Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Sucedió que un sábadobfue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando. 2 Había allí, delante de él, un hombre enfermo de hidropesía.c 3 Jesús preguntó a los maestros de la ley y a los fariseos: –żEstá permitido sanar a un enfermo en sábado, o no? 4 Pero ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y dijo a los fariseos: –żQuién de vosotros, si su hijo o su bueydcae a un pozo, no lo saca en seguida aunque sea sábado?e

Jesús ante Herodes

6 Y no pudieron contestarle nada.

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honorfen la mesa, les dio este consejo:

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 –Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú,

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento. 10 Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa.g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.h 12 Dijo también al hombre que le había invitado: –Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos; porque ellos a su vez te invitarán, y quedarás así recompensado.

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Al contrario, cuando des una fiesta, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos; 14 así serás feliz, porque ellos no te pueden pagar, pero tú recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten.i

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Al oir esto, uno de los que estaban sentados a la mesa dijo a Jesús: –ˇDichoso el que tenga parte en el banquete del reino de Dios!k

La ley y el reino de Dios

16 Jesús le dijo: –Un hombre dio una gran cena e invitó a muchos. 17 A la hora de la cena envió a su criado a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado.’

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Pero ellos comenzaron a una a excusarse. El primero dijo: ‘Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.’

Parábola del rico y Lázaro

19 Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y he de probarlas. Te ruego que me disculpes.’

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Y otro dijo: ‘No puedo ir, porque acabo de casarme.’ 21 El criado regresó y se lo contó todo a su amo. Entonces el amo, indignado, dijo a su criado: ‘Sal en seguida a las calles y callejas de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos.’ 22 Volvió el criado, diciendo: ‘Seńor, he hecho lo que me mandaste y aún queda sitio.’ 23 Y el amo le contestó: ‘Ve por los caminos y cercados y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa.

Quién es el más importante

24 Porque os digo que ninguno de aquellos primeros invitados comerá de mi cena.’

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús iba de camino acompańado por mucha gente. En esto se volvió y dijo:

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 “Si alguno no me ama más que a su padre,la su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.m

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Si alguno de vosotros quiere construir una torre, żacaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla? 29 No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar.’

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 O si un rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, żno se sentará primero a calcular si con diez mil soldados podrá hacer frente a quien va a atacarle con veinte mil? 32 Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos le enviará mensajeros a pedirle la paz. 33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo.n

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “La sal es buena; pero si deja de ser salada, żcómo volverá a ser útil?

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 No sirve ya ni para la tierra ni como abono. Simplemente se la tira. Los que tienen oídos, oigan.”

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Todos los que cobraban impuestos para Roma, y otras gentes de mala fama, se acercaban a escuchar a Jesús. 2 Y los fariseos y maestros de la ley le criticaban diciendo: –Este recibe a los pecadoresby come con ellos.c 3 Entonces Jesús les contó esta parábola: 4 “żQuién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otras noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida, hasta encontrarla?d

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y cuando la encuentra la pone contento sobre sus hombros,

Jesús ante Herodes

6 y al llegar a casa junta a sus amigos y vecinos y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la oveja que se me había perdido!’e

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Os digo que hay también más alegría en el cielo por un pecador que se convierte,fque por noventa y nueve justos que no necesitan convertirseg.

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 “O bien, żqué mujer que tiene diez monedashy pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la moneda que había perdido!’i 10 Os digo que así también hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se convierte."

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Contó Jesús esta otra parábola: “Un hombre tenía dos hijos. 12 El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos.j

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Pocos días después, el hijo menor vendió su parteky se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada. 14 Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos.

La ley y el reino de Dios

16 Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.l 17 Al fin se puso a pensar: ‘ˇCuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre!

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti,

Parábola del rico y Lázaro

19 y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre. “Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos. 21 El hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’ 22 Pero el padre ordenó a sus criados: ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies.m 23 Traed el becerro cebado y matadlo. ˇVamos a comer y a hacer fiesta,

Quién es el más importante

24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron, pues, a hacer fiesta.

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 “Entre tanto, el hijo mayornse hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile.

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba,

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo.’

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese. 29 Él respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos ańos te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. 30 En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro cebado.’

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 “El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. 32 Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.’ ”ń

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Jesús contó también esto a sus discípulos: “Un hombre rico tenía un administrador que fue acusado de malversación de bienes.b 2 El amo le llamó y le dijo: ‘żQué es eso que me dicen de ti? Dame cuenta de tu trabajo porque no puedes seguir siendo mi administrador.’ 3 El administrador se puso a pensar: ‘żQué haré ahora que el amo me deja sin empleo? No tengo fuerzas para cavar la tierra, y me da vergüenza pedir limosna... 4 Ah, ya sé qué hacer para que haya quienes me reciban en sus casas cuando me quede sin trabajo.’

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Llamó entonces uno por uno a los que tenían alguna deuda con el amo, y preguntó al primero: ‘żCuánto debes a mi amo?’

Jesús ante Herodes

6 Le contestó: ‘Cien barriles de aceite.’ El administrador le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Siéntate en seguida y apunta sólo cincuenta.’

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Después preguntó a otro: ‘Y tú, żcuánto le debes?’ Este le contestó: ‘Cien medidas de trigo.’ Le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Apunta sólo ochenta.’c

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 El amo reconoció que aquel administrador deshonesto había actuado con astucia. Y es que, tratándose de sus propios negocios, los que pertenecen al mundo son más listos que los que pertenecen a la luz.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 “Os aconsejo que uséis las riquezas de este mundo malo para ganaros amigos, para que cuando esas riquezas se acaben haya quien os recibaden las moradas eternas. 10 “El que se porta honradamente en lo poco, también se porta honradamente en lo mucho; y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho.e

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 De manera que, si con las riquezas de este mundo malo no os portáis honradamente, żquién os confiará las verdaderas riquezas? 12 Y si no os portáis honradamente con lo ajeno, żquién os dará lo que os pertenece?

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 “Ningún criado puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.”f 14 Los fariseos, que eran amigos del dinero, al oir estas cosas se burlaban de Jesús.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Él les dijo: “Vosotros pasáis por buenos delante de la gente, pero Dios conoce vuestros corazones; y lo que los hombres tienen por más elevado, Dios lo aborrece.

