Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 aSalomón decidió construir un templo al Seńor, y también su propio palacio real.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Para ello designó setenta mil cargadores y ochenta mil canteros que trabajaran en la montańa, y tres mil seiscientos capataces que los dirigieran.b 3 Después Salomón mandó a decir a Hiram, rey de Tiro: “Haz conmigo lo que hiciste con David, mi padre, a quien enviaste madera de cedro para que se construyera un palacio donde vivir. 4 Mira, yo voy a construir un templo al Seńor mi Dios, para consagrárselo, quemar perfumes en su honor, presentarle siempre el pan consagrado y ordenado en hileras, y ofrecerle holocaustos por la mańana y por la tarde, y los sábados, y en las fiestas de la luna nueva, y en todas las que en honor del Seńor nuestro Dios se celebran siempre en Israel.c

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Pero el templo que voy a construir debe ser grande, porque nuestro Dios es mayor que todos los dioses. 6 Sin embargo, żquién será capaz de construirle un templo,dsi el cielo, con toda su inmensidad, no puede contenerlo? żY quién soy yo para construirle un templo, aunque solo sea para quemar incienso en su honor? 7 Envíame, por tanto, un experto en trabajos en oro, plata, bronce y hierro, y en tela púrpura, tela roja y tela morada. Que sepa también hacer grabados en colaboración con los maestros que están a mi servicio en Judá y en Jerusalén, y que contrató David mi padre. 8 Mándame también del Líbano madera de cedro, ciprés y sándalo, porque sé que tus súbditos saben cortar madera del Líbano. Mis servidores ayudarán a los tuyos 9 a prepararme gran cantidad de madera, ya que el templo que voy a construir tiene que ser grande y maravilloso. 10 Pero ten en cuenta que daré como provisiones para tus trabajadores, los leńadores que corten la madera, cuatro millones cuatrocientos mil litros de trigo, igual cantidad de cebada, cuatrocientos cuarenta mil litros de vino y otros tantos de aceite.”e

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Entonces Hiram, rey de Tiro, envió a Salomón una carta en la que le decía: “El Seńor te ha hecho rey de los israelitas, porque ama a su pueblo.” 12 Y ańadía: “ˇBendito sea el Seńor, el Dios de Israel, que hizo el cielo y la tierra, porque ha concedido al rey David un hijo tan sabio, instruido y prudente, que va a construir un templo al Seńor y un palacio real para sí mismo!f

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Te envío, pues, un hombre experto e inteligente: el maestro Hiram. 14 Es hijo de una mujer de la tribu de Dangy de un nativo de Tiro. Es experto en trabajos en oro, plata, bronce, hierro, piedra, madera, tela púrpura y morada, lino y tela roja, y en grabados de toda clase de figuras, y sabe realizar toda clase de diseńos que se le encarguen en compańía de tus peritos y de los que tenía tu padre David, mi seńor.h

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 Por eso, seńor, manda a tus servidores el trigo, la cebada, el aceite y el vino que has ofrecido. 16 Entre tanto, nosotros cortaremos en el Líbano toda la madera que necesites, y te la llevaremos por mar, en balsas, hasta Jope. Luego tú te encargarás de que la lleven de allí a Jerusalén.”i 17 Después Salomón hizo el censo de todos los extranjeros que vivían en Israel, después del que David, su padre, había hecho, y resultó que había ciento cincuenta y tres mil seiscientos. 18 De ellos reclutó setenta mil cargadores, ochenta mil canteros en la montańa y tres mil seiscientos capataces que hicieran trabajar a la gente.j

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Salomón comenzó la construcción del templo del Seńor en Jerusalén, en el monte Moria,adonde el Seńor se apareció a David, su padre, en el sitio que David había preparado para ello, es decir, en la era de Ornán el jebuseo.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Comenzó la construcción el día dos del segundo mes del cuarto ańo de su reinado.b 3 Los cimientos que puso Salomón para la construcción del templo tenían estas medidas: veintisiete metros de largo por nueve de ancho.c 4 El vestíbulo que había en la parte delantera del templo medía nuevedmetros de largo, igual que la anchura del templo, y la altura era también de nueve metros. Salomón recubrió de oro puro el interior del vestíbulo,e

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 y revistió el interior del edificio principal con tableros de pino, que recubrieron luego de oro fino, y pusieron relieves de palmeras y cadenas, 6 y lo adornó con incrustaciones de piedras preciosas. El oro que emplearon era de la mejor calidad. 7 Revistió, pues, de oro todo el interior del edificio: las vigas, los umbrales, las paredes y las puertas, y grabó seres alados sobre las paredes. 8 Construyó además la sala del Lugar Santísimo.fTenía nueve metros de largo, igual que la anchura del templo, y también nueve metros de ancho. Luego lo revistió de oro fino, para lo cual emplearon cerca de veinte mil kilos.g 9 Los clavos pesaban quinientos cincuenta gramos cada uno. También revistió de oro las salas del piso alto. 10 En el Lugar Santísimo mandó esculpir dos seres alados, que fueron también recubiertos de oro.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 La longitud total de las alas de los seres alados era de nueve metros; una de ellas, que medía dos metros y veinticinco centímetros, tocaba la pared de la sala, y la otra, de igual longitud, tocaba la punta del ala del otro ser alado. 12 De igual modo, un ala de este otro ser alado, de igual medida que las otras, tocaba la pared de la sala, y la otra, de igual longitud, tocaba la punta del ala del ser alado anterior.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Estos seres alados, cuyas alas medían en total nueve metros, estaban de pie, con las caras vueltas hacia la sala central.h 14 Hizo también la cortinaide tela morada y púrpura, y de lino, e hizo bordar seres alados en ella.j

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 Salomón hizo dos columnas de casi dieciséis metros de altura para la fachada del templo. Sus capiteles medían dos metros veinticinco centímetros. 16 También hizo cadenas en forma de collarky las puso en lo alto de las columnas; además modeló cien granadas, que colocó en las cadenas. 17 Puso las columnas en la fachada del templo, una a la derecha y otra a la izquierda. A la columna situada a la derecha la llamó Jaquín, y a la situada a la izquierda la llamó Bóaz.

