La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*
żQuién es el más importante?
X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)
Enseńanza de Jesús acerca del divorcio
Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*
Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola del banquete de bodas
Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro y a los hermanos Santiago y Juan, y los llevó aparte a un monte alto. 2 Allí, en presencia de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su rostro brillaba como el sol y sus ropas se volvieron blancas como la luz.b 3 En esto vieron a Moisés y Elíascconversando con él. 4 Pedro dijo a Jesús: –Seńor, ˇqué bien que estemos aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. 5 Mientras Pedro hablaba los envolvió una nube luminosa.dY de la nube salió una voz, que dijo: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido.eEscuchadle.”El peligro de caer en pecado
6 Al oir esto, los discípulos se inclinaron hasta el suelo llenos de miedo. 7 Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: –Levantaos, no tengáis miedo. 8 Entonces alzaron los ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús. 9 Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: –No contéis a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado.fParábola del pastor que encuentra a su oveja
10 Los discípulos preguntaron a Jesús: – żPor qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero?g 11 Jesús contestó: –Es cierto que Elías ha de venir y que ha de poner todas las cosas en orden.Jesús purifica el templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Sin embargo, yo os digo que Elías ya vino, pero ellos no le reconocieron, sino que hicieron con él cuanto quisieron. De la misma manera va a sufrir a manos de ellos el Hijo del hombre.Jesús bendice a los nińos
13 Entonces comprendieron los discípulos que Jesús les estaba hablando de Juan el Bautista.hJesús sana a un muchacho endemoniado
14 Cuando llegaron a donde estaba la gente, se acercó un hombre a Jesús, y arrodillándose delante de élHasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
La cuestión de los impuestos
15 le dijo: –Seńor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataquesiy sufre horriblemente; muchas veces se cae en el fuego o en el agua.El joven rico
16 Lo he traído a tus discípulos, pero no han podido sanarlo.Jesús anuncia por tercera vez su muerte
17 Jesús contestó: –ˇOh, gente sin fe y perversa!jżHasta cuándo habré de estar con vosotros? żHasta cuándo habré de soportaros? ˇTraedme aquí al muchacho!La higuera estéril
(Mc 11.12-14, 20-26)
18 En seguida Jesús reprendió al demonio y lo hizo salir del muchacho, que quedó sanado en el mismo momento. 19 Después los discípulos preguntaron aparte a Jesús: – żPor qué no pudimos nosotros expulsar a ese demonio?Jesús responde a Santiago y Juan
20 Jesús les dijo: –Porque tenéis muy poca fe. Os aseguro que si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeńa como un semilla de mostaza, diríais a ese monte: ‘Quítate de ahí y pásate allá’, y el monte se pasaría.kNada os sería imposible. [ 21 ] lJesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Mientras andaban juntos por la región de Galilea, Jesús les dijo: –El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres,Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 y lo matarán; pero al tercer día resucitará.mEsta noticia los llenó de tristeza.El pago del impuesto para el templo
24 Cuando Jesús y sus discípulos llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto para el templonfueron a ver a Pedro, y le preguntaron: – żTu maestro no paga el impuesto para el templo? 25 –Sí, lo paga –contestó Pedro. Luego, al entrar Pedro en casa, Jesús se dirigió a él en primer lugar, diciendo: – żQué te parece, Simón? żA quiénes cobran impuestos y contribuciones los reyes de este mundo: a sus propios súbditosńo a los extranjeros? 26 Pedro contestó: –A los extranjeros. –Por lo tanto –ańadió Jesús–, los propios súbditos no tienen que pagar nada. 27 Pero, para que nadie se ofenda, ve al lago y echa el anzuelo. En la boca del primer pez que pesques encontrarás una moneda que será suficiente para pagar mi impuesto y el tuyo. Llévatela y págalos.La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*
żQuién es el más importante?
