Importancia de la conversión
Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*
Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*
Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*
El peligro de caer en pecado
Parábola de la viuda y el juez
Jesús y Zaqueo
1 Por aquel mismo tiempo fueron unos a ver a Jesús, y le contaron lo que Pilato había hecho: sus soldados mataron a unos galileos cuando estaban ofreciendo sacrificios, y la sangre de esos galileos se mezcló con la sangre de los animales que sacrificaban.a 2 Jesús les dijo: “żPensáis que aquellos galileos murieron así por ser más pecadores que los demás galileos? 3 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis. 4 żO creéis que aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloébles cayó encima, eran más culpables que los demás que vivían en Jerusalén?El poder de la fe
5 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis.”Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*
6 Jesús les contó esta parábola: “Un hombre había plantado una higuera en su vińa, pero cuando fue a ver si tenía higos no encontró ninguno.dNormas de comportamiento
El deber del que sirve
7 Así que dijo al hombre que cuidaba la vińa: ‘Mira, hace tres ańos que vengo a esta higuera en busca de fruto, pero nunca lo encuentro. Córtala. żPara qué ha de ocupar terreno inútilmente?’Parábola de la mujer que encuentra su moneda
8 Pero el que cuidaba la vińa le contestó: ‘Seńor, déjala todavía este ańo. Cavaré la tierra a su alrededor y le echaré abono.Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 Con eso, tal vez dé fruto; y si no, ya la cortarás.’"eJesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*
10 Un sábadogse puso Jesús a enseńar en una sinagoga.Parábola del padre que recobra a su hijo
Jesús sana a diez leprosos
Parábola del dinero
11 Había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho ańos. Un espíritu maligno la había dejado encorvada, y no podía enderezarse para nada. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: –Mujer, ya estás libre de tu enfermedad. 13 Puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios. 14 Pero el jefe de la sinagoga, enojado porque Jesús la había sanado en sábado, dijo a la gente: –Hay seis días para trabajar: venid cualquiera de ellos a ser sanados, y no el sábado.hParábola de la gran cena\fm j\fm*
Jesús bendice a los nińos
15 El Seńor le contestó: –Hipócritas, żno desata cualquiera de vosotros su buey o su asno en sábado, para llevarlo a beber?iLa ley y el reino de Dios
16 Pues a esta mujer, que es descendiente de Abrahamjy que Satanás tenía atada con esa enfermedad desde hace dieciocho ańos, żacaso no se la debía desatar aunque fuera en sábado? 17 Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron avergonzados; pero toda la gente se alegraba viendo las grandes cosas que él hacía.Parábola de la semilla de mostaza
La enseńanza de Jesús acerca del divorcio
(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*
El hombre rico
18 Jesús decía: “żA qué se parece el reino de Dios y a qué podré compararlo?Parábola del rico y Lázaro
19 Es como una semilla de mostazakque un hombre siembra en su campo, y que crece hasta llegar a ser como un árbol tan grande que las aves anidan entre sus ramas.”lParábola de la levadura
(Mt 13.33)
Cómo llegará el reino de Dios
(Mt 24.23-28,36-41)
20 También dijo Jesús: “żA qué podré comparar el reino de Dios? 21 Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.”mLa puerta angosta
(Mt 7.13-14,21-23)
22 En su camino a Jerusalén,nJesús enseńaba en los pueblos y aldeas por donde pasaba. 23 Alguien le preguntó: –Seńor, żson pocos los que se salvan? Él contestó: 24 –Procurad entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos querrán entrar y no podrán.ńLo que cuesta seguir a Cristo
25 Después que el dueńo de la casa se levante y cierre la puerta, vosotros, los que estáis fuera, llamaréis y diréis: ‘ˇSeńor, ábrenos!’ Pero él os contestará: ‘No sé de dónde sois.’o 26 Entonces comenzaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y tú enseńaste en nuestras calles.’ 27 Pero él os contestará: ‘Ya os digo que no sé de dónde sois. ˇApartaos de mí, malhechores!’pV. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)
1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)
Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Allí lloraréis y os rechinarán los dientesqal ver que Abraham, Isaac, Jacob y todos los profetas están en el reino de Dios, y que vosotros sois echados fuera. 29 Porque vendrá gente del norte, del sur, del este y del oeste,ry se sentará a la mesa en el reino de Dios.s 30 Y mirad, algunos de los que ahora son los últimos serán los primeros; y algunos que ahora son los primeros serán los últimos.tJesús llora por Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
31 También entonces llegaron algunos fariseos, a decirle a Jesús: –Vete de aquí, porque Herodesute quiere matar. 32 Él les contestó: –Id y decidle a ese zorro:v‘Mira, hoy y mańana expulso a los demonios y sano a los enfermos, y pasado mańana termino.’ 33 Pero tengo que seguir mi camino hoy, mańana y al día siguiente, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.wCuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*
