Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 Mientras tanto, Sauloano dejaba de amenazar de muerte a los creyentes en el Seńor. Por eso, se presentó al sumo sacerdote 2 y le pidió cartas de autorizaciónbpara ir a las sinagogas de Damasco, a buscar a los seguidores del nuevo camino,chombres y mujeres, y llevarlos presos a Jerusalén. 3 Pero cuando ya se encontraba cerca de la ciudad de Damasco le envolvió de repente una luz que venía del cielo.

La predicación en Chipre

4 Saulo cayó al suelo y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, żpor qué me persigues?”d 5 Saulo preguntó: “żQuién eres, Seńor?” La voz le contestó: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues.e

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Levántate y entra en la ciudad: allí te dirán lo que debes hacer.” 7 Los que viajaban con Saulo estaban muy asustados, porque habían oído la voz pero no habían visto a nadie.

Pablo, apedreado en Listra

8 Luego Saulo se levantó del suelo, pero cuando abrió los ojos no podía ver. Así que le cogieron de la mano y le llevaron a Damasco, 9 donde estuvo tres días sin ver y sin comer ni beber.

La predicación en Berea

10 En Damasco vivía un creyente llamado Ananías, a quien el Seńor se presentó en una visión y le dijo: “ˇAnanías!” Él contestó: “Aquí estoy, Seńor.”

La predicación en Filipos

11 El Seńor le dijo: “Levántate y ve a la calle llamada Derecha,fy en la casa de Judas pregunta por un hombre de Tarsogque se llama Saulo. Está orando, 12 y en una visión ha visto a uno llamado Ananías que entra y pone sus manos sobre él para que recobre la vista.”

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 Al oir esto, Ananías dijo: “Seńor, muchos me han hablado de ese hombre y de todos los males que ha causado en Jerusalén a tu pueblo santo. 14 Y ahora ha venido aquí, con autorización de los jefes de los sacerdotes, a llevarse presos a todos los que invocan tu nombre.” 15 Pero el Seńor le dijo: “Ve, porque he escogido a ese hombre para que hable de mí a gentes de otras naciones,hy a sus reyes, y también a los israelitas.

Pablo en Atenas

16 Yo le mostraré lo mucho que tiene que sufrir por mi causa.”i 17 Ananías fue a la casa donde estaba Saulo. Entró, puso sus manos sobre éljy le dijo: –Hermano Saulo, el Seńor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, me ha mandado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo.

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Al momento cayeron de los ojos de Saulo una especie de escamas y recobró la vista. Entonces se levantó y fue bautizado.

La iglesia de Antioquía

19 Después comió y recobró las fuerzas, y se quedó algunos días con los creyentes que vivían en Damasco.

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Saulo comenzó en seguida a proclamar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. 21 Todos los que le oían se quedaban asombrados y decían: –żNo es este el que andaba persiguiendo en Jerusalén a los que invocan el nombre de Jesús? żNo es el mismo que ha venido aquí para prenderlos y entregarlos a los jefes de los sacerdotes?

La carta a los no judíos

22 Pero Saulo hablaba cada vez con más valor, y dejaba confundidos a los judíos que vivían en Damasco, demostrándoles que Jesús es el Mesías.k

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 Al cabo de muchos días, los judíos se pusieron de acuerdo para matar a Saulo,

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 pero él se enteró de su propósito. Día y noche le esperaban en las puertas de salida de la ciudad, para matarlo, 25 pero los creyentes lo metieron en un gran canasto y lo bajaron de noche por la muralla que rodeaba la ciudad. Así se escapó.

Saulo en Jerusalén

26 Saulo, al llegar a Jerusalén,mquiso reunirse con los creyentes; pero todos le tenían miedo porque no creían que también él fuera creyente. 27 Sin embargo, Bernabé le llevó y le presentó a los apóstoles. Les contó que Saulo había visto al Seńor en el camino, que el Seńor le había hablado y que, en Damasco, Saulo había anunciado a Jesús con toda valentía. 28 Así Saulo se quedó en Jerusalén y andaba con ellos hablando del Seńor sin miedo alguno. 29 Conversaba y discutía con los judíos que hablaban griego,npero estos trataban de matarlo. 30 Cuando los hermanosńse dieron cuenta de ello, llevaron a Saulo a Cesarea, y de allí le enviaron a Tarso. 31 Entonces la iglesia, en todas las regiones de Judea, Galilea y Samaria, tenía paz y crecía espiritualmente. Vivía en el temor del Seńor, y con la ayuda del Espíritu Santo iba aumentando en número.

Pedro sana al paralítico Eneas

32 Pedro, que andaba visitando a los hermanos, fue también a ver a los creyentes que vivían en Lida. 33 Encontró allí a un hombre llamado Eneas, que desde hacía ocho ańos estaba en cama, paralítico.

Discurso de Pedro en casa de Cornelio\fm n\fm*

34 Pedro le dijo: –Eneas, Jesucristo te sana. Levántate y arregla tu cama. Eneas se levantó al punto. 35 Y todos los que vivían en Lida y en Sarón le vieron levantado y se convirtieron al Seńor.

Resurrección de Dorcas

4. Segundo viaje misionero de Pablo (15.36–18.22)

Pablo y Bernabé se separan\fm y\fm*

36 Por entonces había en la ciudad de Jope una creyente llamada Tabita (que en griego es Dorcas).oEsta mujer, que pasaba su vida haciendo el bien y ayudando a los necesitados, 37 enfermó y murió en aquellos días. Su cuerpo, después de lavado, fue depositado en un cuarto del piso alto. 38 Jope estaba cerca de Lida, donde se encontraba Pedro; y como los creyentes supieron que él se encontraba allí, mandaron dos hombres a decirle: –Ven sin tardanza a Jope. 39 Pedro fue con ellos. Al llegar, le llevaron al cuarto donde estaba el cuerpo, y todas las viudas le rodearon llorando y le mostraron los vestidos y las túnicas que Dorcas había hecho en vida. 40 Pedro los hizo salir a todos,pse arrodilló y oró; luego, mirando a la muerta, dijo: –ˇTabita, levántate! Ella abrió los ojos, y al ver a Pedro se incorporó. 41 Entonces Pedro, tomándola de la mano, la levantó; luego llamó a los creyentes y a las viudas, y se la presentó viva. 42 Esto se supo en toda la ciudad de Jope y muchos creyeron en el Seńor. 43 Pedro se quedó varios días en la ciudad, en casa de un curtidor llamado Simón.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 Había en la ciudad de Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión del batallónbque llamaban el Italiano.c 2 Era un hombre piadoso que, junto con toda su familia, adoraba a Dios.dDaba mucho dinero para ayudar a los judíos y oraba sin cesar a Dios. 3 Un día, a eso de las tres de la tarde,etuvo una visión: Vio claramente a un ángel de Dios que entraba donde él estaba y le decía: “ˇCornelio!”

La predicación en Chipre

4 Cornelio se quedó mirando al ángel, y lleno de miedo le preguntó: “żQué se te ofrece, seńor?” El ángel le dijo: “Dios tiene presentes tus oraciones y todo cuanto has hecho en favor de los necesitados. 5 Envía a alguien a la ciudad de Jope para que haga venir a un tal Simón, también conocido como Pedro.

