Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Reunió Jesús a sus doce discípulos y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y sanar enfermedades. 2 Los envió a anunciar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.a 3 Les dijo: –No llevéis nada para el camino: ni bastón ni bolsa ni pan ni dinero ni ropa de repuesto.b

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 En cualquier casa donde entréis, quedaos hasta que os vayáis del lugar.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y si en algún pueblo no os quieren recibir, salid de él y sacudíos el polvo de los pies, para que les sirva de advertencia.c

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Salieron, pues, y fueron por todas las aldeas anunciando la buena noticia y sanando enfermos.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 El rey Herodes oyó hablar de Jesús y de todo lo que hacía. Y no sabía qué pensar, porque unos decían que era Juan, que había resucitado;

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 otros, que había aparecido el profeta Elías, y otros, que era alguno de los antiguos profetas que había resucitado.e

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Pero Herodes dijo: –Yo mismo mandé que cortaran la cabeza a Juan. żQuién, pues, será este de quien oigo contar tantas cosas? Por eso Herodes tenía ganas de ver a Jesús.f

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Cuando los apóstoles regresaron,hcontaron a Jesús lo que habían hecho. Él, tomándolos aparte, los llevó a un pueblo llamado Betsaida.i

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Pero cuando la gente lo supo, le siguieron; y Jesús los recibió, les habló del reino de Dios y sanó a los enfermos. 12 Cuando ya comenzaba a hacerse tarde, se acercaron a Jesús los doce discípulos y le dijeron: –Despide a la gente, para que vayan a descansar y a buscar comida por las aldeas y los campos cercanos, porque en este lugar no hay nada.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Jesús les dijo: –Dadles vosotros de comer. Contestaron: –No tenemos más que cinco panes y dos peces, a menos que vayamos a comprar comida para toda esta gente.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Eran unos cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos: –Haced que se sienten en grupos, como de cincuenta en cincuenta.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Así lo hicieron, y se sentaron todos.

La ley y el reino de Dios

16 Luego Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos peces, y mirando al cielo dio gracias a Dios,jlos partió y los dio a sus discípulos para que los repartieran entre la gente.

El regreso de los setenta y dos

17 La gente comió hasta quedar satisfecha, y todavía llenaron doce canastas con los trozos que sobraron.k

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Un día estaba Jesús orando,lél solo. Luego sus discípulos se le reunieron, y él les preguntó: –żQuién dice la gente que soy yo?

Parábola del rico y Lázaro

19 Ellos contestaron: –Unos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías, y otros, que uno de los antiguos profetas, que ha resucitado.m

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 –Y vosotros, żquién decís que soy? –les preguntó. Pedro le respondió: –El Mesías de Dios.n

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Pero Jesús les encargó mucho que no se lo dijeran a nadie.ń

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Les decía Jesús: –El Hijo del hombre tendrá que sufrir mucho, y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará.o 23 Después dijo a todos: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz cada día y sígame.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará.p

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 żDe qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se destruye a sí mismo? 26 Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi mensaje, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con su gloria y con la gloria de su Padre y de los santos ángeles.q

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Os aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin haber visto el reino de Dios.r

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Unos ocho días después de esta conversación, Jesús subió a un monte a orar,tacompańado de Pedro, Santiago y Juan.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Mientras oraba, cambió el aspecto de su rostrouy sus ropas se volvieron muy blancas y brillantes. 30 Y aparecieron dos hombres conversando con él: eran Moisés y Elías,v

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 que estaban rodeados de un resplandor glorioso y hablaban de la partida de Jesús de este mundow, que iba a tener lugar en Jerusalén.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Aunque Pedro y sus compańeros tenían mucho sueńo, permanecieron despiertos y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Cuando aquellos hombres se separaban ya de Jesús, Pedro le dijo: –Maestro, ˇqué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Pero Pedro no sabía lo que decía.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Mientras hablaba, una nube los envolvió en sombra; y al verse dentro de la nube, tuvieron miedo.x

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Entonces de la nube salió una voz que dijo: “Este es mi Hijo, mi elegido. Escuchadle.”y 36 Después que calló la voz, vieron que Jesús estaba solo.zEllos guardaron esto en secreto, y por entonces no contaron a nadie lo que habían visto.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Al día siguiente, cuando bajaron del monte, una gran multitud salió al encuentro de Jesús.

Jesús en casa de Marta y María

38 En esto, un hombre de en medio de la gente gritó con voz fuerte: –ˇMaestro, por favor, mira a mi hijo, el único que tengo! 39 Un espíritu se apodera de él, y de repente le hace gritar, retorcerse violentamente y echar espuma por la boca. Lo está destrozando, porque apenas se separa de él.a 40 He rogado a tus discípulos que expulsen ese espíritu, pero no han podido.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Jesús contestó: –ˇOh gente sin fe y perversa!bżHasta cuándo tendré que estar con vosotros y soportaros? Trae aquí a tu hijo. 42 Cuando el muchacho se acercaba, el demonio lo arrojó al suelo y le hizo retorcerse con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y lo devolvió a su padre. 43 Todos se quedaron admirados de la grandeza de Dios. Mientras todos seguían asombrados por lo que Jesús había hecho, dijo él a sus discípulos:

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 –Oíd bien esto y no lo olvidéis: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.c

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Pero ellos no entendían estas palabras, pues Dios no les había permitido entenderlo. Además tenían miedo de pedirle a Jesús que se las explicase.

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Por aquel entonces, los discípulos se pusieron a discutir quién de ellos sería el más importante.d 47 Jesús, al darse cuenta de lo que estaban pensando, tomó a un nińo,elo puso junto a él 48 y les dijo: –El que recibe a este nińo en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me envió.fPor eso, el más insignificante entre todos vosotros, ese será el más importante.

Contra nosotros o a nuestro favor

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Juan le dijo: –Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, pero como no es de los nuestros se lo hemos prohibido. 50 Jesús le contestó: –No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros está a nuestro favor.g

IV. CAMINO DE JERUSALÉN (9.51–19.27)\fm h\fm*

Jesús reprende a Santiago y Juan

51 Cuando ya se acercaba el tiempo en que Jesús había de subir al cielo, emprendió con valor su viaje a Jerusalén. 52 Envió por delante mensajeros, que fueron a una aldea de Samaria para prepararle alojamiento; 53 pero los samaritanos no quisieron recibirle, porque se daban cuenta de que se dirigía a Jerusalén.i

Las seńales de los tiempos

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto le dijeron: –Seńor, si quieres, diremos que baje fuego del cielojpara que acabe con ellos. 55 Pero Jesús se volvió y los reprendió.k 56 Luego se fueron a otra aldea.

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Ponerse en paz con el enemigo

(Mt 5.25-26)

57 Mientras iban de camino, un hombre dijo a Jesús: –Seńor, deseo seguirte adondequiera que vayas. 58 Jesús le contestó: –Las zorrasltienen cuevas y las aves nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. 59 Jesús dijo a otro: –Sígueme. Pero él respondió: –Seńor, déjame ir primero a enterrar a mi padre. 60 Jesús le contestó: –Deja que los muertos entierren a sus muertos.mTú ve y anuncia el reino de Dios. 61 Otro le dijo: –Seńor, quiero seguirte, pero deja que primero me despida de los míos. 62 Jesús le contestó: –El que pone la mano en el arado y vuelve la vista atrás,nno sirve para el reino de Dios.

