VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Aquel mismo día salió Jesús de casa y fue a sentarse a la orilla del lago. 2 Como se reunió mucha gente, subió Jesús en una barca y se sentó,bmientras la gente se quedaba en la orilla. 3 Y se puso a hablarles de muchas cosas por medio de parábolas.cLes dijo: “Un sembrador salió a sembrar. 4 Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y llegaron las aves y se la comieron.

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; aquella semilla brotó pronto, porque la tierra no era profunda;

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 pero el sol, al salir, la quemó, y como no tenía raíz, se secó.d 7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra y dio una buena cosecha: unas espigas dieron cien granos por semilla, otras dieron sesenta y otras treinta. 9 Los que tienen oídos, oigan.”

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Los discípulos se acercaron a Jesús, y le preguntaron por qué hablaba a la gente por medio de parábolas. 11 Jesús les contestó: “A vosotros, Dios os da a conocer los secretosede su reino; pero a ellos no.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Pues al que tiene, se le dará más y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo que tiene se le quitará.f

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Por eso les hablo por medio de parábolas; porque ellos miran, pero no ven; escuchan, pero no oyen ni entienden.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 En ellos se cumple lo que dijo el profeta Isaías:
‘Por mucho que escuchéis, no entenderéis;
por mucho que miréis, no veréis.

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 Pues la mente de este pueblo está embotada:
son duros de oído
y han cerrado sus ojos,
para no ver ni oir,
para no entender ni volverse a mí
y que yo los sane.’g

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 “Pero dichosos vosotros, porque tenéis ojos que ven y oídos que oyen.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Os aseguro que muchos profetas y gente buena desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; desearon oir lo que vosotros oís, y no lo oyeron.h

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 “Oíd, pues, lo que significa la parábola del sembrador: 19 Los que oyen el mensaje del reinoiy no lo entienden, son como la semilla que cayó en el camino; viene el malignojy les quita el mensaje sembrado en su corazón.

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y al pronto lo reciben con gusto,

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 pero, como no tienen raíces, no pueden permanecer firmes: cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, fracasan en su fe.

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 La semilla sembrada entre espinos representa a los que oyen el mensaje, pero los negocios de este mundo les preocupan demasiado y el amor a las riquezas los engańa: todo eso ahoga el mensaje y no le deja dar fruto en ellos.

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Pero la semilla sembrada en buena tierra representa a los que oyen el mensaje y lo entienden, y dan una buena cosecha: son como las espigas que dieron cien, sesenta o treinta granos por semilla.”

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Jesús les contó esta otra parábola: “El reino de los cielos puede compararse a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras todos estaban durmiendo, llegó un enemigo que sembró mala hierbakentre el trigo, y se fue. 26 Cuando creció el trigo y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. 27 Entonces los labradores fueron a decirle al dueńo: ‘Seńor, si la semilla que sembraste en el campo era buena, żcómo es que ha salido mala hierba?’

Parábola de los dos hijos

28 El dueńo les dijo: ‘Un enemigo ha hecho esto.’ Los labradores le preguntaron: ‘żQuieres que vayamos a arrancar la mala hierba?’

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 Pero él les dijo: ‘No, porque al arrancar la mala hierba podéis arrancar también el trigo. 30 Es mejor dejarlos crecer juntos, hasta la siega; entonces mandaré a los segadores a recoger primero la mala hierba y atarla en manojos, para quemarla, y que luego guarden el trigo en mi granero.’ ”

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 Jesús les contó también esta parábola: “El reino de los cielos se puede comparar a una semilla de mostazalque un hombre siembra en su campo.

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 Es sin duda la más pequeńa de todas las semillas, pero cuando ha crecido es más grande que las otras plantas del huerto; llega a hacerse como un árbol entre cuyas ramas van a anidar los pájaros.”m

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 También les contó esta parábola: “El reino de los cielos se puede comparar a la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.”n

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Jesús habló de todo esto a la gente por medio de parábolas, y sin parábolas no les hablaba, 35 para que se cumpliera lo que había dicho el profeta:
“Hablaré por medio de parábolas;
diré cosas que han estado en secreto
desde la creación del mundo.”ń

Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo

36 Jesús despidió a la gente y entró en la casa. Sus discípulos se acercaron a él y le pidieron que les explicase la parábola de la mala hierba en el campo.

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 Él les repondió: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre, 38 y el campo es el mundo. La buena semilla representa a los que son del reino; la mala hierba, a los que son del maligno;o 39 y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La siega representa el fin del mundo,py los segadores son los ángeles. 40 Así como se recoge la mala hierba y se la quema en una hoguera, así sucederá al fin del mundo.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 El Hijo del hombre mandará sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros y a los que practican el mal. 42 Los arrojarán al horno encendido,qdonde llorarán y les rechinarán los dientes.r 43 Entonces, aquellos que cumplen lo ordenado por Dios brillarán como el solsen el reino de su Padre. Los que tienen oídos, oigan.

Parábola del tesoro escondido\fm t\fm*

44 “El reino de los cielos se puede comparar a un tesoro escondido en un campo. Un hombre encuentra el tesoro, y vuelve a esconderlo allí mismo; lleno de alegría, va, vende todo lo que posee y compra aquel campo.

Parábola de la perla de gran valor

45 “También se puede comparar el reino de los cielos a un comerciante que anda buscando perlas finas; 46 cuando encuentra una de gran valor, va, vende todo lo que posee y compra la perla.

Parábola de la red

47 “Puede compararse también el reino de los cielos a una reduechada al mar, que recoge toda clase de peces. 48 Cuando la red está llena, los pescadores la arrastran a la orilla y se sientan a escoger los peces: ponen los buenos en canastas y tiran los malos. 49 Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles a separar a los malos de los buenos, 50 y arrojarán a los malos al horno encendido, donde llorarán y les rechinarán los dientes.”v

Cosas nuevas y cosas viejas

51 Jesús preguntó: – żEntendéis todo esto? –Sí, Seńor –contestaron ellos. 52 Entonces Jesús ańadió: –Cuando un maestro de la ley está instruido acerca del reino de los cielos, se parece a un padre de familia que de lo que tiene guardado saca cosas nuevas y cosas viejas.w

VIII. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (13.53–17.27)

Jesús en Nazaret

(Mc 6.1-6; Lc 4.16-30)

53 Cuando Jesús terminó de contar estas parábolasxse fue de allí 54 y llegó a su propia tierra,ydonde comenzó a enseńar en la sinagoga del lugar. La gente, admirada, decía: – żDe dónde ha sacado este todo lo que sabe? żCómo puede hacer tales milagros? 55 żNo es este el hijo del carpintero?zY su madre, żno es María? żNo son sus hermanosaSantiago, José, Simón y Judas, 56 y no viven sus hermanas también aquí, entre nosotros? żDe dónde ha sacado todo esto? 57 Y no quisieron hacerle caso. Por eso, Jesús les dijo: –En todas partes se honra a un profeta, menos en su propia tierra y en su propia casa.b 58 Y no hizo allí muchos milagros, porque aquella gente no creía en él.

