VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*
Parábola del sembrador
Muerte de Juan el Bautista
Lo que hace impuro al hombre
La seńal de Jonás
La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
1 Aquel mismo día salió Jesús de casa y fue a sentarse a la orilla del lago. 2 Como se reunió mucha gente, subió Jesús en una barca y se sentó,bmientras la gente se quedaba en la orilla. 3 Y se puso a hablarles de muchas cosas por medio de parábolas.cLes dijo: “Un sembrador salió a sembrar. 4 Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y llegaron las aves y se la comieron.La levadura de los fariseos
5 Otra parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; aquella semilla brotó pronto, porque la tierra no era profunda; 6 pero el sol, al salir, la quemó, y como no tenía raíz, se secó.d 7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra y dio una buena cosecha: unas espigas dieron cien granos por semilla, otras dieron sesenta y otras treinta. 9 Los que tienen oídos, oigan.”El porqué de las parábolas
10 Los discípulos se acercaron a Jesús, y le preguntaron por qué hablaba a la gente por medio de parábolas. 11 Jesús les contestó: “A vosotros, Dios os da a conocer los secretosede su reino; pero a ellos no. 12 Pues al que tiene, se le dará más y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo que tiene se le quitará.fJesús da de comer a una multitud\fm f\fm*
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Mesías
13 Por eso les hablo por medio de parábolas; porque ellos miran, pero no ven; escuchan, pero no oyen ni entienden.Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 En ellos se cumple lo que dijo el profeta Isaías:‘Por mucho que escuchéis, no entenderéis;
por mucho que miréis, no veréis.
15 Pues la mente de este pueblo está embotada:
son duros de oído
y han cerrado sus ojos,
para no ver ni oir,
para no entender ni volverse a mí
y que yo los sane.’g 16 “Pero dichosos vosotros, porque tenéis ojos que ven y oídos que oyen. 17 Os aseguro que muchos profetas y gente buena desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; desearon oir lo que vosotros oís, y no lo oyeron.h
Jesús explica la parábola del sembrador
18 “Oíd, pues, lo que significa la parábola del sembrador: 19 Los que oyen el mensaje del reinoiy no lo entienden, son como la semilla que cayó en el camino; viene el malignojy les quita el mensaje sembrado en su corazón. 20 La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y al pronto lo reciben con gusto,La fe de una mujer extranjera
Jesús anuncia su muerte
21 pero, como no tienen raíces, no pueden permanecer firmes: cuando por causa del mensaje sufren pruebas o persecución, fracasan en su fe.Jesús anda sobre el agua
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 La semilla sembrada entre espinos representa a los que oyen el mensaje, pero los negocios de este mundo les preocupan demasiado y el amor a las riquezas los engańa: todo eso ahoga el mensaje y no le deja dar fruto en ellos. 23 Pero la semilla sembrada en buena tierra representa a los que oyen el mensaje y lo entienden, y dan una buena cosecha: son como las espigas que dieron cien, sesenta o treinta granos por semilla.”Parábola del trigo y la cizańa
El pago del impuesto para el templo
24 Jesús les contó esta otra parábola: “El reino de los cielos puede compararse a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras todos estaban durmiendo, llegó un enemigo que sembró mala hierbakentre el trigo, y se fue. 26 Cuando creció el trigo y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. 27 Entonces los labradores fueron a decirle al dueńo: ‘Seńor, si la semilla que sembraste en el campo era buena, żcómo es que ha salido mala hierba?’ 28 El dueńo les dijo: ‘Un enemigo ha hecho esto.’ Los labradores le preguntaron: ‘żQuieres que vayamos a arrancar la mala hierba?’Jesús sana a muchos enfermos
29 Pero él les dijo: ‘No, porque al arrancar la mala hierba podéis arrancar también el trigo. 30 Es mejor dejarlos crecer juntos, hasta la siega; entonces mandaré a los segadores a recoger primero la mala hierba y atarla en manojos, para quemarla, y que luego guarden el trigo en mi granero.’ ”Parábola de la semilla de mostaza
31 Jesús les contó también esta parábola: “El reino de los cielos se puede comparar a una semilla de mostazalque un hombre siembra en su campo.Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*
32 Es sin duda la más pequeńa de todas las semillas, pero cuando ha crecido es más grande que las otras plantas del huerto; llega a hacerse como un árbol entre cuyas ramas van a anidar los pájaros.”mParábola de la levadura