La ley y el reino de Dios

16 “La ley de Moisés y los escritos de los profetasgllegan hasta Juan.hDesde entonces se anuncia la buena noticia del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.i 17 “Más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que pierda su valor una sola letra de la ley.j

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 “Si un hombre se separa de su esposa y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una mujer separada, también comete adulterio.

Parábola del rico y Lázaro

19 “Había una vez un hombre rico, que vestía ropas espléndidasly todos los días celebraba brillantes fiestas.

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual, lleno de llagas, se sentaba en el suelo a la puerta del rico. 21 Este mendigo deseaba llenar su estómago de lo que caía de la mesa del rico; y los perros se acercaban a lamerle las llagas.m 22 Un día murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron junto a Abraham,nal paraíso. Y el rico también murió, y lo enterraron. 23 “El rico, padeciendo en el lugar al que van los muertos,ńlevantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro con él.

Quién es el más importante

24 Entonces gritó: ‘ˇPadre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.’

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que a ti te fue muy bien en la vida y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú en cambio estás sufriendo.

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Pero además hay un gran abismo abierto entre nosotros y vosotros; de modo que los que quieren pasar de aquí ahí, no pueden, ni los de ahí tampoco pueden pasar aquí.’

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 “El rico dijo: ‘Te suplico entonces, padre Abraham, que envíes a Lázaro a casa de mi padre,

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 donde tengo cinco hermanos. Que les hable, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento.’ 29 Abraham respondió: ‘Ellos ya tienen lo que escribieron Moisés y los profetas: ˇque les hagan caso!’o 30 El rico contestó: ‘No se lo harán, padre Abraham. En cambio, sí que se convertirán si se les aparece alguno de los que ya han muerto.’

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Pero Abraham le dijo: ‘Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite.’ ”

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Jesús dijo a sus discípulos: “Siempre habrá incitaciones al pecado,apero ˇay de aquel que haga pecar a los demás! 2 Mejor le sería que lo arrojasen al mar con una piedra de molino atada al cuello, que hacer caer en pecado a uno de estos pequeńos.b 3 ˇTened cuidado!c“Si tu hermano te ofende, repréndele; pero si cambia de actitud, perdónale.d 4 Aunque te ofenda siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: ‘No volveré a hacerlo’, debes perdonarle.”e

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Los apóstoles pidieron al Seńor: –Danos más fe.

Jesús ante Herodes

6 El Seńor les contestó: –Si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeńa como una semilla de mostaza, podríais decirle a esta morera: ‘Desarráigate de aquí y plántate en el mar’, y el árbol os obedecería.f

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 “Si uno de vosotros tiene un criado que regresa del campo después de haber estado arando o cuidando el ganado, żacaso le dice: ‘Pasa y siéntate a comer’?

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 No, sino que le dice: ‘Prepárame la cena y estáte atento a servirme mientras como y bebo. Después podrás tú comer y beber.’

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y tampoco da las gracias al criado por haber hecho lo que le mandó. 10 Igualmente vosotros, cuando ya hayáis hecho todo lo que Dios os manda deberéis decir: ‘Somos servidores inútiles; no hicimos más que cumplir con nuestra obligación.’"g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 En su camino a Jerusalén, pasó Jesús entre las regiones de Samaria y Galilea.h 12 Al llegar a cierta aldea le salieron al encuentro diez hombres enfermos de lepra,ique desde lejos

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 gritaban: –ˇJesús, Maestro, ten compasión de nosotros! 14 Al verlos, Jesús les dijo: –Id a presentaros a los sacerdotes.jMientras iban, quedaron limpios de su enfermedad.k

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Uno de ellos, al verse sanado, regresó alabando a Dios a grandes voces,

La ley y el reino de Dios

16 y se inclinó hasta el suelo ante Jesús para darle las gracias. Este hombre era de Samaria.l 17 Jesús dijo: –żAcaso no son diez los que quedaron limpios de su enfermedad? żDónde están los otros nueve?

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 żÚnicamente este extranjero ha vuelto para alabar a Dios?

Parábola del rico y Lázaro

19 Y dijo al hombre: –Levántate y vete. Por tu fe has sido sanado.

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Los fariseos preguntaron a Jesús cuándo había de llegar el reino de Dios, y él les contestó: –La venida del reino de Dios no es posible de calcular. 21 No se dirá: ‘Aquí está’ o ‘Allí está’, porque el reino de Dios ya está entre vosotros.m 22 Y dijo a sus discípulos: –Vendrán tiempos en que querréis ver siquiera uno de los días del Hijo del hombre,npero no lo veréis. 23 Algunos dirán: ‘Aquí está’, o ‘Allí está’, pero no vayáis ni los sigáis.

Quién es el más importante

24 Porque así como el relámpago, con su resplandor, ilumina el cielo de uno a otro lado, así será el Hijo del hombre el día de su venida.ń

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero primero tiene que sufrir mucho y ser rechazado por la gente de este tiempo.

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Como sucedió en tiempos de Noé,osucederá también en los días en que venga el Hijo del hombre.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 La gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca, cuando llegó el diluvio y todos murieron.

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Y lo mismo pasó en los tiempos de Lot:pla gente comía y bebía, compraba y vendía, sembraba y construía casas; 29 pero cuando Lot salió de la ciudad de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y todos murieron. 30 Así será el día en que se manifieste el Hijo del hombre.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 “Aquel día, el que se encuentre en la azoteaqy tenga sus cosas dentro de la casa, que no baje a sacarlas; y el que esté en el campo, que no regrese a su casa.r 32 ˇAcordaos de la mujer de Lot!s 33 El que trate de salvar su vida la perderá, pero el que la pierda, vivirá.t

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “Os digo que aquella noche estarán dos en una misma cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán.

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán.” [

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 ] u 37 Le preguntaron entonces: –żDónde ocurrirá eso, Seńor? Y él les contestó: –Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.v

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Jesús les contó una parábola para enseńarles que debían orar siempre y no desanimarse.a 2 Les dijo: “Había en un pueblo un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. 3 Y en el mismo pueblo vivía también una viuda, que tenía planteado un pleito y que fue al juez a pedirle justiciabcontra su adversario. 4 Durante mucho tiempo el juez no quiso atenderla, pero finalmente pensó: ‘Yo no temo a Dios ni respeto a los hombres.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Sin embargo, como esta viuda no deja de molestarme, le haré justicia, para que no siga viniendo y acabe con mi paciencia.’ ”c

Jesús ante Herodes

6 El Seńor ańadió: “Pues bien, si esto es lo que dijo aquel mal juez,

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 żcómo Dios no va a hacer justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żLos hará esperar?d

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Os digo que les hará justicia sin demora. Pero cuando el Hijo del hombre venga, żencontrará todavía fe en la tierra?”

