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Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Josafat consiguió grandes riquezas y honores, y llegó a ser consuegro de Ahab. 2 Después de algunos ańos, Josafat fue a Samaria a visitar a Ahab, quien para festejar a Josafat y a sus acompańantes mató muchas ovejas y reses, y luego trató de incitarle a atacar a Ramot de Galaad.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 En efecto, Ahab, rey de Israel, preguntó a Josafat, rey de Judá: –żQuieres acompańarme para marchar contra Ramot de Galaad? Josafat le respondió: –Yo, lo mismo que mi ejército, estamos contigo y con tu gente para ir a la guerra.

Josafat nombra jueces

4 Pero antes consulta la voluntad del Seńor. 5 El rey de Israel reunió a los profetas, que eran cuatrocientos, y les preguntó: –żDebemos atacar a Ramot de Galaad, o no? Y ellos respondieron: –Atácala, porque Dios te la va a entregar. 6 Pero Josafat preguntó: –żNo hay por aquí algún otro profeta del Seńor a quien también podamos consultar?

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 El rey de Israel contestó a Josafat: –Hay uno más, por medio del cual podemos consultar al Seńor. Es Micaías, hijo de Imlá. Pero le aborrezco, porque nunca me anuncia cosas buenas, sino siempre malas. Pero Josafat le dijo: –No digas eso.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 En seguida el rey de Israel llamó a un oficial,ay le ordenó: –ˇPronto, que venga Micaías, hijo de Imlá! 9 Tanto el rey de Israel como Josafat, el rey de Judá, tenían puesta su armadura y estaban sentados en sus tronos en la explanada a la entrada de Samaria, y todos los profetas caían en trance profético delante de ellos.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Sedequías, hijo de Quenaaná, se había hecho unos cuernos de hierroby gritaba: “ˇAsí ha dicho el Seńor: ‘Con estos cuernos atacarás a los sirios hasta exterminarlos’! ” 11 Todos los profetas anunciaban lo mismo. Decían al rey: “Ataca a Ramot de Galaad y obtendrás la victoria, pues el Seńor va a entregarte la ciudad.” 12 El mensajero que había ido a llamar a Micaías, le dijo: –Todos los profetas, sin excepción, han dado una respuesta favorable al rey. Así pues, te ruego que hables como todos ellos y anuncies algo favorable. 13 Micaías le contestó: –ˇJuro por el Seńor que solo diré lo que mi Dios me ordene decir! 14 Luego se presentó ante el rey, y el rey le preguntó: –Micaías, żdebemos atacar a Ramot de Galaad, o no? Micaías dijo: –Atacadla y obtendréis la victoria, pues Dios os la va a entregar. 15 Pero el rey le respondió: –żCuántas veces te he de decir que bajo juramento me declares solo la verdad en el nombre del Seńor? 16 Entonces Micaías dijo:
“He visto a todos los israelitas
desparramados por los montes,
como ovejas sin pastor.c
Y el Seńor ha dicho:
‘Éstos no tienen dueńo;
que cada uno vuelva en paz a su casa.’ ”
17 El rey de Israel dijo a Josafat: –żNo te he dicho que este hombre nunca me anuncia cosas buenas, sino solo cosas malas? 18 Micaías ańadió: –Por eso que has dicho, oíd la palabra del Seńor: Vi al Seńor sentado en su trono, y a todo el ejército del cielo, que estaba de pie, junto a él, a su derecha y a su izquierda. 19 Entonces el Seńor preguntó quién iría a incitar a Ahab, rey de Israel, para que atacara a Ramot de Galaad y cayera allí. Unos decían una cosa y otros otra; 20 pero un espíritu se presentó delante del Seńor y dijo que él lo haría. El Seńor le preguntó cómo lo iba a hacer,

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 y el espíritu respondió que iba a inspirar mentiras en todos los profetas del rey. Entonces el Seńor le dijo que, en efecto, conseguiría engańarlo, y que fuera a hacerlo. 22 Y ahora ya sabes que el Seńor ha puesto un espíritu mentiroso en labios de estos profetas tuyos, y que ha determinado tu ruina. 23 Entonces Sedequías, hijo de Quenaaná, acercándose a Micaías le dio una bofetada y dijo: –żPor dónde se me fue el espíritu del Seńor para hablarte a ti?

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 Micaías le respondió: –Lo sabrás el día en que andes escondiéndote de habitación en habitación. 25 Entonces el rey de Israel ordenó: –ˇApresad a Micaías y llevadle ante Amón, el gobernador de la ciudad, y ante Joás, mi hijo! 26 Decidles que yo ordeno meterle en la cárcel y tenerle a ración corta de pan y agua, hasta que yo regrese sano y salvo.

Prosperidad de Ezequías

27 Todavía ańadió Micaías:
“Si tú vuelves sano y salvo,
el Seńor no ha hablado por medio de mí.”d
28 Así pues, el rey de Israel, y Josafat, el rey de Judá, avanzaron contra Ramot de Galaad. 29 Y el rey de Israel dijo a Josafat: –Yo voy a entrar en la batalla disfrazado, y tú te pondrás mi ropa.eAsí que el rey de Israel se disfrazó, y ambos entraron en combate. 30 Pero el rey de Siria había ordenado a los capitanes de sus carros de combate que no atacaran a nadie que no fuera el rey de Israel.

Resumen del reinado de Josafat

(1 R 22.41-50)

Ezequías recibe a los enviados de Babilonia

(2 R 20.12-19; Is 39.1-8)

31 Y cuando los capitanes de los carros vieron a Josafat, pensaron que él era el rey de Israel y le rodearon para atacarlo. Entonces Josafat gritó pidiendo ayuda, y el Seńor le ayudó. Dios los apartó de él,

Muerte de Ezequías

(2 R 20.20-21)

32 pues al ver ellos que no era el rey de Israel, dejaron de perseguirle. 33 Pero un soldado, disparando su arco al azar, hirió de muerte al rey de Israel por entre las juntas de la armadura. Este ordenó entonces al conductor del carro: –Da la vuelta y sácame del combate, porque estoy gravemente herido.f 34 La batalla fue dura aquel día, y el rey de Israel tuvo que mantenerse en pie en su carro, haciendo frente a los sirios hasta la tarde, y murió al ponerse el sol.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Josafat, rey de Judá, volvió sano y salvo a su palacio de Jerusalén. 2 Pero el profeta Jehú, hijo de Hananí,ale salió al encuentro y le preguntó: “żPor qué ayudas al malo y eres amigo de los enemigos del Seńor? Por ese motivo, el Seńor se ha enojado contigo.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Sin embargo, hay otras cosas buenas a tu favor, pues has destruido las representaciones de Asera que había en el país, y te has propuesto buscar a Dios.”

Josafat nombra jueces

4 Josafat vivía en Jerusalén, pero acostumbraba visitar a su pueblo, desde Beerseba hasta los montes de Efraín, para hacerlos volver al Seńor, Dios de sus antepasados. 5 Además estableció jueces en todas las ciudades fortificadas de Judá, una tras otra. 6 Y dijo a los jueces: “Fijaos bien en lo que hacéis, porque no vais a juzgar en nombre de los hombres, sino del Seńor, que estará con vosotros cuando deis el fallo.b

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Así que respetad al Seńor y tened cuidado con lo que hacéis, porque el Seńor nuestro Dios no tolera injusticia, parcialidad ni soborno.”c

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 También estableció Josafat en Jerusalén algunos levitas, sacerdotes y jefes de familia de Israel, para que actuaran como jueces en asuntos religiosos y en los pleitos de los habitantes dedJerusalén.e 9 Y les dio las siguientes instrucciones: “Vosotros debéis actuar siempre con respeto al Seńor, fidelidad y honradez.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 En cualquier pleito que vuestros compatriotas, los habitantes de las diversas ciudades, os presenten para que decidáis si una muerte es criminal o no, o para aplicar las correspondientes leyes, estatutos, reglamentos y ordenanzas, recomendadles que no cometan faltas contra el Seńor, para que él no se enoje con vosotros y con ellos. Haced esto, y la culpa no será vuestra.f 11 El sumo sacerdote Amarías será vuestro superior en todas las cuestiones religiosas, y Zebadías, el hijo de Ismael y jefe de la tribu de Judá, lo será en todas las cuestiones civiles; y los levitas serán vuestros ayudantes. ˇÁnimo, pues, y a trabajar! ˇQue el Seńor esté con el que lo haga bien!”

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Algún tiempo después, los moabitas y los amonitas, aliados con los meunitas,batacaron a Josafat; 2 entonces fueron algunos a decirle: “ˇDe Edom,cdel otro lado del Mar Muerto, viene un gran ejército contra ti! ˇYa están en Hasesón-tamar!” (Hasesón-tamar es lo mismo que En-gadi.)

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Josafat sintió miedo, y decidió acudir al Seńor. Así que anunció un ayuno en todo Judá,

Josafat nombra jueces

4 y la gente de Judá se reunió para pedir ayuda al Seńor. De todas las ciudades de Judá llegó gente. 5 Josafat se puso en pie en medio del pueblo de Judá que se había reunido en Jerusalén frente al atrio nuevo del templo del Seńor, 6 y exclamó: “Seńor, Dios de nuestros antepasados, ˇtú eres el Dios del cielo, tú gobiernas a todas las naciones! ˇEn tus manos están la fuerza y el poder: nadie puede oponerte resistencia!d

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Dios nuestro, tú arrojaste de la presencia de tu pueblo Israel a los habitantes de este territorio, y se lo diste para siempre a los descendientes de Abraham, tu amigo.e

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Después de haberse establecido aquí, construyeron un templo para ti y dijeron: 9 ‘Si nos viene algún mal como castigo, sea la guerra, la peste o el hambre, nos presentaremos delante de este templo, porque tú estás en este templo, y en nuestras angustias te pediremos ayuda, y tú nos escucharás y nos salvarás.’

