III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Al ver la multitud, Jesús subió al monte y se sentó.bSus discípulos se le acercaron,

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 y él comenzó a enseńarles diciendo:

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 “Dichosos los que reconocen su pobreza espiritual,dporque suyo es el reino de los cielos.e 4 “Dichosos los que sufren,fporque serán consolados.gh

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 “Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra que Dios les ha prometido.i 6 “Dichosos los que tienen hambre y sedjde justicia,kporque serán satisfechos.l

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 “Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos. 8 “Dichosos los de corazón limpio,mporque verán a Dios.

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 “Dichosos los que trabajan por la paz,nporque Dios los llamará hijos suyos. 10 “Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo,ńporque suyo es el reino de los cielos. 11 “Dichosos vosotros, cuando la gente os insulte y os maltrate, y cuando por causa mía digan contra vosotros toda clase de mentiras.o 12 ˇAlegraos, estad contentos, porque en el cielo tenéis preparada una gran recompensa!pAsí persiguieron también a los profetas que vivieron antes que vosotros.q

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 “Vosotros sois la sal de este mundo. Pero si la sal deja de ser salada, żcómo seguirá salando? Ya no sirve para nada, así que se la arroja a la calle y la gente la pisotea.r

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 “Vosotros sois la luz de este mundo.sUna ciudad situada en lo alto de un monte no puede ocultarse;

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 y una lámparatno se enciende para taparla con alguna vasija,usino que se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa.vw

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 Del mismo modo, procurad que vuestra luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que hacéis, alaben todos a vuestro Padre que está en el cielo.x

El verdadero sentido de la ley

17 “No penséis que yo he venido a poner fin a la ley de Moisés y a las enseńanzas de los profetas.yNo he venido a ponerles fin, sino a darles su verdadero sentido.z

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 Porque os aseguro que mientras existan el cielo y la tierra no se le quitará a la ley ni un punto ni una coma,ahasta que suceda lo que tenga que suceder.

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 Por eso, el que quebrantebuno de los mandamientos de la ley, aunque sea el más pequeńo, y no enseńe a la gente a obedecerlos, será considerado el más pequeńo en el reino de los cielos. Pero el que los obedezca y enseńe a otros a hacer lo mismo, será considerado grande en el reino de los cielos.

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 "Porque os digo que si no superáis a los maestros de la ley y a los fariseoscen hacer lo que es justo delante de Dios,dno entraréis en el reino de los cielos.

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 “Habéis oído que a vuestros antepasados se les dijo: ‘No mates,fpues el que mata será condenado.’

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Pero yo os digo que todo el que se enoje con su hermanogserá condenado; el que insulteha su hermano será juzgado por la Junta Suprema,iy el que injurie gravementeja su hermano se hará merecedor del fuego del infierno.kl

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 “Así que, si al llevar tu ofrenda al altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 deja tu ofrenda allí mismo delante del altar y ve primero a ponerte en paz con tu hermano. Entonces podrás volver al altar y presentar tu ofrenda.

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 “Si alguien quiere llevarte a juicio, procura ponerte de acuerdo con él mientras aún estés a tiempo, para que no te entregue al juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias y te meterán en la cárcel.

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo.mn

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 “Habéis oído que antes se dijo: ‘No cometas adulterio.’ń

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Pero yo os digo que cualquiera que mira con codicia a una mujer ya cometió adulterio con ella en su corazón. 29 “Por tanto, si tu ojo derecho te hace caer en pecado, sácalo y échalo lejos de ti; mejor es que pierdas una sola parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te hace caer en pecado, córtala y échala lejos de ti; mejor es que pierdas una sola parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.o

3. El divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)\fm p\fm*

31 “También se dijo: ‘Cualquiera que se separe de su esposa deberá darle un certificado de separación.’q

Jesús sana a un mudo

Reconocer o negar a Jesucristo

(Lc 12.8-9)

32 Pero yo os digo que todo aquel que se separa de su esposa, a no ser en caso de inmoralidad sexual,rla pone en peligro de cometer adulterio. Y el que se casa con una mujer separada también comete adulterio.

4. El juramento

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-45)

33 “También habéis oído que se dijo a los antepasados: ‘No dejes de cumplir lo que hayas ofrecido bajo juramento al Seńor.’s

Jesús, causa de división

(Lc 12.51-53; 14.26-27)

34 Pero yo os digo que no juréis por nada ni por nadie. No juréis por el cielo, porque es el trono de Dios;

Mucha mies y pocos obreros

35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies;tni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.u 36 Ni siquiera juréis por vuestra propia cabeza, porque no podéis hacer que os salga blanco o negro ni un solo cabello. 37 Si decís ‘Sí’, que sea sí; y si decís ‘No’, que sea no. Lo que se aparta de esto, es malo.vw

5. La venganza

(Lc 6.29-30)

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mc 8.11-13; Lc 11.29-32)