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Después de esto escogió también el Seńor a otros setenta y dos,ay los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde tenía que ir. 2 Les dijo: “Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros son pocos. Por eso, pedidle al Dueńo de la mies que mande obreros a recogerla.b 3 Andad y ved que os envío como a corderos en medio de lobos.c

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 No llevéis bolsa ni monedero ni sandalias, y no os detengáis a saludar a nadie en el camino.d

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Cuando entréis en una casa, saludad primero diciendo: ‘Pazea esta casa.’

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Si en ella hay gente de paz, vuestro deseo de paz se cumplirá; si no, no se cumplirá.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Y quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, pues el obrero tiene derecho a su salario.fNo andéis de casa en casa.

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Al llegar a un pueblo donde os reciban bien, comed lo que os ofrezcan;

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y sanad a los enfermos del lugar y decidles: ‘El reino de Dios ya está cerca de vosotros.’

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Pero si llegáis a un pueblo y no os reciben, salid a las calles diciendo:

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 ‘ˇHasta el polvo de vuestro pueblo que se ha pegado a nuestros pies nos lo sacudimos en protesta contra vosotros!gPero sabed que el reino de Dios está cerca.’ 12 Os digo que, en aquel día, el castigo de ese pueblo será más duro que el de los habitantes de Sodoma.h

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 “ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho entre vosotras, ya hace tiempo que su gente se habría vuelto a Dios y lo habría demostrado poniéndose ropas ásperas y sentándose en ceniza.i

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero en el día del juicio el castigo para vosotras será peor que para la gente de Tiro y Sidón.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Y tú, Cafarnaún, żcrees que serás levantada hasta el cielo? ˇHasta lo más hondo del abismo serás arrojada!j

La ley y el reino de Dios

16 “El que os escucha a vosotros me escucha a mí,ky el que os rechaza a vosotros me rechaza a mí; y el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió.”

El regreso de los setenta y dos

17 Los setenta y doslregresaron muy contentos, diciendo: –ˇSeńor, hasta los demonios nos obedecen en tu nombre!

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Jesús les dijo: –Sí, pues yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.m

Parábola del rico y Lázaro

19 Os he dado poder para que pisoteéis serpientes y alacranes,ny para que triunféis sobre toda la fuerza del enemigo sin sufrir ningún dańo.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Pero no os alegréis de que los espíritus os obedezcan, sino de que vuestros nombres ya estén escritos en el cielo.ń

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 En aquel momento, Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: “Te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que ocultaste a los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido.o

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 “Mi Padre me ha entregado todas las cosas.pNadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre; y nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo quiera darlo a conocer.”q 23 Volviéndose a los discípulos les dijo aparte: “Dichosos quienes vean lo que estáis viendo vosotros,

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; desearon oir lo que vosotros oís, y no lo oyeron.”r

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerle a prueba le preguntó: –Maestro, żqué debo hacer para alcanzar la vida eterna?s 26 Jesús le contestó: –żQué está escrito en la ley? żQué lees en ella?

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 El maestro de la ley respondió: –‘Ama al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente;ty ama a tu prójimo como a ti mismo.’u

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Jesús le dijo: –Bien contestado. Haz eso y tendrás la vida.v

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: –żY quién es mi prójimo?w 30 Jesús le respondió: –Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericóxfue asaltado por unos bandidos. Le quitaron hasta la ropa que llevaba puesta, le golpearon y se fueron dejándolo medio muerto.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Casualmente pasó un sacerdote por aquel mismo camino, pero al ver al herido dio un rodeo y siguió adelante.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Luego pasó por allí un levita,yque al verlo dio también un rodeo y siguió adelante.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Finalmente, un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, le vio y sintió compasión de él.z

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Se le acercó, le curó las heridas con aceite y vino,ay se las vendó. Luego lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él.

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Al día siguiente, el samaritano sacó dos denarios,bse los dio al posadero y le dijo: ‘Cuida a este hombre. Si gastas más, te lo pagaré a mi regreso.’ 36 Pues bien, żcuál de aquellos tres te parece que fue el prójimocdel hombre asaltado por los bandidos?

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 El maestro de la ley contestó: –El que tuvo compasión de él.dJesús le dijo: –Ve, pues, y haz tú lo mismo.

Jesús en casa de Marta y María

38 Seguían ellos su camino. Jesús entró en una aldea, donde una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Marta tenía una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies de Jesús, escuchaba sus palabras.e 40 Pero Marta, atareada con sus muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo: –Seńor, żno te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Jesús le contestó: –Marta, Marta, estás preocupada e inquieta por muchas cosas; 42 sin embargo, solo una es necesaria.fMaría ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará.

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Estaba Jesús una vez orando en cierto lugar. Cuando terminó, uno de sus discípulos le rogó: –Seńor, enséńanos a orar, lo mismo que Juan enseńaba a sus discípulos.a 2 Jesús les contestó: –Cuando oréis, decid:b
'Padre,csantificado sea tu nombre.d
Venga tu reino.
3 Danos cada día el pan que necesitamos.e

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos
a todos los que nos han ofendido.f
Y no nos expongas a la tentación.'g

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 También les dijo Jesús: –Supongamos que uno de vosotros tiene un amigo, y que a medianoche va a su casa y le dice: 'Amigo, préstame tres panes,

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 porque otro amigo mío acaba de llegar de viaje a mi casa y no tengo nada que ofrecerle.'

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Sin duda, aquel le contestará desde dentro: 'ˇNo me molestes! La puerta está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte nada.'

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pues bien, os digo que aunque no se levante a dárselo por ser su amigo, se levantará por serle importuno y le dará cuanto necesite.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Por esto os digo: Pedid y Dios os dará,hbuscad y encontraréis, llamad a la puerta y se os abrirá.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentraiy al que llama a la puerta, se le abre.j

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 "żAcaso algún padre entre vosotros sería capaz de darle a su hijokuna culebra cuando le pide pescado? 12 żO de darle un alacrán cuando le pide un huevo?

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ˇcuánto más el Padre que está en el cielo dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!"l

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Jesús estaba expulsando un demonio que había dejado mudo a un hombre. Cuando el demonio salió, el mudo comenzó a hablar.mLa gente se quedó asombrada,

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 aunque algunos dijeron: –Beelzebú, el jefe de los demonios, es quien ha dado a este hombre poder para expulsarlos.n

La ley y el reino de Dios

16 Otros, para tenderle una trampa, le pidieron una seńal milagrosa del cielo.ń

El regreso de los setenta y dos

17 Pero él, que sabía lo que estaban pensando, les dijo: –Todo país dividido en bandos enemigos se destruye a sí mismo, y sus casas se derrumban una tras otra.

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Así también, si Satanás se divide contra sí mismo, żcómo mantendrá su poder? Digo esto porque afirmáis que yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú.

Parábola del rico y Lázaro

19 Pues si yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú, żquién da a vuestros seguidores el poder para expulsarlos?oPor eso, ellos mismos demuestran que estáis equivocados.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Pero si yo expulso a los demonios por el poder de Dios,pes que el reino de Dios ya ha llegado a vosotros.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 "Cuando un hombre fuerte y bien armado cuida de su casa, lo que guarda en ella está seguro.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero si otro más fuerte que él llega y le vence, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes como botín.q 23 "El que no está conmigo está contra mí;ry el que conmigo no recoge, desparrama.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 "Cuando un espíritu impuro sale de un hombre, anda por lugares desiertossen busca de descanso; pero, no encontrándolo, piensa: 'Regresaré a mi casa, de donde salí.'