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Por aquel mismo tiempo, Herodes,aque gobernaba en Galilea, oyó hablar de Jesús 2 y dijo a los que tenía a su servicio: –Ese es Juan el Bautista. Ha resucitado, y por eso tiene poderes milagrosos. 3 Es que Herodes había hecho apresar a Juan, y lo había encadenado en la cárcel. Fue a causa de Herodías, esposa de su hermano Filipo,b 4 pues Juan decía a Herodes: –No puedes tenerla por mujer.cd

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Herodes quería matar a Juan, pero temía a la gente, porque todos tenían a Juan por profeta.

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 En el cumpleańos de Herodes, la hija de Herodías salió a bailar delante de los invitados,ey le gustó tanto a Herodes 7 que prometió bajo juramento darle cualquier cosa que le pidiera. 8 Ella entonces, aconsejada por su madre, le dijo: –Dame en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista. 9 Esto entristeció al rey Herodes, pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, mandó que se la dieran.

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Envió, pues, a que cortaran la cabeza a Juan en la cárcel. 11 Luego la pusieron en una bandeja y se la dieron a la muchacha, y ella se la llevó a su madre.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Más tarde llegaron los seguidores de Juan, que tomaron el cuerpo y lo enterraron. Después fueron y dieron la noticia a Jesús.

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Cuando Jesús recibió aquella noticia, se fue de allí, él solo, en una barca, a un lugar apartado. Pero la gente, al saberlo, salió de los pueblos para seguirle por tierra.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Al bajar Jesús de la barca, viendo a la multitud, sintió compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos.

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 Como se hacía de noche, los discípulos se acercaron a él y le dijeron: –Ya es tarde y este es un lugar solitario. Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y se compren comida.

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 Jesús les contestó: –No es necesario que vayan. Dadles vosotros de comer.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Respondieron: –No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 Jesús les dijo: –Traédmelos. 19 Mandó entonces a la multitud que se recostara sobre la hierba. Luego tomó en sus manos los cinco panes y los dos peces y, mirando al cielo, dio gracias a Dios,gpartió los panes, se los dio a los discípulos y ellos los repartieron entre la gente.

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y todavía llenaron doce canastashcon los trozos sobrantes.

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos.

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Después de esto, Jesús hizo subir a sus discípulos a la barca, para que llegasen antes que él a la otra orillaidel lago, mientras él despedía a la gente.

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Cuando ya la hubo despedido, subió Jesús al monte para orar a solas,jy al llegar la noche aún seguía allí él solo.

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Entre tanto, la barca se había alejado mucho de tierra firme y era azotada por las olas, porque tenía el viento en contra. 25 De madrugada,kJesús fue hacia ellos andando sobre el agua. 26 Los discípulos, al verle andar sobre el agua, se asustaron y gritaron llenos de miedo: –ˇEs un fantasma! 27 Pero Jesús les habló, diciéndoles: –ˇÁnimo, soy yo, no tengáis miedo!

Parábola de los dos hijos

28 Pedro le respondió: –Seńor, si eres tú, mándame ir a ti andando sobre el agua.

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 –Ven –dijo Jesús. Bajó Pedro de la barca y comenzó a andar sobre el agua en dirección a Jesús, 30 pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, gritó: –ˇSálvame, Seńor!

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 Al momento, Jesús le tomó de la mano y le dijo: –ˇQué poca fe! żPor qué has dudado?

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento.

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús y dijeron: –ˇVerdaderamente tú eres el Hijo de Dios!

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Atravesaron el lago y llegaron a tierra, en Genesaret.l 35 La gente del lugar reconoció a Jesús, y la noticia se extendió por toda aquella región. Le llevaban los enfermos

Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo

36 y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su capa. Y todos los que la tocaban quedaban sanados.

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén, y le preguntaron: 2 –żPor qué tus discípulos desobedecen la tradición de nuestros antepasados? żPor qué no cumplen con el rito de lavarse las manos antes de comer?a 3 Jesús les preguntó: – żY por qué también vosotros desobedecéis el mandato de Dios por seguir vuestras propias tradiciones? 4 Porque Dios dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’by ‘El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte.’c

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 En cambio, vosotros afirmáis que uno puede decir a su padre o a su madre: ‘No puedo socorrerte, porque todo lo que tengo se lo he ofrecido a Dios’,

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 y que el que dice esto ya no está obligado a socorrer a su padre o a su madre. Así invalidáis el mandato de Dios por seguir vuestras propias tradiciones.d 7 ˇHipócritas! Bien habló el profeta Isaías acerca de vosotros, cuando dijo:
8 ‘Este pueblo me honra de labios afuera,
pero su corazón está lejos de mí.
9 De nada sirve que me rinda culto,
pues sus enseńanzas son mandatos de hombres.’e

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Luego Jesús llamó a la gente y dijo: –Escuchad y entended:f 11 Lo que entra por la boca del hombre no le hace impuro.gAl contrario, lo que hace impuro al hombre es lo que sale de su boca.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Entonces los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: – żSabes que los fariseos se ofendieron al oir lo que dijiste?

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Él les contestó: –Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Dejadlos: son ciegos que guían a otros ciegos, y si un ciego guía a otro, los dos caerán en el hoyo.h

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 Pedro pidió entonces a Jesús: –Explícanos lo que has dicho.

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 Jesús respondió: – żTampoco vosotros lo entendéis?

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 żNo comprendéis que todo lo que entra por la boca va al vientre y después sale del cuerpo?

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 En cambio, lo que sale de la boca viene del interior del hombre,iy eso le hace impuro. 19 Porque del corazón del hombre salen los malos pensamientos, los asesinatos, el adulterio, la inmoralidad sexual, los robos, las mentiras y los insultos.j

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 Estas cosas son las que hacen impuro al hombre; pero el comer sin haber cumplido con el rito de lavarse las manos no le hace impuro.

