1 “Después tomamos otro camino, y nos dirigimos a Basán. Pero Og, el rey de este país, salió con todo su ejército para pelear contra nosotros en Edrei.a2 “Entonces el Seńor me dijo: ‘No le tengas miedo, pues a él, con su ejército y todo su país, lo he puesto en tus manos, para que hagas con él lo mismo que hiciste con Sihón, rey de los amorreos, que vivía en Hesbón.’3 “Así fue como el Seńor nuestro Dios hizo caer en nuestro poder al rey Og y a todo su ejército, y los matamos a todos, sin dejar a nadie con vida.4 También conquistamos todas sus ciudades; no hubo ni una sola que no tomáramos. Fueron en total sesenta ciudades, es decir, todas las de la región de Argob,bdel reino de Og, en Basán.5 Todas ellas estaban fortificadas con altos muros, puertas y barras, sin contar muchas otras ciudades que no tenían murallas.6 Las destinamos a la destrucción, tal como lo habíamos hecho con Sihón, rey de Hesbón, y acabamos con hombres, mujeres y nińos,c
7 quedándonos solo con los animales y las cosas de valor de nuestros enemigos.
Bendiciones de la Tierra prometida
8 “Así pues, en aquel tiempo cayeron en nuestro poder los territorios de los dos reyes amorreos que vivían al este del río Jordán, desde el río Arnón hasta el monte Hermón.d9 (A este monte los sidonios lo llaman Sirión, y los amorreos Senir.)
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 Todas las ciudades de la meseta, todo Galaad y Basán, hasta Salcá y Edrei, ciudades que pertenecían al reino de Og, en Basán, cayeron en nuestras manos.
No olvidarse de Dios
11 (El rey Og era el único que quedaba de los refaítas;esu cama, que era de hierro,fmedía cuatro metros de largo por casi dos de ancho, como puede verse todavía en la ciudad amonita de Rabá.)
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 “Del territorio que ocupamos, en aquella ocasión entregué a las tribus de Rubén y de Gadgel territorio que va desde Aroer, a orillas del río Arnón, hasta la mitad de los montes de Galaad, con sus ciudades.13 La parte restante de Galaad, toda la región de Basán que había pertenecido al reino de Og, y toda la región de Argob, conocida como la tierra de los refaítas, se las di a la media tribu de Manasés.h14 (Jaír, descendiente de Manasés, se apoderó de la región de Argob hasta el límite de los territorios de Guesur y Maacá, y puso su propio nombre a Basán, llamándole Havot-jaír, que es el nombre que todavía tiene.)i
Advertencias contra la idolatría
15 A Maquirjle di la región de Galaad,16 y a las tribus de Rubén y de Gad les di la región comprendida entre Galaad y el río Arnón, teniendo por límite el centro del valle, y hasta el río Jaboc, que es la frontera de los amonitas.17 Hacia el oriente les di el Arabá, en la falda oriental del monte Pisgá, región que tiene como límite el río Jordán y que va del lago Quinéretkhasta el mar de Arabá, que es el Mar Muerto.18 “En aquella ocasión os di esta orden: ‘El Seńor vuestro Dios os entrega este país en propiedad. Que todos los que sepan pelear tomen las armas y marchen al frente de sus compatriotas israelitas.19 Solo se quedarán, en las ciudades que os he dado, las mujeres, los nińos y el mucho ganado que yo sé que tenéis.20 Y mientras yo, el Seńor, no haya dado a vuestros hermanos la misma tranquilidad que os he dado a vosotros, ni ellos hayan tomado posesión del país que les voy a dar al otro lado del río Jordán, tampoco vosotros podréis volver al territorio que os he dado.’l21 “A Josué le di esta orden: ‘Con tus propios ojos has visto todo lo que el Seńor tu Dios ha hecho con esos dos reyes;my lo mismo hará con todos los reinos por los que vas a pasar.
22 No les tengas miedo, porque el Seńor tu Dios peleará a favor vuestro.’
El Seńor no permite a Moisés entrar en Canaán
23 “En esta misma ocasión supliqué al Seńor:24 ‘Seńor, tú has comenzado a mostrar a este siervo tuyo tu grandeza y tu poder. No hay otro Dios en el cielo ni en la tierra que pueda hacer las cosas tan maravillosas que tú haces.25 Te ruego que me permitas pasar al otro lado del río Jordán, pues quiero ver aquella buena tierra, esa hermosa región montańosa, y el Líbano.’26 Pero el Seńor se había enojado conmigo por culpa vuestrany no me concedió lo que le pedí, sino que me dijo: ‘ˇBasta! No me hables más de este asunto.27 Sube a lo alto del monte Pisgá, y desde allí mira al norte y al sur, al este y al oeste; pero el Jordán no lo cruzarás.ńo28 Da instrucciones a Josué; anímale y dale valor, porque él será quien vaya al frente del pueblo y le haga tomar posesión del país que ahora vas a ver.’29 “Y nos quedamos en el valle, frente a Bet-peor.p
1 “Ahora pues, israelitas, escuchad las leyes y decretos que os he enseńado, y ponedlos en práctica, para que viváis y ocupéis el país que el Seńor y Dios de vuestros antepasados os va a dar.2 No ańadáis ni quitéis nada a lo que yo os ordeno; cumplid los mandamientos del Seńor vuestro Dios, que yo os ordeno.b3 Vosotros mismos habéis visto lo que el Seńor hizo en Baal-peor, y cómo exterminó de entre vosotros a todos los que adoraron al dios de aquel lugar;c4 pero todos vosotros, los que os mantuvisteis fieles al Seńor vuestro Dios, todavía estáis vivos.5 Yo os he enseńado las leyes y los decretos que el Seńor mi Dios me ordenó, para que los pongáis en práctica en el país que vais a ocupar.6 Cumplidlos y practicadlos, porque de esta manera los pueblos reconocerán que en vosotros hay sabiduría y entendimiento, ya que cuando conozcan estas leyes no podrán menos que decir: ‘ˇQué sabia y entendida es esta gran nación!’
