues los levitas tuvieron que abandonar sus tierras de pastoreo y demás posesiones para irse a Jerusalén y a otros lugares de Judá, porque Jeroboam y sus sucesores les impidieron ejercer el sacerdocio del Seńor. 15 Jeroboam había nombrado sus propios sacerdotes para los santuarios paganos y para el culto a los demonios y a los becerros que había fabricado.b 16 Además, los que tenían el sincero propósito de buscar al Seńor, el Dios de Israel, siguieron el ejemplo de los sacerdotes y levitas, y se fueron a Jerusalén para ofrecer sacrificios al Seńor, Dios de sus antepasados. 17 De esta manera, fortalecieron el reino de Judá y apoyaron a Roboam, hijo de Salomón, durante tres ańos, pues solo durante tres ańos él siguiócel ejemplo de David y Salomón. 18 Roboam se casó con Mahalat, hija de Jerimot, hijo de David y Abihail, hija de Eliab y nieta de Jesé. 19 Hijos de Roboam y Mahalat fueron Jehús, Semarías y Záham. 20 Después se casó con Maacá, hija de Absalón, y sus hijos fueron Abiam,dAtai, Ziza y Selomit.e 21 Roboam tuvo dieciocho esposas y sesenta concubinas, pero quiso más a Maacá que a todas las demás. Tuvo veintiocho hijos y sesenta hijas. 22 Roboam nombró a Abiam, hijo de Maacá, jefe de sus hermanos, pues quería hacerle rey. 23 Tuvo la buena idea de repartir a sus demás hijos entre todos los territorios de Judá y Benjamín, y entre todas las ciudades fortificadas, dándoles provisiones en abundancia y consiguiéndoles muchas esposas.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Cuando se consolidó el reinado de Roboam y él se sintió fuerte, dejó de cumplir la ley del Seńor, y todo Israel hizo lo mismo. 2 Pero como fueron infieles al Seńor, en el quinto ańo del reinado de Roboam, Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén 3 con mil doscientos carros de combate, sesenta mil soldados de caballería y una innumerable tropa que venía con él de Egipto: libios, suquienosay etíopes. 4 Conquistó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Entonces el profeta Semaías se presentó a Roboam y a los jefes de Judá que se habían reunido en Jerusalén ante el avance de Sisac, y les dijo: –El Seńor dice que vosotros le habéis abandonado, y que por eso él os abandona ahora en manos de Sisac.b 6 Los jefes de Israel y el rey reconocieron humildemente: –ˇEl Seńor tiene razón! 7 Al ver el Seńor que se habían humillado, dijo a Semaías: “Por haberse humillado, no los destruiré, sino que voy a librarlos dentro de poco, y no utilizaré a Sisac para descargar mi ira sobre Jerusalén; 8 pero van a quedar sometidos a él, y se darán cuenta de la diferencia que hay entre servirme a mí y servir a los reyes de otras naciones.” 9 Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén y se apoderó de los tesoros del templo del Seńor y del palacio real. Todo lo saqueó, y se llevó también los escudos de oro que había hecho Salomón.c 10 El rey Roboam hizo en su lugar escudos de bronce, y los dejó al cuidado de los oficiales de la guardia que vigilaba la entrada del palacio real.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 Y cada vez que el rey iba al templo del Seńor, iban los guardias y se los llevaban. Luego volvían a ponerlos en el cuerpo de guardia. 12 Así pues, por haberse humillado Roboam, se calmó la ira del Seńor contra él y no lo destruyó totalmente. A pesar de todo, también había cosas buenas en Judá.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 El rey Roboam aumentó su poder en Jerusalén, y siguió reinando. Cuando comenzó a reinar tenía cuarenta y un ańos, y reinó diecisiete ańos en Jerusalén, ciudad que el Seńor escogió entre todas las tribus de Israel para residir en ella. La madre de Roboam se llamaba Naamá, y era de Amón. 14 Sus actos fueron malos, pues no trató sinceramente de buscar al Seńor. 15 La historia de Roboam, desde el principio hasta el fin, está escrita en las crónicas del profeta Semaías y del profeta Iddo, en el registro familiar. 16 Hubo guerra continuamente entre Roboam y Jeroboam. 17 Y cuando Roboam murió, fue sepultado en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Abiam.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Abiam comenzó a reinar en Judá en el ańo dieciocho del reinado de Jeroboam. 2 Reinó en Jerusalén durante tres ańos. Su madre se llamaba Micaías y era hija de Uriel de Gabaa. Estalló la guerra entre Abiam y Jeroboam. 3 Abiam empezó la batalla con un ejército de cuatrocientos mil soldados escogidos. Jeroboam, por su parte, tomó posiciones de batalla contra él con ochocientos mil soldados escogidos. 4 Entonces Abiam, de pie en el monte Semaraim, que está en la montańa de Efraín, gritó: “ˇJeroboam y todo Israel, escuchadme!a

