Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

XI. SERMÓN SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS (24–25)

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mc 13.1-2; Lc 21.5-6)\fm a\fm*

Parábola de las diez muchachas

XII. PASIÓN Y MUERTE (26–27)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús, entregado a Pilato

(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)

XIII. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (28)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Jesús se puso a hablarles otra vez por medio de parábolas. Les dijo: 2 “El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo un banquete para la boda de su hijo.

Seńales antes del fin

(Mc 13.3-23; Lc 17.22-24; 21.7-24)

Suicidio de Judas

3 Envió a sus criados a llamar a los invitados, pero estos no quisieron acudir. 4 Volvió a enviar más criados, encargándoles: ‘Decid a los invitados que ya tengo preparado el banquete. He hecho matar mis novillos y reses cebadas, y todo está preparado: que vengan a la boda.’ 5 Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a sus tierras, otro a sus negocios

Una mujer derrama perfume sobre Jesús\fm e\fm*

(Mc 14.3-9; Jn 12.1-8)

6 y otros echaron mano a los criados del rey y los maltrataron hasta matarlos. 7 Entonces el rey, lleno de ira, ordenó a sus soldados que mataran a aquellos asesinos y quemaran su pueblo.

Jesús se aparece a las mujeres

8 Luego dijo a sus criados: ‘Todo está preparado para la boda, pero aquellos invitados no merecían venir. 9 Id, pues, por las calles principales, e invitad a la boda a cuantos encontréis.’ 10 Los criados salieron a las calles y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos,ay así la sala del banquete se llenó de convidados.

Jesús ante Pilato

(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)

Los soldados sobornados

11 “Cuando el rey entró a ver a los convidados, se fijó en uno que no iba vestido para la boda. 12 Le dijo: ‘Amigo, żcómo has entrado aquí, si no vienes vestido para la boda?’ Pero el otro se quedó callado. 13 Entonces el rey dijo a los que atendían las mesas: ‘Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes.’b

Parábola del dinero

(Lc 19.11-27)

La traición de Judas Iscariote

(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)

14 Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos.”c

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

Jesús, sentenciado a muerte

(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

15 Después de esto, los fariseos se pusieron de acuerdo para sorprender a Jesús en alguna palabra y acusarle.

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

16 Así que enviaron a algunos de los partidarios de ellos, junto con otros del partido de Herodes,da decirle: –Maestro, sabemos que tú siempre dices la verdad, que enseńas de veras a vivir como Dios manda y que no te dejas llevar por lo que dice la gente, porque no juzgas a los hombres por su apariencia.

La Cena del Seńor

(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

17 Danos, pues, tu opinión: żestamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?e 18 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo: –Hipócritas, żpor qué me tendéis trampas? 19 Enseńadme la moneda con que se paga el impuesto. Le trajeron un denario,f 20 y Jesús les preguntó: – żDe quién es esta imagen y el nombre aquí escrito? 21 Le contestaron: –Del césar. Jesús les dijo entonces: –Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.g 22 Al oir esto se quedaron admirados; y dejándole, se fueron.

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Aquel mismo día acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan la resurrección de los muertos,hy por eso le plantearon este caso: 24 –Maestro, Moisés dijo que si uno muere sin dejar hijos, su hermano deberá tomar por esposa a la viuda para dar hijos al hermano que murió.i 25 Pues bien, había una vez entre nosotros siete hermanos. El primero se casó, pero murió sin haber tenido hijos, así que su segundo hermano se casó con la viuda. 26 Lo mismo le pasó al segundo, y también al tercero, y así hasta el séptimo. 27 Después de todos ellos murió también la mujer. 28 Ahora pues, en la resurrección, żcuál de los siete hermanos la tendrá por esposa, si todos estuvieron casados con ella?

El regreso del Hijo del hombre

(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)

29 Jesús les contestó: –Os equivocáis porque no conocéis las Escrituras ni el poder de Dios.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

30 Cuando los muertos resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como los ángeles que están en el cielo.

El juicio sobre las naciones

31 Y en cuanto a que los muertos resucitan, żno habéis leído que Dios mismo dijo:

Crucifixión de Jesús\fm p\fm*

(Mc 15.21-32; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

32 ‘Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob’? ˇY Dios no es Dios de muertos, sino de vivos!j 33 Al oir esto, la gente se quedó admirada de las enseńanzas de Jesús.

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Los fariseos se reunieron al saber que Jesús había hecho callar a los saduceos. 35 Uno de aquellos, maestro de la ley,kpara tenderle una trampa le preguntó:

Jesús ora en Getsemaní

(Mc 14.32-42; Lc 22.39-46)

36 –Maestro, żcuál es el mandamiento más importante de la ley?l

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 Jesús le dijo: –‘Ama al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.’m 38 Este es el más importante y el primero de los mandamientos. 39 Y el segundo es parecido a este: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo.’n 40 De estos dos mandamientos pende toda la ley de Moisés y las enseńanzas de los profetas.ńo

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 Estando todavía reunidos los fariseos, Jesús les preguntó: 42 –żQué pensáis del Mesías? żDe quién desciende? –De Davidp–le contestaron. 43 Entonces les dijo Jesús: – żPues cómo es que David, inspirado por el Espíritu, le llama Seńor? Porque David dijo:
44 ‘El Seńor dijo a mi Seńor:
Siéntate a mi derecha
hasta que yo ponga a tus enemigos
debajo de tus pies.’q

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Lc 12.41-48)

Muerte de Jesús

(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)

45 żCómo puede el Mesías descender de David, si David mismo le llama Seńor?r 46 Nadie pudo responderle ni una palabra, y desde aquel día ninguno se atrevió a hacerle más preguntas.