33 También les contó esta parábola: “El reino de los cielos se puede comparar a la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.”nCumplimiento de la Escritura
Jesús sana enfermos en Genesaret
34 Jesús habló de todo esto a la gente por medio de parábolas, y sin parábolas no les hablaba, 35 para que se cumpliera lo que había dicho el profeta:“Hablaré por medio de parábolas;
diré cosas que han estado en secreto
desde la creación del mundo.”ń
Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo
36 Jesús despidió a la gente y entró en la casa. Sus discípulos se acercaron a él y le pidieron que les explicase la parábola de la mala hierba en el campo. 37 Él les repondió: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre, 38 y el campo es el mundo. La buena semilla representa a los que son del reino; la mala hierba, a los que son del maligno;o 39 y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La siega representa el fin del mundo,py los segadores son los ángeles. 40 Así como se recoge la mala hierba y se la quema en una hoguera, así sucederá al fin del mundo. 41 El Hijo del hombre mandará sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros y a los que practican el mal. 42 Los arrojarán al horno encendido,qdonde llorarán y les rechinarán los dientes.r 43 Entonces, aquellos que cumplen lo ordenado por Dios brillarán como el solsen el reino de su Padre. Los que tienen oídos, oigan.Parábola del tesoro escondido\fm t\fm*
44 “El reino de los cielos se puede comparar a un tesoro escondido en un campo. Un hombre encuentra el tesoro, y vuelve a esconderlo allí mismo; lleno de alegría, va, vende todo lo que posee y compra aquel campo.Parábola de la perla de gran valor
45 “También se puede comparar el reino de los cielos a un comerciante que anda buscando perlas finas; 46 cuando encuentra una de gran valor, va, vende todo lo que posee y compra la perla.Parábola de la red
47 “Puede compararse también el reino de los cielos a una reduechada al mar, que recoge toda clase de peces. 48 Cuando la red está llena, los pescadores la arrastran a la orilla y se sientan a escoger los peces: ponen los buenos en canastas y tiran los malos. 49 Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles a separar a los malos de los buenos, 50 y arrojarán a los malos al horno encendido, donde llorarán y les rechinarán los dientes.”vCosas nuevas y cosas viejas
51 Jesús preguntó: – żEntendéis todo esto? –Sí, Seńor –contestaron ellos. 52 Entonces Jesús ańadió: –Cuando un maestro de la ley está instruido acerca del reino de los cielos, se parece a un padre de familia que de lo que tiene guardado saca cosas nuevas y cosas viejas.wVIII. ACTIVIDAD PÚBLICA DE JESÚS (13.53–17.27)
Jesús en Nazaret
53 Cuando Jesús terminó de contar estas parábolasxse fue de allí 54 y llegó a su propia tierra,ydonde comenzó a enseńar en la sinagoga del lugar. La gente, admirada, decía: – żDe dónde ha sacado este todo lo que sabe? żCómo puede hacer tales milagros? 55 żNo es este el hijo del carpintero?zY su madre, żno es María? żNo son sus hermanosaSantiago, José, Simón y Judas, 56 y no viven sus hermanas también aquí, entre nosotros? żDe dónde ha sacado todo esto? 57 Y no quisieron hacerle caso. Por eso, Jesús les dijo: –En todas partes se honra a un profeta, menos en su propia tierra y en su propia casa.b 58 Y no hizo allí muchos milagros, porque aquella gente no creía en él.VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*
Parábola del sembrador
Muerte de Juan el Bautista
Lo que hace impuro al hombre
La seńal de Jonás
La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
1 Por aquel mismo tiempo, Herodes,aque gobernaba en Galilea, oyó hablar de Jesús 2 y dijo a los que tenía a su servicio: –Ese es Juan el Bautista. Ha resucitado, y por eso tiene poderes milagrosos. 3 Es que Herodes había hecho apresar a Juan, y lo había encadenado en la cárcel. Fue a causa de Herodías, esposa de su hermano Filipo,b 4 pues Juan decía a Herodes: –No puedes tenerla por mujer.cdLa levadura de los fariseos
5 Herodes quería matar a Juan, pero temía a la gente, porque todos tenían a Juan por profeta. 6 En el cumpleańos de Herodes, la hija de Herodías salió a bailar delante de los invitados,ey le gustó tanto a Herodes 7 que prometió bajo juramento darle cualquier cosa que le pidiera. 8 Ella entonces, aconsejada por su madre, le dijo: –Dame en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista. 9 Esto entristeció al rey Herodes, pero como había hecho un juramento en presencia de sus invitados, mandó que se la dieran.El porqué de las parábolas