38 “Habéis oído que antes se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente.’x 39 Pero yo os digo: No resistáis a quien os haga algún dańo. Al contrario, si alguien te pega en la mejilla derecha, ofrécele también la otra.y

Recompensas

(Mc 9.41)

40 Si alguien te demanda y te quiere quitar la túnica, déjale también la capa.z 41 Y si alguien te obliga a llevar carga una milla, ve con él dos.a 42 Al que te pida algo, dáselo; y no le vuelvas la espalda a quien te pida prestado.b

6. El amor a los enemigos

(Lc 6.27-28, 32-36)

El regreso de un espíritu impuro

(Lc 11.24-26)

43 “También habéis oído que antes se dijo: ‘Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.’c 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen.d 45 Así seréis hijos de vuestro Padreeque está en el cielo, pues él hace que su sol salga sobre malos y buenos, y envía la lluvia sobre justos e injustos.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mc 3.31-35; Lc 8.19-21)

46 Porque si amáis solamente a quienes os aman, żqué recompensa tendréis? ˇHasta los que cobran impuestos para Romafse portan así! 47 Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, żqué hacéis de extraordinario? ˇHasta los paganos se portan así! 48 Vosotros, pues, sed perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto.g

III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 “No practiquéis vuestra religión delante de los demás solo para que os vean.bSi hacéis eso, no obtendréis ninguna recompensa de vuestro Padre que está en el cielo.

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 “Por tanto, cuando ayudes a los necesitados no lo publiques a los cuatro vientos, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente los elogie. Os aseguro que con eso ya tienen su recompensa.

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 Tú, por el contrario, cuando ayudes a los necesitados, no se lo cuentes ni siquiera a tu más íntimo amigo.c 4 Hazlo en secreto, y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu recompensa.

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 “Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pieden las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea.eOs aseguro que con eso ya tienen su recompensa. 6 Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora en secreto a tu Padre. Y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu recompensa.f

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 “Y al orar no repitas palabras inútilmente, como hacen los paganos,gque se imaginan que por su mucha palabrería Dios les hará más caso. 8 No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis aun antes de habérselo pedido.h

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Vosotros debéis orar así:i
‘Padre nuestrojque estás en el cielo,
santificado sea tu nombre.k
10 Venga tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra
así como se hace en el cielo.l
11 Danos hoy el pan que necesitamos.m
12 Perdónanos nuestras ofensasn
como también nosotros perdonamos
a quienes nos han ofendido.

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 Y no nos expongas a la tentación,ń
sino líbranos del maligno.’o

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 “Porque si vosotros perdonáis a los demás el mal que os hayan hecho, vuestro Padre que está en el cielo os perdonará también a vosotros;

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará el mal que vosotros hacéis.p

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 “Cuando ayunéis,qno pongáis el gesto compungido, como los hipócritas, que aparentan aflicción para que la gente vea que están ayunando. Os aseguro que con eso ya tienen su recompensa.

El verdadero sentido de la ley

17 Pero tú, cuando ayunes, lávate la cara y arréglate bien,

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 para que la gente no advierta que estás ayunando. Solamente lo sabrá tu Padre, que está a solas contigo, y él te dará tu recompensa.

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 “No acumuléis riquezas en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar.

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 Acumulad más bien vuestras riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye, ni las cosas se echan a perder, ni los ladrones entran a robar.s

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 Porque donde esté tu riqueza, allí estará también tu corazón.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 “Los ojos son como la lámpara del cuerpo. Si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo será luminoso;

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 pero si tus ojos son malos, todo tu cuerpo será oscuridad.tY si la luz que hay en ti resulta ser oscuridad, ˇqué negra no será la propia oscuridad!

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 “Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.u

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 “Por tanto, os digo: No estéis preocupados por lo que habéis de comer o beber para vivir, ni por la ropa con que habéis de cubrir vuestro cuerpo. żNo vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 Mirad las aves que vuelan por el cielo: ni siembran ni siegan ni almacenan en graneros la cosecha; sin embargo, vuestro Padre que está en el cielo les da de comer. Pues bien, żacaso no valéis vosotros más que las aves?v

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 Y de todos modos, por mucho que uno se preocupe, żcómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?w

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 “żY por qué estar preocupados por la ropa? Mirad cómo crecen los lirios del campo:xno trabajan ni hilan. 29 Sin embargo, os digo que ni aun el rey Salomón, con todo su lujo,yse vestía como uno de ellos. 30 Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mańana se quema en el horno, żno os vestirá con mayor razón a vosotros, gente falta de fe?

3. El divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)\fm p\fm*

31 No estéis, pues, preocupados y preguntándoos: ‘żQué vamos a comer?’ o ‘żQué vamos a beber?’ o ‘żCon qué nos vamos a vestir?’

Jesús sana a un mudo

Reconocer o negar a Jesucristo

(Lc 12.8-9)

32 Los que no conocen a Dios se preocupan por todas esas cosas, pero vosotros tenéis un Padre celestial que ya sabe que las necesitáis.