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 żNo sabéis que el Seńor, el Dios de Israel, entregó para siempre el reino a David y a sus descendientes, mediante un pacto irrevocable? 6 Sin embargo, Jeroboam, el hijo de Nabat, servidor de Salomón, hijo de David, se rebeló contra su amo.b 7 Y se le unieron unos hombres ociosos y malvados que se impusieron a Roboam, hijo de Salomón, porque era joven y débil de carácter. Así que no tuvo fuerza para enfrentarse con ellos. 8 Y ahora vosotros intentáis oponeros al gobierno del Seńor ejercido por medio de los descendientes de David, solo porque sois una gran multitud y tenéis de vuestra parte los becerros de oro que Jeroboam os hizo para que los tuvierais por dioses. 9 żY no habéis expulsado también a los sacerdotes del Seńor, descendientes de Aarón, y a los levitas, y os habéis nombrado vuestros propios sacerdotes como hacen las naciones paganas? ˇCualquiera que venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, puede ser sacerdote de dioses que no son dioses! 10 Para nosotros, en cambio, nuestro Dios es el Seńor, y no lo hemos abandonado. Los sacerdotes que están al servicio del Seńor son descendientes de Aarón, y los que se encargan del servicio son los levitas.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 Ellos ofrecen al Seńor, mańana y tarde, holocaustos e incienso; presentan en una mesa ritualmente pura el pan consagrado al Seńor, y encienden todas las tardes las lámparas que arden en el candelabro de oro. Porque nosotros cumplimos las disposiciones del Seńor nuestro Dios, mientras que vosotros le habéis abandonado. 12 Tened en cuenta, pues, que al frente de nosotros están Dios y sus sacerdotes, y que están listas las trompetas para dar el toque de guerra contra vosotros. Por consiguiente, israelitas, no peleéis contra el Seńor, el Dios de vuestros antepasados, porque no venceréis.”

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Jeroboam había ordenado que sus tropas de retaguardia dieran un rodeo y atacaran por la espalda, de modo que el grueso del ejército de Jeroboam quedó frente al de Judá, mientras que la retaguardia atacaba por detrás. 14 Cuando los de Judá miraron atrás, se dieron cuenta de que los atacaban por el frente y por la espalda. Entonces invocaron al Seńor y los sacerdotes tocaron las trompetas. 15 Y cuando los de Judá lanzaron el grito de guerra, Dios derrotó a Jeroboam y a todo Israel frente a Abiam y Judá. 16 Los israelitas huyeron de los de Judá, porque Dios los entregó en sus manos. 17 Abiam y su gente les hicieron una gran matanza, en la que cayeron quinientos mil soldados escogidos de Israel. 18 Así los israelitas fueron humillados en aquel tiempo, mientras que los de Judá se mostraron fuertes porque se apoyaron en el Seńor, Dios de sus antepasados. 19 Abiam persiguió a Jeroboam y le arrebató las ciudades de Betel, Jesaná y Efraínccon sus respectivas aldeas. 20 Jeroboam no pudo recuperar su poderío mientras vivió Abiam. Finalmente el Seńor le hirió, y Jeroboam murió. 21 Entre tanto, Abiam se afirmó en el poder. Tuvo catorce esposas, veintidós hijos y dieciséis hijas. 22 El resto de la historia de Abiam y de todo lo que hizo en su vida, está escrito en el comentario del profeta Iddo.d

