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Bendiciones a los que obedecen\fm a\fm*

(Dt 7.12-24; 28.1-14)

V. APÉNDICE (27)

Sobre lo consagrado a Dios\fm a\fm*

1 “No os hagáis ídolos ni imágenes; no levantéis en vuestro país piedras sagradas ni piedras grabadas; no os inclinéis ante ellas, porque yo soy el Seńor vuestro Dios.b 2 Respetad mis sábados; tened reverencia por mi santuario. Yo soy el Seńor.c 3 “Si seguís mis leyes, y cumplís mis mandamientos y los practicáis, 4 yo os enviaré la lluvia a su tiempo, y la tierra y los árboles del campo darán su fruto; 5 tendréis trigo hasta el tiempo de la vendimia, y uvas hasta el tiempo de la siembra; comeréis pan hasta quedar satisfechos, y gozaréis de tranquilidad en el país.d 6 Os daré bienestar en el país, y dormiréis sin sobresaltos, pues yo libraré al país de animales feroces y de guerras. 7 Haréis huir a vuestros enemigos, y ellos caerán a filo de espada delante de vosotros; 8 cinco de vosotros harán huir a cien, y cien de vosotros harán huir a diez mil; vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros. 9 Os miraré con buenos ojos, os haré crecer en número y mantendré con vosotros mi pacto. 10 Comeréis del trigo almacenado en ańos anteriores, y hasta tendréis que desalojarlo para almacenar el trigo nuevo. 11 “Yo viviré entre vosotros y no os rechazaré; 12 constantemente andaré entre vosotros, y seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo.e 13 Yo soy el Seńor vuestro Dios, que os sacó de Egipto para que no siguierais siendo esclavos de ellos; yo rompí el yugo que pesaba sobre vosotros, y os hice andar con la frente alta.

Consecuencias de la desobediencia

(Dt 28.15-68)