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Pues ahora, aquí están los amonitas, los moabitas y los de la montańa de Seír, en cuyos territorios no quisiste que entraran los israelitas cuando venían de Egipto,fsino que se apartaron de ellos y no los destruyeron. 11 En pago de eso, ahora nos atacan para arrojarnos de tu propiedad, de la tierra que nos diste en propiedad. 12 Dios nuestro, żno vas a castigarlos? Pues nosotros no tenemos fuerza suficiente para hacer frente a ese gran ejército que nos ataca. ˇNo sabemos qué hacer; por eso tenemos los ojos puestos en ti!” 13 Todo Judá estaba de pie delante del Seńor, incluyendo a las mujeres y a sus hijos, aun los nińos más pequeńos. 14 Y estando todo el pueblo reunido, Jahaziel, hijo de Zacarías y nieto de Benaías, que era hijo de Jeiel y nieto de Matanías, un levita descendiente de Asaf, fue poseído por el espíritu del Seńor 15 y dijo: “Poned atención, habitantes de Judá y de Jerusalén, y tú, rey Josafat. El Seńor os dice: ‘No tengáis miedo ni os asustéis ante ese gran ejército, porque esta guerra no es vuestra, sino de Dios. 16 Bajad mańana a atacarlos. Ellos subirán por la cuesta de Sis, y vosotros los encontraréis al extremo del arroyo que está frente al desierto de Jeruel. 17 No sois vosotros quienes vais a librar esta batalla. Tomad posiciones, estaos quietos y veréis cómo el Seńor os librará. ˇHabitantes de Jerusalén y de todo Judá, no tengáis miedo ni os asustéis; marchad mańana contra ellos, porque el Seńor está con vosotros!’ ”g 18 Entonces Josafat se arrodilló y se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y los habitantes de Judá y Jerusalén se postraron ante el Seńor para adorarlo. 19 Y los levitas descendientes de Quéhat y los descendientes de Coré empezaron a alabar en voz muy alta al Seńor, Dios de Israel. 20 A la mańana siguiente se levantaron temprano para ponerse en camino hacia el desierto de Tecoa. Y en el momento de salir, Josafat se puso en pie para decirles: “Escuchadme, habitantes de Jerusalén y de Judá: confiad en el Seńor vuestro Dios, y os sentiréis seguros; confiad en vuestros profetas y todo os saldrá bien.”h

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Después de consultar con el pueblo, nombró algunos cantores para que, vestidos con ropas sagradas y marchando al frente de las tropas, alabaran al Seńor con el himno: “Dad gracias al Seńor, porque su amor es eterno.”i 22 Luego, en el momento en que empezaron a cantar con alegría himnos de alabanza, el Seńor creó confusiónjentre los amonitas, los moabitas y los de la montańa de Seír, que venían a atacar a Judá, y fueron derrotados. 23 Pues los amonitas y los moabitas atacaron a los de la montańa de Seír y los destruyeron por completo; y cuando acabaron con ellos, se destruyeron unos a otros.k

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 Cuando los hombres de Judá llegaron al sitio desde donde se ve el desierto, y miraron hacia el ejército enemigo, solo vieron cadáveres tendidos en el suelo. ˇNadie había logrado escapar! 25 Entonces acudieron Josafat y su gente a recoger lo que habían dejado los enemigos, y encontraron gran cantidad de ganado, armas, vestidosly objetos valiosos, y se apoderaron de todo. Había tantas cosas, que no podían llevárselas. Era tal la cantidad, que estuvieron tres días recogiendo cosas. 26 El cuarto día se reunieron en el valle de Beracá,my allí bendijeron al Seńor. Por eso llamaron a aquel lugar el valle de Beracá, nombre que lleva hasta hoy.

Prosperidad de Ezequías

27 Después todos los hombres de Judá y Jerusalén, con Josafat al frente, regresaron a Jerusalén muy contentos, porque el Seńor les había dado un motivo de alegría a costa de sus enemigos. 28 Cuando llegaron a Jerusalén, fueron al templo del Seńor al son de salterios, cítaras y trompetas. 29 Al saber que el Seńor había luchado contra los enemigos de Israel, todas las naciones se llenaron de miedo a Dios. 30 Y así el reinado de Josafat siguió tranquilo, porque Dios le concedió paz con los países vecinos.

Resumen del reinado de Josafat

(1 R 22.41-50)

Ezequías recibe a los enviados de Babilonia

(2 R 20.12-19; Is 39.1-8)

31 Josafat reinó, pues, sobre Judá. Tenía treinta y cinco ańos cuando comenzó a reinar, y veinticinco ańos reinó en Jerusalén. Su madre se llamaba Azubá, y era hija de Silhí.

Muerte de Ezequías

(2 R 20.20-21)

32 Josafat se condujo con rectitud, como Asá, su padre. Sus hechos fueron rectos a los ojos del Seńor. 33 Sin embargo, los santuarios en lugares altos no fueron quitados, pues el pueblo todavía no estaba firme en su propósito de seguir al Dios de sus antepasados. 34 El resto de su historia, desde el comienzo hasta el fin, está escrito en las crónicas de Jehú, hijo de Hananí, y está incluido en el libro de los reyes de Israel. 35 Más tarde, Josafat, rey de Judá, se alió con Ocozías, rey de Israel, que se comportaba perversamente. 36 Se hizo su socio para construir barcos para ir a Tarsis, y los construyeron en Esión-guéber. 37 Entonces Eliézer de Maresá, hijo de Dodavahu, pronunció contra Josafat esta profecía: “El Seńor va a hacer pedazos lo que tú has hecho, por haberte asociado con Ocozías.” Y, en efecto, los barcos se hicieron pedazos y ya no pudieron ir a Tarsis.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

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Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Josafat murió y fue enterrado en la Ciudad de David, su antepasado. Después reinó en su lugar su hijo Joram. 2 Hermanos de Joram, hijos también de Josafat, eran: Azarías, Jehiel, Zacarías, Micael y Sefatías. Todos ellos eran hijos de Josafat, rey de Judá.a

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Su padre les había regalado muchos objetos de oro y plata, y otras cosas de valor. Les dio también ciudades fortificadas en Judá, pero el reino se lo entregó a Joram, por ser el primogénito.

Josafat nombra jueces

4 Pero Joram, una vez que se aseguró en el trono de su padre, pasó a cuchillo a todos sus hermanos y también a algunos jefes de Israel. 5 Tenía treinta y dos ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén ocho ańos. 6 Pero siguió los pasos de los reyes de Israel y de la descendencia de Ahab, pues su mujer era de la descendencia de Ahab;basí que sus hechos fueron malos a los ojos del Seńor.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Pero el Seńor no quiso destruir la dinastía de David, por el pacto que había hecho con David, a quien prometió, lo mismo que a sus hijos, que siempre tendrían una lámpara encendida.c

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Durante el reinado de Joram, Edom se rebeló contra el dominio de Judády nombró su propio rey. 9 Entonces Joram se dirigió allá con sus capitanes y con todos sus carros de combate, y durante la noche se levantaron él y los capitanes de los carros de combate y atacaron a los edomitas que los habían rodeado.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Sin embargo, Edom logró hacerse independiente de Judá hasta el día de hoy. También en aquel tiempo se hizo independiente la ciudad de Libná, porque Joram había abandonado al Seńor, Dios de sus antepasados.e 11 Además construyó santuarios paganos en los montes de Judá, incitó a los habitantes de Jerusalén a ser infieles al Seńor e hizo que Judá se extraviase. 12 Pero entonces Joram recibió una carta del profeta Elías,fque decía: “El Seńor, Dios de David, tu antepasado, te dice: ‘No has seguido el ejemplo de Josafat, tu padre, ni el de Asá, rey de Judá, 13 sino los ejemplos de los reyes de Israel, y has sido el causante de que Judá y los habitantes de Jerusalén fueran infieles al Seńor como lo fue la familia de Ahab. Además, has matado a tus hermanos, que eran mejores que tú. 14 Por eso, el Seńor va a hacer caer sobre tu pueblo, tus hijos, tus mujeres y todas tus posesiones una gran calamidad. 15 Y sobre ti hará caer muchas enfermedades. Enfermarás del estómago con una enfermedad crónica, hasta que se te salgan los intestinos.’ ” 16 Entonces el Seńor hizo que los filisteos y los árabes vecinos de los de Cus se enfurecieran contra Joram; 17 por lo cual marcharon sobre Judá, invadieron el país y se llevaron todos los bienes que hallaron en el palacio del rey, así como a sus hijos y a sus mujeres. El único que le quedó fue Joacaz, el menor. 18 Después de todo esto, el Seńor le castigó con una enfermedad incurable del estómago. 19 Pasó el tiempo y, al cabo de unos dos ańos, los intestinos se le salieron a causa de la enfermedad, y murió entre horribles dolores. Su pueblo ni siquiera encendió una hoguera en memoria suya, como se había hecho con sus antepasados. 20 Tenía treinta y dos ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén ocho ańos. Se fue sin que nadie lo lamentara. Lo enterraron en la Ciudad de David, pero no en el panteón real.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Los habitantes de Jerusalén proclamaron rey, en lugar de Joram, a su hijo menor, Ocozías, pues las bandas de salteadores que junto con los árabes habían invadido el campamento, habían matado a todos los hijos mayores de Joram, rey de Judá. Así pues, Ocozías, hijo de Joram, rey de Judá, comenzó a reinar. 2 Tenía veintidósaańos cuando empezó a reinar, y reinó en Jerusalén un ańo. Su madre se llamaba Atalía, y era descendiente de Omrí.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 -4 Y Ocozías también siguió los pasos de Ahab y su dinastía, pues su madre le daba malos consejos, y por causa de sus relaciones familiares con la casa de Ahab, sus hechos fueron malos a los ojos del Seńor. Ellos, en efecto, fueron sus consejeros después de la muerte de su padre, y lo llevaron a la ruina. 5 Por seguir sus consejos, Ocozías se alió con Joram, hijo de Ahab y rey de Israel, para pelear en Ramot de Galaad contra Hazael, rey de Siria. Pero los sirios hirieron a Joram, 6 que regresó a Jezreel para curarse de las heridas que le habían causado en Ramot durante el combate contra Hazael, rey de Siria. Entonces, como Joram estaba enfermo, Ocozías fue a Jezreel a visitarle.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Dios tenía dispuesto que Ocozías muriera al ir a visitar a Joram. Apenas llegó, salió con Joram a encontrarse con Jehú, hijo de Nimsí. Pero Dios había escogido a Jehú para que aniquilase a la familia de Ahab.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Cuando Jehú estaba haciendo justicia con la familia de Ahab, encontró a los jefes de Judá y a los parientes de Ocozías que estaban a su servicio, y los mató. 9 Mandó buscar también a Ocozías, que se había escondido en Samaria; y lo apresaron, se lo llevaron a Jehú y lo mataron. Pero lo enterraron teniendo en cuenta que era hijo de Josafat, quien había buscado sinceramente al Seńor. De esta manera no quedó nadie de la familia de Ocozías que fuera capaz de recuperar el poder real.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Cuando Atalía, madre de Ocozías, supo que su hijo había muerto, fue y exterminó a toda la familia real de Judá. 11 Pero Joseba, hija del rey Joram, apartó a Joás, hijo de Ocozías, de los otros hijos del rey a los que estaban matando, y lo escondió de Atalía, junto con su nodriza, en un dormitorio. Así que no lo mataron. Esto lo hizo Joseba,bhija del rey Joram, hermana de Ocozías y esposa del sacerdote Joiadá. 12 Y Joás estuvo escondido con ellos en el templo del Seńor. Mientras tanto, Atalía gobernó el país.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Al séptimo ańo, Joiadá mandó llamar a los siguientes capitanes: Azarías, hijo de Jeroham; Ismael, hijo de Johanán; Azarías, hijo de Obed; Maaseías, hijo de Adaías, y Elisafat, hijo de Zicrí, e hizo que se le unieran como aliados. 2 Estos recorrieron Judá, reunieron a los levitas de todas las ciudades de Judá y a los jefes de las familias de Israel, y fueron todos a Jerusalén.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Y los que allí se reunieron hicieron un pacto con el rey en el templo de Dios. Joiadá les dijo: “ˇAquí tenéis al hijo del rey! Él es quien debe ser rey, como lo prometió el Seńor acerca de los descendientes de David.a

