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Purificación del templo

(1 Mac 4.36-61)

Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

Muerte de Menelao

(1 Mac 6.28-30)

VI. LUCHA CON NICANOR (14–15)\fm a\fm*

Alianza entre Judas y Nicanor

(1 Mac 7.1-38)

Derrota y muerte de Nicanor

(1 Mac 7.39-50)

1 Macabeo y sus seguidores, guiados por el Seńor, reconquistaron el templo y la ciudad de Jerusalén;a 2 destruyeron los altares construidos por los paganos en la plaza pública,by también sus lugares de culto. 3 Después de purificar el templo, construyeron otro altar y, golpeando una piedra contra otra, sacaron fuego y ofrecieron con él un sacrificio.cTambién quemaron incienso, encendieron las lámparas y presentaron los panes consagrados.dYa hacía dos ańos que los sacrificios se habían interrumpido.e 4 Después de esto, inclinados y con la frente en el suelo, pidieron al Seńor que no volviera a dejarlos sufrir tantas calamidades; que, en caso de pecar, los corrigiera con bondad, pero que no los entregara en manos de paganos salvajes que injuriaban a Dios. 5 El templo fue purificado en la misma fecha en que había sido profanado por los paganos, es decir, el día veinticinco del mes de Quisleu.f 6 Y celebraron con alegría ocho días de fiesta, a la manera de la fiesta de las Enramadas, recordando que poco tiempo antes la habían celebrado en las montańas y en las cuevas, donde vivían como animales salvajes. 7 Por esto, llevando bastones adornados con hojas, ramas frescas de árboles y hojas de palmera, cantaban himnos a Dios, que había llevado a buen término la purificación del santuario. 8 Además, toda la asamblea aprobó y publicó un decreto en el que se ordenaba que todo el pueblo judío celebrase cada ańo estos días de fiesta.g

V. CAMPAŃAS DE JUDAS MACABEO (10.9–13.26)\fm h\fm*

Nuevas hazańas de Judas

La paz con Antíoco V Eupátor

(1 Mac 6.31-63)

9 Después de haber contado lo referente a la muerte de Antíoco, el llamado Epífanes,

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 narraremos ahora lo que sucedió en tiempos de Antíoco Eupátor, hijo del impío Antíoco Epífanes, resumiendo el recuento de los males que trajo la guerra.i 11 Al heredar Eupátor el reino, puso al frente del gobierno a un tal Lisias,jjefe militar y gobernador de Celesiria y Fenicia. 12 Antes lo había sido Tolomeo, llamado también Macrón, que fue el primero en mostrarse justo con los judíos y que, para reparar las injusticias cometidas contra ellos, procuró mantener con ellos relaciones pacíficas.

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 Por esta razón, los amigos del rey le acusaron ante Eupátor. Filométorkle había confiado el gobierno de Chipre, pero él había huido de allí y se había pasado al lado de Antíoco Epífanes; por eso, todos le llamaban traidor. Él, viendo que no podía ejercer con honor la dignidad de su cargo, se quitó la vida envenenándose.

Campańas contra Gorgias y los idumeos

(1 Mac 5.1-8)

14 Cuando Gorgias fue nombrado jefe militar de la región, formó un ejército de mercenarios, y cada vez que tenía ocasión hacía la guerra a los judíos.l 15 Al mismo tiempo, los idumeos, que controlaban importantes fortalezas, hostilizaban a los judíos y acogían a los que huían de Jerusalén, y procuraban fomentar la guerra. 16 Los que estaban con Macabeo, después de hacer oraciones públicas y pedir a Dios que les ayudara en la lucha, marcharon contra las fortalezas de los idumeos, 17 las atacaron con valor y se apoderaron de la región. Rechazaron a los que combatían en las murallas, degollaron a los que cayeron en sus manos y aniquilaron cerca de veinte mil hombres. 18 No menos de nueve mil hombres, provistos de todo lo necesario para resistir un ataque, se refugiaron en dos torres fuertemente protegidas. 19 Macabeo dejó para el asalto a Simón, a José y a Zaqueo,mcon un número suficiente de soldados, y se retiró a otros lugares en donde lo necesitaban. 20 Pero los soldados de Simón, codiciosos de riquezas, se dejaron sobornar y aceptaron dinero de algunos de los que estaban en las torres. Recibieron setenta mil monedas y dejaron escapar a algunos. 21 Cuando contaron a Macabeo lo sucedido, este reunió a los oficiales del ejército y acusó a los culpables de haber vendido por dinero a sus hermanos, dejando escapar a sus enemigos. 22 Entonces los hizo ejecutar como traidores, e inmediatamente después tomó las dos torres.n 23 Tuvo éxito en toda su campańa; en las dos torres mató a más de veinte mil enemigos.

