Sisac invade Judá
(1 R 14.21-31)
Reinado de Abiam
(1 R 15.1-7)
Reinado de Asá
(1 R 15.8-12)
Reformas religiosas de Asá
(1 R 15.13-15)
Alianza de Asá con Ben-hadad
(1 R 15.16-22)
1 Cuando se consolidó el reinado de Roboam y él se sintió fuerte, dejó de cumplir la ley del Seńor, y todo Israel hizo lo mismo. 2 Pero como fueron infieles al Seńor, en el quinto ańo del reinado de Roboam, Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén 3 con mil doscientos carros de combate, sesenta mil soldados de caballería y una innumerable tropa que venía con él de Egipto: libios, suquienosay etíopes. 4 Conquistó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén. 5 Entonces el profeta Semaías se presentó a Roboam y a los jefes de Judá que se habían reunido en Jerusalén ante el avance de Sisac, y les dijo: –El Seńor dice que vosotros le habéis abandonado, y que por eso él os abandona ahora en manos de Sisac.b 6 Los jefes de Israel y el rey reconocieron humildemente: –ˇEl Seńor tiene razón! 7 Al ver el Seńor que se habían humillado, dijo a Semaías: “Por haberse humillado, no los destruiré, sino que voy a librarlos dentro de poco, y no utilizaré a Sisac para descargar mi ira sobre Jerusalén; 8 pero van a quedar sometidos a él, y se darán cuenta de la diferencia que hay entre servirme a mí y servir a los reyes de otras naciones.” 9 Sisac, rey de Egipto, atacó a Jerusalén y se apoderó de los tesoros del templo del Seńor y del palacio real. Todo lo saqueó, y se llevó también los escudos de oro que había hecho Salomón.c 10 El rey Roboam hizo en su lugar escudos de bronce, y los dejó al cuidado de los oficiales de la guardia que vigilaba la entrada del palacio real.Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 Y cada vez que el rey iba al templo del Seńor, iban los guardias y se los llevaban. Luego volvían a ponerlos en el cuerpo de guardia. 12 Así pues, por haberse humillado Roboam, se calmó la ira del Seńor contra él y no lo destruyó totalmente. A pesar de todo, también había cosas buenas en Judá. 13 El rey Roboam aumentó su poder en Jerusalén, y siguió reinando. Cuando comenzó a reinar tenía cuarenta y un ańos, y reinó diecisiete ańos en Jerusalén, ciudad que el Seńor escogió entre todas las tribus de Israel para residir en ella. La madre de Roboam se llamaba Naamá, y era de Amón. 14 Sus actos fueron malos, pues no trató sinceramente de buscar al Seńor. 15 La historia de Roboam, desde el principio hasta el fin, está escrita en las crónicas del profeta Semaías y del profeta Iddo, en el registro familiar. 16 Hubo guerra continuamente entre Roboam y Jeroboam. 17 Y cuando Roboam murió, fue sepultado en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Abiam.Sisac invade Judá
(1 R 14.21-31)
Reinado de Abiam
(1 R 15.1-7)
Reinado de Asá
(1 R 15.8-12)
Reformas religiosas de Asá
(1 R 15.13-15)
Alianza de Asá con Ben-hadad
(1 R 15.16-22)
1 Abiam comenzó a reinar en Judá en el ańo dieciocho del reinado de Jeroboam. 2 Reinó en Jerusalén durante tres ańos. Su madre se llamaba Micaías y era hija de Uriel de Gabaa. Estalló la guerra entre Abiam y Jeroboam. 3 Abiam empezó la batalla con un ejército de cuatrocientos mil soldados escogidos. Jeroboam, por su parte, tomó posiciones de batalla contra él con ochocientos mil soldados escogidos. 4 Entonces Abiam, de pie en el monte Semaraim, que está en la montańa de Efraín, gritó: “ˇJeroboam y todo Israel, escuchadme!a 5 żNo sabéis que el Seńor, el Dios de Israel, entregó para siempre el reino a David y a sus descendientes, mediante un pacto irrevocable? 