Reinado de Asá
(1 R 15.8-12)
1 aCuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Asá. Durante su reinado hubo diez ańos de paz en el país. 2 Los hechos de Asá fueron buenos y rectos a los ojos del Seńor su Dios. 3 Quitó los altares de los dioses extranjeros, así como los santuarios en lugares altos; hizo pedazos las piedras sagradas y rompió las representaciones de Asera.b 4 Además ordenó a Judá que acudiera al Seńor, Dios de sus antepasados, y que cumpliera la ley y los mandamientos. 5 Quitó de todas las ciudades de Judá los santuarios y altares en lugares altos. Y hubo paz durante su reinado. 6 Aprovechando esos ańos en que la nación estaba en paz y no tenía que hacer frente a ninguna guerra, porque el Seńor le concedió tranquilidad, Asá construyó en Judá ciudades fortificadas. 7 Dijo a la gente de Judá: “Fortifiquemos estas ciudades y hagamos alrededor de ellas muros, torres, puertas y barras, mientras el país está todavía en nuestro poder. Porque hemos buscado al Seńor nuestro Dios, él nos ha dado paz con todos nuestros vecinos.” Por tanto llevaron a cabo con éxito las construcciones. 8 Asá tenía un ejército formado por trescientos mil soldados de Judá, armados con escudos y lanzas, y doscientos ochenta mil de Benjamín, equipados con escudos y arcos. Todos ellos eran soldados valientes. 9 Contra ellos marchó Zérah el etíope con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros de combate, y llegó hasta Maresá.c 10 Entonces Asá le salió al encuentro, y con sus hombres tomó posiciones para la batalla en el valle de Sefata, junto a Maresá. 11 Asá invocó al Seńor su Dios, diciendo: “Seńor, para ti es igual ayudar al fuerte que al débil. Por tanto, ˇayúdanos, Seńor y Dios nuestro, ya que confiamos en ti y hemos venido en tu nombre contra este ejército! Tú, Seńor, eres nuestro Dios. ˇMuestra que nadie puede oponerte resistencia!”d 12 Entonces el Seńor dio a Asá y a Judá la victoria sobre los etíopes, los cuales huyeron.e 13 Pero Asá y su gente los persiguieron hasta Guerar, y cayeron los etíopes hasta no quedar ni uno con vida, pues resultaron destrozados ante el Seńor y su ejército, el cual se apoderó de gran cantidad de cosas de sus enemigos. 14 Después cayeron sobre todas las ciudades que había alrededor de Guerar, pues todas se llenaron de miedo ante el Seńor. Los de Judá las saquearon, pues en ellas había grandes riquezas. 15 También atacaron los campamentos donde había ganado y se llevaron gran cantidad de ovejas y camellos. Después regresaron a Jerusalén.