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Al llegar, encuentra la casa barrida y arreglada. 26 Entonces va y reúne otros siete espíritus peores que él y todos juntos se meten a vivir en aquel hombre, que al final queda peor que al principio."t

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer gritó de en medio de la gente: –ˇDichosa la mujer que te dio a luz y te crió!

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Él contestó: –ˇDichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 La multitud seguía juntándose alrededor de Jesús, y él comenzó a decirles: –La gente de este tiempo es malvada. Pide una seńal milagrosa,upero no se le dará otra seńal que la de Jonás. 30 Porque así como Jonás fue seńal para la gente de Nínive,vasí también el Hijo del hombre será seńal para la gente de este tiempo.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 En el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, la reina del Sur se levantará y la condenará; porque ella vino de lo más lejano de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón,wy lo que hay aquí es más que Salomón.x

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 También los habitantes de Nínive se levantarán en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenarán; porque los de Nínive se convirtieron a Dios cuando oyeron el mensaje de Jonás,yy lo que hay aquí es más que Jonás.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 “Nadie enciende una lámpara y la pone en un lugar escondido o debajo de una vasija, sino en alto,zpara que los que entran tengan luz.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Tus ojos son como la lámpara del cuerpo. Si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo será luminoso; pero si son malos, tu cuerpo será oscuridad.a

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Ten cuidado de que la luz que hay en ti no resulte oscuridad. 36 Pues si todo tu cuerpo es luminoso y no hay oscuridad en él, todo en ti será tan claro como cuando una lámpara te alumbra con su luz.”

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Cuando Jesús dejó de hablar, un fariseo le invitó a comer en su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa.

Jesús en casa de Marta y María

38 Y como el fariseo se extrańase al ver que no había cumplido con el rito de lavarse las manos antes de comer,b 39 el Seńor le dijo: –Vosotros los fariseos limpiáis por fuera el vaso y el plato, pero por dentro estáis llenos de lo que habéis obtenido mediante el robo y la maldad. 40 ˇNecios!, żno sabéis que el que hizo lo de fuera hizo también lo de dentro?

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Dad vuestras limosnas de lo que está dentrocy así todo quedará limpio. 42 “ˇAy de vosotros,dfariseos!, que separáis para Dios la décima parte de la menta, de la ruda y de toda clase de legumbres, pero no hacéis caso de la justicia y el amor a Dios.eEsto es lo que se debe hacer, sin dejar de hacer lo otro. 43 “ˇAy de vosotros, fariseos!, que deseáis los asientos de honor en las sinagogas y ser saludados con todo respeto en la calle.

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 “ˇAy de vosotros, que sois como esas tumbas ocultas a la vista, que la gente pisotea sin darse cuenta!”f

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Uno de los maestros de la ley le contestó entonces: –Maestro, al decir esto nos ofendes también a nosotros.

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Pero Jesús dijo: –ˇAy también de vosotros, maestros de la ley!, que cargáis a los demás con cargas insoportables y vosotros ni siquiera con un dedo queréis tocarlas. 47 “ˇAy de vosotros!, que construís los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros antepasados. 48 Con eso dais a entender que estáis de acuerdo con lo que vuestros antepasados hicieron, pues ellos los mataron y vosotros construís sus sepulcros.g

Contra nosotros o a nuestro favor

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 “Por eso, Dios dijo en su sabiduría: ‘Les mandaré profetas y apóstoles; a unos los matarán y a otros los perseguirán.’ 50 Dios pedirá cuentas a la gente de hoy de la sangrehde todos los profetas que fueron asesinados desde la creación del mundo,

IV. CAMINO DE JERUSALÉN (9.51–19.27)\fm h\fm*

Jesús reprende a Santiago y Juan

51 desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, a quien mataron entre el altar y el santuario.iSí, os digo que Dios pedirá cuentas de la muerte de ellos a la gente de hoy. 52 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley!, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia, y ni vosotros entráis ni dejáis entrar a los que quieren hacerlo.”j 53 Cuando Jesús les dijo estas cosas, los maestros de la ley y los fariseos se llenaron de ira y comenzaron a molestarle con muchas preguntas,

Las seńales de los tiempos

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 tendiéndole trampas para cazarlo en alguna palabra.

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Se juntaron entre tanto miles de personas, que se atropellaban unas a otras. Jesús comenzó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: “Guardaos de la levadura de los fariseos, es decir, de su hipocresía.a 2 Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse.b 3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz del día; y lo que habéis dicho en secreto y a puerta cerrada será pregonado desde las azoteas de las casas.

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 “A vosotros, amigos míos, os digo que no debéis tener miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero después no pueden hacer más.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Os voy a decir a quién debéis tener miedo: tened miedo a aquel que, además de quitar la vida, tiene poder para arrojar en el infierno. Sí, tenedle miedo a él.c

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 “żNo se venden cinco pajarillos por dos pequeńas monedas?dSin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 En cuanto a vosotros mismos, hasta los cabellos de la cabeza los tenéis contados uno por uno. Así que no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.e

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 “Os digo que si alguien se declara a favor mío delante de los hombres, también el Hijo del hombre se declarará a favor suyo delante de los ángeles de Dios;

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.f

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 “Dios perdonará incluso a aquel que diga algo contra el Hijo del hombre, pero no perdonará al que con sus palabras ofenda al Espíritu Santo.g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 “Cuando os lleven a las sinagogas o ante los jueces y las autoridades, no os preocupéis por cómo tenéis que defenderos o qué tenéis que decir; 12 porque en el momento en que hayáis de hablar, el Espíritu Santo os enseńará lo que habéis de decir.”h

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Uno de entre la gente dijo a Jesús: –Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.i

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Jesús le contestó: –Amigo, żquién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 También dijo: –Guardaos de toda avaricia, porque la vida no depende deljposeer muchas cosas.

La ley y el reino de Dios

16 Entonces les contó esta parábola: “Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha.

El regreso de los setenta y dos

17 El rico se puso a pensar: ‘żQué haré? ˇNo tengo donde guardar mi cosecha!’

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Y se dijo: ‘Ya sé qué voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes en los que guardar toda mi cosecha y mis bienes.

Parábola del rico y Lázaro

19 Luego me diré: Amigo, ya tienes muchos bienes guardados para muchos ańos; descansa, come, bebe y goza de la vida.’k

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Pero Dios le dijo: ‘Necio, vas a morir esta misma noche: żpara quién será lo que tienes guardado?’

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Eso le pasa al hombre que acumula riquezas para sí mismo, pero no es rico delante de Dios.”l

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Después dijo Jesús a sus discípulos: “Por tanto os digo: No estéis preocupados por lo que habéis de comer para vivir, ni por la ropa con que habéis de cubrir vuestro cuerpo. 23 La vida vale más que la comida, y el cuerpo, más que la ropa.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Fijaos en los cuervos: no siembran, ni siegan, ni tienen almacén ni granero. Sin embargo, Dios les da de comer. ˇCuánto más valéis vosotros que las aves!m

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 De todos modos, por mucho que uno se preocupe, żcómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?n 26 Pues si no podéis hacer ni aun lo más pequeńo, żpor qué preocuparos por las demás cosas?

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 “Fijaos cómo crecen los lirios:ńno trabajan ni hilan. Sin embargo, os digo que ni aun el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos.o

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mańana se quema en el horno, ˇcuánto más habrá de vestiros a vosotros, gente falta de fe!