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Salomón hizo también un altar de bronceade nueve metros de largo por nueve de ancho y cuatro y medio de alto.b

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Hizo también una enorme pila de bronce, para el agua. Era redonda y medía cuatro metros y medio de un borde al otro. Su altura era de dos metros y veinticinco centímetros, y su circunferencia, de trece metros y medio. 3 Debajo y alrededor de la pila, en dos hileras, había figuras como de toros,cen número de diez por cada cuarenta y cinco centímetros, formando una sola pieza con la pila. 4 Esta descansaba sobre doce toros de bronce, de los cuales tres miraban al norte, tres al sur, tres al este y tres al oeste. Sus patas traseras estaban hacia dentro, y la pila descansaba sobre ellos.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Las paredes de la pila tenían ocho centímetros de grueso; su borde imitaba el cáliz de un lirio, y cabían en ella sesenta y seis mil litros de agua. 6 Hizo también diez pilasdde bronce para lavar, y puso cinco a la derecha y cinco a la izquierda. En ellas lavaban todo lo que se usaba en el holocausto; pero la pila grande era para que se lavaran en ella los sacerdotes.e 7 Hizo también diez candelabros de orofen la forma prescrita, y los colocó en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. 8 Además hizo diez mesas,gy las puso en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. Hizo también cien tazones de oro.h 9 Construyó además el atrio de los sacerdotes y el atrio principal, con sus puertas, las cuales recubrió de bronce. 10 Y puso la pila grande al lado derecho del templo, hacia el suroeste.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Hiram hizo además las ollas, las palas y los tazones, y así terminó el trabajo que hizo para Salomón en el templo de Dios. 12 Este trabajo consistió en las dos columnas, los capiteles redondos que estaban en la parte superior de las mismas, las dos rejillas para cubrir los capiteles,

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 las cuatrocientas granadas para las dos rejillas, en dos hileras para cada una de las rejillas con que se cubrían los dos capiteles redondos que había en lo alto de las columnas; 14 las diez bases, las diez pilas que iban sobre ellas,

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 la pila grande para el agua, con los doce toros que tenía debajo, 16 además de las ollas, las palas y los tenedores. Todos los utensilios que Hiram, el maestro, hizo al rey Salomón para el templo del Seńor, eran de bronce pulido. 17 Los fundió en moldes de arena, en la región del Jordán, entre Sucot y Saretán.i 18 Salomón hizo tantos utensilios de bronce, que no se preocupó por hacer que los pesaran. 19 También mandó hacer Salomón todos los demás utensilios que había en el templo de Dios: el altar de oro, las mesas sobre las que se ordenaban los panes consagrados al Seńor, 20 los candelabros de oro puro con sus lámparas que había frente al Lugar Santísimo, para encenderlos como estaba ordenado; 21 las figuras de flores, las lámparas y las tenazas, igualmente de oro puro; 22 las tenazas, los tazones, los cucharones y los incensarios, que eran todos de oro puro. También eran de oro, a la entrada del templo, las hojas de las puertas interiores, las del Lugar Santísimo y las de las puertas del templo mismo.

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Cuando se acabaron todas las obras que Salomón mandó realizar en el templo del Seńor, llevó Salomón los utensilios de oro y de plata que David, su padre, había dedicado al Seńor,ay los depositó en los tesoros del templo de Dios.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Entonces Salomón reunió en Jerusalén a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a las personas principales de las familias israelitas, para trasladar el arca del pacto del Seńor desde Sión, la Ciudad de David.b 3 Y en el día de la fiesta solemne, en el séptimo mes del ańo, se reunieron con el rey Salomón todos los israelitas. 4 Llegaron todos los ancianos de Israel, y los levitas tomaron el arca

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 y la trasladaron junto con la tienda del encuentro con Dios y con todos los utensilios sagrados que había en ella, los cuales llevaban los sacerdotes y levitas.c 6 El rey Salomón y toda la comunidad israelita que se había reunido con él, estaban delante del arca ofreciendo en sacrificio ovejas y toros en cantidad tal que no se podían contar. 7 Después llevaron los sacerdotes el arca del pacto del Seńor al interior del templo, hasta el Lugar Santísimo, bajo las alas de los seres alados, 8 pues estos tenían las alas extendidas sobre el sitio donde estaba el arca, cubriendo por encima tanto el arca como sus travesańos. 9 Pero los travesańos eran tan largos que sus extremos se veían desde el Lugar Santo,dfrente al Lugar Santísimo, aunque no podían verse por fuera; y así han quedado hasta el día de hoy. 10 En el arca no había más que las dos tablas de piedra que Moisés había puesto allí en Horeb,elas tablas del pacto hecho por el Seńor con los israelitas cuando salieron de Egipto.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Los sacerdotes salieron del Lugar Santo. Todos los sacerdotes allí presentes se habían purificado sin atenerse a los turnos en que estaban repartidos. 12 Todos los levitas cantores, Asaf, Hemán y Jedutún, junto con sus hijos y demás parientes, estaban de pie, al este del altar, vestidos de lino. Tenían platillos, salterios y arpas. Con ellos había ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Entonces todos unidos se pusieron a tocar las trompetas y a cantar a una voz para alabar y dar gracias al Seńor, haciendo sonar las trompetas, los platillos y los demás instrumentos musicales, mientras se cantaba: “Alabad al Seńor, porque él es bueno, porque su amor es eterno.”fEn aquel momento, el templo del Seńor se llenó de una nube, 14 y por causa de la nube los sacerdotes no pudieron quedarse para celebrar el culto, porque la gloria del Seńor había llenado el templo.g