4. El juramento

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-45)

33 Por lo tanto, buscad primeramente el reino de los cielos y el hacer lo que es justo delante de Dios,zy todas esas cosas se os darán por ańadidura.a

Jesús, causa de división

(Lc 12.51-53; 14.26-27)

34 No estéis, pues, preocupados por el día de mańana, porque mańana ya habrá tiempo de preocuparse. A cada día le basta con sus propios problemas.

III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 “No juzguéis a nadie,apara que Dios no os juzgue a vosotros.b

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Pues Dios os juzgará de la misma manera que vosotros juzguéis a los demás; y con la misma medida con que midáis, Dios os medirá a vosotros.c

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 żPor qué miras la paja que tu hermano tiene en su ojo y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo?d 4 Y si tú tienes un tronco en el tuyo, żcómo podrás decirle a tu hermano: ‘Déjame sacarte la paja que tienes en el ojo’ˇ

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 ˇHipócrita!, sácate primero el tronco de tu propio ojo, y así podrás ver bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. 6 “No deis las cosas sagradas a los perros, no sea que se revuelvan contra vosotros y os hagan pedazos. Y no echéis vuestras perlas a los cerdos, para que no las pisoteen.e

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 “Pedid y Dios os dará,fbuscad y encontraréis, llamad a la puerta y se os abrirá. 8 Porque el que pide recibe, el que busca encuentragy al que llama se le abre.

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 “żAcaso alguno de vosotros sería capaz de darle a su hijo una piedra cuando le pide pan? 10 żO de darle una culebra cuando le pide un pescado? 11 Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ˇcuánto más vuestro Padre que está en el cielo las dará a quienes se las pidan!h 12 “Así pues, haced con los demás lo mismo que queréis que los demás hagan con vosotros.iEsto es lo que mandan la ley de Moisés y los escritos de los profetas.

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 “Entrad por la puerta estrecha. Porque la puerta y el camino que conducen a la perdición son anchos y espaciosos, y muchos entran por ellos;

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 pero la puerta y el camino que conducen a la vida son estrechos y difíciles, y pocos los encuentran.j

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 “ˇCuidado con los falsos profetas! Vienen a vosotros disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.k

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 Por sus frutos los conoceréis, pues no se recogen uvas de los espinos ni higos de los cardos.l

El verdadero sentido de la ley

17 Así, todo árbol bueno da buen fruto; pero el árbol malo da fruto malo.

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 El árbol bueno no puede dar mal fruto, ni el árbol malo dar fruto bueno.

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 Todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.m

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 De modo que por sus frutos los conoceréis.n

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 “No todos los que me dicen ‘Seńor, Seńor’ entrarán en el reino de los cielos, sino solo los que hacen la voluntad de mi Padre celestial.ń

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Aquel díaomuchos me dirán: ‘Seńor, Seńor, nosotros hablamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros.’

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Pero yo les contestaré: ‘Nunca os conocí.pˇApartaos de mí, malhechores!’q

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 “Todo el que oye mis palabras y hace caso a lo que digo es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía sus cimientos sobre la roca.

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 Pero todo el que oye mis palabras y no hace caso a lo que digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena.

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos, y la casa se derrumbó. ˇFue un completo desastre!”

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Cuando Jesús acabó de hablar,rla gente estaba admirada de cómo les enseńaba, 29 porque lo hacía con plena autoridad y no como sus maestros de la ley.s

III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Cuando Jesús bajó del monte, le seguía mucha gente.

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 En esto se le acercó un hombre enfermo de lepra, que se puso de rodillas delante de él y le dijo: –Seńor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 Jesús lo tocó con la mano, y dijo: –Quiero. ˇQueda limpio! Al momento, el leproso quedó limpio de su enfermedad.b 4 Jesús ańadió: –Mira, no se lo digas a nadie.cPero ve, preséntate al sacerdote y lleva la ofrenda ordenada por Moisés;dasí sabrán todos que ya estás limpio de tu enfermedad.

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Al entrar en Cafarnaún, un centurión romanofse le acercó para hacerle un ruego. 6 Le dijo: –Seńor, mi asistente está en casa enfermo, paralítico, sufriendo terribles dolores.

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Jesús le respondió: –Iré a sanarlo.g 8 –Seńor –le contestó el centurión–, yo no merezco que entres en mi casa. Basta que des la orden y mi asistente quedará sanado.

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Porque yo mismo estoy bajo órdenes superiores, y a la vez tengo soldados bajo mi mando. Cuando a uno de ellos le digo que vaya, va; cuando a otro le digo que venga, viene; y cuando ordeno a mi criado que haga algo, lo hace. 10 Al oir esto, Jesús se quedó admirado y dijo a los que le seguían: –Os aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe como este hombre. 11 Y os digo que muchos vendrán de oriente y de occidente,hy se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos;i 12 en cambio, los que deberían estar en el reino serán arrojados a la oscuridad de fuera. Allí llorarán y les rechinarán los dientes.j

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 Luego Jesús dijo al centurión: –Vete a tu casa y que se haga tal como has creído. En aquel mismo momento, el criado quedó sanado.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Jesús fue a casa de Pedro, donde encontró a la suegra de este en cama, con fiebre.