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Por tanto, no andéis afligidos buscando qué comer y qué beber. 30 Porque todas esas cosas preocupan a la gente del mundo, pero vosotros tenéis un Padre que ya sabe que las necesitáis.p

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Buscad el reino de Dios y esas cosas se os darán por ańadidura.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 “No tengáis miedo, pequeńo rebańo, que el Padre, en su bondad, ha decidido daros el reino.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Vended lo que tenéis y dad a los necesitados; procuraos bolsas que no envejezcan, riquezas sin fin en el cielo, donde el ladrón no puede entrar ni la polilla destruye.q

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Pues donde esté vuestra riqueza, allí estará también vuestro corazón.

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 “Estad preparados y mantened vuestras lámparas encendidas. 36 Sed como criados que esperan que su amo regreserde una boda, para abrirle la puerta tan pronto como llegue y llame.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 ˇDichosos los criados a quienes su amo, al llegar, encuentre despiertos! Os aseguro que los hará sentar a la mesa y se dispondrá a servirles la comida.s

Jesús en casa de Marta y María

38 Dichosos ellos, si los encuentra despiertos aunque llegue a medianoche o de madrugada.t 39 Y pensad que si el dueńo de la casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría que se la abrieran para robarle.u 40 Estad también vosotros preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperéis.”v

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Pedro le preguntó: –Seńor, żhas contado esta parábola sólo para nosotros, o para todos? 42 Dijo el Seńor: “żQuién es el mayordomo fiel y atento, a quien su amo deja al cargo de la servidumbre para repartirles la comida a su debido tiempo? 43 ˇDichoso el criado a quien su amo, al llegar, encuentra cumpliendo con su deber!

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 De verdad os digo que el amo le pondrá al cargo de todos sus bienes.

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Pero si ese criado, pensando que su amo va a tardar en volver, comienza a maltratar a los demás criados y a las criadas, y se pone a comer, beber y emborracharse,

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 el día que menos lo espera y a una hora que no sabe llegará su amo y lo castigará.wLe condenará a correr la misma suerte que los infieles. 47 “El criado que sabe lo que quiere su amo, pero no está preparado ni le obedece, será castigado con muchos golpes. 48 Pero el criado que por ignorancia hace cosas que merecen castigo, será castigado con menos golpes.xA quien mucho se le da, también se le pedirá mucho; a quien mucho se le confía, se le exigirá mucho más.

Contra nosotros o a nuestro favor

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 “He venido a encender fuego en el mundo, ˇy cómo querría que ya estuviera ardiendo!y 50 Tengo que pasar por una terrible prueba,zˇy cómo he de sufrir hasta que haya terminado!

IV. CAMINO DE JERUSALÉN (9.51–19.27)\fm h\fm*

Jesús reprende a Santiago y Juan

51 żCreéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división. 52 Porque, de ahora en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. 53 El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.”a

Las seńales de los tiempos

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Jesús dijo también a la gente: “Cuando veis que las nubes aparecen por occidente, decís que va a llover, y así sucede. 55 Y cuando el viento sopla del sur, decís que va a hacer calor, y lo hace.b 56 ˇHipócritas!, si sabéis interpretar tan bien el aspecto del cielo y de la tierra, żcómo no sabéis interpretar el tiempo en que vivís?

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Ponerse en paz con el enemigo

(Mt 5.25-26)

57 “żPor qué no juzgas por ti mismo lo que es justo? 58 Si alguien te demanda ante las autoridades, procura llegar a un acuerdo con él mientras aún estés a tiempo, para que no te lleve ante el juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias y los guardias te meterán en la cárcel. 59 Te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo.”

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Por aquel mismo tiempo fueron unos a ver a Jesús, y le contaron lo que Pilato había hecho: sus soldados mataron a unos galileos cuando estaban ofreciendo sacrificios, y la sangre de esos galileos se mezcló con la sangre de los animales que sacrificaban.a 2 Jesús les dijo: “żPensáis que aquellos galileos murieron así por ser más pecadores que los demás galileos? 3 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis.

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 żO creéis que aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloébles cayó encima, eran más culpables que los demás que vivían en Jerusalén?

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis.”

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Jesús les contó esta parábola: “Un hombre había plantado una higuera en su vińa, pero cuando fue a ver si tenía higos no encontró ninguno.d

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Así que dijo al hombre que cuidaba la vińa: ‘Mira, hace tres ańos que vengo a esta higuera en busca de fruto, pero nunca lo encuentro. Córtala. żPara qué ha de ocupar terreno inútilmente?’

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pero el que cuidaba la vińa le contestó: ‘Seńor, déjala todavía este ańo. Cavaré la tierra a su alrededor y le echaré abono.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Con eso, tal vez dé fruto; y si no, ya la cortarás.’"e

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Un sábadogse puso Jesús a enseńar en una sinagoga.

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho ańos. Un espíritu maligno la había dejado encorvada, y no podía enderezarse para nada. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: –Mujer, ya estás libre de tu enfermedad.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero el jefe de la sinagoga, enojado porque Jesús la había sanado en sábado, dijo a la gente: –Hay seis días para trabajar: venid cualquiera de ellos a ser sanados, y no el sábado.h

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 El Seńor le contestó: –Hipócritas, żno desata cualquiera de vosotros su buey o su asno en sábado, para llevarlo a beber?i

La ley y el reino de Dios

16 Pues a esta mujer, que es descendiente de Abrahamjy que Satanás tenía atada con esa enfermedad desde hace dieciocho ańos, żacaso no se la debía desatar aunque fuera en sábado?

El regreso de los setenta y dos

17 Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron avergonzados; pero toda la gente se alegraba viendo las grandes cosas que él hacía.

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Jesús decía: “żA qué se parece el reino de Dios y a qué podré compararlo?

Parábola del rico y Lázaro

19 Es como una semilla de mostazakque un hombre siembra en su campo, y que crece hasta llegar a ser como un árbol tan grande que las aves anidan entre sus ramas.”l

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 También dijo Jesús: “żA qué podré comparar el reino de Dios?

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.”m

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 En su camino a Jerusalén,nJesús enseńaba en los pueblos y aldeas por donde pasaba. 23 Alguien le preguntó: –Seńor, żson pocos los que se salvan? Él contestó:

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 –Procurad entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos querrán entrar y no podrán.ń

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Después que el dueńo de la casa se levante y cierre la puerta, vosotros, los que estáis fuera, llamaréis y diréis: ‘ˇSeńor, ábrenos!’ Pero él os contestará: ‘No sé de dónde sois.’o 26 Entonces comenzaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y tú enseńaste en nuestras calles.’

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Pero él os contestará: ‘Ya os digo que no sé de dónde sois. ˇApartaos de mí, malhechores!’p

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Allí lloraréis y os rechinarán los dientesqal ver que Abraham, Isaac, Jacob y todos los profetas están en el reino de Dios, y que vosotros sois echados fuera.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Porque vendrá gente del norte, del sur, del este y del oeste,ry se sentará a la mesa en el reino de Dios.s 30 Y mirad, algunos de los que ahora son los últimos serán los primeros; y algunos que ahora son los primeros serán los últimos.t

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 También entonces llegaron algunos fariseos, a decirle a Jesús: –Vete de aquí, porque Herodesute quiere matar.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Él les contestó: –Id y decidle a ese zorro:v‘Mira, hoy y mańana expulso a los demonios y sano a los enfermos, y pasado mańana termino.’