Josafat nombra jueces

4 Esto es lo que vais a hacer: una tercera parte de vosotros, los sacerdotes y levitas que entren de servicio el sábado, cuidará las puertas del templo; 5 otra tercera parte estará en el palacio real, y la tercera parte restante, en la puerta de los cimientos. Mientras tanto, todo el pueblo estará en los atrios del templo. 6 Pero que nadie entre en el templo, fuera de los sacerdotes y levitas que estén de servicio. Solamente ellos pueden entrar, porque están consagrados; pero el resto del pueblo montará guardia en honor del Seńor.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Los levitas formarán un círculo alrededor del rey, cada uno con sus armas en la mano, y el que intente penetrar en el templo, morirá. Acompańaréis al rey dondequiera que vaya.”

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Los levitas y la gente de Judá hicieron todo lo que el sacerdote Joiadá les había ordenado. Cada cual tomó el mando de sus hombres, tanto los que entraban de guardia el sábado como los que salían, porque el sacerdote Joiadá no dejó que se fueran los que terminaban su turno.b 9 Entonces Joiadá entregó a los capitanes las lanzas y los diversos escudos que habían pertenecido al rey David, y que estaban en el templo de Dios.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Luego colocó en sus puertas a toda la gente, desde el ala derecha hasta el ala izquierda del templo, y alrededor del altar, cada uno con su lanza en la mano para proteger al rey. 11 Entonces Joiadá y sus hijos sacaron al hijo del rey, le pusieron la corona y las insignias reales, y después de derramar aceite sobre él, le proclamaron rey. Luego todos gritaron: “ˇViva el rey!” 12 Cuando Atalía oyó los gritos de la gente que corría y aclamaba al rey, fue al templo del Seńor, donde estaban todos. 13 Vio allí al rey, de pie junto a su columna,ca la entrada. A su lado estaban los jefes y los músicos, y la gente muy alegre y tocando trompetas; los cantores, con instrumentos musicales, dirigían los himnos de alabanza. Entonces Atalía rasgó sus vestidos y gritó: –ˇTraición! ˇTraición! 14 Pero el sacerdote Joiadá hizo salir a los capitanes que mandaban el ejército y les dijo: –ˇSacadla de entre las filas y pasad a cuchillo al que la siga! Como el sacerdote había ordenado que no la mataran en el templo del Seńor, 15 la apresaron y la sacaron por la puerta de la caballería al palacio real, y allí la mataron. 16 Después Joiadá hizo un pacto con todo el pueblo y con el rey, que ellos serían el pueblo del Seńor. 17 Luego fueron todos al templo de Baal y lo derribaron, destrozando sus altares y sus ídolos. En cuanto a Matán, el sacerdote de Baal, lo degollaron ante los altares. 18 A continuación, Joiadá puso una guardia en el templo del Seńor, bajo las órdenes de los sacerdotes y los levitas, a quienes David había repartido por turnos para servir en el templo ofreciendo al Seńor los holocaustos, según está prescrito en la ley de Moisés, y cantando con alegría, como lo había dispuesto David.d 19 También puso porteros en las entradas del templo del Seńor, para que nadie que por cualquier motivo estuviera ritualmente impuro pudiera entrar. 20 Luego tomó a los capitanes, a las personas más importantes, a los gobernadores del pueblo y a toda la gente, y acompańó al rey desde el templo del Seńor hasta el palacio real, entrando por la puerta superior. Luego sentaron al rey en el trono real,

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 y todo el pueblo se alegró. Y como Atalía había muerto a filo de espada, la ciudad quedó tranquila.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Joás tenía siete ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén durante cuarenta ańos. Su madre se llamaba Sibiá, y era de Beerseba. 2 Los hechos de Joás fueron rectos a los ojos del Seńor mientras vivió el sacerdote Joiada.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Joiadá lo casó con dos esposas, de las que Joás tuvo hijos e hijas.

Josafat nombra jueces

4 Algún tiempo después, Joás se propuso reparar el templo del Seńor, 5 para lo cual reunió a los sacerdotes y a los levitas, y les dijo: “Salid por las ciudades de Judá y recoged dinero de todos los israelitasa, para reparar cada ańo el templo de Dios. Daos prisa en este asunto.” Pero los levitas no se dieron prisa. 6 Entonces el rey llamó al sumo sacerdote Joiadá y le dijo: –żPor qué no has procurado que los levitas traigan de Judá y Jerusalén la contribución que Moisés, siervo del Seńor, y la comunidad de Israel ordenaron recoger para la tienda del pacto?b

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Porque Atalía, que era la maldad misma, y sus seguidores, habían penetrado en el templo de Dios y habían tomado para el culto de sus ídolos todos los objetos del templo del Seńor.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Entonces el rey mandó hacer un arca que colocaron junto a la puerta del templo del Seńor, por fuera. 9 Luego anunciaron por todo Judá y Jerusalén que se debía llevar al Seńorcla contribución que Moisés, el siervo del Seńor, había ordenado a Israel en el desierto.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Y todos los jefes y todo el pueblo acudieron con gusto a depositar su contribución en el arca, hasta llenarla. 11 Los levitas llevaban el arca al rey, para que la examinara; y cuando veían que ya había bastante dinero, llegaban el cronista del rey y un inspector designado por el sumo sacerdote y vaciaban el arca, y luego la tomaban y la volvían a colocar en su lugar. Así lo hacían diariamente, y recogían mucho dinero. 12 El rey y Joiadá entregaban ese dinero a los encargados de las obras del templo, para que contrataran canteros y carpinteros que reparasen el templo del Seńor. También debían contratar oficiales que trabajaran el hierro y el bronce, para reparar el templo. 13 Los encargados de las obras se pusieron a trabajar, y en sus manos progresó de tal modo la obra de reparación, que restauraron el templo de Dios según los planos originales y lo dejaron en buen estado. 14 Cuando terminaron, llevaron al rey y a Joiadá el dinero sobrante, y con él mandaron hacer utensilios para el templo del Seńor, tanto para los actos de culto como para los holocaustos, y cucharones y otros utensilios de oro y plata. Mientras vivió Joiadá, se ofrecieron continuamente holocaustos en el templo del Seńor. 15 Pero Joiadá envejeció, y siendo ya de edad muy avanzada, murió. Al morir tenía ciento treinta ańos; 16 y lo enterraron en la Ciudad de David, junto con los reyes, porque se había portado bien con Israel, con Dios y con su templo. 17 Después de la muerte de Joiadá, llegaron los jefes de Judá y rindieron homenaje al rey. Este se dejó aconsejar por ellos, 18 y ellos abandonaron el templo del Seńor, Dios de sus antepasados, y dieron culto a las representaciones de Asera y a otros ídolos. Por este pecado, el Seńor se enojó contra Judá y Jerusalén.d 19 Sin embargo, el Seńor les envió profetas para hacer que se volvieran a él. Pero la gente no hizo caso a las amonestaciones de los profetas. 20 Entonces Zacarías, hijo del sacerdote Joiadá, fue poseído por el espíritu de Dios, y puesto en pie en un lugar elevado dijo al pueblo: “Dios dice: ‘żPor qué no obedecéis mis mandamientos? żPor qué os buscáis vosotros mismos vuestra desgracia? ˇPuesto que me habéis abandonado, yo también os abandonaré a vosotros!’ ”e

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Pero ellos se pusieron de acuerdo contra él, y lo apedrearon por orden del rey en el atrio del templo del Seńor. 22 El rey Joás olvidó la lealtad que Joiadá, el padre de Zacarías, le había demostrado, y mató a Zacarías, su hijo, quien en el momento de morir exclamó: “ˇQue el Seńor vea esto y pida cuentas por ello!” 23 En la primavera,fel ejército sirio lanzó un ataque contra Joás, y después de avanzar hasta Judá y Jerusalén, exterminaron a todos los jefes de la nación, la saquearon y enviaron todo el botín al rey de Damasco.

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 Solo había llegado un pequeńo destacamento del ejército sirio, pero el Seńor entregó en sus manos a un ejército muy numeroso, por haber abandonado al Seńor, Dios de sus antepasados. Así Joás sufrió el castigo merecido.g 25 Cuando los sirios se retiraron, dejándole gravemente enfermo, sus funcionarios tramaron una conspiración contra él para vengar el asesinato del hijo del sacerdote Joiadá, y lo mataron en su propia cama. Después lo enterraron en la Ciudad de David, pero no en el panteón real. 26 Los de la conspiración contra él fueron el amonita Zabad, hijo de Simat, y el moabita Jozabad, hijo de Simrit.

