Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma.a 3 Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. 4 Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbolbjunto al cual tenía que pasar Jesús.

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: –Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.

Jesús ante Herodes

6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.c 8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Seńor: –Mira, Seńor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús le dijo: –Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham.d 10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.e

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 La gente escuchaba estas cosas que decía Jesús. Y él les contó una parábola, porque ya se encontraba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios estaba a punto de manifestarse. 12 Les dijo: “Un hombre de la nobleza se fue lejos, a otro país, para ser hecho rey y regresar.f

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Antes de partir llamó a diez de sus criados,gentregó a cada uno una gran suma de dinerohy les dijo: ‘Negociad con este dinero hasta que yo vuelva.’ 14 Pero las gentes de su país le odiaban, y enviaron tras él una comisión con el encargo de decir: ‘No queremos que este hombre sea nuestro rey.’ 15 “Pero él fue hecho rey. A su vuelta, mandó llamar a aquellos criados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno. 16 El primero se presentó y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido diez veces más.’ 17 El rey le contestó: ‘Muy bien, eres un buen administrador. Y como has sido fiel en lo poco, te hago gobernador de diez ciudades.’i 18 Se presentó otro y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido cinco veces más.’ 19 También a este le contestó: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades.’

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Pero se presentó otro, que dijo: ‘Seńor, aquí está tu dinero. Lo guardé en un pańuelo, 21 pues tuve miedo de ti, porque eres un hombre duro que recoges lo que no pusiste y cosechas donde no sembraste.’ 22 Entonces le dijo el rey: ‘Tú eres un mal administrador, y por tus propias palabras te juzgo. Puesto que sabías que yo soy un hombre duro, que recojo lo que no puse y cosecho donde no sembré, 23 żpor qué no llevaste mi dinero al banco para, a mi regreso, devolvérmelo junto con los intereses?’

Quién es el más importante

24 Y ordenó a los que estaban allí: ‘Quitadle el dinero y dádselo al que ganó diez veces más.’

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Ellos le dijeron: ‘Seńor, ˇpero si este ya tiene diez veces más!’

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 El rey contestó: ‘Os digo que al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.j

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y en cuanto a mis enemigos, a esos que no querían tenerme por rey, traedlos acá y matadlos en mi presencia.’ ”

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Dicho esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén. 29 Cuando ya estaba cerca de Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos,lenvió a dos de sus discípulos 30 diciéndoles: –Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Seńor lo necesita. 32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho. 33 Mientras desataban el asno, los dueńos les preguntaron: –żPor qué lo desatáis? 34 Ellos contestaron: –Porque el Seńor lo necesita.

Se acerca la hora de la prueba

35 Se lo llevaron a Jesús, cubrieron el asno con sus capas e hicieron que Jesús montara en él.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Conforme Jesús avanzaba, la gente tendía sus capas por el camino.m 37 Y al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores comenzaron a gritar de alegría y a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto. 38 Decían: –ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!nˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Entonces algunos fariseos que se hallaban entre la gente le dijeron: –Maestro, reprende a tus seguidores. 40 Pero Jesús les contestó: –Os digo que si estos callan, las piedras gritarán.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Cuando llegó cerca de Jerusalén, al ver la ciudad,olloró por ellap 42 y dijo: “ˇSi entendieras siquiera en este día lo que puede darte paz!... Pero ahora eso te está oculto y no puedes verlo. 43 Pues van a venir días malos para ti, en los que tus enemigos te cercarán con barricadas, te sitiarán, te atacarán por todas partes

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 y te destruirán por completo. Matarán a tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra,qporque no reconociste el momento en que Dios vino a salvarte.”r

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Después de esto, Jesús entró en el templo y comenzó a expulsar a los que allí estaban vendiendo.t 46 Les dijo: –En las Escrituras se dice: ‘Mi casa será casa de oración’,upero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones.v

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 Todos los días enseńaba Jesús en el templo,wy los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y también los jefes del pueblo andaban buscando cómo matarlo. 48 Pero no encontraban la manera de hacerlo, porque toda la gente le escuchaba con gran atención.