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

XI. SERMÓN SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS (24–25)

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mc 13.1-2; Lc 21.5-6)\fm a\fm*

Parábola de las diez muchachas

XII. PASIÓN Y MUERTE (26–27)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús, entregado a Pilato

(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)

XIII. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (28)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Después de esto, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: 2 “Los maestros de la ley y los fariseos son los encargados de interpretar la ley de Moisés.a

Seńales antes del fin

(Mc 13.3-23; Lc 17.22-24; 21.7-24)

Suicidio de Judas

3 Por lo tanto, obedecedlos y haced todo lo que os digan. Pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra. 4 Atan cargas pesadas, imposibles de soportar, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo. 5 Todo lo hacen para que la gente los vea.bLes gusta llevar sobre la frente y en los brazos cajitas con textos de las Escrituras,cy vestir ropas con grandes borlas.d

Una mujer derrama perfume sobre Jesús\fm e\fm*

(Mc 14.3-9; Jn 12.1-8)

6 Desean los mejores puestos en los banquetes, los asientos de honor en las sinagogas,e 7 ser saludados con todo respeto en la calle y que la gente los llame maestros.f

Jesús se aparece a las mujeres

8 “Pero vosotros no os hagáis llamar maestros por la gente, porque todos sois hermanos y uno solo es vuestro Maestro.g 9 Y no llaméis padre a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el que está en el cielo.h 10 Ni os hagáis llamar jefes, porque vuestro único Jefe es Cristo.

Jesús ante Pilato

(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)

Los soldados sobornados

11 El más grande entre vosotros debe servir a los demás.i 12 Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.j 13 “ˇAy de vosotros,kmaestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que cerráis a todos la puerta del reino de los cielos. Ni vosotros entráis ni dejáis entrar a los que quisieran hacerlo. [

Parábola del dinero

(Lc 19.11-27)

La traición de Judas Iscariote

(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)

14 ] l

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

Jesús, sentenciado a muerte

(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

15 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que recorréis tierra y mar para ganar un adepto,my cuando lo habéis ganado hacéis de él una persona dos veces más merecedora del infierno que vosotros mismos.

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

16 “ˇAy de vosotros, guías ciegos!,nque decís: ‘El que hace una promesa jurando por el templo no se compromete a nada; el que queda comprometido es el que jura por el oro del templo.’

La Cena del Seńor

(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

17 ˇEstúpidos y ciegos! żQué es más importante, el oro o el templo por el que el oro queda consagrado?ń 18 También decís: ‘El que hace una promesa jurando por el altar no se compromete a nada; el que queda comprometido es el que jura por la ofrenda que está sobre el altar.’ 19 ˇCiegos! żQué es más importante, la ofrenda o el altar por el que la ofrenda queda consagrada? 20 El que jura por el altar, no solo jura por el altar sino también por todo lo que hay encima de él; 21 y el que jura por el templo, no solo jura por el templo sino también por Dios, que vive allí. 22 Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Diosoy por Dios mismo, que se sienta en él.p

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que separáis para Dios la décima parte de la menta, del anís y del comino, pero no hacéis caso de las enseńanzas más importantes de la ley, como son la justicia, la misericordia y la fidelidad.qEsto es lo que se debe hacer, sin dejar de hacer lo otro.r 24 ˇGuías ciegos, que coláis el mosquito y tragáis el camello!s 25 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que limpiáis por fuera el vaso y el plato,tpero por dentro estáis llenos de lo que habéis obtenido con el robo y la avaricia. 26 Fariseo ciego, ˇlimpia primero el vasoupor dentro, y así quedará limpio también por fuera! 27 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que sois como sepulcros blanqueados,vhermosos por fuera pero llenos por dentro de huesos de muerto y toda clase de impurezas. 28 Así sois vosotros: por fuera, ante la gente, parecéis buenos, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y maldad.

El regreso del Hijo del hombre

(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)

29 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que construís los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos funerarios de los hombres justos,w

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

30 y luego decís: ‘Si hubiéramos vivido en los tiempos de nuestros antepasados, no los habríamos ayudado a matar a los profetas.’

El juicio sobre las naciones

31 Con esto, vosotros mismos os reconocéis descendientesxde aquellos que mataron a los profetas.

Crucifixión de Jesús\fm p\fm*

(Mc 15.21-32; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

32 ˇAcabad de hacer, pues, lo que vuestros antepasados comenzaron! 33 “ˇSerpientes, raza de víboras!, żcómo vais a escapar al castigo del infierno?y

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Mirad, yo os voy a enviar profetas, sabios y maestros: a unos mataréis y crucificaréis, y a otros golpearéis en las sinagogas y perseguiréis de ciudad en ciudad. 35 Pues bien, así caerá sobre vosotros el castigo por la muerte de todos los inocentes que han sido asesinados en el mundo, desde Abel el justo hasta Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el santuario y el altar.z

Jesús ora en Getsemaní

(Mc 14.32-42; Lc 22.39-46)

36 Os aseguro que el castigo por todo ello caerá sobre la gente de hoy.

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 “ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetasay apedreas a los mensajeros que Dios te envía! ˇCuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas,bpero no quisisteis! 38 Pues mirad, vuestro hogar va a quedar desierto.c 39 Y os digo que ya no volveréis a verme hasta que digáis: 'ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!'”d

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

XI. SERMÓN SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS (24–25)

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mc 13.1-2; Lc 21.5-6)\fm a\fm*

Parábola de las diez muchachas

XII. PASIÓN Y MUERTE (26–27)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús, entregado a Pilato

(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)

XIII. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (28)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Jesús salió del templo y, cuando ya se iba, sus discípulos se acercaron a él para seńalarle los edificios del templo. 2 Jesús les dijo: – żVeis todo esto? Pues os aseguro que aquí no va a quedar piedra sobre piedra. ˇTodo será destruido!b

Seńales antes del fin

(Mc 13.3-23; Lc 17.22-24; 21.7-24)