X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)
Enseńanza de Jesús acerca del divorcio
Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*
Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola del banquete de bodas
Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
1 En aquella misma ocasión se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: – żQuién es el más importante en el reino de los cielos?b 2 Jesús llamó a un nińo, lo puso en medio de ellos 3 y dijo: –Os aseguro que si no cambiáis y os volvéis como nińos, no entraréis en el reino de los cielos.c 4 El más importante en el reino de los cielos es aquel que se humilla y se vuelve como este nińo. 5 Y el que recibe en mi nombre a un nińo como este, a mí me recibe.El peligro de caer en pecado
6 “A cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos pequeńos que creen en mí, más le valdría ser arrojado al fondo del mar con una piedra de molino atada al cuello.d 7 ˇAy del mundo a causa de las incitaciones al pecado!eCierto es que siempre las habrá, pero ˇay del hombre que haga pecar a los demás! 8 “Por eso, si tu mano o tu pie te hacen caer en pecado, córtalos y échalos lejos de ti; mejor te es entrar en la vida manco o cojo, que con tus dos manos y tus dos pies ser arrojado al fuego eterno. 9 Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácalo y échalo lejos de ti; mejor te es entrar en la vida con un solo ojo, que con tus dos ojos ser arrojado al fuego del infierno.fParábola del pastor que encuentra a su oveja
10 “No despreciéis a ninguno de estos pequeńos. Pues os digo que sus ángeles en el cielo contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial.g[ 11 ] hJesús purifica el templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 “żQué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, żno dejará las otras noventa y nueve en el monte e irá a buscar la extraviada?iJesús bendice a los nińos
13 Y si logra encontrarla, os aseguro que se alegrará más por esa oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron.Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Del mismo modo, vuestro Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeńos.jHasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
La cuestión de los impuestos
15 “Si tu hermano te ofende, habla con él a solas para moverle a reconocer su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano.kEl joven rico
16 Si no te hace caso, llama a una o dos personas más, porque toda acusación debe basarse en el testimonio de dos o tres testigos.lJesús anuncia por tercera vez su muerte
17 Si tampoco les hace caso a ellos, díselo a la congregación;my si tampoco hace caso a la congregación, considéralo como un pagano o como uno de esos que cobran impuestos para Roma.La higuera estéril
(Mc 11.12-14, 20-26)
18 “Os aseguro que todo lo que atéis en este mundo, también quedará atado en el cielo; y todo lo que desatéis en este mundo, también quedará desatado en el cielo.n 19 “Además os digo que si dos de vosotros os ponéis de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo os lo dará.ńJesús responde a Santiago y Juan
20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” 21 Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: –Seńor, żcuántas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? żHasta siete?Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Jesús le contestó: –No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.oParábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 “Por eso, el reino de los cielos se puede comparar a un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios.El pago del impuesto para el templo
24 Había comenzado a hacerlas, cuando le llevaron a uno que le debía muchos millones.q 25 Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, a fin de saldar la deuda. 26 El funcionario cayó de rodillas delante del rey, rogándole: ‘Seńor, ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 27 El rey tuvo compasión de él, le perdonó la deuda y lo dejó ir en libertad.Parábola de los dos hijos
28 “Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compańero que le debía una pequeńa cantidad.rLo agarró del cuello y lo ahogaba, diciendo: ‘ˇPágame lo que me debes!’Jesús sana a dos ciegos
29 El compańero se echó a sus pies, rogándole: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 30 Pero el otro no quiso, sino que le hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. 31 Esto disgustó mucho a los demás compańeros, que fueron a contar al rey todo lo sucedido. 32 El rey entonces le mandó llamar y le dijo: ‘ˇMalvado!, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste.Parábola de los labradores malvados
33 Pues también tú debiste tener compasión de tu compańero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.’El mandamiento más importante
34 Tanto se indignó el rey, que ordenó castigarle hasta que pagara toda la deuda.”s 35 Jesús ańadió: –Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada uno no perdona de corazón a su hermano.tLa transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*
żQuién es el más importante?