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Se aloja en casa de otro Simón, un curtidor que vive junto al mar.” 7 Cuando se fue el ángel que le había hablado, Cornelio llamó a dos de sus sirvientes y a un soldado muy religioso y de su confianza,

Pablo, apedreado en Listra

8 y después de contárselo todo los envió a Jope. 9 Al día siguiente, a eso del mediodía, yendo ellos de camino cerca de Jope,fPedro subió a orar a la azotea de la casa.g

La predicación en Berea

10 Tenía hambre y deseaba comer alguna cosa, pero mientras le preparaban la comida tuvo una visión.

La predicación en Filipos

11 Vio que el cielo se abría y que bajaba a la tierra algo semejante a un gran lienzo atado por sus cuatro puntas. 12 En el lienzo había toda clase de cuadrúpedos, reptiles y aves.

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 Oyó una voz que le decía: “Levántate, Pedro; mata y come.” 14 Pedro contestó: “No, Seńor, yo nunca he comido nada profano ni impuro.”h 15 La voz le habló de nuevo diciendo: “Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano.”i

Pablo en Atenas

16 Esto sucedió tres veces, y luego el lienzo volvió a subir al cielo. 17 Pedro estaba preocupado pensando qué querría decir aquella visión, cuando llegaron a la puerta los hombres de Cornelio que andaban preguntando por la casa de Simón.

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Al llegar preguntaron en voz alta si allí se alojaba un tal Simón, a quien también llamaban Pedro.

La iglesia de Antioquía

19 Y mientras Pedro seguía pensando en la visión, el Espíritu Santo le dijo: “Mira, tres hombres te buscan.

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Levántate, baja y ve con ellos sin dudarlo, porque yo los he enviado.” 21 Pedro bajó y dijo a los hombres: –Yo soy el que buscáis. żA qué habéis venido?

La carta a los no judíos

22 Ellos contestaron: –Venimos de parte del centurión Cornelio, un hombre justo, que adora a Dios y a quien todos los judíos aprecian de veras. Un ángel de Dios le ha dicho que te haga llamar, para que vayas a su casa y escuche lo que tengas que decirle.

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 Entonces Pedro los hizo entrar, y se quedaron con él aquella noche. Al día siguiente se fue con ellos, acompańado también por algunos de los hermanos que vivían en Jope.j

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Un día después llegaron a Cesarea, donde Cornelio los estaba esperando junto con un grupo de parientes y amigos íntimos a quienes había invitado. 25 Cuando Pedro llegó a la casa, Cornelio salió a recibirle, y cayendo de rodillas delante de él le adoraba.k

Saulo en Jerusalén

26 Pero Pedro le levantó y le dijo: –Ponte en pie, pues yo soy un hombre lo mismo que tú. 27 Mientras hablaba con él, entró y se encontró con muchas personas allí reunidas. 28 Pedro les dijo: –Sabéis que a un judío le prohíbe su religión tener trato con extranjeros o entrar en sus casas.lPero Dios me ha enseńado que no debo llamar profano o impuro a nadie; 29 por lo cual, en cuanto me avisaron, vine sin poner ninguna objeción. Quisiera saber, pues, por qué me habéis llamado. 30 Cornelio contestó: –Hace cuatro días, a esta misma hora, estaba yo aquí en mi casa ayunando y haciendo la oración de las tres de la tarde,mcuando se me apareció un hombre vestido con ropas brillantes. 31 Me dijo: ‘Cornelio, Dios ha oído tu oración y se ha acordado de todo lo que has hecho en favor de los necesitados.

Pedro sana al paralítico Eneas

32 Envía a alguien a la ciudad de Jope para que haga venir a Simón, que también se llama Pedro. Está alojado en casa de otro Simón, un curtidor que vive junto al mar.’ 33 Así que envié inmediatamente a buscarte, y tú has tenido la bondad de venir. Ahora estamos todos aquí, delante de Dios, para escuchar todo lo que el Seńor te ha mandado decirnos.

Discurso de Pedro en casa de Cornelio\fm n\fm*

34 Pedro comenzó entonces a hablar, diciendo: –Ahora entiendo que verdaderamente Dios no hace diferencia entre una persona y otra.ń 35 Dios acepta a quienes le reverencian y hacen lo bueno, cualquiera que sea su nación.

Resurrección de Dorcas

4. Segundo viaje misionero de Pablo (15.36–18.22)

Pablo y Bernabé se separan\fm y\fm*

36 Dios habló a los descendientes de Israel anunciando el mensaje de pazopor medio de Jesucristo, que es el Seńor de todos. 37 Vosotros ya sabéis lo que pasó en toda la tierra de los judíos, comenzando por Galilea, después que Juan proclamara que es necesario bautizarse. 38 Sabéis que Dios llenó de poder y del Espíritu Santo a Jesús de Nazaret, y que este anduvo haciendo el bien y sanando a cuantos sufrían bajo el poder del diablo, porque Dios estaba con él. 39 Y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la región de Judea y en Jerusalén. Después lo mataron colgándolo de una cruz;p 40 pero Dios le resucitó al tercer día e hizo que se nos apareciera a nosotros. 41 No se apareció a todo el pueblo, sino a nosotros, a quienes Dios había escogido de antemano como testigos. Nosotros comimos y bebimos con él después que resucitó,q 42 y él nos envió a anunciar al pueblo que Dios le ha puesto como Juez de vivos y muertos.r 43 Todos los profetas habían hablado ya de Jesús y habían dicho que quienes creen en él reciben por su mediación el perdón de los pecados.s

Los no judíos reciben el Espíritu Santo

44 Aún estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo vino sobre todos los que escuchaban el mensaje. 45 Y los creyentes procedentes del judaísmo que habían llegado con Pedro, se quedaron admirados de que el Espíritu Santo fuera dado también atlos que no eran judíos, 46 pues les oían hablar en otras lenguasuy alabar a Dios.v 47 Entonces Pedro dijo: –żAcaso puede impedirse que sean bautizadas estas personas que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros? 48 Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Jesucristo. Después rogaron a Pedro que se quedase con ellos algunos días.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 Los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea recibieron noticias de que también los no judíos habían aceptado el mensaje de Dios. 2 Pero cuando Pedro volvió a Jerusalén, algunos creyentes procedentes del judaísmo le reprocharona 3 diciendo: –żPor qué fuiste a visitar a los que no son judíos y a comer con ellos?b

La predicación en Chipre

4 Pedro les contó desde el principio lo que había sucedido. Les dijo: 5 –Estaba yo en la ciudad de Jope, y mientras oraba tuve una visión. Vi algo semejante a un gran lienzo atado por sus cuatro puntas que bajaba del cielo hasta donde yo me encontraba.

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Miré atentamente lo que había dentro, y vi cuadrúpedos y fieras, reptiles y aves. 7 Y oí una voz que me decía: ‘Levántate, Pedro; mata y come.’

Pablo, apedreado en Listra

8 Contesté: ‘No, Seńor, porque nunca ha entrado en mi boca nada profano ni impuro.’ 9 Entonces la voz del cielo me habló de nuevo diciendo: ‘Lo que Dios ha purificado no lo llames tú profano.’

