No juzgar a otros
(Lc 6.37-38,41-42)
IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*
Jesús escoge a los doce apóstoles
1 “No juzguéis a nadie,apara que Dios no os juzgue a vosotros.bVI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)
Los enviados de Juan el Bautista
2 Pues Dios os juzgará de la misma manera que vosotros juzguéis a los demás; y con la misma medida con que midáis, Dios os medirá a vosotros.c 3 żPor qué miras la paja que tu hermano tiene en su ojo y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo?d 4 Y si tú tienes un tronco en el tuyo, żcómo podrás decirle a tu hermano: ‘Déjame sacarte la paja que tienes en el ojo’ˇJesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*
Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*
5 ˇHipócrita!, sácate primero el tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. 6 “No deis las cosas sagradas a los perros, no sea que se revuelvan contra vosotros y os hagan pedazos. Y no echéis vuestras perlas a los cerdos, para que no las pisoteen.ePedir, buscar y llamar a la puerta
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 “Pedid y Dios os dará,fbuscad y encontraréis, llamad a la puerta y se os abrirá. 8 Porque el que pide recibe, el que busca encuentragy al que llama se le abre.Jesús llama a Mateo
9 “żAcaso alguno de vosotros sería capaz de darle a su hijo una piedra cuando le pide pan? 10 żO de darle una culebra cuando le pide un pescado? 11 Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ˇcuánto más vuestro Padre que está en el cielo las dará a quienes se las pidan!h 12 “Así pues, haced con los demás lo mismo que queréis que los demás hagan con vosotros.iEsto es lo que mandan la ley de Moisés y los escritos de los profetas.La puerta estrecha
(Lc 13.24)
13 “Entrad por la puerta estrecha. Porque la puerta y el camino que conducen a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos;Jesús sana a la suegra de Pedro
La cuestión del ayuno
14 pero la puerta y el camino que conducen a la vida son estrechos y difíciles, y pocos los encuentran.jEl árbol se conoce por su fruto
15 “ˇCuidado con los falsos profetas! Vienen a vosotros disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.kJesús sana a muchos enfermos
Persecuciones
16 Por sus frutos los conoceréis, pues no se recogen uvas de los espinos ni higos de los cardos.l 17 Así, todo árbol bueno da buen fruto; pero el árbol malo da fruto malo.Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo y la mujer enferma
18 El árbol bueno no puede dar mal fruto, ni el árbol malo dar fruto bueno. 19 Todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.mReproches contra las ciudades incrédulas
20 De modo que por sus frutos los conoceréis.nDe la entrada en el reino de los cielos
21 “No todos los que me dicen ‘Seńor, Seńor’ entrarán en el reino de los cielos, sino solo los que hacen la voluntad de mi Padre celestial.ń 22 Aquel díaomuchos me dirán: ‘Seńor, Seńor, nosotros hablamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros.’La tempestad apaciguada
23 Pero yo les contestaré: ‘Nunca os conocí.pˇApartaos de mí, malhechores!’qParábola de los dos cimientos
24 “Todo el que oye mis palabras y hace caso a lo que digo es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.Sólo el Hijo sabe quién es el Padre
25 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía sus cimientos sobre la roca.A quién se debe tener miedo
26 Pero todo el que oye mis palabras y no hace caso a lo que digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena.Jesús sana a dos ciegos
27 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos, y la casa se derrumbó. ˇFue un completo desastre!”Los endemoniados de Gadara
28 Cuando Jesús acabó de hablar,rla gente estaba admirada de cómo les enseńaba, 29 porque lo hacía con plena autoridad y no como sus maestros de la ley.sNo juzgar a otros
(Lc 6.37-38,41-42)
IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*
Jesús escoge a los doce apóstoles
1 Cuando Jesús bajó del monte, le seguía mucha gente.VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)
Los enviados de Juan el Bautista
2 En esto se le acercó un hombre enfermo de lepra, que se puso de rodillas delante de él y le dijo: –Seńor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad. 3 Jesús lo tocó con la mano, y dijo: –Quiero. ˇQueda limpio! Al momento, el leproso quedó limpio de su enfermedad.b 4 Jesús ańadió: –Mira, no se lo digas a nadie.cPero ve, preséntate al sacerdote y lleva la ofrenda ordenada por Moisés;dasí sabrán todos que ya estás limpio de tu enfermedad.Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*
Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*
5 Al entrar en Cafarnaún, un centurión romanofse le acercó para hacerle un ruego. 6 Le dijo: –Seńor, mi asistente está en casa enfermo, paralítico, sufriendo terribles dolores.Pedir, buscar y llamar a la puerta
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Jesús le respondió: –Iré a sanarlo.g 8 –Seńor –le contestó el centurión–, yo no merezco que entres en mi casa. Basta que des la orden y mi asistente quedará sanado.Jesús llama a Mateo
9 Porque yo mismo estoy bajo órdenes superiores, y a la vez tengo soldados bajo mi mando. Cuando a uno de ellos le digo que vaya, va; cuando a otro le digo que venga, viene; y cuando ordeno a mi criado que haga algo, lo hace. 10 Al oir esto, Jesús se quedó admirado y dijo a los que le seguían: –Os aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe como este hombre. 11 Y os digo que muchos vendrán de oriente y de occidente,hy se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos;i 12 en cambio, los que deberían estar en el reino serán arrojados a la oscuridad de fuera. Allí llorarán y les rechinarán los dientes.jLa puerta estrecha
(Lc 13.24)
13 Luego Jesús dijo al centurión: –Vete a tu casa y que se haga tal como has creído. En aquel mismo momento, el criado quedó sanado.Jesús sana a la suegra de Pedro
La cuestión del ayuno
14 Jesús fue a casa de Pedro, donde encontró a la suegra de este en cama, con fiebre.El árbol se conoce por su fruto
15 Le tocó Jesús la mano y la fiebre desapareció. Luego se levantó y se puso a atenderlos.Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones
16 Al anochecer llevaron a Jesús muchas personas endemoniadas. Con una sola palabra expulsó a los espíritus malos, y también curó a todos los enfermos. 17 Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el profeta Isaías: “Él tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades.”kLos que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo y la mujer enferma
18 Jesús, viéndose rodeado por la multitud, ordenó pasar a la otra orilla del lago.l 19 Se le acercó entonces un maestro de la ley, que le dijo: –Maestro, deseo seguirte adondequiera que vayas.Reproches contra las ciudades incrédulas
20 Jesús le contestó: –Las zorrasmtienen cuevas, y las aves, nidos; pero el Hijo del hombrenno tiene donde recostar la cabeza.De la entrada en el reino de los cielos
21 Otro, que era uno de sus discípulos, le dijo: –Seńor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.ń 22 Jesús le contestó: –Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.oLa tempestad apaciguada
23 Jesús subió a la barca, y sus discípulos le acompańaron.Parábola de los dos cimientos
24 De pronto se desató sobre el lago una tempestad tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido.Sólo el Hijo sabe quién es el Padre
25 Sus discípulos fueron a despertarle, diciendo: –ˇSeńor, sálvanos! ˇNos estamos hundiendo!A quién se debe tener miedo
26 Él les contestó: –żPor qué tanto miedo? ˇQué poca es vuestra fe! Dicho esto se levantó, dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente en calma.Jesús sana a dos ciegos
27 Ellos, asombrados, se preguntaban: –żQuién es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen?pLos endemoniados de Gadara
28 Cuando llegó Jesús a la otra orilla del lago,qa la tierra de Gadara,rsalieron dos endemoniadossde entre las tumbasty se acercaron a él. Eran tan feroces que nadie podía pasar por aquel camino. 29 Y se pusieron a gritar: –ˇNo te metas con nosotros, Jesús, Hijo de Dios! żHas venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?u 30 A cierta distancia estaba comiendo una gran piara de cerdos, 31 y los demonios rogaron a Jesús: –Si nos expulsas, déjanos entrar en aquellos cerdos.vJesús sana a un mudo
Reconocer o negar a Jesucristo
32 –Id –les dijo Jesús. Los demonios salieron de los hombres y entraron en los cerdos, y al momento todos los cerdos echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y se ahogaron. 33 Los que cuidaban de los cerdos salieron huyendo, y al llegar al pueblo contaron lo sucedido, todo lo que había pasado con los endemoniados.Jesús, causa de división
34 Entonces salieron los del pueblo al encuentro de Jesús, y al verle le rogaron que se fuera de aquellos lugares.No juzgar a otros
(Lc 6.37-38,41-42)
IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*
Jesús escoge a los doce apóstoles
1 Después de esto, Jesús subió a una barca, pasó al otro lado del lago y llegó a su propio pueblo.aVI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)
Los enviados de Juan el Bautista
2 Allí le llevaron un paralítico acostado en una camilla; y al ver Jesús la fe de aquella gente, dijo al enfermo: –Ánimo, hijo, tus pecados quedan perdonados.b 3 Algunos maestros de la ley pensaron: “Lo que este dice es una ofensa contra Dios.”c 4 Pero como Jesús sabía lo que estaban pensando, les preguntó: – żPor qué tenéis tan malos pensamientos?Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*
Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*
5 żQué es más fácil, decir: ‘Tus pecados quedan perdonados’, o decir: ‘Levántate y anda’? 6 Pues voy a demostraros que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados. Entonces dijo al paralítico: –Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.Pedir, buscar y llamar a la puerta
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 El paralítico se levantó y se fue a su casa. 8 Al ver esto, la gente tuvo miedo y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres.dJesús llama a Mateo
9 Al salir Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo,eque estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: –Sígueme. Mateo se levantó y le siguió. 10 Sucedió que Jesús estaba comiendo en la casa,fy muchos cobradores de impuestos,gy otra gente de mala fama,hllegaron y se sentaron también a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11 Al ver esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: –żCómo es que vuestro maestro come con los cobradores de impuestos y los pecadores? 12 Jesús los oyó y les dijo: –Los que gozan de buena salud no necesitan médico, sino los enfermos.La puerta estrecha
(Lc 13.24)
13 Id y aprended qué significan estas palabras de la Escritura: ‘Quiero que seáis compasivos, y no que me ofrezcáis sacrificios.’iPues yo no he venido a llamar a los justos,jsino a los pecadores.Jesús sana a la suegra de Pedro
La cuestión del ayuno
14 Los seguidores de Juan el Bautistakse acercaron a Jesús y le preguntaron: –Nosotros y los fariseos ayunamoslcon frecuencia: żPor qué tus discípulos no ayunan?El árbol se conoce por su fruto
15 Jesús les contestó: – żAcaso pueden estar tristes los invitados a una bodammientras el novio está con ellos? Pero llegará el momento en que se lleven al novio,ny entonces ayunarán.Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones
16 “Nadie remienda un vestido viejo con un trozo de tela nueva, porque lo nuevo encoge y tira del vestido viejo, y el desgarrón se hace mayor. 17 Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, y tanto el vino como los odres se pierden.ńPor eso hay que echar el vino nuevo en odres nuevos, para que se conserven ambas cosas.”oLos que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo y la mujer enferma
18 Mientras Jesús les estaba hablando, llegó un jefe de los judíos,pse arrodilló ante él y le dijo: –Mi hija acaba de morir, pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella,qvolverá a la vida. 19 Jesús se levantó, y acompańado de sus discípulos se fue con él.Reproches contra las ciudades incrédulas
20 Entonces una mujer que desde hacía doce ańos estaba enferma, con hemorragias,rse acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su capa.De la entrada en el reino de los cielos
21 Porque pensaba: “Con solo tocar su capa quedaré sana.” 22 Pero Jesús, volviéndose, vio a la mujer y le dijo: –Ánimo, hija, por tu fe has quedado sanada. Y desde aquel momento quedó sana.La tempestad apaciguada
23 Cuando Jesús llegó a casa del jefe de los judíos, y vio a los músicos que estaban preparados para el entierro y a la gente que lloraba a gritos,sParábola de los dos cimientos
24 les dijo: –Salid de aquí. La muchacha no está muerta, sino dormida.tLa gente se burlaba de Jesús,Sólo el Hijo sabe quién es el Padre
25 pero él los hizo salir; luego entró, tomó de la mano a la muchacha y ella se levantó.A quién se debe tener miedo
26 Y por toda aquella región corrió la noticia de lo sucedido.Jesús sana a dos ciegos
27 Al salir Jesús de allí, dos ciegos le siguieron, gritando: –ˇTen compasión de nosotros, Hijo de David!uLos endemoniados de Gadara