X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)
Enseńanza de Jesús acerca del divorcio
Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*
Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola del banquete de bodas
Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
1 Después de haber dicho estas cosas,aJesús se marchó de Galilea y llegó a la región de Judea que está al oriente del Jordán.b 2 Mucha gente le siguió, y allí sanó a los enfermos. 3 Unos fariseos se acercaron a Jesús, y para tenderle una trampa le preguntaron: – żLe está permitido a uno separarse de su esposa por un motivo cualquiera?c 4 Jesús les contestó: – żNo habéis leído en la Escritura que Dios, al principio, ‘hombre y mujer los creó’?d 5 Y dijo: ‘Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposa, y los dos serán como una sola persona.’eEl peligro de caer en pecado
6 Así que ya no son dos, sino uno solo. Por lo tanto, no separe el hombre lo que Dios ha unido. 7 Ellos le preguntaron: – żPor qué, pues, mandó Moisés entregar a la esposa un certificado de separación cuando se la despide?f 8 Jesús les dijo: –Precisamente por lo tercos que sois os permitió Moisés separaros de vuestras esposas; pero al principio no fue así. 9 Yo os digo que el que se separa de su esposa, a no ser por motivo de inmoralidad sexual,gy se casa con otra, comete adulterio.hParábola del pastor que encuentra a su oveja
10 Le dijeron sus discípulos: –Si esta es la situación del hombre respecto de su mujer, más vale no casarse. 11 Jesús les contestó: –No todos pueden comprender esto, sino únicamente aquellos a quienes Dios ha dado que lo comprendan.Jesús purifica el templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Hay diferentes razones que impiden a los hombres casarse. Algunos ya nacen incapacitados para el matrimonio; a otros los incapacitan los hombres, y otros viven como incapacitados por causa del reino de los cielos.iEl que pueda aceptar esto, que lo acepte.Jesús bendice a los nińos
13 Llevaron unos nińos a Jesús, para que pusiera sobre ellos las manos y orara por ellos; pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban.Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Entonces Jesús dijo: –Dejad que los nińos vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.jkHasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
La cuestión de los impuestos
15 Puso las manos sobre los nińos y se fue de aquel lugar.El joven rico
16 Un joven fue a ver a Jesús y le preguntó: –Maestro, żqué he de hacer de bueno para tener vida eterna?lJesús anuncia por tercera vez su muerte
17 Jesús le contestó: – żPor qué me preguntas acerca de lo bueno? Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos.mLa higuera estéril
(Mc 11.12-14, 20-26)
18 –żCuáles? –preguntó el joven. Jesús le dijo: –‘No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie, 19 honra a tu padre y a tu madre,ny ama a tu prójimo como a ti mismo.’ńJesús responde a Santiago y Juan
20 –Todo eso ya lo he cumplido –dijo el joven–. żQué más me falta? 21 Jesús le contestó: –Si quieres ser perfecto,ove, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego ven y sígueme.Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Cuando el joven oyó esto, se fue triste, porque era muy rico.Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Jesús dijo entonces a sus discípulos: –Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.pEl pago del impuesto para el templo
24 Os lo repito: le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una agujaqque a un rico entrar en el reino de Dios. 25 Al oirlo, sus discípulos se asombraron más aún, y decían: –Entonces, żquién podrá salvarse? 26 Jesús los miró y les contestó: –Para los hombres esto es imposible, pero no para Dios. 27 Pedro entonces ańadió: –Nosotros, que hemos dejado cuanto teníamos y te hemos seguido, żqué vamos a recibir?Parábola de los dos hijos
28 Jesús les repondió: –Os aseguro que cuando llegue el tiempo de la renovación de todas las cosas,rcuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, vosotros, que me habéis seguido, os sentaréis también en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.sJesús sana a dos ciegos
29 Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna. 30 Muchos que ahora son los primeros, serán los últimos; y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros.tLa transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*
żQuién es el más importante?