Suicidio de Judas

3 Luego se fueron al monte de los Olivos.cJesús se sentó,dy los discípulos se le acercaron para preguntarle aparte: –Dinos, żcuándo han de ocurrir esas cosas? żCuál será la seńal de tu venida y del fin del mundo? 4 Jesús les contestó: –Tened cuidado, que nadie os engańe. 5 Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí. Dirán: ‘Yo soy el Mesías’, y engańarán a mucha gente.e

Una mujer derrama perfume sobre Jesús\fm e\fm*

(Mc 14.3-9; Jn 12.1-8)

6 Oiréis de guerras y rumores de guerras, pero no os asustéis, pues aunque todo esto ha de llegar, aún no será el fin. 7 Porque una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro, y habrá hambres y terremotos en muchos lugares.f

Jesús se aparece a las mujeres

8 Sin embargo, todo eso apenas será el comienzo de los sufrimientos.g 9 “Os entregarán para ser maltratados, y os matarán, y todo el mundo os odiará por causa mía.h 10 Entonces muchos perderán su fe,iy se odiarán y traicionarán unos a otros.

Jesús ante Pilato

(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)

Los soldados sobornados

11 Aparecerán muchos falsos profetas, que engańarán a mucha gente. 12 Aumentará tanto la maldad, que el amor se enfriará en la mayoría. 13 Pero el que permanezca firme hasta el fin, se salvará.j

Parábola del dinero

(Lc 19.11-27)

La traición de Judas Iscariote

(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)

14 Esta buena noticia del reinokse anunciará en todo el mundo, para que todas las naciones la conozcan. Entonces vendrá el fin.l

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

Jesús, sentenciado a muerte

(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

15 “El profeta Daniel escribió acerca del horrible sacrilegio.mCuando lo veáis en el lugar santo (el que lee, entienda),n

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

16 los que estén en Judea, que huyan a las montańas;

La Cena del Seńor

(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

17 el que esté en la azoteańde su casa, que no baje a sacar nada; 18 y el que esté en el campo, que no regrese ni siquiera a recoger su ropa.o 19 ˇPobres de las mujeres que en aquellos días estén embarazadas o tengan nińos de pecho! 20 Pedid a Dios que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado,p 21 porque habrá entonces un sufrimiento tan grande como nunca lo ha habido desde el principio del mundoqni lo habrá después. 22 Y si Dios no acortara aquel tiempo, nadie se salvaría. Pero lo acortará por amor a los que ha escogido.

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 “Si alguno os dice entonces: ‘Mirad, aquí está el Mesías’ o ‘Mirad, allí está’, no lo creáis. 24 Porque vendrán falsos mesías y falsos profetas, y harán grandes seńales y milagros para engańar, a ser posible, incluso a los que Dios mismo ha escogido. 25 Os lo he advertido de antemano. 26 Por eso, si os dicen: ‘Mirad, allí está, en el desierto’, no vayáis; y si os dicen: ‘Mirad, aquí está, escondido en casa’, no lo creáis. 27 Porque como el relámpago que brilla de oriente a occidente, así será la venida del Hijo del hombre.r 28 ˇDonde está el cadáver, allí se juntarán los buitres!s

El regreso del Hijo del hombre

(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)

29 “Tan pronto como hayan pasado aquellos días de sufrimiento, el sol se oscurecerá, la luna dejará de dar su luz, las estrellas caerán del cielo y las fuerzas celestiales se tambalearán.t

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

30 Entonces se verá en el cielo la seńal del Hijo del hombre, y todos los pueblos del mundo llorarán de terror viendo venir en las nubes del cieloual Hijo del hombre con gran poder y gloria.

El juicio sobre las naciones

31 Y él enviará a sus ángeles para que, con un fuerte toque de trompeta, reúnan a sus escogidos desde los cuatro puntos cardinales, desde un extremo del cielo al otro.v

Crucifixión de Jesús\fm p\fm*

(Mc 15.21-32; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

32 “Aprended esta enseńanza de la higuera: cuando sus ramas se ponen tiernas y empiezan a brotar sus hojas, conocéis que el verano está cerca.w 33 De la misma manera, cuando veáis todo eso sabed que el Hijo del hombre ya está a la puerta.x

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Os aseguro que todo ello sucederá antes que haya muerto la gente de este tiempo. 35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Jesús ora en Getsemaní

(Mc 14.32-42; Lc 22.39-46)

36 “En cuanto al día y la hora, nadie sabe nada, ni aun los ángeles del cielo, ni el Hijo. Solamente lo sabe el Padre.y

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 “Como sucedió en tiempos de Noé,zsucederá también en la venida del Hijo del hombre. 38 Antes del diluvio, y hasta el día en que Noé entró en el arca, la gente comía, bebía y se casaba. 39 Pero cuando menos lo esperaban, vino el diluvio y se los llevó a todos. Así será también en la venida del Hijo del hombre. 40 En aquel momento estarán dos hombres en el campo: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 Dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a la otra la dejarán. 42 "Permaneced despiertos, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Seńor. 43 Entended que si el dueńo de una casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, permanecería despierto y no dejaría que nadie entrara en su casa a robar.a 44 Así también, vosotros estad preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperéis.b

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Lc 12.41-48)

Muerte de Jesús

(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)

45 “żQuién es el criado fiel y atento, puesto por el amo al frente de la casa para dar a la servidumbre la comida a sus horas? 46 ˇDichoso el criado a quien su amo, al llegar, encuentra cumpliendo con su deber!