34 “ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetasxy apedreas a los mensajeros que Dios te envía! ˇCuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas,ypero no quisisteis!Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*
35 Pues mirad, vuestro hogar va a quedar desierto.zY os digo que no volveréis a verme hasta que llegue el tiempo en que digáis: ‘ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!’"aImportancia de la conversión
Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*
Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*
Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*
El peligro de caer en pecado
Parábola de la viuda y el juez
Jesús y Zaqueo
1 Sucedió que un sábadobfue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando. 2 Había allí, delante de él, un hombre enfermo de hidropesía.c 3 Jesús preguntó a los maestros de la ley y a los fariseos: –żEstá permitido sanar a un enfermo en sábado, o no? 4 Pero ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió.El poder de la fe
5 Y dijo a los fariseos: –żQuién de vosotros, si su hijo o su bueydcae a un pozo, no lo saca en seguida aunque sea sábado?eParábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*
6 Y no pudieron contestarle nada.Normas de comportamiento
El deber del que sirve
7 Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honorfen la mesa, les dio este consejo:Parábola de la mujer que encuentra su moneda
8 –Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú,Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento.Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*
10 Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa.gParábola del padre que recobra a su hijo
Jesús sana a diez leprosos
Parábola del dinero
11 Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.h 12 Dijo también al hombre que le había invitado: –Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos; porque ellos a su vez te invitarán, y quedarás así recompensado. 13 Al contrario, cuando des una fiesta, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos; 14 así serás feliz, porque ellos no te pueden pagar, pero tú recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten.iParábola de la gran cena\fm j\fm*
Jesús bendice a los nińos
15 Al oir esto, uno de los que estaban sentados a la mesa dijo a Jesús: –ˇDichoso el que tenga parte en el banquete del reino de Dios!kLa ley y el reino de Dios
16 Jesús le dijo: –Un hombre dio una gran cena e invitó a muchos. 17 A la hora de la cena envió a su criado a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado.’Parábola de la semilla de mostaza
La enseńanza de Jesús acerca del divorcio
(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*
El hombre rico
18 Pero ellos comenzaron a una a excusarse. El primero dijo: ‘Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.’Parábola del rico y Lázaro
19 Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y he de probarlas. Te ruego que me disculpes.’Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
Cómo llegará el reino de Dios
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Y otro dijo: ‘No puedo ir, porque acabo de casarme.’ 21 El criado regresó y se lo contó todo a su amo. Entonces el amo, indignado, dijo a su criado: ‘Sal en seguida a las calles y callejas de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos.’La puerta angosta
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Volvió el criado, diciendo: ‘Seńor, he hecho lo que me mandaste y aún queda sitio.’ 23 Y el amo le contestó: ‘Ve por los caminos y cercados y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa. 24 Porque os digo que ninguno de aquellos primeros invitados comerá de mi cena.’Lo que cuesta seguir a Cristo
25 Jesús iba de camino acompańado por mucha gente. En esto se volvió y dijo: 26 “Si alguno no me ama más que a su padre,la su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo. 27 Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.mV. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)
1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)
Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Si alguno de vosotros quiere construir una torre, żacaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla? 29 No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar.’Jesús llora por Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
31 O si un rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, żno se sentará primero a calcular si con diez mil soldados podrá hacer frente a quien va a atacarle con veinte mil? 32 Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos le enviará mensajeros a pedirle la paz. 33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo.nCuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*
34 “La sal es buena; pero si deja de ser salada, żcómo volverá a ser útil?Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*
35 No sirve ya ni para la tierra ni como abono. Simplemente se la tira. Los que tienen oídos, oigan.”Importancia de la conversión
Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*
Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*
Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*