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Un día, mientras Jesús estaba en el templo enseńando a la gente y anunciando la buena noticia, llegaron los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos, 2 y le preguntaron: –żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te ha dado esa autoridad?a 3 Jesús les contestó: –Yo también os voy a hacer una pregunta. Respondedme: 4 żQuién envió a Juan a bautizar: Dios o los hombres?b

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Empezaron a discutir unos con otros: “Si respondemos que lo envió Dios, él nos dirá: ‘żPor qué no le creísteis?’

Jesús ante Herodes

6 Y si decimos que fueron los hombres, la gente nos matará a pedradas, porque todos están convencidos de que Juan era un profeta.”

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Así pues, respondieron que no sabían quién había enviado a Juan a bautizar. 8 Jesús les contestó: –Entonces tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Luego comenzó Jesús a hablar a la gente contando esta parábola: “Un hombre plantó una vińa,cla arrendó a unos labradores y emprendió un largo viaje. 10 A su debido tiempo, mandó un criado a pedir a los labradores la parte de cosecha que le correspondía; pero ellos le golpearon y lo enviaron con las manos vacías.

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Entonces el dueńo mandó otro criado; pero también a este lo insultaron, le golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 12 Volvió a mandar otro, pero los labradores también le hirieron y lo echaron fuera.

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 “Finalmente, el dueńo de la vińa dijo: ‘żQué haré? Mandaré a mi hijo, que me es tan querido.dSeguramente lo respetarán.’ 14 Pero cuando los labradores le vieron, se dijeron unos a otros: ‘Este es el heredero: matémoslo y la vińa será para nosotros.’ 15 Así que lo sacaron de la vińa y lo mataron.e"żQué, pues, creéis que hará con ellos el dueńo de la vińa? 16 Irá y matará a aquellos labradores, y dará la vińa a otros.” Al oirlo, dijeron: –ˇEso, jamás! 17 Pero Jesús los miró y dijo: –Entonces żqué significa esto que dicen las Escrituras:
‘La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal'?f
18 Cualquiera que caiga sobre esa piedra se hará pedazos, y si la piedra cae sobre alguien, lo aplastará.g 19 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley quisieron apresar a Jesús en aquel mismo momento, porque sabían que al contar esta parábola se refería a ellos. Pero tenían miedo de la gente.

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Enviaron unos espías que, aparentando ser hombres de bien, hicieran decir a Jesús algo que les diera pretexto para entregarle al gobernador. 21 Le preguntaron: –Maestro, sabemos que lo que dices y enseńas es correcto, y que no juzgas por las apariencias. Tú enseńas de veras a vivir como Dios ordena. 22 żEstamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?h 23 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo:

Quién es el más importante

24 –Enseńadme un denario.iżDe quién es la imagen y el nombre aquí escrito? Le contestaron: –Del césar.

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo: –Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.j

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Y no pudieron sorprenderle en ninguna palabra delante de la gente. Al contrario, admirados de su respuesta, se callaron.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Después acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan que haya resurrección de los muertos,ky por eso le plantearon este caso:

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 –Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre casado muere sin haber tenido hijos con su mujer, el hermano del difunto deberá tomar por esposa a la viuda para darle hijos al hermano que murió.l 29 Pues bien, había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó, pero murió sin dejar hijos. 30 El segundo

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 y luego el tercero se casaron con la viuda, y lo mismo hicieron los demás, pero los siete murieron sin dejar hijos. 32 Finalmente murió también la mujer. 33 Así pues, en la resurrección, żcuál de ellos la tendrá por esposa, si los siete estuvieron casados con ella? 34 Jesús les contestó: –En este mundo, los hombres y las mujeres se casan;

Se acerca la hora de la prueba

35 pero los que merezcan llegar a aquel otro mundo y resucitar, sean hombres o mujeres, ya no se casarán,

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 puesto que ya tampoco podrán morir. Serán como los ángeles, y serán hijos de Dios por haber resucitado. 37 Hasta el mismo Moisés, en el pasaje de la zarza ardiendo, nos hace saber que los muertos resucitan. Allí dice que el Seńor es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. 38 ˇY Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos están vivos!m

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Algunos maestros de la ley dijeron entonces: –Bien dicho, Maestro. 40 Y ya no se atrevieron a hacerle más preguntas.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Jesús les preguntó: –żPor qué se dice que el Mesías desciende de David?n 42 Pues David mismo, en el libro de los Salmos, dice:
‘El Seńor dijo a mi Seńor:
Siéntate a mi derecha
43 hasta que yo haga de tus enemigos
el estrado de tus pies.’ń