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Entonces Salomón dijo:
“Tú, Seńor, has dicho
que vives en la oscuridad.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Yo, pues, te he construido
un templo para que lo habites,
un lugar donde vivas para siempre.”
3 Luego el rey se volvió de frente a toda la comunidad israelita, que estaba de pie, y la bendijo 4 diciendo: “Bendito sea el Seńor, Dios de Israel, que ha cumplido lo que prometió a David, mi padre, cuando le dijo:

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 ‘Desde el día en que saqué de Egipto a mi pueblo, no había escogido yo ninguna ciudad entre todas las tribus de Israel para que en ella se construyera un templo donde residiera mi nombre, ni había escogido a ningún hombre para que fuera el guía de mi pueblo Israel, 6 pero escogí a Jerusalén para que mi nombre resida allí, y escogí a David para que gobernara a mi pueblo Israel.’ 7 David, mi padre, tuvo el deseo de construir un templo en honor del Seńor, Dios de Israel. 8 Sin embargo, el Seńor le dijo: ‘Haces bien en querer construirme un templo; 9 pero no serás tú quien lo construya, sino el hijo que tendrás. Él será quien me construya el templo.’a 10 “Pues bien, el Seńor ha cumplido su promesa. Tal como dijo, yo he tomado el lugar de mi padre David, me he sentado en el trono de Israel y he construido un templo al Seńor, el Dios de Israel.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Además he puesto allí el arca donde está el pacto que el Seńor hizo con los israelitas.” 12 Después se puso Salomón delante del altar del Seńor, en presencia de toda la comunidad israelita, y extendió las manos.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Estaba subido en una plataforma de bronce de dos metros veinticinco centímetros de largo, otro tanto de ancho y un metro treinta y cinco centímetros de alto, la cual había construido y colocado en medio del atrio. Luego se arrodilló delante de toda la comunidad israelita, y extendiendo sus manos al cielo 14 exclamó: “Seńor, Dios de Israel: ni en el cielo ni en la tierra hay un Dios como tú, que cumples tu pacto y muestras tu bondad para con los que te sirven de todo corazón;

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 que has cumplido lo que prometiste a David, mi padre, uniendo así la acción a la palabra en este día. 16 Por lo tanto, Seńor, Dios de Israel, cumple también lo que prometiste a tu siervo David, mi padre: que no le faltaría un descendiente que, con tu favor, subiera al trono de Israel, con tal de que sus hijos cuidaran su conducta y cumplieran tu ley como él la cumplió.b 17 Así pues, Seńor, Dios de Israel, haz que se cumpla la promesa que hiciste a mi padre, tu servidor David. 18 “Pero żserá verdad que Dios puede vivir con los hombres sobre la tierra? Si el cielo, en toda su inmensidad, no puede contenerte, ˇcuánto menos este templo que he construido para ti!c 19 No obstante, Seńor y Dios mío, atiende mi ruego, mi súplica; escucha el clamor y la oración que este siervo tuyo te dirige. 20 No dejes de mirar, ni de día ni de noche, este templo, lugar donde tú has dicho que estarás presente.dEscucha la oración que aquí te dirige este siervo tuyo. 21 Escucha mis súplicas y las de tu pueblo Israel cuando oremos hacia este lugar. Escúchalas en el cielo, lugar donde habitas, y concédenos tu perdón. 22 “Cuando alguien cometa una falta contra su prójimo, y le obliguen a jurar ante tu altar en este templo, 23 escucha tú desde el cielo, y actúa; haz justicia a tus siervos. Da su merecido al culpable, haciendo recaer sobre él el castigo por sus malas acciones, y haz justicia al inocente, según le corresponda. 24 “Cuando el enemigo derrote a tu pueblo Israel por haber pecado contra ti, si luego este vuelve y alaba tu nombre, y en sus oraciones te suplica en este templo,

Salomón comercia con carros y caballos

(1 R 10.26-29; 2 Cr 1.14-17)

25 escúchale tú desde el cielo, perdona su pecado, y hazle volver al país que les diste a ellos y a sus antepasados. 26 “Cuando haya una sequía y no llueva porque el pueblo pecó contra ti, si luego ora hacia este lugar, alaba tu nombre y se arrepiente de su pecado a causa de tu castigo, 27 escúchale tú desde el cielo y perdona el pecado de tus siervos, de tu pueblo Israel, y enséńales el buen camino que deben seguir. Envía entonces tu lluvia a esta tierra que diste en herencia a tu pueblo. 28 “Cuando en el país haya hambre, o peste, o las plantas se sequen por el calor, o vengan plagas de hongos, langostas o pulgón; cuando el enemigo rodee nuestras ciudades y las ataque, o venga cualquier otra desgracia o enfermedad,

Muerte y sepultura de Salomón

(1 R 11.41-43)