X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)
Enseńanza de Jesús acerca del divorcio
Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*
Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola del banquete de bodas
Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
1 “El reino de los cielos se puede comparar al dueńo de una finca que salió muy de mańana a contratar trabajadores para su vińa. 2 Acordó con ellos pagarles el salario de un díaby los mandó a trabajar a su vińa. 3 Volvió a salir sobre las nueve de la mańanacy vio a otros que estaban en la plaza, desocupados. 4 Les dijo: ‘Id también vosotros a trabajar a mi vińa. Os daré lo que sea justo.’ 5 Y ellos fueron. El dueńo salió de nuevo hacia el mediodía, y otra vez a las tres de la tarde,de hizo lo mismo.El peligro de caer en pecado
6 Alrededor de las cinco de la tardeevolvió a la plaza y encontró a otros desocupados. Les preguntó: ‘żPor qué estáis aquí todo el día, sin trabajar?’ 7 Le contestaron: ‘Porque nadie nos ha contratado.’ Entonces les dijo: ‘Id también vosotros a trabajar a mi vińa.’ 8 “Cuando llegó la noche, el dueńo dijo al encargado del trabajo: ‘Llama a los trabajadores, y págalesfempezando por los últimos y terminando por los primeros.’ 9 Se presentaron, pues, los que habían entrado a trabajar alrededor de las cinco de la tarde, y cada uno recibió el salario completo de un día.Parábola del pastor que encuentra a su oveja
10 Cuando les tocó el turno a los que habían entrado primero, pensaron que recibirían más; pero cada uno de ellos recibió también el salario de un día. 11 Al cobrarlo, comenzaron a murmurar contra el dueńo.Jesús purifica el templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Decían: ‘A estos, que llegaron al final y trabajaron solamente una hora, les has pagado igual que a nosotros, que hemos soportado el trabajo y el calor de todo el día.’Jesús bendice a los nińos
13 Pero el dueńo contestó a uno de ellos: ‘Amigo, no te estoy tratando injustamente. żAcaso no acordaste conmigo recibir el salario de un día?Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Pues toma tu paga y vete. Si a mí me parece bien dar a este que entró a trabajar al final lo mismo que te doy a ti,Hasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
La cuestión de los impuestos
15 es porque tengo el derecho de hacer lo que quiera con mi dinero. żO quizá te da envidiagel que yo sea bondadoso?’El joven rico
16 “De modo que los que ahora son los últimos, serán los primeros; y los que ahora son los primeros, serán los últimos.”hJesús anuncia por tercera vez su muerte
17 Yendo camino de Jerusalén llamó Jesús aparte a sus doce discípulos y les dijo:La higuera estéril
(Mc 11.12-14, 20-26)
18 –Como veis, ahora vamos a Jerusalén. Allí el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley; lo condenarán a muerte 19 y lo entregarán a los extranjerosipara que se burlen de él, le golpeen y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará.jJesús responde a Santiago y Juan
20 La madre de los hijos de Zebedeo se acercó con elloska Jesús, y se arrodilló para pedirle un favor. 21 Jesús le preguntó: – żQué quieres? Ella le dijo: –Manda que estos dos hijos míos se sienten en tu reino uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.lJesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Jesús contestó: –No sabéis lo que pedís. żPodéis beber la copa amargamque voy a beber yo? Le dijeron: –Podemos.Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Jesús les respondió: –Vosotros beberéis esa copa de amargura,npero el sentaros a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí darlo. Será para quienes mi Padre lo ha preparado.ńEl pago del impuesto para el templo
24 Cuando los otros diez discípulos oyeron todo esto, se enojaron con los dos hermanos. 25 Pero Jesús los llamó y les dijo: –Sabéis que, entre los paganos, los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos y los grandes descargan sobre ellos el peso de su autoridad. 26 Pero entre vosotros no debe ser así. Al contrario, el que entre vosotros quiera ser grande, que sirva a los demás; 27 y el que entre vosotros quiera ser el primero, que sea vuestro esclavo.oParábola de los dos hijos