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús contó esta otra parábola para algunos que se consideraban a sí mismos justos y despreciaban a los demás: 10 “Dos hombres fueron al templo a orar:eel uno era fariseo,fy el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma.g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 El fariseo, de pie, oraba así:h‘Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones, malvados y adúlteros. Ni tampoco soy como ese cobrador de impuestos. 12 Ayunoidos veces por semana y te doy la décima partejde todo lo que gano.’

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 A cierta distancia, el cobrador de impuestos ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pechoky decía: ‘ˇOh Dios, ten compasión de mílque soy pecador!’ 14 Os digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa perdonadompor Dios; pero no el fariseo. Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.”n

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 También llevaban nińos a Jesús, para que los tocara; pero los discípulos, al verlo, reprendían a quienes los llevaban.

La ley y el reino de Dios

16 Entonces Jesús los llamó y dijo: –Dejad que los nińos vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. 17 Os aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ń

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Uno de los jefesopreguntó a Jesús: –Maestro bueno, żqué debo hacer para alcanzar la vida eterna?p

Parábola del rico y Lázaro

19 Jesús le contestó: –żPor qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios.

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Ya sabes los mandamientos: ‘No cometas adulterio, no mates, no robes, no mientas en perjuicio de nadie y honra a tu padre y a tu madre.’q 21 El hombre le dijo: –Todo eso lo he cumplido desde joven. 22 Al oirlo, Jesús le contestó: –Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego ven y sígueme.r 23 Pero cuando el hombre oyó esto se puso muy triste, porque era muy rico.

Quién es el más importante

24 Jesús, viéndole tan triste, dijo: –ˇQué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!s

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Más fácil es para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios.t

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Los que lo oyeron preguntaron: –Entonces, żquién podrá salvarse?

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Jesús les contestó: –Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios.

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Pedro le dijo: –Seńor, nosotros hemos dejado todo lo nuestro y te hemos seguido. 29 Él les respondió: –Os aseguro que todo el que por causa del reino de Dios haya dejado casa, esposa, hermanos, padres o hijos, 30 recibirá mucho más en este mundo, y en el mundo venidero recibirá la vida eterna.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Jesús llamó aparte a los doce discípulos y les dijo: “Ahora vamos a Jerusalén,udonde se ha de cumplir todo lo que los profetas escribieron acerca del Hijo del hombre. 32 Pues lo entregarán a los extranjeros,vse burlarán de él, lo insultarán y le escupirán.w 33 Le golpearán y lo matarán; pero al tercer día resucitará.”x

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos no entendieron nada de esto ni sabían de qué les hablaba, pues eran cosas que no podían comprender.

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 Se encontraba Jesús ya cerca de Jericó. Un ciego que estaba sentado junto al camino, pidiendo limosna,

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 al oir que pasaba mucha gente preguntó qué sucedía. 37 Le dijeron que Jesús de Nazaret pasaba por allí, 38 y él gritó: –ˇJesús, Hijo de David,zten compasión de mí!

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Los que iban delante le reprendían para que se callase, pero él gritaba todavía más: –ˇHijo de David, ten compasión de mí! 40 Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo cerca le preguntó:

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 –żQué quieres que haga por ti? El ciego contestó: –Seńor, quiero recobrar la vista. 42 Jesús le dijo: –ˇRecóbrala! Por tu fe has sido sanado. 43 En aquel mismo momento recobró el ciego la vista, y siguió a Jesús alabando a Dios. Y toda la gente que vio esto alababa también a Dios.

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma.a 3 Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. 4 Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbolbjunto al cual tenía que pasar Jesús.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: –Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.

Jesús ante Herodes

6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús.

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.c

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Seńor: –Mira, Seńor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús le dijo: –Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham.d 10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.e

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 La gente escuchaba estas cosas que decía Jesús. Y él les contó una parábola, porque ya se encontraba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios estaba a punto de manifestarse. 12 Les dijo: “Un hombre de la nobleza se fue lejos, a otro país, para ser hecho rey y regresar.f

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Antes de partir llamó a diez de sus criados,gentregó a cada uno una gran suma de dinerohy les dijo: ‘Negociad con este dinero hasta que yo vuelva.’ 14 Pero las gentes de su país le odiaban, y enviaron tras él una comisión con el encargo de decir: ‘No queremos que este hombre sea nuestro rey.’

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 “Pero él fue hecho rey. A su vuelta, mandó llamar a aquellos criados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno.

La ley y el reino de Dios

16 El primero se presentó y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido diez veces más.’ 17 El rey le contestó: ‘Muy bien, eres un buen administrador. Y como has sido fiel en lo poco, te hago gobernador de diez ciudades.’i

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Se presentó otro y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido cinco veces más.’

Parábola del rico y Lázaro

19 También a este le contestó: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades.’

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Pero se presentó otro, que dijo: ‘Seńor, aquí está tu dinero. Lo guardé en un pańuelo, 21 pues tuve miedo de ti, porque eres un hombre duro que recoges lo que no pusiste y cosechas donde no sembraste.’ 22 Entonces le dijo el rey: ‘Tú eres un mal administrador, y por tus propias palabras te juzgo. Puesto que sabías que yo soy un hombre duro, que recojo lo que no puse y cosecho donde no sembré, 23 żpor qué no llevaste mi dinero al banco para, a mi regreso, devolvérmelo junto con los intereses?’

Quién es el más importante

24 Y ordenó a los que estaban allí: ‘Quitadle el dinero y dádselo al que ganó diez veces más.’

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Ellos le dijeron: ‘Seńor, ˇpero si este ya tiene diez veces más!’

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 El rey contestó: ‘Os digo que al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.j

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y en cuanto a mis enemigos, a esos que no querían tenerme por rey, traedlos acá y matadlos en mi presencia.’ ”

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Dicho esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén. 29 Cuando ya estaba cerca de Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos,lenvió a dos de sus discípulos 30 diciéndoles: –Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Seńor lo necesita. 32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho. 33 Mientras desataban el asno, los dueńos les preguntaron: –żPor qué lo desatáis?

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos contestaron: –Porque el Seńor lo necesita.