7 Porque, żqué nación hay tan grande que tenga los dioses tan cerca de ella, como tenemos nosotros al Seńor nuestro Dios cada vez que lo invocamos?
Bendiciones de la Tierra prometida
8 żY qué nación hay tan grande que tenga leyes y decretos tan justos como toda esta enseńanza que yo os presento hoy?9 Así pues, poned mucho cuidado en no olvidar las cosas que habéis visto y no apartarlas jamás de vuestro pensamiento; por el contrario, explicádselas a vuestros hijos y a vuestros nietos.
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 “El día en que estuvisteis ante el Seńor vuestro Dios en el monte Horeb,del Seńor me dijo: ‘Reúne al pueblo, para que escuchen mis palabras, aprendan a honrarme todos los días de su vida y enseńen a sus hijos a hacer lo mismo.’
No olvidarse de Dios
11 Y vosotros os acercasteis al pie del monte, del que salían llamas de fuego que subían a gran altura y formaban una nube espesa y negra.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 Entonces el Seńor os habló de en medio del fuego,ey oísteis sus palabras; pero, aparte de oir su voz, no visteis ninguna figura.f13 El Seńor os dio a conocer su pacto,gque eran diez mandamientoshque escribió en dos tablas de piedraiy que os ordenó poner en práctica.14 A mí me ordenó que os enseńara las leyesjy decretos que habéis de cumplir en la tierra que vais a ocupar.
Advertencias contra la idolatría
15 “El día en que el Seńor habló con vosotros de en medio del fuego, en el monte Horeb, no visteis ninguna figura. Tened, pues, mucho cuidado16 de no caer en la perversión de hacer figuras en forma de hombre o mujer,17 ni figuras de animales, aves,18 reptiles o peces.k19 Y cuando miréis al cielo y veáis el sol, la luna, las estrellas y todos los astros, no caigáis en la tentación de adorarlos,lporque el Seńor vuestro Dios creó los astros para todos los pueblos del mundo.20 En cuanto a vosotros, el Seńor os tomó y os sacó de aquel horno para fundir hierro que es Egipto, y os hizo lo que ahora sois: el pueblo de su propiedad.m21 Sin embargo, el Seńor se enojó conmigo por culpa vuestra,ny juró que yo no pasaría el río Jordán ni entraría en la buena tierra que él os va a dar en propiedad.
22 Así que, aunque yo voy a morir en este país y no cruzaré el Jordán, vosotros sí lo cruzaréis, y tomaréis posesión de esa buena tierra.
El Seńor no permite a Moisés entrar en Canaán
23 Pero tened cuidado de no olvidaros del pacto que el Seńor vuestro Dios ha hecho con vosotros. No os hagáis ningún ídolo ni figura de las que el Seńor vuestro Dios os ha prohibido hacer,24 porque el Seńor vuestro Dios es un Dios celoso,ńˇun fuego que todo lo consume!o25 “Cuando ya tengáis hijos y nietos, y os hayáis hecho viejos en este país, si llegáis a rebajaros haciendo imágenes o figuras que representen cualquier cosa, cometiendo así una maldad delante del Seńor vuestro Dios y provocando su enojo,26 yo pongo hoy al cielo y a la tierra por testigos de que pronto desapareceréis del país que vais a ocupar al otro lado del Jordán. No viviréis mucho tiempo en esa tierra, sino que seréis exterminados por completo.27 El Seńor os dispersará por todas las naciones, y solo un pequeńo númeropde vosotros sobrevivirá en ellas.28 Allí serviréis a dioses hechos por el hombre, ídolos de madera o piedra que no ven, ni oyen, ni comen, ni respiran.q29 Pero si allí buscáis al Seńor vuestro Dios con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, lo encontraréis.r30 Cuando finalmente paséis por todos estos sufrimientos y angustias, si os volvéis al Seńor y le obedecéis,31 él, que es bondadoso, no os abandonará ni os destruirá, ni se olvidará del pacto que hizo con vuestros antepasados y que juró cumplir.32 “Buscad en tiempos pasados, desde los tiempos antiguos, cuando Dios creó al hombre en el mundo; id por toda la tierra y preguntad si alguna vez ha sucedido o se ha sabido de algo tan grande como esto.33 żExiste algún pueblo que haya oído, como vosotros, la voz de Dios hablándole de en medio del fuego, y que no haya perdido la vida?s34 żHa habido algún dios que haya escogido a un pueblo de entre los demás pueblos, con tantas pruebas, seńales, milagros y guerras, desplegando tan gran poder y llevando a cabo hechos tan aterradores como los que realizó ante vosotros y por vosotros en Egipto el Seńor vuestro Dios?35 Esto os ha sido mostrado para que sepáis que el Seńor es el verdadero Dios, y que fuera de él no hay otro.t36 Él os habló desde el cielo para corregiros, y en la tierra os mostró su gran fuego, y oísteis sus palabras de en medio del fuego.37 Él amó a vuestros antepasados, y escogió a sus descendientes, liberándolos de Egipto por medio de su gran poder.38 Arrojó de vuestra presencia a naciones más numerosas y poderosas que vosotros, con el fin de que ocuparais sus países y los recibierais en propiedad, como ahora está sucediendo.39 “Por lo tanto, grabad bien en vuestra mente que el Seńor es Dios, tanto en el cielo como en la tierra, y que no hay otro fuera de él.40 Cumplid sus leyes y mandamientos, que yo os doy en este día, y os irá bien a vosotros y a vuestros descendientes, y viviréis muchos ańos en el país que el Seńor vuestro Dios os va a dar para siempre.”