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 Jesús pasó de allí a la región de Tiro y Sidón.

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Una mujer cananeakque vivía en aquella tierra, se le acercó dando voces: –ˇSeńor, Hijo de David,lten compasión de mí! ˇMi hija tiene un demonio!

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Jesús no contestó ni una palabra. Entonces los discípulos se acercaron a él y le rogaron: –Dile a esa mujer que se marche,mporque viene dando voces detrás de nosotros.

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Jesús les dijo: –Dios me ha enviado únicamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.n 25 Pero la mujer fue a arrodillarse delante de él y le pidió: –ˇSeńor, ayúdame! 26 Él le contestó: –No está bien quitarles el pan a los hijos y dárselo a los perros.ń 27 –Sí, Seńor –dijo ella–, pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.

Parábola de los dos hijos

28 Entonces le dijo Jesús: –ˇMujer, qué grande es tu fe! Hágase como quieres. Desde aquel mismo momento, su hija quedó sanada.

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 Jesús, saliendo de allí, se fue a la orilla del lago de Galilea; luego subió al monte y se sentó. 30 Mucha gente se reunió donde él estaba. Llevaban cojos, ciegos, mancos, mudos y otros muchos enfermos; los ponían a los pies de Jesús y él los sanaba.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 De modo que la gente estaba asombrada al ver que los mudos hablaban, los mancos quedaban sanos, los cojos andaban y los ciegos veían. Y todos alababan al Dios de Israel.o

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: –Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. No quiero enviarlos en ayunas a sus casas, no sea que desfallezcan por el camino.

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 Sus discípulos le dijeron: –Pero żcómo encontrar comida para tanta gente en un lugar como este, donde no vive nadie?

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Jesús les preguntó: – żCuántos panes tenéis? –Siete y unos pocos peces –le contestaron. 35 Mandó que la gente se sentara en el suelo,

Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo

36 tomó en sus manos los siete panes y los peces y, habiendo dado gracias a Dios, los partió, se los dio a sus discípulos y ellos los repartieron entre la gente.

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y todavía llenaron siete canastas con los trozos sobrantes. 38 Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos. 39 Después de esto, Jesús despidió a la gente, subió a la barca y se fue a la región de Magadán.q

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Los fariseos y los saduceos fueron a ver a Jesús y, para tenderle una trampa, le pidieron que hiciera alguna seńal milagrosa que probase que él venía de parte de Dios.a 2 Jesús les contestó: –Por la tarde decís: ‘Va a hacer buen tiempo, porque el cielo está rojo’; 3 y por la mańana decís: ‘Hoy va a hacer mal tiempo, porque el cielo está rojo y nublado.’ Pues si sabéis interpretar tan bien el aspecto del cielo, żcómo es que no sabéis interpretar las seńales de estos tiempos?b 4 ˇEsta gente mala e infiel pide una seńal milagrosa, pero no se le dará más seńal que la de Jonás!cY los dejó y se fue.

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Cuando los discípulos pasaron a la otra orilla del lago,dse olvidaron de llevar pan.

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 Jesús les dijo: –Mirad, guardaos de la levadura de los fariseosey los saduceos. 7 Los discípulos comentaban entre ellos: –ˇNo hemos traído pan! 8 Jesús se dio cuenta y les dijo: – żPor qué decís que no tenéis pan? ˇQué poca fe tenéis! 9 żTodavía no comprendéis? żNo recordáis ya los cinco panes que repartí entre los cinco mil hombres, y cuántas canastas recogisteis?f

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 żNi los siete panes que repartí entre los cuatro mil, y cuántos cestos recogisteis?g 11 żCómo no comprendéis que yo no estaba hablando del pan? ˇGuardaos de la levadura de los fariseos y los saduceos!

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Entonces comprendieron que Jesús no les había dicho que se guardaran de la levadura del pan, sino de la enseńanza de los fariseos y los saduceos.

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipohpreguntó a sus discípulos: – żQuién dice la gente que es el Hijo del hombre?i

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Ellos contestaron: –Unos dicen que Juan el Bautista; otros, que Elías,jy otros, que Jeremías o algún profeta.k

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 –Y vosotros, żquién decís que soy? –les preguntó.

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 Simón Pedro le respondió: –Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.l

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Entonces Jesús le dijo: –Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque ningún hombre te ha revelado esto, sino mi Padre que está en el cielo.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedramvoy a edificar mi iglesia;ny el poder de la muerteńno la vencerá. 19 Te daré las llaves del reino de los cielos: lo que ates en este mundo, también quedará atado en el cielo; y lo que desates en este mundo, también quedará desatado en el cielo.o

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 Luego Jesús ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.p

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 A partir de entonces, Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley le harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría.q

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Entonces Pedro le llevó aparte y comenzó a reprenderle, diciendo: –ˇDios no lo quiera, Seńor! ˇEso no te puede pasar!

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Pero Jesús se volvió y dijo a Pedro: –ˇApártate de mí, Satanás,rpues me pones en peligro de caer! ˇTú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres!

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la recobrará.s 26 żDe qué sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? żO cuánto podrá pagar el hombre por su vida?t 27 El Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles,uy entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos.v

Parábola de los dos hijos

28 Os aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin haber visto al Hijo del hombre venir como rey.w

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro y a los hermanos Santiago y Juan, y los llevó aparte a un monte alto. 2 Allí, en presencia de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su rostro brillaba como el sol y sus ropas se volvieron blancas como la luz.b 3 En esto vieron a Moisés y Elíascconversando con él. 4 Pedro dijo a Jesús: –Seńor, ˇqué bien que estemos aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Mientras Pedro hablaba los envolvió una nube luminosa.dY de la nube salió una voz, que dijo: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido.eEscuchadle.”

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 Al oir esto, los discípulos se inclinaron hasta el suelo llenos de miedo. 7 Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: –Levantaos, no tengáis miedo. 8 Entonces alzaron los ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús. 9 Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: –No contéis a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado.f

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Los discípulos preguntaron a Jesús: – żPor qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero?g 11 Jesús contestó: –Es cierto que Elías ha de venir y que ha de poner todas las cosas en orden.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Sin embargo, yo os digo que Elías ya vino, pero ellos no le reconocieron, sino que hicieron con él cuanto quisieron. De la misma manera va a sufrir a manos de ellos el Hijo del hombre.