Jesús es arrestado

(Mr 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

47 Os aseguro que el amo le pondrá al cargo de todos sus bienes. 48 Pero si ese criado es un malvado, y pensando que su amo va a tardar 49 comienza a maltratar a los demás criados, y se junta con borrachos a comer y beber, 50 el día que menos lo espere y a una hora que no sabe llegará su amo 51 y le castigará:cle condenará a correr la misma suerte que los hipócritas. Entonces llorará y le rechinarán los dientes.d

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

XI. SERMÓN SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS (24–25)

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mc 13.1-2; Lc 21.5-6)\fm a\fm*

Parábola de las diez muchachas

XII. PASIÓN Y MUERTE (26–27)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús, entregado a Pilato

(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)

XIII. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (28)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 “El reino de los cielos podrá entonces compararse a diez muchachas que, en una boda, tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio.a 2 Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras.

Seńales antes del fin

(Mc 13.3-23; Lc 17.22-24; 21.7-24)

Suicidio de Judas

3 Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no tomaron aceite de repuesto; 4 en cambio, las previsoras llevaron frascos de aceite además de las lámparas. 5 Como el novio tardaba en llegar, les entró sueńo a todas y se durmieron.

Una mujer derrama perfume sobre Jesús\fm e\fm*

(Mc 14.3-9; Jn 12.1-8)

6 Cerca de medianoche se oyó gritar: ‘ˇYa viene el novio! ˇSalid a recibirle!’ 7 Entonces todas las muchachas se levantaron y comenzaron a preparar sus lámparas,

Jesús se aparece a las mujeres

8 y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dadnos un poco de vuestro aceite, porque nuestras lámparas van a apagarse.’ 9 Pero las muchachas previsoras contestaron: ‘No, porque entonces no alcanzará para nosotras ni para vosotras. Más vale que vayáis a donde lo venden y compréis para vosotras mismas.’ 10 Pero mientras las cinco muchachas iban a comprar el aceite, llegó el novio; y las que habían sido previsoras entraron con él a la fiesta de la boda,by se cerró la puerta.

Jesús ante Pilato

(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)

Los soldados sobornados

11 Llegaron después las otras muchachas, diciendo: ‘ˇSeńor, seńor, ábrenos!’ 12 Pero él les contestó: ‘Os aseguro que no sé quiénes sois.’c 13 “Permaneced despiertos –ańadió Jesús–, porque no sabéis el día ni la hora.d

Parábola del dinero

(Lc 19.11-27)

La traición de Judas Iscariote

(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)

14 “El reino de los cielos es como un hombre que, a punto de viajar a otro país, llamó a sus criadosey los dejó al cargo de sus negocios.

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

Jesús, sentenciado a muerte

(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

15 A uno le entregó cinco mil monedas,fa otro dos mil y a otro mil: a cada cual conforme a su capacidad. Luego emprendió el viaje.

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

16 El criado que recibió las cinco mil monedas negoció con el dinero y ganó otras cinco mil.

La Cena del Seńor

(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

17 Del mismo modo, el que recibió dos mil ganó otras dos mil. 18 Pero el que recibió mil, fue y escondió el dinero de su seńor en un hoyo que cavó en la tierra. 19 "Al cabo de mucho tiempo regresó el seńor de aquellos criados y se puso a hacer cuentas con ellos. 20 Llegó primero el que había recibido las cinco mil monedas, y entregando a su seńor otras cinco mil le dijo: ‘Seńor, tú me entregaste cinco mil, y aquí tienes otras cinco mil que he ganado.’ 21 El seńor le dijo: ‘Muy bien, eres un criado bueno y fiel. Y como has sido fiel en lo poco, yo te pondré al cargo de mucho más.gEntra y alégrate conmigo.’ 22 Después llegó el criado que había recibido las dos mil monedas, y dijo: ‘Seńor, tú me entregaste dos mil, y aquí tienes otras dos mil que he ganado.’

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 El seńor le dijo: ‘Muy bien, eres un criado bueno y fiel. Y como has sido fiel en lo poco, yo te pondré al cargo de mucho más. Entra y alégrate conmigo.’ 24 “Por último llegó el criado que había recibido mil monedas y dijo a su amo: ‘Seńor, yo sabía que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. 25 Por eso tuve miedo; así que fui y escondí tu dinero en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.’ 26 El amo le contestó: ‘Tú eres un criado malo y holgazán. Puesto que sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí, 27 debías haber llevado mi dinero al banco, y yo, a mi regreso, lo habría recibido junto con los intereses.’ 28 Y dijo a los que allí estaban: ‘Quitadle a este las mil monedas y dádselas al que tiene diez mil.

El regreso del Hijo del hombre

(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)

29 Porque al que tiene, se le dará más y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo que tiene se le quitará.h

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

30 Y a este criado inútil arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes.’i

El juicio sobre las naciones

31 “Cuando venga el Hijo del hombre rodeado de esplendor y de todos los ángeles,jse sentará en su trono glorioso.k

Crucifixión de Jesús\fm p\fm*

(Mc 15.21-32; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

32 Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros como el pastor separa las ovejas de las cabras. 33 Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.l

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Y dirá el Rey a los de su derecha: ‘Venid vosotros, los que mi Padre ha bendecido: recibid el reino que se os ha preparado desde la creación del mundo. 35 Porque tuve hambre y me disteis de comer,mtuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis,

Jesús ora en Getsemaní

(Mc 14.32-42; Lc 22.39-46)

36 anduve sin ropa y me vestisteis, caí enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme.’

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 Entonces los justos preguntarán: ‘Seńor, żcuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? 38 żO cuándo te vimos forastero y te recibimos, o falto de ropa y te vestimos? 39 żO cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’ 40 El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicisteis.’n

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 “Luego dirá el Rey a los de su izquierda: ‘Apartaos de mí, malditos: id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.ń 42 Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43 fui forastero y no me recibisteis, anduve sin ropa y no me vestisteis, caí enfermo y estuve en la cárcel, y no me visitasteis.’ 44 Entonces ellos preguntarán: ‘Seńor, żcuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o falto de ropa, o enfermo o en la cárcel, y no te ayudamos?’