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 Se lo llevaron a Jesús, cubrieron el asno con sus capas e hicieron que Jesús montara en él.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Conforme Jesús avanzaba, la gente tendía sus capas por el camino.m 37 Y al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores comenzaron a gritar de alegría y a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto. 38 Decían: –ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!nˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Entonces algunos fariseos que se hallaban entre la gente le dijeron: –Maestro, reprende a tus seguidores. 40 Pero Jesús les contestó: –Os digo que si estos callan, las piedras gritarán.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Cuando llegó cerca de Jerusalén, al ver la ciudad,olloró por ellap 42 y dijo: “ˇSi entendieras siquiera en este día lo que puede darte paz!... Pero ahora eso te está oculto y no puedes verlo. 43 Pues van a venir días malos para ti, en los que tus enemigos te cercarán con barricadas, te sitiarán, te atacarán por todas partes

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 y te destruirán por completo. Matarán a tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra,qporque no reconociste el momento en que Dios vino a salvarte.”r

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Después de esto, Jesús entró en el templo y comenzó a expulsar a los que allí estaban vendiendo.t 46 Les dijo: –En las Escrituras se dice: ‘Mi casa será casa de oración’,upero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones.v

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 Todos los días enseńaba Jesús en el templo,wy los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y también los jefes del pueblo andaban buscando cómo matarlo. 48 Pero no encontraban la manera de hacerlo, porque toda la gente le escuchaba con gran atención.

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Un día, mientras Jesús estaba en el templo enseńando a la gente y anunciando la buena noticia, llegaron los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos, 2 y le preguntaron: –żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te ha dado esa autoridad?a 3 Jesús les contestó: –Yo también os voy a hacer una pregunta. Respondedme: 4 żQuién envió a Juan a bautizar: Dios o los hombres?b

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Empezaron a discutir unos con otros: “Si respondemos que lo envió Dios, él nos dirá: ‘żPor qué no le creísteis?’

Jesús ante Herodes

6 Y si decimos que fueron los hombres, la gente nos matará a pedradas, porque todos están convencidos de que Juan era un profeta.”

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Así pues, respondieron que no sabían quién había enviado a Juan a bautizar.

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Jesús les contestó: –Entonces tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Luego comenzó Jesús a hablar a la gente contando esta parábola: “Un hombre plantó una vińa,cla arrendó a unos labradores y emprendió un largo viaje. 10 A su debido tiempo, mandó un criado a pedir a los labradores la parte de cosecha que le correspondía; pero ellos le golpearon y lo enviaron con las manos vacías.

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Entonces el dueńo mandó otro criado; pero también a este lo insultaron, le golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 12 Volvió a mandar otro, pero los labradores también le hirieron y lo echaron fuera.

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 “Finalmente, el dueńo de la vińa dijo: ‘żQué haré? Mandaré a mi hijo, que me es tan querido.dSeguramente lo respetarán.’ 14 Pero cuando los labradores le vieron, se dijeron unos a otros: ‘Este es el heredero: matémoslo y la vińa será para nosotros.’

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Así que lo sacaron de la vińa y lo mataron.e"żQué, pues, creéis que hará con ellos el dueńo de la vińa?

La ley y el reino de Dios

16 Irá y matará a aquellos labradores, y dará la vińa a otros.” Al oirlo, dijeron: –ˇEso, jamás! 17 Pero Jesús los miró y dijo: –Entonces żqué significa esto que dicen las Escrituras:
‘La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal'?f

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Cualquiera que caiga sobre esa piedra se hará pedazos, y si la piedra cae sobre alguien, lo aplastará.g

Parábola del rico y Lázaro

19 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley quisieron apresar a Jesús en aquel mismo momento, porque sabían que al contar esta parábola se refería a ellos. Pero tenían miedo de la gente.

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Enviaron unos espías que, aparentando ser hombres de bien, hicieran decir a Jesús algo que les diera pretexto para entregarle al gobernador. 21 Le preguntaron: –Maestro, sabemos que lo que dices y enseńas es correcto, y que no juzgas por las apariencias. Tú enseńas de veras a vivir como Dios ordena. 22 żEstamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?h 23 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo:

Quién es el más importante

24 –Enseńadme un denario.iżDe quién es la imagen y el nombre aquí escrito? Le contestaron: –Del césar.

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo: –Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.j

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Y no pudieron sorprenderle en ninguna palabra delante de la gente. Al contrario, admirados de su respuesta, se callaron.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Después acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan que haya resurrección de los muertos,ky por eso le plantearon este caso:

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 –Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre casado muere sin haber tenido hijos con su mujer, el hermano del difunto deberá tomar por esposa a la viuda para darle hijos al hermano que murió.l 29 Pues bien, había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó, pero murió sin dejar hijos. 30 El segundo

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 y luego el tercero se casaron con la viuda, y lo mismo hicieron los demás, pero los siete murieron sin dejar hijos. 32 Finalmente murió también la mujer. 33 Así pues, en la resurrección, żcuál de ellos la tendrá por esposa, si los siete estuvieron casados con ella?

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Jesús les contestó: –En este mundo, los hombres y las mujeres se casan;

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 pero los que merezcan llegar a aquel otro mundo y resucitar, sean hombres o mujeres, ya no se casarán,

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 puesto que ya tampoco podrán morir. Serán como los ángeles, y serán hijos de Dios por haber resucitado. 37 Hasta el mismo Moisés, en el pasaje de la zarza ardiendo, nos hace saber que los muertos resucitan. Allí dice que el Seńor es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. 38 ˇY Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos están vivos!m

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Algunos maestros de la ley dijeron entonces: –Bien dicho, Maestro. 40 Y ya no se atrevieron a hacerle más preguntas.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Jesús les preguntó: –żPor qué se dice que el Mesías desciende de David?n 42 Pues David mismo, en el libro de los Salmos, dice:
‘El Seńor dijo a mi Seńor:
Siéntate a mi derecha
43 hasta que yo haga de tus enemigos
el estrado de tus pies.’ń

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 żCómo puede entonces el Mesías descender de David, si David mismo le llama Seńor?o

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Toda la gente estaba escuchando, y Jesús dijo a sus discípulos: 46 “Guardaos de los maestros de la ley, pues les gusta andar con ropas largas y que los saluden con todo respeto en la calle. Buscan los asientos de honor en las sinagogas y los mejores puestos en los banquetes,p

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 y so pretexto de hacer largas oraciones devoran las casas de las viudas.qˇEsos recibirán mayor castigo!”