El peligro de caer en pecado
Parábola de la viuda y el juez
Jesús y Zaqueo
1 Todos los que cobraban impuestos para Roma, y otras gentes de mala fama, se acercaban a escuchar a Jesús. 2 Y los fariseos y maestros de la ley le criticaban diciendo: –Este recibe a los pecadoresby come con ellos.c 3 Entonces Jesús les contó esta parábola: 4 “żQuién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otras noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida, hasta encontrarla?dEl poder de la fe
5 Y cuando la encuentra la pone contento sobre sus hombros,Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*
6 y al llegar a casa junta a sus amigos y vecinos y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la oveja que se me había perdido!’eNormas de comportamiento
El deber del que sirve
7 Os digo que hay también más alegría en el cielo por un pecador que se convierte,fque por noventa y nueve justos que no necesitan convertirseg.Parábola de la mujer que encuentra su moneda
8 “O bien, żqué mujer que tiene diez monedashy pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 Y cuando la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la moneda que había perdido!’iJesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*
10 Os digo que así también hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se convierte."Parábola del padre que recobra a su hijo
Jesús sana a diez leprosos
Parábola del dinero
11 Contó Jesús esta otra parábola: “Un hombre tenía dos hijos. 12 El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos.j 13 Pocos días después, el hijo menor vendió su parteky se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada. 14 Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad.Parábola de la gran cena\fm j\fm*
Jesús bendice a los nińos
15 Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos.La ley y el reino de Dios
16 Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.l 17 Al fin se puso a pensar: ‘ˇCuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre!Parábola de la semilla de mostaza
La enseńanza de Jesús acerca del divorcio
(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*
El hombre rico
18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti,Parábola del rico y Lázaro
19 y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
Cómo llegará el reino de Dios
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre. “Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos. 21 El hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’La puerta angosta
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Pero el padre ordenó a sus criados: ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies.m 23 Traed el becerro cebado y matadlo. ˇVamos a comer y a hacer fiesta, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron, pues, a hacer fiesta.Lo que cuesta seguir a Cristo
25 “Entre tanto, el hijo mayornse hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile. 26 Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba, 27 y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo.’V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)
1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)
Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese. 29 Él respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos ańos te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. 30 En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro cebado.’Jesús llora por Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
31 “El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. 32 Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.’ ”ńImportancia de la conversión
Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*
Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*
Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*
El peligro de caer en pecado
Parábola de la viuda y el juez
Jesús y Zaqueo
1 Jesús contó también esto a sus discípulos: “Un hombre rico tenía un administrador que fue acusado de malversación de bienes.b 2 El amo le llamó y le dijo: ‘żQué es eso que me dicen de ti? Dame cuenta de tu trabajo porque no puedes seguir siendo mi administrador.’ 3 El administrador se puso a pensar: ‘żQué haré ahora que el amo me deja sin empleo? No tengo fuerzas para cavar la tierra, y me da vergüenza pedir limosna... 4 Ah, ya sé qué hacer para que haya quienes me reciban en sus casas cuando me quede sin trabajo.’El poder de la fe
5 Llamó entonces uno por uno a los que tenían alguna deuda con el amo, y preguntó al primero: ‘żCuánto debes a mi amo?’Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*
6 Le contestó: ‘Cien barriles de aceite.’ El administrador le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Siéntate en seguida y apunta sólo cincuenta.’Normas de comportamiento
El deber del que sirve
7 Después preguntó a otro: ‘Y tú, żcuánto le debes?’ Este le contestó: ‘Cien medidas de trigo.’ Le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Apunta sólo ochenta.’cParábola de la mujer que encuentra su moneda