28 Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servirpy dar su vida en pagoqde la libertad de todos.rJesús sana a dos ciegos
29 Cuando salían de Jericó,smucha gente seguía a Jesús. 30 Dos ciegostque estaban sentados junto al camino, al oir que pasaba Jesús, se pusieron a gritar: –ˇSeńor, Hijo de David,uten compasión de nosotros! 31 La gente los reprendía para que se callaran, pero ellos gritaban más: –ˇSeńor, Hijo de David, ten compasión de nosotros! 32 Jesús se detuvo, llamó a los ciegos y les preguntó: – żQué queréis que haga por vosotros?Parábola de los labradores malvados
33 Le contestaron: –Seńor, que recobremos la vista.El mandamiento más importante
34 Jesús tuvo compasión de ellos y les tocó los ojos. En el mismo momento, los ciegos recobraron la vista, y siguieron a Jesús.La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*
żQuién es el más importante?
X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)
Enseńanza de Jesús acerca del divorcio
Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*
Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola del banquete de bodas
Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
1 Cerca ya de Jerusalén, cuando llegaron a Betfagé,bal monte de los Olivos,cJesús envió a dos de sus discípulos 2 diciéndoles: –Id a esa aldea y encontraréis una asna atada y un borriquillo con ella. Desatadla y traédmelos. 3 Si alguien os dice algo, respondedle que el Seńor los necesitady que en seguida los devolverá. 4 Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el profeta:5 “Decid a la ciudad de Sión:
‘Mira, tu Rey viene a ti,
humilde, montado en un asno,
en un borriquillo, cría de una bestia de carga.’ ”e
El peligro de caer en pecado
6 Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había mandado. 7 Llevaron el asna y el borriquillo, los cubrieron con unas capas y Jesús montó. 8 Había mucha gente, y unos tendían sus capas por el camino y otros tendían ramas que cortaban de los árboles.f 9 Y los que iban delante y los que iban detrás gritaban: –ˇHosana al Hijo del rey David! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor! ˇHosana en las alturas!gParábola del pastor que encuentra a su oveja
10 Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó. Muchos preguntaban: – żQuién es este? 11 Y la gente contestaba: –Es el profeta Jesús, el de Nazaret de Galilea.Jesús purifica el templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Jesús entró en el templo y expulsó a todos los que allí estaban vendiendo y comprando. Volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas.hJesús bendice a los nińos
13 Les dijo: –En las Escrituras se dice: ‘Mi casa será casa de oración’,ipero vosotros habéis hecho de ella una cueva de ladrones.jJesús sana a un muchacho endemoniado
14 Se acercaron a Jesús en el templo los ciegos y los cojos, y él los sanó.Hasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
La cuestión de los impuestos
15 Pero los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, al ver los milagros que hacía y al oir que los nińos gritaban en el templo: “ˇGloria al Hijo del rey David!”, se indignaronEl joven rico
16 y dijeron a Jesús: – żNo oyes lo que están diciendo? Jesús les contestó: –Sí, lo oigo, żpero no habéis leído la Escritura que dice:‘Con los cantos de los pequeńos
y de los nińos de pecho
has dispuesto tu alabanza’?k
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
17 Entonces los dejó, salió de la ciudad y se fue a Betania,ldonde pasó la noche.La higuera estéril
(Mc 11.12-14, 20-26)
18 Por la mańana, cuando Jesús volvía a la ciudad, sintió hambre. 19 Vio una higuera junto al camino y se acercó a ella, pero no encontró más que hojas.mEntonces dijo a la higuera: –ˇNunca vuelvas a dar fruto! Al instante se secó la higuera.Jesús responde a Santiago y Juan