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 żCómo puede entonces el Mesías descender de David, si David mismo le llama Seńor?o

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Toda la gente estaba escuchando, y Jesús dijo a sus discípulos: 46 “Guardaos de los maestros de la ley, pues les gusta andar con ropas largas y que los saluden con todo respeto en la calle. Buscan los asientos de honor en las sinagogas y los mejores puestos en los banquetes,p

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 y so pretexto de hacer largas oraciones devoran las casas de las viudas.qˇEsos recibirán mayor castigo!”

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Jesús estaba viendo cómo los ricos echaban dinero en las arcas de las ofrendas,a 2 y vio también a una viuda pobre que echaba dos monedas de cobre.b 3 Entonces dijo: –Verdaderamente os digo que esta viuda pobre ha dado más que nadie, 4 pues todos dan sus ofrendas de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para su sustento.c

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Algunos estaban hablando del templo, de la belleza de sus piedras y de las ofrendas que lo adornaban.dJesús dijo:

Jesús ante Herodes

6 –Vienen días en que de todo esto que estáis viendo no quedará piedra sobre piedra. ˇTodo será destruido!e

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Preguntaron a Jesús: –Maestro, żcuándo ocurrirán esas cosas? żCuál será la seńal de que ya están a punto de suceder? 8 Jesús contestó: “Tened cuidado y no os dejéis engańar. Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí y diciendo: ‘Yo soy’ y ‘Ahora es el momento’, pero no los sigáis.f

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando oigáis alarmas de guerras y revoluciones no os asustéis, pues aunque todo eso tiene que ocurrir primero, aún no habrá llegado el fin.” 10 Siguió diciéndoles: “Una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro;

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 en diferentes lugares habrá grandes terremotos, hambres y enfermedades, y en el cielo se verán cosas espantosas y grandes seńales.g 12 “Pero antes de eso os echarán mano y os perseguirán: os llevarán a juicio en las sinagogas, os meterán en la cárcel y os conducirán ante reyes y gobernadores por causa mía.h

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Así tendréis oportunidad de dar testimonio de mí. 14 Haceos el propósito de no preparar de antemano vuestra defensa, 15 porque yo os daré palabras tan llenas de sabiduría que ninguno de vuestros enemigos podrá resistiros ni contradeciros en nada.i 16 Pero seréis traicionados incluso por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos.jMatarán a algunos de vosotros 17 y todo el mundo os odiará por causa mía,k 18 pero no se perderá ni un solo cabello de vuestra cabeza.l 19 ˇPermaneced firmes y salvaréis vuestra vida!

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed que pronto será destruida. 21 Entonces los que estén en Judea, que huyan a las montańas; los que estén en Jerusalén, que salgan de la ciudad; y los que estén en el campo, que no regresen a ella. 22 Porque serán días de castigomen los que se cumplirá cuanto dicen las Escrituras. 23 ˇPobres de las mujeres que en aquellos días estén embarazadas o tengan nińos de pecho!, porque habrá mucho dolor en el país y un castigo terrible contra este pueblo.

Quién es el más importante

24 A unos los matarán a filo de espada, a otros los llevarán prisioneros por todas las naciones, y los paganos pisotearán Jerusalén hasta que se cumpla el tiempo que les ha sido seńalado.n

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 “Habrá seńales en el sol, la luna y las estrellas.ńEn la tierra, las naciones estarán confusas y angustiadas por el ruido terrible del mar y de las olas.

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 La gente se desmayará de espanto pensando en lo que ha de sucederle al mundo, pues hasta las fuerzas celestiales se tambalearán.o

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y gloria.p

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, animaos y levantad la cabeza, porque muy pronto seréis liberados.” 29 También les propuso Jesús esta comparación: “Mirad la higuera, o cualquier otro árbol: 30 cuando veis que ya brotan sus hojas, comprendéis que el verano está cerca.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 De la misma manera, cuando veáis que suceden esas cosas, sabed que el reino de Dios ya está cerca. 32 “Os aseguro que todo ello sucederá antes que haya muerto la gente de este tiempo. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 34 “Tened cuidado y no dejéis que vuestro corazón se endurezca por los vicios, las borracheras y las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no caiga de pronto sobre vosotros

Se acerca la hora de la prueba

35 como una trampa; porque así vendrá sobre todos los habitantes de la tierra.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Permaneced vigilantes, orando en todo tiempoqpara que podáis escapar de todas esas cosas que van a suceder, y para que podáis presentaros delante del Hijo del hombre.” 37 Jesús enseńaba de día en el templo,rpero de noche se quedaba en el monte llamado de los Olivos. 38 Y toda la gente madrugaba para ir al templo a escucharle.