14 “Pero si no me obedecéis ni ponéis en práctica todos estos mandamientos, 15 sino que rechazáis y menospreciáis mis leyes y decretos, y no cumplís ninguno de mis mandamientos, faltando así a mi pacto, 16 yo también haré esto con vosotros: os enviaré mi terror, epidemia mortal, fiebre, enfermedades de los ojos y decaimiento del cuerpo; y de nada os servirá sembrar, porque vuestros enemigos se comerán la cosecha. 17 Yo me pondré en contra vuestra y seréis derrotados por vuestros enemigos; seréis dominados por aquellos que os odian y tendréis que huir aunque nadie os persiga. 18 “Si a pesar de esto no me obedecéis, os volveré a castigar siete veces por vuestros pecados. 19 Haré pedazos vuestro necio orgullo; haré que el cielo os niegue su lluvia y la tierra sus frutos. 20 En vano gastaréis vuestras fuerzas, porque la tierra no os producirá nada ni los árboles del campo os darán frutos. 21 “Si os seguís oponiendo a mí y negándoos a obedecerme, volveré a castigaros siete veces más, conforme a vuestros pecados. 22 Lanzaré sobre vosotros bestias salvajes que os dejarán sin hijos, que despedazarán a vuestros ganados y reducirán vuestro número hasta que no haya quien transite por vuestros caminos. 23 “Si a pesar de todo esto no os corregís, sino que seguís oponiéndoos a mí, 24 yo también me opondré a vosotros y os castigaré aún siete veces más por vuestros pecados. 25 Haré venir sobre vosotros una espada que vengue el pacto; y correréis a refugiaros en vuestras ciudades, pero yo os enviaré enfermedades y caeréis en poder del enemigo. 26 “Cuando yo destruya vuestra provisión de alimentos, diez mujeres cocerán en un solo horno vuestro pan, y lo racionaréis tanto que, aunque comáis, no quedaréis satisfechos. 27 “Si a pesar de esto no me obedecéis, sino que seguís oponiéndoos a mí, 28 yo también me opondré a vosotros, y con ira os castigaré aún otras siete veces más por vuestros pecados. 29 Entonces os comeréis a vuestros propios hijos e hijas. 30 Yo destruiré vuestros santuarios paganos y partiré en dos vuestros altares de incienso; amontonaré vuestros cuerpos sin vida sobre los cuerpos sin vida de vuestros ídolos, y os mostraré mi desprecio; 31 arruinaré vuestras ciudades y destruiré vuestros santuarios, y no me deleitaré más con el aroma de vuestros perfumes. 32 “Destruiré el país, y aquellos enemigos vuestros que vengan a vivir en él, se quedarán asombrados. 33 A vosotros os esparciré entre las naciones,fy con la espada desnuda os perseguiré; vuestro país se convertirá en un desierto y vuestras ciudades en espantosas ruinas. 34 Entonces la tierra disfrutará de tranquilidad todo el tiempo que permanezca desolada y que vosotros estéis en el país de vuestros enemigos; así descansará y se desquitará de lo que antes no descansó. 35 Todo el tiempo que permanezca desolada, la tierra disfrutará de los días de reposo que no tuvo mientras vosotros habitasteis en ella. 36 “A aquellos de vosotros que queden con vida en terreno enemigo, les haré sentir tanto miedo que huirán por el simple ruido de una hoja al caer; huirán como si los persiguieran con una espada, y caerán sin que nadie los persiga. 37 Tropezarán unos contra otros como si huyeran de la guerra, aunque nadie los persiga. ˇNinguno de vosotros podrá hacer frente a vuestros enemigos! 38 Seréis destruidos entre las naciones, y el país de vuestros enemigos acabará con vosotros. 39 Los que queden con vida en terreno enemigo, morirán por culpa de su maldad, ˇmorirán junto con sus padres, por la maldad de ellos! 40 “Aunque reconozcáis vuestra maldad y la maldad de vuestros padres, lo mismo que vuestra infidelidad y oposición a mí, 41 yo también me opondré a vosotros y os llevaré al país de vuestros enemigos; allí vuestra mente pagana quedará humillada, y pagaréis por vuestro pecado. 42 Entonces yo me acordaré del pacto que hice con Jacob, con Isaac y con Abraham,gy también me acordaré de la tierra, 43 la cual quedará libre de vosotros y disfrutará de sus días de reposo mientras vosotros no la habitéis; y pagaréis por vuestra maldad, porque despreciasteis mis decretos y rechazasteis mis leyes. 44 “A pesar de esto, y aunque vosotros estéis en un país enemigo, no os despreciaré ni os rechazaré; no os destruiré ni faltaré al pacto que hice con vuestros antepasados, porque yo soy el Seńor vuestro Dios. 45 Por el contrario, me acordaré del pacto que hice con ellos cuando, en presencia de las naciones, los saqué de Egipto para ser su Dios. Yo soy el Seńor.” 46 Estas son las leyes, decretos y enseńanzas que por medio de Moisés estableció el Seńor en el monte Sinaí, entre él y los israelitas.

Bendiciones a los que obedecen\fm a\fm*

(Dt 7.12-24; 28.1-14)

V. APÉNDICE (27)

Sobre lo consagrado a Dios\fm a\fm*

1 El Seńor se dirigió a Moisés y le dijo: 2 “Diles esto a los israelitas: Cuando alguien quiera pagar una promesa al Seńorbconforme al valor correspondiente a una persona, 3 para un varón de veinte a sesenta ańos fijarás una contribución de cincuenta monedas de plata, según la medida oficial del santuario; 4 en el caso de una mujer, la contribución será de treinta monedas. 5 Para las personas de cinco a veinte ańos, la contribución será de veinte monedas si es hombre, y de diez monedas si es mujer. 6 Para los nińos de un mes a cinco ańos, la contribución será de cinco monedas de plata, y de tres para las nińas. 7 Para las personas mayores de sesenta ańos, la contribución será de quince monedas para los hombres, y de diez monedas para las mujeres. 8 Y si la persona es demasiado pobre para pagar la contribución establecida, se llevará el caso al sacerdote, para que este fije una nueva contribución de acuerdo con las posibilidades del que hizo la promesa.c 9 “En el caso de los animales que se pueden ofrecer al Seńor, todo animal que se entregue al Seńor quedará consagrado, 10 y no podrá ser cambiado por otro animal, ya sea éste mejor o peor. En caso de cambio, tanto el animal ofrecido como el animal dado a cambio quedarán consagrados. 11 “En el caso de un animal impuro, que no puede ser ofrecido al Seńor, se llevará el animal al sacerdote 12 para que este fije la contribución correspondiente, según la calidad del animal. La contribución fijada por el sacerdote deberá ser aceptada, 13 y si se quiere recuperar el animal, deberá darse una quinta parte más de la contribución establecida.