10 Envió, pues, a que cortaran la cabeza a Juan en la cárcel. 11 Luego la pusieron en una bandeja y se la dieron a la muchacha, y ella se la llevó a su madre. 12 Más tarde llegaron los seguidores de Juan, que tomaron el cuerpo y lo enterraron. Después fueron y dieron la noticia a Jesús.Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Mesías
13 Cuando Jesús recibió aquella noticia, se fue de allí, él solo, en una barca, a un lugar apartado. Pero la gente, al saberlo, salió de los pueblos para seguirle por tierra.Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Al bajar Jesús de la barca, viendo a la multitud, sintió compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos. 15 Como se hacía de noche, los discípulos se acercaron a él y le dijeron: –Ya es tarde y este es un lugar solitario. Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y se compren comida. 16 Jesús les contestó: –No es necesario que vayan. Dadles vosotros de comer. 17 Respondieron: –No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.Jesús explica la parábola del sembrador
18 Jesús les dijo: –Traédmelos. 19 Mandó entonces a la multitud que se recostara sobre la hierba. Luego tomó en sus manos los cinco panes y los dos peces y, mirando al cielo, dio gracias a Dios,gpartió los panes, se los dio a los discípulos y ellos los repartieron entre la gente. 20 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y todavía llenaron doce canastashcon los trozos sobrantes.La fe de una mujer extranjera
Jesús anuncia su muerte
21 Los que comieron eran unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos.Jesús anda sobre el agua
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Después de esto, Jesús hizo subir a sus discípulos a la barca, para que llegasen antes que él a la otra orillaidel lago, mientras él despedía a la gente. 23 Cuando ya la hubo despedido, subió Jesús al monte para orar a solas,jy al llegar la noche aún seguía allí él solo.Parábola del trigo y la cizańa
El pago del impuesto para el templo
24 Entre tanto, la barca se había alejado mucho de tierra firme y era azotada por las olas, porque tenía el viento en contra. 25 De madrugada,kJesús fue hacia ellos andando sobre el agua. 26 Los discípulos, al verle andar sobre el agua, se asustaron y gritaron llenos de miedo: –ˇEs un fantasma! 27 Pero Jesús les habló, diciéndoles: –ˇÁnimo, soy yo, no tengáis miedo! 28 Pedro le respondió: –Seńor, si eres tú, mándame ir a ti andando sobre el agua.Jesús sana a muchos enfermos
29 –Ven –dijo Jesús. Bajó Pedro de la barca y comenzó a andar sobre el agua en dirección a Jesús, 30 pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, gritó: –ˇSálvame, Seńor!Parábola de la semilla de mostaza
31 Al momento, Jesús le tomó de la mano y le dijo: –ˇQué poca fe! żPor qué has dudado?Jesús da de comer a una multitud\fm p\fm*
32 En cuanto subieron a la barca, se calmó el viento.Parábola de la levadura
33 Entonces los que estaban en la barca se pusieron de rodillas delante de Jesús y dijeron: –ˇVerdaderamente tú eres el Hijo de Dios!Cumplimiento de la Escritura
Jesús sana enfermos en Genesaret
34 Atravesaron el lago y llegaron a tierra, en Genesaret.l 35 La gente del lugar reconoció a Jesús, y la noticia se extendió por toda aquella región. Le llevaban los enfermosJesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo
36 y le rogaban que les dejara tocar siquiera el borde de su capa. Y todos los que la tocaban quedaban sanados.VII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*
Parábola del sembrador
Muerte de Juan el Bautista
Lo que hace impuro al hombre
La seńal de Jonás
La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
1 Se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén, y le preguntaron: 2 –żPor qué tus discípulos desobedecen la tradición de nuestros antepasados? żPor qué no cumplen con el rito de lavarse las manos antes de comer?a 3 Jesús les preguntó: – żY por qué también vosotros desobedecéis el mandato de Dios por seguir vuestras propias tradiciones? 4 Porque Dios dijo: ‘Honra a tu padre y a tu madre’by ‘El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte.’cLa levadura de los fariseos
5 En cambio, vosotros afirmáis que uno puede decir a su padre o a su madre: ‘No puedo socorrerte, porque todo lo que tengo se lo he ofrecido a Dios’, 6 y que el que dice esto ya no está obligado a socorrer a su padre o a su madre. Así invalidáis el mandato de Dios por seguir vuestras propias tradiciones.d 7 ˇHipócritas! Bien habló el profeta Isaías acerca de vosotros, cuando dijo:8 ‘Este pueblo me honra de labios afuera,
pero su corazón está lejos de mí.