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Entonces comprendieron los discípulos que Jesús les estaba hablando de Juan el Bautista.h

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Cuando llegaron a donde estaba la gente, se acercó un hombre a Jesús, y arrodillándose delante de él

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 le dijo: –Seńor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataquesiy sufre horriblemente; muchas veces se cae en el fuego o en el agua.

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 Lo he traído a tus discípulos, pero no han podido sanarlo.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Jesús contestó: –ˇOh, gente sin fe y perversa!jżHasta cuándo habré de estar con vosotros? żHasta cuándo habré de soportaros? ˇTraedme aquí al muchacho!

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 En seguida Jesús reprendió al demonio y lo hizo salir del muchacho, que quedó sanado en el mismo momento. 19 Después los discípulos preguntaron aparte a Jesús: – żPor qué no pudimos nosotros expulsar a ese demonio?

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 Jesús les dijo: –Porque tenéis muy poca fe. Os aseguro que si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeńa como un semilla de mostaza, diríais a ese monte: ‘Quítate de ahí y pásate allá’, y el monte se pasaría.kNada os sería imposible. [

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 ] l

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Mientras andaban juntos por la región de Galilea, Jesús les dijo: –El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres,

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 y lo matarán; pero al tercer día resucitará.mEsta noticia los llenó de tristeza.

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Cuando Jesús y sus discípulos llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto para el templonfueron a ver a Pedro, y le preguntaron: – żTu maestro no paga el impuesto para el templo? 25 –Sí, lo paga –contestó Pedro. Luego, al entrar Pedro en casa, Jesús se dirigió a él en primer lugar, diciendo: – żQué te parece, Simón? żA quiénes cobran impuestos y contribuciones los reyes de este mundo: a sus propios súbditosńo a los extranjeros? 26 Pedro contestó: –A los extranjeros. –Por lo tanto –ańadió Jesús–, los propios súbditos no tienen que pagar nada. 27 Pero, para que nadie se ofenda, ve al lago y echa el anzuelo. En la boca del primer pez que pesques encontrarás una moneda que será suficiente para pagar mi impuesto y el tuyo. Llévatela y págalos.

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 En aquella misma ocasión se acercaron a Jesús los discípulos y le preguntaron: – żQuién es el más importante en el reino de los cielos?b 2 Jesús llamó a un nińo, lo puso en medio de ellos 3 y dijo: –Os aseguro que si no cambiáis y os volvéis como nińos, no entraréis en el reino de los cielos.c 4 El más importante en el reino de los cielos es aquel que se humilla y se vuelve como este nińo.

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Y el que recibe en mi nombre a un nińo como este, a mí me recibe.

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 “A cualquiera que haga caer en pecado a uno de estos pequeńos que creen en mí, más le valdría ser arrojado al fondo del mar con una piedra de molino atada al cuello.d 7 ˇAy del mundo a causa de las incitaciones al pecado!eCierto es que siempre las habrá, pero ˇay del hombre que haga pecar a los demás! 8 “Por eso, si tu mano o tu pie te hacen caer en pecado, córtalos y échalos lejos de ti; mejor te es entrar en la vida manco o cojo, que con tus dos manos y tus dos pies ser arrojado al fuego eterno. 9 Y si tu ojo te hace caer en pecado, sácalo y échalo lejos de ti; mejor te es entrar en la vida con un solo ojo, que con tus dos ojos ser arrojado al fuego del infierno.f

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 “No despreciéis a ninguno de estos pequeńos. Pues os digo que sus ángeles en el cielo contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial.g[ 11 ] h

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 “żQué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, żno dejará las otras noventa y nueve en el monte e irá a buscar la extraviada?i

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Y si logra encontrarla, os aseguro que se alegrará más por esa oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Del mismo modo, vuestro Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeńos.j

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 “Si tu hermano te ofende, habla con él a solas para moverle a reconocer su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano.k

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 Si no te hace caso, llama a una o dos personas más, porque toda acusación debe basarse en el testimonio de dos o tres testigos.l

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Si tampoco les hace caso a ellos, díselo a la congregación;my si tampoco hace caso a la congregación, considéralo como un pagano o como uno de esos que cobran impuestos para Roma.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 “Os aseguro que todo lo que atéis en este mundo, también quedará atado en el cielo; y todo lo que desatéis en este mundo, también quedará desatado en el cielo.n 19 “Además os digo que si dos de vosotros os ponéis de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración, mi Padre que está en el cielo os lo dará.ń

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.”

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: –Seńor, żcuántas veces he de perdonar a mi hermano, si me ofende? żHasta siete?

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Jesús le contestó: –No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.o

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 “Por eso, el reino de los cielos se puede comparar a un rey que quiso hacer cuentas con sus funcionarios.

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Había comenzado a hacerlas, cuando le llevaron a uno que le debía muchos millones.q 25 Como aquel funcionario no tenía con qué pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, a fin de saldar la deuda. 26 El funcionario cayó de rodillas delante del rey, rogándole: ‘Seńor, ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 27 El rey tuvo compasión de él, le perdonó la deuda y lo dejó ir en libertad.

Parábola de los dos hijos

28 “Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compańero que le debía una pequeńa cantidad.rLo agarró del cuello y lo ahogaba, diciendo: ‘ˇPágame lo que me debes!’

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 El compańero se echó a sus pies, rogándole: ‘Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.’ 30 Pero el otro no quiso, sino que le hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 Esto disgustó mucho a los demás compańeros, que fueron a contar al rey todo lo sucedido.

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 El rey entonces le mandó llamar y le dijo: ‘ˇMalvado!, yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste.

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 Pues también tú debiste tener compasión de tu compańero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.’

