Jeremías 1
Siguiente →
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
I. MENSAJES PROFÉTICOS SOBRE JUDÁ Y JERUSALÉN (1–25)
Introducción\fm a\fm*
1 Dichos y hechosbde Jeremías, hijo de Hilquías.cJeremías pertenecía a una familia de sacerdotes que vivían en el pueblo de Anatot,den la región de la tribu de Benjamín.e 2 El Seńor habló a Jeremías cuando Josías, hijo de Amón, estaba en el ańo trece de su reinado en Judá.f 3 También le habló durante el tiempo en que Joaquim, hijo de Josías, era rey de Judá, y hasta que Sedequías,gtambién hijo de Josías, cumplió once ańos como rey de Judá; es decir, hasta el quinto mes de aquel ańo, cuando los habitantes de Jerusalén fueron llevados al destierro.hLlamamiento de Jeremías\fm i\fm*
4 El Seńor se dirigió a mí y me dijo:5 “Antes de darte la vida,jya te había yo escogido;k
antes que nacieras, ya te había apartadol
y te había destinado a ser profeta de las naciones.”m
6 Yo contesté:
“ˇAy, Seńor! ˇYo soy muy joven y no sé hablar!”n
7 Pero el Seńor me dijo:
“No digas que eres muy joven.
Tú irás a donde yo te mande
y dirás lo que yo te ordene.ń
8 No tengas miedo de nadie,
pues yo estaré contigoopara protegerte.
Yo, el Seńor, doy mi palabra.”p 9 Entonces el Seńor extendió la mano, me tocó los labios y me dijo:
10 “Yo pongo mis palabras en tus labios.q
Hoy te doy plena autoridad
sobre reinos y naciones,
para arrancar y derribar,
para destruir y demoler,
y también para construir y plantar.”r 11 El Seńor se dirigió a mí y me dijo:
“Jeremías, żqué ves?”s
“Veo una rama de almendro”,tcontesté.
12 “Tienes razón –me dijo el Seńor–.
En efecto, voy a estar atento
a que mis palabras se cumplan.” 13 El Seńor se dirigió a mí por segunda vez:
“żQué ves?”, me preguntó.
“Veo una olla hirviendo,
a punto de derramarse desde el norte”,ucontesté.
14 Entonces el Seńor me dijo:
“Desde el norte va a derramarse la calamidad
sobre todos los habitantes de este país.
15 Yo, el Seńor, aseguro
que voy a llamar a todos los reinos del norte.
Vendrán sus reyes
y pondrán sus tronos
a la entrada misma de Jerusalén,
frente a todas las murallas que la rodean
y frente a todas las ciudades de Judá.v
16 Este es el castigo que voy a decretar
contra esos pecadores que me abandonaron,
que quemaron incienso y adoraron
a dioses extranjeros que ellos mismos se hicieron.
17 Y tú, ármate de valor;
ve y diles todo lo que yo te mande.
No les tengas miedo, porque de otra manera
te haré temblar delante de ellos.
18 Yo te pongo hoy
como ciudad fortificada,
como columna de hierro,
como muralla de bronce,w
para que te enfrentes a todo el país de Judá:
a sus reyes, a sus jefes y sacerdotes y al pueblo en general.x
19 Ellos te harán la guerra, pero no te vencerán,
porque yo estaré contigo para protegerte.
Yo, el Seńor, doy mi palabra.”