8 El amo reconoció que aquel administrador deshonesto había actuado con astucia. Y es que, tratándose de sus propios negocios, los que pertenecen al mundo son más listos que los que pertenecen a la luz.Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 “Os aconsejo que uséis las riquezas de este mundo malo para ganaros amigos, para que cuando esas riquezas se acaben haya quien os recibaden las moradas eternas.Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*
10 “El que se porta honradamente en lo poco, también se porta honradamente en lo mucho; y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho.eParábola del padre que recobra a su hijo
Jesús sana a diez leprosos
Parábola del dinero
11 De manera que, si con las riquezas de este mundo malo no os portáis honradamente, żquién os confiará las verdaderas riquezas? 12 Y si no os portáis honradamente con lo ajeno, żquién os dará lo que os pertenece? 13 “Ningún criado puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.”f 14 Los fariseos, que eran amigos del dinero, al oir estas cosas se burlaban de Jesús.Parábola de la gran cena\fm j\fm*
Jesús bendice a los nińos
15 Él les dijo: “Vosotros pasáis por buenos delante de la gente, pero Dios conoce vuestros corazones; y lo que los hombres tienen por más elevado, Dios lo aborrece.La ley y el reino de Dios
16 “La ley de Moisés y los escritos de los profetasgllegan hasta Juan.hDesde entonces se anuncia la buena noticia del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.i 17 “Más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que pierda su valor una sola letra de la ley.jParábola de la semilla de mostaza
La enseńanza de Jesús acerca del divorcio
(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*
El hombre rico
18 “Si un hombre se separa de su esposa y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una mujer separada, también comete adulterio.Parábola del rico y Lázaro
19 “Había una vez un hombre rico, que vestía ropas espléndidasly todos los días celebraba brillantes fiestas.Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
Cómo llegará el reino de Dios
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual, lleno de llagas, se sentaba en el suelo a la puerta del rico. 21 Este mendigo deseaba llenar su estómago de lo que caía de la mesa del rico; y los perros se acercaban a lamerle las llagas.mLa puerta angosta
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Un día murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron junto a Abraham,nal paraíso. Y el rico también murió, y lo enterraron. 23 “El rico, padeciendo en el lugar al que van los muertos,ńlevantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro con él. 24 Entonces gritó: ‘ˇPadre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.’Lo que cuesta seguir a Cristo
25 Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que a ti te fue muy bien en la vida y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú en cambio estás sufriendo. 26 Pero además hay un gran abismo abierto entre nosotros y vosotros; de modo que los que quieren pasar de aquí ahí, no pueden, ni los de ahí tampoco pueden pasar aquí.’ 27 “El rico dijo: ‘Te suplico entonces, padre Abraham, que envíes a Lázaro a casa de mi padre,V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)
1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)
Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 donde tengo cinco hermanos. Que les hable, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento.’ 29 Abraham respondió: ‘Ellos ya tienen lo que escribieron Moisés y los profetas: ˇque les hagan caso!’o 30 El rico contestó: ‘No se lo harán, padre Abraham. En cambio, sí que se convertirán si se les aparece alguno de los que ya han muerto.’Jesús llora por Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
31 Pero Abraham le dijo: ‘Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite.’ ”Importancia de la conversión
Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*
Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*
Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*
El peligro de caer en pecado
Parábola de la viuda y el juez
Jesús y Zaqueo
1 Jesús dijo a sus discípulos: “Siempre habrá incitaciones al pecado,apero ˇay de aquel que haga pecar a los demás! 2 Mejor le sería que lo arrojasen al mar con una piedra de molino atada al cuello, que hacer caer en pecado a uno de estos pequeńos.b 3 ˇTened cuidado!c“Si tu hermano te ofende, repréndele; pero si cambia de actitud, perdónale.d 4 Aunque te ofenda siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: ‘No volveré a hacerlo’, debes perdonarle.”eEl poder de la fe
5 Los apóstoles pidieron al Seńor: –Danos más fe.Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*
6 El Seńor les contestó: –Si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeńa como una semilla de mostaza, podríais decirle a esta morera: ‘Desarráigate de aquí y plántate en el mar’, y el árbol os obedecería.fNormas de comportamiento
El deber del que sirve
7 “Si uno de vosotros tiene un criado que regresa del campo después de haber estado arando o cuidando el ganado, żacaso le dice: ‘Pasa y siéntate a comer’?Parábola de la mujer que encuentra su moneda
8 No, sino que le dice: ‘Prepárame la cena y estáte atento a servirme mientras como y bebo. Después podrás tú comer y beber.’Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 Y tampoco da las gracias al criado por haber hecho lo que le mandó.Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*