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 aCuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Asá. Durante su reinado hubo diez ańos de paz en el país. 2 Los hechos de Asá fueron buenos y rectos a los ojos del Seńor su Dios. 3 Quitó los altares de los dioses extranjeros, así como los santuarios en lugares altos; hizo pedazos las piedras sagradas y rompió las representaciones de Asera.b 4 Además ordenó a Judá que acudiera al Seńor, Dios de sus antepasados, y que cumpliera la ley y los mandamientos.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Quitó de todas las ciudades de Judá los santuarios y altares en lugares altos. Y hubo paz durante su reinado. 6 Aprovechando esos ańos en que la nación estaba en paz y no tenía que hacer frente a ninguna guerra, porque el Seńor le concedió tranquilidad, Asá construyó en Judá ciudades fortificadas. 7 Dijo a la gente de Judá: “Fortifiquemos estas ciudades y hagamos alrededor de ellas muros, torres, puertas y barras, mientras el país está todavía en nuestro poder. Porque hemos buscado al Seńor nuestro Dios, él nos ha dado paz con todos nuestros vecinos.” Por tanto llevaron a cabo con éxito las construcciones. 8 Asá tenía un ejército formado por trescientos mil soldados de Judá, armados con escudos y lanzas, y doscientos ochenta mil de Benjamín, equipados con escudos y arcos. Todos ellos eran soldados valientes. 9 Contra ellos marchó Zérah el etíope con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros de combate, y llegó hasta Maresá.c 10 Entonces Asá le salió al encuentro, y con sus hombres tomó posiciones para la batalla en el valle de Sefata, junto a Maresá.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 Asá invocó al Seńor su Dios, diciendo: “Seńor, para ti es igual ayudar al fuerte que al débil. Por tanto, ˇayúdanos, Seńor y Dios nuestro, ya que confiamos en ti y hemos venido en tu nombre contra este ejército! Tú, Seńor, eres nuestro Dios. ˇMuestra que nadie puede oponerte resistencia!”d 12 Entonces el Seńor dio a Asá y a Judá la victoria sobre los etíopes, los cuales huyeron.e

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Pero Asá y su gente los persiguieron hasta Guerar, y cayeron los etíopes hasta no quedar ni uno con vida, pues resultaron destrozados ante el Seńor y su ejército, el cual se apoderó de gran cantidad de cosas de sus enemigos. 14 Después cayeron sobre todas las ciudades que había alrededor de Guerar, pues todas se llenaron de miedo ante el Seńor. Los de Judá las saquearon, pues en ellas había grandes riquezas. 15 También atacaron los campamentos donde había ganado y se llevaron gran cantidad de ovejas y camellos. Después regresaron a Jerusalén.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Azarías, hijo de Oded, poseído por el espíritu de Dios, 2 salió al encuentro de Asá para decirle: “ˇEscuchadme todos, Asá, los de Judá y los de Benjamín! El Seńor estará con vosotros, si vosotros estáis con él. Si le buscáis, le encontraréis; pero si le abandonáis, él también os abandonará.a 3 Israel ha estado mucho tiempo sin verdadero Dios, sin sacerdote que enseńe y sin instrucción religiosa. 4 Pero cuando, en medio de sus dificultades, el pueblo se ha vuelto al Seńor, Dios de Israel, y le ha buscado, él se ha dejado encontrar.b

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 En aquellos tiempos no había paz para nadie, sino mucho sobresalto para los habitantes de los diversos países; 6 y naciones y ciudades se destruían unas a otras, porque el Seńor los aterraba con toda clase de calamidades.c 7 Pero vosotros sed valientes y no os desaniméis, porque vuestros trabajos tendrán recompensa.”d 8 Cuando Asá oyó este mensaje del profeta, se armó de valor y eliminó los repugnantes ídolos de todo el territorio de Judá y Benjamín y de las ciudades que había conquistado en la montańa de Efraín, y reparó el altar del Seńor que estaba frente al vestíbulo del templo del Seńor. 9 Después reunió a todo Judá y Benjamín, más los forasteros que había con ellos procedentes de Efraín, Manasés y Simeón, pues muchos de Israel se habían pasado al lado de Asá al ver que el Seńor su Dios estaba con él. 10 Se juntaron en Jerusalén en el mes tercero del ańo quince del reinado de Asá,

