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I. PRIMERA PARTE (1–39)

1. Mensajes acerca de Jerusalén y Judá (1–6)

Judá, nación pecadora\fm a\fm*

1 Profecías que Isaías, hijo de Amós, recibió por revelaciónbacerca de Judá y Jerusalén,cdurante los reinados de Ozías, Jotam, Ahaz y Ezequías en Judá.d
2 Cielo y tierra,e
escuchad lo que dice el Seńor:
“Crié hijosfhasta que fueron grandes,
pero ellos se rebelaron contra mí.
3 El buey conoce a su dueńo
y el asno el establo de su amo;
pero Israel, mi propio pueblo,
no conoce ni tiene entendimiento.”g
4 ˇAy, gente pecadora,h
pueblo cargado de maldad,
descendencia de malhechores,
hijos pervertidos!
Se han alejado del Seńor,
se han apartado del Dios Santo de Israel,i
lo han abandonado.
5 Os empeńáis en ser rebeldes,
y en vuestro cuerpo ya no hay donde castigaros.
Tenéis herida toda la cabeza,
habéis perdido las fuerzas por completo.
6 De la punta del pie a la cabeza
no hay nada sano en vosotros;
todo son heridas, golpes, llagas abiertas;
nadie os las ha curado ni vendado,
ni os ha calmado los dolores con aceite.j
7 Vuestro país ha quedado hecho un desierto,
y arden en llamas las ciudades.
En vuestra propia cara
los enemigos se comen lo que vosotros sembrasteis.k
Todo ha quedado hecho un desierto,
como Sodomalcuando fue destruida.
8 Únicamente Sión ha quedado en pie,
sola cual choza en medio de un vińedo,
sola cual cobertizo en medio de un melonar,
sola cual ciudad rodeada por el enemigo.m
9 Si el Seńor todopoderoso
no hubiera dejado a unos cuantos de nosotros,n
ahora mismo estaríamos como Sodoma y Gomorra.ń

El verdadero culto a Dios\fm o\fm*

10 Jefes de Sodoma, escuchad la palabra del Seńor;
pueblo de Gomorra, oye atentamente
lo que nuestro Diospte va a enseńar.
11 El Seńor dice:
“żPara qué me traéis tantos sacrificios?
Ya estoy harto de vuestros holocaustos de carneros
y de la grasa de los terneros;
me repugna la sangre de los toros, carneros y cabritos.
12 Venís a presentaros ante mí,
pero żquién os pidió que pisotearais mis atrios?
13 No me traigáis más ofrendas sin valor;
no soporto su humo.
Llamáis al pueblo
a celebrar la luna nueva y el sábado,q
pero yo no soporto las fiestas de gente que practica el mal.
14 Aborrezco vuestras fiestas de luna nueva y vuestras reuniones;
ˇse me han vuelto tan molestas
que ya no las aguanto!r
15 Cuando levantáis las manos para orar,s
yo aparto mis ojos de vosotros;
y aunque hacéis muchas oraciones,
no las escucho.
Tenéis las manos manchadas de sangre.
16 ˇLavaos, limpiaos!
ˇApartad de mi vista vuestras maldades!
ˇDejad de hacer el mal!
17 ˇAprended a hacer el bien,
esforzaos en hacer lo que es justo,
ayudad al oprimido,
haced justiciatal huérfano,
defended los derechos de la viuda!”u
18 El Seńor dice:
“Venid, vamos a discutirveste asunto.
Aunque vuestros pecados sean como el rojo más vivo,
yo los dejaré blancos como la nieve;
aunque sean como tela teńida de púrpura,
yo los dejaré blancos como la lana.
19 Si aceptáis ser obedientes,
comeréis de lo mejor que produce la tierra;
20 pero si insistís en ser rebeldes,
moriréis sin remedio en la guerra.”
El Seńor mismo lo ha dicho.

El Seńor purificará Jerusalén

21 ˇCómo has llegado, ciudad fiel,
a ser lo mismo que una prostituta!w
Antes toda tu gente actuaba con justicia
y vivía rectamente,
pero ahora no hay más que asesinos.
22 Eras plata y te has convertido en basura,
eras buen vino y te has vuelto agua.
23 Tus gobernantes son rebeldes
y amigos de bandidos.
Todos se dejan comprar con dinero
y buscan que les hagan regalos.
No hacen justicia al huérfano
ni les importan los derechos de la viuda.x
24 Por eso, el Seńor todopoderoso,
el Poderoso de Israel, afirma:
“ˇBasta! Yo ajustaré las cuentas a mis enemigos.
Me vengaré de ellos.
25 Voy a levantar de nuevo mi mano contra ti
y a quemar por completo tu basura;
voy a limpiarte de toda tu impureza.
26 Haré que vuelvas a tener jueces como antes
y consejeros como los del principio.
Después que yo lo haya hecho, volverán a llamarte
‘Ciudad de justicia’, ‘Ciudad fiel’.y
27 Con mi justicia y acción salvadora
liberaré a los habitantes de Sión que se vuelvan a mí;
28 pero haré pedazos a los rebeldes y pecadores,
y los que me abandonen morirán.
29 Entonces os avergonzaréis de esas encinas y jardines
que tanto os gustan,
donde dais culto a los ídolos.z
30 Y seréis como encina de hojas marchitas;
os semejaréis a un jardín sin agua.
31 El hombre fuerte se convertirá en paja,
y sus obras en chispa:
los dos arderán al mismo tiempo
y no habrá quien los apague.”