6 Sin embargo, Jeroboam, el hijo de Nabat, servidor de Salomón, hijo de David, se rebeló contra su amo.b 7 Y se le unieron unos hombres ociosos y malvados que se impusieron a Roboam, hijo de Salomón, porque era joven y débil de carácter. Así que no tuvo fuerza para enfrentarse con ellos. 8 Y ahora vosotros intentáis oponeros al gobierno del Seńor ejercido por medio de los descendientes de David, solo porque sois una gran multitud y tenéis de vuestra parte los becerros de oro que Jeroboam os hizo para que los tuvierais por dioses. 9 żY no habéis expulsado también a los sacerdotes del Seńor, descendientes de Aarón, y a los levitas, y os habéis nombrado vuestros propios sacerdotes como hacen las naciones paganas? ˇCualquiera que venga a consagrarse con un becerro y siete carneros, puede ser sacerdote de dioses que no son dioses! 10 Para nosotros, en cambio, nuestro Dios es el Seńor, y no lo hemos abandonado. Los sacerdotes que están al servicio del Seńor son descendientes de Aarón, y los que se encargan del servicio son los levitas.Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 Ellos ofrecen al Seńor, mańana y tarde, holocaustos e incienso; presentan en una mesa ritualmente pura el pan consagrado al Seńor, y encienden todas las tardes las lámparas que arden en el candelabro de oro. Porque nosotros cumplimos las disposiciones del Seńor nuestro Dios, mientras que vosotros le habéis abandonado. 12 Tened en cuenta, pues, que al frente de nosotros están Dios y sus sacerdotes, y que están listas las trompetas para dar el toque de guerra contra vosotros. Por consiguiente, israelitas, no peleéis contra el Seńor, el Dios de vuestros antepasados, porque no venceréis.” 13 Jeroboam había ordenado que sus tropas de retaguardia dieran un rodeo y atacaran por la espalda, de modo que el grueso del ejército de Jeroboam quedó frente al de Judá, mientras que la retaguardia atacaba por detrás. 14 Cuando los de Judá miraron atrás, se dieron cuenta de que los atacaban por el frente y por la espalda. Entonces invocaron al Seńor y los sacerdotes tocaron las trompetas. 15 Y cuando los de Judá lanzaron el grito de guerra, Dios derrotó a Jeroboam y a todo Israel frente a Abiam y Judá. 16 Los israelitas huyeron de los de Judá, porque Dios los entregó en sus manos. 17 Abiam y su gente les hicieron una gran matanza, en la que cayeron quinientos mil soldados escogidos de Israel. 18 Así los israelitas fueron humillados en aquel tiempo, mientras que los de Judá se mostraron fuertes porque se apoyaron en el Seńor, Dios de sus antepasados. 19 Abiam persiguió a Jeroboam y le arrebató las ciudades de Betel, Jesaná y Efraínccon sus respectivas aldeas. 20 Jeroboam no pudo recuperar su poderío mientras vivió Abiam. Finalmente el Seńor le hirió, y Jeroboam murió. 21 Entre tanto, Abiam se afirmó en el poder. Tuvo catorce esposas, veintidós hijos y dieciséis hijas. 22 El resto de la historia de Abiam y de todo lo que hizo en su vida, está escrito en el comentario del profeta Iddo.dSisac invade Judá
(1 R 14.21-31)
Reinado de Abiam
(1 R 15.1-7)
Reinado de Asá
(1 R 15.8-12)
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(1 R 15.13-15)
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(1 R 15.16-22)