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Lc 12.41-48)

Muerte de Jesús

(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)

45 El Rey les contestará: ‘Os aseguro que todo lo que no hicisteis por una de estas personas más humildes, tampoco por mí lo hicisteis.’o 46 Estos irán al castigo eterno, y los justos, a la vida eterna.”p

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

XI. SERMÓN SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS (24–25)

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mc 13.1-2; Lc 21.5-6)\fm a\fm*

Parábola de las diez muchachas

XII. PASIÓN Y MUERTE (26–27)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús, entregado a Pilato

(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)

XIII. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (28)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Cuando acabó todas estas enseńanzas,aJesús dijo a sus discípulos: 2 –Como sabéis, dentro de dos días es la fiesta de la Pascua,by el Hijo del hombre será entregado para que lo crucifiquen.

Seńales antes del fin

(Mc 13.3-23; Lc 17.22-24; 21.7-24)

Suicidio de Judas

3 Por aquel entonces, los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos se reunieron en el palacio de Caifás, el sumo sacerdote,c 4 e hicieron planes para apresar a Jesús mediante algún engańo y matarlo. 5 Pero decían: –No lo hagamos durante la fiesta, para que la gente no se alborote.d

Una mujer derrama perfume sobre Jesús\fm e\fm*

(Mc 14.3-9; Jn 12.1-8)

6 Estaba Jesús en Betania, en casa de Simón, al que llamaban el leproso,f 7 y se le acercó una mujer que llevaba un frasco de alabastroglleno de un perfume muy caro. Mientras Jesús estaba sentado a la mesa, ella le derramó el perfume sobre la cabeza.

Jesús se aparece a las mujeres

8 Al ver esto, los discípulos se enojaron y comenzaron a decir: – żPara qué este derroche? 9 Podía haberse vendido el perfume por mucho dinero, para ayudar a los pobres. 10 Jesús, que se dio cuenta, les dijo: – żPor qué molestáis a esta mujer? Lo que ha hecho conmigo es bueno,

Jesús ante Pilato

(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)

Los soldados sobornados

11 porque a los pobres los tendréis siempre con vosotros,hpero a mí no siempre me tendréis. 12 Esta mujer, al derramar el perfume sobre mi cuerpo, me estaba preparando para mi entierro.i 13 Os aseguro que dondequiera que se anuncie esta buena noticia se hablará también de lo que ha hecho esta mujer, y así será recordada.

Parábola del dinero

(Lc 19.11-27)

La traición de Judas Iscariote

(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)

14 Uno de los doce discípulos, el llamado Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

Jesús, sentenciado a muerte

(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

15 y les preguntó: – żCuánto me daréis, si os entrego a Jesús? Ellos seńalaron el precio: treinta monedas de plata.j

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

16 A partir de entonces, Judas empezó a buscar una ocasión oportuna para entregarles a Jesús.

La Cena del Seńor

(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

17 El primer día de la fiesta en que se comía el pan sin levadura, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: – żDónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?k 18 Él les contestó: –Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: ‘El Maestro dice: Mi hora está cerca, y voy a tu casa a celebrar la Pascua con mis discípulos.’l 19 Los discípulos hicieron como Jesús les había mandado y prepararon la cena de Pascua.m 20 Al llegar la noche, Jesús se había sentado a la mesancon los doce discípulos; 21 y mientras cenaban les dijo: –Os aseguro que uno de vosotros me va a traicionar. 22 Ellos, llenos de tristeza, comenzaron a preguntarle uno tras otro: –Seńor, żacaso soy yo?

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Jesús les contestó: –Uno que moja el pan en el mismo plato que yo, va a traicionarme.ń 24 El Hijo del hombre ha de recorrer el camino que dicen las Escrituras, pero ˇay de aquel que le traiciona! ˇMás le valdría no haber nacido! 25 Entonces Judas, el que le estaba traicionando, le preguntó: –Maestro, żacaso soy yo? –Tú lo has dicho –contestó Jesús. 26 Mientras cenaban, Jesús tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios lo partió y se lo dio a los discípulos, diciendo: –Tomad, comed, esto es mi cuerpo.o 27 Luego tomó en sus manos una copa, y habiendo dado gracias a Dios la pasó a ellos, diciendo: –Bebed todos de esta copa, 28 porque esto es mi sangre, con la que se confirma el pacto,pla cual es derramada en favor de muchos para perdón de sus pecados.q

El regreso del Hijo del hombre

(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)

29 Os digo que no volveré a beber de este producto de la vid hasta el día en que beba con vosotros vino nuevo en el reino de mi Padre.r

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

30 Después de cantar los salmossse fueron al monte de los Olivos.

El juicio sobre las naciones

31 Y Jesús les dijo: –Esta noche, todos vais a perder vuestra confianza en mí. Así lo dicen las Escrituras: ‘Mataré al pastor y se dispersarán las ovejas.’t

Crucifixión de Jesús\fm p\fm*

(Mc 15.21-32; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

32 Pero cuando resucite, iré a Galilea antes que vosotros.u 33 Pedro le contestó: –Aunque todos pierdan su confianza en ti, yo no la perderé.

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Jesús le dijo: –Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallo,vme negarás tres veces. 35 Pedro afirmó: –Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

Jesús ora en Getsemaní

(Mc 14.32-42; Lc 22.39-46)

36 Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní,wy les dijo: –Sentaos aquí mientras yo voy más allá a orar.

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 Se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo,xy comenzó a sentirse muy triste y angustiado. 38 Les dijo: –Siento en mi alma una tristeza de muerte.yQuedaos aquí y permaneced despiertos conmigo. 39 Y adelantándose unos pasos, se inclinó hasta el suelo y oró, diciendo: –Padre mío, si es posible, líbrame de esta copa amarga:zpero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú. 40 Luego volvió adonde estaban los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: – żNi siquiera una hora habéis podido permanecer despiertos conmigo?