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Tanto se indignó el rey, que ordenó castigarle hasta que pagara toda la deuda.”s 35 Jesús ańadió: –Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada uno no perdona de corazón a su hermano.t

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Después de haber dicho estas cosas,aJesús se marchó de Galilea y llegó a la región de Judea que está al oriente del Jordán.b 2 Mucha gente le siguió, y allí sanó a los enfermos. 3 Unos fariseos se acercaron a Jesús, y para tenderle una trampa le preguntaron: – żLe está permitido a uno separarse de su esposa por un motivo cualquiera?c 4 Jesús les contestó: – żNo habéis leído en la Escritura que Dios, al principio, ‘hombre y mujer los creó’?d

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Y dijo: ‘Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposa, y los dos serán como una sola persona.’e

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 Así que ya no son dos, sino uno solo. Por lo tanto, no separe el hombre lo que Dios ha unido. 7 Ellos le preguntaron: – żPor qué, pues, mandó Moisés entregar a la esposa un certificado de separación cuando se la despide?f 8 Jesús les dijo: –Precisamente por lo tercos que sois os permitió Moisés separaros de vuestras esposas; pero al principio no fue así. 9 Yo os digo que el que se separa de su esposa, a no ser por motivo de inmoralidad sexual,gy se casa con otra, comete adulterio.h

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Le dijeron sus discípulos: –Si esta es la situación del hombre respecto de su mujer, más vale no casarse. 11 Jesús les contestó: –No todos pueden comprender esto, sino únicamente aquellos a quienes Dios ha dado que lo comprendan.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Hay diferentes razones que impiden a los hombres casarse. Algunos ya nacen incapacitados para el matrimonio; a otros los incapacitan los hombres, y otros viven como incapacitados por causa del reino de los cielos.iEl que pueda aceptar esto, que lo acepte.

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Llevaron unos nińos a Jesús, para que pusiera sobre ellos las manos y orara por ellos; pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Entonces Jesús dijo: –Dejad que los nińos vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.jk

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 Puso las manos sobre los nińos y se fue de aquel lugar.

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 Un joven fue a ver a Jesús y le preguntó: –Maestro, żqué he de hacer de bueno para tener vida eterna?l

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Jesús le contestó: – żPor qué me preguntas acerca de lo bueno? Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos.m

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 –żCuáles? –preguntó el joven. Jesús le dijo: –‘No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie, 19 honra a tu padre y a tu madre,ny ama a tu prójimo como a ti mismo.’ń

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 –Todo eso ya lo he cumplido –dijo el joven–. żQué más me falta?

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 Jesús le contestó: –Si quieres ser perfecto,ove, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego ven y sígueme.

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Cuando el joven oyó esto, se fue triste, porque era muy rico.

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Jesús dijo entonces a sus discípulos: –Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.p

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Os lo repito: le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una agujaqque a un rico entrar en el reino de Dios. 25 Al oirlo, sus discípulos se asombraron más aún, y decían: –Entonces, żquién podrá salvarse? 26 Jesús los miró y les contestó: –Para los hombres esto es imposible, pero no para Dios. 27 Pedro entonces ańadió: –Nosotros, que hemos dejado cuanto teníamos y te hemos seguido, żqué vamos a recibir?

Parábola de los dos hijos

28 Jesús les repondió: –Os aseguro que cuando llegue el tiempo de la renovación de todas las cosas,rcuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, vosotros, que me habéis seguido, os sentaréis también en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.s

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 Y todos los que por causa mía hayan dejado casa, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras, recibirán cien veces más, y también recibirán la vida eterna. 30 Muchos que ahora son los primeros, serán los últimos; y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros.t

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 “El reino de los cielos se puede comparar al dueńo de una finca que salió muy de mańana a contratar trabajadores para su vińa. 2 Acordó con ellos pagarles el salario de un díaby los mandó a trabajar a su vińa. 3 Volvió a salir sobre las nueve de la mańanacy vio a otros que estaban en la plaza, desocupados. 4 Les dijo: ‘Id también vosotros a trabajar a mi vińa. Os daré lo que sea justo.’

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Y ellos fueron. El dueńo salió de nuevo hacia el mediodía, y otra vez a las tres de la tarde,de hizo lo mismo.

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 Alrededor de las cinco de la tardeevolvió a la plaza y encontró a otros desocupados. Les preguntó: ‘żPor qué estáis aquí todo el día, sin trabajar?’ 7 Le contestaron: ‘Porque nadie nos ha contratado.’ Entonces les dijo: ‘Id también vosotros a trabajar a mi vińa.’ 8 “Cuando llegó la noche, el dueńo dijo al encargado del trabajo: ‘Llama a los trabajadores, y págalesfempezando por los últimos y terminando por los primeros.’ 9 Se presentaron, pues, los que habían entrado a trabajar alrededor de las cinco de la tarde, y cada uno recibió el salario completo de un día.

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Cuando les tocó el turno a los que habían entrado primero, pensaron que recibirían más; pero cada uno de ellos recibió también el salario de un día. 11 Al cobrarlo, comenzaron a murmurar contra el dueńo.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Decían: ‘A estos, que llegaron al final y trabajaron solamente una hora, les has pagado igual que a nosotros, que hemos soportado el trabajo y el calor de todo el día.’

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Pero el dueńo contestó a uno de ellos: ‘Amigo, no te estoy tratando injustamente. żAcaso no acordaste conmigo recibir el salario de un día?

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Pues toma tu paga y vete. Si a mí me parece bien dar a este que entró a trabajar al final lo mismo que te doy a ti,

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 es porque tengo el derecho de hacer lo que quiera con mi dinero. żO quizá te da envidiagel que yo sea bondadoso?’

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 “De modo que los que ahora son los últimos, serán los primeros; y los que ahora son los primeros, serán los últimos.”h

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Yendo camino de Jerusalén llamó Jesús aparte a sus doce discípulos y les dijo:

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 –Como veis, ahora vamos a Jerusalén. Allí el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley; lo condenarán a muerte 19 y lo entregarán a los extranjerosipara que se burlen de él, le golpeen y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará.j

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 La madre de los hijos de Zebedeo se acercó con elloska Jesús, y se arrodilló para pedirle un favor.

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 Jesús le preguntó: – żQué quieres? Ella le dijo: –Manda que estos dos hijos míos se sienten en tu reino uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.l

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Jesús contestó: –No sabéis lo que pedís. żPodéis beber la copa amargamque voy a beber yo? Le dijeron: –Podemos.

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Jesús les respondió: –Vosotros beberéis esa copa de amargura,npero el sentaros a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí darlo. Será para quienes mi Padre lo ha preparado.ń

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 Cuando los otros diez discípulos oyeron todo esto, se enojaron con los dos hermanos. 25 Pero Jesús los llamó y les dijo: –Sabéis que, entre los paganos, los jefes gobiernan con tiranía a sus súbditos y los grandes descargan sobre ellos el peso de su autoridad. 26 Pero entre vosotros no debe ser así. Al contrario, el que entre vosotros quiera ser grande, que sirva a los demás; 27 y el que entre vosotros quiera ser el primero, que sea vuestro esclavo.o

Parábola de los dos hijos

28 Porque, del mismo modo, el Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servirpy dar su vida en pagoqde la libertad de todos.r

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 Cuando salían de Jericó,smucha gente seguía a Jesús. 30 Dos ciegostque estaban sentados junto al camino, al oir que pasaba Jesús, se pusieron a gritar: –ˇSeńor, Hijo de David,uten compasión de nosotros!

