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3. Pasión y muerte (14–15)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2, 11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

III. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (16)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Faltaban dos días para la fiesta de la Pascua, cuando se come el pan sin levadura.aLos jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley buscaban la manera de apresar a Jesús por medio de algún engańo, y matarlo. 2 Pues algunos decían: –No durante la fiesta, para que no se alborote la gente.b

Una mujer derrama perfume sobre Jesús

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 Había ido Jesús a Betania, a casa de Simón, a quien llamaban el leproso.cY mientras estaba sentado a la mesa,dllegó una mujer con un frasco de alabastroelleno de un rico perfume de nardo puro,fde mucho valor. Rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. 4 Algunos de los presentes, indignados, se decían unos a otros: –żPor qué se desperdicia este perfume? 5 Podía haberse vendido por más de trescientos denarios,gpara ayudar a los pobres. Y criticaban a la mujer.

Jesús es sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

6 Pero Jesús dijo: –Dejadla. żPor qué la molestáis? Lo que ha hecho conmigo es bueno, 7 pues a los pobres siempre los tendréis entre vosotroshy podréis hacerles bien cuando queráis, pero a mí no siempre me tendréis. 8 Esta mujer ha hecho lo que ha podido: ha perfumado de antemano mi cuerpo para mi entierro.i

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 Os aseguro que en cualquier lugar del mundo donde se anuncie el evangelio, se hablará también de lo que ha hecho este mujer, y así será recordada.

La traición de Judas Iscariote

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, fue a ver a los jefes de los sacerdotes para entregarles a Jesús. 11 Al oirlo, se alegraron, y prometieron dinero a Judas, que comenzó a buscar una oportunidad para entregarle.

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 El primer día de la fiesta en que se comía el pan sin levadura y se sacrificaba el cordero de Pascua, los discípulos de Jesús le preguntaron: –żDónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?j 13 Entonces envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: –Id a la ciudad. Allí encontraréis a un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle,

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 y al amo de la casa donde entre le decís: ‘El Maestro pregunta: żCuál es la sala donde he de comer con mis discípulos la cena de Pascua?’k 15 Él os mostrará en el piso alto una habitación grande, dispuesta y arreglada.lPreparad allí la cena para nosotros. 16 Los discípulos salieron y fueron a la ciudad. Lo encontraron todo como Jesús les había dicho, y prepararon la cena de Pascua.m 17 Al anochecer llegó él con los doce discípulos. 18 Mientras estaban a la mesa,ncenando, Jesús les dijo: –Os aseguro que uno de vosotros, que está comiendo conmigo,ńme va a traicionar.

Ascensión de Jesús

(Lc 24.50-53)

19 Ellos, llenos de tristeza, comenzaron a preguntarle uno por uno: –żSoy yo? 20 Jesús les contestó: –Es uno de los doce, que está mojando el pan en el mismo plato que yo.o

Crucifixión de Jesús\fm ń\fm*

(Mt 27.32-44; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

21 El Hijo del hombre ha de recorrer el camino que dicen las Escrituras, pero ˇay de aquel que le va a traicionar! Más le valdría no haber nacido. 22 Mientras cenaban, Jesús tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: –Tomad, esto es mi cuerpo.p 23 Luego tomó en sus manos una copa, y habiendo dado gracias a Dios se la pasó a ellos, y todos bebieron. 24 Les dijo: –Esto es mi sangre, con la que se confirma el pacto,qla cual es derramada en favor de muchos. 25 Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día en que beba vino nuevo en el reino de Dios.r

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.30-35; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

26 Después de cantar los salmos,sse fueron al monte de los Olivos. 27 Jesús les dijo: –Todos vais a perder vuestra confianza en mí. Así lo dicen las Escrituras: ‘Mataré al pastor y se dispersarán las ovejas.’t 28 Pero cuando resucite, iré a Galileauantes que vosotros. 29 Pedro le dijo: –Aunque todos pierdan su confianza, yo no. 30 Jesús le contestó: –Te aseguro que esta misma noche, antes que cante el gallovpor segunda vez, me negarás tres veces. 31 Pero él insistía: –Aunque tenga que morir contigo no te negaré. Y todos decían lo mismo.