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Jesús estaba viendo cómo los ricos echaban dinero en las arcas de las ofrendas,a 2 y vio también a una viuda pobre que echaba dos monedas de cobre.b 3 Entonces dijo: –Verdaderamente os digo que esta viuda pobre ha dado más que nadie, 4 pues todos dan sus ofrendas de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para su sustento.c

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Algunos estaban hablando del templo, de la belleza de sus piedras y de las ofrendas que lo adornaban.dJesús dijo:

Jesús ante Herodes

6 –Vienen días en que de todo esto que estáis viendo no quedará piedra sobre piedra. ˇTodo será destruido!e

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Preguntaron a Jesús: –Maestro, żcuándo ocurrirán esas cosas? żCuál será la seńal de que ya están a punto de suceder?

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Jesús contestó: “Tened cuidado y no os dejéis engańar. Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí y diciendo: ‘Yo soy’ y ‘Ahora es el momento’, pero no los sigáis.f

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando oigáis alarmas de guerras y revoluciones no os asustéis, pues aunque todo eso tiene que ocurrir primero, aún no habrá llegado el fin.” 10 Siguió diciéndoles: “Una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro;

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 en diferentes lugares habrá grandes terremotos, hambres y enfermedades, y en el cielo se verán cosas espantosas y grandes seńales.g 12 “Pero antes de eso os echarán mano y os perseguirán: os llevarán a juicio en las sinagogas, os meterán en la cárcel y os conducirán ante reyes y gobernadores por causa mía.h

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Así tendréis oportunidad de dar testimonio de mí. 14 Haceos el propósito de no preparar de antemano vuestra defensa,

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 porque yo os daré palabras tan llenas de sabiduría que ninguno de vuestros enemigos podrá resistiros ni contradeciros en nada.i

La ley y el reino de Dios

16 Pero seréis traicionados incluso por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos.jMatarán a algunos de vosotros 17 y todo el mundo os odiará por causa mía,k

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 pero no se perderá ni un solo cabello de vuestra cabeza.l

Parábola del rico y Lázaro

19 ˇPermaneced firmes y salvaréis vuestra vida!

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed que pronto será destruida. 21 Entonces los que estén en Judea, que huyan a las montańas; los que estén en Jerusalén, que salgan de la ciudad; y los que estén en el campo, que no regresen a ella. 22 Porque serán días de castigomen los que se cumplirá cuanto dicen las Escrituras. 23 ˇPobres de las mujeres que en aquellos días estén embarazadas o tengan nińos de pecho!, porque habrá mucho dolor en el país y un castigo terrible contra este pueblo.

Quién es el más importante

24 A unos los matarán a filo de espada, a otros los llevarán prisioneros por todas las naciones, y los paganos pisotearán Jerusalén hasta que se cumpla el tiempo que les ha sido seńalado.n

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 “Habrá seńales en el sol, la luna y las estrellas.ńEn la tierra, las naciones estarán confusas y angustiadas por el ruido terrible del mar y de las olas.

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 La gente se desmayará de espanto pensando en lo que ha de sucederle al mundo, pues hasta las fuerzas celestiales se tambalearán.o

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y gloria.p

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, animaos y levantad la cabeza, porque muy pronto seréis liberados.” 29 También les propuso Jesús esta comparación: “Mirad la higuera, o cualquier otro árbol: 30 cuando veis que ya brotan sus hojas, comprendéis que el verano está cerca.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 De la misma manera, cuando veáis que suceden esas cosas, sabed que el reino de Dios ya está cerca. 32 “Os aseguro que todo ello sucederá antes que haya muerto la gente de este tiempo. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “Tened cuidado y no dejéis que vuestro corazón se endurezca por los vicios, las borracheras y las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no caiga de pronto sobre vosotros

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 como una trampa; porque así vendrá sobre todos los habitantes de la tierra.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Permaneced vigilantes, orando en todo tiempoqpara que podáis escapar de todas esas cosas que van a suceder, y para que podáis presentaros delante del Hijo del hombre.” 37 Jesús enseńaba de día en el templo,rpero de noche se quedaba en el monte llamado de los Olivos. 38 Y toda la gente madrugaba para ir al templo a escucharle.

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Estaba ya cerca la fiesta en que se come el pan sin levadura, o sea, la fiesta de la Pascua.a 2 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, que tenían miedo de la gente,bbuscaban la manera de matar a Jesús. 3 Entonces Satanás entró en Judas,cuno de los doce discípulos, al que llamaban Iscariote. 4 Este fue a ver a los jefes de los sacerdotes y a los oficiales del templo, y habló con ellos sobre cómo entregarles a Jesús.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Ellos se alegraron y prometieron dinero a Judas.

Jesús ante Herodes

6 Este aceptó, y empezó a buscar un momento oportuno, cuando no hubiera gente, para entregarles a Jesús.

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Llegó el día de la fiesta en que se comía el pan sin levadura, cuando se sacrificaba el cordero de Pascua.d

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: –Id a prepararnos la cena de Pascua.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Ellos le preguntaron: –żDónde quieres que la preparemos? 10 Jesús les contestó: –Al entrar en la ciudad encontraréis a un hombre que lleva un cántaro de agua;eseguidle hasta la casa donde entre

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 y decidle al dueńo de la casa: ‘El Maestro pregunta: żCuál es la sala donde he de comer con mis discípulos la cena de Pascua?’ 12 Él os mostrará en el piso alto una habitación grande y arreglada: preparad allí la cena.f

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Fueron, pues, y lo encontraron todo como Jesús les había dicho, y prepararon la cena de Pascua.g 14 Cuando llegó la hora,hJesús y los apóstoles se sentaronia la mesa.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Él les dijo: –ˇCuánto he deseado celebrar con vosotros esta cena de Pascua antes de mi muerte!

La ley y el reino de Dios

16 Porque os digo que no volveré a celebrarla hasta que se cumpla en el reino de Dios.j 17 Entonces tomó en sus manos una copa,ky habiendo dado gracias a Dios dijo: –Tomad esto y repartidlo entre vosotros;

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 porque os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios.

Parábola del rico y Lázaro

19 Después tomó el pan en sus manos, y habiendo dado gracias a Dios lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: –Esto es mi cuerpo,lentregado a muerte en favor vuestro. Haced esto en memoria de mí.