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 Permaneced despiertos y orad para no caer en tentación.aTenéis buena voluntad, pero vuestro cuerpo es débil. 42 Por segunda vez se fue, y oró así: –Padre mío, si no es posible evitar que yo sufra esta prueba, hágase tu voluntad. 43 Cuando volvió, encontró de nuevo dormidos a los discípulos, porque los ojos se les cerraban de sueńo. 44 Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Lc 12.41-48)

Muerte de Jesús

(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)

45 Entonces regresó a donde estaban los discípulos y les dijo: – żAún seguís durmiendo y descansando?bHa llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. 46 ˇLevantaos, vámonos: ya se acerca el que me traiciona!

Jesús es arrestado

(Mr 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

47 Todavía estaba hablando Jesús, cuando Judas, uno de los doce discípulos, llegó acompańado de mucha gente armada con espadas y palos. Iban enviados por los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos. 48 Judas, el traidor, les había dado una contraseńa, diciéndoles: –Aquel a quien yo bese, ese es. ˇApresadlo! 49 Así que, acercándose a Jesús, dijo: –ˇBuenas noches, Maestro! Y le besó.c 50 Jesús le contestó: –Amigo, lo que has venido a hacer, hazlo.dEntonces los otros se acercaron, echaron mano a Jesús y lo apresaron. 51 En esto, uno de los que estaban con Jesús sacó una espada y cortó una oreja al criado del sumo sacerdote. 52 Jesús le dijo: –Guarda tu espada en su sitio, porque todo los que empuńan espada, a espada morirán. 53 żNo sabes que yo podría rogar a mi Padre, y que él me mandaría ahora mismo más de doce ejércitosede ángeles? 54 Pero entonces, żcómo se cumplirían las Escrituras que dicen que estas cosas han de suceder así? 55 Después preguntó Jesús a la gente: – żPor qué venís con espadas y palos a arrestarme, como si fuera un bandido? Todos los días he estado enseńando en el templo,fy no me apresasteis. 56 Pero todo esto sucede para que se cumpla lo que dijeron los profetas en las Escrituras. En aquel momento, todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron.

Jesús ante la Junta Suprema

(Mc 14.53-65; Lc 22.54-55,63-71; Jn 18.12-14,19-24)

Jesús es sepultado

(Mc 15.42-47; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)

57 Los que habían apresado a Jesús lo condujeron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se hallaban reunidos los maestros de la ley y los ancianos.g 58 Pedro, que le había seguido de lejos hasta el patio de la casa del sumo sacerdote, entró y se sentó con los guardias del templo, para ver en qué terminaba el asunto. 59 Los jefes de los sacerdotes y toda la Junta Suprema andaban buscando alguna prueba falsa para condenar a muerte a Jesús, 60 pero no la encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que se presentaron para acusarle. Por fin se presentaron dosh 61 que afirmaron: –Este hombre ha dicho: ‘Yo puedo destruir el templo de Dios y volver a levantarlo en tres días.’i

La guardia ante el sepulcro

62 Entonces el sumo sacerdote se levantó y preguntó a Jesús: – żNo contestas nada? żQué es lo que están diciendo contra ti?j 63 Pero Jesús permaneció callado.kEl sumo sacerdote le dijo: –ˇEn el nombre del Dios viviente te ordeno que digas la verdad! ˇDinos si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios! 64 Jesús le contestó: –Tú lo has dicho.lPero yo os digo también que en adelante veréis al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso y viniendo en las nubes del cielo.m 65 Entonces el sumo sacerdote se rasgó las ropas en seńal de indignación y dijo: –ˇLas palabras de este hombre son una ofensa contra Dios! żQué necesidad tenemos de más testigos? Ya habéis oído sus palabras ofensivas. 66 żQué os parece? Ellos contestaron: –Es culpable y debe morir.n 67 Entonces le escupieron en la cara y le golpearon. Otros le daban de bofetadasń 68 y decían: –Tú, que eres el Mesías, ˇadivina quién te ha pegado!

Pedro niega conocer a Jesús

(Mc 14.66-72; Lc 22.56-62; Jn 18.15-18,25-27)

69 Entre tanto, Pedro estaba sentado fuera, en el patio. En esto se le acercó una sirvienta y le dijo: –Tú también andabas con Jesús, el de Galilea. 70 Pero Pedro lo negó delante de todos, diciendo: –No sé de qué estás hablando. 71 Luego se dirigió hacia la puerta. Allí lo vio otra sirvienta, que dijo a los demás: –Este andaba con Jesús, el de Nazaret. 72 De nuevo lo negó Pedro, jurando: –ˇNo conozco a ese hombre! 73 Poco después se acercaron a Pedro los que estaban allí y le dijeron: –Seguro que tú también eres uno de ellos. Hasta en la forma de hablar se te nota. 74 Entonces él comenzó a jurar y perjurar,odiciendo: –ˇNo conozco a ese hombre! En aquel mismo momento cantó un gallo, 75 y Pedro se acordó de que Jesús le había dicho: 'Antes que cante el gallo me negarás tres veces.'pY salió Pedro de allí y lloró amargamente.

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

XI. SERMÓN SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS (24–25)

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mc 13.1-2; Lc 21.5-6)\fm a\fm*

Parábola de las diez muchachas

XII. PASIÓN Y MUERTE (26–27)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús, entregado a Pilato

(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)

XIII. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (28)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Al amanecer, todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos se pusieron de acuerdoapara matar a Jesús. 2 Lo condujeron atado y lo entregaron a Pilato, el gobernador romano.b

Seńales antes del fin

(Mc 13.3-23; Lc 17.22-24; 21.7-24)

Suicidio de Judas

3 Judas, el que había traicionado a Jesús, al ver que le habían condenado, tuvo remordimientos y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos,c 4 diciéndoles: –He pecado entregando a la muerte a un hombre inocente. Pero ellos le contestaron: – żY qué nos importa a nosotros? ˇEso es cosa tuya! 5 Entonces Judas arrojó las monedas en el templo, y fue y se ahorcó.

