1 ˇAbre, Líbano, tus puertas, y que el fuego consuma tus cedros! 2 ˇLlora, oh pino, porque cayó el cedro, porque aquellos árboles hermosos han quedado destruidos! ˇGemid, encinas de Basán, porque el bosque espeso ha sido derribado! 3 Lloran a gritos los pastores, porque la hermosura de los pastos ha quedado destruida. Se oye el rugido del león, porque la espesura del Jordán ha quedado destruida.a
e) Los dos pastores (11.4-17)\fm b\fm*
4 Esto me dijo el Seńor mi Dios: “Cuida las ovejas destinadas al matadero.5 Los compradores las matan sin sentirse culpables, y los vendedores dicen: ‘ˇGracias al Seńor, ya soy rico!’ Ni siquiera sus propios pastores tienen compasión de ellas.c6 Pues, del mismo modo, tampoco yo volveré a tener compasión de la gente que vive en este país, sino que voy a entregar a cada uno en manos de su prójimo y en manos de su rey. Estos destruirán el país, y yo no salvaré de sus manos a nadie. Yo, el Seńor, lo afirmo.”7 Entonces me puse a cuidar las ovejas destinadas al matadero. Lo hice por cuenta de los tratantes.dY me conseguí dos bastones: al uno lo llamé “Bienestar” y al otro “Unión”.e8 Y en un solo mes despedí a tres pastores que habían agotado mi paciencia y que me odiaban.f9 A las ovejas les dije: “ˇNo volveré a ser vuestro pastor! ˇSi alguna ha de morir, que muera! ˇSi a alguna la matan, que la maten! ˇY las que queden, que se coman unas a otras!”10 Tomé entonces mi bastón llamado “Bienestar” y lo rompí en seńal de que quedaba anulado el pacto que Dios había hecho con todas las naciones.g11 Aquel día quedó anulado el pacto, y los tratantes de ovejas, que me estaban observando, comprendieron que era el Seńor quien hablaba por medio de lo que yo hacía.12 Les dije entonces: “Si os parece bien, pagadme mi salario; y si no, dejadlo.” Y me pagaron treinta monedas de plata.13 El Seńor me dijo: “Toma esas monedas, el espléndido precio que me han puesto, y échalas en el tesoro del templo.”hYo tomé las treinta monedas y las eché en el tesoro del templo.i14 Rompí después el segundo bastón, el llamado “Unión”, y así quedó destruida la hermandad entre Judá e Israel.j15 El Seńor me dijo: “Ahora hazte pasar por un pastor irresponsable.k16 Porque voy a poner sobre este país un pastor que no se preocupará por la oveja descarriada ni buscará a la perdida, que no curará a la herida ni dará de comer a la debilitada, sino que se comerá la carne de las más gordas y no dejará de ellas ni las pezuńas.l17 ˇAy del pastor inútil que abandona el rebańo!mˇQue caiga la espada sobre su brazo y sobre su ojo derecho! ˇQue se le quede seco el brazo y completamente ciego el ojo!”