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Lo mismo hizo con la copa después de la cena, diciendo: –Esta copa es el nuevo pacto confirmado con mi sangre,mla cual es derramada en favor vuestro. 21 Pero mirad, la mano del que me va a traicionar está aquí, con la mía, sobre la mesa.n 22 Pues el Hijo del hombre ha de recorrer el camino que se le ha seńalado,ńpero ˇay de aquel que le traiciona! 23 Entonces comenzaron a preguntarse unos a otros quién sería el traidor.

Quién es el más importante

24 Los discípulos tuvieron una discusión sobre cuál de ellos debía ser considerado el más importante.o

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo: “Entre los paganos, los reyes gobiernan con tiranía a sus súbditos, y a los jefes se les llama benefactores.p

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Pero vosotros no debéis ser así. Al contrario, el más importante entre vosotros tiene que hacerse como el más joven, y el que manda tiene que hacerse como el que sirve.q

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Pues żquién es más importante, el que se sienta a la mesa a comer o el que sirve? żNo es acaso el que se sienta a la mesa? En cambio yo estoy entre vosotros como el que sirve.r

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 “Vosotros habéis estado siempre conmigo en mis pruebas. 29 Por eso yo os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 30 y comeréis y beberéis a mi mesa en mi reino, y os sentaréis en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.”s

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Dijo también el Seńor: –Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearostcomo a trigo; 32 pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí,uayuda a tus hermanos a permanecer firmes. 33 Simón le dijo: –Seńor, estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel y hasta a morir contigo.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Jesús le contestó: –Pedro, te digo que hoy mismo, antes que cante el gallo,vnegarás tres veces que me conoces.

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 Luego Jesús les preguntó: –Cuando os envié sin bolsa ni provisiones ni sandalias,wżacaso os faltó algo? Ellos contestaron: –Nada.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Entonces les dijo: –Ahora, en cambio, el que tenga bolsa, que la traiga, y también provisiones; y el que no tenga espada, que venda su abrigo y se compre una.x 37 Porque os digo que ha de cumplirse en mí lo que dicen las Escrituras: ‘Y fue contado entre los malvados’.yPorque todo lo que de mí está escrito ha de cumplirse. 38 Ellos dijeron: –Seńor, aquí hay dos espadas. Y él contestó: –Ya basta.z

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Luego salió Jesús y, según su costumbre, se fue al monte de los Olivos. Los discípulos le siguieron. 40 Al llegar al lugar, les dijo: –Orad, para que no caigáis en tentación.a

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Se alejó de ellos como a distancia de un tiro de piedra, y se puso a orar de rodillas,b 42 diciendo: –Padre, si quieres, líbrame de esta copa amarga;cpero no se haga mi voluntad, sino la tuya. 43 [En esto se le apareció un ángel del cielo, que le daba fuerzas.

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 En medio de un gran sufrimiento, Jesús oraba aún más intensamente, y el sudor le caía al suelo como grandes gotas de sangre.]d

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Cuando se levantó de la oración fue a donde estaban los discípulos, y los encontró dormidos, vencidos por la tristeza. 46 Les dijo: –żPor qué dormís? Levantaos y orad, para que no caigáis en tentación.

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegó un grupo de gente. El que se llamaba Judas, que era uno de los doce discípulos, iba a la cabeza, y se acercó a besar a Jesús. 48 Jesús le dijo: –Judas, żcon un beso traicionas al Hijo del hombre?e 49 Los que estaban con Jesús, al ver lo que pasaba, le preguntaron: –Seńor, żatacamos con espada?

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)

Ascensión de Jesús\fm a\fm*

(Mc 16.19-20)

50 Y uno de ellos hirió al criado del sumo sacerdote cortándole la oreja derecha. 51 Jesús dijo: –Dejadlo. Ya basta. Y tocando la oreja al criado, se la curó. 52 Luego dijo a los jefes de los sacerdotes, a los oficiales del templo y a los ancianos que habían ido a apresarle: –żPor qué venís con espadas y palos como si yo fuera un bandido? 53 Todos los días he estado con vosotros en el templo,fy ni siquiera me tocasteis. Pero esta es vuestra hora, la del poder de las tinieblas.g

Pedro niega conocer a Jesús

(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)

54 Arrestaron entonces a Jesús y lo llevaron a la casa del sumo sacerdote. Pedro le seguía de lejos. 55 Allí, en medio del patio, habían hecho fuego, y se sentaron alrededor. Pedro también se sentó entre ellos. 56 En esto, una sirvienta, al verle sentado junto al fuego, se quedó mirándole y dijo: –También este estaba con él. 57 Pero Pedro lo negó, diciendo: –Mujer, yo no le conozco. 58 Poco después le vio otro y dijo: –Tú también eres de ellos. Pedro contestó: –No, hombre, no lo soy. 59 Como una hora más tarde, otro insistió: –Seguro que este estaba con él. Además es de Galilea. 60 Pedro dijo: –ˇHombre, no sé de qué hablas! En el mismo instante, mientras Pedro aún estaba hablando, cantó un gallo. 61 Entonces el Seńor se volvió y miró a Pedro, y Pedro se acordó de que el Seńor le había dicho: “Hoy, antes que cante el gallo, me negarás tres veces.”h 62 Y salió Pedro de allí y lloró amargamente.

Se burlan de Jesús

(Mt 26.67-68; Mc 14.65)

63 Los hombres que estaban vigilando a Jesús se burlaban de él y le golpeaban.i 64 Le taparon los ojos y le decían: –ˇAdivina quién te ha pegado! 65 Y le insultaban de otras muchas maneras.

Jesús ante la Junta Suprema

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Jn 18.19-24)

66 Al hacerse de día se reunieron los ancianos de los judíos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley. Condujeron a Jesús ante la Junta Suprema,jy allí le preguntaron: 67 – Dinos, żeres tú el Mesías? –Si os digo que sí –les contestó–, no me vais a creer; 68 y si os hago preguntas, no me vais a responder. 69 Pero desde ahora el Hijo del hombre estará sentado a la derecha del Dios todopoderoso.k 70 Todos le preguntaron: –żAsí que tú eres el Hijo de Dios? –Vosotros decís que lo soy –contestó Jesús.l 71 Entonces dijeron ellos: –żQué necesidad tenemos de más testigos? ˇNosotros mismos lo hemos oído de sus propios labios!m

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 Se levantaron todos y condujeron a Jesús ante Pilato.a 2 En presencia de este comenzaron a acusarle, diciendo: –Hemos encontrado a este hombre alborotando a nuestra nación. Dice que no debemos pagar impuestos al césarby afirma que él es el Mesías, el Rey.c 3 Pilato le preguntó: –żEres tú el Rey de los judíos? –Tú lo dices –contestó Jesús.d 4 Entonces Pilato dijo a los jefes de los sacerdotes y a la gente: –No encuentro culpa alguna en este hombre.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Pero ellos insistían aún más: –Con sus enseńanzas está alborotando a todo el pueblo. Empezó en Galilea y ahora sigue haciéndolo aquí, en Judea.

