Baruc 1 Hurrengoa →
1 2 3 4 5 6

I. NARRACIÓN INTRODUCTORIA (1.1-14)

Reunión en Babilonia

1 Este es el libro que Baruc, hijo de Neríasay descendiente de Maaseías, Sedequías, Hasadías e Hilquías, escribió en Babiloniab 2 el día siete del mes, en el quinto ańocdespués que los caldeos se apoderaran de Jerusalén y la incendiaran. 3 Baruc leyó este libro delante de Jeconías,dhijo de Joaquim, rey de Judá, y delante de todas las personas que se habían reunido para oirle. 4 También le escucharon los funcionarios del gobierno y los miembros de la familia real, los ancianos y gente del pueblo de toda condición social, es decir, todos los que vivían en Babilonia, a orillas del río Sud. 5 Al oirle, la gente se puso a llorar, a ayunar y a orar al Seńor. 6 También reunieron dinero, según lo que cada uno podía dar, 7 y lo enviaron a Jerusalén, al sumo sacerdote Joaquim, hijo de Hilquías y nieto de Salom, y a los otros sacerdotes y a la gente que se encontraba con él en Jerusalén.e 8 Este envío se hizo el día diez del mes de Siván,fcuando Baruc recibió los utensilios que se habían llevado del templo, para devolverlos al país de Judá.gSe trataba de los utensilios de plata que había mandado hacer Sedequías,hhijo de Josías, rey de Judá, 9 después que el rey Nabucodonosor de Babilonia hiciera salir de Jerusalén y deportara a Babilonia a Jeconías, a los funcionarios del gobierno, a los jefes, a los cerrajerosiy a la gente del pueblo.j 10 Ese dinero lo mandaron junto con el siguiente mensaje: “Os enviamos este dinero para que tengáis con qué ofrecer holocaustos, sacrificios por el pecado e incienso. Preparad ofrendas y ofrecedlas sobre el altar del Seńor nuestro Dios. 11 Haced oraciones por el rey Nabucodonosor de Babilonia y por su hijo Belsasar,kpara que vivan en la tierra tantos ańos como dure el cielo. 12 El Seńor nos dará fuerzas e iluminará nuestros ojos para que sigamos viviendo bajo la protección del rey Nabucodonosor y de su hijo Belsasar, y para que sigamos sirviéndole durante mucho tiempo; y así ellos nos tratarán favorablemente. 13 Orad también al Seńor nuestro Dios por nosotros, pues hemos pecado contra él; por eso, hasta el día de hoy el Seńor no ha apartado de nosotros su ira y su enojo. 14 “Cuando os reunáis en el templo para celebrar la fiesta de las Enramadas,ly en otros días oportunos, leed este libro que os enviamos y confesad vuestros pecados.

II. ORACIÓN PENITENCIAL (1.15–3.8)\fm m\fm*

Confesión de los pecados de Israel

15 -16 Decid: ‘Al Seńor nuestro Dios pertenece la justicia; a nosotros, en cambio, a los habitantes de Judá y de Jerusalén, lo mismo que a nuestros reyes, gobernantes, sacerdotes y profetas, y a nuestros padres, toca ahora la humillación.n 17 Porque hemos pecado contra el Seńor, 18 le desobedecimos y no le hicimos caso cuando nos ordenaba que viviéramos según las leyes que había puesto delante de nosotros. 19 Desde el día en que el Seńor nuestro Dios sacó a nuestros antepasados del país de Egipto hasta hoy, le hemos sido desobedientes y no hemos tenido cuidado de hacer caso de sus mandatos. 20 Por eso nos han venido tantos males, y estamos ahora bajo la maldición que el Seńor ordenó pronunciar a su siervo Moisés cuando sacó de Egipto a nuestros antepasados, para darnos la tierra en que la leche y la miel corren como el agua.ń 21 Tampoco hemos hecho caso de lo que el Seńor nuestro Dios nos ha dicho en todos los mensajes de los profetas que nos ha enviado. 22 Cada cual ha seguido las malas inclinaciones de su corazón; hemos dado culto a dioses extrańos y hemos hecho cosas que son malas a los ojos del Seńor nuestro Dios.