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 Le tocó Jesús la mano y la fiebre desapareció. Luego se levantó y se puso a atenderlos.

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 Al anochecer llevaron a Jesús muchas personas endemoniadas. Con una sola palabra expulsó a los espíritus malos, y también curó a todos los enfermos.

El verdadero sentido de la ley

17 Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el profeta Isaías: “Él tomó nuestras debilidades y cargó con nuestras enfermedades.”k

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 Jesús, viéndose rodeado por la multitud, ordenó pasar a la otra orilla del lago.l

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 Se le acercó entonces un maestro de la ley, que le dijo: –Maestro, deseo seguirte adondequiera que vayas.

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 Jesús le contestó: –Las zorrasmtienen cuevas, y las aves, nidos; pero el Hijo del hombrenno tiene donde recostar la cabeza.

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 Otro, que era uno de sus discípulos, le dijo: –Seńor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.ń

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Jesús le contestó: –Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.o

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Jesús subió a la barca, y sus discípulos le acompańaron.

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 De pronto se desató sobre el lago una tempestad tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido.

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 Sus discípulos fueron a despertarle, diciendo: –ˇSeńor, sálvanos! ˇNos estamos hundiendo!

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 Él les contestó: –żPor qué tanto miedo? ˇQué poca es vuestra fe! Dicho esto se levantó, dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente en calma.

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 Ellos, asombrados, se preguntaban: –żQuién es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen?p

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Cuando llegó Jesús a la otra orilla del lago,qa la tierra de Gadara,rsalieron dos endemoniadossde entre las tumbasty se acercaron a él. Eran tan feroces que nadie podía pasar por aquel camino. 29 Y se pusieron a gritar: –ˇNo te metas con nosotros, Jesús, Hijo de Dios! żHas venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?u 30 A cierta distancia estaba comiendo una gran piara de cerdos,

3. El divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)\fm p\fm*

31 y los demonios rogaron a Jesús: –Si nos expulsas, déjanos entrar en aquellos cerdos.v

Jesús sana a un mudo

Reconocer o negar a Jesucristo

(Lc 12.8-9)

32 –Id –les dijo Jesús. Los demonios salieron de los hombres y entraron en los cerdos, y al momento todos los cerdos echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y se ahogaron.

4. El juramento

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-45)

33 Los que cuidaban de los cerdos salieron huyendo, y al llegar al pueblo contaron lo sucedido, todo lo que había pasado con los endemoniados.

Jesús, causa de división

(Lc 12.51-53; 14.26-27)

34 Entonces salieron los del pueblo al encuentro de Jesús, y al verle le rogaron que se fuera de aquellos lugares.

III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Después de esto, Jesús subió a una barca, pasó al otro lado del lago y llegó a su propio pueblo.a

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Allí le llevaron un paralítico acostado en una camilla; y al ver Jesús la fe de aquella gente, dijo al enfermo: –Ánimo, hijo, tus pecados quedan perdonados.b

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 Algunos maestros de la ley pensaron: “Lo que este dice es una ofensa contra Dios.”c 4 Pero como Jesús sabía lo que estaban pensando, les preguntó: – żPor qué tenéis tan malos pensamientos?

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 żQué es más fácil, decir: ‘Tus pecados quedan perdonados’, o decir: ‘Levántate y anda’? 6 Pues voy a demostraros que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados. Entonces dijo al paralítico: –Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 El paralítico se levantó y se fue a su casa. 8 Al ver esto, la gente tuvo miedo y alabó a Dios por haber dado tal poder a los hombres.d

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Al salir Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo,eque estaba sentado en el lugar donde cobraba los impuestos para Roma. Jesús le dijo: –Sígueme. Mateo se levantó y le siguió. 10 Sucedió que Jesús estaba comiendo en la casa,fy muchos cobradores de impuestos,gy otra gente de mala fama,hllegaron y se sentaron también a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11 Al ver esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: –żCómo es que vuestro maestro come con los cobradores de impuestos y los pecadores? 12 Jesús los oyó y les dijo: –Los que gozan de buena salud no necesitan médico, sino los enfermos.

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 Id y aprended qué significan estas palabras de la Escritura: ‘Quiero que seáis compasivos, y no que me ofrezcáis sacrificios.’iPues yo no he venido a llamar a los justos,jsino a los pecadores.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Los seguidores de Juan el Bautistakse acercaron a Jesús y le preguntaron: –Nosotros y los fariseos ayunamoslcon frecuencia: żPor qué tus discípulos no ayunan?

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 Jesús les contestó: – żAcaso pueden estar tristes los invitados a una bodammientras el novio está con ellos? Pero llegará el momento en que se lleven al novio,ny entonces ayunarán.

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 “Nadie remienda un vestido viejo con un trozo de tela nueva, porque lo nuevo encoge y tira del vestido viejo, y el desgarrón se hace mayor.