Jesús ante Herodes

6 Al oir esto, Pilato preguntó si Jesús era de Galilea.

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 Y al saber que, en efecto, lo era, se lo envió a Herodes,eel gobernador de Galilea, que por aquellos días se encontraba también en Jerusalén.

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Al ver a Jesús, Herodes se alegró mucho, porque ya hacía bastante tiempo que quería conocerle, pues había oído hablar de él y esperaba verle hacer algún milagro.f

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Le preguntó muchas cosas, pero Jesús no le contestó nada.g 10 También estaban allí los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, que le acusaban con gran insistencia.

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Entonces Herodes y sus soldados le trataron con desprecio, y para burlarse de él le pusieron un espléndido manto real. Luego Herodes se lo envió nuevamente a Pilato.h 12 Aquel día se hicieron amigos Pilato y Herodes, que hasta entonces habían sido enemigos.

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Pilato reunió a los jefes de los sacerdotes, a las autoridades y al pueblo, 14 y les dijo: –Aquí me habéis traído a este hombre, diciendo que alborota al pueblo, pero le he interrogado delante de vosotros y no le he encontrado culpable de nada de lo que le acusáis.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Ni tampoco Herodes, puesto que nos lo ha devuelto. Ya veis que no ha hecho nada que merezca la pena de muerte.

La ley y el reino de Dios

16 Le voy a castigar y luego lo pondré en libertad. [ 17 ] i

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Pero todos a una comenzaron a gritar:j–ˇFuera con ese! ˇSuéltanos a Barrabás!

Parábola del rico y Lázaro

19 Barrabás era uno que estaba en la cárcel por una rebelión en la ciudad, y por un asesinato.

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Pilato, que quería poner en libertad a Jesús, les habló otra vez; 21 pero ellos gritaron más aún: –ˇCrucifícalo! ˇCrucifícalo!k 22 Por tercera vez les dijo Pilato: –Pues żqué mal ha hecho? Yo no encuentro en él nada que merezca la pena de muerte. Le voy a castigar y luego lo pondré en libertad. 23 Pero ellos insistían a grandes voces, pidiendo que lo crucificase. Y como sus gritos crecían más y más,

Quién es el más importante

24 Pilato decidió hacer lo que le pedían:

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 puso en libertad al que habían escogido, el que estaba en la cárcel por rebelión y asesinato, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 Cuando llevaban a crucificar a Jesús, echaron mano de un hombre de Cirene llamado Simón, que venía del campo, y le hicieron cargar con la cruz y llevarla detrás de Jesús.l

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Mucha gente y muchas mujeres que lloraban y gritaban de dolor por él, le seguían.

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Jesús las miró, y les dijo: –Mujeres de Jerusalén, no lloréis por mí, sino por vosotras mismas y por vuestros hijos.m 29 Porque vendrán días en que se dirá: ‘ˇDichosas las que no pueden tener hijos, los vientres que nunca concibieron y los pechos que no dieron de mamar!’n 30 Y entonces comenzará la gente a decir a los montes: ‘ˇCaed sobre nosotros!’, y a las colinas: ‘ˇEscondednos!’ń

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 Porque si con el árbol verde hacen todo esto, żqué no harán con el seco?o 32 También llevaban a dos malhechores, para matarlos junto con Jesús. 33 Cuando llegaron al sitio llamado de la Calavera,pcrucificaron a Jesús y a los dos malhechores, uno a su derecha y otro a su izquierda.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 [Jesús dijo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”]qLos soldados echaron suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.r

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 La gente estaba allí mirando; y hasta las autoridades se burlaban de él diciendo: –Salvó a otros; ˇque se salve a sí mismo ahora, si de veras es el Mesías de Dios y su escogido!

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Los soldados también se burlaban de Jesús. Se acercaban a él y le daban a beber vino agrio,s 37 diciéndole: –ˇSi eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo! 38 Y sobre su cabeza había un letrero que decía: “Este es el Rey de los judíos.”

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Uno de los malhechores allí colgados le insultaba, diciéndole: –ˇSi tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos a nosotros! 40 Pero el otro reprendió a su compańero diciendo: –żNo temes a Dios, tú que estás sufriendo el mismo castigo?

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Nosotros padecemos con toda razón, pues recibimos el justo pago de nuestros actos; pero este no ha hecho nada malo. 42 Luego ańadió: –Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar. 43 Jesús le contestó: –Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.t

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde, toda aquella tierra quedó en oscuridad.u

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 El sol dejó de brillar y el velovdel templo se rasgó por la mitad. 46 Jesús, gritando con fuerza, dijo: –ˇPadre, en tus manos encomiendo mi espíritu!wDicho esto, murió.

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 Cuando el centurión vio lo que había sucedido, alabó a Dios diciendo: –ˇNo hay duda de que este hombre era inocente! 48 Toda la multitud que estaba presente y que vio lo ocurrido regresó a la ciudad golpeándose el pecho.x 49 Pero todos los amigos de Jesús, y también las mujeresyque le habían seguido desde Galilea, se quedaron allí, mirando de lejos aquellas cosas.z

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)

Ascensión de Jesús\fm a\fm*

(Mc 16.19-20)

50 -51 Un hombre bueno y justo llamado José, que era miembro de la Junta Suprema de los judíos y que esperaba el reino de Dios, no estuvo de acuerdo con la actuación de la Junta. Este José, natural de Arimatea, un pueblo de Judea, 52 fue a ver a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. 53 Después de bajarlo de la cruz, lo envolvió en una sábana de lino y lo puso en un sepulcro excavado en una peńa,adonde todavía no habían sepultado a nadie.