Consecuencias de la desobediencia

(Dt 28.15-68)

14 “Si alguien consagra su casa al Seńor, el sacerdote establecerá su valor según la calidad de la casa. El cálculo del sacerdote deberá ser aceptado. 15 Pero en caso de que el que consagró la casa quiera rescatarla, deberá dar una quinta parte más del valor en que había sido calculada, y la casa volverá a ser suya. 16 “Si alguien consagra al Seńor una parte de sus terrenos, el valor de esa parte se calculará según lo que pueda producir, a razón de cincuenta monedas de plata por cada doscientos veinte litros de cebada. 17 Si consagra el terreno a partir del ańo de liberación, quedará en pie el valor establecido; 18 pero si lo consagra después del ańo de liberación,del sacerdote hará el cálculo de la plata que debe darse, descontando del valor calculado la cantidad que corresponda a los ańos que restan hasta el ańo de liberación. 19 “Si el que consagró el terreno quiere recuperarlo, deberá dar una quinta parte más sobre el valor calculado, y el terreno seguirá siendo suyo; 20 pero si no lo recupera, y el terreno se vende a otra persona, ya no podrá volver a recuperarlo. 21 Cuando el terreno quede libre en el ańo de liberación, será dedicado a uso exclusivo del Seńor, y el sacerdote tomará posesión de él. 22 “Si alguien consagra al Seńor un terreno comprado, que no es propiedad suya por herencia de familia, 23 el sacerdote calculará con él el precio del terreno hasta el ańo de liberación, y él pagará ese mismo día la cantidad estimada como valor del terreno, y la consagrará al Seńor. 24 En el ańo de liberación, el terreno volverá a poder del que lo vendió, es decir, a poder del propietario real del terreno. 25 “Todos tus cálculos tendrán como base el siclo de veinte geras,eque es el peso oficial del santuario. 26 “En cuanto a las primeras crías del ganado, que son del Seńor por ser las primeras, nadie debe consagrarlas. Ya sea un ternerito o un corderito, es del Seńor.f 27 Si se trata de un animal impuro, podrá ser rescatado según el precio que se le fije, más una quinta parte de ese precio. Pero si no es rescatado, podrá ser vendido en el precio fijado. 28 “Si alguien consagra al Seńor parte de sus propiedades, ya sean personas, animales o terrenos heredados de su familia, nada de lo consagrado podrá ser vendido ni recuperado; todo lo consagrado será una cosa santísima dedicada al Seńor.g 29 Y tampoco podrá rescatarse a ninguna persona que haya sido destinada a la destrucción: tendrá que morir. 30 “La décima parte de los productos de la tierra, tanto de semillas como de árboles frutales, pertenece al Seńor y está consagrada a él.h 31 Si alguien quiere recuperar algo de esa décima parte, tendrá que pagar lo que valga, más una quinta parte. 32 “Uno de cada diez animales del ganado o del rebańo será consagrado al Seńor como décima parte, 33 sin escoger los mejores ni los peores, ni cambiar uno por otro. En caso de hacer un cambio, tanto el primer animal como el animal dado a cambio quedarán consagrados y, por lo tanto, no podrán ser recuperados.” 34 Estos son los mandamientos que el Seńor dio a Moisés para los israelitas, en el monte Sinaí.