La predicación en Berea

10 Esto sucedió tres veces y luego todo volvió a subir al cielo.

La predicación en Filipos

11 En aquel momento, tres hombres enviados desde Cesarea a buscarme llegaron a la casa donde estábamos. 12 El Espíritu me mandó que, sin dudarlo, fuera con ellos. Y también fueron conmigo estos seis hermanos.cTodos entramos en casa de cierto hombre

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 que nos contó cómo en su casa había visto a un ángel que, puesto en pie, le había dicho: ‘Manda a alguien a la ciudad de Jope para hacer venir a Simón, a quien también se conoce como Pedro. 14 Él te dirá cómo puedes salvarte tú y toda tu familia.’d 15 Cuando comencé a hablarles, el Espíritu Santo vino sobre ellos, de igual manera que al principio había venido sobre nosotros.e

Pablo en Atenas

16 Entonces me acordé de lo que había dicho el Seńor: 'Es cierto que Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.'f 17 Pues bien, si Dios les da también a ellos el mismo don que nos ha dado a nosotros que hemos creído en el Seńor Jesucristo, żquién soy yo para oponerme a Dios?

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Cuando los hermanos de Jerusalén oyeron estas cosas, se calmaron y alabaron a Dios diciendo: –ˇDe manera que también a los que no son judíos les ha dado Dios la oportunidad de volverse a él y alcanzar la vida eterna!

La iglesia de Antioquía

19 Después de la muerte de Esteban comenzaron a ser perseguidos los creyentes, por lo que algunos tuvieron que huir a Fenicia, Chipre o Antioquía.gAllí anunciaron a los judíos el mensaje del evangelio, pero no a los demás.

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Sin embargo, algunos creyentes de Chipre y de Cirene llegaron a la ciudad de Antioquía y hablaron también a los no judíos,hanunciándoles la buena noticia acerca de Jesús, el Seńor. 21 El poder del Seńor estaba con ellos, y muchos, dejando sus antiguas creencias, creyeron en el Seńor.

La carta a los no judíos

22 Cuando los de la iglesia de Jerusalén conocieron esta noticia, mandaron a Bernabé a Antioquía.i

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 Al llegar, Bernabé vio cómo Dios los había bendecido, y se alegró mucho. Animója todos a que con corazón firme siguieran fieles al Seńor.

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Porque Bernabé era un hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe.kY así mucha gente se unió al Seńor. 25 Después de esto, Bernabé fue a Tarsolen busca de Saulo,m

Saulo en Jerusalén

26 y cuando lo encontró lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron con la iglesia un ańo entero, enseńando a mucha gente; y allí, en Antioquía, fue donde por primera vez se dio a los discípulos el nombre de cristianos.n 27 Por aquel tiempo, unos profetasńfueron de Jerusalén a Antioquía. 28 Uno de ellos llamado Agabo,opuesto en pie, anunció por inspiración del Espíritu que iba a haber una gran hambre en todo el país, la cual, en efecto, sobrevino en tiempos del emperador Claudio.p 29 Entonces los creyentes de Antioquía decidieron enviar alguna ayuda a los hermanos que vivían en Judea, según lo que cada uno pudiera dar. 30 Así lo hicieron, y por medio de Bernabé y Saulo mandaron una ofrenda a los ancianos de Judea.q

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 El rey Herodesacomenzó por aquel tiempo a perseguir a algunos de la iglesia. 2 Ordenó matar a filo de espada a Santiago, el hermano de Juan,b 3 y como vio que esto había agradado a los judíos, hizo apresar también a Pedro. Esto sucedió en los días de la fiesta en que se come el pan sin levadura.c

La predicación en Chipre

4 Después de apresarle, Herodes metió a Pedro en la cárcel, donde estaba vigilado por cuatro grupos de soldados, de cuatro soldados cada uno.dPensaba presentarlo ante el puebloeuna vez pasada la Pascua. 5 Así que Pedro permanecía en la cárcel, bien vigilado; pero los de la iglesia seguían orando a Dios por él con gran fervor.

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 La noche anterior al día en que Herodes le iba a presentar ante el pueblo, Pedro estaba durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, en tanto que otros soldados vigilaban la cárcel delante de la puerta. 7 De pronto apareció un ángel del Seńor, y la celda se llenó de luz. El ángel tocó a Pedro en el costado, le despertó y le dijo: “ˇLevántate en seguida!” Al instante cayeron las cadenas de las manos de Pedro, y el ángel le dijo:

Pablo, apedreado en Listra

8 “Vístete y ponte las sandalias.” Así lo hizo Pedro, y el ángel ańadió: “Ponte tu capa y sígueme.” 9 Salió Pedro tras el ángel sin saber si era realidad o no lo que este hacía. Más bien le parecía que estaba contemplando una visión.

La predicación en Berea

10 Pero pasaron la primera guardia y luego la segunda, y cuando llegaron a la puerta de hierro que daba a la calle, la puerta se abrió por sí sola. Salieron, y en seguida, después de haber caminado una calle, el ángel le dejó.

La predicación en Filipos

11 Pedro comprendió entonces y dijo: “Ahora veo que realmente el Seńor ha enviado a su ángel para librarme de Herodes y de todo lo que querían hacerme los judíos.” 12 Al darse cuenta de esto, Pedro se dirigió a casa de María, la madre de Juan, también llamado Marcos,gdonde muchas personas estaban reunidas en oración.

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 Llamó a la puerta de la calle, y una muchacha llamada Rode salió a ver quién era. 14 Al reconocer la voz de Pedro, fue tanta su alegría que en vez de abrir corrió adentro a avisar que Pedro estaba a la puerta. 15 –ˇEstás loca! –le contestaron. Pero como ella sostenía que era cierto, dijeron: –No será él, sino su ángel.h

Pablo en Atenas

16 Mientras tanto, Pedro seguía llamando a la puerta. Cuando abrieron y le vieron, se asustaron. 17 Pero él, con la mano, les hizo seńas de que callasen, y les contó cómo el Seńor lo había sacado de la cárcel. Y ańadió: –Contad esto a Santiagoiy a los hermanos. Luego salió y se fue a otro lugar.

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Al hacerse de día se produjo una gran confusión entre los soldados, porque no sabían qué había pasado con Pedro.

La iglesia de Antioquía

19 Herodes ordenó buscarle, pero como no pudieron dar con él, hizo responsables a los guardias y mandó matarlos.jDespués de esto, Herodes salió de Judea y se fue a vivir a Cesarea.k

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Herodes estaba irritado con los habitantes de Tiro y Sidón, los cuales se pusieron de acuerdo para presentarse ante él. Lograron ganarse la buena voluntad de Blasto, alto funcionario de la corte, y por medio de él pidieron paz, porque Tiro y Sidón obtenían sus provisiones en el país de Herodes.l 21 Herodes los citó para un cierto día, en el que, vestido de ceremonia, ocupó su asiento en el tribunal y les dirigió un discurso.

La carta a los no judíos

22 La gente comenzó entonces a gritar: “ˇEste que habla no es un hombre, sino un dios!”

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 En aquel mismo momento, un ángel del Seńor hizo que Herodes cayera enfermo por no haber dado honor a Dios, y murió comido de gusanos.