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 y aquel día ofrecieron en sacrificio al Seńor setecientas reses y siete mil ovejas de las que habían quitado a sus enemigos. 12 Luego se comprometieron solemnemente a buscar de todo corazón al Seńor, el Dios de sus antepasados.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Y prometieron que cualquiera que no quisiera buscar al Seńor, Dios de Israel, fuera mayor o menor, hombre o mujer, sería condenado a muerte. 14 Hicieron el juramento al Seńor en alta voz y con gritos de alegría, y al son de trompetas y cuernos. 15 Todo Judá se alegró por el juramento que habían hecho, pues juraron de todo corazón, y con toda su voluntad habían buscado al Seńor, el cual se había dejado encontrar por ellos y les había concedido paz con todos sus vecinos.e 16 Además, el rey Asá quitó la categoría de reina madre a Maacá, su abuela, porque había mandado hacer una imagen de Asera. Asá destruyó aquella imagen; la hizo pedazos y la quemó en el arroyo Quedrón. 17 Y aunque no se quitaron de Israel los santuarios en lugares altos, Asá permaneció siempre fiel, 18 y puso en el templo de Dios todo el oro y la plata que tanto él como su padre habían dedicado al Seńor. 19 Y no hubo guerra hasta el ańo treinta y cinco del reinado de Asá.f

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Pero en el ańo treinta y seis del reinado de Asá, el rey de Israel, Baasá, fue a atacar a Judá, y fortificó Ramá para cortarle toda comunicación al rey de Judá. 2 Entonces Asá sacó el oro y la plata de los tesoros del templo del Seńor y del palacio real, y los envió a Ben-hadad, rey de Siria, que tenía su residencia en Damasco. También le envió este mensaje: 3 “Hagamos tú y yo un pacto, como hicieron nuestros padres. Aquí te envío oro y plata. Rompe el pacto que tienes con Baasá, rey de Israel, y así me dejará en paz.” 4 Ben-hadad, aceptando la proposición del rey Asá, envió a los jefes de sus tropas a atacar las ciudades de Israel. Así conquistaron Iión, Dan, Abel-maim y todas las ciudades de Neftalí que servían de almacenes.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Cuando Baasá lo supo, dejó de fortificar Ramá, suspendiendo sus trabajos. 6 Entonces el rey Asá tomó consigo a todo Judá, y se llevaron de Ramá las piedras y la madera que Baasá había usado para fortificarla, y con ellas fortificó Gueba y Mispá. 7 Por aquel tiempo fue el profeta Hananí a visitar a Asá, rey de Judá, y a decirle: “El ejército del rey de Siria se te ha escapado de las manos, porque te apoyaste en el rey de Siria y no en el Seńor tu Dios. 8 żNo formaban los etíopes y los libios un ejército sumamente poderoso, con muchísima caballería y carros de combate? Sin embargo, el Seńor los entregó en tus manos porque te apoyaste en él.a 9 Pues el Seńor está atento a lo que ocurre en todo el mundo, para dar fuerza a los que confían sinceramente en él. ˇEn esto has actuado como un tonto! Porque de ahora en adelante tendrás más guerras.”b 10 Entonces Asá se enfureció de tal manera contra el profeta, que lo mandó encarcelar. También en aquel tiempo trató brutalmente a algunos del pueblo.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 La historia de Asá, desde el principio hasta el fin, está escrita en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 12 En el ańo treinta y nueve de su reinado, Asá enfermó gravemente de los pies; pero en su enfermedad no recurrió al Seńor, sino a los médicos.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Murió en el ańo cuarenta y uno de su reinado, 14 y lo enterraron en el sepulcro que había mandado hacer en la Ciudad de David. Lo colocaron en una camilla llena de perfumes y de toda clase de sustancias aromáticas hábilmente preparadas. Luego encendieron en su honor una enorme hoguera.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 En lugar de Asá reinó su hijo Josafat, quien se mostró fuerte en Israel.a 2 Puso tropas en todas las ciudades fortificadas de Judá, y destacamentos en todo el territorio de Judá y en las ciudades de Efraín que Asá, su padre, había conquistado. 3 El Seńor estuvo con Josafat,bporque procedió como David, su antepasado, lo había hecho al principio. No sirvió a las diversas representaciones de Baal, 4 sino al Dios de su padre, cumpliendo sus mandamientos, sin seguir el ejemplo de la gente de Israel.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Por eso, el Seńor consolidó el reino bajo su mando. Toda Judá le hacía regalos, y llegó a tener grandes riquezas y honores. 6 Siguió con orgullo el camino trazado por el Seńor, y una vez más quitó de Judá los santuarios en lugares altos y las representaciones de Asera.c 7 En el tercer ańo de su reinado envió a sus funcionarios Ben-hail, Abdías, Zacarías, Natanael y Micaías, para enseńar en las ciudades de Judá; 8 y con ellos envió a los levitas Semaías, Netanías, Zebadías, Asael, Semiramot, Jonatán, Adonías, Tobías y Tobadonías. Los acompańaban los sacerdotes Elisamá y Joram.d 9 Los envió para que, con el libro de la ley del Seńor, enseńaran a la gente de Judá. Y ellos recorrieron todas las ciudades de Judá enseńando al pueblo.e 10 Entre tanto, todos los reinos de los países que rodeaban a Judá sentían tal miedo del Seńor que no se atrevían a pelear contra Josafat.

