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El ángel del Seńor en Boquim

1 El ángel del Seńorafue de Guilgal a Boquim y dijo a los israelitas: “Yo os saqué de Egipto, y os he traído a esta tierra que prometí a vuestros antepasados cuando les dije: ‘Nunca romperé mi pacto con vosotros, 2 con tal que no hagáis ningún pacto con los habitantes de esa tierra, cuyos altares debéis destruir.’ Pero no me obedecisteis, ˇy mirad lo que habéis hecho!b 3 Por eso ahora os digo: No voy a echar a esos pueblos de delante de vosotros, y ellos y sus dioses serán para vosotros una trampa.” 4 Cuando el ángel del Seńor acabó de hablar, todos los israelitas se echaron a llorar a gritos. 5 Por eso llamaron Boquimca aquel lugar, y allí ofrecieron sacrificios al Seńor.

2. Visión de conjunto del periodo de los jueces (2.6–3.6)

Muerte y sepultura de Josué\fm d\fm*

(Jos 24.29-31)

6 Cuando Josué se despidió de los israelitas, cada uno se fue a tomar posesión de la tierra que le había tocado. 7 Mientras él vivió, los israelitas mantuvieron el culto al Seńor; y también mientras vivieron los ancianos que sobrevivieron a Josué, que habían visto todos los grandes hechos del Seńor en favor de Israel. 8 Pero murió Josué, a la edad de ciento diez ańos, 9 y lo enterraron en su propio terreno de Timnat-será,eque está al norte del monte Gaas, en los montes de Efraín. 10 Murieron también todos los israelitas de la época de Josué, y por eso los que nacieron después no sabían nada del Seńor ni de sus actos en favor de Israel.

Los israelitas abandonan al Seńor\fm f\fm*

11 Pero los hechos de los israelitas fueron malos a los ojos del Seńor, pues empezaron a adorar a las diferentes representaciones de Baal. 12 Dejaron al Seńor, el Dios de sus antepasados que los había sacado de Egipto, y se entregaron a adorar a los dioses de la gente que vivía alrededor, provocando así la ira del Seńor. 13 Dejaron al Seńor por adorar a Baal y a las diferentes representaciones de Astarté,g 14 y por eso el furor del Seńor se encendió contra Israel e hizo que los ladrones los despojaran de lo que tenían, y que sus enemigos de alrededor los derrotaran sin que ellos pudieran hacerles frente. 15 Cada vez que marchaban a la batalla, el Seńor se ponía en contra suya y les iba mal, según él mismo se lo había anunciado. Sin embargo, aunque el Seńor puso a los israelitas en aprietos, 16 también hizo surgir caudillos que los libraran de quienes los despojaban. 17 Pero los israelitas no hicieron caso a aquellos caudillos, sino que fueron infieles al Seńor y adoraron a otros dioses. Sus antepasados habían obedecido los mandamientos del Seńor, pero ellos no siguieron su ejemplo. 18 Cada vez que el Seńor hacía surgir un caudillo, también lo ayudaba, y durante la vida del caudillo libraba a los israelitas del poder de sus enemigos, pues sentía compasión de ellos al oirlos gemir por causa de la opresión que sufrían. 19 Pero cuando el caudillo moría, ellos volvían a corromperse y se hacían peores que sus padres, sirviendo y adorando a otros dioses. No abandonaban sus malas prácticas ni su terca conducta. 20 Por eso el Seńor se enfureció contra Israel, y dijo: “Esta gente rompe el pacto que yo hice con sus antepasados, y no quiere obedecerme. 21 Por lo tanto, no volveré a desalojar ante ellos a ninguno de los pueblos que Josué no desalojó antes de morir.” 22 Con esto el Seńor quería ver si los israelitas seguirían o no el camino del Seńor, como antes lo habían seguido sus antepasados. 23 Por eso el Seńor no desalojó en seguida a las naciones que no había entregado en manos de Josué, sino que les permitió quedarse.