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Entre tanto, el mensaje de Dios iba extendiéndose y era anunciado en todas partes. 25 Cuando Bernabé y Saulo terminaron su trabajo, regresaron de Jerusalénmllevando consigo a Juan, también llamado Marcos.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 En la iglesia de Antioquíabhabía profetascy maestros. Eran Bernabé, Simón (al que también llamaban el Negro), Lucio de Cirene, Menahem (que se había criado junto con Herodes,del que gobernó en Galilea) y Saulo. 2 Un día, mientras celebraban el culto al Seńor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: “Separadme a Bernabé y a Saulo para la tarea a la que los he llamado.” 3 Entonces, después de orar y ayunar,eles impusieron las manosfy los despidieron.

La predicación en Chipre

4 Bernabé y Saulo, enviados por el Espíritu Santo, se dirigieron a Seleucia,gdonde embarcaron rumbo a la isla de Chipre.h 5 Al llegar al puerto de Salamina comenzaron a anunciar el mensaje de Dios en las sinagogas de los judíos. Juaniiba también con ellos, como ayudante.

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Recorrieron la isla entera y llegaron a Pafos, donde encontraron a un brujo judío, un falso profeta llamado Barjesús.j 7 Este brujo formaba parte del acompańamiento del gobernador Sergio Paulo, que era un hombre inteligente. El gobernador mandó llamar a Bernabé y a Saulo, porque quería oir el mensaje de Dios.

Pablo, apedreado en Listra

8 Pero el brujo, cuyo nombre en griego era Elimas, se les oponía tratando de impedir que el gobernador se hiciera creyente. 9 Entonces Saulo, también llamado Pablo,klleno del Espíritu Santo, lo miró fijamente

La predicación en Berea

10 y le dijo: –ˇMentiroso, malvado, hijo del diabloly enemigo de todo lo bueno! żPor qué no dejas de torcer los caminos rectos del Seńor?m

La predicación en Filipos

11 Ahora el Seńor te va a castigar: vas a quedarte ciego y por un tiempo no podrás ver la luz del sol. Al punto, Elimas quedó en total oscuridad, y buscaba que alguien le condujese de la mano, porque estaba ciego. 12 Al ver esto, el gobernador creyó, admirado de la enseńanza acerca del Seńor.

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 Pablo y sus compańeros, habiendo embarcado en Pafos, viajaron a Perge, en la región de Panfilia; pero Juan los dejó y regresó a Jerusalén. 14 De Perge pasaron a Antioquía, ciudad de Pisidia,ńdonde el sábado entraron en la sinagoga y se sentaron.o 15 Después de leer en los libros de la ley y de los profetas,plos jefes de la sinagoga los invitaron: –Hermanos, si tenéis algo que decir para dar ánimos a la gente, decidlo ahora.q

Pablo en Atenas

16 Entonces Pablo se levantó, y pidiéndoles con la mano que guardaran silencio, dijo: –Escuchad, israelitas, y también vosotros, los extranjeros que tenéis temor de Dios: 17 El Dios del pueblo de Israel escogió a nuestros antepasados, hizo de ellos una nación grande cuando todavía vivían como extranjeros en Egipto, y después, con su poder, los sacó de aquella tierra.r

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Dios soportó su conductasen el desierto durante unos cuarenta ańos,t

La iglesia de Antioquía

19 y en el país de Canaán destruyó siete nacionesupara repartir sus tierras entre ellos.v

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Todo esto duró unos cuatrocientos cincuenta ańos.w“Después les dio caudillos, hasta los días del profeta Samuel.x 21 Entonces ellos pidieron un reyyque los gobernase, y Dios les dio como rey a Saúl, hijo de Quis. Saúl, perteneciente a la tribu de Benjamín, reinó cuarenta ańos,z

La carta a los no judíos

22 al cabo de los cuales Dios lo quitó y puso en su lugar a David, de quien dijo: ‘He hallado que David, hijo de Jesé, es un hombre que me agrada y que está dispuesto a hacer todo lo que yo quiero.’a

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 Uno de los descendientes de este mismo David fue Jesús, a quien Dios envió para salvar a Israel, tal como había prometido.b

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Antes que Jesús viniera, Juan anunciaba el mensaje a todo el pueblo de Israel, diciéndoles que debían convertirse a Dios y ser bautizados.c 25 Y cuando ya Juan se iba acercando al fin de su vida, decía: ‘Yo no soy el que vosotros pensáis,dpero después de mí viene uno de quien ni siquiera soy digno de desatar las sandalias de los pies.’e

Saulo en Jerusalén

26 “Hermanos descendientes de Abraham, y vosotros, los extranjeros que tenéis temor de Dios: este mensaje de salvación es para vosotros. 27 Pues los habitantes de Jerusalén y sus jefes no sabían quién era Jesús ni entendían las palabras de los profetas que se leen en las sinagogas todos los sábados. Así, ellos mismos, al condenar a Jesús, cumplieron esas profecías. 28 Y aunque no encontraron en él motivo alguno para darle muerte, pidieron a Pilato que ordenara matarlo.f 29 Luego, cuando ya habían hecho todo lo que se decía de él en las Escrituras, lo bajaron de la cruz y lo enterraron.g 30 Pero Dios lo resucitó, 31 y durante muchos días se apareció Jesús a los que le habían acompańado en su viaje de Galilea a Jerusalén.hAhora son ellos quienes hablan de Jesús a la gente.

Pedro sana al paralítico Eneas

32 “Así que nosotros os damos esta buena noticia: la promesa que Dios hizo a nuestros antepasados 33 nos la ha cumplido a nosotros, que somos los descendientes.iEsto lo ha hecho resucitando a Jesús, como está escrito en el salmo segundo: ‘Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy.’j

Discurso de Pedro en casa de Cornelio\fm n\fm*

34 Dios ya había anunciado que lo resucitaría para que su cuerpo no se descompusiera. Lo dicen las Escrituras: ‘Cumpliré las santas y verdaderas promesas que hice a David.’k 35 Y por eso dice también en otro lugar: ‘No permitirás que se descomponga el cuerpo de tu santo siervo.’l

Resurrección de Dorcas

4. Segundo viaje misionero de Pablo (15.36–18.22)

Pablo y Bernabé se separan\fm y\fm*

36 Ahora bien, lo cierto es que David sirvió a la gente de su tiempo según Dios se lo había ordenado, y después murió y se reunió con sus padres y su cuerpo se descompuso. 37 En cambio, el cuerpo de aquel que Dios resucitó no se descompuso. 38 -39 Así pues, hermanos, debéis saber que el perdón de los pecados se os anuncia por medio de Jesús. Por él, todos los que creen quedan perdonadosmde cuanto bajo la ley de Moisés no tenía perdón.n 40 Cuidad, pues, que no caiga sobre vosotros lo que escribieron los profetas:
41 ‘Mirad, vosotros que despreciáis,
asombraos y desapareced,
porque en vuestros días haré cosas tales
que no las creeríais
si alguien os las contara.’ ”ń
42 Cuando Pablo y sus compańeros salieron de la sinagoga de los judíos, los que no eran judíos de nacimiento les pidieronoque el siguiente sábadoples hablasen también de estas cosas. 43 Una vez terminada la reunión en la sinagoga, muchos de los judíos y de los que se habían convertido al judaísmo siguieron a Pablo y Bernabé. Y estos les aconsejaban que permanecieran firmes en el llamamiento que habían recibido por el amor de Dios.