Prosperidad de Ezequías

27 Lo que se refiere a los hijos de Joás, a las muchas profecías contra él y a su restauración del templo de Dios, todo está escrito en el comentario del libro de los reyes. Después reinó en su lugar su hijo Amasías.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

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Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Amasías tenía veinticinco ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén durante veintinueve ańos. Su madre se llamaba Joadán, y era de Jerusalén. 2 Los hechos de Amasías fueron rectos a los ojos del Seńor, aunque no se portó con total sinceridad.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Cuando Amasías se afirmó en el poder, mató a todos los oficiales que habían asesinado a su padre.

Josafat nombra jueces

4 Pero no dio muerte a los hijos de ellos, porque, según lo escrito en el libro de la ley de Moisés, el Seńor ordenó: “Los padres no podrán ser condenados a muerte por culpa de lo que hayan hecho sus hijos, ni los hijos por lo que hayan hecho sus padres, sino que cada cual morirá por su propio pecado.”a 5 Amasías reunió a todos los hombres de Judá y de Benjamín, y los organizó por familias bajo el mando de jefes militares. Luego hizo el censo de todos los que tenían de veinte ańos en adelante, y resultó que había trescientos mil soldados escogidos, listos para la guerra y capaces de usar lanzas y escudos. 6 Además contrató cien mil soldados de Israel por tres mil trescientos kilos de plata.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Pero un hombre de Dios se presentó ante él y le dijo: –Oh rey, que no se te junte el ejército de Israel, porque el Seńor no está con Israel, con toda esa gente de Efraín.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Ahora bien, si quieres reforzar tu ejército con ayuda de ellosbpara ir a la guerra, Dios te hará caer frente al enemigo, porque Dios tiene poder para ayudar y para derribar. 9 Amasías preguntó al hombre de Dios: –Pero, żqué va a pasar entonces con los tres mil trescientos kilos de plata que di a las tropas de Israel? El hombre de Dios le respondió: –El Seńor tiene suficiente para darte mucho más que eso.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Entonces Amasías hizo que las tropas que habían venido de Efraín a unírsele se separasen y volvieran a sus casas. Pero ellos se enfurecieron contra Judá, y se volvieron a sus casas llenos de ira. 11 Amasías se armó de valor y llevó su ejército al valle de la Sal, y mató a diez mil hombres de Seír. 12 Además los de Judá apresaron vivos a otros diez mil y los llevaron a la cumbre de un monte rocoso; desde allí los despeńaron, y todos quedaron destrozados. 13 Entre tanto, las tropas que Amasías no había dejado que se le unieran para la guerra, sino que las había hecho volver a sus casas, invadieron las ciudades de Judá desde Samaria hasta Bet-horón, mataron a tres mil personas y se llevaron muchas cosas que robaron. 14 Al volver Amasías de derrotar a los de Edom, se trajo con él los dioses de Seír, y los tomó como dioses suyos, los adoró y les quemó incienso. 15 La ira del Seńor se encendió contra Amasías, y le envió un profeta para decirle: –żPor qué has recurrido a los dioses de una nación que no pudieron librarla de ti? 16 A estas palabras del profeta, el rey replicó: –żAcaso te hemos nombrado consejero real? ˇDéjate de esas cosas! żO es que quieres que te maten? El profeta no insistió más, pero dijo: –Yo sé que Dios ha decidido destruirte por haber hecho esto y no seguir mi consejo. 17 Pero Amasías, rey de Judá, siguió el consejo de otros, y mandó a decir a Joás, hijo de Joacaz y nieto de Jehú, rey de Israel: “Ven, y nos veremos las caras.” 18 Pero Joás le envió la siguiente respuesta: “El cardo mandó a decir al cedro del Líbano: ‘Dale tu hija a mi hijo, para que sea su mujer.’ Pero una fiera pasó por allí y aplastó al cardo. 19 Tú dices que has derrotado a los edomitas, y eso te hace sentirte orgulloso y buscar más honores. Pero mejor será que te quedes en casa. żPor qué quieres provocar tu propia desgracia y la desgracia de Judá?” 20 Sin embargo, Amasías no le hizo caso, porque Dios lo había dispuesto así para entregarlos en poder de Joás, por haber recurrido ellos a los dioses de Edom.

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Entonces Joás se puso en marcha para enfrentarse con Amasías en Bet-semes, que está en territorio de Judá. 22 Y Judá fue derrotado por Israel, y cada cual huyó a su casa. 23 Joás, rey de Israel, hizo prisionero en Bet-semes a Amasías, rey de Judá, y luego lo llevó a Jerusalén, en cuyo muro abrió una brecha de ciento ochenta metros, desde la puerta de Efraín hasta la puerta de la Esquina.

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 Además se apoderó de todo el oro y la plata, y de todos los objetos que había en el templo de Dios a cargo de Obed-edomcy en los tesoros del palacio real. Y después de tomar algunas personas como rehenes, regresó a Samaria. 25 Amasías, hijo de Joás, rey de Judá, vivió aún quince ańos después de la muerte de Joás, hijo de Joacaz y rey de Israel. 26 El resto de la historia de Amasías, desde el comienzo hasta el fin, está escrito en el libro de los reyes de Judá y de Israel.

Prosperidad de Ezequías

27 Desde el momento en que Amasías se apartó del Seńor, se conspiró en Jerusalén contra Amasías, que huyó a Laquis; pero lo persiguieron hasta esa ciudad, y allí le dieron muerte. 28 Luego lo llevaron sobre un caballo y lo enterraron con sus antepasados, en la Ciudad de David.d

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

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(2 R 8.16-24)

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(2 R 8.25-29)

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(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Entonces todo el pueblo de Judá tomó a Ozías,ay lo hicieron rey en lugar de su padre Amasías. Ozías tenía entonces dieciséis ańos, 2 y él fue quien, después de la muerte de su padre, reconstruyó la ciudad de Elat y la recuperó para Judá.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Ozías tenía dieciséis ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y dos ańos. Su madre se llamaba Jecolías, y era de Jerusalén.

Josafat nombra jueces

4 Los hechos de Ozías fueron rectos a los ojos del Seńor, como lo habían sido los de Amasías, su padre. 5 Procuró recurrir a Dios mientras vivió Zacarías,bquien le enseńó a respetar a Dios. Y mientras recurrió al Seńor, él le dio prosperidad. 6 Ozías emprendió una campańa contra los filisteos: derribó las murallas de Gat, Jabnia y Asdod, y construyó ciudades en el territorio de Asdod, entre los filisteos.c

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Dios le ayudó contra los filisteos, contra los árabes que vivían en Gur-baal y contra los meunitas.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Los amonitas pagaban tributo a Ozías, y la fama de este se extendió hasta las fronteras de Egipto, porque su poder había aumentado mucho. 9 También construyó torres en Jerusalén, sobre la puerta de la Esquina, sobre la puerta del Valle y sobre la esquina, y las fortificó.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Además construyó torres en el desierto, y abrió muchos pozos porque tenía mucho ganado, tanto en la llanura como en la meseta. También tenía hombres trabajando en los campos y vińedos que poseía en la región montańosa, y en sus huertos, pues era aficionado a la agricultura. 11 Ozías disponía, además, de un ejército en pie de guerra, que salía a campańa organizado por destacamentos, según el registro hecho por Jehiel, el cronista real, y por Maaseías, el oficial, bajo la dirección de Hananías, uno de los comandantes del rey. 12 El total de los jefes de familias compuestas por guerreros valientes era de dos mil seiscientos. 13 Bajo su mando había un ejército de trescientos siete mil quinientos soldados en pie de guerra, una fuerza poderosa que podía ayudar al rey en sus contiendas. 14 Ozías preparó para todo el ejército escudos, lanzas, cascos, corazas, arcos y hondas. 15 Además construyó en Jerusalén ingeniosas máquinas de guerra para colocarlas en las torres y en los puntos más altos de la muralla, a fin de disparar desde allí flechas y grandes piedras. Su fama se extendió hasta muy lejos, pues Dios le ayudó en forma tan extraordinaria que logró hacerse muy poderoso. 16 Pero cuando se afirmó en el poder se volvió orgulloso, y eso causó su ruina. Fue infiel al Seńor su Dios, pues entró en el templo del Seńor para quemar incienso en el altar del incienso. 17 Pero detrás de él entró el sacerdote Azarías acompańado de ochenta valientes sacerdotes del Seńor, 18 y se enfrentaron con el rey y le dijeron: “Rey Ozías, ofrecer incienso al Seńor no corresponde a Su Majestad, sino a los sacerdotes descendientes de Aarón, que están consagrados para hacerlo.dSalga Su Majestad del santuario, porque ha cometido una infidelidad al Seńor, y Dios no le va a honrar por eso.” 19 Ozías, que tenía un incensario en la mano para ofrecer el incienso, se llenó de ira contra los sacerdotes. Y en aquel mismo momento, en pleno templo del Seńor, junto al altar del incienso y en presencia de los sacerdotes, le salió lepra en la frente.e 20 Cuando el sumo sacerdote Azarías y todos los demás sacerdotes se fijaron en él, vieron que tenía lepra en la frente, y lo sacaron inmediatamente de allí. Él mismo quiso salir cuanto antes, pues el Seńor le había castigado.

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 El rey Ozías fue leproso hasta el día en que murió, así que el rey vivió como leproso, aislado en una casa, y le prohibieron entrar en el templo del Seńor, y Jotam, su hijo, se hizo cargo de la regencia y gobernó a la nación. 22 El resto de la historia de Ozías, desde el principio hasta el fin, lo escribió el profeta Isaías, hijo de Amós. 23 Cuando Ozías murió,flo enterraron con sus antepasados en un cementerio de propiedad real, teniendo en cuenta que era leproso. Después reinó en su lugar su hijo Jotam.g

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

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Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

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(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Jotam tenía veinticinco ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén dieciséis ańos. Su madre se llamaba Jerusá, hija de Sadoc. 2 Los hechos de Jotam fueron rectos a los ojos del Seńor, como lo habían sido los de Ozías, su padre; pero él no entró en el templo del Seńor. Sin embargo, el pueblo continuó con sus prácticas perversas.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Jotam fue quien construyó la puerta superior del templo del Seńor y quien hizo otras muchas obras en la muralla de Ófel.