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 La gente los reprendía para que se callaran, pero ellos gritaban más: –ˇSeńor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 Jesús se detuvo, llamó a los ciegos y les preguntó: – żQué queréis que haga por vosotros?

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 Le contestaron: –Seńor, que recobremos la vista.

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Jesús tuvo compasión de ellos y les tocó los ojos. En el mismo momento, los ciegos recobraron la vista, y siguieron a Jesús.

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Cerca ya de Jerusalén, cuando llegaron a Betfagé,bal monte de los Olivos,cJesús envió a dos de sus discípulos 2 diciéndoles: –Id a esa aldea y encontraréis una asna atada y un borriquillo con ella. Desatadla y traédmelos. 3 Si alguien os dice algo, respondedle que el Seńor los necesitady que en seguida los devolverá. 4 Esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el profeta:

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 “Decid a la ciudad de Sión:
‘Mira, tu Rey viene a ti,
humilde, montado en un asno,
en un borriquillo, cría de una bestia de carga.’ ”e

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había mandado. 7 Llevaron el asna y el borriquillo, los cubrieron con unas capas y Jesús montó. 8 Había mucha gente, y unos tendían sus capas por el camino y otros tendían ramas que cortaban de los árboles.f 9 Y los que iban delante y los que iban detrás gritaban: –ˇHosana al Hijo del rey David! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor! ˇHosana en las alturas!g

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se alborotó. Muchos preguntaban: – żQuién es este? 11 Y la gente contestaba: –Es el profeta Jesús, el de Nazaret de Galilea.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Jesús entró en el templo y expulsó a todos los que allí estaban vendiendo y comprando. Volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas.h

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Les dijo: –En las Escrituras se dice: ‘Mi casa será casa de oración’,ipero vosotros habéis hecho de ella una cueva de ladrones.j

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Se acercaron a Jesús en el templo los ciegos y los cojos, y él los sanó.

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 Pero los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, al ver los milagros que hacía y al oir que los nińos gritaban en el templo: “ˇGloria al Hijo del rey David!”, se indignaron

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 y dijeron a Jesús: – żNo oyes lo que están diciendo? Jesús les contestó: –Sí, lo oigo, żpero no habéis leído la Escritura que dice:
‘Con los cantos de los pequeńos
y de los nińos de pecho
has dispuesto tu alabanza’?k

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Entonces los dejó, salió de la ciudad y se fue a Betania,ldonde pasó la noche.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 Por la mańana, cuando Jesús volvía a la ciudad, sintió hambre. 19 Vio una higuera junto al camino y se acercó a ella, pero no encontró más que hojas.mEntonces dijo a la higuera: –ˇNunca vuelvas a dar fruto! Al instante se secó la higuera.

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 Al ver esto, los discípulos se asombraron y preguntaron a Jesús: – żCómo es que la higuera se ha secado al instante?

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 Jesús les contestó: –Os aseguro que, si tenéis fe y no dudáis, no solo podréis hacer lo que he hecho yo con la higuera, sino que aun si le decís a ese monte: ‘Quítate de ahí y arrójate al mar’, lo hará.n

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Y todo lo que al orar pidáis con fe, lo recibiréis.ń

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Jesús entró en el templo y, mientras estaba en él, enseńando, se le acercaron los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los judíos y le preguntaron: – żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te ha dado tal autoridad?o

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 -25 Jesús les contestó: –Yo también os voy a hacer una pregunta: żQuién envió a Juanpa bautizar: Dios o los hombres? Si me respondéis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas. Ellos se pusieron a discutir unos con otros: “Si respondemos que le envió Dios, nos dirá: ‘Entonces, żpor qué no le creísteis?’ 26 Y si decimos que fueron los hombres, tenemos miedo de la gente, porque todos tienen a Juan por profeta.” 27 Así que respondieron a Jesús: –No lo sabemos. Entonces él les contestó. –Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

Parábola de los dos hijos

28 Jesús les preguntó: – żQué os parece esto? Un hombre que tenía dos hijos le dijo a uno de ellos: ‘Hijo, ve hoy a trabajar a la vińa.’

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 El hijo le contestó: ‘ˇNo quiero ir!’, pero después cambió de parecer y fue. 30 Luego el padre se dirigió al otro y le dijo lo mismo. Este contestó: ‘Sí, seńor, yo iré’, pero no fue.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 żCuál de los dos hizo lo que el padre quería? –El primero –contestaron ellos. Entonces Jesús les dijo: –Os aseguro que los que cobran los impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que vosotros en el reino de Dios.

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 Porque Juan el Bautista vino a mostraros el camino de la justicia,qy no le creísteis; en cambio, los cobradores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron.rVosotros, aun después de ver todo eso, no cambiasteis de actitud ni le creísteis.

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 “Escuchad otra parábola: El dueńo de una finca plantó una vińa,sle puso una cerca, construyó un lagarty levantó una torreupara vigilarla. Luego la arrendó a unos labradoresvy se fue de viaje.

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Llegado el tiempo de la vendimia, mandó unos criados a recibir de los labradores la parte de la cosecha que le correspondía. 35 Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.

Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo

36 El dueńo envió otros criados, en mayor número que al principio; pero los labradores los trataron a todos del mismo modo.

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 “Por último mandó a su propio hijo, pensando: ‘Sin duda, respetarán a mi hijo.’ 38 Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros: ‘Este es el heredero; matémoslo y nos quedaremos con la vińa.’ 39 Así que le echaron mano, lo sacaron de la vińa y lo mataron.w 40 “Pues bien, cuando vuelva el dueńo de la vińa, żqué creéis que hará con aquellos labradores?”

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 Le contestaron: –Matará sin compasión a esos malvados y dará la vińa a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde. 42 Jesús les dijo: – żNunca habéis leído lo que dicen las Escrituras?:
‘La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal.
Esto lo ha hecho el Seńor
y nosotros estamos maravillados.’x
43 “Por eso os digo que a vosotros se os quitará el reino, y se le dará a un pueblo que produzca los frutos debidos.