Los no judíos reciben el Espíritu Santo

44 El sábado de la siguiente semana, la ciudad se reunió casi en pleno para oir el mensaje del Seńor. 45 Pero al ver tanta gente, los judíos se llenaron de envidia y comenzaron a contradecir a Pablo y a insultarle. 46 Pablo y Bernabé respondieron con valentía: –Teníamos el deber de anunciar el mensaje de Dios en primer lugar a vosotros, que sois judíos; pero, puesto que lo rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, nos iremos a los no judíos.q 47 Porque así nos lo mandó el Seńor, diciendo:
‘Te he puesto como luz de las naciones,
para que lleves mi salvación
hasta los lugares más lejanos de la tierra.’r
48 Al oir esto, los que no eran judíos se alegraron y comenzaron a decir que el mensaje del Seńor era bueno; y creyeron todos los que estaban destinados a la vida eterna.s 49 De esta manera se predicaba el mensaje del Seńor por toda aquella región. 50 Pero los judíos hablaron con algunas mujeres piadosas y distinguidas, y con los hombres importantes de la ciudad, y los incitaron a levantar una persecución contra Pablo y Bernabé, para echarlos de la región. 51 Entonces estos sacudieron el polvo de sus pies en seńal de protesta contra aquella gente,ty se fueron a Iconio 52 mientras los creyentes se quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 En Iconio, Pablo y Bernabé entraron juntosaen la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal modo que muchos creyeron, tanto judíos como no judíos. 2 Pero los judíos que no creyeron incitaron a los no judíos a pensar mal de los hermanos. 3 Con todo, los apóstoles se quedaron allí mucho tiempo, y confiados en el Seńor hablaron con toda valentía. Y el Seńor confirmaba lo que ellos decían del amor de Dios, dándoles poder para hacer seńales y milagros.

La predicación en Chipre

4 La gente de la ciudad estaba dividida, unos a favor de los judíos y otros a favor de los apóstoles; 5 pero judíos y no judíos se pusieron luego de acuerdo con las autoridades para maltratarlos y apedrearlos.

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Pablo y Bernabé, al saberlo, huyeron a Listra y Derbe, pueblos de Licaonia, y a sus alrededores,b 7 donde también anunciaron la buena noticia.

Pablo, apedreado en Listra

8 Había en Listra un hombre que no podía andar. Nunca lo había hecho porque era cojo de nacimiento. Este hombre estaba sentado, 9 escuchando lo que Pablo decía. Pablo se fijó en él, y viendo que tenía fe bastante para ser sanado

La predicación en Berea

10 le dijo con voz fuerte: –ˇLevántate y ponte derecho sobre tus pies! El hombre se puso en pie de un salto y comenzó a andar.

La predicación en Filipos

11 Al ver lo que Pablo había hecho, la gente empezó a gritar en la lengua de Licaonia:c–ˇDioses en forma de hombre han bajado a nosotros! 12 Tomaron a Bernabé por el dios Zeus y a Pablo por el dios Hermes, porque era el que hablaba.d

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 El sacerdote de Zeus, cuyo templo se hallaba a la entrada del pueblo, trajo toros y adornos florales; y él y la gente querían adorar a los apóstoles y ofrecerles un sacrificio.e 14 Al darse cuenta de ello,fBernabé y Pablo se rasgaron la ropagy se metieron entre la gente gritando: 15 –Seńores, żpor qué hacéis esto? ˇNosotros también somos hombres, lo mismo que vosotros!hPrecisamente hemos venido para deciros que dejéis estas cosas que no sirven para nada y que os volváis al Dios viviente, que hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos.

Pablo en Atenas

16 Aunque en otros tiempos Dios permitió que cada cual siguiera su propio camino,i 17 nunca dejó de mostrar, por medio del bien que hacía, quién era él; porque él es quien os manda la lluvia y las buenas cosechas, y quien os da comida y alegría en abundancia.j

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Pero a pesar de decirles estas cosas, apenas lograron impedir que la gente matase los toros para ofrecérselos en sacrificio.

La iglesia de Antioquía

19 En esto llegaron unos judíos de Antioquíaky de Iconio, que hicieron cambiar de parecer a la gente. Apedrearon a Pablo, y creyendo que le habían matado lo arrastraron fuera del pueblo.l

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Pero cuando los creyentes se reunieron alrededor de Pablo, él se levantó y entró otra vez en el pueblo. Al día siguiente salió con Bernabé camino de Derbe. 21 Después de anunciar la buena noticia en Derbe, donde ganaron muchos creyentes, volvieron a Listra, Iconio y Antioquía.

La carta a los no judíos

22 En estos lugares animaron a los creyentes, a quienes, recomendándoles que siguieran firmes en la fe, les decían que para entrar en el reino de Dios hay que sufrir muchas aflicciones.

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 También nombraron ancianosmen cada iglesia, y después de orar y ayunar los encomendaron al Seńor en quien habían creído.

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Pasando por la región de Pisidia, llegaron a la de Panfilia. 25 Anunciaron el mensaje en Perge y luego llegaron a Atalia.

Saulo en Jerusalén

26 Allí se embarcaron para Antioquía, la ciudad donde los habían encomendado al amor de Dios para el trabajo que ahora habían terminado.n 27 Al llegar a Antioquía reunieron a los de la iglesia y les contaron todas las cosas que Dios había hecho con ellos, y cómo el Seńor había abierto la puerta a los no judíos para que también pudieran creer. 28 Y Pablo y Bernabé se quedaron allí mucho tiempo con los creyentes.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 Por aquel tiempo, algunos que habían ido de Judea a Antioquía comenzaron a enseńar a los hermanos que no podían ser salvos si no se sometían al rito de la circuncisión, conforme a la práctica establecida por Moisés.b 2 Pablo y Bernabé tuvieron por esto una fuerte discusión con ellos. Luego se decidió que Pablo, Bernabé y algunos otros fueran a Jerusalén, a tratar este asunto con los apóstoles y ancianos de la iglesia de aquella ciudad. 3 Enviados, pues, por los de la iglesia de Antioquía, al pasar por las regiones de Fenicia y Samaria contaron cómo los no judíos habían dejado sus antiguas creencias para seguir a Dios. Y todos los hermanos se alegraron mucho de estas noticias.

La predicación en Chipre

4 Al llegar a Jerusalén, Pablo y Bernabé fueron recibidos por la iglesia, y por los apóstoles y ancianos, y contaron todo lo que Dios había hecho con ellos. 5 Pero algunos fariseos que habían creídocse levantaron y dijeron: –Es preciso circuncidar a los creyentes que no son judíos, y mandarles que cumplan la ley de Moisés.

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Se reunieron entonces los apóstoles y los ancianosdpara estudiar este asunto. 7 Después de mucho discutir, Pedro se levantó y dijo: –Hermanos, ya sabéis que hace tiempo Dios me escogió entre vosotros para comunicar la buena noticia de la salvación a los no judíos, para que también ellos crean.e

Pablo, apedreado en Listra

8 Y Dios, que conoce los corazones, mostró que los aceptaba, pues les dio el Espíritu Santo a ellos lo mismo que a nosotros.f 9 Dios no ha hecho ninguna diferencia entre ellos y nosotros, ya que también ha purificado sus corazones por medio de la fe.

La predicación en Berea

10 Así pues, żpor qué desafiáis a Dios imponiendo sobre estos creyentes una cargagque ni nosotros ni nuestros antepasados hemos podido soportar?h

La predicación en Filipos

11 En realidad, nosotros creemos que somos salvados gratuitamente por la bondad del Seńor Jesús, lo mismo que ellos. 12 Todos escucharon en silencio lo que Bernabé y Pablo decían acerca de las seńales y milagros que Dios había hecho por medio de ellos entre los no judíos.