Josafat nombra jueces

4 También construyó ciudades en la montańa de Judá, y fortalezas y torres en los bosques. 5 Estuvo en guerra con el rey de los amonitas, a los que venció. Aquel ańo los amonitas tuvieron que pagarle como tributo tres mil trescientos kilos de plata, dos millones doscientos mil litros de trigo y otros tantos de cebada. Lo mismo le entregaron cada uno de los dos ańos siguientes. 6 Jotam se hizo poderoso, porque su conducta fue recta a los ojos del Seńor.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 El resto de la historia de Jotam, con todo lo que se refiere a sus campańas militares y lo que realizó, está escrito en el libro de los reyes de Israel y de Judá.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Jotam tenía veinticinco ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén dieciséis ańos. 9 Cuando murió, lo enterraron con sus antepasados en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Ahaz.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Ahaz tenía veinte ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén dieciséis ańos; pero sus hechos no fueron rectos a los ojos del Seńor, como los de su antepasado David; 2 sino que, siguiendo los pasos de los reyes de Israel, hizo también estatuas de metal fundido que representaban a Baal.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Además quemó incienso en el valle de Ben-hinom e hizo quemar a sus hijos en sacrificio, conforme a las prácticas infames de las naciones que el Seńor había arrojado de la presencia de los israelitas.a

Josafat nombra jueces

4 Ofreció también sacrificios y quemó incienso en los santuarios paganos, en las colinas y bajo todo árbol frondoso. 5 Por ese motivo, el Seńor su Dios lo entregó en manos del rey de Siria, y los sirios lo derrotaron y le hicieron gran número de prisioneros que se llevaron a Damasco. También lo entregó el Seńor en manos del rey de Israel, que le causó una gran derrota.b 6 En efecto, Pécah, hijo de Remalías, mató en Judá, en un solo día, a ciento veinte mil hombres, todos ellos hombres de gran valentía, por haber abandonado al Seńor, Dios de sus antepasados.c

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Y Zicrí, un guerrero de Efraín, mató a Maaseías, hijo del rey, a Azricam, jefe de palacio, y a Elcanáa, primer oficial del rey.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Además, los soldados de Israel hicieron prisioneras a doscientas mil personas de Judá, entre mujeres, nińos y nińas, y se apoderaron de muchas cosas y se las llevaron a Samaria. 9 Había allí un profeta del Seńor, llamado Oded, que salió al encuentro del ejército cuando entraba en Samaria y les dijo: –El Seńor Dios de vuestros antepasados se enojó con Judá, y por eso los ha entregado en vuestras manos. Pero vosotros los habéis matado con un furor que ha llegado hasta el cielo.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Además habéis decidido hacer de la gente de Judá y Jerusalén vuestros esclavos y esclavas. Pero, żacaso vosotros mismos no habéis pecado contra el Seńor vuestro Dios? 11 Por tanto, hacedme caso y devolved los prisioneros que hicisteis y que son vuestros hermanos, porque el Seńor está muy enojado con vosotros. 12 Entonces Azarías, hijo de Johanán; Berequías, hijo de Mesilemot; Ezequías, hijo de Salum, y Amasá, hijo de Hadlai, que eran de los principales jefes de Efraín, se pusieron frente a los que volvían de la guerra 13 y les dijeron: –No traigáis aquí a los prisioneros, pues eso nos hará culpables ante el Seńor. Lo que vosotros pretendéis, solo aumentará nuestros pecados y culpas, que ya son demasiados, y la ira del Seńor se encenderá contra Israel. 14 Entonces los soldados soltaron a los prisioneros y dejaron delante de los jefes y de todo el pueblo las cosas que les habían quitado. 15 Luego, los hombres antes mencionados se hicieron cargo de los prisioneros, y de las mismas cosas que les habían quitado sacaron ropa para vestir a los que estaban desnudos, y los calzaron, les dieron de comer y beber, les curaron las heridas, llevaron montados en asnos a todos los inválidos hasta Jericó, la ciudad de las palmeras, y los dejaron con sus parientes. Después regresaron a Samaria.d 16 Por aquel tiempo, el rey Ahaz envió una embajada al rey de Asiria para pedirle ayuda, 17 pues los de Edom habían realizado una nueva invasión, habían derrotado a Judá y se habían llevado algunos prisioneros. 18 Por otra parte, los filisteos habían saqueado las ciudades de la llanura y del Négueb pertenecientes a Judá; se habían apoderado de Bet-semes, Aialón y Guederot, y también de Socó, Timná y Guimzó con sus respectivas aldeas, y se habían instalado en ellas. 19 El Seńor había querido humillar a Judá a causa de Ahaz, rey de Judá,epues él había promovido el desenfreno en Judá y había sido sumamente infiel al Seńor. 20 Tiglat-piléser, rey de Asiria, se dirigió contra Ahaz, y en vez de apoyarlo le puso en aprietos;f

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 pues aunque Ahaz sacó las cosas de valor del templo del Seńor, del palacio real y de las casas de los jefes para dárselas como tributo al rey de Asiria, no consiguió de él ninguna ayuda. 22 Pero a pesar de encontrarse en tal aprieto, continuó siendo infiel al Seńor. ˇAsí era el rey Ahaz! 23 Ofreció sacrificios a los dioses de Damasco, que fueron la causa de su derrota. Pensó que, si los dioses de Siria habían ayudado a los reyes de este país, también le ayudarían a él, si les ofrecía sacrificios. Pero ellos fueron la causa de su propia ruina y de la ruina de todo Israel.g

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 Ahaz juntó los utensilios del templo de Dios y los hizo pedazos, cerró las puertas del templo y mandó que se le hiciesen altares paganos en todas las esquinas de Jerusalén.h 25 Edificó santuarios paganos en todas las ciudades de Judá para quemar incienso a otros dioses, provocando así la ira del Seńor, Dios de sus antepasados. 26 El resto de su historia y todo lo que realizó, desde el principio hasta el fin, está escrito en el libro de los reyes de Judá y de Israel.

Prosperidad de Ezequías

27 Cuando murió,ilo enterraron con sus antepasados en la ciudad de Jerusalén, pero no lo llevaron al panteón de los reyes de Israel. Después reinó en su lugar su hijo Ezequías.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Ezequías empezó a reinar cuando tenía veinticinco ańos de edad, y reinó en Jerusalén veintinueve ańos. Su madre se llamaba Abí, y era hija de Zacarías. 2 Los hechos de Ezequías fueron rectos a los ojos del Seńor, como todos los de su antepasado David.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Él fue quien en el mes primero del primer ańo de su reinado abrió las puertas del templo del Seńor, y las reparó.a

Josafat nombra jueces

4 Luego llamó a los sacerdotes y levitas, los reunió en la plaza oriental 5 y les dijo: “Levitas, escuchadme: purificaos ahora y purificad también el templo del Seńor, Dios de vuestros antepasados. ˇSacad del santuario todo lo que sea impuro! 6 Porque nuestros antepasados fueron infieles, sus actos fueron malos a los ojos del Seńor nuestro Dios, y lo abandonaron. Apartaron la vista y dieron la espalda al lugar donde reside el Seńor.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Cerraron las puertas del vestíbulo, apagaron las lámparas y dejaron de quemar incienso y ofrecer holocaustos en el santuario al Dios de Israel.b

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Por eso, la ira del Seńor se encendió contra Judá y Jerusalén, y las dejó convertidas en algo que causaba terror y espanto, como ya lo habéis visto con vuestros propios ojos. 9 Por eso cayeron muertos nuestros padres en la guerra, y nuestros hijos e hijas y nuestras esposas fueron llevados prisioneros.c

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Así pues, he decidido hacer un pacto con el Seńor, Dios de Israel, para que aparte su ira de nosotros. 11 Por consiguiente, hijos míos, no os deis descanso, porque el Seńor os ha escogido para que estéis siempre a su disposición y le sirváis, y para que le ofrezcáis incienso.” 12 Los levitas que inmediatamente empezaron a trabajar fueron los siguientes: de los descendientes de Quéhat: Máhat, hijo de Amasai, y Joel, hijo de Azarías; de los de Merarí: Quis, hijo de Abdí, y Azarías, hijo de Jehaleel; de los de Guersón: Joah, hijo de Zimá, y Edén, hijo de Joah; 13 de los de Elisafán: Simrí y Jehiel; de los de Asaf: Zacarías y Matanías; 14 de los de Hemán: Jehiel y Simí; y de los de Jedutún: Semaías y Uziel. 15 Primero reunieron a sus parientes, y se purificaron todos; luego entraron en el templo para purificarlo, según la orden que el rey les había dado de acuerdo con el mandato del Seńor. 16 Después penetraron los sacerdotes en el interior del templo, para purificarlo. Sacaron al atrio del templo todas las cosas impuras que encontraron en el edificio interior, y los levitas las llevaron al arroyo Cedrón. 17 Comenzaron la purificación el día primero del primer mes, y para el día ocho del mes ya habían llegado al vestíbulo del templo del Seńor. El resto del templo lo purificaron en otros ocho días, y para el día dieciséis ya habían terminado. 18 Después entraron en el palacio del rey Ezequías y le dijeron: “Ya hemos purificado todo el templo: el altar de los holocaustos al Seńor, con todos sus utensilios, y la mesa para los panes consagrados con todos sus utensilios. 19 También hemos ordenado y purificado todos los utensilios que el rey Ahaz, en su infidelidad, había desechado durante su reinado, y ahora ya están delante del altar del Seńor.” 20 El rey Ezequías se levantó muy temprano, reunió a las autoridades de la ciudad y se fue al templo del Seńor.

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Llevaban siete becerros, siete carneros, siete corderos y siete cabritos, como ofrenda por el pecado a favor de la familia real, del templo y de Judá. El rey ordenó a los sacerdotes, descendientes de Aarón, que los ofrecieran en holocausto sobre el altar del Seńor. 22 Los sacerdotes mataron los becerros, recogieron la sangre y rociaron con ella el altar. Luego hicieron lo mismo con los carneros y también con los corderos. 23 Después llevaron ante el rey y la comunidad los cabritos de la ofrenda por el pecado; ellos pusieron las manos sobre los animales,

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 y los sacerdotes los mataron y derramaron su sangre sobre el altar como ofrenda por el pecado, para obtener el perdón de los pecados de todo Israel, pues el rey había ordenado que el holocausto se ofreciera por todo Israel. 25 Ezequías también puso en el templo del Seńor levitas con platillos, salterios y cítaras, según la norma que David, Gad (vidente al servicio del rey) y el profeta Natán habían dado.dPorque aquella norma la había dado el Seńor por medio de sus profetas. 26 Los levitas estaban de pie con los instrumentos musicales de David, y los sacerdotes con las trompetas.