Ciudades de refugio al este del Jordán
41 Entonces Moisés escogió tres ciudades al este del río Jordán,42 para que el que matara sin querer a otra persona con la cual nunca antes hubiera peleado, pudiera refugiarse en una de ellas y ponerse a salvo.43 Estas ciudades fueron: Béser, en la meseta del desierto, para la tribu de Rubén; Ramot, en Galaad, para la tribu de Gad; y Golán, en Basán, para la media tribu de Manasés.u
Introducción a la entrega de los diez mandamientos\fm v\fm*
44 Esta es la enseńanza que Moisés entregó a los israelitas,45 y los mandatos, leyes y decretos que les comunicó cuando salieron de Egipto,46 cuando estaban todavía al este del Jordán, en el valle que está frente a Bet-peor,wen la tierra de Sihón, rey de los amorreos. Sihón vivía en Hesbón, y fue derrotado por Moisés y los israelitas cuando estos salieron de Egipto.47 Los israelitas ocuparon su territorio y el del rey Og de Basán, dos reyes amorreos que vivían al este del Jordán.48 Su territorio se extendía desde Aroer, a orillas del río Arnón, hasta el monte Sirión,xtambién llamado Hermón,49 y por todo el Arabá, al este del Jordán, hasta el Mar Muerto, al pie del monte Pisgá.
1 Moisés reunió a todo el pueblo de Israel y les dijo:a“Escuchad, israelitas, las leyes y decretos que hoy voy a comunicaros. Aprendedlos bien y ponedlos en práctica.2 “El Seńor nuestro Dios hizo un pacto con nosotros en el monte Horeb.3 No lo hizo solamente con nuestros antepasados, sino también con todos nosotros, los que hoy estamos aquí reunidos.4 El Seńor habló con vosotros en el monte, cara a cara, de en medio del fuego.5 Yo estaba entonces entre el Seńor y vosotros, para comunicaros la palabra del Seńor, ya que teníais miedo del fuego y no subisteis al monte. Y el Seńor dijo:6 ‘Yo soy el Seńor tu Dios, que te sacó de Egipto, donde eras esclavo.b
8 ‘No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra.c9 No te inclines delante de ellos ni les rindas culto,dporque yo soy el Seńor tu Dios, Dios celoso que castiga la maldad de los padres que me odian, en sus hijos, nietos y bisnietos,
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 pero que trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos.e
No olvidarse de Dios
11 ‘No hagas mal uso del nombre del Seńor tu Dios,fpues el Seńor no dejará sin castigo al que use mal su nombre.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 ‘Ten presente el sábado, para consagrárselo al Seńor, tal como el Seńor tu Dios te lo ha ordenado.g13 Trabaja seis días y haz en ellos todo lo que tengas que hacer,14 pero el séptimo día es de reposo consagrado al Seńor tu Dios. No hagas trabajo alguno en ese día,hni tampoco tu hijo o tu hija, ni tu esclavo o tu esclava, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el extranjero que vive en tus ciudades, para que tu esclavo y tu esclava descansen igual que tú.
Advertencias contra la idolatría
15 Recuerda que también tú fuiste esclavo en Egipto, y que el Seńor tu Dios te sacó de allí desplegando gran poder. Por eso el Seńor tu Dios te ordena cumplir con el día de reposo.i16 ‘Honra a tu padre y a tu madre, tal como el Seńor tu Dios te lo ha ordenado, para que vivas una larga vida y te vaya bien en la tierra que te da el Seńor tu Dios.j17 ‘No mates.k18 ‘No cometas adulterio.l19 ‘No robes.m20 ‘No digas mentiras en perjuicio de tu prójimo.n21 ‘No codiciesńla mujer de tu prójimo. No desees la casa de tu prójimo, ni su campo, ni su esclavo o su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca.’
22 “Estas son las palabras que el Seńor pronunció en voz alta, de en medio del fuego y de una nube espesa, cuando todos estaban reunidos al pie del monte. Después ya no dijo más, y escribió estas palabras en dos tablas de piedra, y me las entregó.