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 Cuando terminaron de hablar, Santiagoidijo: –Hermanos, oídme: 14 Simónjnos ha contado cómo Dios favoreció por primera vez a los no judíos, escogiendo también de entre ellos un pueblo para sí mismo. 15 Esto está de acuerdo con lo que escribieron los profetas, como dice la Escritura:

Pablo en Atenas

16 ‘Después de esto volveré
y reconstruiré la casa caída de David;k
reconstruiré sus ruinas
y la volveré a levantar,
17 para que los demás busquen al Seńor
junto con todas las naciones
que han sido consagradas a mi nombre.

Regreso de Pablo a Antioquía

18 El Seńor, que dio a conocer estas cosas
desde tiempos antiguos,
ha dado su palabra.’l

La iglesia de Antioquía

19 “Por lo tanto, considero que no se debe imponer la carga de la ley a aquellos que, no siendo judíos, dejan sus antiguas creencias para seguir a Dios.

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Basta con escribirles que se aparten de todo lo que haya sido contaminado por los ídolos, que eviten toda inmoralidad sexual y que no coman carne de animales estrangulados o ahogados, ni tampoco sangre.m 21 Porque desde los tiempos antiguos hay en cada pueblo quienes predican la ley de Moisés, que se lee en las sinagogas todos los sábados."

La carta a los no judíos

22 Los apóstoles y los ancianos, con toda la iglesia,ndecidieron enviar a algunos de ellos con Pablo y Bernabé a Antioquía. Escogieron a Judas, también llamado Barsabás,ńy a Silas,oque eran hombres de importancia entre los hermanos,

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 y con ellos mandaron la siguiente carta:

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Hemos sabido que algunas personas han ido de aquí sin nuestra autorización, y que os han molestado con sus palabras y os han confundido. 25 Por eso, de común acuerdo, nos ha parecido bien escoger a algunos de entre nosotros para que vayan a veros junto con nuestros muy queridos hermanos Bernabé y Pablo,

Saulo en Jerusalén

26 quienes han puesto sus vidas en peligro por la causa qde nuestro Seńor Jesucristo. 27 Así que os enviamos a Judas y Silas: ellos hablarán personalmente con vosotros para explicaros todo esto. 28 Pues ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros más cargas que estas indispensables: 29 que no comáis carne de animales ofrecidos en sacrificio a los ídolos, que no comáis sangre ni tampoco carne de animales ahogados, y que evitéis toda inmoralidad sexual.rSi os guardáis de estas cosas, actuaréis correctamente. Que os vaya bien.” 30 Ellos, después de despedirse, se dirigieron a Antioquía y, habiendo reunido a la comunidad, les entregaron la carta. 31 Cuando los hermanos la leyeron, se alegraron mucho por el consuelo que les ofrecía.s

Pedro sana al paralítico Eneas

32 Y como Judas y Silas también eran profetas,tconsolaronuy animaron a los hermanos hablando largamente con ellos. 33 Al cabo de algún tiempo, los hermanos los despidieron con saludos de paz, para que regresaranvjunto a quienes los habían enviado. [

Discurso de Pedro en casa de Cornelio\fm n\fm*

34 ] w 35 Pero Pablo y Bernabé se quedaron en Antioquíaxy, junto con otros muchos, siguieron enseńando y anunciando el mensaje de la buena noticia del Seńor.

Resurrección de Dorcas

4. Segundo viaje misionero de Pablo (15.36–18.22)

Pablo y Bernabé se separan\fm y\fm*

36 Algún tiempo después, Pablo dijo a Bernabé: –Vayamos a visitar otra vez a los hermanos en todas las ciudades donde hemos anunciado el mensaje del Seńor, para ver cómo siguen. 37 Bernabé quería llevar con ellos a Juan, el también llamado Marcos; 38 pero a Pablo no le pareció oportuno llevarle, porque Marcos los había abandonado en Panfiliazy no había permanecido con ellos en el trabajo. 39 Fue tan serio el desacuerdo, que terminaron separándose: Bernabé se llevó a Marcos y se embarcó para Chipre, 40 mientras que Pablo escogió a Silas, y encomendado por los hermanos al amor del Seńor, salió de allía 41 y pasó por Siria y Cilicia animando a los hermanos en las iglesias.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 Pablo llegó a Derbe y Listra,adonde había un creyente llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente y de padre griego.b 2 Los hermanos de Listra y de Iconio hablaban bien de él. 3 Pablo quiso que Timoteo le acompańase, pero antes le hizo circuncidar para que no se ofendieran los judíos que vivían en aquellos lugares, ya que todos sabían que el padre de Timoteo era griego.c

La predicación en Chipre

4 En todos los pueblosdpor donde pasaban, comunicaban a los hermanos las instruccionesedadas por los apóstoles y los ancianos de la iglesia de Jerusalén, y les recomendaban que las guardasen. 5 Así que las iglesias se afirmaban en la fe y el número de creyentes aumentaba de día en día.

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Como el Espíritu Santo no les permitió anunciar el mensaje en la provincia de Asia, atravesaron la región de Frigia y Galacia, 7 y llegaron a la frontera de Misia. Desde allí pensaban entrar en la región de Bitinia, pero el Espíritu de Jesúsgtampoco se lo permitió.

Pablo, apedreado en Listra

8 Así que, pasando de largo por Misia, bajaron hasta el puerto de Tróade.h 9 Aquí Pablo tuvo de noche una visión: vio a un hombre de la región de Macedonia que, puesto en pie, le rogaba: “Pasa a Macedonia y ayúdanos.”

La predicación en Berea

10 Inmediatamente después de haber tenido Pablo aquella visión preparamosiel viaje a Macedonia, seguros de que Dios nos estaba llamando para anunciar allí las buenas noticias.

La predicación en Filipos

11 Nos embarcamos, pues, en Tróade y fuimos directamente a la isla de Samotracia, y al día siguiente navegamos a Neápolis.j 12 Después nos dirigimos a Filipos, que es una colonia romanaky la ciudad más importante de aquella parte de Macedonia; y allí nos quedamos varios días.

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 Un sábado, pensando que en las afueras de la ciudad, junto al río, tendrían los judíos un lugar de oración,lfuimos allá; y nos sentamos y hablamos del evangelio a las mujeres que se habían reunido. 14 Una de ellas se llamaba Lidia; procedía de la ciudad de Tiatira y era vendedora de telas finas de púrpura.mA esta mujer, que adoraba a Dios,nel Seńor la movió a poner toda su atención en lo que Pablo decía. 15 Fue bautizada junto con toda su familia,ńy después nos rogó: –Si pensáis que de veras soy creyente en el Seńor, venid a alojaros en mi casa. Y nos obligó a quedarnos.

Pablo en Atenas

16 Una día, cuando íbamos al lugar de oración, salió a nuestro encuentro una muchacha poseída por un espíritu de adivinación.oEra una esclava, que con sus adivinaciones daba a ganar mucho dinero a sus amos.p 17 Aquella muchacha comenzó a seguirnos a Pablo y a nosotros, gritando: –ˇEstos hombres son servidores del Dios altísimoqy os anuncian el camino de salvación!r

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Así lo hizo durante muchos días, hasta que Pablo, ya molesto, terminó por volverse y decir al espíritu que la poseía: –ˇEn el nombre de Jesucristo te ordeno que salgas de ella! En aquel mismo momento, el espíritu la dejó.