Parábola del tesoro escondido\fm t\fm*

44 [En cuanto a la piedra, el que caiga sobre ella se estrellará; y si la piedra cae sobre alguno, lo aplastará.]"y

Parábola de la perla de gran valor

45 Los jefes de los sacerdotes y los fariseos, al oir las parábolas que contaba Jesús, comprendieron que se refería a ellos. 46 Quisieron entonces apresarle, pero no se atrevían, porque la gente tenía a Jesús por profeta.

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Jesús se puso a hablarles otra vez por medio de parábolas. Les dijo: 2 “El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo un banquete para la boda de su hijo. 3 Envió a sus criados a llamar a los invitados, pero estos no quisieron acudir. 4 Volvió a enviar más criados, encargándoles: ‘Decid a los invitados que ya tengo preparado el banquete. He hecho matar mis novillos y reses cebadas, y todo está preparado: que vengan a la boda.’

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a sus tierras, otro a sus negocios

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 y otros echaron mano a los criados del rey y los maltrataron hasta matarlos. 7 Entonces el rey, lleno de ira, ordenó a sus soldados que mataran a aquellos asesinos y quemaran su pueblo. 8 Luego dijo a sus criados: ‘Todo está preparado para la boda, pero aquellos invitados no merecían venir. 9 Id, pues, por las calles principales, e invitad a la boda a cuantos encontréis.’

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Los criados salieron a las calles y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos,ay así la sala del banquete se llenó de convidados. 11 “Cuando el rey entró a ver a los convidados, se fijó en uno que no iba vestido para la boda.

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Le dijo: ‘Amigo, żcómo has entrado aquí, si no vienes vestido para la boda?’ Pero el otro se quedó callado.

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 Entonces el rey dijo a los que atendían las mesas: ‘Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes.’b

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 Porque muchos son llamados, pero pocos escogidos.”c

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 Después de esto, los fariseos se pusieron de acuerdo para sorprender a Jesús en alguna palabra y acusarle.

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 Así que enviaron a algunos de los partidarios de ellos, junto con otros del partido de Herodes,da decirle: –Maestro, sabemos que tú siempre dices la verdad, que enseńas de veras a vivir como Dios manda y que no te dejas llevar por lo que dice la gente, porque no juzgas a los hombres por su apariencia.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 Danos, pues, tu opinión: żestamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?e

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo: –Hipócritas, żpor qué me tendéis trampas? 19 Enseńadme la moneda con que se paga el impuesto. Le trajeron un denario,f

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 y Jesús les preguntó: – żDe quién es esta imagen y el nombre aquí escrito?

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 Le contestaron: –Del césar. Jesús les dijo entonces: –Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.g

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Al oir esto se quedaron admirados; y dejándole, se fueron.

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 Aquel mismo día acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan la resurrección de los muertos,hy por eso le plantearon este caso:

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 –Maestro, Moisés dijo que si uno muere sin dejar hijos, su hermano deberá tomar por esposa a la viuda para dar hijos al hermano que murió.i 25 Pues bien, había una vez entre nosotros siete hermanos. El primero se casó, pero murió sin haber tenido hijos, así que su segundo hermano se casó con la viuda. 26 Lo mismo le pasó al segundo, y también al tercero, y así hasta el séptimo. 27 Después de todos ellos murió también la mujer.

Parábola de los dos hijos

28 Ahora pues, en la resurrección, żcuál de los siete hermanos la tendrá por esposa, si todos estuvieron casados con ella?

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 Jesús les contestó: –Os equivocáis porque no conocéis las Escrituras ni el poder de Dios. 30 Cuando los muertos resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán, sino que serán como los ángeles que están en el cielo.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 Y en cuanto a que los muertos resucitan, żno habéis leído que Dios mismo dijo:

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 ‘Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob’? ˇY Dios no es Dios de muertos, sino de vivos!j

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 Al oir esto, la gente se quedó admirada de las enseńanzas de Jesús.

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Los fariseos se reunieron al saber que Jesús había hecho callar a los saduceos. 35 Uno de aquellos, maestro de la ley,kpara tenderle una trampa le preguntó:

Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo

36 –Maestro, żcuál es el mandamiento más importante de la ley?l

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 Jesús le dijo: –‘Ama al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.’m 38 Este es el más importante y el primero de los mandamientos. 39 Y el segundo es parecido a este: ‘Ama a tu prójimo como a ti mismo.’n 40 De estos dos mandamientos pende toda la ley de Moisés y las enseńanzas de los profetas.ńo

żDe quién desciende el Mesías?

(Mc 12.35-37; Lc 20.41-44)

41 Estando todavía reunidos los fariseos, Jesús les preguntó: 42 –żQué pensáis del Mesías? żDe quién desciende? –De Davidp–le contestaron. 43 Entonces les dijo Jesús: – żPues cómo es que David, inspirado por el Espíritu, le llama Seńor? Porque David dijo:

Parábola del tesoro escondido\fm t\fm*

44 ‘El Seńor dijo a mi Seńor:
Siéntate a mi derecha
hasta que yo ponga a tus enemigos
debajo de tus pies.’q

Parábola de la perla de gran valor

45 żCómo puede el Mesías descender de David, si David mismo le llama Seńor?r 46 Nadie pudo responderle ni una palabra, y desde aquel día ninguno se atrevió a hacerle más preguntas.

VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*

Parábola del sembrador

(Mc 4.1-9; Lc 8.4-8)

Muerte de Juan el Bautista

(Mc 6.14-29; Lc 9.7-9)

Lo que hace impuro al hombre

(Mc 7.1-23)

La seńal de Jonás

(Mc 8.11-13; Lc 12.54-56)

La transfiguración de Jesús

(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*

IX. SERMÓN SOBRE LA VIDA DE LA COMUNIDAD (18)\fm a\fm*

żQuién es el más importante?

(Mc 9.33-37; Lc 9.46-48)

X. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (19–23)

Enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mc 10.1-12; Lc 16.18)

Parábola de los trabajadores de la vińa\fm a\fm*

Jesús entra en Jerusalén\fm a\fm*

(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)

Parábola del banquete de bodas

(Lc 14.15-24)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)

1 Después de esto, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: 2 “Los maestros de la ley y los fariseos son los encargados de interpretar la ley de Moisés.a 3 Por lo tanto, obedecedlos y haced todo lo que os digan. Pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra. 4 Atan cargas pesadas, imposibles de soportar, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo.