10 Igualmente vosotros, cuando ya hayáis hecho todo lo que Dios os manda deberéis decir: ‘Somos servidores inútiles; no hicimos más que cumplir con nuestra obligación.’"gParábola del padre que recobra a su hijo
Jesús sana a diez leprosos
Parábola del dinero
11 En su camino a Jerusalén, pasó Jesús entre las regiones de Samaria y Galilea.h 12 Al llegar a cierta aldea le salieron al encuentro diez hombres enfermos de lepra,ique desde lejos 13 gritaban: –ˇJesús, Maestro, ten compasión de nosotros! 14 Al verlos, Jesús les dijo: –Id a presentaros a los sacerdotes.jMientras iban, quedaron limpios de su enfermedad.kParábola de la gran cena\fm j\fm*
Jesús bendice a los nińos
15 Uno de ellos, al verse sanado, regresó alabando a Dios a grandes voces,La ley y el reino de Dios
16 y se inclinó hasta el suelo ante Jesús para darle las gracias. Este hombre era de Samaria.l 17 Jesús dijo: –żAcaso no son diez los que quedaron limpios de su enfermedad? żDónde están los otros nueve?Parábola de la semilla de mostaza
La enseńanza de Jesús acerca del divorcio
(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*
El hombre rico
18 żÚnicamente este extranjero ha vuelto para alabar a Dios?Parábola del rico y Lázaro
19 Y dijo al hombre: –Levántate y vete. Por tu fe has sido sanado.Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
Cómo llegará el reino de Dios
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Los fariseos preguntaron a Jesús cuándo había de llegar el reino de Dios, y él les contestó: –La venida del reino de Dios no es posible de calcular. 21 No se dirá: ‘Aquí está’ o ‘Allí está’, porque el reino de Dios ya está entre vosotros.mLa puerta angosta
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Y dijo a sus discípulos: –Vendrán tiempos en que querréis ver siquiera uno de los días del Hijo del hombre,npero no lo veréis. 23 Algunos dirán: ‘Aquí está’, o ‘Allí está’, pero no vayáis ni los sigáis. 24 Porque así como el relámpago, con su resplandor, ilumina el cielo de uno a otro lado, así será el Hijo del hombre el día de su venida.ńLo que cuesta seguir a Cristo
25 Pero primero tiene que sufrir mucho y ser rechazado por la gente de este tiempo. 26 Como sucedió en tiempos de Noé,osucederá también en los días en que venga el Hijo del hombre. 27 La gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca, cuando llegó el diluvio y todos murieron.V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)
1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)
Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Y lo mismo pasó en los tiempos de Lot:pla gente comía y bebía, compraba y vendía, sembraba y construía casas; 29 pero cuando Lot salió de la ciudad de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y todos murieron. 30 Así será el día en que se manifieste el Hijo del hombre.Jesús llora por Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
31 “Aquel día, el que se encuentre en la azoteaqy tenga sus cosas dentro de la casa, que no baje a sacarlas; y el que esté en el campo, que no regrese a su casa.r 32 ˇAcordaos de la mujer de Lot!s 33 El que trate de salvar su vida la perderá, pero el que la pierda, vivirá.tCuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*
34 “Os digo que aquella noche estarán dos en una misma cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán.Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*
35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán.” [ 36 ] u 37 Le preguntaron entonces: –żDónde ocurrirá eso, Seńor? Y él les contestó: –Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.vImportancia de la conversión
Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*
Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*
Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*
El peligro de caer en pecado
Parábola de la viuda y el juez
Jesús y Zaqueo
1 Jesús les contó una parábola para enseńarles que debían orar siempre y no desanimarse.a 2 Les dijo: “Había en un pueblo un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. 3 Y en el mismo pueblo vivía también una viuda, que tenía planteado un pleito y que fue al juez a pedirle justiciabcontra su adversario. 4 Durante mucho tiempo el juez no quiso atenderla, pero finalmente pensó: ‘Yo no temo a Dios ni respeto a los hombres.El poder de la fe
5 Sin embargo, como esta viuda no deja de molestarme, le haré justicia, para que no siga viniendo y acabe con mi paciencia.’ ”cParábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*
6 El Seńor ańadió: “Pues bien, si esto es lo que dijo aquel mal juez,Normas de comportamiento
El deber del que sirve
7 żcómo Dios no va a hacer justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żLos hará esperar?dParábola de la mujer que encuentra su moneda
8 Os digo que les hará justicia sin demora. Pero cuando el Hijo del hombre venga, żencontrará todavía fe en la tierra?”Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 Jesús contó esta otra parábola para algunos que se consideraban a sí mismos justos y despreciaban a los demás:Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*