20 Al ver esto, los discípulos se asombraron y preguntaron a Jesús: – żCómo es que la higuera se ha secado al instante? 21 Jesús les contestó: –Os aseguro que, si tenéis fe y no dudáis, no solo podréis hacer lo que he hecho yo con la higuera, sino que aun si le decís a ese monte: ‘Quítate de ahí y arrójate al mar’, lo hará.nJesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Y todo lo que al orar pidáis con fe, lo recibiréis.ńParábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Jesús entró en el templo y, mientras estaba en él, enseńando, se le acercaron los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos y le preguntaron: – żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te ha dado tal autoridad?oEl pago del impuesto para el templo
24 -25 Jesús les contestó: –Yo también os voy a hacer una pregunta: żQuién envió a Juanpa bautizar: Dios o los hombres? Si me respondéis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas. Ellos se pusieron a discutir unos con otros: “Si respondemos que le envió Dios, nos dirá: ‘Entonces, żpor qué no le creísteis?’ 26 Y si decimos que fueron los hombres, tenemos miedo de la gente, porque todos tienen a Juan por profeta.” 27 Así que respondieron a Jesús: –No lo sabemos. Entonces él les contestó. –Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.Parábola de los dos hijos
28 Jesús les preguntó: – żQué os parece esto? Un hombre que tenía dos hijos le dijo a uno de ellos: ‘Hijo, ve hoy a trabajar a la vińa.’Jesús sana a dos ciegos
29 El hijo le contestó: ‘ˇNo quiero ir!’, pero después cambió de parecer y fue. 30 Luego el padre se dirigió al otro y le dijo lo mismo. Este contestó: ‘Sí, seńor, yo iré’, pero no fue. 31 żCuál de los dos hizo lo que el padre quería? –El primero –contestaron ellos. Entonces Jesús les dijo: –Os aseguro que los que cobran los impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que vosotros en el reino de Dios. 32 Porque Juan el Bautista vino a mostraros el camino de la justicia,qy no le creísteis; en cambio, los cobradores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron.rVosotros, aun después de ver todo eso, no cambiasteis de actitud ni le creísteis.Parábola de los labradores malvados
33 “Escuchad otra parábola: El dueńo de una finca plantó una vińa,sle puso una cerca, construyó un lagarty levantó una torreupara vigilarla. Luego la arrendó a unos labradoresvy se fue de viaje.El mandamiento más importante
34 Llegado el tiempo de la vendimia, mandó unos criados a recibir de los labradores la parte de la cosecha que le correspondía. 35 Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon. 36 El dueńo envió otros criados, en mayor número que al principio; pero los labradores los trataron a todos del mismo modo.Jesús llora por Jerusalén
37 “Por último mandó a su propio hijo, pensando: ‘Sin duda, respetarán a mi hijo.’ 38 Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros: ‘Este es el heredero; matémoslo y nos quedaremos con la vińa.’ 39 Así que le echaron mano, lo sacaron de la vińa y lo mataron.w 40 “Pues bien, cuando vuelva el dueńo de la vińa, żqué creéis que hará con aquellos labradores?”żDe quién desciende el Mesías?
41 Le contestaron: –Matará sin compasión a esos malvados y dará la vińa a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde. 42 Jesús les dijo: – żNunca habéis leído lo que dicen las Escrituras?:‘La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal.
Esto lo ha hecho el Seńor
y nosotros estamos maravillados.’x 43 “Por eso os digo que a vosotros se os quitará el reino, y se le dará a un pueblo que produzca los frutos debidos. 44 [En cuanto a la piedra, el que caiga sobre ella se estrellará; y si la piedra cae sobre alguno, lo aplastará.]"y 45 Los jefes de los sacerdotes y los fariseos, al oir las parábolas que contaba Jesús, comprendieron que se refería a ellos. 46 Quisieron entonces apresarle, pero no se atrevían, porque la gente tenía a Jesús por profeta.