El verdadero sentido de la ley

17 Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, y tanto el vino como los odres se pierden.ńPor eso hay que echar el vino nuevo en odres nuevos, para que se conserven ambas cosas.”o

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 Mientras Jesús les estaba hablando, llegó un jefe de los judíos,pse arrodilló ante él y le dijo: –Mi hija acaba de morir, pero si tú vienes y pones tu mano sobre ella,qvolverá a la vida.

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 Jesús se levantó, y acompańado de sus discípulos se fue con él.

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 Entonces una mujer que desde hacía doce ańos estaba enferma, con hemorragias,rse acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su capa.

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 Porque pensaba: “Con solo tocar su capa quedaré sana.”

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Pero Jesús, volviéndose, vio a la mujer y le dijo: –Ánimo, hija, por tu fe has quedado sanada. Y desde aquel momento quedó sana.

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Cuando Jesús llegó a casa del jefe de los judíos, y vio a los músicos que estaban preparados para el entierro y a la gente que lloraba a gritos,s

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 les dijo: –Salid de aquí. La muchacha no está muerta, sino dormida.tLa gente se burlaba de Jesús,

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 pero él los hizo salir; luego entró, tomó de la mano a la muchacha y ella se levantó.

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 Y por toda aquella región corrió la noticia de lo sucedido.

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 Al salir Jesús de allí, dos ciegos le siguieron, gritando: –ˇTen compasión de nosotros, Hijo de David!u

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Cuando entró en la casa, los ciegos se le acercaron. Él les preguntó: – żCreéis que puedo hacer esto? –Sí, Seńor –le contestaron. 29 Entonces Jesús les tocó los ojos y les dijo: –Hágase conforme a la fe que tenéis. 30 Y recobraron la vista. Jesús les advirtió severamente: –Procurad que nadie lo sepa.v

3. El divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)\fm p\fm*

31 Pero en cuanto salieron, contaron por toda aquella región lo que Jesús había hecho.

Jesús sana a un mudo

Reconocer o negar a Jesucristo

(Lc 12.8-9)

32 Mientras los ciegos salían, algunas personas trajeron a Jesús un mudo que estaba endemoniado.

4. El juramento

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-45)

33 Jesús expulsó al demonio, y en seguida el mudo comenzó a hablar.wLa gente, asombrada, decía: –ˇNunca se ha visto cosa igual en Israel!

Jesús, causa de división

(Lc 12.51-53; 14.26-27)

34 Pero los fariseos decían: –El propio jefe de los demonios es quien ha dado a este el poder de expulsarlos.x

Mucha mies y pocos obreros

35 Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseńando en las sinagogas de cada lugar. Anunciaba la buena noticia del reinoyy curaba toda clase de enfermedades y dolencias.z 36 Viendo a la gente, sentía compasión, porque estaban angustiados y desvalidos como ovejas que no tienen pastor.a 37 Dijo entonces a sus discípulos: –Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros son pocos.

5. La venganza

(Lc 6.29-30)

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mc 8.11-13; Lc 11.29-32)

38 Por eso, pedid al Dueńo de la mies que mande obreros a recogerla.b

III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus impurosby para curar toda clase de enfermedades y dolencias.

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Estos son los nombres de los doce apóstoles:cprimero Simón, llamado también Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo;

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo,del que cobraba impuestos para Roma; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo;e 4 Simón el cananeo,fy Judas Iscariote, el que traicionó a Jesús.

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones:h–No os dirijáis a las regiones de los paganos ni entréis en los pueblos de Samaria;i 6 id más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.j

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Id y anunciad que el reino de los cielos está cerca.k 8 Sanad a los enfermos, resucitad a los muertos, limpiad de su enfermedad a los leprosos y expulsad a los demonios. Gratis habéis recibido este poder: dadlo gratis.

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 “No llevéis oro ni plata ni cobre 10 ni provisiones para el camino. No llevéis ropa de repuesto ni sandalias ni bastón, pues el obrero tiene derecho a su sustento.l 11 “Cuando lleguéis a un pueblo o aldea, buscad a alguien digno de confianza y quedaos en su casa hasta que salgáis de allí. 12 Al entrar en la casa, saludad a los que viven en ella.

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 Si la gente de la casa lo merece, la pazmde vuestro saludo quedará en ella; si no lo merece, volverá a vosotros.n

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Y si no os reciben ni quieren escucharos, salid de la casa o del pueblo y sacudíos el polvo de los pies.ń

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 Os aseguro que en el día del juicio el castigo de ese pueblo será más duro que el de los habitantes de la región de Sodoma y Gomorra.o

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 “Ved que os envío como a ovejas en medio de lobos.pSed, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas.

El verdadero sentido de la ley

17 Tened cuidado, porque os entregarán a las autoridades,qos golpearán en las sinagogas

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 y hasta os conducirán ante gobernadores y reyes por causa mía; así podréis dar testimonio de mí ante ellos y ante los paganos.