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Estaba ya cerca la fiesta en que se come el pan sin levadura, o sea, la fiesta de la Pascua.a 2 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, que tenían miedo de la gente,bbuscaban la manera de matar a Jesús. 3 Entonces Satanás entró en Judas,cuno de los doce discípulos, al que llamaban Iscariote. 4 Este fue a ver a los jefes de los sacerdotes y a los oficiales del templo, y habló con ellos sobre cómo entregarles a Jesús.

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Ellos se alegraron y prometieron dinero a Judas.

Jesús ante Herodes

6 Este aceptó, y empezó a buscar un momento oportuno, cuando no hubiera gente, para entregarles a Jesús.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Llegó el día de la fiesta en que se comía el pan sin levadura, cuando se sacrificaba el cordero de Pascua.d 8 Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: –Id a prepararnos la cena de Pascua.

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Ellos le preguntaron: –żDónde quieres que la preparemos? 10 Jesús les contestó: –Al entrar en la ciudad encontraréis a un hombre que lleva un cántaro de agua;eseguidle hasta la casa donde entre

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 y decidle al dueńo de la casa: ‘El Maestro pregunta: żCuál es la sala donde he de comer con mis discípulos la cena de Pascua?’ 12 Él os mostrará en el piso alto una habitación grande y arreglada: preparad allí la cena.f

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Fueron, pues, y lo encontraron todo como Jesús les había dicho, y prepararon la cena de Pascua.g 14 Cuando llegó la hora,hJesús y los apóstoles se sentaronia la mesa. 15 Él les dijo: –ˇCuánto he deseado celebrar con vosotros esta cena de Pascua antes de mi muerte! 16 Porque os digo que no volveré a celebrarla hasta que se cumpla en el reino de Dios.j 17 Entonces tomó en sus manos una copa,ky habiendo dado gracias a Dios dijo: –Tomad esto y repartidlo entre vosotros; 18 porque os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios. 19 Después tomó el pan en sus manos, y habiendo dado gracias a Dios lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: –Esto es mi cuerpo,lentregado a muerte en favor vuestro. Haced esto en memoria de mí.

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Lo mismo hizo con la copa después de la cena, diciendo: –Esta copa es el nuevo pacto confirmado con mi sangre,mla cual es derramada en favor vuestro. 21 Pero mirad, la mano del que me va a traicionar está aquí, con la mía, sobre la mesa.n 22 Pues el Hijo del hombre ha de recorrer el camino que se le ha seńalado,ńpero ˇay de aquel que le traiciona! 23 Entonces comenzaron a preguntarse unos a otros quién sería el traidor.

Quién es el más importante

24 Los discípulos tuvieron una discusión sobre cuál de ellos debía ser considerado el más importante.o

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo: “Entre los paganos, los reyes gobiernan con tiranía a sus súbditos, y a los jefes se les llama benefactores.p

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Pero vosotros no debéis ser así. Al contrario, el más importante entre vosotros tiene que hacerse como el más joven, y el que manda tiene que hacerse como el que sirve.q

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Pues żquién es más importante, el que se sienta a la mesa a comer o el que sirve? żNo es acaso el que se sienta a la mesa? En cambio yo estoy entre vosotros como el que sirve.r

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 “Vosotros habéis estado siempre conmigo en mis pruebas. 29 Por eso yo os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 30 y comeréis y beberéis a mi mesa en mi reino, y os sentaréis en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.”s

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Dijo también el Seńor: –Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearostcomo a trigo; 32 pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí,uayuda a tus hermanos a permanecer firmes. 33 Simón le dijo: –Seńor, estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel y hasta a morir contigo. 34 Jesús le contestó: –Pedro, te digo que hoy mismo, antes que cante el gallo,vnegarás tres veces que me conoces.