1 aCuando Abiam murió, lo enterraron en la Ciudad de David. Después reinó en su lugar su hijo Asá. Durante su reinado hubo diez ańos de paz en el país. 2 Los hechos de Asá fueron buenos y rectos a los ojos del Seńor su Dios. 3 Quitó los altares de los dioses extranjeros, así como los santuarios en lugares altos; hizo pedazos las piedras sagradas y rompió las representaciones de Asera.b 4 Además ordenó a Judá que acudiera al Seńor, Dios de sus antepasados, y que cumpliera la ley y los mandamientos. 5 Quitó de todas las ciudades de Judá los santuarios y altares en lugares altos. Y hubo paz durante su reinado. 6 Aprovechando esos ańos en que la nación estaba en paz y no tenía que hacer frente a ninguna guerra, porque el Seńor le concedió tranquilidad, Asá construyó en Judá ciudades fortificadas. 7 Dijo a la gente de Judá: “Fortifiquemos estas ciudades y hagamos alrededor de ellas muros, torres, puertas y barras, mientras el país está todavía en nuestro poder. Porque hemos buscado al Seńor nuestro Dios, él nos ha dado paz con todos nuestros vecinos.” Por tanto llevaron a cabo con éxito las construcciones. 8 Asá tenía un ejército formado por trescientos mil soldados de Judá, armados con escudos y lanzas, y doscientos ochenta mil de Benjamín, equipados con escudos y arcos. Todos ellos eran soldados valientes. 9 Contra ellos marchó Zérah el etíope con un ejército de un millón de hombres y trescientos carros de combate, y llegó hasta Maresá.c 10 Entonces Asá le salió al encuentro, y con sus hombres tomó posiciones para la batalla en el valle de Sefata, junto a Maresá.Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 Asá invocó al Seńor su Dios, diciendo: “Seńor, para ti es igual ayudar al fuerte que al débil. Por tanto, ˇayúdanos, Seńor y Dios nuestro, ya que confiamos en ti y hemos venido en tu nombre contra este ejército! Tú, Seńor, eres nuestro Dios. ˇMuestra que nadie puede oponerte resistencia!”d 12 Entonces el Seńor dio a Asá y a Judá la victoria sobre los etíopes, los cuales huyeron.e 13 Pero Asá y su gente los persiguieron hasta Guerar, y cayeron los etíopes hasta no quedar ni uno con vida, pues resultaron destrozados ante el Seńor y su ejército, el cual se apoderó de gran cantidad de cosas de sus enemigos. 14 Después cayeron sobre todas las ciudades que había alrededor de Guerar, pues todas se llenaron de miedo ante el Seńor. Los de Judá las saquearon, pues en ellas había grandes riquezas. 15 También atacaron los campamentos donde había ganado y se llevaron gran cantidad de ovejas y camellos. Después regresaron a Jerusalén.Sisac invade Judá
(1 R 14.21-31)
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1 Azarías, hijo de Oded, poseído por el espíritu de Dios, 2 salió al encuentro de Asá para decirle: “ˇEscuchadme todos, Asá, los de Judá y los de Benjamín! El Seńor estará con vosotros, si vosotros estáis con él. Si le buscáis, le encontraréis; pero si le abandonáis, él también os abandonará.a 3 Israel ha estado mucho tiempo sin verdadero Dios, sin sacerdote que enseńe y sin instrucción religiosa. 4 Pero cuando, en medio de sus dificultades, el pueblo se ha vuelto al Seńor, Dios de Israel, y le ha buscado, él se ha dejado encontrar.b 5 En aquellos tiempos no había paz para nadie, sino mucho sobresalto para los habitantes de los diversos países; 6 y naciones y ciudades se destruían unas a otras, porque el Seńor los aterraba con toda clase de calamidades.c 7 Pero vosotros sed valientes y no os desaniméis, porque vuestros trabajos tendrán recompensa.”d 8 Cuando Asá oyó este mensaje del profeta, se armó de valor y eliminó los repugnantes ídolos de todo el territorio de Judá y Benjamín y de las ciudades que había conquistado en la montańa de Efraín, y reparó el altar del Seńor que estaba frente al vestíbulo del templo del Seńor. 9 Después reunió a todo Judá y Benjamín, más los forasteros que había con ellos procedentes de Efraín, Manasés y Simeón, pues muchos de Israel se habían pasado al lado de Asá al ver que el Seńor su Dios estaba con él. 10 Se juntaron en Jerusalén en el mes tercero del ańo quince del reinado de Asá,Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 y aquel día ofrecieron en sacrificio al Seńor setecientas reses y siete mil ovejas de las que habían quitado a sus enemigos. 