28 Cuando entró en la casa, los ciegos se le acercaron. Él les preguntó: – żCreéis que puedo hacer esto? –Sí, Seńor –le contestaron. 29 Entonces Jesús les tocó los ojos y les dijo: –Hágase conforme a la fe que tenéis. 30 Y recobraron la vista. Jesús les advirtió severamente: –Procurad que nadie lo sepa.v 31 Pero en cuanto salieron, contaron por toda aquella región lo que Jesús había hecho.Jesús sana a un mudo
Reconocer o negar a Jesucristo
32 Mientras los ciegos salían, algunas personas trajeron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. 33 Jesús expulsó al demonio, y en seguida el mudo comenzó a hablar.wLa gente, asombrada, decía: –ˇNunca se ha visto cosa igual en Israel!Jesús, causa de división
34 Pero los fariseos decían: –El propio jefe de los demonios es quien ha dado a este el poder de expulsarlos.xMucha mies y pocos obreros
35 Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseńando en las sinagogas de cada lugar. Anunciaba la buena noticia del reinoyy curaba toda clase de enfermedades y dolencias.z 36 Viendo a la gente, sentía compasión, porque estaban angustiados y desvalidos como ovejas que no tienen pastor.a 37 Dijo entonces a sus discípulos: –Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros son pocos. 38 Por eso, pedid al Dueńo de la mies que mande obreros a recogerla.bNo juzgar a otros
(Lc 6.37-38,41-42)
IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*
Jesús escoge a los doce apóstoles
1 Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus impurosby para curar toda clase de enfermedades y dolencias.VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)
Los enviados de Juan el Bautista
2 Estos son los nombres de los doce apóstoles:cprimero Simón, llamado también Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; 3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo,del que cobraba impuestos para Roma; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo;e 4 Simón el cananeo,fy Judas Iscariote, el que traicionó a Jesús.Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*
Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*
5 Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones:h–No os dirijáis a las regiones de los paganos ni entréis en los pueblos de Samaria;i 6 id más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.jPedir, buscar y llamar a la puerta
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Id y anunciad que el reino de los cielos está cerca.k 8 Sanad a los enfermos, resucitad a los muertos, limpiad de su enfermedad a los leprosos y expulsad a los demonios. Gratis habéis recibido este poder: dadlo gratis.Jesús llama a Mateo
9 “No llevéis oro ni plata ni cobre 10 ni provisiones para el camino. No llevéis ropa de repuesto ni sandalias ni bastón, pues el obrero tiene derecho a su sustento.l 11 “Cuando lleguéis a un pueblo o aldea, buscad a alguien digno de confianza y quedaos en su casa hasta que salgáis de allí. 12 Al entrar en la casa, saludad a los que viven en ella.La puerta estrecha
(Lc 13.24)
13 Si la gente de la casa lo merece, la pazmde vuestro saludo quedará en ella; si no lo merece, volverá a vosotros.nJesús sana a la suegra de Pedro
La cuestión del ayuno
14 Y si no os reciben ni quieren escucharos, salid de la casa o del pueblo y sacudíos el polvo de los pies.ńEl árbol se conoce por su fruto
15 Os aseguro que en el día del juicio el castigo de ese pueblo será más duro que el de los habitantes de la región de Sodoma y Gomorra.oJesús sana a muchos enfermos
Persecuciones
16 “Ved que os envío como a ovejas en medio de lobos.pSed, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas. 17 Tened cuidado, porque os entregarán a las autoridades,qos golpearán en las sinagogasLos que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo y la mujer enferma
18 y hasta os conducirán ante gobernadores y reyes por causa mía; así podréis dar testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. 19 Pero cuando os entreguen a las autoridades, no os preocupéis por lo que habéis de decir o por cómo decirlo, porque en aquel momento os dará Dios las palabras.Reproches contra las ciudades incrédulas
20 No seréis vosotros quienes habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.rDe la entrada en el reino de los cielos
21 “Los hermanos entregarán a la muerte a sus hermanos, y los padres a sus hijos; y los hijos se levantarán contra sus padres, y los matarán.s 22 Todo el mundo os odiará por causa mía, pero el que permanezca firme hasta el fin, será salvo.tLa tempestad apaciguada