29 -30 escucha entonces toda oración o súplica hecha por cualquier persona, o por todo tu pueblo Israel, que al ver su desgracia y dolor extienda sus manos en oración hacia este templo. Escucha tú desde el cielo, desde el lugar donde habitas, y concede tu perdón; da a cada uno según merezcan sus acciones, pues solo tú conoces las intenciones y el corazón del hombre. 31 Así te honrarán y te obedecerán mientras vivan en la tierra que diste a nuestros antepasados. 32 “Aun si un extranjero, uno que no sea de tu pueblo, viene de tierras lejanas por causa de tu nombre grandioso y de tu gran despliegue de poder, y ora hacia este templo, 33 escúchale tú desde el cielo, desde el lugar donde habitas, y concédele todo lo que te pida, para que todas las naciones de la tierra te conozcan y te honren como lo hace tu pueblo Israel, y comprendan que tu nombre es invocado en este templo que yo te he construido. 34 “Cuando tu pueblo salga a luchar contra sus enemigos, dondequiera que tú lo envíes, si ora a ti en dirección de esta ciudad que tú escogiste y del templo que yo te he construido, 35 escucha tú desde el cielo su oración y su ruego, y defiende su causa. 36 “Y cuando pequen contra ti, pues no hay nadie que no peque, y tú te enfurezcas con ellos y los entregues al enemigo para que los haga cautivos y los lleve a otro país, sea lejos o cerca; 37 si en el país adonde hayan sido desterrados se vuelven a ti, y te suplican y reconocen que han pecado y hecho lo malo; 38 si se vuelven a ti con todo su corazón y toda su alma en el país adonde los hayan llevado cautivos, y oran en dirección de esta tierra que diste a sus antepasados, y de la ciudad que escogiste, y del templo que te he construido, 39 escucha tú sus oraciones y súplicas desde el cielo, desde el lugar donde habitas, defiende su causa y perdona a tu pueblo sus pecados contra ti. 40 “Atiende, pues, Dios mío, y escucha las oraciones que se hagan en este lugar.
41 “Levántate, Dios y Seńor, con tu arca poderosa,
y ven al lugar donde has de descansar.
Que tus sacerdotes, Dios y Seńor, se revistan de la salvación,
y que tus fieles gocen de prosperidad.
42 No desaires, Dios y Seńor, al rey que has escogido.
Recuerda tu amor a David, tu siervo.”e

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Cuando Salomón terminó esta oración, cayó fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios,ay la gloria del Seńor llenó el templo,

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 de tal modo que los sacerdotes no podían entrar en él.b 3 Al ver todos los israelitas el fuego y la gloria del Seńor que bajaban sobre el templo, se arrodillaron e inclinaron hasta tocar el suelo del enlosado con la frente, y adoraron y dieron gracias al Seńor, repitiendo: “Porque él es bueno, porque su amor es eterno.”c 4 Después de esto, el rey y todo el pueblo ofrecieron sacrificios al Seńor.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Y el rey Salomón ofreció en sacrificio veintidós mil toros y ciento veinte mil ovejas. Así fue como el rey y todo Israel consagraron el templo de Dios. 6 Los sacerdotes se mantenían en sus puestos, y también los levitas, con los instrumentos de música sagrada que el rey había hecho para acompańar el canto que dice: “Porque su amor es eterno”, cuando David cantaba con ellos. Y los sacerdotes tocaban frente a ellos las trompetas, mientras todo Israel estaba de pie. 7 Salomón consagró también el centro del atrio que está frente al templo del Seńor, pues allí ofreció los holocaustos y la grasa de los sacrificios de reconciliación, porque en el altar de bronce que él había construido no cabían los holocaustos, las ofrendas de cereales y la grasa. 8 En dicha ocasión, Salomón y todo Israel, una gran muchedumbre que había venido desde la entrada de Hamat hasta el arroyo de Egipto, celebraron la fiesta de las Enramadas.d 9 Al día siguienteetuvieron una fiesta solemne, porque durante siete días habían celebrado la consagración del altar y, durante otros siete días, la fiesta de las Enramadas. 10 El día veintitrés del séptimo mes, el rey despidió al pueblo, para que se fueran a sus casas alegres y satisfechos por el bien que el Seńor había hecho a David, a Salomón y a su pueblo Israel.f

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Salomón terminó con éxito el templo del Seńor, el palacio real y todo lo que se propuso hacer en ellos. 12 Entonces se le apareció de noche el Seńor y le dijo: “He escuchado tu oración, y he escogido este sitio como templo para los sacrificios.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Así que, si mando una sequía y hago que no llueva, u ordeno a las langostas que destruyan los campos, o envío una peste sobre mi pueblo; 14 y si mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre, se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, yo le escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la prosperidad a su país.

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 De ahora en adelante escucharé con atención las oraciones que se hagan en este lugar, 16 porque he escogido y consagrado este templo como residencia perpetua de mi nombre. Siempre lo cuidaré y lo tendré presente. 17 Si tú, pues, te comportas en mi presencia como lo hizo David, tu padre, poniendo en práctica todo lo que te he ordenado y obedeciendo mis leyes y decretos, 18 yo confirmaré tu reinado según lo pactado con David, tu padre, cuando le dije que nunca faltaría un descendiente suyo que gobernara a Israel.g 19 Pero si os apartáis de mí, y no cumplís las leyes y los mandamientos que os he dado, sino que servís y adoráis a otros dioses, 20 os arrancaré de la tierra que os he dado, arrojaré de mi presencia el templo que he consagrado y haré que seáis motivo de burla constante entre todas las naciones. 21 Y este templo, que era tan glorioso, será convertido en un montón de ruinas,hy todo el que pase junto a él se asombrará y preguntará por qué actuó el Seńor así con este país y con este templo. 22 Y le responderán que fue porque abandonaron al Seńor, el Dios de sus antepasados, que los sacó de Egipto, y porque se aferraron a adorar y servir a otros dioses; que por eso hizo venir sobre ellos tan gran mal.”

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Pasaron veinte ańos después de haber construido Salomón el templo del Seńor y su propio palacio,

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 y entonces reconstruyó las ciudades que Hiram le había entregadoae instaló en ellas a los israelitas. 3 Después marchó contra Hamat de Sobá, y se apoderó de ella. 4 También reconstruyó Tadmor,ben el desierto, y todas las ciudades donde almacenaba los alimentos, las cuales había construido en Hamat.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Igualmente reconstruyó Bet-horón de arriba y Bet-horón de abajo, ciudades fortificadas, con murallas, puertas y barras; 6 también Baalat y demás ciudades donde almacenaba los alimentos, y todos los cuarteles de los carros de combate, los cuarteles de la caballería y todo lo que quiso construir en Jerusalén, en el Líbano y en todo el territorio bajo su dominio. 7 En cuanto a los habitantes hititas, amorreos, heveos, ferezeos y jebuseos que quedaron, los cuales no eran israelitas; 8 es decir, a sus descendientes que quedaron después de ellos en el país y que los israelitas no exterminaron, Salomón los sometió a trabajos forzados, y así siguen hasta el día de hoy. 9 Pero no obligó a ningún israelita a servir como esclavo en sus obras, sino como soldados, jefes, capitanes y comandantes de los carros de combate y de la caballería. 10 En cuanto a los capataces que tenía el rey Salomón, eran doscientos cincuenta.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 A la hija del faraón la trasladó Salomón, de la Ciudad de David al palacio que había edificado para ella, porque pensó que su esposa no debía vivir en el palacio de David, rey de Israel, ya que los lugares donde había entrado el arca del Seńor eran sagrados. 12 Salomón, sobre el altar del Seńor que había construido frente al vestíbulo del templo, ofrecía al Seńor holocaustos