12 Luego se comprometieron solemnemente a buscar de todo corazón al Seńor, el Dios de sus antepasados. 13 Y prometieron que cualquiera que no quisiera buscar al Seńor, Dios de Israel, fuera mayor o menor, hombre o mujer, sería condenado a muerte. 14 Hicieron el juramento al Seńor en alta voz y con gritos de alegría, y al son de trompetas y cuernos. 15 Todo Judá se alegró por el juramento que habían hecho, pues juraron de todo corazón, y con toda su voluntad habían buscado al Seńor, el cual se había dejado encontrar por ellos y les había concedido paz con todos sus vecinos.e 16 Además, el rey Asá quitó la categoría de reina madre a Maacá, su abuela, porque había mandado hacer una imagen de Asera. Asá destruyó aquella imagen; la hizo pedazos y la quemó en el arroyo Quedrón. 17 Y aunque no se quitaron de Israel los santuarios en lugares altos, Asá permaneció siempre fiel, 18 y puso en el templo de Dios todo el oro y la plata que tanto él como su padre habían dedicado al Seńor. 19 Y no hubo guerra hasta el ańo treinta y cinco del reinado de Asá.fSisac invade Judá
(1 R 14.21-31)
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Reformas religiosas de Asá
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Alianza de Asá con Ben-hadad
(1 R 15.16-22)
1 Pero en el ańo treinta y seis del reinado de Asá, el rey de Israel, Baasá, fue a atacar a Judá, y fortificó Ramá para cortarle toda comunicación al rey de Judá. 2 Entonces Asá sacó el oro y la plata de los tesoros del templo del Seńor y del palacio real, y los envió a Ben-hadad, rey de Siria, que tenía su residencia en Damasco. También le envió este mensaje: 3 “Hagamos tú y yo un pacto, como hicieron nuestros padres. Aquí te envío oro y plata. Rompe el pacto que tienes con Baasá, rey de Israel, y así me dejará en paz.” 4 Ben-hadad, aceptando la proposición del rey Asá, envió a los jefes de sus tropas a atacar las ciudades de Israel. Así conquistaron Iión, Dan, Abel-maim y todas las ciudades de Neftalí que servían de almacenes. 5 Cuando Baasá lo supo, dejó de fortificar Ramá, suspendiendo sus trabajos. 6 Entonces el rey Asá tomó consigo a todo Judá, y se llevaron de Ramá las piedras y la madera que Baasá había usado para fortificarla, y con ellas fortificó Gueba y Mispá. 7 Por aquel tiempo fue el profeta Hananí a visitar a Asá, rey de Judá, y a decirle: “El ejército del rey de Siria se te ha escapado de las manos, porque te apoyaste en el rey de Siria y no en el Seńor tu Dios. 8 żNo formaban los etíopes y los libios un ejército sumamente poderoso, con muchísima caballería y carros de combate? Sin embargo, el Seńor los entregó en tus manos porque te apoyaste en él.a 9 Pues el Seńor está atento a lo que ocurre en todo el mundo, para dar fuerza a los que confían sinceramente en él. ˇEn esto has actuado como un tonto! Porque de ahora en adelante tendrás más guerras.”b 10 Entonces Asá se enfureció de tal manera contra el profeta, que lo mandó encarcelar. También en aquel tiempo trató brutalmente a algunos del pueblo.Muerte de Asá
(1 R 15.23-24)
11 La historia de Asá, desde el principio hasta el fin, está escrita en el libro de los reyes de Judá y de Israel. 12 En el ańo treinta y nueve de su reinado, Asá enfermó gravemente de los pies; pero en su enfermedad no recurrió al Seńor, sino a los médicos. 13 Murió en el ańo cuarenta y uno de su reinado, 14 y lo enterraron en el sepulcro que había mandado hacer en la Ciudad de David. Lo colocaron en una camilla llena de perfumes y de toda clase de sustancias aromáticas hábilmente preparadas. Luego encendieron en su honor una enorme hoguera.