El Seńor no permite a Moisés entrar en Canaán
23 Pero cuando oísteis aquella voz que salía de entre las tinieblas, y visteis el monte en llamas, todos vosotros, los jefes de las tribus y los ancianos, vinisteis a hablar conmigo24 y me dijisteis: ‘Verdaderamente el Seńor nuestro Dios nos ha mostrado su gloriaoy su poder, y hemos oído su voz, que salía de en medio del fuego. Hoy hemos comprobado que Dios puede hablar con los hombres sin que ellos mueran.p25 Sin embargo, żpara qué exponernos a morir consumidos por este terrible fuego? Si volvemos a escuchar la voz del Seńor nuestro Dios, moriremos;26 pues, żqué hombre hay que pueda escuchar la voz del Dios viviente hablando de en medio del fuego, como la hemos oído nosotros, sin que le cueste la vida?q27 Mejor es que tú te acerques y escuches todo lo que el Seńor nuestro Dios te diga, y luego ya nos dirás lo que te haya comunicado, y nosotros cumpliremos lo que se nos diga.’r28 “Mientras vosotros me hablabais, el Seńor estaba escuchando lo que decíais, y entonces me dijo: ‘He oído todo lo que ha dicho este pueblo, y me ha parecido muy bien.29 ˇOjalá piensen siempre de la misma manera, y me honren y cumplan mis mandamientos todos los días, para que tanto ellos como sus hijos tengan siempre una vida dichosa!30 Ve y diles que regresen a sus tiendas de campańa;31 pero tú quédate aquí conmigo, porque te voy a decir todos los mandamientos, leyes y decretos que les has de enseńar, para que los pongan en práctica en el país que les voy a dar en propiedad.’32 Así que poned en práctica todo lo que el Seńor vuestro Dios os ha ordenado, sin desviaros de ello para nada.33 Seguid el camino que el Seńor vuestro Dios os ha seńalado, para que os vaya bien y viváis muchos ańos en la tierra que él os va a dar en propiedad.
1 “Estos son los mandamientos, leyes y decretos que el Seńor vuestro Dios me ha ordenado enseńaros, para que los pongáis en práctica en el país del cual vais a tomar posesión.2 De esta manera honraréis al Seńor vuestro Dios, y cumpliréis durante toda vuestra vida las leyes y los mandamientos que yo os mando a vosotros, a vuestros hijos y a vuestros nietos; y así viviréis muchos ańos.3 Por lo tanto, israelitas, ponedlos en práctica. Así os irá bien y llegaréis a ser un pueblo numeroso en esta tierra donde la leche y la miel corren como el agua,atal como el Seńor y Dios de vuestros antepasados os lo ha prometido.4 “Oye, Israel:bEl Seńor nuestro Dios es el único Seńor.c5 “Ama al Seńor tu Diosdcon todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.e6 “Graba en tu mente todas las cosas que hoy te he dicho,
7 y enséńaselas continuamente a tus hijos; háblales de ellas, tanto en tu casa como en el camino, y cuando te acuestes, y cuando te levantes.
Bendiciones de la Tierra prometida
8 Lleva estos mandamientos atados en tu mano y en tu frente, como seńales,f9 y escríbelos también en los postesgy en las puertas de tu casa.h
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 “El Seńor y Dios vuestro os va a hacer entrar en el país que juró que les daría a vuestros antepasados Abraham, Isaac y Jacobi. Es un país con grandes y hermosas ciudades que vosotros no construisteis;
No olvidarse de Dios
11 con casas llenas de todo lo mejor, que vosotros no llenasteis; con pozos que no cavasteis, y vińedos y olivos que no plantasteis, pero de los cuales comeréis hasta quedar satisfechos.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 Cuando eso suceda procurad no olvidaros del Seńor, que os sacó de Egipto, donde erais esclavos.13 Adoradjal Seńor vuestro Dios y servidle solo a él,ky cuando tengáis que hacer un juramento, hacedlo solo en el nombre del Seńor.14 No vayáis tras los dioses que adoran los pueblos vecinos,
Advertencias contra la idolatría
15 porque el Seńor vuestro Dios, que está con vosotros, es un Dios celoso, y puede encenderse su ira contra vosotros y destruiros totalmente.16 “No pongáis a prueba al Seńor vuestro Dios,lcomo hicieron en Masá.m17 Cumplid fielmente los mandamientos del Seńor vuestro Dios, y los mandatos y leyes que os ha ordenado.18 Haced lo que es recto y agradable a los ojos del Seńor, para que os vaya bien y toméis posesión de la buena tierra que el Seńor juró dar a vuestros antepasados,19 y para que el Seńor haga huir a todos los enemigos que se enfrenten con vosotros, tal como lo ha prometido.20 “Cuando algún día vuestros hijos os pregunten: ‘żQué significan estos mandatos, leyes y decretos que nos ha ordenado el Seńor nuestro Dios?’,n21 vosotros les responderéis:ń‘Nosotros éramos esclavos del faraón, en Egipto, y el Seńor nos sacó de allí con gran poder.
22 Y vimos los grandes y terribles prodigios y las seńales que el Seńor realizó en Egipto contra el faraón y toda la casa real;
El Seńor no permite a Moisés entrar en Canaán
23 pero a nosotros nos sacó de allí y nos llevó al país que había prometido a nuestros antepasados, y nos lo dio.o24 Después el Seńor nuestro Dios nos mandó poner en práctica todos estos mandamientos y tenerle reverencia, para que nos vaya bien y para que él nos conserve la vida como hasta ahora.25 Así que nosotros haremos bien en cumplir cuidadosamente estos mandamientospante el Seńor nuestro Dios, tal como nos lo ha ordenado.’