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 en los días en que había que ofrecerlos según la ley de Moisés, es decir, en sábado,cen las fiestas de la luna nuevady en las tres fiestas que se celebran al ańo:ela de los panes sin levadura, la de las semanas y la de las Enramadas. 14 También estableció los turnos, según lo había dispuesto David, su padre, para que los sacerdotes cumplieran su servicio y los levitas se encargaran de alabar al Seńor y de colaborar con los sacerdotes en lo que se necesitara cada día. Y también los turnos de los porteros en cada puerta, porque así lo había ordenado David, hombre de Dios.f

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 Así pues, no se apartaron en ningún momento de las disposiciones del rey David en cuanto a los sacerdotes, los levitas y la tesorería. 16 Todo lo que Salomón tenía que realizar se llevó a cabo desde el día en que se pusieron los cimientos del templo hasta su terminación. El templo del Seńor quedó perfectamente terminado. 17 Salomón fue entonces a Esión-guéber y a Elat, a orilla del mar, en el territorio de Edom. 18 Hiram, por medio de sus oficiales, le envió barcos y hombres a su servicio, conocedores del mar, que fueron junto con los oficiales de Salomón, y llegaron a Ofir, de donde tomaron casi quince mil kilos de oro y se los llevaron al rey Salomón.

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 La reina de Sabáaoyó hablar de la fama que Salomón había alcanzado, y fue a Jerusalén para ponerle a prueba con preguntas difíciles. Llegó rodeada de gran esplendor, con camellos cargados de perfumes y con gran cantidad de oro y piedras preciosas. Cuando llegó ante Salomón, le preguntó todo lo que tenía pensado,

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 y Salomón respondió a todas sus preguntas. No hubo una sola pregunta cuya respuesta no supiera. 3 Al ver la reina de Sabá la sabiduría de Salomón, así como el palacio que había construido, 4 los manjares de su mesa, los lugares que ocupaban sus oficiales, el porte y la ropa de sus criados, sus coperos y su ropa, y cómo subía al templo,bse quedó tan asombrada

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 que dijo al rey: “Lo que escuché en mi país acerca de tus hechos y de tu sabiduría, es verdad; 6 pero solo he podido creerlo ahora que he venido y lo he visto con mis propios ojos. En realidad, no me habían contado ni la mitad de tu gran sabiduría, pues tú sobrepasas lo que yo había oído. 7 ˇQué felices deben de ser tus esposas,cy qué contentos han de sentirse esos servidores tuyos, que siempre están a tu lado escuchando tus sabias palabras! 8 ˇBendito sea el Seńor tu Dios, que te miró con agrado y te puso sobre su trono para que fueras su rey! ˇPor el amor que tu Dios tiene a Israel, y para consolidarlo para siempre, te ha hecho rey sobre ellos para que gobiernes con rectitud y justicia!” 9 Luego ella entregó al rey tres mil novecientos sesenta kilos de oro, y gran cantidad de perfumes y piedras preciosas. Nunca llegó a Israel tal cantidad de perfumes como la que regaló la reina de Sabá al rey Salomón. 10 Además, los hombres al servicio de Hiram y de Salomón que habían traído oro de Ofir, trajeron también de allá madera de sándalo y piedras preciosas.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Con la madera de sándalo hizo el rey barandas para el templo del Seńor y para el palacio real, y también arpas y salterios para los músicos. Nunca se había visto nada semejante en la tierra de Judá. 12 Por su parte, el rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso pedirle, además de lo que ya le había dado a cambio de lo que ella le había traído.dDespués la reina regresó a su país acompańada de la gente a su servicio.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 El oro que Salomón recibía cada ańo era unos veintidós mil kilos, 14 sin contar el tributo que le pagaban los comerciantes y viajeros. Además, todos los reyes de Arabia y los gobernadores del país traían oro y plata a Salomón.

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 El rey Salomón mandó hacer doscientos escudos grandes de oro batido, empleando en cada uno seis kilos de oro. 16 Mandó hacer también trescientos escudos más pequeńos, empleando en cada uno poco más de tres kilos de oro batido, y los puso en el palacio llamado “Bosque del Líbano”. 17 Mandó hacer también un gran trono de marfil, y ordenó que lo recubrieran de oro puro. 18 El trono tenía sujetos a él seis escalones y un estrado de oro, y brazos a cada lado del asiento, junto a los cuales había dos leones en pie. 19 Había también doce leones en pie, uno a cada lado de los seis escalones. ˇJamás se había construido en ningún otro reino nada semejante! 20 Además, todas las copas del rey eran de oro, lo mismo que toda la vajilla del palacio “Bosque del Líbano” (no había nada de plata, porque en tiempos de Salomón no era muy apreciada), 21 ya que los barcos del rey iban a Tarsis con los hombres al servicio de Hiram, y llegaban una vez cada tres ańos, trayendo oro, plata, marfil, monos y pavos reales. 22 El rey Salomón superaba a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabiduría. 23 Todos los reyes del mundo querían verle y escuchar la sabiduría que Dios le había dado, 24 y todos le llevaban cada ańo un regalo: objetos de plata y de oro, capas, armas, sustancias aromáticas, caballos y mulas.