La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*
żQuién es el más importante?
X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)
Enseńanza de Jesús acerca del divorcio
Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*
Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola del banquete de bodas
Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
1 Jesús se puso a hablarles otra vez por medio de parábolas. Les dijo: 2 “El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo un banquete para la boda de su hijo. 3 Envió a sus criados a llamar a los invitados, pero estos no quisieron acudir. 4 Volvió a enviar más criados, encargándoles: ‘Decid a los invitados que ya tengo preparado el banquete. He hecho matar mis novillos y reses cebadas, y todo está preparado: que vengan a la boda.’ 5 Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a sus tierras, otro a sus negociosEl peligro de caer en pecado
6 y otros echaron mano a los criados del rey y los maltrataron hasta matarlos. 7 Entonces el rey, lleno de ira, ordenó a sus soldados que mataran a aquellos asesinos y quemaran su pueblo. 8 Luego dijo a sus criados: ‘Todo está preparado para la boda, pero aquellos invitados no merecían venir. 9 Id, pues, por las calles principales, e invitad a la boda a cuantos encontréis.’Parábola del pastor que encuentra a su oveja
10 Los criados salieron a las calles y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos,ay así la sala del banquete se llenó de convidados. 11 “Cuando el rey entró a ver a los convidados, se fijó en uno que no iba vestido para la boda.Jesús purifica el templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Le dijo: ‘Amigo, żcómo has entrado aquí, si no vienes vestido para la boda?’ Pero el otro se quedó callado.Jesús bendice a los nińos
13 Entonces el rey dijo a los que atendían las mesas: ‘Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes.’bJesús sana a un muchacho endemoniado
14 Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos.”cHasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
La cuestión de los impuestos
15 Después de esto, los fariseos se pusieron de acuerdo para sorprender a Jesús en alguna palabra y acusarle.El joven rico
16 Así que enviaron a algunos de los partidarios de ellos, junto con otros del partido de Herodes,da decirle: –Maestro, sabemos que tú siempre dices la verdad, que enseńas de veras a vivir como Dios manda y que no te dejas llevar por lo que dice la gente, porque no juzgas a los hombres por su apariencia.Jesús anuncia por tercera vez su muerte
17 Danos, pues, tu opinión: żestamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?eLa higuera estéril
(Mc 11.12-14, 20-26)
18 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo: –Hipócritas, żpor qué me tendéis trampas? 19 Enseńadme la moneda con que se paga el impuesto. Le trajeron un denario,fJesús responde a Santiago y Juan
20 y Jesús les preguntó: – żDe quién es esta imagen y el nombre aquí escrito? 21 Le contestaron: –Del césar. Jesús les dijo entonces: –Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.gJesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Al oir esto se quedaron admirados; y dejándole, se fueron.Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Aquel mismo día acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan la resurrección de los muertos,hy por eso le plantearon este caso:El pago del impuesto para el templo
24 –Maestro, Moisés dijo que si uno muere sin dejar hijos, su hermano deberá tomar por esposa a la viuda para dar hijos al hermano que murió.i 25 Pues bien, había una vez entre nosotros siete hermanos. El primero se casó, pero murió sin haber tenido hijos, así que su segundo hermano se casó con la viuda. 26 Lo mismo le pasó al segundo, y también al tercero, y así hasta el séptimo. 27 Después de todos ellos murió también la mujer.Parábola de los dos hijos
28 Ahora pues, en la resurrección, żcuál de los siete hermanos la tendrá por esposa, si todos estuvieron casados con ella?Jesús sana a dos ciegos
29 Jesús les contestó: –Os equivocáis porque no conocéis las Escrituras ni el poder de Dios. 30 Cuando los muertos resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como los ángeles que están en el cielo. 31 Y en cuanto a que los muertos resucitan, żno habéis leído que Dios mismo dijo: 32 ‘Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob’? ˇY Dios no es Dios de muertos, sino de vivos!jParábola de los labradores malvados
33 Al oir esto, la gente se quedó admirada de las enseńanzas de Jesús.El mandamiento más importante
34 Los fariseos se reunieron al saber que Jesús había hecho callar a los saduceos. 35 Uno de aquellos, maestro de la ley,kpara tenderle una trampa le preguntó: 36 –Maestro, żcuál es el mandamiento más importante de la ley?lJesús llora por Jerusalén
37 Jesús le dijo: –‘Ama al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.’m 38 Este es el más importante y el primero de los mandamientos. 39 Y el segundo es parecido a este: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo.’n 40 De estos dos mandamientos pende toda la ley de Moisés y las enseńanzas de los profetas.ńożDe quién desciende el Mesías?