1 “El Seńor, el Dios vuestro, os va a hacer entrar en el país del cual habéis de tomar posesión, y echará de vuestra presencia a siete naciones más grandes y poderosas que vosotros: los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos.b2 Cuando el Seńor vuestro Dios haya hecho caer a estas naciones en vuestro poder, y vosotros las hayáis derrotado, las destinaréis a la destrucción y no haréis con ellas ningún pactocni les tendréis compasión.d3 Tampoco emparentaréis con ellas, ni casaréis a vuestros hijos e hijas con las jóvenes y los muchachos de esas gentes,4 porque ellos harán que vuestros hijos se aparten del Seńor y adoren a otros dioses; entonces la ira del Seńor se encenderá contra vosotros y os destruirá en un abrir y cerrar de ojos.5 Lo que tenéis que hacer es derribar los altares paganos de ellos, destruir por completo las piedras y los troncos a los que rinden culto, y quemar sus ídolos.e6 Porque vosotros sois un pueblo apartado especialmente para el Seńor vuestro Dios; el Seńor os ha elegido de entre todos los pueblos de la tierra para que le seáis un pueblo especial.f
7 “Si el Seńor os ha preferido y elegido a vosotros, no es porque seáis la más grande de las naciones, ya que en realidad sois la más pequeńa de todas ellas.g
Bendiciones de la Tierra prometida
8 El Seńor os sacó de Egipto, donde erais esclavos, y con gran poder os libró del dominio del faraón, porque os amahy quiso cumplir la promesa que había hecho a vuestros antepasados.9 Reconoced, pues, que el Seńor vuestro Dios es el Dios verdadero, que cumple fielmente su pacto generación tras generación con los que le aman y cumplen sus mandamientos,
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 pero que destruye a aquellos que le odian, dándoles su merecido.iˇSin tardanza da su merecido a los que le odian!
No olvidarse de Dios
11 Cumplid, pues, los mandamientos, leyes y decretos que en este día os ordeno que pongáis en práctica.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 “Si después de haber escuchado estos decretos, los cumplís y los ponéis en práctica, entonces el Seńor vuestro Dios cumplirá fielmente su pacto y la promesa que hizo a vuestros antepasados.13 Os amará, os bendecirá y os hará crecer en número; bendecirá a vuestros hijos, y vuestras cosechas, vuestro trigo, vuestro vino y vuestro aceite, y las crías de vuestro vacas y ovejas, en el país que a vuestros antepasados juró que os daría.j14 Seréis bendecidos más que todos los pueblos; no habrá entre vosotros mujer que no pueda concebir hijos ni hombre que no pueda engendrarlos, ni tampoco entre vuestros ganados habrá machos ni hembras estériles.
Advertencias contra la idolatría
15 El Seńor alejará de vosotros toda enfermedad y todas las terribles plagas que, como bien sabéis, envió sobre Egipto; en cambio, hará sufrir con ellas a todos vuestros enemigos.16 Pero vosotros debéis exterminar a todos los pueblos que el Seńor vuestro Dios ponga en vuestras manos; no les tengáis compasión ni adoréis a sus dioses, porque eso sería vuestra perdición.k17 “Tal vez lleguéis a pensar: ‘Estas naciones son más numerosas que nosotros; żcómo podremos desalojarlas?’18 ˇPues no les tengáis miedo! Acordaos de lo que hizo el Seńor vuestro Dios con el faraón y con todos los egipcios;19 pensad en las grandes pruebas de las que fuisteis testigos, y en las seńales y prodigios, y en el gran poder que desplegó el Seńor vuestro Dios cuando os sacó de Egipto. Eso mismo hará el Seńor con todos los pueblos a los cuales teméis.20 Además, el Seńor enviará un pánico tremendolentre ellos, que acabará con los que hayan quedado con vida o se hayan escondido.21 Así que no tembléis ante ellos, porque el Seńor vuestro Dios, el Dios grande y terrible, está con vosotros.
22 Poco a poco, el Seńor irá expulsando de delante de vosotros a estas naciones; vosotros no podríais acabar con ellas de una sola vez, porque el número de bestias salvajes aumentaría a vuestro alrededor y os atacarían.m
El Seńor no permite a Moisés entrar en Canaán
23 Pero el Seńor vuestro Dios pondrá estas naciones en vuestras manos e irá acabando con ellas hasta que sean destruidas.n24 A sus reyes los someterá a vuestro poder, y haréis que nadie en el mundo vuelva a acordarse de ellos. Ninguno de ellos podrá resistir vuestro ataque, así que vosotros los exterminaréis a todos.25 Quemaréis las imágenes de sus dioses, pero no intentéis quedaros con el oro y la plata que las recubren; no caigáis en esa tentación, pues cometeríais una acción despreciable ante el Seńor.26 Por lo tanto, no llevéis a vuestras casas nada que sea despreciable, para que no seáis también destruidos. Eso está destinado a la destrucción, así que debéis considerarlo como algo despreciable.
1 “Poned en práctica los mandamientos que yo os he ordenado hoy, para que así podáis vivir y llegar a ser un pueblo numeroso, y conquistéis este país que el Seńor prometió a vuestros antepasados.2 Acordaosade todo el camino que el Seńor vuestro Dios os hizo recorrer en el desierto durante cuarenta ańos para humillarosby poneros a prueba,ca fin de conocer vuestros pensamientos y saber si ibais a cumplir o no sus mandamientos.3 Y aunque os hizo sufrir y pasar hambre, después os alimentó con maná, comida que ni vosotros ni vuestros antepasados habíais conocido, para haceros saber que no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de los labios del Seńor.d4 Durante esos cuarenta ańos no se os envejeció la ropa, ni se os hincharon los pies.e5 Daos cuenta de que el Seńor vuestro Dios os ha corregido del mismo modo que un padre corrige a su hijo.f6 Cumplid, pues, los mandamientos del Seńor vuestro Dios, y honradlo y seguid las enseńanzas que él os ha dado.