10 “Dos hombres fueron al templo a orar:eel uno era fariseo,fy el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma.gParábola del padre que recobra a su hijo
Jesús sana a diez leprosos
Parábola del dinero
11 El fariseo, de pie, oraba así:h‘Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones, malvados y adúlteros. Ni tampoco soy como ese cobrador de impuestos. 12 Ayunoidos veces por semana y te doy la décima partejde todo lo que gano.’ 13 A cierta distancia, el cobrador de impuestos ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pechoky decía: ‘ˇOh Dios, ten compasión de mílque soy pecador!’ 14 Os digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa perdonadompor Dios; pero no el fariseo. Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.”nParábola de la gran cena\fm j\fm*
Jesús bendice a los nińos
15 También llevaban nińos a Jesús, para que los tocara; pero los discípulos, al verlo, reprendían a quienes los llevaban.La ley y el reino de Dios
16 Entonces Jesús los llamó y dijo: –Dejad que los nińos vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. 17 Os aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ńParábola de la semilla de mostaza
La enseńanza de Jesús acerca del divorcio
(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*
El hombre rico
18 Uno de los jefesopreguntó a Jesús: –Maestro bueno, żqué debo hacer para alcanzar la vida eterna?pParábola del rico y Lázaro
19 Jesús le contestó: –żPor qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios.Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
Cómo llegará el reino de Dios
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Ya sabes los mandamientos: ‘No cometas adulterio, no mates, no robes, no mientas en perjuicio de nadie y honra a tu padre y a tu madre.’q 21 El hombre le dijo: –Todo eso lo he cumplido desde joven.La puerta angosta
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Al oirlo, Jesús le contestó: –Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego ven y sígueme.r 23 Pero cuando el hombre oyó esto se puso muy triste, porque era muy rico. 24 Jesús, viéndole tan triste, dijo: –ˇQué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!sLo que cuesta seguir a Cristo
25 Más fácil es para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios.t 26 Los que lo oyeron preguntaron: –Entonces, żquién podrá salvarse? 27 Jesús les contestó: –Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios.V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)
1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)
Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Pedro le dijo: –Seńor, nosotros hemos dejado todo lo nuestro y te hemos seguido. 29 Él les respondió: –Os aseguro que todo el que por causa del reino de Dios haya dejado casa, esposa, hermanos, padres o hijos, 30 recibirá mucho más en este mundo, y en el mundo venidero recibirá la vida eterna.Jesús llora por Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
31 Jesús llamó aparte a los doce discípulos y les dijo: “Ahora vamos a Jerusalén,udonde se ha de cumplir todo lo que los profetas escribieron acerca del Hijo del hombre. 32 Pues lo entregarán a los extranjeros,vse burlarán de él, lo insultarán y le escupirán.w 33 Le golpearán y lo matarán; pero al tercer día resucitará.”xCuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*
34 Ellos no entendieron nada de esto ni sabían de qué les hablaba, pues eran cosas que no podían comprender.Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*
35 Se encontraba Jesús ya cerca de Jericó. Un ciego que estaba sentado junto al camino, pidiendo limosna, 36 al oir que pasaba mucha gente preguntó qué sucedía. 37 Le dijeron que Jesús de Nazaret pasaba por allí, 38 y él gritó: –ˇJesús, Hijo de David,zten compasión de mí! 39 Los que iban delante le reprendían para que se callase, pero él gritaba todavía más: –ˇHijo de David, ten compasión de mí! 40 Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo cerca le preguntó: 41 –żQué quieres que haga por ti? El ciego contestó: –Seńor, quiero recobrar la vista. 42 Jesús le dijo: –ˇRecóbrala! Por tu fe has sido sanado. 43 En aquel mismo momento recobró el ciego la vista, y siguió a Jesús alabando a Dios. Y toda la gente que vio esto alababa también a Dios.Importancia de la conversión
Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*
Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*
Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*
El peligro de caer en pecado
Parábola de la viuda y el juez
Jesús y Zaqueo
1 Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma.a 3 Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. 4 Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbolbjunto al cual tenía que pasar Jesús.El poder de la fe
5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: –Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*
6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús.Normas de comportamiento
El deber del que sirve
7 Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.cParábola de la mujer que encuentra su moneda
8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Seńor: –Mira, Seńor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos
9 Jesús le dijo: –Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham.dJesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*