Se acerca la hora de la prueba

35 Luego Jesús les preguntó: –Cuando os envié sin bolsa ni provisiones ni sandalias,wżacaso os faltó algo? Ellos contestaron: –Nada.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Entonces les dijo: –Ahora, en cambio, el que tenga bolsa, que la traiga, y también provisiones; y el que no tenga espada, que venda su abrigo y se compre una.x 37 Porque os digo que ha de cumplirse en mí lo que dicen las Escrituras: ‘Y fue contado entre los malvados’.yPorque todo lo que de mí está escrito ha de cumplirse. 38 Ellos dijeron: –Seńor, aquí hay dos espadas. Y él contestó: –Ya basta.z

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Luego salió Jesús y, según su costumbre, se fue al monte de los Olivos. Los discípulos le siguieron. 40 Al llegar al lugar, les dijo: –Orad, para que no caigáis en tentación.a

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Se alejó de ellos como a distancia de un tiro de piedra, y se puso a orar de rodillas,b 42 diciendo: –Padre, si quieres, líbrame de esta copa amarga;cpero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 [En esto se le apareció un ángel del cielo, que le daba fuerzas.

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 En medio de un gran sufrimiento, Jesús oraba aún más intensamente, y el sudor le caía al suelo como grandes gotas de sangre.]d

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Cuando se levantó de la oración fue a donde estaban los discípulos, y los encontró dormidos, vencidos por la tristeza. 46 Les dijo: –żPor qué dormís? Levantaos y orad, para que no caigáis en tentación.

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegó un grupo de gente. El que se llamaba Judas, que era uno de los doce discípulos, iba a la cabeza, y se acercó a besar a Jesús. 48 Jesús le dijo: –Judas, żcon un beso traicionas al Hijo del hombre?e 49 Los que estaban con Jesús, al ver lo que pasaba, le preguntaron: –Seńor, żatacamos con espada?

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)

Ascensión de Jesús\fm a\fm*

(Mc 16.19-20)

50 Y uno de ellos hirió al criado del sumo sacerdote cortándole la oreja derecha. 51 Jesús dijo: –Dejadlo. Ya basta. Y tocando la oreja al criado, se la curó. 52 Luego dijo a los jefes de los sacerdotes, a los oficiales del templo y a los ancianos que habían ido a apresarle: –żPor qué venís con espadas y palos como si yo fuera un bandido? 53 Todos los días he estado con vosotros en el templo,fy ni siquiera me tocasteis. Pero esta es vuestra hora, la del poder de las tinieblas.g

Pedro niega conocer a Jesús

(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)

54 Arrestaron entonces a Jesús y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote. Pedro le seguía de lejos. 55 Allí, en medio del patio, habían hecho fuego, y se sentaron alrededor. Pedro también se sentó entre ellos. 56 En esto, una sirvienta, al verle sentado junto al fuego, se quedó mirándole y dijo: –También este estaba con él. 57 Pero Pedro lo negó, diciendo: –Mujer, yo no le conozco. 58 Poco después le vio otro y dijo: –Tú también eres de ellos. Pedro contestó: –No, hombre, no lo soy. 59 Como una hora más tarde, otro insistió: –Seguro que este estaba con él. Además es de Galilea. 60 Pedro dijo: –ˇHombre, no sé de qué hablas! En el mismo instante, mientras Pedro aún estaba hablando, cantó un gallo. 61 Entonces el Seńor se volvió y miró a Pedro, y Pedro se acordó de que el Seńor le había dicho: “Hoy, antes que cante el gallo, me negarás tres veces.”h 62 Y salió Pedro de allí y lloró amargamente.

Se burlan de Jesús

(Mt 26.67-68; Mc 14.65)

63 Los hombres que estaban vigilando a Jesús se burlaban de él y le golpeaban.i 64 Le taparon los ojos y le decían: –ˇAdivina quién te ha pegado! 65 Y le insultaban de otras muchas maneras.