La levadura de los fariseos

(Mc 8.14-21)

5 Todo lo hacen para que la gente los vea.bLes gusta llevar sobre la frente y en los brazos cajitas con textos de las Escrituras,cy vestir ropas con grandes borlas.d

El peligro de caer en pecado

(Mc 9.42-48; Lc 17.1-2)

6 Desean los mejores puestos en los banquetes, los asientos de honor en las sinagogas,e 7 ser saludados con todo respeto en la calle y que la gente los llame maestros.f 8 “Pero vosotros no os hagáis llamar maestros por la gente, porque todos sois hermanos y uno solo es vuestro Maestro.g 9 Y no llaméis padre a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el que está en el cielo.h

El porqué de las parábolas

(Mc 4.10-12; Lc 8.9-10)

Parábola del pastor que encuentra a su oveja

(Lc 15.3-7)

10 Ni os hagáis llamar jefes, porque vuestro único Jefe es Cristo. 11 El más grande entre vosotros debe servir a los demás.i

Jesús purifica el templo

(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)

12 Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.j

Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*

(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mc 8.27-30; Lc 9.18-21)

Jesús bendice a los nińos

(Mc 10.13-16; Lc 18.15-17)

13 “ˇAy de vosotros,kmaestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que cerráis a todos la puerta del reino de los cielos. Ni vosotros entráis ni dejáis entrar a los que quisieran hacerlo. [

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mc 9.14-29; Lc 9.37-43)

14 ] l

Hasta setenta veces siete

(Lc 17.3)

La cuestión de los impuestos

(Mc 12.13-17; Lc 20.20-26)

15 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que recorréis tierra y mar para ganar un adepto,my cuando lo habéis ganado hacéis de él una persona dos veces más merecedora del infierno que vosotros mismos.

El joven rico

(Mc 10.17-31; Lc 18.18-30)

16 “ˇAy de vosotros, guías ciegos!,nque decís: ‘El que hace una promesa jurando por el templo no se compromete a nada; el que queda comprometido es el que jura por el oro del templo.’

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mc 10.32-34; Lc 18.31-34)

17 ˇEstúpidos y ciegos! żQué es más importante, el oro o el templo por el que el oro queda consagrado?ń

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mc 4.13-20; Lc 8.11-15)

La higuera estéril

(Mc 11.12-14, 20-26)

18 También decís: ‘El que hace una promesa jurando por el altar no se compromete a nada; el que queda comprometido es el que jura por la ofrenda que está sobre el altar.’ 19 ˇCiegos! żQué es más importante, la ofrenda o el altar por el que la ofrenda queda consagrada?

Jesús responde a Santiago y Juan

(Mc 10.35-45)

20 El que jura por el altar, no solo jura por el altar sino también por todo lo que hay encima de él;

La fe de una mujer extranjera

(Mc 7.24-30)

Jesús anuncia su muerte

(Mc 8.31–9.1; Lc 9.22-27)

21 y el que jura por el templo, no solo jura por el templo sino también por Dios, que vive allí.

Jesús anda sobre el agua

(Mc 6.45-52; Jn 6.16-21)

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mc 9.30-32; Lc 9.43-45)

22 Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Diosoy por Dios mismo, que se sienta en él.p

Parábola del funcionario que no quiso perdonar\fm p\fm*

La autoridad de Jesús

(Mc 11.27-33; Lc 20.1-8)

La pregunta sobre la resurrección

(Mc 12.18-27; Lc 20.27-40)

23 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que separáis para Dios la décima parte de la menta, del anís y del comino, pero no hacéis caso de las enseńanzas más importantes de la ley, como son la justicia, la misericordia y la fidelidad.qEsto es lo que se debe hacer, sin dejar de hacer lo otro.r

Parábola del trigo y la cizańa

El pago del impuesto para el templo

24 ˇGuías ciegos, que coláis el mosquito y tragáis el camello!s 25 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que limpiáis por fuera el vaso y el plato,tpero por dentro estáis llenos de lo que habéis obtenido con el robo y la avaricia. 26 Fariseo ciego, ˇlimpia primero el vasoupor dentro, y así quedará limpio también por fuera! 27 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que sois como sepulcros blanqueados,vhermosos por fuera pero llenos por dentro de huesos de muerto y toda clase de impurezas.

Parábola de los dos hijos

28 Así sois vosotros: por fuera, ante la gente, parecéis buenos, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y maldad.

Jesús sana a muchos enfermos

Jesús sana a dos ciegos

(Mc 10.46-52; Lc 18.35-43)

29 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que construís los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos funerarios de los hombres justos,w 30 y luego decís: ‘Si hubiéramos vivido en los tiempos de nuestros antepasados, no los habríamos ayudado a matar a los profetas.’

Parábola de la semilla de mostaza

(Mc 4.30-32; Lc 13.18-19)

31 Con esto, vosotros mismos os reconocéis descendientesxde aquellos que mataron a los profetas.

Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*

(Mc 8.1-10)

32 ˇAcabad de hacer, pues, lo que vuestros antepasados comenzaron!

Parábola de la levadura

(Lc 13.20-21)

Parábola de los labradores malvados

(Mc 12.1-12; Lc 20.9-19)

33 “ˇSerpientes, raza de víboras!, żcómo vais a escapar al castigo del infierno?y

Cumplimiento de la Escritura

(Mc 4.33-34)

Jesús sana enfermos en Genesaret

(Mc 6.53-56)

El mandamiento más importante

(Mc 12.28-34)

34 Mirad, yo os voy a enviar profetas, sabios y maestros: a unos mataréis y crucificaréis, y a otros golpearéis en las sinagogas y perseguiréis de ciudad en ciudad. 35 Pues bien, así caerá sobre vosotros el castigo por la muerte de todos los inocentes que han sido asesinados en el mundo, desde Abel el justo hasta Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el santuario y el altar.z

Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo

36 Os aseguro que el castigo por todo ello caerá sobre la gente de hoy.

Jesús llora por Jerusalén

(Lc 13.34-35)

37 “ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetasay apedreas a los mensajeros que Dios te envía! ˇCuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas,bpero no quisisteis! 38 Pues mirad, vuestro hogar va a quedar desierto.c 39 Y os digo que ya no volveréis a verme hasta que digáis: 'ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!'”d