7 Porque el Seńor os va a llevar a una buena tierra, a un país lleno de arroyos, fuentes y manantiales que brotan en los valles y en los montes;
Bendiciones de la Tierra prometida
8 es una tierra donde hay trigo, cebada, vińedos, higueras, granados, olivos y miel.9 En ese país no tendréis que preocuparos por la falta de alimentos ni por ninguna otra cosa; en sus piedras encontraréis hierro y de sus montes sacaréis cobre.g
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 Pero después que hayáis comido y os sintáis satisfechos, alabaréis al Seńor vuestro Dios por la buena tierra que os ha dado.
No olvidarse de Dios
11 “Tened cuidado de no olvidaros del Seńor vuestro Dios. No dejéis de cumplir sus mandamientos, decretos y leyes que os he ordenado hoy.h
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 Cuando hayáis comido y estéis satisfechos, y viváis en las buenas casas que hayáis construido,13 y veáis que vuestras vacas y ovejas han aumentado, lo mismo que vuestro oro y vuestra plata y todas vuestros propiedades,14 no os llenéis de orgullo ni os olvidéis del Seńor vuestro Dios,ique os sacó de Egipto, donde erais esclavos;
Advertencias contra la idolatría
15 que os hizo marchar por el grande y terrible desierto, lleno de serpientes venenosasjy escorpiones, y donde no había agua. Pero él sacó agua de una dura roca y os dio de beber,k16 y en el desierto os alimentó con maná, comida que vuestros antepasados no habían conocido, para humillaros y poneros a prueba, y para vuestro propio bien a fin de cuentas.l17 “No se os ocurra pensar: ‘Toda esta riqueza la hemos ganado con nuestro propio esfuerzo.’18 Debéis acordaros del Seńor vuestro Dios, ya que ha sido él quien os ha dado las fuerzas para adquirirla, cumpliendo así con vosotros el pacto que antes había hecho con vuestros antepasados.19 “Pero si os olvidáis del Seńor vuestro Dios, y os vais tras otros dioses y les rendís culto, yo os aseguro desde ahora que seréis destruidos por completo.20 De la misma manera que el Seńor destruirá a las naciones que encontréis a vuestro paso, así también seréis vosotros destruidos por haber desobedecido al Seńor vuestro Dios.
1 “Escuchad, israelitas: ha llegado el momento de que crucéis el Jordán y os lancéis a la conquista de naciones más grandes y poderosas que vosotros, y de grandes ciudades rodeadas de murallas muy altas;2 sus habitantes son grandes y altos como los descendientes del gigante Anac, y ya conocéis el dicho: ‘żQuién puede hacer frente a los descendientes del gigante Anac?’a3 “Ahora pues, sabed que el Seńor vuestro Dios es el que marcha delante de vosotros, y que es como un fuego devoradorbque ante vosotros destruirá y humillará a esas naciones. Vosotros las desalojaréis y las destruiréis en un abrir y cerrar de ojos, tal como el Seńor os lo ha prometido.4 Cuando el Seńor vuestro Dios los haya arrojado de vuestra presencia, no os digáis a vosotros mismos: ‘Gracias a nuestros méritos,cel Seńor nos ha dado posesión de este país’, porque si el Seńor los expulsa, es a causa de la maldad de ellos.d5 No es, pues, por vuestros méritos ni por vuestra bondad por lo que vais a tomar posesión de su país; el Seńor los arroja de vuestra presencia a causa de la propia maldad de ellos y para cumplir la promesa que hizo a Abraham, Isaac y Jacob, antepasados vuestros.6 Habéis de saber que no es debido a vuestros méritos el que el Seńor vuestro Dios os dé la posesión de esa buena tierra, pues vosotros sois un pueblo muy terco.e
7 “Nunca debéis olvidar que habéis contrariado al Seńor vuestro Dios en el desierto. Desde que salisteis de Egipto y hasta que llegasteis a este lugar, siempre le habéis sido rebeldes.f
Bendiciones de la Tierra prometida
8 Ya en el monte Horebgprovocasteis la ira del Seńor, y tanto se enojó contra vosotros, que a punto estuvo de destruiros.9 Yo subí al monte para recoger las tablas de piedra, las tablas del pacto que el Seńor había hecho con vosotros, y me quedé allí cuarenta días y cuarenta noches,hsin comer ni beber.
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 El Seńor me dio entonces las dos tablas de piedra, escritas por él mismo, que contenían todas las palabras que él os había dicho en el monte, de en medio del fuego, el día en que todos nos reunimos.