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 Pero cuando os entreguen a las autoridades, no os preocupéis por lo que habéis de decir o por cómo decirlo, porque en aquel momento os dará Dios las palabras.

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 No seréis vosotros quienes habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.r

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 “Los hermanos entregarán a la muerte a sus hermanos, y los padres a sus hijos; y los hijos se levantarán contra sus padres, y los matarán.s

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Todo el mundo os odiará por causa mía, pero el que permanezca firme hasta el fin, será salvo.t

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Cuando os persigan en una ciudad huid a otra, pues os aseguro que el Hijo del hombre vendrá antes que hayáis recorrido todas las ciudades de Israel.

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 “Ningún discípulo es más que su maestro y ningún criado es más que su amo.u

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 El discípulo debe conformarse con llegar a ser como su maestro, y el criado, como su amo. Si al jefe de la casa llaman Beelzebú,vżcómo llamarán a los miembros de su familia?

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 “No tengáis, pues, miedo a la gente. Porque nada hay secreto que no llegue a descubrirse ni nada oculto que no llegue a conocerse.w

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz del día; lo que os digo en secreto, proclamadlo desde las azoteas de las casas.

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 No tengáis miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a aquel que puede destruir el cuerpo y el alma en el infierno.x 29 “żNo se venden dos pajarillosypor una pequeńa moneda?zSin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin que vuestro Padre lo permita. 30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de la cabeza los tenéis contados uno por uno.

3. El divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)\fm p\fm*

31 Así que no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.

Jesús sana a un mudo

Reconocer o negar a Jesucristo

(Lc 12.8-9)

32 “Si alguien se declara a favor mío delante de los hombres, también yo me declararé a favor suyo delante de mi Padre que está en el cielo;

4. El juramento

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-45)

33 pero al que me niegue delante de los hombres, también yo le negaré delante de mi Padre que está en el cielo.a

Jesús, causa de división

(Lc 12.51-53; 14.26-27)

34 “No penséis que yo he venido a traer paz al mundo: no he venido a traer paz, sino guerra.b

Mucha mies y pocos obreros

35 He venido a causar discordia: a poner al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra; 36 de modo que los enemigos de uno serán sus propios familiares.c 37 “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí;

5. La venganza

(Lc 6.29-30)

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mc 8.11-13; Lc 11.29-32)

38 y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.d 39 El que trate de salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vidaepor causa mía, la salvará.f

Recompensas

(Mc 9.41)

40 “El que os recibe a vosotros, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.g 41 El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá la recompensa que merece un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, recibirá la recompensa que merece un justo. 42 Y cualquiera que dé aunque solo sea un vaso de agua fresca al más humilde de mis discípuloshpor ser mi discípulo, os aseguro que no quedará sin recompensa.”i

III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Cuando Jesús terminó de dar instruccionesaa sus doce discípulos, se fue de allí a enseńar y anunciar el mensaje en los pueblos de aquella región.

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Juan, en la cárcel,boyó hablar de lo que Cristo estaba haciendo, y envió algunos de sus seguidoresc

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 a preguntarle si él era quien había de venirdo si debían esperar a otro. 4 Jesús les contestó: “Id y contadle a Juan lo que estáis viendo y oyendo:

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de su enfermedad, los sordos oyen,elos muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la buena noticia.f 6 ˇY dichoso aquel que no pierde su confianza en mí!”

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Cuando se fueron, Jesús comenzó a hablar a la gente acerca de Juan, diciendo: “żQué salisteis a ver al desierto? żUna cańa sacudida por el viento? 8 Y si no, żqué salisteis a ver? żUn hombre lujosamente vestido? Los que se visten lujosamente están en las casas de los reyes.

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 En fin, ża qué salisteis? żA ver a un profeta? Sí, verdaderamente, y a uno que es mucho más que profeta. 10 Juan es aquel de quien dice la Escritura:
‘Yo envío mi mensajero delante de ti
para que te prepare el camino.’g
11 Os aseguro que, entre todos los hombres, ninguno ha sido más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeńo en el reino de los cielos es más grande que él. 12 “Desde que vino Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se le hace violencia, y los violentos pretenden acabar con él.h

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 Todos los profetas y la ley de Moisés anunciaron el reino hasta que vino Juan.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Y, si queréis creerlo, Juan es el profeta Elías, que había de volver.i

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 Los que tienen oídos, oigan.

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 “żA qué compararé la gente de este tiempo? Es comparable a los nińos que se sientan a jugar en las plazas y gritan a sus compańeros:

El verdadero sentido de la ley

17 ‘Tocamos la flauta, y no bailasteis; cantamos canciones tristes, y no llorasteis.’j

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 Porque vino Juan, que ni come ni bebe,ky dicen que tiene un demonio.