Jesús ante la Junta Suprema

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Jn 18.19-24)

66 Al hacerse de día se reunieron los ancianos de los judíos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley. Condujeron a Jesús ante la Junta Suprema,jy allí le preguntaron: 67 – Dinos, żeres tú el Mesías? –Si os digo que sí –les contestó–, no me vais a creer; 68 y si os hago preguntas, no me vais a responder. 69 Pero desde ahora el Hijo del hombre estará sentado a la derecha del Dios todopoderoso.k 70 Todos le preguntaron: –żAsí que tú eres el Hijo de Dios? –Vosotros decís que lo soy –contestó Jesús.l 71 Entonces dijeron ellos: –żQué necesidad tenemos de más testigos? ˇNosotros mismos lo hemos oído de sus propios labios!m

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Se levantaron todos y condujeron a Jesús ante Pilato.a 2 En presencia de este comenzaron a acusarle, diciendo: –Hemos encontrado a este hombre alborotando a nuestra nación. Dice que no debemos pagar impuestos al césarby afirma que él es el Mesías, el Rey.c 3 Pilato le preguntó: –żEres tú el Rey de los judíos? –Tú lo dices –contestó Jesús.d 4 Entonces Pilato dijo a los jefes de los sacerdotes y a la gente: –No encuentro culpa alguna en este hombre.

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Pero ellos insistían aún más: –Con sus enseńanzas está alborotando a todo el pueblo. Empezó en Galilea y ahora sigue haciéndolo aquí, en Judea.

Jesús ante Herodes

6 Al oir esto, Pilato preguntó si Jesús era de Galilea.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Y al saber que, en efecto, lo era, se lo envió a Herodes,eel gobernador de Galilea, que por aquellos días se encontraba también en Jerusalén. 8 Al ver a Jesús, Herodes se alegró mucho, porque ya hacía bastante tiempo que quería conocerle, pues había oído hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro.f

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Le preguntó muchas cosas, pero Jesús no le contestó nada.g 10 También estaban allí los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, que le acusaban con gran insistencia.

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Entonces Herodes y sus soldados le trataron con desprecio, y para burlarse de él le pusieron un espléndido manto real. Luego Herodes se lo envió nuevamente a Pilato.h 12 Aquel día se hicieron amigos Pilato y Herodes, que hasta entonces habían sido enemigos.

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Pilato reunió a los jefes de los sacerdotes, a las autoridades y al pueblo, 14 y les dijo: –Aquí me habéis traído a este hombre, diciendo que alborota al pueblo, pero le he interrogado delante de vosotros y no le he encontrado culpable de nada de lo que le acusáis. 15 Ni tampoco Herodes, puesto que nos lo ha devuelto. Ya veis que no ha hecho nada que merezca la pena de muerte. 16 Le voy a castigar y luego lo pondré en libertad. [ 17 ] i 18 Pero todos a una comenzaron a gritar:j–ˇFuera con ese! ˇSuéltanos a Barrabás! 19 Barrabás era uno que estaba en la cárcel por una rebelión en la ciudad, y por un asesinato.

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Pilato, que quería poner en libertad a Jesús, les habló otra vez; 21 pero ellos gritaron más aún: –ˇCrucifícalo! ˇCrucifícalo!k 22 Por tercera vez les dijo Pilato: –Pues żqué mal ha hecho? Yo no encuentro en él nada que merezca la pena de muerte. Le voy a castigar y luego lo pondré en libertad. 23 Pero ellos insistían a grandes voces, pidiendo que lo crucificase. Y como sus gritos crecían más y más,

Quién es el más importante

24 Pilato decidió hacer lo que le pedían:

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 puso en libertad al que habían escogido, el que estaba en la cárcel por rebelión y asesinato, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Cuando llevaban a crucificar a Jesús, echaron mano de un hombre de Cirene llamado Simón, que venía del campo, y le hicieron cargar con la cruz y llevarla detrás de Jesús.l

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Mucha gente y muchas mujeres que lloraban y gritaban de dolor por él, le seguían.