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Pero tengo que seguir mi camino hoy, mańana y al día siguiente, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.w

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetasxy apedreas a los mensajeros que Dios te envía! ˇCuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas,ypero no quisisteis!

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Pues mirad, vuestro hogar va a quedar desierto.zY os digo que no volveréis a verme hasta que llegue el tiempo en que digáis: ‘ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!’"a

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Sucedió que un sábadobfue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando. 2 Había allí, delante de él, un hombre enfermo de hidropesía.c 3 Jesús preguntó a los maestros de la ley y a los fariseos: –żEstá permitido sanar a un enfermo en sábado, o no?

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Pero ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y dijo a los fariseos: –żQuién de vosotros, si su hijo o su bueydcae a un pozo, no lo saca en seguida aunque sea sábado?e

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Y no pudieron contestarle nada.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honorfen la mesa, les dio este consejo:

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 –Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú,

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa.g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.h 12 Dijo también al hombre que le había invitado: –Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos; porque ellos a su vez te invitarán, y quedarás así recompensado.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Al contrario, cuando des una fiesta, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos;

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 así serás feliz, porque ellos no te pueden pagar, pero tú recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten.i

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Al oir esto, uno de los que estaban sentados a la mesa dijo a Jesús: –ˇDichoso el que tenga parte en el banquete del reino de Dios!k

La ley y el reino de Dios

16 Jesús le dijo: –Un hombre dio una gran cena e invitó a muchos.

El regreso de los setenta y dos

17 A la hora de la cena envió a su criado a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado.’

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Pero ellos comenzaron a una a excusarse. El primero dijo: ‘Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.’

Parábola del rico y Lázaro

19 Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y he de probarlas. Te ruego que me disculpes.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Y otro dijo: ‘No puedo ir, porque acabo de casarme.’

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El criado regresó y se lo contó todo a su amo. Entonces el amo, indignado, dijo a su criado: ‘Sal en seguida a las calles y callejas de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos.’

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Volvió el criado, diciendo: ‘Seńor, he hecho lo que me mandaste y aún queda sitio.’ 23 Y el amo le contestó: ‘Ve por los caminos y cercados y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Porque os digo que ninguno de aquellos primeros invitados comerá de mi cena.’

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús iba de camino acompańado por mucha gente. En esto se volvió y dijo: 26 “Si alguno no me ama más que a su padre,la su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo.

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.m

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Si alguno de vosotros quiere construir una torre, żacaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla?

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 O si un rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, żno se sentará primero a calcular si con diez mil soldados podrá hacer frente a quien va a atacarle con veinte mil?

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos le enviará mensajeros a pedirle la paz.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo.n

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “La sal es buena; pero si deja de ser salada, żcómo volverá a ser útil?

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 No sirve ya ni para la tierra ni como abono. Simplemente se la tira. Los que tienen oídos, oigan.”

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Todos los que cobraban impuestos para Roma, y otras gentes de mala fama, se acercaban a escuchar a Jesús. 2 Y los fariseos y maestros de la ley le criticaban diciendo: –Este recibe a los pecadoresby come con ellos.c 3 Entonces Jesús les contó esta parábola:

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 “żQuién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otras noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida, hasta encontrarla?d

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y cuando la encuentra la pone contento sobre sus hombros,

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 y al llegar a casa junta a sus amigos y vecinos y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la oveja que se me había perdido!’e

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Os digo que hay también más alegría en el cielo por un pecador que se convierte,fque por noventa y nueve justos que no necesitan convertirseg.

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 “O bien, żqué mujer que tiene diez monedashy pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la moneda que había perdido!’i

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Os digo que así también hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se convierte."

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Contó Jesús esta otra parábola: “Un hombre tenía dos hijos. 12 El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos.j

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Pocos días después, el hijo menor vendió su parteky se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos.

La ley y el reino de Dios

16 Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.l

El regreso de los setenta y dos

17 Al fin se puso a pensar: ‘ˇCuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre!

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti,

Parábola del rico y Lázaro

19 y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre. “Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero el padre ordenó a sus criados: ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies.m 23 Traed el becerro cebado y matadlo. ˇVamos a comer y a hacer fiesta,

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron, pues, a hacer fiesta.

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 “Entre tanto, el hijo mayornse hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile. 26 Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba,

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo.’

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Él respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos ańos te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. 30 En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro cebado.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 “El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.’ ”ń

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús contó también esto a sus discípulos: “Un hombre rico tenía un administrador que fue acusado de malversación de bienes.b 2 El amo le llamó y le dijo: ‘żQué es eso que me dicen de ti? Dame cuenta de tu trabajo porque no puedes seguir siendo mi administrador.’ 3 El administrador se puso a pensar: ‘żQué haré ahora que el amo me deja sin empleo? No tengo fuerzas para cavar la tierra, y me da vergüenza pedir limosna...

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Ah, ya sé qué hacer para que haya quienes me reciban en sus casas cuando me quede sin trabajo.’

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Llamó entonces uno por uno a los que tenían alguna deuda con el amo, y preguntó al primero: ‘żCuánto debes a mi amo?’

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Le contestó: ‘Cien barriles de aceite.’ El administrador le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Siéntate en seguida y apunta sólo cincuenta.’

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Después preguntó a otro: ‘Y tú, żcuánto le debes?’ Este le contestó: ‘Cien medidas de trigo.’ Le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Apunta sólo ochenta.’c

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 El amo reconoció que aquel administrador deshonesto había actuado con astucia. Y es que, tratándose de sus propios negocios, los que pertenecen al mundo son más listos que los que pertenecen a la luz.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 “Os aconsejo que uséis las riquezas de este mundo malo para ganaros amigos, para que cuando esas riquezas se acaben haya quien os recibaden las moradas eternas.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 “El que se porta honradamente en lo poco, también se porta honradamente en lo mucho; y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho.e

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 De manera que, si con las riquezas de este mundo malo no os portáis honradamente, żquién os confiará las verdaderas riquezas? 12 Y si no os portáis honradamente con lo ajeno, żquién os dará lo que os pertenece?

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 “Ningún criado puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.”f

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Los fariseos, que eran amigos del dinero, al oir estas cosas se burlaban de Jesús.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Él les dijo: “Vosotros pasáis por buenos delante de la gente, pero Dios conoce vuestros corazones; y lo que los hombres tienen por más elevado, Dios lo aborrece.

La ley y el reino de Dios

16 “La ley de Moisés y los escritos de los profetasgllegan hasta Juan.hDesde entonces se anuncia la buena noticia del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.i

El regreso de los setenta y dos

17 “Más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que pierda su valor una sola letra de la ley.j

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 “Si un hombre se separa de su esposa y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una mujer separada, también comete adulterio.

Parábola del rico y Lázaro

19 “Había una vez un hombre rico, que vestía ropas espléndidasly todos los días celebraba brillantes fiestas.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual, lleno de llagas, se sentaba en el suelo a la puerta del rico.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Este mendigo deseaba llenar su estómago de lo que caía de la mesa del rico; y los perros se acercaban a lamerle las llagas.m

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Un día murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron junto a Abraham,nal paraíso. Y el rico también murió, y lo enterraron. 23 “El rico, padeciendo en el lugar al que van los muertos,ńlevantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro con él.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Entonces gritó: ‘ˇPadre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.’

