Segunda serie de diálogos\fm a\fm*

(Caps 15–21)

Elifaz\fm b\fm*

1 -2 El sabio no responde con palabras huecas
ni se hincha con razones que sólo son viento;
3 no habla por hablar
ni usa argumentos sin valor.
4 Pero tú acabas con la reverencia a Dios:
ˇdestruyes la devoción sincera!c
5 Tu mala conciencia hace que hables así
y que uses palabras engańosas.
6 No hace falta que yo te acuse,
pues tu propia boca te condena.
7 żPiensas que antes de ti no había nadie
o que ni siquiera existían las montańas?
8 żAcaso te crees el consejero privado de Diosd
o el único sabio del mundo?
9 żQué sabes tú que nosotros no sepamos?
żQué conoces tú que nosotros ignoremos?
10 ˇNosotros somos gente ya madura,
con más experiencia que tu propio padre!
11 żNo te basta con que Dios mismo te consuele
y con que te hablemos suavemente?
12 żPor qué te dejas llevar de la pasión
y echas chispas por los ojos?
13 żPor qué te enfureces contra Dios
y das rienda suelta a tus protestas?
14 No hay hombre que sea puro
ni que esté libre de culpa.
15 Si ni aun los ángeles merecen toda su confianza,
si ni siquiera el cielo es puro a sus ojos,
16 ˇmucho menos el hombre, corrompido y despreciable,
que hace el mal como quien bebe agua!e
17 Escúchame, pues te voy a decir
algo que sé por experiencia,
18 algo que los sabios nos enseńan.
Ellos lo aprendieron de sus antepasados,
19 a quienes fue dada la tierra
y entre quienes no hubo mezcla de extranjeros.
20 La vida del hombre malvado y violento
es corta y llena de tormentos.f
21 Oye ruidos que le asustan;
cuando más seguro está, le asaltan los ladrones.
22 No tiene esperanza de escapar de la oscuridad:
ˇun puńal le espera para matarlo!
23 Su cadáver servirá de alimento a los buitres;
él sabe que su ruinages inevitable.
24 La oscuridad le llenará de terror,
y le asaltarán la angustia y la desgracia,
como cuando un rey ataca en la batalla.
25 Esto le pasa al que levanta su mano contra Dios,
al que se atreve a desafiar al Todopoderoso,
26 al que, protegido con un escudo,
se lanza de forma insolente contra Dios.h
27 Llenos de grasa tiene
la cara y los costados.i
28 Las ciudades donde viva quedarán en ruinas;
las casas quedarán abandonadas
y convertidas en un montón de escombros.
29 No será rico por mucho tiempo
ni se extenderán sus posesiones en la tierra.
30 No podrá escapar de las tinieblas.
Será como una planta cuyos retońos quema el fuego
o cuyas floresjarranca el viento.
31 Que no confíe tontamente en el engańo,
pues no logrará más que ser engańado.
32 Antes de tiempo se secaránksus ramas,
y no volverán a reverdecer.
33 Será como una vid cuyas uvas no maduran,
como un olivo cuyas flores se caen.
34 Los impíos no tendrán descendencia,
y sus casas, enriquecidas por el soborno,
arderán en el fuego.
35 Están preńados de maldad y dan a luz desdicha;
el fruto que producen es el engańo.l