Pedro niega conocer a Jesús

(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)

54 Era el día de la preparación, y el sábado estaba a punto de comenzar.b 55 Las mujeres que habían acompańado a Jesús desde Galileacfueron y vieron el sepulcro, y se fijaron en cómo sepultaban el cuerpo. 56 Cuando volvieron a casa, prepararon perfumes y ungüentos.dLas mujeres descansaron el sábado, conforme al mandamiento,e

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

2. Pasión y muerte (22–23)

Conspiración para arrestar y matar a Jesús

(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)

VI. ˇJESÚS HA RESUCITADO! (24)

El anuncio de la resurrección de Jesús

(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)

1 pero el primer día de la semanaavolvieron al sepulcro muy temprano, llevando los perfumes que habían preparado. 2 Al llegar, encontraron que la piedra que tapaba el sepulcro no se hallaba en su lugar; 3 y entraron, pero no encontraron el cuerpo del Seńor Jesús. 4 Estaban asustadas, sin saber qué hacer, cuando de pronto vieron a dos hombres de pie junto a ellas, vestidos con ropas brillantes.b

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Llenas de miedo se inclinaron hasta el suelo, pero aquellos hombres les dijeron: –żPor qué buscáis entre los muertos al que está vivo?

Jesús ante Herodes

6 No está aquí. Ha resucitado.cAcordaos de lo que os dijo cuando aún se hallaba en Galilea:

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

La Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

7 que el Hijo del hombre había de ser entregado en manos de pecadores, que lo crucificarían y que al tercer día resucitaría.d

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Entonces recordaron ellas las palabras de Jesús,

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y al regresar del sepulcro contaron todo esto a los once apóstoles y a los demás. 10 Las que llevaron la noticia a los apóstoles fueron María Magdalena, Juana, María madre de Santiago, y las otras mujeres.e

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Pero a los apóstoles les parecía una locura lo que ellas contaban, y no las creían. 12 Sin embargo, Pedro fue corriendo al sepulcro. Miró dentro, pero no vio más que las sábanas. Entonces volvió a casa admirado de lo que había sucedido.f

Jesús, sentenciado a muerte

(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.39–19.16)

En el camino de Emaús

(Mc 16.12-13)

13 Dos de los discípulosgse dirigían aquel mismo día a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. 14 Iban hablando de todo lo que había pasado.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se les acercó y se puso a caminar a su lado.

La ley y el reino de Dios

16 Pero, aunque le veían, algo les impedía reconocerle.h 17 Jesús les preguntó: –żDe qué venís hablando por el camino? Se detuvieron tristes,

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 y uno de ellos llamado Cleofás contestó: –Seguramente tú eres el único que, habiendo estado en Jerusalén, no sabe lo que allí ha sucedido estos días.i

Parábola del rico y Lázaro

19 Les preguntó: –żQué ha sucedido? Le dijeron: –Lo de Jesús de Nazaret, que era un profetajpoderoso en hechos y palabras delante de Dios y de todo el pueblo.

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran. 21 Nosotros teníamos la esperanza de que él fuese el libertador de la nación de Israel, pero ya han pasado tres días desde entonces. 22 Sin embargo, algunas de las mujeres que están con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro 23 y no encontraron el cuerpo; y volvieron a casa contando que unos ángeles se les habían aparecido y les habían dicho que Jesús está vivo.

Quién es el más importante

24 Algunos de nuestros compańeros fueron después al sepulcro y lo encontraron todo como las mujeres habían dicho, pero no vieron a Jesús.

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo entonces: –ˇQué faltos de comprensión sois y cuánto os cuesta creer todo lo que dijeron los profetas!k

Crucifixión de Jesús

(Mt 27.32-44; Mc 15.21-32; Jn 19.17-27)

26 żAcaso no tenía que sufrir el Mesías estas cosas antes de ser glorificado?l

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.m

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como si fuera a seguir adelante; 29 pero ellos le obligaron a quedarse, diciendo: –Quédate con nosotros, porque ya es tarde y se está haciendo de noche. Entró, pues, Jesús, y se quedó con ellos. 30 Cuando estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio.

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)

31 En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús;npero él desapareció. 32 Se dijeron el uno al otro: –żNo es cierto que el corazón nos ardía en el pecho mientras nos venía hablando por el camino y nos explicaba las Escrituras? 33 Sin esperar a más, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los once apóstoles y a los que estaban con ellos.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Estos les dijeron: –Verdaderamente ha resucitado el Seńor y se ha aparecido a Simón.ń

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

Se acerca la hora de la prueba

35 Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo reconocieron a Jesús al partir el pan.

Jesús se aparece a los discípulos

(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)

36 Todavía estaban hablando de estas cosas, cuando Jesús se puso en medio de ellos y los saludó diciendo: –Paz a vosotros.o 37 Ellos, sobresaltados y muy asustados, pensaron que estaban viendo un espíritu. 38 Pero Jesús les dijo: –żPor qué estáis tan asustados y por qué tenéis esas dudas en vuestro corazón?

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Mc 14.32-42)

39 Ved mis manos y mis pies: ˇsoy yo mismo! Tocadme y mirad: un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.p 40 Al decirles esto, les mostró las manos y los pies.q

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Pero como ellos no acababan de creerlo, a causa de la alegría y el asombro que sentían, Jesús les preguntó: –żTenéis aquí algo de comer? 42 Le dieron un trozo de pescado asado,r 43 y él lo tomó y lo comió en su presencia.s

Muerte de Jesús

(Mt 27.45-56; Mc 15.33-41; Jn 19.28-30)

44 Luego les dijo: –A esto me refería cuando, estando aún con vosotros, os anuncié que todo lo que está escrito acerca de mí en la ley de Moisés, en los libros de los profetas y en los salmos,ttenía que cumplirse.u

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, 46 y les dijo: –Está escrito que el Mesías tenía que morir y que resucitaría al tercer día;v

Jesús es arrestado

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)

47 y que en su nombre, y comenzando desde Jerusalén, hay que anunciar a todas las naciones que se vuelvan a Dios, para que él les perdone sus pecados.w 48 Vosotros sois testigos de estas cosas.x 49 Y yo enviaré sobre vosotros lo que mi Padre prometió.yPero vosotros quedaos aquí, en Jerusalén, hasta que recibáis el poder que viene de Dios.z

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)

Ascensión de Jesús\fm a\fm*

(Mc 16.19-20)

50 Luego Jesús los llevó fuera de la ciudad, hasta Betania,by alzando las manos los bendijo. 51 Y mientras los bendecía se apartó de ellos y fue llevado al cielo.c 52 Ellos, después de adorarle,dvolvieron muy contentos a Jerusalén. 53 Y estaban siempre en el templo, alabando a Dios.