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 Luego ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen que es glotón y bebedor, amigo de gente de mala fama y de los que cobran impuestos para Roma. Pero la sabiduría de Dios se demuestra por sus resultados.”l

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 Entonces comenzó Jesús a reprender a los pueblos donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque la gente no se había convertido a Dios. Decía Jesús:

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 “ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho entre vosotras, ya hace tiempo que su gente se habría convertido a Dios, cubierta de ropas ásperas y de ceniza.m

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Por eso os digo que, en el día del juicio, vuestro castigo será más duro que el de la gente de Tiro y Sidón.

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Y tú, Cafarnaún, żcrees que van a levantarte hasta el cielo? żHasta lo más hondo del abismonserás arrojada! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se han hecho en ti, esa ciudad habría permanecido hasta el día de hoy.

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 Por eso te digo que, en el día del juicio, tu castigo será más duro que el de los habitantes de la región de Sodoma.”ń

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 Por aquel tiempo, Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que ocultaste a los sabios y entendidos.o

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 Sí, Padre, porque así lo has querido."

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 “Mi Padre me ha entregado todas las cosas.pNadie conoce realmente al Hijo, sino el Padre; y nadie conoce realmente al Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo quiera darlo a conocer.q

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os haré descansar.r 29 Aceptad el yugo que os impongo, y aprended de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontraréis descanso. 30 Porque el yugo y la carga que yo os impongo son ligeros.”s

III. SERMÓN DEL MONTE (5–7)\fm a\fm*

La práctica de la piedad\fm a\fm*

No juzgar a otros

(Lc 6.37-38,41-42)

IV. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (8–9)\fm a\fm*

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

V. INSTRUCCIÓN PARA EL APOSTOLADO (10.1–11.1)\fm a\fm*

Jesús escoge a los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado\fm a\fm*

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Por aquel tiempo, Jesús caminaba un sábado entre los sembrados. Sus discípulos sintieron hambre y comenzaron a arrancar espigasby a comer los granos.

1. La limosna

VI. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (11.2–12.50)

Los enviados de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Los fariseos, al verlo, dijeron a Jesús: –Mira, tus discípulos hacen algo que no está permitido en sábado.

La dicha verdadera ("Bienaventuranzas")\fm c\fm*

(Lc 6.20-23)

3 Él les contestó: – żNo habéis leído lo que hizo David en una ocasión en que él y sus compańeros tuvieron hambre? 4 Entró en la casa de Dios y comió los panes consagrados, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compańeros, sino solamente a los sacerdotes.c

2. La oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al criado de un centurión romano\fm e\fm*

(Lc 7.1-10)

Jesús instruye y envía a los apóstoles\fm g\fm*

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 żO no habéis leído en la ley de Moisés que los sacerdotes en el templo no cometen pecado por trabajar los sábados?d 6 Pues os digo que aquí hay algo más importante que el templo.e

Pedir, buscar y llamar a la puerta

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Vosotros no habéis entendido qué significan estas palabras de la Escritura: ‘Quiero que seáis compasivos, y no que me ofrezcáis sacrificios.’fSi lo hubierais entendido, no condenaríais a quienes no han cometido falta alguna. 8 Pues bien, el Hijo del hombre tiene autoridad sobre el sábado.

Jesús llama a Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

Jesús sana en sábado a un enfermo

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Jesús siguió su camino y entró en la sinagoga del lugar, 10 donde había un hombre que tenía una mano tullida; y unos que andaban buscando pretextos para acusar a Jesús, le preguntaron: – żEstá permitido curar a un enfermo en sábado?g 11 Jesús les contestó: – żQuién de vosotros, si tiene una oveja y se le cae en sábado a un pozo, no va a sacarla?h 12 Pues żcuánto más vale un hombre que una oveja! Por lo tanto, sí está permitido hacer el bien en sábado.

Sal y luz del mundo

(Mc 9.50; Lc 14.34-35)

La puerta estrecha

(Lc 13.24)

13 Entonces dijo a aquel hombre: –Extiende la mano. El hombre la extendió, y le quedó tan sana como la otra.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-31; Lc 4.38-39)

La cuestión del ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Sin embargo, los fariseos, al salir, comenzaron a hacer planes para matar a Jesús.

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-44)

Cumplimiento de la Escritura

15 Jesús, al saberlo, se marchó de allí; mucha gente le seguía, y él sanaba a todos los enfermos,

3. El ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

(Mc 1.32-34; Lc 4.40-41)

Persecuciones

16 pero les ordenaba que no hablaran de él públicamente.i

El verdadero sentido de la ley

17 Esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el profeta Isaías:

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 “Este es mi siervo, a quien he escogido;
mi amado, en quien me deleito.
Pondré sobre él mi Espíritu
y proclamará justicia a las naciones.