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que a ti te fue muy bien en la vida y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú en cambio estás sufriendo. 26 Pero además hay un gran abismo abierto entre nosotros y vosotros; de modo que los que quieren pasar de aquí ahí, no pueden, ni los de ahí tampoco pueden pasar aquí.’

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 “El rico dijo: ‘Te suplico entonces, padre Abraham, que envíes a Lázaro a casa de mi padre,

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 donde tengo cinco hermanos. Que les hable, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento.’

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Abraham respondió: ‘Ellos ya tienen lo que escribieron Moisés y los profetas: ˇque les hagan caso!’o 30 El rico contestó: ‘No se lo harán, padre Abraham. En cambio, sí que se convertirán si se les aparece alguno de los que ya han muerto.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Pero Abraham le dijo: ‘Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite.’ ”

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús dijo a sus discípulos: “Siempre habrá incitaciones al pecado,apero ˇay de aquel que haga pecar a los demás! 2 Mejor le sería que lo arrojasen al mar con una piedra de molino atada al cuello, que hacer caer en pecado a uno de estos pequeńos.b 3 ˇTened cuidado!c“Si tu hermano te ofende, repréndele; pero si cambia de actitud, perdónale.d

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Aunque te ofenda siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: ‘No volveré a hacerlo’, debes perdonarle.”e

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Los apóstoles pidieron al Seńor: –Danos más fe.

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 El Seńor les contestó: –Si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeńa como una semilla de mostaza, podríais decirle a esta morera: ‘Desarráigate de aquí y plántate en el mar’, y el árbol os obedecería.f

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 “Si uno de vosotros tiene un criado que regresa del campo después de haber estado arando o cuidando el ganado, żacaso le dice: ‘Pasa y siéntate a comer’?

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 No, sino que le dice: ‘Prepárame la cena y estáte atento a servirme mientras como y bebo. Después podrás tú comer y beber.’

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y tampoco da las gracias al criado por haber hecho lo que le mandó.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Igualmente vosotros, cuando ya hayáis hecho todo lo que Dios os manda deberéis decir: ‘Somos servidores inútiles; no hicimos más que cumplir con nuestra obligación.’"g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 En su camino a Jerusalén, pasó Jesús entre las regiones de Samaria y Galilea.h 12 Al llegar a cierta aldea le salieron al encuentro diez hombres enfermos de lepra,ique desde lejos

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 gritaban: –ˇJesús, Maestro, ten compasión de nosotros!

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Al verlos, Jesús les dijo: –Id a presentaros a los sacerdotes.jMientras iban, quedaron limpios de su enfermedad.k

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Uno de ellos, al verse sanado, regresó alabando a Dios a grandes voces,

La ley y el reino de Dios

16 y se inclinó hasta el suelo ante Jesús para darle las gracias. Este hombre era de Samaria.l

El regreso de los setenta y dos

17 Jesús dijo: –żAcaso no son diez los que quedaron limpios de su enfermedad? żDónde están los otros nueve?

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 żÚnicamente este extranjero ha vuelto para alabar a Dios?

Parábola del rico y Lázaro

19 Y dijo al hombre: –Levántate y vete. Por tu fe has sido sanado.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Los fariseos preguntaron a Jesús cuándo había de llegar el reino de Dios, y él les contestó: –La venida del reino de Dios no es posible de calcular.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 No se dirá: ‘Aquí está’ o ‘Allí está’, porque el reino de Dios ya está entre vosotros.m

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Y dijo a sus discípulos: –Vendrán tiempos en que querréis ver siquiera uno de los días del Hijo del hombre,npero no lo veréis. 23 Algunos dirán: ‘Aquí está’, o ‘Allí está’, pero no vayáis ni los sigáis.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Porque así como el relámpago, con su resplandor, ilumina el cielo de uno a otro lado, así será el Hijo del hombre el día de su venida.ń

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero primero tiene que sufrir mucho y ser rechazado por la gente de este tiempo. 26 Como sucedió en tiempos de Noé,osucederá también en los días en que venga el Hijo del hombre.

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 La gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca, cuando llegó el diluvio y todos murieron.

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Y lo mismo pasó en los tiempos de Lot:pla gente comía y bebía, compraba y vendía, sembraba y construía casas;

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 pero cuando Lot salió de la ciudad de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y todos murieron. 30 Así será el día en que se manifieste el Hijo del hombre.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 “Aquel día, el que se encuentre en la azoteaqy tenga sus cosas dentro de la casa, que no baje a sacarlas; y el que esté en el campo, que no regrese a su casa.r

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 ˇAcordaos de la mujer de Lot!s

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 El que trate de salvar su vida la perderá, pero el que la pierda, vivirá.t

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “Os digo que aquella noche estarán dos en una misma cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán.

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán.” [ 36 ] u

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Le preguntaron entonces: –żDónde ocurrirá eso, Seńor? Y él les contestó: –Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.v

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús les contó una parábola para enseńarles que debían orar siempre y no desanimarse.a 2 Les dijo: “Había en un pueblo un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. 3 Y en el mismo pueblo vivía también una viuda, que tenía planteado un pleito y que fue al juez a pedirle justiciabcontra su adversario.

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Durante mucho tiempo el juez no quiso atenderla, pero finalmente pensó: ‘Yo no temo a Dios ni respeto a los hombres.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Sin embargo, como esta viuda no deja de molestarme, le haré justicia, para que no siga viniendo y acabe con mi paciencia.’ ”c

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 El Seńor ańadió: “Pues bien, si esto es lo que dijo aquel mal juez,

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 żcómo Dios no va a hacer justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żLos hará esperar?d

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Os digo que les hará justicia sin demora. Pero cuando el Hijo del hombre venga, żencontrará todavía fe en la tierra?”

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús contó esta otra parábola para algunos que se consideraban a sí mismos justos y despreciaban a los demás:

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 “Dos hombres fueron al templo a orar:eel uno era fariseo,fy el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma.g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 El fariseo, de pie, oraba así:h‘Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones, malvados y adúlteros. Ni tampoco soy como ese cobrador de impuestos. 12 Ayunoidos veces por semana y te doy la décima partejde todo lo que gano.’

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 A cierta distancia, el cobrador de impuestos ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pechoky decía: ‘ˇOh Dios, ten compasión de mílque soy pecador!’

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Os digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa perdonadompor Dios; pero no el fariseo. Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.”n

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 También llevaban nińos a Jesús, para que los tocara; pero los discípulos, al verlo, reprendían a quienes los llevaban.

La ley y el reino de Dios

16 Entonces Jesús los llamó y dijo: –Dejad que los nińos vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.

El regreso de los setenta y dos

17 Os aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ń

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Uno de los jefesopreguntó a Jesús: –Maestro bueno, żqué debo hacer para alcanzar la vida eterna?p

Parábola del rico y Lázaro

19 Jesús le contestó: –żPor qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Ya sabes los mandamientos: ‘No cometas adulterio, no mates, no robes, no mientas en perjuicio de nadie y honra a tu padre y a tu madre.’q

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El hombre le dijo: –Todo eso lo he cumplido desde joven.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Al oirlo, Jesús le contestó: –Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego ven y sígueme.r 23 Pero cuando el hombre oyó esto se puso muy triste, porque era muy rico.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Jesús, viéndole tan triste, dijo: –ˇQué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!s

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Más fácil es para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios.t 26 Los que lo oyeron preguntaron: –Entonces, żquién podrá salvarse?

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Jesús les contestó: –Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios.