9 De nada sirve que me rinda culto,
pues sus enseńanzas son mandatos de hombres.’e
El porqué de las parábolas
10 Luego Jesús llamó a la gente y dijo: –Escuchad y entended:f 11 Lo que entra por la boca del hombre no le hace impuro.gAl contrario, lo que hace impuro al hombre es lo que sale de su boca. 12 Entonces los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: – żSabes que los fariseos se ofendieron al oir lo que dijiste?Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Mesías
13 Él les contestó: –Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz.Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Dejadlos: son ciegos que guían a otros ciegos, y si un ciego guía a otro, los dos caerán en el hoyo.h 15 Pedro pidió entonces a Jesús: –Explícanos lo que has dicho. 16 Jesús respondió: – żTampoco vosotros lo entendéis? 17 żNo comprendéis que todo lo que entra por la boca va al vientre y después sale del cuerpo?Jesús explica la parábola del sembrador
18 En cambio, lo que sale de la boca viene del interior del hombre,iy eso le hace impuro. 19 Porque del corazón del hombre salen los malos pensamientos, los asesinatos, el adulterio, la inmoralidad sexual, los robos, las mentiras y los insultos.j 20 Estas cosas son las que hacen impuro al hombre; pero el comer sin haber cumplido con el rito de lavarse las manos no le hace impuro.La fe de una mujer extranjera
Jesús anuncia su muerte
21 Jesús pasó de allí a la región de Tiro y Sidón.Jesús anda sobre el agua
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Una mujer cananeakque vivía en aquella tierra, se le acercó dando voces: –ˇSeńor, Hijo de David,lten compasión de mí! ˇMi hija tiene un demonio! 23 Jesús no contestó ni una palabra. Entonces los discípulos se acercaron a él y le rogaron: –Dile a esa mujer que se marche,mporque viene dando voces detrás de nosotros.Parábola del trigo y la cizańa
El pago del impuesto para el templo
24 Jesús les dijo: –Dios me ha enviado únicamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel.n 25 Pero la mujer fue a arrodillarse delante de él y le pidió: –ˇSeńor, ayúdame! 26 Él le contestó: –No está bien quitarles el pan a los hijos y dárselo a los perros.ń 27 –Sí, Seńor –dijo ella–, pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 Entonces le dijo Jesús: –ˇMujer, qué grande es tu fe! Hágase como quieres. Desde aquel mismo momento, su hija quedó sanada.Jesús sana a muchos enfermos
29 Jesús, saliendo de allí, se fue a la orilla del lago de Galilea; luego subió al monte y se sentó. 30 Mucha gente se reunió donde él estaba. Llevaban cojos, ciegos, mancos, mudos y otros muchos enfermos; los ponían a los pies de Jesús y él los sanaba.Parábola de la semilla de mostaza
31 De modo que la gente estaba asombrada al ver que los mudos hablaban, los mancos quedaban sanos, los cojos andaban y los ciegos veían. Y todos alababan al Dios de Israel.oJesús da de comer a una multitud\fm p\fm*
32 Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: –Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. No quiero enviarlos en ayunas a sus casas, no sea que desfallezcan por el camino.Parábola de la levadura
33 Sus discípulos le dijeron: –Pero żcómo encontrar comida para tanta gente en un lugar como este, donde no vive nadie?Cumplimiento de la Escritura
Jesús sana enfermos en Genesaret
34 Jesús les preguntó: – żCuántos panes tenéis? –Siete y unos pocos peces –le contestaron. 35 Mandó que la gente se sentara en el suelo,Jesús explica la parábola de la mala hierba entre el trigo
36 tomó en sus manos los siete panes y los peces y, habiendo dado gracias a Dios, los partió, se los dio a sus discípulos y ellos los repartieron entre la gente. 37 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y todavía llenaron siete canastas con los trozos sobrantes. 38 Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos. 39 Después de esto, Jesús despidió a la gente, subió a la barca y se fue a la región de Magadán.qVII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*
Parábola del sembrador
Muerte de Juan el Bautista
Lo que hace impuro al hombre
La seńal de Jonás
La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
1 Los fariseos y los saduceos fueron a ver a Jesús y, para tenderle una trampa, le pidieron que hiciera alguna seńal milagrosa que probase que él venía de parte de Dios.a 2 Jesús les contestó: –Por la tarde decís: ‘Va a hacer buen tiempo, porque el cielo está rojo’; 3 y por la mańana decís: ‘Hoy va a hacer mal tiempo, porque el cielo está rojo y nublado.’ Pues si sabéis interpretar tan bien el aspecto del cielo, żcómo es que no sabéis interpretar las seńales de estos tiempos?b 4 ˇEsta gente mala e infiel pide una seńal milagrosa, pero no se le dará más seńal que la de Jonás!cY los dejó y se fue.La levadura de los fariseos