Salomón comercia con carros y caballos

(1 R 10.26-29; 2 Cr 1.14-17)

25 Salomón tenía cuatro mil caballerizas para sus caballos y sus carros, y doce mil jinetes,elos cuales destinó a los cuarteles de carros de combate y a la guardia real en Jerusalén. 26 Y Salomón fue soberano sobre todos los reyes que había desde el río Éufrates hasta el país filisteo y hasta la frontera de Egipto.f 27 El rey hizo que en Jerusalén hubiera tanta plata como piedras;gy que abundara el cedro como las higueras silvestres en la llanura. 28 Los caballos para Salomón eran traídos de Muzrihy de todos los demás países.i

Muerte y sepultura de Salomón

(1 R 11.41-43)

29 El resto de la historia de Salomón, desde el principio hasta el fin, está escrito en las crónicas del profeta Natán, en la profecía de Ahías, el de Siló, y en las revelaciones del profeta Iddo concernientes a Jeroboam, hijo de Nabat. 30 Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel durante cuarenta ańos, 31 y cuando murió lo enterraron en la Ciudad de David, su padre. Después reinó en su lugar su hijo Roboam.

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Roboam fue a Siquem, porque todo Israelahabía ido allá para proclamarle rey.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Pero lo supo Jeroboam, hijo de Nabat, que estaba en Egipto, adonde había huido del rey Salomón, y regresó de Egipto. 3 Cuando le mandaron a llamar, Jeroboam y todo Israel fueron a hablar con Roboam, y le dijeron: 4 –Tu padre fue muy duro con nosotros; ahora alivia tú la dura servidumbre y el pesado yugo que él nos impuso, y te serviremos.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Roboam les contestó: –Volved a verme dentro de tres días. La gente se fue, 6 y entonces el rey Roboam consultó a los ancianos que habían servido a Salomón, su padre, cuando este vivía. Les preguntó: –żQué me aconsejáis que responda yo a esta gente? 7 Ellos le dijeron: –Si tratas bien a esta gente y procuras darles gusto y les respondes con buenas palabras, ellos te servirán siempre. 8 Pero Roboam no hizo caso del consejo de los ancianos, sino que consultó a los muchachos que se habían criado con él y que estaban a su servicio, 9 preguntándoles: –żQué me aconsejáis que responda yo a esta gente que me ha pedido que aligere el yugo que mi padre les impuso? 10 Aquellos jóvenes, que se habían criado con él, le respondieron: –A la gente que te ha pedido que aligeres el yugo que tu padre les impuso, debes responderles lo siguiente: ‘Si mi padre fue duro, yo lo seré mucho más;b

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 si él os impuso un yugo pesado, yo lo haré más pesado todavía; y si él os azotaba con correas, yo os azotaré con látigos de puntas de hierro.’ 12 Al tercer día volvió Jeroboam a presentarse con todo el pueblo ante Roboam, como el rey les había dicho.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Pero el rey Roboam les contestó duramente, sin hacer caso del consejo de los ancianos, 14 y les repitió lo que le habían aconsejado los muchachos: que si su padre les había impuesto un yugo pesado, él les impondría otro más pesado todavía, y que si su padre los había azotado con correas, él los azotaría con látigos de puntas de hierro.

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 El rey, pues, no hizo caso del pueblo, porque el Seńor había dispuesto que sucediera así para que se cumpliera lo que el Seńor había prometido a Jeroboam, hijo de Nabat, por medio de Ahías el de Siló.c 16 Cuando los israelitas vieron que el rey no les hacía caso, le respondieron de este modo:
“ˇNo tenemos nada que ver con David!
ˇNinguna herencia compartimos con el hijo de Jesé!
ˇCada uno a su casa, israelitas!
ˇY David, que cuide de su familia!” Al momento, todos los israelitasdse fueron a sus casas.
17 En cuanto a los israelitas que vivían en las ciudades de Judá, Roboam siguió reinando sobre ellos. 18 Y cuando Roboam envió a Adoram, que era el encargado del trabajo obligatorio, los israelitas lo mataron a pedradas. Entonces el rey Roboam subió apresuradamente a su carro y huyó a Jerusalén. 19 De este modo se rebeló Israel contra la dinastía de David hasta el día de hoy.

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Cuando Roboam llegó a Jerusalén, juntó ciento ochenta mil soldados escogidos de las familias de Judá y de la tribu de Benjamín, para luchar contra Israel y recuperar su reino.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Pero el Seńor habló a Semaías, hombre de Dios, y le ordenó: 3 “Di a Roboam, hijo de Salomón y rey de Judá, y a todos los israelitas de Judá y de Benjamín, 4 que les ordeno que no luchen contra sus hermanos. Que se vuelvan todos a sus casas, porque así lo he dispuesto.” Al oir ellos lo que el Seńor les decía, regresaron, desistiendo de marchar contra Jeroboam.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Roboam se estableció en Jerusalén y construyó ciudades fortificadas en Judá.a 6 Reforzó Belén, Etam, Tecoa, 7 Bet-sur, Socó, Adulam, 8 Gat, Maresá, Zif, 9 Adoraim, Laquis, Azecá, 10 Sorá, Aialón y Hebrón, que eran ciudades fortificadas de Judá y Benjamín.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Reforzó las fortificaciones y puso en ellas comandantes y provisiones de comida, aceite y vino. 12 Además proveyó de escudos y lanzas a todas y cada una de las ciudades, y las reforzó de manera extraordinaria. Así pues, Roboam quedó en posesión de Judá y Benjamín.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Los sacerdotes y levitas de todo Israel vinieron de todas partes para unirse a él, 14 pues los levitas tuvieron que abandonar sus tierras de pastoreo y demás posesiones para irse a Jerusalén y a otros lugares de Judá, porque Jeroboam y sus sucesores les impidieron ejercer el sacerdocio del Seńor.