No olvidarse de Dios
11 Pasados aquellos cuarenta días y cuarenta noches, el Seńor me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto,
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 y me dijo: ‘Anda, baja pronto de ahí, porque el pueblo que sacaste de Egipto se ha descarriado. Muy pronto han dejado de cumplir lo que yo les ordené, y se han hecho un ídolo de metal fundido.’i13 “El Seńor también me dijo: ‘Ya he visto que este pueblo es muy terco.14 Quítate de mi camino, que voy a destruirlos y a borrar de la tierra su memoria; pero de ti haré una nación más fuerte y numerosa que ellos.’j
Advertencias contra la idolatría
15 “Cuando bajé del monte, que estaba ardiendo, traía en mis manos las dos tablas del pacto.k16 Pero al ver que habíais pecado contra el Seńor, y que os habíais hecho un becerro de metal fundido, abandonando así el camino que el Seńor os había ordenado seguir,17 arrojé de mis manos las dos tablas que traía y las hice pedazos delante de vosotros.l18 Después me arrodillé delante del Seńor y, tal como ya lo había hecho antes, estuve cuarenta días y cuarenta noches sin comer ni beber nada, por causa del pecado que habíais cometido, con el que ofendisteis al Seńor y provocasteis su ira.m19 Yo estaba asustado del enojo y furor que el Seńor manifestó contra vosotros, que llegaba al punto de querer destruiros; pero, una vez más, el Seńor me escuchó.20 También estaba el Seńor muy enojado con Aarón y quería destruirlo, pero yo intervine en su favor;21 luego cogí el becerro que habíais hecho y con el cual pecasteis, y lo eché al fuego, y después de molerlo hasta convertirlo en polvo, lo arrojé al arroyo que baja del monte.
22 “También en Taberá,nen Masáńy en Quibrot-hataavá,oprovocasteis la ira del Seńor.
El Seńor no permite a Moisés entrar en Canaán
23 Y cuando el Seńor os ordenó partir de Cadés-barneappara ir a tomar posesión del país que él os había dado,qtambién os opusisteis a su mandatory no tuvisteis fe en él ni quisisteis obedecerle.24 ˇDesde que yo os conozco habéis sido rebeldes al Seńor!25 Y como el Seńor había amenazado con destruiros, yo permanecí arrodillado cuarenta días y cuarenta noches delante del Seńor,26 y con ruegos le dije: ‘Seńor, no destruyas a este pueblo, que es tuyo, que tú liberaste con tu grandeza y sacaste de Egipto con gran poder.27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob. No tengas en cuenta la terquedad de este pueblo, ni su maldad y pecado,28 para que no se diga en el país del que nos sacaste: El Seńor no pudo hacerlos entrar en el país que les había prometido y, como los odiaba, los hizo salir de aquí para hacerlos morir en el desierto.29 Pero ellos son tu pueblo, son tuyos; tú los sacaste de Egipto con gran despliegue de poder.’s
1 “Entonces el Seńor me dijo: ‘Corta tú mismo dos tablas de piedra iguales a las primeras, y haz también un arca de maderaay sube al monte para hablar conmigo.2 Yo escribiré en esas tablas las mismas palabras que estaban escritas en las primeras, las que tú rompiste, y las guardarás en el arca.’b3 “Hice, pues, un arca de madera de acacia,ccorté las dos tablas de piedra y subí con ellas al monte.4 Y el Seńor escribió en las tablas los diez mandamientos, tal como lo había hecho la primera vez que os habló en el monte, de en medio del fuego, cuando todos estábamos reunidos.dMe las dio5 y yo bajé del monte; luego puse las tablas en el arca, como el Seńor me lo había ordenado, y todavía están allí.”6 (Los israelitas partieron de Beerot-bené-jaacán, y se dirigieron a Moserá.eAllí murió Aarón y fue sepultado, y su hijo Eleazar ocupó su lugar como sacerdote.f
7 De allí salieron para Gudgoda, y de Gudgoda fueron a Jotbata, región en la que abunda el agua.
Bendiciones de la Tierra prometida
8 Fue entonces cuando el Seńor escogió a la tribu de Levígpara que llevara el arca del pacto del Seńor y estuviera en su presencia para ofrecerle culto y dar la bendición en su nombre, como lo siguen haciendo hasta hoy.h9 Por eso los levitas no han tenido parte ni herencia entre sus hermanos, porque su herencia es el Seńor, tal como el Seńor mismo lo anunció.)i
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 “Yo estuve en el monte cuarenta días y cuarenta noches,jlo mismo que la primera vez, y también esta vez el Seńor me escuchó y no quiso destruiros
No olvidarse de Dios
11 sino que me dijo: ‘Anda, prepárate a salir al frente del pueblo, para que vayan y conquisten el país que prometí a sus antepasados que les daría.’
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 “Y ahora, israelitas, żqué pide de vosotros el Seńor vuestro Dios?kSolamente que le honréis y sigáis todos sus caminos; que le améis y le adoréis con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma,l13 y que cumpláis sus mandamientos y sus leyes, para que os vaya bien.14 Tened en cuenta que del Seńor vuestro Dios son los cielos y lo que está por encima de los cielos, la tierra y todo lo que hay en ella.m
Advertencias contra la idolatría
15 Sin embargo, el Seńor prefirió a vuestros antepasados y los amó, y después escogió a sus descendientes, que sois vosotros, de entre todos los demás pueblos, tal como se puede ver hoy.16 “Poned en vuestro corazón la marca del pactony no sigáis siendo tercos,17 porque el Seńor vuestro Dios es el Dios de dioses y el Seńor de seńores;ńél es el Dios soberano, poderoso y terrible, que no hace distinciones ni se deja comprar con regalos;o18 que hace justicia al huérfano y a la viuda, y que ama y da alimento y vestido al extranjero que vive entre vosotros.19 Amad, pues, al extranjero, porque también vosotros fuisteis extranjeros en Egipto.p20 “Honrad al Seńor vuestro Dios y adoradle solo a él; sedle fieles, y cuando hayáis de hacer un juramento, hacedlo en su nombre.21 Porque él es el motivo de vuestra alabanza; él es vuestro Dios, que ha hecho por vosotros estas cosas grandes y maravillosas que habéis visto.