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 Al contrario, algunos de los filisteos traían regalos y plata como tributo a Josafat, y los árabes le llevaron siete mil setecientos carneros e igual cantidad de chivos. 12 Josafat, pues, se fue haciendo sumamente poderoso. Construyó en Judá fortalezas y ciudades para almacenes,

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 y tuvo muchas propiedades en las ciudades de Judá. Tuvo también soldados muy valientes en Jerusalén, 14 cuya lista, según su registro por familias, es la siguiente: Por Judá, como comandante de los jefes de batallón, estaba Adná con trescientos mil soldados. 15 Junto a este estaba el jefe Johanán con doscientos ochenta mil soldados, 16 y junto a él Amasías, hijo de Zicrí, que se había ofrecido voluntariamente para servir al Seńor, con doscientos mil valientes soldados. 17 Por Benjamín estaba Eliadá, un valiente guerrero, con doscientos mil hombres armados con arcos y escudos, 18 y junto a él Jozabad con ciento ochenta mil hombres en pie de guerra. 19 Estos estaban al servicio del rey, sin contar los que el rey había destinado a las ciudades fortificadas de todo Judá.

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

Reformas religiosas de Asá

(1 R 15.13-15)

Alianza de Asá con Ben-hadad

(1 R 15.16-22)

Reinado de Josafat

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

1 Josafat consiguió grandes riquezas y honores, y llegó a ser consuegro de Ahab. 2 Después de algunos ańos, Josafat fue a Samaria a visitar a Ahab, quien para festejar a Josafat y a sus acompańantes mató muchas ovejas y reses, y luego trató de incitarle a atacar a Ramot de Galaad. 3 En efecto, Ahab, rey de Israel, preguntó a Josafat, rey de Judá: –żQuieres acompańarme para marchar contra Ramot de Galaad? Josafat le respondió: –Yo, lo mismo que mi ejército, estamos contigo y con tu gente para ir a la guerra. 4 Pero antes consulta la voluntad del Seńor.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 El rey de Israel reunió a los profetas, que eran cuatrocientos, y les preguntó: –żDebemos atacar a Ramot de Galaad, o no? Y ellos respondieron: –Atácala, porque Dios te la va a entregar. 6 Pero Josafat preguntó: –żNo hay por aquí algún otro profeta del Seńor a quien también podamos consultar? 7 El rey de Israel contestó a Josafat: –Hay uno más, por medio del cual podemos consultar al Seńor. Es Micaías, hijo de Imlá. Pero le aborrezco, porque nunca me anuncia cosas buenas, sino siempre malas. Pero Josafat le dijo: –No digas eso. 8 En seguida el rey de Israel llamó a un oficial,ay le ordenó: –ˇPronto, que venga Micaías, hijo de Imlá! 9 Tanto el rey de Israel como Josafat, el rey de Judá, tenían puesta su armadura y estaban sentados en sus tronos en la explanada a la entrada de Samaria, y todos los profetas caían en trance profético delante de ellos. 10 Sedequías, hijo de Quenaaná, se había hecho unos cuernos de hierroby gritaba: “ˇAsí ha dicho el Seńor: ‘Con estos cuernos atacarás a los sirios hasta exterminarlos’! ”

Muerte de Asá

(1 R 15.23-24)