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Pedro le dijo: –Seńor, nosotros hemos dejado todo lo nuestro y te hemos seguido.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Él les respondió: –Os aseguro que todo el que por causa del reino de Dios haya dejado casa, esposa, hermanos, padres o hijos, 30 recibirá mucho más en este mundo, y en el mundo venidero recibirá la vida eterna.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Jesús llamó aparte a los doce discípulos y les dijo: “Ahora vamos a Jerusalén,udonde se ha de cumplir todo lo que los profetas escribieron acerca del Hijo del hombre.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Pues lo entregarán a los extranjeros,vse burlarán de él, lo insultarán y le escupirán.w

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Le golpearán y lo matarán; pero al tercer día resucitará.”x

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos no entendieron nada de esto ni sabían de qué les hablaba, pues eran cosas que no podían comprender.

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Se encontraba Jesús ya cerca de Jericó. Un ciego que estaba sentado junto al camino, pidiendo limosna, 36 al oir que pasaba mucha gente preguntó qué sucedía.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Le dijeron que Jesús de Nazaret pasaba por allí,

Jesús en casa de Marta y María

38 y él gritó: –ˇJesús, Hijo de David,zten compasión de mí! 39 Los que iban delante le reprendían para que se callase, pero él gritaba todavía más: –ˇHijo de David, ten compasión de mí! 40 Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo cerca le preguntó:

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 –żQué quieres que haga por ti? El ciego contestó: –Seńor, quiero recobrar la vista. 42 Jesús le dijo: –ˇRecóbrala! Por tu fe has sido sanado. 43 En aquel mismo momento recobró el ciego la vista, y siguió a Jesús alabando a Dios. Y toda la gente que vio esto alababa también a Dios.

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma.a 3 Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura.

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbolbjunto al cual tenía que pasar Jesús.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: –Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.c

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Seńor: –Mira, Seńor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús le dijo: –Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham.d

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.e

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 La gente escuchaba estas cosas que decía Jesús. Y él les contó una parábola, porque ya se encontraba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios estaba a punto de manifestarse. 12 Les dijo: “Un hombre de la nobleza se fue lejos, a otro país, para ser hecho rey y regresar.f

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Antes de partir llamó a diez de sus criados,gentregó a cada uno una gran suma de dinerohy les dijo: ‘Negociad con este dinero hasta que yo vuelva.’

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero las gentes de su país le odiaban, y enviaron tras él una comisión con el encargo de decir: ‘No queremos que este hombre sea nuestro rey.’

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 “Pero él fue hecho rey. A su vuelta, mandó llamar a aquellos criados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno.

La ley y el reino de Dios

16 El primero se presentó y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido diez veces más.’

El regreso de los setenta y dos

17 El rey le contestó: ‘Muy bien, eres un buen administrador. Y como has sido fiel en lo poco, te hago gobernador de diez ciudades.’i

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Se presentó otro y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido cinco veces más.’

Parábola del rico y Lázaro

19 También a este le contestó: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Pero se presentó otro, que dijo: ‘Seńor, aquí está tu dinero. Lo guardé en un pańuelo,

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 pues tuve miedo de ti, porque eres un hombre duro que recoges lo que no pusiste y cosechas donde no sembraste.’

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Entonces le dijo el rey: ‘Tú eres un mal administrador, y por tus propias palabras te juzgo. Puesto que sabías que yo soy un hombre duro, que recojo lo que no puse y cosecho donde no sembré, 23 żpor qué no llevaste mi dinero al banco para, a mi regreso, devolvérmelo junto con los intereses?’

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Y ordenó a los que estaban allí: ‘Quitadle el dinero y dádselo al que ganó diez veces más.’

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Ellos le dijeron: ‘Seńor, ˇpero si este ya tiene diez veces más!’ 26 El rey contestó: ‘Os digo que al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.j

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y en cuanto a mis enemigos, a esos que no querían tenerme por rey, traedlos acá y matadlos en mi presencia.’ ”

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Dicho esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Cuando ya estaba cerca de Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos,lenvió a dos de sus discípulos 30 diciéndoles: –Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Seńor lo necesita.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Mientras desataban el asno, los dueńos les preguntaron: –żPor qué lo desatáis?

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos contestaron: –Porque el Seńor lo necesita.

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Se lo llevaron a Jesús, cubrieron el asno con sus capas e hicieron que Jesús montara en él. 36 Conforme Jesús avanzaba, la gente tendía sus capas por el camino.m

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Y al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores comenzaron a gritar de alegría y a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto.

Jesús en casa de Marta y María

38 Decían: –ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!nˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń 39 Entonces algunos fariseos que se hallaban entre la gente le dijeron: –Maestro, reprende a tus seguidores. 40 Pero Jesús les contestó: –Os digo que si estos callan, las piedras gritarán.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Cuando llegó cerca de Jerusalén, al ver la ciudad,olloró por ellap 42 y dijo: “ˇSi entendieras siquiera en este día lo que puede darte paz!... Pero ahora eso te está oculto y no puedes verlo. 43 Pues van a venir días malos para ti, en los que tus enemigos te cercarán con barricadas, te sitiarán, te atacarán por todas partes

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 y te destruirán por completo. Matarán a tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra,qporque no reconociste el momento en que Dios vino a salvarte.”r

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Después de esto, Jesús entró en el templo y comenzó a expulsar a los que allí estaban vendiendo.t

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Les dijo: –En las Escrituras se dice: ‘Mi casa será casa de oración’,upero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones.v 47 Todos los días enseńaba Jesús en el templo,wy los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y también los jefes del pueblo andaban buscando cómo matarlo. 48 Pero no encontraban la manera de hacerlo, porque toda la gente le escuchaba con gran atención.

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Un día, mientras Jesús estaba en el templo enseńando a la gente y anunciando la buena noticia, llegaron los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos, 2 y le preguntaron: –żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te ha dado esa autoridad?a 3 Jesús les contestó: –Yo también os voy a hacer una pregunta. Respondedme:

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 żQuién envió a Juan a bautizar: Dios o los hombres?b

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Empezaron a discutir unos con otros: “Si respondemos que lo envió Dios, él nos dirá: ‘żPor qué no le creísteis?’

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Y si decimos que fueron los hombres, la gente nos matará a pedradas, porque todos están convencidos de que Juan era un profeta.”

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Así pues, respondieron que no sabían quién había enviado a Juan a bautizar.

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Jesús les contestó: –Entonces tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Luego comenzó Jesús a hablar a la gente contando esta parábola: “Un hombre plantó una vińa,cla arrendó a unos labradores y emprendió un largo viaje.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 A su debido tiempo, mandó un criado a pedir a los labradores la parte de cosecha que le correspondía; pero ellos le golpearon y lo enviaron con las manos vacías.

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Entonces el dueńo mandó otro criado; pero también a este lo insultaron, le golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 12 Volvió a mandar otro, pero los labradores también le hirieron y lo echaron fuera.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 “Finalmente, el dueńo de la vińa dijo: ‘żQué haré? Mandaré a mi hijo, que me es tan querido.dSeguramente lo respetarán.’

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero cuando los labradores le vieron, se dijeron unos a otros: ‘Este es el heredero: matémoslo y la vińa será para nosotros.’

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Así que lo sacaron de la vińa y lo mataron.e"żQué, pues, creéis que hará con ellos el dueńo de la vińa?