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Jesús las miró, y les dijo: –Mujeres de Jerusalén, no lloréis por mí, sino por vosotras mismas y por vuestros hijos.m 29 Porque vendrán días en que se dirá: ‘ˇDichosas las que no pueden tener hijos, los vientres que nunca concibieron y los pechos que no dieron de mamar!’n 30 Y entonces comenzará la gente a decir a los montes: ‘ˇCaed sobre nosotros!’, y a las colinas: ‘ˇEscondednos!’ń

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Porque si con el árbol verde hacen todo esto, żqué no harán con el seco?o 32 También llevaban a dos malhechores, para matarlos junto con Jesús. 33 Cuando llegaron al sitio llamado de la Calavera,pcrucificaron a Jesús y a los dos malhechores, uno a su derecha y otro a su izquierda. 34 [Jesús dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”]qLos soldados echaron suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.r

Se acerca la hora de la prueba

35 La gente estaba allí mirando; y hasta las autoridades se burlaban de él diciendo: –Salvó a otros; ˇque se salve a sí mismo ahora, si de veras es el Mesías de Dios y su escogido!

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Los soldados también se burlaban de Jesús. Se acercaban a él y le daban a beber vino agrio,s 37 diciéndole: –ˇSi eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo! 38 Y sobre su cabeza había un letrero que decía: “Este es el Rey de los judíos.”

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Uno de los malhechores allí colgados le insultaba, diciéndole: –ˇSi tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros! 40 Pero el otro reprendió a su compańero diciendo: –żNo temes a Dios, tú que estás sufriendo el mismo castigo?

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Nosotros padecemos con toda razón, pues recibimos el justo pago de nuestros actos; pero este no ha hecho nada malo. 42 Luego ańadió: –Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar. 43 Jesús le contestó: –Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.t

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda aquella tierra quedó en oscuridad.u

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 El sol dejó de brillar y el velovdel templo se rasgó por la mitad. 46 Jesús, gritando con fuerza, dijo: –ˇPadre, en tus manos encomiendo mi espíritu!wDicho esto, murió.

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 Cuando el centurión vio lo que había sucedido, alabó a Dios diciendo: –ˇNo hay duda de que este hombre era inocente! 48 Toda la multitud que estaba presente y que vio lo ocurrido regresó a la ciudad golpeándose el pecho.x 49 Pero todos los amigos de Jesús, y también las mujeresyque le habían seguido desde Galilea, se quedaron allí, mirando de lejos aquellas cosas.z

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)

Ascensión de Jesús\fm a\fm*

(Mc 16.19-20)

50 -51 Un hombre bueno y justo llamado José, que era miembro de la Junta Suprema de los judíos y que esperaba el reino de Dios, no estuvo de acuerdo con la actuación de la Junta. Este José, natural de Arimatea, un pueblo de Judea, 52 fue a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. 53 Después de bajarlo de la cruz, lo envolvió en una sábana de lino y lo puso en un sepulcro excavado en una peńa,adonde todavía no habían sepultado a nadie.

Pedro niega conocer a Jesús

(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)

54 Era el día de la preparación, y el sábado estaba a punto de comenzar.b 55 Las mujeres que habían acompańado a Jesús desde Galileacfueron y vieron el sepulcro, y se fijaron en cómo sepultaban el cuerpo. 56 Cuando volvieron a casa, prepararon perfumes y ungüentos.dLas mujeres descansaron el sábado, conforme al mandamiento,e

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 pero el primer día de la semanaavolvieron al sepulcro muy temprano, llevando los perfumes que habían preparado. 2 Al llegar, encontraron que la piedra que tapaba el sepulcro no se hallaba en su lugar; 3 y entraron, pero no encontraron el cuerpo del Seńor Jesús. 4 Estaban asustadas, sin saber qué hacer, cuando de pronto vieron a dos hombres de pie junto a ellas, vestidos con ropas brillantes.b

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Llenas de miedo se inclinaron hasta el suelo, pero aquellos hombres les dijeron: –żPor qué buscáis entre los muertos al que está vivo?

Jesús ante Herodes

6 No está aquí. Ha resucitado.cAcordaos de lo que os dijo cuando aún se hallaba en Galilea:

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 que el Hijo del hombre había de ser entregado en manos de pecadores, que lo crucificarían y que al tercer día resucitaría.d 8 Entonces recordaron ellas las palabras de Jesús,

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y al regresar del sepulcro contaron todo esto a los once apóstoles y a los demás. 10 Las que llevaron la noticia a los apóstoles fueron María Magdalena, Juana, María madre de Santiago, y las otras mujeres.e

