SALMO 127 (126)

Todo viene del Seńor\fm a\fm*

1 Si el Seńor no construye el templo,
de nada sirve que trabajen los constructores;
si el Seńor no protege la ciudad,
de nada sirve que vigilen los centinelas.
2 De nada sirve trabajar de sol a sol
y comer un pan ganado con dolor,
pues Dios lo da a sus amigos mientras duermen.cd
3 Los hijos que nos nacen
son ricas bendiciones del Seńor.
4 Los hijos que nos nacen en la juventud
son como flechas en manos de un guerrero.
5 ˇFeliz el hombre que tiene muchas flechas como esas!
No será avergonzado por sus enemigos
cuando se defienda de ellos ante los jueces.e