La ley y el reino de Dios

16 Irá y matará a aquellos labradores, y dará la vińa a otros.” Al oirlo, dijeron: –ˇEso, jamás!

El regreso de los setenta y dos

17 Pero Jesús los miró y dijo: –Entonces żqué significa esto que dicen las Escrituras:
‘La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal'?f

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Cualquiera que caiga sobre esa piedra se hará pedazos, y si la piedra cae sobre alguien, lo aplastará.g

Parábola del rico y Lázaro

19 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley quisieron apresar a Jesús en aquel mismo momento, porque sabían que al contar esta parábola se refería a ellos. Pero tenían miedo de la gente.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Enviaron unos espías que, aparentando ser hombres de bien, hicieran decir a Jesús algo que les diera pretexto para entregarle al gobernador.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Le preguntaron: –Maestro, sabemos que lo que dices y enseńas es correcto, y que no juzgas por las apariencias. Tú enseńas de veras a vivir como Dios ordena.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 żEstamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?h 23 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo:

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 –Enseńadme un denario.iżDe quién es la imagen y el nombre aquí escrito? Le contestaron: –Del césar.

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo: –Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.j 26 Y no pudieron sorprenderle en ninguna palabra delante de la gente. Al contrario, admirados de su respuesta, se callaron.

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Después acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan que haya resurrección de los muertos,ky por eso le plantearon este caso:

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 –Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre casado muere sin haber tenido hijos con su mujer, el hermano del difunto deberá tomar por esposa a la viuda para darle hijos al hermano que murió.l

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Pues bien, había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó, pero murió sin dejar hijos. 30 El segundo

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 y luego el tercero se casaron con la viuda, y lo mismo hicieron los demás, pero los siete murieron sin dejar hijos.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Finalmente murió también la mujer.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Así pues, en la resurrección, żcuál de ellos la tendrá por esposa, si los siete estuvieron casados con ella?

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Jesús les contestó: –En este mundo, los hombres y las mujeres se casan;

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 pero los que merezcan llegar a aquel otro mundo y resucitar, sean hombres o mujeres, ya no se casarán, 36 puesto que ya tampoco podrán morir. Serán como los ángeles, y serán hijos de Dios por haber resucitado.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Hasta el mismo Moisés, en el pasaje de la zarza ardiendo, nos hace saber que los muertos resucitan. Allí dice que el Seńor es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

Jesús en casa de Marta y María

38 ˇY Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos están vivos!m 39 Algunos maestros de la ley dijeron entonces: –Bien dicho, Maestro. 40 Y ya no se atrevieron a hacerle más preguntas.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Jesús les preguntó: –żPor qué se dice que el Mesías desciende de David?n 42 Pues David mismo, en el libro de los Salmos, dice:
‘El Seńor dijo a mi Seńor:
Siéntate a mi derecha
43 hasta que yo haga de tus enemigos
el estrado de tus pies.’ń

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 żCómo puede entonces el Mesías descender de David, si David mismo le llama Seńor?o

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Toda la gente estaba escuchando, y Jesús dijo a sus discípulos:

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 “Guardaos de los maestros de la ley, pues les gusta andar con ropas largas y que los saluden con todo respeto en la calle. Buscan los asientos de honor en las sinagogas y los mejores puestos en los banquetes,p 47 y so pretexto de hacer largas oraciones devoran las casas de las viudas.qˇEsos recibirán mayor castigo!”

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús estaba viendo cómo los ricos echaban dinero en las arcas de las ofrendas,a 2 y vio también a una viuda pobre que echaba dos monedas de cobre.b 3 Entonces dijo: –Verdaderamente os digo que esta viuda pobre ha dado más que nadie,

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 pues todos dan sus ofrendas de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para su sustento.c

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Algunos estaban hablando del templo, de la belleza de sus piedras y de las ofrendas que lo adornaban.dJesús dijo:

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 –Vienen días en que de todo esto que estáis viendo no quedará piedra sobre piedra. ˇTodo será destruido!e

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Preguntaron a Jesús: –Maestro, żcuándo ocurrirán esas cosas? żCuál será la seńal de que ya están a punto de suceder?

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Jesús contestó: “Tened cuidado y no os dejéis engańar. Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí y diciendo: ‘Yo soy’ y ‘Ahora es el momento’, pero no los sigáis.f

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando oigáis alarmas de guerras y revoluciones no os asustéis, pues aunque todo eso tiene que ocurrir primero, aún no habrá llegado el fin.”

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Siguió diciéndoles: “Una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro;

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 en diferentes lugares habrá grandes terremotos, hambres y enfermedades, y en el cielo se verán cosas espantosas y grandes seńales.g 12 “Pero antes de eso os echarán mano y os perseguirán: os llevarán a juicio en las sinagogas, os meterán en la cárcel y os conducirán ante reyes y gobernadores por causa mía.h

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Así tendréis oportunidad de dar testimonio de mí.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Haceos el propósito de no preparar de antemano vuestra defensa,

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 porque yo os daré palabras tan llenas de sabiduría que ninguno de vuestros enemigos podrá resistiros ni contradeciros en nada.i

La ley y el reino de Dios

16 Pero seréis traicionados incluso por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos.jMatarán a algunos de vosotros

El regreso de los setenta y dos

17 y todo el mundo os odiará por causa mía,k

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 pero no se perderá ni un solo cabello de vuestra cabeza.l

Parábola del rico y Lázaro

19 ˇPermaneced firmes y salvaréis vuestra vida!

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed que pronto será destruida.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Entonces los que estén en Judea, que huyan a las montańas; los que estén en Jerusalén, que salgan de la ciudad; y los que estén en el campo, que no regresen a ella.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Porque serán días de castigomen los que se cumplirá cuanto dicen las Escrituras. 23 ˇPobres de las mujeres que en aquellos días estén embarazadas o tengan nińos de pecho!, porque habrá mucho dolor en el país y un castigo terrible contra este pueblo.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 A unos los matarán a filo de espada, a otros los llevarán prisioneros por todas las naciones, y los paganos pisotearán Jerusalén hasta que se cumpla el tiempo que les ha sido seńalado.n

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 “Habrá seńales en el sol, la luna y las estrellas.ńEn la tierra, las naciones estarán confusas y angustiadas por el ruido terrible del mar y de las olas. 26 La gente se desmayará de espanto pensando en lo que ha de sucederle al mundo, pues hasta las fuerzas celestiales se tambalearán.o

Lo que realmente cuenta

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y gloria.p

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, animaos y levantad la cabeza, porque muy pronto seréis liberados.”

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 También les propuso Jesús esta comparación: “Mirad la higuera, o cualquier otro árbol: 30 cuando veis que ya brotan sus hojas, comprendéis que el verano está cerca.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 De la misma manera, cuando veáis que suceden esas cosas, sabed que el reino de Dios ya está cerca.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 “Os aseguro que todo ello sucederá antes que haya muerto la gente de este tiempo.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “Tened cuidado y no dejéis que vuestro corazón se endurezca por los vicios, las borracheras y las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no caiga de pronto sobre vosotros

Hay que estar preparados

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 como una trampa; porque así vendrá sobre todos los habitantes de la tierra. 36 Permaneced vigilantes, orando en todo tiempoqpara que podáis escapar de todas esas cosas que van a suceder, y para que podáis presentaros delante del Hijo del hombre.”

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Jesús enseńaba de día en el templo,rpero de noche se quedaba en el monte llamado de los Olivos.

Jesús en casa de Marta y María

38 Y toda la gente madrugaba para ir al templo a escucharle.