Prosperidad de Ezequías

27 Entonces Ezequías dispuso que se ofreciera el holocausto sobre el altar. Y en el momento de comenzar el holocausto, comenzaron también los cantos en honor del Seńor, y el toque de las trompetas, acompańados por los instrumentos musicales del rey David. 28 La comunidad estaba de rodillas, en actitud de adoración, mientras el coro cantaba y los sacerdotes tocaban las trompetas. Todo esto duró hasta que se terminó el holocausto; 29 en aquel momento, el rey y todos los que le acompańaban se arrodillaron en actitud de adoración. 30 Después el rey Ezequías y las autoridades ordenaron a los levitas que alabaran al Seńor con los salmos de David y del profeta Asaf. Y ellos lo hicieron con mucha alegría, y también se arrodillaron en actitud de adoración.

Resumen del reinado de Josafat

(1 R 22.41-50)

Ezequías recibe a los enviados de Babilonia

(2 R 20.12-19; Is 39.1-8)

31 Luego Ezequías dijo a la gente: “Ya que vosotros os habéis consagrado ahora al Seńor, acercaos y traed sacrificios y ofrendas de acción de gracias para el templo del Seńor.” Entonces la comunidad llevó sacrificios y ofrendas de acción de gracias, y los que tuvieron voluntad de hacerlo, ofrecieron holocaustos.

Muerte de Ezequías

(2 R 20.20-21)

32 Los animales que llevó la comunidad para los holocaustos fueron setenta toros, cien carneros y doscientos corderos. Todo era para ofrecerlo al Seńor como holocausto. 33 El total de animales ofrecidos fue de seiscientas reses y tres mil cabezas de ganado menor. 34 Pero como había pocos sacerdotes y no alcanzaban a desollar a todos los animales para los holocaustos, tuvieron que ayudarles sus hermanos los levitas a terminar la labor, hasta que los otros sacerdotes se hubieron purificado. Porque los levitas se habían mostrado mejor dispuestos a purificarse que los sacerdotes.e 35 Además había una gran cantidad de holocaustos que ofrecer, y la grasa de los sacrificios de reconciliación, y las ofrendas de vino que se hacían junto con los holocaustos. De este modo se restableció el culto en el templo del Seńor. 36 Y tanto Ezequías como todo el pueblo se alegraron de lo que Dios había hecho por el pueblo, pues todo había sucedido con gran rapidez.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Ezequías mandó aviso por todo Israel y Judá, y también envió cartas a Efraín y Manasés, invitándolos a acudir al templo del Seńor en Jerusalén para celebrar la Pascuaadel Seńor, Dios de Israel. 2 El rey, después de consultar con sus funcionarios y con toda la comunidad de Jerusalén, había decidido celebrar la Pascua en el segundo mes,

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 ya que no había podido celebrarla a su debido tiempo, porque no había bastantes sacerdotes que se hubieran purificado, ni el pueblo se había reunido en Jerusalén.b

Josafat nombra jueces

4 Y como al rey y a toda la comunidad les había parecido buena la propuesta, 5 decidieron hacer circular por todo Israel, desde Beerseba hasta Dan, la invitación para ir a celebrar en Jerusalén la Pascua del Seńor, Dios de Israel. Porque antes no la habían celebrado con mucha asistencia, como estaba prescrito. 6 Así pues, salieron mensajeros por todo Israel y Judá con cartas del rey y de sus funcionarios, para proclamar la orden real: “Israelitas: volveos al Seńor, Dios de Abraham, Isaac e Israel, y él se volverá a vosotros, al resto que ha escapado de las manos de los reyes de Asiria.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 No seáis como vuestros antepasados y vuestros hermanos, que por ser infieles al Seńor Dios de sus antepasados, él los entregó a la destrucción, como estáis viendo.c

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Por consiguiente, no seáis tercos como vuestros antepasados; extended la mano al Seńor para renovar el pacto y venid a su santuario, que él ha consagrado para siempre. Servid al Seńor vuestro Dios y él dejará de estar enojado con vosotros. 9 Si os volvéis al Seńor, los enemigos que ahora tienen prisioneros a vuestros hermanos y a vuestros hijos tendrán compasión de ellos y los dejarán volver a este país, porque el Seńor, vuestro Dios, es compasivo y misericordioso, y no os rechazará si os volvéis a él.”d

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Los mensajeros recorrieron el territorio de Efraín y Manasés, yendo de ciudad en ciudad hasta llegar a Zabulón. Pero la gente se reía y se burlaba de ellos. 11 Sin embargo, algunos hombres de las tribus de Aser, Manasés y Zabulón se humillaron ante Dios y acudieron a Jerusalén. 12 Dios también movió a la gente de Judá para que estuvieran de acuerdo en cumplir la orden del rey y de las autoridades, según lo mandado por el Seńor. 13 Así pues, una multitud sumamente grande se reunió el segundo mes en Jerusalén para celebrar la fiesta de los panes sin levadura. 14 Empezaron por quitar todos los altares y lugares para quemar incienso que había en Jerusalén, y los echaron al arroyo Cedrón. 15 El día catorce del segundo mes mataron el cordero de la Pascua. Los sacerdotes y levitas, sintiendo vergüenza de sí mismos, se purificaron y llevaron al templo del Seńor animales para los holocaustos. 16 Luego ocuparon sus puestos, según les está asignado en la ley de Moisés, hombre de Dios. Los sacerdotes rociaban la sangre que les entregaban los levitas. 17 Y como en la comunidad había muchos que no se habían purificado, los levitas tuvieron que matar para la Pascua los animales de todos aquellos que no se habían purificado, a fin de consagrarlos al Seńor.e 18 En efecto, un gran número de personas de Efraín, Manasés, Isacar y Zabulón participaron de la comida de la Pascua, aunque no conforme a lo prescrito, pues no se habían purificado. Pero Ezequías oró por ellos, diciendo: “Seńor bondadoso, perdona a todos los de corazón sincero que te buscan a ti, 19 oh Seńor, Dios de sus antepasados, aunque no se hayan purificado como lo requiere la santidad del templo.” 20 El Seńor atendió la petición de Ezequías y perdonó al pueblo.

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Así que, durante siete días, los israelitas que se encontraban en Jerusalén celebraron con mucha alegría la fiesta de los panes sin levadura. Y los sacerdotes y levitas alababan diariamente al Seńor con los imponentes instrumentos de música sagrada. 22 Ezequías felicitó a todos los levitas que habían demostrado sus excelentes disposiciones para el servicio del Seńor. Después de haber participado de la comida de la fiesta durante siete días, de haber ofrecido sacrificios de reconciliación y de haber alabado al Seńor, Dios de sus antepasados, 23 toda la comunidad decidió prolongar la fiesta por otros siete días, lo cual hicieron muy contentos;

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 porque Ezequías, rey de Judá, regaló a la comunidad mil becerros y siete mil ovejas, y por su parte las autoridades regalaron al pueblo mil becerros y diez mil ovejas. Muchos sacerdotes se purificaron. 25 Toda la comunidad de Judá se alegró, lo mismo que los sacerdotes, los levitas y toda la gente que había venido de Israel, y los extranjeros que llegaron del territorio de Israel o que vivían en Judá. 26 Hubo, pues, mucha alegría en Jerusalén, porque desde los tiempos de Salomón, hijo de David y rey de Israel, no había ocurrido nada semejante en Jerusalén.

Prosperidad de Ezequías

27 Después los sacerdotes y levitas, de pie, bendijeron al pueblo; y el Seńor los escuchó, y su oración llegó hasta el cielo, el lugar donde el Dios santo reside.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Cuando todo eso hubo terminado, todos los israelitas que se encontraban allí se fueron a las ciudades de Judá e hicieron pedazos las piedras sagradas, rompieron las representaciones de Asera y derribaron los santuarios en lugares altos, hasta que terminaron con todas aquellas cosas en todo Judá y en Benjamín, y también en Efraín y Manasés. Luego todos los israelitas regresaron a sus ciudades, cada uno a su propiedad.a 2 Después Ezequías repartió a los sacerdotes y levitas por turnos, para que unos y otros, cada uno según su propio oficio, ofrecieran holocaustos y sacrificios de reconciliación, dieran gracias y alabaran al Seńor, y sirvieran en las puertas del templo.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 Además, el rey contribuyó de sus propios bienes para el holocausto de la mańana y de la tarde, para los holocaustos del sábado, de la fiesta de la luna nueva y de las fiestas solemnes, como está escrito en la ley del Seńor.b

Josafat nombra jueces

4 También ordenó a la gente que vivía en Jerusalén que entregaran a los sacerdotes y levitas la contribución que les correspondía, para que pudieran dedicarse con todo empeńo a cumplir la ley del Seńor. 5 Y cuando la orden se difundió, los israelitas dieron con gran generosidad lo mejor de su cosecha de trigo, vino, aceite, miel y toda clase de productos del campo. También llevaron la décima parte de todos sus productos, en gran cantidad.c 6 También los habitantes de Israel y los que vivían en otras ciudades de Judá trajeron la décima parte del ganado vacuno y del ganado menor, y la décima parte de las cosas consagradas al Seńor su Dios. Todo lo pusieron en montones.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 En el tercer mes empezaron a amontonar aquellas cosas, y terminaron en el séptimo.d

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Y cuando Ezequías y las autoridades fueron a ver lo que se había amontonado, bendijeron al Seńor y a su pueblo Israel. 9 Entonces Ezequías pidió a los sacerdotes y levitas información sobre aquellos montones,