Victoria sobre Timoteo y toma de Guézer

24 Timoteo, derrotado anteriormente por los judíos,ńreunió un numeroso ejército de mercenarios, juntó una tropa de caballería traída de Asia y avanzó para tomar Judea por las armas.o 25 Macabeo y su gente, al acercarse Timoteo, hicieron súplicas a Dios, se echaron polvo sobre sus cabezas y se vistieron con ropas ásperas.

Reanudación de las hostilidades

26 De rodillas sobre la base anterior del altar, pedían a Dios que tuviera compasión de ellos, y que fuera enemigo de sus enemigos y se opusiera a quienes se oponían a ellos, como claramente lo dice la ley.p 27 Terminada la oración, tomaron las armas y se alejaron bastante de la ciudad. Cuando estuvieron cerca de sus enemigos, se detuvieron. 28 Empezaba a salir el sol, cuando los dos ejércitos trabaron combate. Además de confiar en su valor, los judíos ponían la garantía del buen éxito y de la victoria en el recurso al Seńor; los paganos hacían de su furor la guía para el combate. 29 En lo más recio de la batalla, los enemigos vieron en el cielo cinco hombres majestuosos montados en caballos con frenos de oro, quienes, poniéndose a la cabeza de los judíos 30 y colocándose alrededor de Macabeo, le protegían con sus armas y le defendían para que nadie lo hiriese. También lanzaban flechas y rayos sobre los enemigos, que ciegos y aturdidos se dispersaron con gran desorden.q 31 Veinte mil quinientos soldados de infantería y seiscientos de caballería fueron degollados.

Campańa contra Gorgias

32 Timoteo huyó a Guézer, fortaleza muy protegida, que estaba bajo el mando de Quereas.r 33 Macabeo y su gente la atacaron con ánimo durante cuatro días. 34 Los de dentro, confiados en la seguridad del lugar, decían palabras ofensivas e injuriosas contra Dios. 35 Pero al amanecer del quinto día, veinte jóvenes del ejército de Macabeo, enardecidos por aquellas injurias contra Dios, se lanzaron valientemente contra las murallas y mataron con furia salvaje a cuantos encontraron. 36 Otros, igualmente, aprovechando esta distracción, escalaron el lado contrario, atacaron a los de dentro, pusieron fuego a las torres y las puertas, encendieron hogueras y quemaron vivos a los que habían injuriado a Dios. Otros rompieron las puertas para que entrara el resto del ejército, y tomaron la ciudad.

Muerte de Razís\fm l\fm*

Conclusión

37 A Timoteo, que se había escondido en una cisterna, lo degollaron, lo mismo que a su hermano Quereas y a Apolófanes.

El sacrificio por los muertos

38 Realizada esta hazańa, alabaron con himnos y oraciones al Seńor, que había realizado maravillas a favor de Israel y les había dado la victoria.

Purificación del templo

(1 Mac 4.36-61)

Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

Muerte de Menelao

(1 Mac 6.28-30)

VI. LUCHA CON NICANOR (14–15)\fm a\fm*

Alianza entre Judas y Nicanor

(1 Mac 7.1-38)

Derrota y muerte de Nicanor

(1 Mac 7.39-50)

1 Muy poco tiempo después, Lisias, tutor y pariente del rey y encargado del gobierno,bmuy preocupado por los últimos acontecimientos, 2 reunió cerca de ochenta mil hombres de infantería y toda su caballería, y avanzó contra los judíos. Su intención era convertir a Jerusalén en ciudad de residencia de los griegos, 3 hacer que el templo pagara impuestos como los templos de las demás naciones y vender cada ańo la dignidad de sumo sacerdote.c 4 Pero no contaba con el poder de Dios, sino que confiaba en sus millares de soldados de infantería y caballería y en sus ochenta elefantes. 5 Penetrando en Judea, se acercó a Bet-sur,dfortaleza que distaba unos veinticinco kilómetros de Jerusalén, y la atacó. 6 Cuando Macabeo y sus soldados supieron que Lisias estaba atacando la fortaleza, se reunieron con todo el pueblo, y con gemidos y lágrimas pidieron al Seńor que enviara un ángel buenoepara salvar a Israel. 7 Macabeo, que fue el primero en tomar las armas, animó a los demás para que todos juntos hicieran frente al peligro y fueran en ayuda de sus hermanos. Todos ellos, llenos de entusiasmo, se pusieron en marcha. 8 Estando todavía cerca de Jerusalén, se apareció, a la cabeza de la tropa, un jinete vestido de blanco, agitando unas armas de oro.

V. CAMPAŃAS DE JUDAS MACABEO (10.9–13.26)\fm h\fm*

Nuevas hazańas de Judas

La paz con Antíoco V Eupátor

(1 Mac 6.31-63)

9 Entonces todos alabaron a Dios misericordioso, y tan fortalecidos se sintieron en su ánimo que estaban dispuestos a atacar no solo a los hombres, sino a las fieras más salvajes y a murallas de hierro.