Una mujer derrama perfume sobre Jesús\fm e\fm*

(Mc 14.3-9; Jn 12.1-8)

6 Los jefes de los sacerdotes recogieron aquel dinero y dijeron: –Este dinero está manchado de sangre. No podemos ponerlo en el tesoro del templo. 7 Así que tomaron el acuerdo de comprar con él un terreno llamado “Campo del Alfarero”, y destinarlo a cementerio para extranjeros.

Jesús se aparece a las mujeres

8 Por eso, aquel terreno se sigue llamando hasta el día de hoy “Campo de Sangre”. 9 Así se cumplió lo que había dicho el profeta Jeremías: “Tomaron las treinta monedas de plata, el precio que los israelitas le habían puesto, 10 y con ellas compraron el campo del alfarero, tal como me lo ordenó el Seńor.”d

Jesús ante Pilato

(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)

Los soldados sobornados

11 Jesús fue llevado ante el gobernador, que le preguntó: – żEres tú el Rey de los judíos? –Tú lo dicese–contestó Jesús. 12 Mientras los jefes de los sacerdotes y los ancianos le acusaban, Jesús no respondía nada. 13 Por eso, Pilato le preguntó: – żNo oyes todo lo que están diciendo contra ti?

Parábola del dinero

(Lc 19.11-27)

La traición de Judas Iscariote

(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)

14 Pero Jesús no le contestó ni una sola palabra,fde manera que el gobernador se quedó muy extrańado.

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

Jesús, sentenciado a muerte

(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

15 Durante la fiesta,gel gobernador tenía la costumbre de poner en libertad a un preso, el que la gente escogía.

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

16 Había entonces un preso famoso llamado Jesús Barrabás.

La Cena del Seńor

(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

17 Estando la gente reunida, Pilato preguntó: – żA quién queréis que os ponga en libertad, a Jesús Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?h 18 Porque comprendía que lo habían entregado por envidia. 19 Mientras Pilato estaba sentado en el tribunal, su esposa mandó a decirle: –No te metas con ese hombre justo, porque anoche tuve un sueńo horrible por causa suya. 20 Pero los jefes de los sacerdotes y los ancianos convencieron a la multitudipara que pidiera la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús. 21 El gobernador repitió la pregunta: – żA cuál de los dos queréis que os ponga en libertad? Ellos dijeron: –ˇA Barrabás! 22 Preguntó Pilato: – żY qué haré con Jesús, a quien llaman el Mesías? –ˇCrucifícalo! –contestaron todos.

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Pilato les dijo: –Pues żqué mal ha hecho? Pero ellos volvieron a gritar: –ˇCrucifícalo! 24 Cuando Pilato vio que no conseguía nada, sino que el alboroto era cada vez mayor, mandó traer agua y se lavó las manosjdelante de todos, diciendo: –Yo no soy responsable de la muerte de este hombre. Es cosa vuestra. 25 Toda la gente contestó: –ˇNosotros y nuestros hijos nos hacemos responsables de su muerte! 26 Entonces Pilato puso en libertad a Barrabás; luego mandó azotar a Jesús y lo entregó para que lo crucificaran.k 27 Los soldados del gobernador llevaron a Jesús al palacio, y reunieron toda la tropa a su alrededor.l 28 Le quitaron la ropa, le vistieron con una capa rojam

El regreso del Hijo del hombre

(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)

29 y le pusieron en la cabeza una corona hecha de espinas y una vara en la mano derecha.nLuego, arrodillándose delante de él y burlándose, le decían: –ˇViva el Rey de los judíos!

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

30 También le escupían, y con la misma vara le golpeaban la cabeza.ń

El juicio sobre las naciones

31 Después de burlarse así de él, le quitaron la capa roja, le pusieron su ropa y se lo llevaron para crucificarlo.o

Crucifixión de Jesús\fm p\fm*

(Mc 15.21-32; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

32 Al salir de allí encontraron a un hombre llamado Simón, natural de Cirene,qa quien obligaron a cargar con la cruz de Jesús. 33 Llegaron a un sitio llamado Gólgotar(es decir, “Lugar de la Calavera”)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 y le dieron a beber vino mezclado con hiel;spero Jesús, después de probarlo, no lo quiso beber. 35 Cuando ya lo habían crucificado, los soldados echaron suertes para repartirse la ropa de Jesús.t

Jesús ora en Getsemaní

(Mc 14.32-42; Lc 22.39-46)

36 Luego se sentaron allí a vigilar.

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 Por encima de la cabeza de Jesús pusieron un letrero, en el que estaba escrita la causa de su condena: “Este es Jesús, el Rey de los judíos.”u 38 También fueron crucificados con él dos bandidos,vuno a su derecha y otro a su izquierda. 39 Los que pasaban le insultaban meneando la cabezaw 40 y diciendo: –ˇTú, que derribas el templo y en tres díasxlo vuelves a levantar, sálvate a ti mismo! ˇSi eres Hijo de Dios, baja de la cruz!y

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 Del mismo modo se burlaban de él los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos. Decían: 42 –Salvó a otros, pero él no se puede salvar. Es el Rey de Israel, ˇpues que baje de la cruz y creeremos en él! 43 Ha puesto su confianza en Dios, ˇpues que Dios le salve ahora, si de veras le quiere!zżNo nos ha dicho que es Hijo de Dios?a 44 Y hasta los bandidos que estaban crucificados con él, le insultaban.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Lc 12.41-48)

Muerte de Jesús

(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)