10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.eParábola del padre que recobra a su hijo
Jesús sana a diez leprosos
Parábola del dinero
11 La gente escuchaba estas cosas que decía Jesús. Y él les contó una parábola, porque ya se encontraba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios estaba a punto de manifestarse. 12 Les dijo: “Un hombre de la nobleza se fue lejos, a otro país, para ser hecho rey y regresar.f 13 Antes de partir llamó a diez de sus criados,gentregó a cada uno una gran suma de dinerohy les dijo: ‘Negociad con este dinero hasta que yo vuelva.’ 14 Pero las gentes de su país le odiaban, y enviaron tras él una comisión con el encargo de decir: ‘No queremos que este hombre sea nuestro rey.’Parábola de la gran cena\fm j\fm*
Jesús bendice a los nińos
15 “Pero él fue hecho rey. A su vuelta, mandó llamar a aquellos criados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno.La ley y el reino de Dios
16 El primero se presentó y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido diez veces más.’ 17 El rey le contestó: ‘Muy bien, eres un buen administrador. Y como has sido fiel en lo poco, te hago gobernador de diez ciudades.’iParábola de la semilla de mostaza
La enseńanza de Jesús acerca del divorcio
(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*
El hombre rico
18 Se presentó otro y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido cinco veces más.’Parábola del rico y Lázaro
19 También a este le contestó: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades.’Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
Cómo llegará el reino de Dios
(Mt 24.23-28,36-41)
20 “Pero se presentó otro, que dijo: ‘Seńor, aquí está tu dinero. Lo guardé en un pańuelo, 21 pues tuve miedo de ti, porque eres un hombre duro que recoges lo que no pusiste y cosechas donde no sembraste.’La puerta angosta
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Entonces le dijo el rey: ‘Tú eres un mal administrador, y por tus propias palabras te juzgo. Puesto que sabías que yo soy un hombre duro, que recojo lo que no puse y cosecho donde no sembré, 23 żpor qué no llevaste mi dinero al banco para, a mi regreso, devolvérmelo junto con los intereses?’ 24 Y ordenó a los que estaban allí: ‘Quitadle el dinero y dádselo al que ganó diez veces más.’Lo que cuesta seguir a Cristo
25 Ellos le dijeron: ‘Seńor, ˇpero si este ya tiene diez veces más!’ 26 El rey contestó: ‘Os digo que al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.j 27 Y en cuanto a mis enemigos, a esos que no querían tenerme por rey, traedlos acá y matadlos en mi presencia.’ ”V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)
1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)
Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Dicho esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén. 29 Cuando ya estaba cerca de Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos,lenvió a dos de sus discípulos 30 diciéndoles: –Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo.Jesús llora por Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
31 Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Seńor lo necesita. 32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho. 33 Mientras desataban el asno, los dueńos les preguntaron: –żPor qué lo desatáis?Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*
34 Ellos contestaron: –Porque el Seńor lo necesita.Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*
35 Se lo llevaron a Jesús, cubrieron el asno con sus capas e hicieron que Jesús montara en él. 36 Conforme Jesús avanzaba, la gente tendía sus capas por el camino.m 37 Y al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores comenzaron a gritar de alegría y a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto. 38 Decían: –ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!nˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń 39 Entonces algunos fariseos que se hallaban entre la gente le dijeron: –Maestro, reprende a tus seguidores. 40 Pero Jesús les contestó: –Os digo que si estos callan, las piedras gritarán. 41 Cuando llegó cerca de Jerusalén, al ver la ciudad,olloró por ellap 42 y dijo: “ˇSi entendieras siquiera en este día lo que puede darte paz!... Pero ahora eso te está oculto y no puedes verlo. 43 Pues van a venir días malos para ti, en los que tus enemigos te cercarán con barricadas, te sitiarán, te atacarán por todas partes 44 y te destruirán por completo. Matarán a tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra,qporque no reconociste el momento en que Dios vino a salvarte.”rJesús purifica el templo\fm s\fm*
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
45 Después de esto, Jesús entró en el templo y comenzó a expulsar a los que allí estaban vendiendo.t 46 Les dijo: –En las Escrituras se dice: ‘Mi casa será casa de oración’,upero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones.v 47 Todos los días enseńaba Jesús en el templo,wy los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y también los jefes del pueblo andaban buscando cómo matarlo. 48 Pero no encontraban la manera de hacerlo, porque toda la gente le escuchaba con gran atención.