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Pero a los apóstoles les parecía una locura lo que ellas contaban, y no las creían. 12 Sin embargo, Pedro fue corriendo al sepulcro. Miró dentro, pero no vio más que las sábanas. Entonces volvió a casa admirado de lo que había sucedido.f

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Dos de los discípulosgse dirigían aquel mismo día a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. 14 Iban hablando de todo lo que había pasado. 15 Mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar a su lado. 16 Pero, aunque le veían, algo les impedía reconocerle.h 17 Jesús les preguntó: –żDe qué venís hablando por el camino? Se detuvieron tristes, 18 y uno de ellos llamado Cleofás contestó: –Seguramente tú eres el único que, habiendo estado en Jerusalén, no sabe lo que allí ha sucedido estos días.i 19 Les preguntó: –żQué ha sucedido? Le dijeron: –Lo de Jesús de Nazaret, que era un profetajpoderoso en hechos y palabras delante de Dios y de todo el pueblo.

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran. 21 Nosotros teníamos la esperanza de que él fuese el libertador de la nación de Israel, pero ya han pasado tres días desde entonces. 22 Sin embargo, algunas de las mujeres que están con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro 23 y no encontraron el cuerpo; y volvieron a casa contando que unos ángeles se les habían aparecido y les habían dicho que Jesús está vivo.

Quién es el más importante

24 Algunos de nuestros compańeros fueron después al sepulcro y lo encontraron todo como las mujeres habían dicho, pero no vieron a Jesús.

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo entonces: –ˇQué faltos de comprensión sois y cuánto os cuesta creer todo lo que dijeron los profetas!k

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 żAcaso no tenía que sufrir el Mesías estas cosas antes de ser glorificado?l

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.m

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como si fuera a seguir adelante; 29 pero ellos le obligaron a quedarse, diciendo: –Quédate con nosotros, porque ya es tarde y se está haciendo de noche. Entró, pues, Jesús, y se quedó con ellos. 30 Cuando estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús;npero él desapareció. 32 Se dijeron el uno al otro: –żNo es cierto que el corazón nos ardía en el pecho mientras nos venía hablando por el camino y nos explicaba las Escrituras? 33 Sin esperar a más, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los once apóstoles y a los que estaban con ellos. 34 Estos les dijeron: –Verdaderamente ha resucitado el Seńor y se ha aparecido a Simón.ń

Se acerca la hora de la prueba

35 Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo reconocieron a Jesús al partir el pan.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Todavía estaban hablando de estas cosas, cuando Jesús se puso en medio de ellos y los saludó diciendo: –Paz a vosotros.o 37 Ellos, sobresaltados y muy asustados, pensaron que estaban viendo un espíritu. 38 Pero Jesús les dijo: –żPor qué estáis tan asustados y por qué tenéis esas dudas en vuestro corazón?

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Ved mis manos y mis pies: ˇsoy yo mismo! Tocadme y mirad: un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.p 40 Al decirles esto, les mostró las manos y los pies.q

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Pero como ellos no acababan de creerlo, a causa de la alegría y el asombro que sentían, Jesús les preguntó: –żTenéis aquí algo de comer? 42 Le dieron un trozo de pescado asado,r 43 y él lo tomó y lo comió en su presencia.s

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 Luego les dijo: –A esto me refería cuando, estando aún con vosotros, os anuncié que todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los libros de los profetas y en los salmos,ttenía que cumplirse.u

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, 46 y les dijo: –Está escrito que el Mesías tenía que morir y que resucitaría al tercer día;v

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 y que en su nombre, y comenzando desde Jerusalén, hay que anunciar a todas las naciones que se vuelvan a Dios, para que él les perdone sus pecados.w 48 Vosotros sois testigos de estas cosas.x 49 Y yo enviaré sobre vosotros lo que mi Padre prometió.yPero vosotros quedaos aquí, en Jerusalén, hasta que recibáis el poder que viene de Dios.z

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)

Ascensión de Jesús\fm a\fm*

(Mc 16.19-20)

50 Luego Jesús los llevó fuera de la ciudad, hasta Betania,by alzando las manos los bendijo. 51 Y mientras los bendecía se apartó de ellos y fue llevado al cielo.c 52 Ellos, después de adorarle,dvolvieron muy contentos a Jerusalén. 53 Y estaban siempre en el templo, alabando a Dios.