La iglesia de Antioquía

19 Pero los amos de la muchacha, viendo perdidas sus esperanzas de seguir ganando dinero con ella, cogieron a Pablo y a Silas y los llevaron ante las autoridades, a la plaza principal.

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Los presentaron a los jueces, diciendo: –Estos judíos están alborotando nuestra ciudad 21 y enseńan costumbres que nosotros no podemos admitir ni practicar, porque somos romanos.

La carta a los no judíos

22 Entonces la gente se levantó contra ellos, y los jueces ordenaron que les quitaran la ropa y los azotaran con varas.

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 Después de haberlos azotado mucho, los metieron en la cárcel y ordenaron al carcelero que los vigilase con el mayor cuidado.

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Recibida esta orden, el carcelero los metió en el lugar más profundo de la cárcel y les sujetó los pies en el cepo.s 25 Alrededor de la medianoche, mientras Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los demás presos les estaban escuchando,

Saulo en Jerusalén

26 hubo un repentino temblor de tierra, tan violento que sacudió los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos los presos se les soltaron las cadenas.t 27 Con esto despertó el carcelero, que, al ver abiertas las puertas de la cárcel, sacó su espada para matarse, pensando que los presos habían huido. 28 Pero Pablo le gritó: –ˇNo te hagas ningún dańo, que todos estamos aquí! 29 Entonces el carcelero pidió una luz, entró corriendo y, temblando de miedo, se echó a los pies de Pablo y Silas. 30 Luego los sacó y les preguntó: –Seńores, żqué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos contestaron: –Cree en el Seńor Jesús y serás salvo tú y tu familia.u

Pedro sana al paralítico Eneas

32 Y hablaron del mensaje del Seńor a él y a todos los de su casa. 33 A aquella misma hora de la noche, el carcelero les lavó las heridas, y luego él y toda su familia fueron bautizados.

Discurso de Pedro en casa de Cornelio\fm n\fm*

34 Los llevó después a su casa y les dio de comer; y él y su familia estaban muy contentos por haber creído en Dios. 35 Por la mańana, los jueces mandaron unos guardias al carcelero con orden de poner en libertad a Pablo y Silas.

Resurrección de Dorcas

4. Segundo viaje misionero de Pablo (15.36–18.22)

Pablo y Bernabé se separan\fm y\fm*

36 El carcelero dijo a Pablo: –Los jueces me han ordenado que os suelte, así que ya podéis iros. 37 Pero Pablo dijo a los guardias: –A nosotros, que siendo ciudadanos romanos nos han azotado públicamente sin habernos juzgado, y nos han metido en la cárcel, żquieren ahora ponernos a escondidas en libertad? ˇPues no! ˇQue vengan ellos mismos a sacarnos! 38 Los guardias comunicaron estas palabras a los jueces, que se asustaron al oir que se trataba de ciudadanos romanos.v 39 Entonces fueron a disculparse ante Pablo y Silas, y los sacaron y les rogaron que se marcharan de la ciudad.w 40 Al salir de la cárcel, Pablo y Silas se dirigieron a casa de Lidia, y después de ver a los hermanos y animarlos,xse fueron de allí.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 En su viaje, Pablo y Silas pasaron por Anfípolis y Apolonia y llegaron a Tesalónica,adonde los judíos tenían una sinagoga. 2 Pablo, conforme a su costumbre, acudió a la sinagoga, y cada sábado, durante tres semanas,bdiscutió con ellos. Basándose en las Escrituras, 3 les explicaba que el Mesías tenía que morir, y que después había de resucitar de entre los muertos. Les decía: –Este mismo Jesús que yo os anuncio, es el Mesías.c

La predicación en Chipre

4 Algunos de los judíos creyeron y se unieron a Pablo y Silas. También creyeron muchos griegos que adoraban a Dios,dy muchas mujeres distinguidas. 5 Pero esto llenó de envidia a los judíos que no creían, quienes, habiendo reunido a unos malvados que andaban ociosos por la calle, alborotaron y perturbaron la ciudad. Llegaron a la casa de Jasónebuscando a Pablo y Silas, para sacarlos y entregarlos al pueblo;f

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 y como allí no los encontraron, arrastraron a Jasón y a otros hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: –ˇEstos hombres, que han trastornado el mundo entero, también han venido aquí! 7 ˇJasón los ha recibido en su casa! ˇTodos ellos están violando las leyes del césar, porque dicen que hay otro rey, que es Jesús!g

Pablo, apedreado en Listra

8 Al oir estas cosas, la gente y las autoridades se inquietaron. 9 Pero Jasón y los demás dieron una fianza y fueron puestos en libertad.

La predicación en Berea

10 Llegada la noche, los hermanos hicieron salir sin demora a Pablo y Silas hacia Berea.hEn cuanto llegaron se dirigieron a la sinagoga de los judíos.

La predicación en Filipos

11 Estos judíos, que eran de mejores sentimientos que los de Tesalónica, recibieron de buena gana el mensaje, y día tras día estudiaban las Escrituras para comprobar la verdad de lo que oían. 12 Muchos de ellos creyeron, y también creyeron muchos de los griegos, tanto mujeres distinguidas como hombres.

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 Pero cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que Pablo estaba anunciando el mensaje de Dios también en Berea, se fueron allá y alborotaron a la gente. 14 En seguida los hermanos hicieron salir a Pablo hacia la costa, en tanto que Silas y Timoteo se quedaban en Berea. 15 Los que acompańaban a Pablo fueron con él hasta la ciudad de Atenas, y luego regresaron con instrucciones de que Silas y Timoteo se reunieran con él lo antes posible.

Pablo en Atenas

16 Mientras Pablo esperaba a Silas y Timoteo en Atenas,ise sentía muy disgustado al ver que la ciudad estaba llena de ídolos. 17 Discutía en la sinagoga con los judíos y con otros que adoraban a Dios,jy discutía igualmente cada día en la plaza con los que allí se reunían.

Regreso de Pablo a Antioquía

18 También algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicoskcomenzaron a discutir con él. Unos decían: –żDe qué habla ese charlatán? Y otros: –Parece que es propagandista de dioses extranjeros. Decían esto porque Pablo les anunciaba la buena noticia acerca de Jesús y de la resurrección.l

La iglesia de Antioquía

19 Entonces le llevaron al Areópago,mel lugar donde acostumbraban a reunirse en consejo, y le preguntaron: –żSe puede saber qué nueva enseńanza es esta que nos traes?

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Nos hablas de cosas extrańas y queremos saber qué significan. 21 Porque todos los atenienses, y también los extranjeros que vivían allí, solo se interesaban por oir y comentar las últimas novedades.