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 y el sumo sacerdote Azarías, de la familia de Sadoc, le respondió: “Desde que empezaron a traer la contribución al templo del Seńor, hemos tenido suficiente para comer, y aun ha sobrado mucho. Toda esa cantidad ha sobrado porque el Seńor ha bendecido a su pueblo.”e 11 Por tal motivo, Ezequías mandó que prepararan depósitos en el templo del Seńor. Una vez hechos, 12 metieron allí, fielmente, la contribución, la décima parte que habían entregado y las porciones consagradas al Seńor. Nombraron encargado principal de todo ello al levita Conanías, y a su hermano Simí como sustituto suyo. 13 Como vigilantes, a las órdenes de Conanías y de su hermano Simí, fueron nombrados por el rey Ezequías y por Azarías, jefe principal del templo de Dios, los siguientes: Jehiel, Azazías, Náhat, Asael, Jerimot, Jozabad, Eliel, Ismaquías, Máhat y Benaías. 14 El portero de la puerta oriental, que era el levita Coré, hijo de Imná, estaba encargado de las ofrendas voluntarias para Dios, y de repartir la contribución para el Seńor y las porciones consagradas a Dios. 15 A Coré, en las ciudades de los sacerdotes, le ayudaban fielmente Edén, Minjamín, Jesús, Semaías, Amarías y Secanías en el reparto de las porciones entre sus colegas. Lo hacían de acuerdo con sus turnos, tanto a mayores como a menores, 16 a todos los que acudían al templo para sus tareas diarias, según sus turnos y sus propios oficios, con tal que estuvieran inscritos en los registros, que incluían a todos los que tenían de tres ańos en adelante.f 17 Los sacerdotes estaban inscritos por familias; y los levitas de veinte ańos en adelante, según sus oficios y turnos.g 18 En el registro quedaban incluidos todos los nińos pequeńos, las esposas, los hijos y las hijas, es decir toda la comunidad, ya que por el oficio que se les había confiado quedaban consagrados a Dios. 19 En todas las ciudades había hombres nombrados para repartir las porciones a todo varón entre los sacerdotes descendientes de Aarón, y a todos los levitas que estaban inscritos y que vivían en las tierras de pastoreo de las ciudades de los sacerdotes. 20 Ezequías hizo esto en todo Judá. Sus acciones fueron buenas, rectas y sinceras ante el Seńor su Dios.

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Todo lo que emprendió para el servicio del templo de Dios o referente a la ley y los mandamientos, lo hizo procurando buscar a Dios de todo corazón, y por eso tuvo éxito.h

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

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Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Después de estas cosas y de esta muestra de fidelidad, llegó Senaquerib, rey de Asiria, invadió Judá y puso cerco a las ciudades fortificadas, con intención de conquistarlas. 2 Al ver Ezequías que Senaquerib había llegado resuelto a atacar a Jerusalén,

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 consultó a sus jefes civiles y militares y les propuso cegar los manantiales que había fuera de la ciudad, y ellos estuvieron de acuerdo.

Josafat nombra jueces

4 aEntonces se reunió mucha gente y cegaron todos los manantiales, así como el canal subterráneo, para que cuando llegaran los reyes de Asiria no encontraran agua abundante. 5 Ezequías se armó de ánimo y reconstruyó la muralla, y también construyó torres sobre ella, y una muralla exterior. Fortificó además el terraplén de la Ciudad de David y fabricó buena cantidad de lanzas y escudos.b 6 Luego puso oficiales al mando de la gente, los reunió en la explanada de la puerta de la ciudad y les dio ánimo, diciéndoles:

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 “ˇSed fuertes y valientes! No tengáis miedo ni os desaniméis ante el rey de Asiria y todo el numeroso ejército que le acompańa, porque nosotros tenemos más que él.c

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 Él cuenta con la fuerza de los hombres, pero con nosotros está el Seńor nuestro Dios para ayudarnos a pelear nuestras batallas.” Al oir las palabras del rey Ezequías, el pueblo se sintió animado.d 9 Después el rey Senaquerib de Asiria, que se encontraba atacando a Laquis con todas sus tropas, mandó a Jerusalén unos oficiales suyos, para comunicar a Ezequías, rey de Judá, y a todos los habitantes de Jerusalén que estaban en Jerusalén, el siguiente mensaje:

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 “Senaquerib, rey de Asiria, manda a deciros: ‘żPor qué os sentís tan seguros, que os quedáis en Jerusalén a pesar de estar cercados? 11 Si Ezequías os dice que el Seńor vuestro Dios os librará de mis manos, os está engańando y os está exponiendo a morir de hambre y de sed. 12 żAcaso no suprimió Ezequías los lugares de culto y los altares de ese Dios, y ordenó que la gente de Judá y Jerusalén le diera culto y le ofreciera incienso solamente en un altar? 13 żNo sabéis lo que yo y mis antepasados hemos hecho con todos los pueblos de los demás países? żAcaso pudieron los dioses de esas naciones librarlos de mi poder? 14 żCuál de todos los dioses de esas naciones que destruyeron mis antepasados pudo salvar a su país de mi poder? żPor qué pensáis que vuestro Dios podrá salvaros? 15 Ahora pues, no os dejéis engańar ni embaucar por Ezequías; no le creáis, pues si ningún dios de ninguna de aquellas naciones fue capaz de librar a su pueblo de mi poder y del poder de mis antepasados, ˇmucho menos podrá vuestro Dios libraros de mi poder!’ ” 16 Esto, y más todavía, dijeron los oficiales del rey de Asiria contra Dios, el Seńor, y contra su siervo Ezequías. 17 Senaquerib escribió además cartas en las que insultaba al Seńor, Dios de Israel, y en las que decía contra él: “Así como los dioses de los pueblos de otros países no pudieron librarlos de mi poder, tampoco el Dios de Ezequías podrá librar de mi poder a su pueblo.” 18 Los oficiales de Senaquerib, dirigiéndose a la gente de Jerusalén que estaba en la muralla, gritaron a gran voz en hebreo para asustarlos y aterrorizarlos, y así poder conquistar la ciudad. 19 Hablaban del Dios de Jerusalén como de los dioses de las demás naciones de la tierra, que son dioses hechos por los hombres. 20 En aquella situación, el rey Ezequías y el profeta Isaías, hijo de Amós, oraron y pidieron ayuda al cielo.

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Entonces el Seńor envió un ángel que exterminó a todos los soldados, capitanes y comandantes del campamento del rey de Asiria, quien tuvo que volverse a su país lleno de vergüenza. Y cuando entró en el templo de su dios, allí mismo lo asesinaron sus propios hijos. 22 De este modo libró el Seńor a Ezequías y a los habitantes de Jerusalén del poder de Senaquerib, rey de Asiria, y del poder de todos los demás, y les concedió paz con todos sus vecinos. 23 Entonces hubo muchos que llevaron a Jerusalén ofrendas para el Seńor y regalos valiosos para Ezequías, rey de Judá. Y a partir de entonces, su prestigio aumentó ante las demás naciones.

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 Por aquel tiempo cayó Ezequías gravemente enfermo. Y oró al Seńor, que le contestó por medio de una seńal milagrosa. 25 Pero a pesar del beneficio que había recibido, Ezequías no fue agradecido, sino que se llenó de orgullo, por lo cual el Seńor se enojó con él y también con Judá y Jerusalén. 26 No obstante su orgullo, Ezequías se humilló delante de Dios, y lo mismo hicieron los habitantes de Jerusalén; y el Seńor no descargó su ira sobre ellos en vida de Ezequías.

Prosperidad de Ezequías

27 Ezequías gozó de grandes riquezas y honores, y llegó a acumular grandes cantidades de plata, oro, piedras preciosas, perfumes, escudos y toda clase de objetos valiosos. 28 Construyó también almacenes para guardar los cereales, el vino y el aceite, establos para toda clase de ganado y rediles para los rebańos. 29 Además hizo construir ciudades, y tuvo mucho ganado mayor y menor, pues Dios le concedió muchísimos bienes. 30 Ezequías fue también quien mandó cegar la salida del agua por la parte de arriba del manantial de Guihón, y la canalizó hacia abajo, hacia el lado occidental de la Ciudad de David. Así que Ezequías tuvo éxito en todo lo que emprendió.

Resumen del reinado de Josafat

(1 R 22.41-50)

Ezequías recibe a los enviados de Babilonia

(2 R 20.12-19; Is 39.1-8)

31 Así sucedió también cuando las autoridades de Babilonia enviaron a unos para visitarle e informarse del milagro que había ocurrido en el país. Dios dejó solo a Ezequías, para probarle y conocer a fondo su manera de pensar.

Muerte de Ezequías

(2 R 20.20-21)

32 El resto de la historia de Ezequías y de sus obras piadosas está escrito en la revelación del profeta Isaías, hijo de Amós, y en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 33 Cuando murió Ezequías, lo enterraron en la parte superior del panteónede la familia de David. Todo Judá y los habitantes de Jerusalén le rindieron honores; y reinó en su lugar su hijo Manasés.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Manasés tenía doce ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y cinco ańos. 2 Pero sus hechos fueron malos a los ojos del Seńor,apues practicó las mismas infamias de las naciones que el Seńor había arrojado de la presencia de los israelitas:

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 reconstruyó los santuarios en lugares altos, que Ezequías, su padre, había derribado; levantó altares a las representaciones de Baal e hizo imágenes de Asera; además adoró y rindió culto a todos los astros del cielo,

Josafat nombra jueces

4 y construyó altares en el propio templo del Seńor, acerca del cual el Seńor había dicho que sería para siempre la residencia de su nombre en Jerusalén.b 5 Levantó otros altares en los dos atrios del templo del Seńor, y los dedicó a todos los astros del cielo. 6 Además hizo quemar a sus hijos en sacrificio en el valle de Ben-hinom, practicó la invocación de los espíritus, la adivinación y la magia, y estableció el espiritismo y la hechicería. Tan malos fueron sus hechos a los ojos del Seńor, que acabó por provocar su indignación.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 También colocó en el templo de Dios la imagen del ídolo que había hecho; en el templo, acerca del cual Dios había dicho a David y a su hijo Salomón: “Este templo en Jerusalén, que he escogido entre todas las tribus de Israel, será para siempre la residencia de mi nombre.

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 No volveré a desalojar a los israelitas de la tierra donde establecí a sus antepasados, con tal de que cumplan y practiquen todo lo que les he ordenado, y todas las enseńanzas, leyes y decretos que les he dado por medio de Moisés.”c 9 Pero Manasés hizo que Judá y los habitantes de Jerusalén siguieran el mal camino, y que actuaran con más perversidad que las naciones que el Seńor había aniquilado ante los israelitas.