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Lc 22.39-46)

32 Luego fueron a un lugar llamado Getsemaní.wJesús dijo a sus discípulos: –Sentaos aquí mientras yo voy a orar.

Muerte de Jesús\fm y\fm*

(Mt 27.45-56; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)

33 Se llevó a Pedro, Santiago y Juan, y comenzó a sentirse muy afligido y angustiado. 34 Les dijo: –Siento en mi alma una tristeza de muerte.xQuedaos aquí y permaneced despiertos. 35 Adelantándose unos pasos, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y pidió a Dios que, a ser posible, no le llegara aquel momento de dolor. 36 En su oración decía: –Padre mío,ypara ti todo es posible: líbrame de esta copa amarga,zpero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.a 37 Luego volvió a donde ellos estaban y los encontró dormidos. Dijo a Pedro: –Simón, żestás durmiendo? żNi una hora siquiera has podido permanecer despierto? 38 Permaneced despiertos y orad para no caer en tentación.bVosotros tenéis buena voluntad, pero vuestro cuerpo es débil. 39 Se fue otra vez, y oró repitiendo las mismas palabras. 40 Cuando volvió, encontró de nuevo dormidos a los discípulos, porque los ojos se les cerraban de sueńo. Y no sabían qué contestarle. 41 Volvió por tercera vez y les dijo: –żSeguís durmiendo y descansando?cˇBasta ya! Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)

42 Levantaos, vámonos: ya se acerca el que me traiciona.

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

43 Todavía estaba hablando Jesús, cuando Judas, uno de los doce discípulos, llegó acompańado de mucha gente armada con espadas y palos. Iban enviados por los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y los ancianos. 44 Judas, el traidor, les había dado una contraseńa, diciéndoles: “Aquel a quien yo bese, ese es. Apresadlo y llevadlo bien sujeto.” 45 Así que se acercó a Jesús y le dijo: –ˇMaestro! Y le besó.d 46 Entonces echaron mano a Jesús y lo apresaron. 47 Pero uno de los que estaban allí sacó su espada y cortó una oreja al criado del sumo sacerdote.e 48 Jesús preguntó a la gente: –żPor qué venís con espadas y palos a apresarme, como si fuera un bandido? 49 Todos los días he estado entre vosotros enseńando en el templofy nunca me apresasteis. Pero esto sucede para que se cumplan las Escrituras. 50 Todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron. 51 Pero un joven le seguía, cubierto solo con una sábana. A este lo atraparon, 52 pero él, soltando la sábana, escapó desnudo.

Jesús ante la Junta Suprema

(Mt 26.57-68; Lc 22.54-55, 63-71; Jn 18.12-14, 19-24)

53 Condujeron entonces a Jesús ante el sumo sacerdote, y se juntaron todos los jefes de los sacerdotes, los ancianos y los maestros de la ley.g 54 Pedro, que le había seguido de lejos hasta el interior del patio de la casa del sumo sacerdote, se quedó sentado con los guardias del templo, calentándose junto al fuego. 55 Los jefes de los sacerdotes y toda la Junta Suprema andaban buscando alguna prueba para condenar a muerte a Jesús, pero no la encontraban. 56 Porque, aunque muchos presentaban falsos testimonios contra él, se contradecían unos a otros.h 57 Algunos se levantaron y le acusaron falsamente diciendo: 58 –Nosotros le hemos oído decir: ‘Yo voy a destruir este templo construido por los hombres, y en tres días levantaré otro no construido por los hombres.’i 59 Pero ni aun así estaban de acuerdo en lo que decían. 60 Entonces el sumo sacerdote se levantó en medio de todos y preguntó a Jesús: –żNo respondes nada? żQué es esto que están diciendo contra ti?j 61 Pero Jesús permaneció callado, sin responder nada.kEl sumo sacerdote volvió a preguntarle: –żEres tú el Mesías, el Hijo del Dios bendito? 62 Jesús le dijo: –Sí, yo soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la derechaldel Todopoderosomy viniendo en las nubes del cielo.n 63 Entonces el sumo sacerdote se rasgó las ropas en seńal de indignación y dijo: –żQué necesidad tenemos de más testigos? 64 Vosotros le habéis oído decir palabras ofensivas contra Dios. żQué os parece? Todos estuvieron de acuerdo en que era culpable y debía morir.ń 65 Algunos se pusieron a escupirle y, tapándole los ojos y golpeándole, le decían: –ˇAdivina quién te ha pegado! También los guardias del templo le daban bofetadas.o

Pedro niega conocer a Jesús

(Mt 26.69-75; Lc 22.56-62; Jn 18.15-18, 25-27)

66 Pedro estaba abajo, en el patio. En esto llegó una de las sirvientas del sumo sacerdote, 67 la cual, al ver a Pedro calentándose junto al fuego, se quedó mirándole y le dijo: –Tú también andabas con Jesús, el de Nazaret. 68 Pedro lo negó, diciendo: –No le conozco ni sé de qué estás hablando. Y salió fuera, a la entrada. Entonces cantó un gallo.p 69 La sirvienta vio otra vez a Pedro y comenzó a decir a los demás: –Este es uno de ellos. 70 Pero él volvió a negarlo. Poco después, los que estaban allí dijeron de nuevo a Pedro: –Seguro que tú eres uno de ellos. Además eres de Galilea. 71 Entonces Pedro comenzó a jurar y perjurar,qdiciendo: –ˇNo conozco a ese hombre de quien habláis! 72 En aquel mismo momento cantó el gallo por segunda vez, y Pedro se acordó de que Jesús le había dicho: 'Antes que cante el gallo por segunda vez, me negarás tres veces.' Y rompió a llorar.