5 Cuando los discípulos pasaron a la otra orilla del lago,dse olvidaron de llevar pan. 6 Jesús les dijo: –Mirad, guardaos de la levadura de los fariseosey los saduceos. 7 Los discípulos comentaban entre ellos: –ˇNo hemos traído pan! 8 Jesús se dio cuenta y les dijo: – żPor qué decís que no tenéis pan? ˇQué poca fe tenéis! 9 żTodavía no comprendéis? żNo recordáis ya los cinco panes que repartí entre los cinco mil hombres, y cuántas canastas recogisteis?fEl porqué de las parábolas
10 żNi los siete panes que repartí entre los cuatro mil, y cuántos cestos recogisteis?g 11 żCómo no comprendéis que yo no estaba hablando del pan? ˇGuardaos de la levadura de los fariseos y los saduceos! 12 Entonces comprendieron que Jesús no les había dicho que se guardaran de la levadura del pan, sino de la enseńanza de los fariseos y los saduceos.Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Mesías
13 Cuando Jesús llegó a la región de Cesarea de Filipohpreguntó a sus discípulos: – żQuién dice la gente que es el Hijo del hombre?iJesús sana a un muchacho endemoniado
14 Ellos contestaron: –Unos dicen que Juan el Bautista; otros, que Elías,jy otros, que Jeremías o algún profeta.k 15 –Y vosotros, żquién decís que soy? –les preguntó. 16 Simón Pedro le respondió: –Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.l 17 Entonces Jesús le dijo: –Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque ningún hombre te ha revelado esto, sino mi Padre que está en el cielo.Jesús explica la parábola del sembrador
18 Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedramvoy a edificar mi iglesia;ny el poder de la muerteńno la vencerá. 19 Te daré las llaves del reino de los cielos: lo que ates en este mundo, también quedará atado en el cielo; y lo que desates en este mundo, también quedará desatado en el cielo.o 20 Luego Jesús ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías.pLa fe de una mujer extranjera
Jesús anuncia su muerte
21 A partir de entonces, Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley le harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría.qJesús anda sobre el agua
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces Pedro le llevó aparte y comenzó a reprenderle, diciendo: –ˇDios no lo quiera, Seńor! ˇEso no te puede pasar! 23 Pero Jesús se volvió y dijo a Pedro: –ˇApártate de mí, Satanás,rpues me pones en peligro de caer! ˇTú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres!Parábola del trigo y la cizańa
El pago del impuesto para el templo
24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la recobrará.s 26 żDe qué sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? żO cuánto podrá pagar el hombre por su vida?t 27 El Hijo del hombre va a venir con la gloria de su Padre y con sus ángeles,uy entonces recompensará a cada uno conforme a sus hechos.v 28 Os aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin haber visto al Hijo del hombre venir como rey.wVII. SIETE PARÁBOLAS DE JESÚS (13.1-52)\fm a\fm*
Parábola del sembrador
Muerte de Juan el Bautista
Lo que hace impuro al hombre
La seńal de Jonás
La transfiguración de Jesús
(Mc 9.2-13; Lc 9.28-36)\fm a\fm*
1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro y a los hermanos Santiago y Juan, y los llevó aparte a un monte alto. 2 Allí, en presencia de ellos, cambió la apariencia de Jesús. Su rostro brillaba como el sol y sus ropas se volvieron blancas como la luz.b 3 En esto vieron a Moisés y Elíascconversando con él. 4 Pedro dijo a Jesús: –Seńor, ˇqué bien que estemos aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.La levadura de los fariseos
5 Mientras Pedro hablaba los envolvió una nube luminosa.dY de la nube salió una voz, que dijo: “Este es mi Hijo amado, a quien he elegido.eEscuchadle.” 6 Al oir esto, los discípulos se inclinaron hasta el suelo llenos de miedo. 7 Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: –Levantaos, no tengáis miedo. 8 Entonces alzaron los ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús. 9 Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: –No contéis a nadie esta visión, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado.fEl porqué de las parábolas
10 Los discípulos preguntaron a Jesús: – żPor qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero?g 11 Jesús contestó: –Es cierto que Elías ha de venir y que ha de poner todas las cosas en orden. 12 Sin embargo, yo os digo que Elías ya vino, pero ellos no le reconocieron, sino que hicieron con él cuanto quisieron. De la misma manera va a sufrir a manos de ellos el Hijo del hombre.Jesús da de comer a una multitud\fm f\fm*
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)