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 El Seńor habló a Manasés y a su pueblo, pero no le hicieron caso. 11 Por eso, el Seńor trajo contra ellos a los jefes del ejército del rey de Asiria, quienes apresaron con ganchos a Manasés, lo sujetaron con cadenas de bronce y lo llevaron a Babilonia.de 12 Pero cuando se halló en aflicción invocó al Seńor su Dios, y se humilló profundamente ante el Dios de sus antepasados. 13 Y cuando oró, Dios le atendió, escuchó sus súplicas e hizo que volviera a Jerusalén a hacerse cargo de su reino. Entonces comprendió Manasés que el Seńor es Dios. 14 Después de esto, Manasés construyó en la Ciudad de David, al oeste de Guihón, una muralla exterior que pasaba por el arroyo y llegaba a la puerta de los Pescados, para luego rodear a Ófel. La hizo de mucha altura. También puso mandos militares en todas las ciudades fortificadas de Judá. 15 Además quitó del templo del Seńor los dioses extranjeros y el ídolo, así como todos los altares paganos que había construido en el monte del templo y en Jerusalén, y los arrojó fuera de la ciudad. 16 Después reparó el altar del Seńor, ofreció en él sacrificios de reconciliación y de acción de gracias, y ordenó a Judá que diera culto al Seńor, Dios de Israel. 17 Sin embargo, el pueblo seguía ofreciendo sacrificios en los altares paganos, aunque los dedicaba al Seńor su Dios. 18 El resto de la historia de Manasés, su oración a Dios y las declaraciones que los profetas le hicieron en nombre del Seńor, Dios de Israel, están en las crónicas de los reyes de Israel. 19 Su oración y la respuesta que recibió, todo lo relativo a su pecado e infidelidad, y a los sitios donde construyó santuarios en lugares altos y donde puso las imágenes de Asera y los ídolos antes de humillarse ante Dios, están escritos en la historia de sus profetas. 20 Cuando murió, lo enterraron en el jardín defsu palacio. Después reinó en su lugar su hijo Amón.

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 Amón tenía veintidós ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén dos ańos. 22 Pero sus hechos fueron malos a los ojos del Seńor, como los de su padre Manasés. Ofreció sacrificios y rindió culto a todos los ídolos que su padre Manasés había hecho. 23 Pero no se humilló ante el Seńor, como lo hizo su padre Manasés, sino que acumuló más culpas.

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 Sus oficiales conspiraron contra él, y lo asesinaron en su palacio. 25 Pero la gente del pueblo mató a los que habían conspirado contra el rey Amón, y en su lugar hicieron reinar a su hijo Josías.

Micaías anuncia la derrota de Ahab

(1 R 22.1-40)

El profeta Jehú reprende a Josafat

Victoria sobre Moab y Amón\fm a\fm*

Reinado de Joram

(2 R 8.16-24)

Reinado de Ocozías

(2 R 8.25-29)

Reinado de Joás

(2 R 12.1-21)

Reinado de Amasías

(2 R 14.1-22)

Reinado de Ozías

(2 R 14.21-22; 15.1-7)

Reinado de Jotam

(2 R 15.32-38)

Reinado de Ahaz

(2 R 16.1-20)

Reinado de Ezequías

(2 R 18.1-3)

Ezequías celebra la Pascua

Senaquerib invade Judá

(2 R 18.13-19.37; Is 36-37)

Reinado de Manasés

(2 R 21.1-18)

Reinado de Josías

(2 R 22.1-2)

1 Josíasatenía ocho ańos cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén durante treinta y un ańos. 2 Los hechos de Josías fueron rectos a los ojos del Seńor, pues siguió la conducta de David, su antepasado, sin desviarse de ella en nada.

Reformas de Josías

(2R 23.1-20)

3 En el octavo ańo de su reinado, siendo todavía joven, Josías empezó a buscar al Dios de su antepasado David. Y en el ańo docebde su reinado comenzó a purificar a Judá y Jerusalén de los santuarios en los lugares altos, las imágenes de Asera, los ídolos y las estatuas de metal fundido;

Josafat nombra jueces

4 y fueron destruidos en su presencia los altares de las diversas representaciones de Baal.cAdemás, Josías mandó destrozar los altares para el incienso que había encima. También mandó hacer pedazos las imágenes de Asera, y los ídolos y las estatuas de metal fundido. Los hizo polvo, que luego esparció sobre las tumbas de quienes les habían ofrecido sacrificios. 5 Además quemó los huesos de los sacerdotes sobre sus altares,dy así purificó a Judá y Jerusalén. 6 Hizo lo mismo en las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta Neftalí, en las plazasede todas sus ciudades.

Muerte de Ocozías

(2 R 9.27-29)

7 Derribó los altares, las imágenes de Asera y los ídolos, haciéndolos polvo, y destruyó todos los altares para el incienso en todo el territorio de Israel. Después regresó a Jerusalén.f

Hallazgo del libro de la ley

(2 R 22.3-23.3)

8 En el ańo dieciocho de su reinado, después de haber purificado el país y el templo, Josías envió a Safán, hijo de Asalías, a Amasías, alcalde de la ciudad, y a su secretario Joah, hijo de Joacaz, a reparar el templo del Seńor su Dios. 9 Entonces fueron estos a ver al sumo sacerdote Hilquías y le entregaron el dinero que había sido llevado al templo de Dios y que los levitas porteros habían recogido en Manasés y Efraín, de la gente que había quedado en Israel, lo mismo que de todo Judá y Benjamín y de los habitantes de Jerusalén.g

Atalía usurpa el trono

(2 R 11.1-21)

10 Luego se lo entregaron a los encargados de las obras del templo del Seńor, para que ellos a su vez pagaran a los que trabajaban en la reparación del templo. 11 Entregaron el dinero a los carpinteros y maestros de obras, para que compraran piedra de cantería y madera para los amarres y para poner vigas a los edificios que los reyes de Judá habían dejado derruir. 12 -13 Estos hombres hacían su trabajo fielmente, y los que estaban a su frente eran los levitas Jáhat y Abdías, descendientes de Merarí, y Zacarías y Mesulam, descendientes de Quéhat, que eran los jefes. Ellos estaban también al frente de los cargueros y dirigían a todos los que trabajaban en la obra. Todos los levitas eran músicos, y algunos eran cronistas, comisarios o porteros. 14 Cuando sacaban el dinero que había sido llevado al templo del Seńor, el sacerdote Hilquías encontró el libro de la ley del Seńor dada por medio de Moisés. 15 En seguida le contó a Safán, el cronista, que había encontrado el libro de la ley en el templo del Seńor; y entregó el libro a Safán, 16 quien lo llevó al rey y le informó del asunto diciéndole: –Los servidores de Su Majestad están haciendo todo lo que se les encargó. 17 Han fundido la plata que había en el templo y la han entregado a los que dirigen las obras y a los encargados de ellas. 18 También informó Safán al rey de que el sacerdote Hilquías le había entregado un libro; y lo leyó Safán al rey. 19 Al escuchar el rey lo que decía el libro de la ley, se rasgó la ropa, 20 y en seguida ordenó a Hilquías, a Ahicam, hijo de Safán, a Abdón, hijo de Micaías, a Safán, el cronista, y a Asaías, oficial del rey:

Reinado de Amón

(2 R 21.19-26)

21 –Id a consultar al Seńor, por mí y por la gente que queda en Israel y en Judá, acerca del contenido de este libro que se ha encontrado; pues el Seńor debe estar muy furioso con nosotros, ya que nuestros antepasados no prestaron atención a lo que dijo el Seńor ni pusieron en práctica todo lo que está escrito en este libro. 22 Hilquías y los que el rey nombró fueron a ver a la profetisa Huldá, esposa de Salum, hijo de Ticvá y nieto de Harhás, encargado del guardarropa del templo. Huldá vivía en el Segundo Barrio de Jerusalén, y cuando hablaron con ella, 23 les contestó: –Esta es la respuesta del Seńor, Dios de Israel: ‘Decidle a la persona que os ha enviado a consultarme,

Enfermedad y curación de Ezequías

(2 R 20.1-11; Is 38.1-22)

24 que yo, el Seńor, digo: Voy a acarrear un desastre sobre este lugar y sobre sus habitantes, conforme a todas las maldiciones que están escritas en el libro que han leído delante del rey de Judá. 25 Pues me han abandonado y han quemado incienso a otros dioses, provocando con todas sus prácticas mi irritación; por eso se ha encendido mi ira contra este lugar, y no se apagará. 26 Pero decidle también al rey de Judá, que os ha enviado a consultar al Seńor, que el Seńor, el Dios de Israel, dice: Por haber prestado atención a lo que has oído,

Prosperidad de Ezequías

27 y porque te has conmovido y sometido a mí al escuchar mi declaración contra este lugar y sus habitantes; por haberte humillado ante mí, haberte rasgado la ropa y haber llorado ante mí, yo también te he escuchado. Yo, el Seńor, te lo digo. 28 Yo te concederé morir en paz y reunirte con tus antepasados, sin que llegues a ver el desastre que voy a acarrear sobre este lugar y sobre sus habitantes.’ Los enviados del rey regresaron para llevarle la respuesta. 29 Entonces el rey mandó llamar a todos los ancianos de Judá y Jerusalén, para que se reunieran. 30 Luego el rey y todos los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén, y los sacerdotes, los levitas y la nación entera, desde el más pequeńo hasta el más grande, fueron al templo del Seńor. Allí el rey les leyó en voz alta todo lo que decía el libro del pacto que había sido encontrado en el templo del Seńor.

Resumen del reinado de Josafat

(1 R 22.41-50)

Ezequías recibe a los enviados de Babilonia

(2 R 20.12-19; Is 39.1-8)

31 Luego el rey se puso en pie junto a la columnahy se comprometió ante el Seńor a obedecerle, a poner en práctica fielmente y con toda sinceridad sus mandamientos, mandatos y leyes, y a cumplir las condiciones del pacto que estaban escritas en el libro.

Muerte de Ezequías

(2 R 20.20-21)

32 Después hizo que toda la gente de Jerusalén y de Benjamín que se encontraba allí se comprometiera a cumplirlo. Y los habitantes de Jerusalén cumplieron el pacto de Dios, el Dios de sus antepasados. 33 Josías suprimió toda práctica infame en todos los territorios de los israelitas, e hizo que todos los que se encontraban en Israel dieran culto al Seńor su Dios. Y mientras él vivió, no se apartaron del Seńor, Dios de sus antepasados.