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 Jeroboam había nombrado sus propios sacerdotes para los santuarios paganos y para el culto a los demonios y a los becerros que había fabricado.b 16 Además, los que tenían el sincero propósito de buscar al Seńor, el Dios de Israel, siguieron el ejemplo de los sacerdotes y levitas, y se fueron a Jerusalén para ofrecer sacrificios al Seńor, Dios de sus antepasados. 17 De esta manera, fortalecieron el reino de Judá y apoyaron a Roboam, hijo de Salomón, durante tres ańos, pues solo durante tres ańos él siguiócel ejemplo de David y Salomón. 18 Roboam se casó con Mahalat, hija de Jerimot, hijo de David y Abihail, hija de Eliab y nieta de Jesé. 19 Hijos de Roboam y Mahalat fueron Jehús, Semarías y Záham. 20 Después se casó con Maacá, hija de Absalón, y sus hijos fueron Abiam,dAtai, Ziza y Selomit.e 21 Roboam tuvo dieciocho esposas y sesenta concubinas, pero quiso más a Maacá que a todas las demás. Tuvo veintiocho hijos y sesenta hijas. 22 Roboam nombró a Abiam, hijo de Maacá, jefe de sus hermanos, pues quería hacerle rey. 23 Tuvo la buena idea de repartir a sus demás hijos entre todos los territorios de Judá y Benjamín, y entre todas las ciudades fortificadas, dándoles provisiones en abundancia y consiguiéndoles muchas esposas.

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Cuando se consolidó el reinado de Roboam y él se sintió fuerte, dejó de cumplir la ley del Seńor, y todo Israel hizo lo mismo.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Pero como fueron infieles al Seńor, en el quinto ańo del reinado de Roboam, Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén 3 con mil doscientos carros de combate, sesenta mil soldados de caballería y una innumerable tropa que venía con él de Egipto: libios, suquienosay etíopes. 4 Conquistó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Entonces el profeta Semaías se presentó a Roboam y a los jefes de Judá que se habían reunido en Jerusalén ante el avance de Sisac, y les dijo: –El Seńor dice que vosotros le habéis abandonado, y que por eso él os abandona ahora en manos de Sisac.b 6 Los jefes de Israel y el rey reconocieron humildemente: –ˇEl Seńor tiene razón! 7 Al ver el Seńor que se habían humillado, dijo a Semaías: “Por haberse humillado, no los destruiré, sino que voy a librarlos dentro de poco, y no utilizaré a Sisac para descargar mi ira sobre Jerusalén; 8 pero van a quedar sometidos a él, y se darán cuenta de la diferencia que hay entre servirme a mí y servir a los reyes de otras naciones.” 9 Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén y se apoderó de los tesoros del templo del Seńor y del palacio real. Todo lo saqueó, y se llevó también los escudos de oro que había hecho Salomón.c 10 El rey Roboam hizo en su lugar escudos de bronce, y los dejó al cuidado de los oficiales de la guardia que vigilaba la entrada del palacio real.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Y cada vez que el rey iba al templo del Seńor, iban los guardias y se los llevaban. Luego volvían a ponerlos en el cuerpo de guardia. 12 Así pues, por haberse humillado Roboam, se calmó la ira del Seńor contra él y no lo destruyó totalmente. A pesar de todo, también había cosas buenas en Judá.

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 El rey Roboam aumentó su poder en Jerusalén, y siguió reinando. Cuando comenzó a reinar tenía cuarenta y un ańos, y reinó diecisiete ańos en Jerusalén, ciudad que el Seńor escogió entre todas las tribus de Israel para residir en ella. La madre de Roboam se llamaba Naamá, y era de Amón. 14 Sus actos fueron malos, pues no trató sinceramente de buscar al Seńor.

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 La historia de Roboam, desde el principio hasta el fin, está escrita en las crónicas del profeta Semaías y del profeta Iddo, en el registro familiar. 16 Hubo guerra continuamente entre Roboam y Jeroboam. 17 Y cuando Roboam murió, fue sepultado en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Abiam.

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 Abiam comenzó a reinar en Judá en el ańo dieciocho del reinado de Jeroboam.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Reinó en Jerusalén durante tres ańos. Su madre se llamaba Micaías y era hija de Uriel de Gabaa. Estalló la guerra entre Abiam y Jeroboam. 3 Abiam empezó la batalla con un ejército de cuatrocientos mil soldados escogidos. Jeroboam, por su parte, tomó posiciones de batalla contra él con ochocientos mil soldados escogidos. 4 Entonces Abiam, de pie en el monte Semaraim, que está en la montańa de Efraín, gritó: “ˇJeroboam y todo Israel, escuchadme!a

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 żNo sabéis que el Seńor, el Dios de Israel, entregó para siempre el reino a David y a sus descendientes, mediante un pacto irrevocable? 6 Sin embargo, Jeroboam, el hijo de Nabat, servidor de Salomón, hijo de David, se rebeló contra su amo.b 7 Y se le unieron unos hombres ociosos y malvados que se impusieron a Roboam, hijo de Salomón, porque era joven y débil de carácter. Así que no tuvo fuerza para enfrentarse con ellos. 8 Y ahora vosotros intentáis oponeros al gobierno del Seńor ejercido por medio de los descendientes de David, solo porque sois una gran multitud y tenéis de vuestra parte los becerros de oro que Jeroboam os hizo para que los tuvierais por dioses. 9 żY no habéis expulsado también a los sacerdotes del Seńor, descendientes de Aarón, y a los levitas, y os habéis nombrado vuestros propios sacerdotes como hacen las naciones paganas? ˇCualquiera que venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, puede ser sacerdote de dioses que no son dioses! 10 Para nosotros, en cambio, nuestro Dios es el Seńor, y no lo hemos abandonado. Los sacerdotes que están al servicio del Seńor son descendientes de Aarón, y los que se encargan del servicio son los levitas.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Ellos ofrecen al Seńor, mańana y tarde, holocaustos e incienso; presentan en una mesa ritualmente pura el pan consagrado al Seńor, y encienden todas las tardes las lámparas que arden en el candelabro de oro. Porque nosotros cumplimos las disposiciones del Seńor nuestro Dios, mientras que vosotros le habéis abandonado. 12 Tened en cuenta, pues, que al frente de nosotros están Dios y sus sacerdotes, y que están listas las trompetas para dar el toque de guerra contra vosotros. Por consiguiente, israelitas, no peleéis contra el Seńor, el Dios de vuestros antepasados, porque no venceréis.”