23 Cuando os persigan en una ciudad huid a otra, pues os aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que hayáis recorrido todas las ciudades de Israel.Parábola de los dos cimientos
24 “Ningún discípulo es más que su maestro y ningún criado es más que su amo.uSólo el Hijo sabe quién es el Padre
25 El discípulo debe conformarse con llegar a ser como su maestro, y el criado, como su amo. Si al jefe de la casa llaman Beelzebú,vżcómo llamarán a los miembros de su familia?A quién se debe tener miedo
26 “No tengáis, pues, miedo a la gente. Porque nada hay secreto que no llegue a descubrirse ni nada oculto que no llegue a conocerse.wJesús sana a dos ciegos
27 Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz del día; lo que os digo en secreto, proclamadlo desde las azoteas de las casas.Los endemoniados de Gadara
28 No tengáis miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a aquel que puede destruir el cuerpo y el alma en el infierno.x 29 “żNo se venden dos pajarillosypor una pequeńa moneda?zSin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que vuestro Padre lo permita. 30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de la cabeza los tenéis contados uno por uno. 31 Así que no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.Jesús sana a un mudo
Reconocer o negar a Jesucristo
32 “Si alguien se declara a favor mío delante de los hombres, también yo me declararé a favor suyo delante de mi Padre que está en el cielo; 33 pero al que me niegue delante de los hombres, también yo le negaré delante de mi Padre que está en el cielo.aJesús, causa de división
34 “No penséis que yo he venido a traer paz al mundo: no he venido a traer paz, sino guerra.bMucha mies y pocos obreros
35 He venido a causar discordia: a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra; 36 de modo que los enemigos de uno serán sus propios familiares.c 37 “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; 38 y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.d 39 El que trate de salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vidaepor causa mía, la salvará.fRecompensas
(Mc 9.41)
40 “El que os recibe a vosotros, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.g 41 El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá la recompensa que merece un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, recibirá la recompensa que merece un justo. 42 Y cualquiera que dé aunque solo sea un vaso de agua fresca al más humilde de mis discípuloshpor ser mi discípulo, os aseguro que no quedará sin recompensa.”iNo juzgar a otros
(Lc 6.37-38,41-42)
IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*
Jesús escoge a los doce apóstoles
1 Cuando Jesús terminó de dar instruccionesaa sus doce discípulos, se fue de allí a enseńar y anunciar el mensaje en los pueblos de aquella región.VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)
Los enviados de Juan el Bautista
2 Juan, en la cárcel,boyó hablar de lo que Cristo estaba haciendo, y envió algunos de sus seguidoresc 3 a preguntarle si él era quien había de venirdo si debían esperar a otro. 4 Jesús les contestó: “Id y contadle a Juan lo que estáis viendo y oyendo:Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*
Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*
5 los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de su enfermedad, los sordos oyen,elos muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la buena noticia.f 6 ˇY dichoso aquel que no pierde su confianza en mí!”Pedir, buscar y llamar a la puerta
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Cuando se fueron, Jesús comenzó a hablar a la gente acerca de Juan, diciendo: “żQué salisteis a ver al desierto? żUna cańa sacudida por el viento? 8 Y si no, żqué salisteis a ver? żUn hombre lujosamente vestido? Los que se visten lujosamente están en las casas de los reyes.Jesús llama a Mateo
9 En fin, ża qué salisteis? żA ver a un profeta? Sí, verdaderamente, y a uno que es mucho más que profeta. 10 Juan es aquel de quien dice la Escritura:‘Yo envío mi mensajero delante de ti
para que te prepare el camino.’g 11 Os aseguro que, entre todos los hombres, ninguno ha sido más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeńo en el reino de los cielos es más grande que él. 12 “Desde que vino Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se le hace violencia, y los violentos pretenden acabar con él.h
La puerta estrecha
(Lc 13.24)
13 Todos los profetas y la ley de Moisés anunciaron el reino hasta que vino Juan.