III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*
1 Al ver la multitud, Jesús subió al monte y se sentó.bSus discípulos se le acercaron, 2 y él comenzó a enseńarles diciendo:La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*
3 “Dichosos los que reconocen su pobreza espiritual,dporque suyo es el reino de los cielos.e 4 “Dichosos los que sufren,fporque serán consolados.gh 5 “Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra que Dios les ha prometido.i 6 “Dichosos los que tienen hambre y sedjde justicia,kporque serán satisfechos.l 7 “Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos. 8 “Dichosos los de corazón limpio,mporque verán a Dios. 9 “Dichosos los que trabajan por la paz,nporque Dios los llamará hijos suyos. 10 “Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo,ńporque suyo es el reino de los cielos. 11 “Dichosos vosotros, cuando la gente os insulte y os maltrate, y cuando por causa mía digan contra vosotros toda clase de mentiras.o 12 ˇAlegraos, estad contentos, porque en el cielo tenéis preparada una gran recompensa!pAsí persiguieron también a los profetas que vivieron antes que vosotros.qSal y luz del mundo
13 “Vosotros sois la sal de este mundo. Pero si la sal deja de ser salada, żcómo seguirá salando? Ya no sirve para nada, así que se la arroja a la calle y la gente la pisotea.r 14 “Vosotros sois la luz de este mundo.sUna ciudad situada en lo alto de un monte no puede ocultarse; 15 y una lámparatno se enciende para taparla con alguna vasija,usino que se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa.vw 16 Del mismo modo, procurad que vuestra luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que hacéis, alaben todos a vuestro Padre que está en el cielo.xEl verdadero sentido de la ley
17 “No penséis que yo he venido a poner fin a la ley de Moisés y a las enseńanzas de los profetas.yNo he venido a ponerles fin, sino a darles su verdadero sentido.z 18 Porque os aseguro que mientras existan el cielo y la tierra no se le quitará a la ley ni un punto ni una coma,ahasta que suceda lo que tenga que suceder. 19 Por eso, el que quebrantebuno de los mandamientos de la ley, aunque sea el más pequeńo, y no enseńe a la gente a obedecerlos, será considerado el más pequeńo en el reino de los cielos. Pero el que los obedezca y enseńe a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos.Una justicia superior
20 "Porque os digo que si no superáis a los maestros de la ley y a los fariseoscen hacer lo que es justo delante de Dios,dno entraréis en el reino de los cielos.1. El homicidio\fm e\fm*
21 “Habéis oído que a vuestros antepasados se les dijo: ‘No mates,fpues el que mata será condenado.’ 22 Pero yo os digo que todo el que se enoje con su hermanogserá condenado; el que insulteha su hermano será juzgado por la Junta Suprema,iy el que injurie gravementeja su hermano se hará merecedor del fuego del infierno.kl 23 “Así que, si al llevar tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano. Entonces podrás volver al altar y presentar tu ofrenda. 25 “Si alguien quiere llevarte a juicio, procura ponerte de acuerdo con él mientras aún estés a tiempo, para que no te entregue al juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias y te meterán en la cárcel. 26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo.mn2. El adulterio
27 “Habéis oído que antes se dijo: ‘No cometas adulterio.’ń 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira con codicia a una mujer ya cometió adulterio con ella en su corazón. 29 “Por tanto, si tu ojo derecho te hace caer en pecado, sácalo y échalo lejos de ti; mejor es que pierdas una sola parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te hace caer en pecado, córtala y échala lejos de ti; mejor es que pierdas una sola parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.o3. El divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)\fm p\fm*
31 “También se dijo: ‘Cualquiera que se separe de su esposa deberá darle un certificado de separación.’q 32 Pero yo os digo que todo aquel que se separa de su esposa, a no ser en caso de inmoralidad sexual,rla pone en peligro de cometer adulterio. Y el que se casa con una mujer separada también comete adulterio.4. El juramento
33 “También habéis oído que se dijo a los antepasados: ‘No dejes de cumplir lo que hayas ofrecido bajo juramento al Seńor.’s 34 Pero yo os digo que no juréis por nada ni por nadie. No juréis por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies;tni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.u 36 Ni siquiera juréis por vuestra propia cabeza, porque no podéis hacer que os salga blanco o negro ni un solo cabello. 37 Si decís ‘Sí’, que sea sí; y si decís ‘No’, que sea no. Lo que se aparta de esto, es malo.vw5. La venganza
38 “Habéis oído que antes se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente.’x 39 Pero yo os digo: No resistáis a quien os haga algún dańo. Al contrario, si alguien te pega en la mejilla derecha, ofrécele también la otra.y 40 Si alguien te demanda y te quiere quitar la túnica, déjale también la capa.z 41 Y si alguien te obliga a llevar carga una milla, ve con él dos.a 42 Al que te pida algo, dáselo; y no le vuelvas la espalda a quien te pida prestado.b6. El amor a los enemigos
(Lc 6.27-28, 32-36)
43 “También habéis oído que antes se dijo: ‘Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.’c 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen.d 45 Así seréis hijos de vuestro Padreeque está en el cielo, pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y envía la lluvia sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis solamente a quienes os aman, żqué recompensa tendréis? ˇHasta los que cobran impuestos para Romafse portan así! 47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, żqué hacéis de extraordinario? ˇHasta los paganos se portan así! 48 Vosotros, pues, sed perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto.g