3. Pasión y muerte (14–15)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2, 11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

III. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (16)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Muy temprano, los jefes de los sacerdotes se reunieron con los ancianos, los maestros de la ley y toda la Junta Suprema.aCondujeron a Jesús atado y lo entregaron a Pilato.b 2 Pilato le preguntó: –żEres tú el Rey de los judíos? –Tú lo dicesc–contestó Jesús.

Una mujer derrama perfume sobre Jesús

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 Como los jefes de los sacerdotes le acusaban de muchas cosas, 4 Pilato volvió a preguntarle: –żNo respondes nada? Mira de cuántas cosas te están acusando. 5 Pero Jesús no le contestó,dde manera que Pilato se quedó muy extrańado.

Jesús es sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

6 Durante la fiesta,ePilato ponía en libertad a un preso, el que la gente pedía. 7 Uno llamado Barrabás estaba entonces en la cárcel, junto con otros que habían cometido un asesinato en una revuelta. 8 La gente llegófy empezó a pedirle a Pilato que hiciera lo que tenía por costumbre.

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 Pilato les contestó: –żQueréis que os ponga en libertad al Rey de los judíos?

La traición de Judas Iscariote

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 Porque comprendía que los jefes de los sacerdotes lo habían entregado por envidia. 11 Pero los jefes de los sacerdotes alborotaron a la gente para que pidiesen la libertad de Barrabás.

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 Pilato les preguntó: –żY qué queréis que haga con el que llamáisgel Rey de los judíos? 13 –ˇCrucifícalo! –contestaron a gritos.

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 Pilato les dijo: –Pues żqué mal ha hecho? Pero ellos volvieron a gritar: –ˇCrucifícalo! 15 Entonces Pilato, como quería quedar bien con la gente, puso en libertad a Barrabás; y después de mandar que azotasen a Jesús, lo entregó para que lo crucificaran.h 16 Los soldadosillevaron a Jesús al patio del palacio,jllamado pretorio, y reunieron a toda la tropa. 17 Le pusieron una capa de color rojo oscuro,ky en la cabeza una corona hecha de espinas.l 18 Luego comenzaron a gritar: –ˇViva el Rey de los judíos!

Ascensión de Jesús

(Lc 24.50-53)

19 Y le golpeaban la cabeza con una vara, le escupían y, doblando la rodilla, le hacían reverencias.m 20 Después de burlarse así de él, le quitaron la capa de color rojo oscuro, le pusieron su propia ropa y lo sacaron para crucificarlo.n

Crucifixión de Jesús\fm ń\fm*

(Mt 27.32-44; Lc 23.26-43; Jn 19.17-27)

21 Un hombre de Cirene, llamado Simón, padre de Alejandro y Rufo, llegaba entonces del campo. Al pasar por allí le obligaron a cargar con la cruz de Jesús.o 22 Llevaron a Jesús a un sitio llamado Gólgotap(que significa “Lugar de la Calavera”), 23 y le dieron vino mezclado con mirra; pero Jesús no lo aceptó.q 24 Entonces lo crucificaron. Y los soldados echaron suertes para repartirse la ropa de Jesúsry ver qué tocaba a cada uno. 25 Eran las nueve de la mańanascuando lo crucificaron.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.30-35; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

26 Y pusieron un letrero en el que estaba escrita la causa de su condena: “El Rey de los judíos.”t 27 Con él crucificaron también a dos bandidos,uuno a su derecha y otro a su izquierda. [ 28 ] v 29 Los que pasaban le insultaban meneando la cabezawy diciendo: –ˇEh, tú, que derribas el templo y en tres días lo vuelves a levantar,x 30 sálvate a ti mismo bajando de la cruz! 31 Del mismo modo se burlaban de él los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley. Decían: –Salvó a otros, pero él no se puede salvar.

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Lc 22.39-46)

32 ˇQue baje de la cruz ese Mesías, Rey de Israel, para que veamos y creamos! Y hasta los que estaban crucificados con él le insultaban.