Riquezas en el cielo\fm r\fm*

(Lc 12.33-34)

19 No disputará ni gritará;
nadie oirá su voz en las calles.

Una justicia superior

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Lc 10.13-15)

20 No romperá la cańa quebrada
ni apagará el pábilo que humea,
hasta que haga triunfar la justicia.

1. El homicidio\fm e\fm*

(Lc 12.57-59)

De la entrada en el reino de los cielos

(Lc 13.25-27)

21 Y las naciones pondrán en él su esperanza.”j

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.34-36)

Acusación contra Jesús

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Llevaron a Jesús un hombre endemoniado, que estaba ciego y mudo, y Jesús le devolvió la vista y el habla.k

La tempestad apaciguada

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Todos se preguntaban asombrados: – żSerá este el Hijo de David?l

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Parábola de los dos cimientos

(Mc 1.22; Lc 6.46-49)

24 Al oirlo, los fariseos dijeron: –Beelzebú, el jefe de los demonios, es quien ha dado a este hombre el poder de expulsarlos.m

Dios cuida de sus hijos

(Lc 12.22-31)

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Lc 10.21-22)

25 Jesús, que sabía lo que estaban pensando, les dijo: “Toda nación dividida en bandos enemigos se destruye a sí misma, y una ciudad o una casa dividida en bandos no puede mantenerse.

A quién se debe tener miedo

(Lc 12.2-7)

26 Por lo tanto, si Satanás expulsa a Satanás, contra sí mismo se ha dividido. żCómo, pues, mantendrá su poder?

2. El adulterio

Jesús sana a dos ciegos

27 Vosotros decís que yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú; pero si es así, żquién da a vuestros seguidores el poder para expulsarlos?nPor eso, ellos mismos demuestran que estáis equivocados.

Los endemoniados de Gadara

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Pero si yo expulso a los demonios por el poder del Espíritu de Dios, es que el reino de Dios ya ha llegado a vosotros. 29 “żCómo podrá entrar alguien en la casa de un hombre fuerte y robarle sus bienes, si antes no lo ata? Solamente así podrá robárselos.ń 30 “El que no está conmigo, está contra mí;oy el que conmigo no recoge, desparrama.

3. El divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)\fm p\fm*

31 “Por eso os digo que Dios perdonará a los hombres todos los pecados y todo lo malo que digan, pero no les perdonará que con sus palabras ofendan al Espíritu Santo.

Jesús sana a un mudo

Reconocer o negar a Jesucristo

(Lc 12.8-9)

32 Dios perdonará incluso a aquel que diga algo contra el Hijo del hombre; pero a quien hable contra el Espíritu Santo no le perdonará ni en este mundo ni en el venidero.p

4. El juramento

El árbol se conoce por su fruto

(Lc 6.43-45)

33 “O dais por bueno el árbol y por bueno el fruto, o dais por malo el árbol y por malo el fruto, pues por el fruto se conoce el árbol.q

Jesús, causa de división

(Lc 12.51-53; 14.26-27)

34 ˇRaza de víboras!,rżcómo podéis decir cosas buenas, si sois malos? ˇDe lo que rebosa el corazón, habla la boca!s

Mucha mies y pocos obreros

35 El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en él, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en él. 36 Y yo os digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que hayan pronunciado. 37 Pues por tus palabras serás juzgado, y por tus palabras serás declarado inocente o culpable.”

5. La venganza

(Lc 6.29-30)

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mc 8.11-13; Lc 11.29-32)

38 Algunos de los fariseos y maestros de la ley dijeron entonces a Jesús: –Maestro, queremos verte hacer alguna seńal milagrosa.t 39 Jesús les contestó: –Esta gente malvada e infielupide una seńal milagrosa, pero no se le dará más seńal que la del profeta Jonás.

Recompensas

(Mc 9.41)

40 Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez,vasí también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra. 41 Los habitantes de Nínive se levantarán en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenarán; porque los de Nínive se convirtieron a Dios cuando oyeron el mensaje de Jonás,wy lo que hay aquíxes más que Jonás. 42 También en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, la reina del Sur se levantará y la condenará; porque ella vino de lo más lejano de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón,yy lo que hay aquí es más que Salomón.

6. El amor a los enemigos

(Lc 6.27-28, 32-36)

El regreso de un espíritu impuro

(Lc 11.24-26)

43 “Cuando un espíritu impuro sale de un hombre, anda por lugares desiertoszen busca de descanso; y, si no lo encuentra, 44 piensa: ‘Me volveré a mi casa, de donde salí.’ Al llegar, encuentra la casa desocupada, barrida y arreglada. 45 Entonces va y reúne otros siete espíritus peores que él, y todos juntos se meten a vivir en aquel hombre, que al final queda peor que al principio.aEso mismo le va a suceder a esta gente malvada.”

La madre y los hermanos de Jesús

(Mc 3.31-35; Lc 8.19-21)

46 Todavía estaba Jesús hablando a la gente, cuando acudieron su madre y sus hermanos,bque querían hablar con él. Como se quedaron fuera, 47 alguien avisó a Jesús: –Tu madre y tus hermanos están ahí fuera, y quieren hablar contigo.c 48 Pero él contestó al que le llevó el aviso: – żQuién es mi madre y quiénes son mis hermanos? 49 Y seńalando a sus discípulos, ańadió: –Estos son mi madre y mis hermanos. 50 Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.d