11 Todos los profetas anunciaban lo mismo. Decían al rey: “Ataca a Ramot de Galaad y obtendrás la victoria, pues el Seńor va a entregarte la ciudad.” 12 El mensajero que había ido a llamar a Micaías, le dijo: –Todos los profetas, sin excepción, han dado una respuesta favorable al rey. Así pues, te ruego que hables como todos ellos y anuncies algo favorable.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Micaías le contestó: –ˇJuro por el Seńor que solo diré lo que mi Dios me ordene decir! 14 Luego se presentó ante el rey, y el rey le preguntó: –Micaías, żdebemos atacar a Ramot de Galaad, o no? Micaías dijo: –Atacadla y obtendréis la victoria, pues Dios os la va a entregar. 15 Pero el rey le respondió: –żCuántas veces te he de decir que bajo juramento me declares solo la verdad en el nombre del Seńor? 16 Entonces Micaías dijo:
“He visto a todos los israelitas
desparramados por los montes,
como ovejas sin pastor.c
Y el Seńor ha dicho:
‘Éstos no tienen dueńo;
que cada uno vuelva en paz a su casa.’ ”
17 El rey de Israel dijo a Josafat: –żNo te he dicho que este hombre nunca me anuncia cosas buenas, sino solo cosas malas? 18 Micaías ańadió: –Por eso que has dicho, oíd la palabra del Seńor: Vi al Seńor sentado en su trono, y a todo el ejército del cielo, que estaba de pie, junto a él, a su derecha y a su izquierda. 19 Entonces el Seńor preguntó quién iría a incitar a Ahab, rey de Israel, para que atacara a Ramot de Galaad y cayera allí. Unos decían una cosa y otros otra; 20 pero un espíritu se presentó delante del Seńor y dijo que él lo haría. El Seńor le preguntó cómo lo iba a hacer, 21 y el espíritu respondió que iba a inspirar mentiras en todos los profetas del rey. Entonces el Seńor le dijo que, en efecto, conseguiría engańarlo, y que fuera a hacerlo. 22 Y ahora ya sabes que el Seńor ha puesto un espíritu mentiroso en labios de estos profetas tuyos, y que ha determinado tu ruina. 23 Entonces Sedequías, hijo de Quenaaná, acercándose a Micaías le dio una bofetada y dijo: –żPor dónde se me fue el espíritu del Seńor para hablarte a ti? 24 Micaías le respondió: –Lo sabrás el día en que andes escondiéndote de habitación en habitación.

Salomón comercia con carros y caballos

(1 R 10.26-29; 2 Cr 1.14-17)

25 Entonces el rey de Israel ordenó: –ˇApresad a Micaías y llevadle ante Amón, el gobernador de la ciudad, y ante Joás, mi hijo! 26 Decidles que yo ordeno meterle en la cárcel y tenerle a ración corta de pan y agua, hasta que yo regrese sano y salvo. 27 Todavía ańadió Micaías:
“Si tú vuelves sano y salvo,
el Seńor no ha hablado por medio de mí.”d
28 Así pues, el rey de Israel, y Josafat, el rey de Judá, avanzaron contra Ramot de Galaad.

Muerte y sepultura de Salomón

(1 R 11.41-43)

29 Y el rey de Israel dijo a Josafat: –Yo voy a entrar en la batalla disfrazado, y tú te pondrás mi ropa.eAsí que el rey de Israel se disfrazó, y ambos entraron en combate. 30 Pero el rey de Siria había ordenado a los capitanes de sus carros de combate que no atacaran a nadie que no fuera el rey de Israel. 31 Y cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, pensaron que él era el rey de Israel y le rodearon para atacarlo. Entonces Josafat gritó pidiendo ayuda, y el Seńor le ayudó. Dios los apartó de él, 32 pues al ver ellos que no era el rey de Israel, dejaron de perseguirle. 33 Pero un soldado, disparando su arco al azar, hirió de muerte al rey de Israel por entre las juntas de la armadura. Este ordenó entonces al conductor del carro: –Da la vuelta y sácame del combate, porque estoy gravemente herido.f 34 La batalla fue dura aquel día, y el rey de Israel tuvo que mantenerse en pie en su carro, haciendo frente a los sirios hasta la tarde, y murió al ponerse el sol.