La carta a los no judíos

22 Pablo, levantándose en medio de ellos en el Areópago, dijo: “Atenienses, por todo lo que estoy viendo, sois gente muy religiosa;n

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 porque mirando los lugares donde celebráis vuestros cultos, he encontrado un altar que tiene esta inscripción: ‘A un dios desconocido’. Pues bien, de ese Dios que vosotros adoráis sin conocerlo, es del que yo os hablo.ń

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que hay en él, es Seńor del cielo y de la tierra. No vive en templos construidos por los hombreso 25 ni necesita que nadie haga nada para él, pues él da a todos la vida, el aire y todo lo demás.p

Saulo en Jerusalén

26 “A partir de un solo hombreqhizo él todas las naciones, para que vivan en toda la tierra; y les ha seńalado el tiempo y el lugar en que deben vivir,r 27 para que busquen a Dios, y quizá, como a tientas, puedan encontrarle,saunque en verdad Dios no está lejos de cada uno de nosotros. 28 Porque en Dios vivimos, nos movemos y existimos; como también dijeron algunos de vuestros poetas: ‘Somos descendientes de Dios.’t 29 Siendo, pues, descendientes de Dios, no debemos pensar que Dios es como las imágenes de oro, plata o piedra que los hombres fabrican según su propia imaginación. 30 Dios, que pasó por alto aquellos tiempos de ignoranciaude la gente, ahora ordena a todos, en todas partes, que se conviertan a él. 31 Porque Dios ha fijado un día en el cual juzgará al mundo con justicia,vy lo hará por medio de un hombre que él escogiówy al que aprobó delante de todos resucitándolo de la muerte.”

Pedro sana al paralítico Eneas

32 Al oir aquello de la resurrección, unos se burlaron y otros dijeron: –Ya te oiremos hablar de eso en otra ocasión. 33 Entonces Pablo los dejó.

Discurso de Pedro en casa de Cornelio\fm n\fm*

34 Sin embargo, algunos le siguieron y creyeron. Entre ellos estaba Dionisio, que era miembro del Areópago, y también una mujer llamada Dámaris, y otros más.

Conversión de Saulo

(Hch 22.6-16; 26.12-18)

III. ANUNCIO DEL EVANGELIO A PUEBLOS PAGANOS (10–28)

1. Preliminares de la misión (10–12)

Pedro y Cornelio\fm a\fm*

Informe de Pedro a la iglesia de Jerusalén

Muerte de Santiago y prisión de Pedro

2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)

Bernabé y Saulo comienzan su actividad misionera\fm a\fm*

La predicación en Iconio

3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)\fm a\fm*

Decisión de los apóstoles y los ancianos

Timoteo, compańero de Pablo y Silas

El alboroto de Tesalónica

Pablo en Corinto

1 Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto.a 2 Allí encontró a un judío llamado Áquila, natural de la región del Ponto.bPoco antes, Áquila y su esposa Priscilachabían llegado de Italia, de donde tuvieron que salir porque el emperador Claudio había ordenado que todos los judíos salieran de Roma.dPablo fue a visitarlos, 3 y como tenía el mismo oficio que ellos, que era hacer tiendas de campańa, se quedó a su lado para trabajar juntos.e

La predicación en Chipre

4 Todos los sábados iba Pablo a la sinagoga, y trataba de convencer lo mismo a los judíos que a los no judíos. 5 Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó a anunciar el mensaje y a probar a los judíos que Jesús era el Mesías.fg

Dios libra de la cárcel a Pedro\fm f\fm*

Una visión de Pablo\fm f\fm*

6 Pero ellos se pusieron en contra suya, y le insultaron, por lo que Pablo se sacudió las ropas en seńal de protesta y les dijo: –Vosotros tenéis la culpa de vuestra propia perdición. Yo no me hago responsable. De hoy en adelante me dirigiré a los que no son judíos.h 7 Salió de allí y entró en casa de uno llamado Ticio Justo, que adoraba a Diosiy vivía al lado de la sinagoga.

Pablo, apedreado en Listra

8 Crispo,jjefe de la sinagoga, junto con toda su familia, creyó en el Seńor; y también muchos de Corinto, al oir el mensaje, creyeron y fueron bautizados. 9 Una noche, el Seńor dijo a Pablo en una visión: “No tengas miedo. Sigue anunciando el mensaje y no calles,

La predicación en Berea

10 porque yo estoy contigo y nadie podrá hacerte dańo, pues muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo.”

La predicación en Filipos

11 Así que Pablo permaneció un ańo y medio en Corinto, enseńando entre ellos el mensaje de Dios. 12 Pero en el tiempo en que Galión era gobernador de Acaya,klos judíos se juntaron contra Pablo. Le llevaron al tribunal

La predicación en Antioquía de Pisidia\fm n\fm*

13 y dijeron al gobernador: –Este hombre anda convenciendo a la gente de que deben adorar a Dios en una forma que va contra la ley. 14 Pablo estaba a punto de hablar, cuando Galión dijo a los judíos: –Si se tratara de algún delito o crimen grave, yo, por supuesto, me tomaría la molestia de oiros a vosotros los judíos; 15 pero como se trata de palabras, de nombres y de vuestra ley, arregladlo vosotros mismos. Yo no quiero meterme en esos asuntos.

Pablo en Atenas

16 Y los echó del tribunal. 17 Entonces agarraron todos a una a Sóstenes,ljefe de la sinagoga, y le golpearon allí mismo, delante del tribunal. Pero Galión no hacía el menor caso.m

Regreso de Pablo a Antioquía

18 Pablo se quedó aún bastantes días en Corinto. Después se despidió de los hermanos y se embarcó con Priscila y Áquila para ir a la región de Siria. En Cencreas,nantes de embarcar, se rapó la cabeza para cumplir una promesańque había hecho.

La iglesia de Antioquía

19 Cuando llegaron a Éfeso,oPablo, dejando a Priscila y Áquila, entró en la sinagoga para hablar con los judíos que se reunían allí.

Saulo predica en Damasco

Muerte de Herodes

20 Estos le rogaron que se quedara más tiempo, pero no quiso, 21 sino que se despidió diciendo:p–Si Dios quiere, volveré otra vez a visitaros. Después se embarcó y partió de Éfeso.

La carta a los no judíos

22 Pasando por Cesarea, llegó a Jerusalén para saludar a los de la iglesia, y de allí se dirigió a Antioquía.

Saulo escapa de los judíos\fm l\fm*

5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)\fm q\fm*

Pablo recorre Galacia y Frigia

23 Al cabo de cierto tiempo salió de nuevo a recorrer uno por uno los lugares de Galacia y Frigia, animando a todos los creyentes.

Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Siria

Apolos predica en Éfeso

24 Por aquel entonces llegó a Éfeso un judío llamado Apolos,rnatural de la ciudad de Alejandría.sEra muy elocuente y conocía muy bien las Escrituras. 25 Estaba instruido en el camino del Seńor, y hablaba con gran entusiasmo enseńando con claridad acerca de Jesús, aunque sólo conocía el bautismo de Juan.t

Saulo en Jerusalén

26 Apolos se puso a hablar abiertamente en la sinagoga, y Priscila y Áquila, que le oyeron, le llevaron aparte y le explicaron con más exactitud el camino de Dios. 27 Cuando Apolos quiso pasar a la región de Acaya,ulos hermanosvle dieron su apoyo, y escribieron una carta a los creyentes de aquella región para que le recibieran bien. Al llegar a Acaya ayudó mucho a los que, por la bondad de Dios, habían creído; 28 contradecía en público a los judíos con razones que ellos no podían rebatir, y basándose en las Escrituras demostraba que Jesús es el Mesías.w