45 Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda aquella tierra quedó en oscuridad.b 46 A eso de las tres, Jesús gritó con fuerza: “Elí, Elí, żlema sabaqtaní?” (es decir, “Dios mío, Dios mío, żpor qué me has abandonado?”)c

Jesús es arrestado

(Mr 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

47 Algunos de los que estaban allí, lo oyeron y dijeron: –Está llamando al profeta Elías.d 48 Al momento, uno de ellos corrió en busca de una esponja, la empapó en vino agrio, la ató a una cańa y se la acercó para que bebiera.e 49 Pero los demás decían: –Déjale, a ver si viene Elías a salvarle. 50 Jesús dio otra vez un fuerte grito, y murió. 51 En aquel momento, el velofdel templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló y se partieron las rocas, 52 los sepulcros se abrieron y muchos hombres de Dios que habían muerto resucitaron. 53 Salieron de sus tumbas después de la resurrección de Jesús y entraron en la santa ciudad de Jerusalén, donde los vio mucha gente. 54 Cuando el centurión y los que con él vigilaban a Jesús vieron el terremoto y todo lo que estaba pasando, dijeron aterrados: –ˇVerdaderamente este hombre era Hijo de Dios! 55 Estaban allí, mirando de lejos, muchas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea y que le habían ayudado.g 56 Entre ellas se encontraban María Magdalena, María la madre de Santiago y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.h

Jesús ante la Junta Suprema

(Mc 14.53-65; Lc 22.54-55,63-71; Jn 18.12-14,19-24)

Jesús es sepultado

(Mc 15.42-47; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)

57 Al anochecerillegó un hombre rico llamado José, natural de Arimatea,jque también era seguidor de Jesús. 58 José fue a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, y Pilato ordenó que se lo dieran. 59 José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana de lino, limpia, 60 y lo puso en un sepulcro nuevo, de su propiedad, que había hecho excavar en la roca. Después de tapar la entrada del sepulcro con una gran piedra, se fue.k 61 María Magdalena y la otra Maríalse quedaron sentadas frente al sepulcro.

La guardia ante el sepulcro

62 Al día siguiente, es decir, el sábado,mlos jefes de los sacerdotes y los fariseos fueron juntos a ver a Pilato 63 y le dijeron: –Seńor, recordamos que aquel embustero, cuando vivía, dijo que al cabo de tres días iba a resucitar.n 64 Por eso, manda asegurar el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan de noche sus discípulos, roben el cuerpo y después digan a la gente que ha resucitado. En este caso, la última mentira sería peor que la primera. 65 Pilato les dijo: –Ahí tenéis soldados de guardia.ńId y asegurad el sepulcro lo mejor que podáis. 66 Fueron, pues, y aseguraron el sepulcro poniendo un sello sobre la piedra que lo cerraba. Y dejaron allí a los soldados de guardia.

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

XI. SERMÓN SOBRE EL FIN DE LOS TIEMPOS (24–25)

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mc 13.1-2; Lc 21.5-6)\fm a\fm*

Parábola de las diez muchachas

XII. PASIÓN Y MUERTE (26–27)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús, entregado a Pilato

(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)

XIII. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (28)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Pasado el sábado, al amanecer el primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro.a 2 De pronto hubo un fuerte temblor de tierra, porque un ángel del Seńor bajó del cielo y, acercándose al sepulcro, quitó la piedra que lo cerraba y se sentó sobre ella.

Seńales antes del fin

(Mc 13.3-23; Lc 17.22-24; 21.7-24)

Suicidio de Judas

3 El ángel brillaba como un relámpago y su ropa era blanca como la nieve. 4 Al verle, los soldados temblaron de miedo y se quedaron como muertos. 5 El ángel dijo a las mujeres: –No os asustéis. Sé que estáis buscando a Jesús, el crucificado,

Una mujer derrama perfume sobre Jesús\fm e\fm*

(Mc 14.3-9; Jn 12.1-8)

6 pero no está aquí; ha resucitado, como dijo.bVenid a ver el lugar donde lo pusieron. 7 Id aprisa y decid a sus discípulos: ‘Ha resucitado y va a ir a Galilea antes que vosotros.cAllí le veréis.’ Esto es lo que yo tenía que deciros.

Jesús se aparece a las mujeres

8 Las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, asustadas pero, a la vez, con mucha alegría, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos. 9 En esto, Jesús se presentó ante ellas y las saludó. Ellas, acercándose a Jesús, le abrazaron los pies y le adoraron. 10 Él les dijo: –No tengáis miedo. Id a decir a mis hermanosdque se dirijan a Galilea, y que allí me verán.

Jesús ante Pilato

(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)

Los soldados sobornados

11 Mientras las mujeres iban de camino, algunos soldados de la guardia llegaron a la ciudad y contaron a los jefes de los sacerdotes todo lo que había sucedido. 12 Estos jefes se reunieron con los ancianos para, de común acuerdo, dar mucho dinero a los soldados 13 y advertirles: –Decid que durante la noche, mientras dormíais, los discípulos de Jesús vinieron y robaron el cuerpo.

Parábola del dinero

(Lc 19.11-27)

La traición de Judas Iscariote

(Mc 14.10-11; Lc 22.3-6)

14 Y si el gobernadorese entera de esto, nosotros le convenceremos y os evitaremos dificultades.

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

Jesús, sentenciado a muerte

(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

15 Los soldados tomaron el dinero e hicieron como se les había dicho. Y esa es la explicación que hasta el día de hoy circula entre los judíos.f

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

16 Así pues, los once discípulos fueron a Galilea,gal monte que Jesús les había indicado.

La Cena del Seńor

(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

17 Y al ver a Jesús, le adoraron, aunque algunos dudaban.h 18 Jesús se acercó a ellos y les dijo: –Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.i 19 Id, pues, y haced mis discípulosja todos los habitantes del mundo; bautizadlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santok 20 y enseńadles a cumplir todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.