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Jeroboam había ordenado que sus tropas de retaguardia dieran un rodeo y atacaran por la espalda, de modo que el grueso del ejército de Jeroboam quedó frente al de Judá, mientras que la retaguardia atacaba por detrás. 14 Cuando los de Judá miraron atrás, se dieron cuenta de que los atacaban por el frente y por la espalda. Entonces invocaron al Seńor y los sacerdotes tocaron las trompetas.

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 Y cuando los de Judá lanzaron el grito de guerra, Dios derrotó a Jeroboam y a todo Israel frente a Abiam y Judá. 16 Los israelitas huyeron de los de Judá, porque Dios los entregó en sus manos. 17 Abiam y su gente les hicieron una gran matanza, en la que cayeron quinientos mil soldados escogidos de Israel. 18 Así los israelitas fueron humillados en aquel tiempo, mientras que los de Judá se mostraron fuertes porque se apoyaron en el Seńor, Dios de sus antepasados. 19 Abiam persiguió a Jeroboam y le arrebató las ciudades de Betel, Jesaná y Efraínccon sus respectivas aldeas. 20 Jeroboam no pudo recuperar su poderío mientras vivió Abiam. Finalmente el Seńor le hirió, y Jeroboam murió. 21 Entre tanto, Abiam se afirmó en el poder. Tuvo catorce esposas, veintidós hijos y dieciséis hijas. 22 El resto de la historia de Abiam y de todo lo que hizo en su vida, está escrito en el comentario del profeta Iddo.d

Alianza de Salomón con Hiram, rey de Tiro

(1 R 5.1-18; 7.13-14)

Salomón construye el templo

(1 R 6.1-38)

Mobiliario del templo

(1 R 7.23-51)

Salomón dedica el templo

(1 R 8.12-66)

Otras actividades de Salomón

(1 R 9.10-28)

La reina de Sabá visita a Salomón

(1 R 10.1-13)

II. LA DIVISIÓN DEL REINO (10.1–11.4)

División del reino

(1 R 12.1-24)

Sisac invade Judá

(1 R 14.21-31)

Reinado de Abiam

(1 R 15.1-7)

Reinado de Asá

(1 R 15.8-12)

1 aCuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Asá. Durante su reinado hubo diez ańos de paz en el país.

El arca del pacto, instalada en el templo

(1 R 8.1-11)

2 Los hechos de Asá fueron buenos y rectos a los ojos del Seńor su Dios. 3 Quitó los altares de los dioses extranjeros, así como los santuarios en lugares altos; hizo pedazos las piedras sagradas y rompió las representaciones de Asera.b 4 Además ordenó a Judá que acudiera al Seńor, Dios de sus antepasados, y que cumpliera la ley y los mandamientos.

III. LOS REYES DE JUDÁ (11.5–36.23)

Prosperidad de Roboam

5 Quitó de todas las ciudades de Judá los santuarios y altares en lugares altos. Y hubo paz durante su reinado. 6 Aprovechando esos ańos en que la nación estaba en paz y no tenía que hacer frente a ninguna guerra, porque el Seńor le concedió tranquilidad, Asá construyó en Judá ciudades fortificadas. 7 Dijo a la gente de Judá: “Fortifiquemos estas ciudades y hagamos alrededor de ellas muros, torres, puertas y barras, mientras el país está todavía en nuestro poder. Porque hemos buscado al Seńor nuestro Dios, él nos ha dado paz con todos nuestros vecinos.” Por tanto llevaron a cabo con éxito las construcciones. 8 Asá tenía un ejército formado por trescientos mil soldados de Judá, armados con escudos y lanzas, y doscientos ochenta mil de Benjamín, equipados con escudos y arcos. Todos ellos eran soldados valientes. 9 Contra ellos marchó Zérah el etíope con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros de combate, y llegó hasta Maresá.c 10 Entonces Asá le salió al encuentro, y con sus hombres tomó posiciones para la batalla en el valle de Sefata, junto a Maresá.

Pacto de Dios con Salomón

(1 R 9.1-9)

11 Asá invocó al Seńor su Dios, diciendo: “Seńor, para ti es igual ayudar al fuerte que al débil. Por tanto, ˇayúdanos, Seńor y Dios nuestro, ya que confiamos en ti y hemos venido en tu nombre contra este ejército! Tú, Seńor, eres nuestro Dios. ˇMuestra que nadie puede oponerte resistencia!”d 12 Entonces el Seńor dio a Asá y a Judá la victoria sobre los etíopes, los cuales huyeron.e

Fama y riqueza de Salomón

(1 R 10.14-29; 2 Cr 1.14-17)

13 Pero Asá y su gente los persiguieron hasta Guerar, y cayeron los etíopes hasta no quedar ni uno con vida, pues resultaron destrozados ante el Seńor y su ejército, el cual se apoderó de gran cantidad de cosas de sus enemigos. 14 Después cayeron sobre todas las ciudades que había alrededor de Guerar, pues todas se llenaron de miedo ante el Seńor. Los de Judá las saquearon, pues en ellas había grandes riquezas.

Las dos columnas

(1 R 7.15-22)

15 También atacaron los campamentos donde había ganado y se llevaron gran cantidad de ovejas y camellos. Después regresaron a Jerusalén.