Muerte de Jesús\fm y\fm*

(Mt 27.45-56; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)

33 Al llegar el mediodía, toda aquella tierra quedó en oscuridad hasta las tres de la tarde.z 34 A esa misma hora, Jesús gritó con fuerza: –Eloí, Eloí, żlemá sabactani? (que significa “Dios mío, Dios mío, żpor qué me has abandonado?”).a 35 Algunos de los que allí se encontraban lo oyeron y dijeron: –Oíd, está llamando al profeta Elías.b 36 Entonces uno de ellos corrió, empapó una esponja en vino agrio, la ató a una cańa y se la acercó a Jesús para que bebiera,cdiciendo: –Dejadle, a ver si viene Elías a bajarle de la cruz. 37 Pero Jesús dio un fuerte grito y murió. 38 Y el veloddel templo se rasgó en dos, de arriba abajo. 39 El centurión, que estaba frente a Jesús, al ver que había muerto,edijo: –ˇVerdaderamente este hombre era Hijo de Dios!f 40 También había algunas mujeres mirando de lejos. Entre ellas se encontraban María Magdalena,gMaría la madre de Santiago el menor y de José,hy Salomé. 41 Estas mujeres habían seguido a Jesús y le habían ayudado cuando estaba en Galilea.iTambién se encontraban allí muchas otras que habían ido con él a Jerusalén.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)

42 Cuando anochecía el día de la preparación, es decir, la víspera del sábado,j

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

43 José, natural de Arimateaky miembro importante de la Junta Suprema, el cual también esperaba el reino de Dios, se dirigió con decisión a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. 44 Pilato, sorprendido de que ya hubiera muerto,lllamó al centurión para preguntarle cuánto hacía que había muerto. 45 Cuando el centurión le hubo informado, Pilato entregó el cuerpo a José. 46 Entonces José bajó el cuerpo y lo envolvió en una sábana de lino que había comprado. Luego lo puso en un sepulcro excavado en la roca,my tapó con una piedra la entrada del sepulcro. 47 María Magdalena y María la madre de Josénmiraban dónde lo ponían.

3. Pasión y muerte (14–15)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2, 11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

III. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (16)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Pasado el sábado, María Magdalena, María la madre de Santiago, y Salomé compraron perfumes para perfumar el cuerpo de Jesús.a 2 Y el primer día de la semanabfueron al sepulcro muy temprano, apenas salido el sol,

Una mujer derrama perfume sobre Jesús

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 diciéndose unas a otras: –żQuién nos quitará la piedra de la entrada del sepulcro? 4 Pero al mirar vieron que la gran piedra que tapaba la entrada no estaba en su sitio. 5 Y al entrar en el sepulcro vieron, sentado al lado derecho, a un joven vestido con una túnica blanca.cLas mujeres se asustaron,

Jesús es sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38–19.16)

6 pero él les dijo: –No os asustéis. Estáis buscando a Jesús de Nazaret, el crucificado. Ha resucitado; no está aquí. Mirad el lugar donde lo pusieron. 7 Id y decid a sus discípulos y a Pedro: ‘Él va a ir a Galilea antes que vosotros. Allí le veréis, tal como os dijo.’d 8 Entonces las mujeres salieron huyendo del sepulcro, pues estaban temblando, asustadas. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo.e[

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 Jesús, después de resucitado, al amanecer el primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios.f

La traición de Judas Iscariote

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 Ella fue y lo comunicó a los que habían andado con Jesús, que entonces estaban tristes y llorando. 11 Al oirla decir que Jesús vivía y que ella le había visto, no la creyeron.g

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 Después se apareció Jesús, bajo otra forma, a dos de ellos que caminaban dirigiéndose al campo. 13 Estos fueron y lo comunicaron a los demás, pero tampoco a ellos les creyeron.

El encargo de Jesús a sus discípulos

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 Más tarde se apareció Jesús a los once discípulos, mientras estaban sentados a la mesa. Los reprendió por su falta de fe y su terquedad, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. 15 Y les dijo: “Id por todo el mundo y anunciad a todos la buena noticia.h 16 El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea será condenado.i 17 Y estas seńales acompańarán a los que creen: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán nuevas lenguas;j 18 cogerán serpientes con las manos; si beben algún veneno, no les dańará; pondrán las manos sobre los enfermos, y los sanarán.”k

Ascensión de Jesús

(Lc 24.50-53)

19 Después de hablarles, el Seńor Jesús fue elevado al cieloly se sentó a la derecha de Dios.m 20 Los discípulos salieron por todas partes a anunciar el mensaje, y el Seńor los ayudaba, y confirmaba el mensaje acompańándolo con seńales milagrosas.]