22 Cuando vuestros antepasados llegaron a Egipto eran solo setenta personas,qpero ahora el Seńor vuestro Dios os ha hecho aumentar en número como las estrellas del cielo.r
1 “Amad al Seńor vuestro Dios y cumplid sus preceptos, leyes, decretos y mandamientos.a2 Reconoced hoy el castigo del Seńor vuestro Dios, que vuestros hijos no conocen ni han visto. Reconoced su grandeza y su gran despliegue de poder,b3 y las seńales y grandes hechos que realizó en Egipto contra el faraón y todo su país:c4 lo que hizo con el ejército egipcio, con sus caballos y carros de guerra, y cómo los hundió en las aguas del mar Rojo cuando ellos os perseguían. El Seńor los destruyó para siempre.d5 Acordaos también de todo lo que hizo por vosotros en el desierto, hasta que llegasteis aquí;6 y lo que hizo con Datán y Abiram, hijos de Eliab y descendientes de Rubén: cómo, a la vista de Israel, la tierra se abrió y se los tragó junto con sus familias, sus tiendas de campańa y todo cuanto tenían.e
7 Vosotros mismos sois testigos de las grandes cosas que ha hecho el Seńor.
Bendiciones de la Tierra prometida
8 “Cumplid todos los mandamientos que hoy os he dado, para que os hagáis fuertes y toméis posesión del país que vais a conquistar,9 y para que viváis muchos ańos en esta tierra que el Seńor prometió dar a vuestros antepasados y a vuestros descendientes, una tierra donde la leche y la miel corren como el agua.
Presencia de Dios en Horeb
Moisés recomienda obediencia
10 La tierra que vais a conquistar no es como Egipto,fde donde salisteis; allí sembrabais la semilla y regabais con los pies,gcomo se hace en las huertas,
No olvidarse de Dios
11 pero el país del que vais a tomar posesión es un país de montes y valles, regado por la lluvia del cielo.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés se establecen al este del Jordán
12 Es una tierra que el Seńor mismo cuida; en ella tiene puestos los ojos todo el ańo.13 “Si cumplís los mandamientos que os he dado en este día, y amáis al Seńor vuestro Dios y lo adoráis con todo vuestro corazón y toda vuestra alma,h14 él haráique vengan a su tiempo las lluvias de otońo y las de primavera,jpara que cosechéis vuestro trigo y tengáis vino y aceite.
Advertencias contra la idolatría
15 También hará que crezca hierba en el campo para vuestro ganado; y tendréis comida en abundancia.k16 Pero cuidad de no dejaros engańar:lno os apartéis del Seńor para rendir culto a otros dioses. No os inclinéis ante ellos,17 porque el furor del Seńor se encenderá contra vosotros, y no os enviará lluvia; entonces la tierra no dará sus frutos, y muy pronto moriréis en esa buena tierra que el Seńor os va a dar.m18 “Grabad estas palabras en vuestra mente y en vuestro pensamiento; atadlas como seńales en vuestras manos y en vuestra frente.19 Instruid a vuestros hijos hablándoles de ellas tanto en la casa como en el camino, y cuando os acostéis y cuando os levantéis.20 Escribidlas en los postes y en las puertas de vuestras casas,21 para que, en la tierra que el Seńor prometió dar a vuestros antepasados, sea tan larga vuestra vida y la de vuestros hijos como la existencia del cielo sobre la tierra.n
22 “Si cumplís fielmente todos estos mandamientos que hoy os ordeno poner en práctica, y si amáis al Seńor vuestro Dios y le seguís fielmente en todos sus caminos,
El Seńor no permite a Moisés entrar en Canaán
23 el Seńor arrojará de vuestra presencia a todas esas naciones, y conquistaréis a pueblos más numerosos y fuertes.24 Donde plantéis el pie, allí os quedaréis. Vuestras fronteras se extenderán desde el desierto hasta el Líbano,ńy desde el río Éufrates hasta el mar Mediterráneo.o25 Nadie podrá haceros frente.pEl Seńor vuestro Dios hará cundir el pánico y el terror por dondequiera que paséis, tal como os lo ha prometido.26 “En este día os doy a elegir entre bendición y maldición.q27 Bendición, si obedecéis los mandamientos del Seńor vuestro Dios, que hoy os he ordenado.28 Maldición, si, por seguir a dioses desconocidos, desobedecéis los mandamientos del Seńor vuestro Dios y os apartáis del camino que hoy os he ordenado.r29 “Cuando el Seńor vuestro Dios os haya hecho entrar en el país que vais a conquistar, pondréis la bendición en el monte Guerizim y la maldición en el monte Ebal.s30 Estos montes están al otro lado del Jordán, en dirección de la ruta occidental, en la tierra de los cananeos que viven en la llanura, frente a Guilgal y junto a las encinas de Moré.t31 Vosotros estáis a punto de cruzar el Jordán y conquistar el país que el Seńor vuestro Dios os va a dar. Cuando ya lo hayáis conquistado y viváis en él,32 poned en práctica todas las leyes y decretos que hoy os he entregado.