41 Estando todavía reunidos los fariseos, Jesús les preguntó: 42 –żQué pensáis del Mesías? żDe quién desciende? –De Davidp–le contestaron. 43 Entonces les dijo Jesús: – żPues cómo es que David, inspirado por el Espíritu, le llama Seńor? Porque David dijo:44 ‘El Seńor dijo a mi Seńor:
Siéntate a mi derecha
hasta que yo ponga a tus enemigos
debajo de tus pies.’q 45 żCómo puede el Mesías descender de David, si David mismo le llama Seńor?r 46 Nadie pudo responderle ni una palabra, y desde aquel día ninguno se atrevió a hacerle más preguntas.
La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*
żQuién es el más importante?
X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)
Enseńanza de Jesús acerca del divorcio
Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*
Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola del banquete de bodas
Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
1 Después de esto, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: 2 “Los maestros de la ley y los fariseos son los encargados de interpretar la ley de Moisés.a 3 Por lo tanto, obedecedlos y haced todo lo que os digan. Pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra. 4 Atan cargas pesadas, imposibles de soportar, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo. 5 Todo lo hacen para que la gente los vea.bLes gusta llevar sobre la frente y en los brazos cajitas con textos de las Escrituras,cy vestir ropas con grandes borlas.dEl peligro de caer en pecado
6 Desean los mejores puestos en los banquetes, los asientos de honor en las sinagogas,e 7 ser saludados con todo respeto en la calle y que la gente los llame maestros.f 8 “Pero vosotros no os hagáis llamar maestros por la gente, porque todos sois hermanos y uno solo es vuestro Maestro.g 9 Y no llaméis padre a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el que está en el cielo.hParábola del pastor que encuentra a su oveja
10 Ni os hagáis llamar jefes, porque vuestro único Jefe es Cristo. 11 El más grande entre vosotros debe servir a los demás.iJesús purifica el templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.jJesús bendice a los nińos
13 “ˇAy de vosotros,kmaestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que cerráis a todos la puerta del reino de los cielos. Ni vosotros entráis ni dejáis entrar a los que quisieran hacerlo. [Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 ] lHasta setenta veces siete
(Lc 17.3)
La cuestión de los impuestos
15 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que recorréis tierra y mar para ganar un adepto,my cuando lo habéis ganado hacéis de él una persona dos veces más merecedora del infierno que vosotros mismos.El joven rico
16 “ˇAy de vosotros, guías ciegos!,nque decís: ‘El que hace una promesa jurando por el templo no se compromete a nada; el que queda comprometido es el que jura por el oro del templo.’Jesús anuncia por tercera vez su muerte
17 ˇEstúpidos y ciegos! żQué es más importante, el oro o el templo por el que el oro queda consagrado?ńLa higuera estéril
(Mc 11.12-14, 20-26)
18 También decís: ‘El que hace una promesa jurando por el altar no se compromete a nada; el que queda comprometido es el que jura por la ofrenda que está sobre el altar.’ 19 ˇCiegos! żQué es más importante, la ofrenda o el altar por el que la ofrenda queda consagrada?