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 Marcharon en orden de batalla, con su defensor celestial, ayudados por la misericordia del Seńor. 11 Se lanzaron como leones sobre los enemigos, y derribaron por tierra a once mil soldados de infantería y a mil seiscientos de caballería, y a los demás los hicieron huir.f 12 La mayoría de ellos huyeron heridos y sin armas. Lisias se salvó escapando vergonzosamente.

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 Pero Lisias, que no era tonto, reflexionó sobre la derrota que había sufrido, y comprendió que los hebreos eran invencibles porque tenían como aliado a Dios todopoderoso. Entonces les envió mensajeros

Campańas contra Gorgias y los idumeos

(1 Mac 5.1-8)

14 para proponerles la paz en condiciones justas, y les prometió usar su influencia para que el rey fuera amigo de ellos. 15 Macabeo, en consideración al bien común, aceptó todo lo que Lisias proponía, y el rey concedió todo lo que Macabeo pidió por escrito a Lisias en favor de los judíos. 16 Las cartas escritas por Lisias a los judíos estaban concebidas en estos términos:g 17 Juan y Absalón, delegados vuestros, me han entregado el documento transcrito más abajo, y me han pedido la aprobación de su contenido. 18 Yo comuniqué al rey todo lo que era de su competencia; lo que estaba en mis manos, lo concedí. 19 Si vosotros continuáis mostrando buena disposición hacia los intereses del estado, yo procuraré promover en el futuro vuestro bienestar. 20 He dado orden a vuestros delegados y a los míos para que se pongan de acuerdo con vosotros sobre los detalles. 21 Que os vaya bien. 22 La carta del rey decía lo siguiente: 23 Ahora que mi padre ha sido trasladado a los dioses,jhe querido que las personas de mi reino vivan tranquilas para que puedan dedicarse a sus asuntos.

Victoria sobre Timoteo y toma de Guézer

24 Pero he oído decir que los judíos no están de acuerdo en adoptar las costumbres griegas, como lo quería mi padre, sino que prefieren vivir según su propia manera, y han pedido que se les permita cumplir sus leyes. 25 Deseando, pues, que también esa nación viva tranquila, decido que se les devuelva el templo y que puedan vivir según las costumbres de sus antepasados.

Reanudación de las hostilidades

26 Hazme el favor de enviar algunos delegados que hagan la paz con ellos para que, conociendo mi determinación, estén tranquilos y puedan dedicarse en paz a sus asuntos.” 27 La carta del rey al pueblo judío decía así: 28 Deseo que os encontréis bien; yo estoy bien de salud. 29 Menelao me ha manifestado que deseáis volver a vuestros hogares.k 30 Por consiguiente, concedo una amnistía a todos los que hayan regresado para el día treinta del mes de Xántico. 31 Los judíos podrán comer sus alimentos especiales y seguir sus leyes como antes. Ninguno de ellos será molestado en manera alguna por las faltas cometidas anteriormente.

Campańa contra Gorgias

32 Os envío, además, a Menelao, para que garantice vuestra seguridad.l 33 Que os vaya bien. 34 También los romanos enviaron a los judíos una carta en los siguientes términos: 35 Lo que Lisias, pariente del rey,ńos ha concedido, lo aprobamos nosotros también. 36 Pero revisad cuidadosamente lo que él juzgó que debía proponérsele al rey, y enviadnos luego un delegado para que nosotros se lo expongamos al rey de una manera conveniente para vosotros, pues nos dirigimos a Antioquía.

Muerte de Razís\fm l\fm*

Conclusión

37 Por lo tanto, apresuraos a enviarnos algunos delegados, para que sepamos cuáles son vuestras intenciones.

El sacrificio por los muertos

38 Que os vaya bien.

Purificación del templo

(1 Mac 4.36-61)

Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

Muerte de Menelao

(1 Mac 6.28-30)

VI. LUCHA CON NICANOR (14–15)\fm a\fm*

Alianza entre Judas y Nicanor

(1 Mac 7.1-38)

Derrota y muerte de Nicanor

(1 Mac 7.39-50)

1 Hechos estos tratados, Lisias volvió a donde estaba el rey, mientras que los judíos se dedicaban a sus labores agrícolas. 2 Pero algunos jefes militares del lugar, Timoteo, Apolonio hijo de Geneo, y también Jerónimo y Demofón, a los que hay que ańadir a Nicanor, comandante de las tropas de Chipre, no dejaban que los judíos tuvieran paz ni tranquilidad.a 3 Además, los habitantes de la ciudad de Jope cometieron un gran crimen. Invitaron a los judíos que en ella vivían, como si no hubiera entre ellos enemistad alguna, a subir con sus mujeres y sus hijos a unos barcos que ellos mismos habían amarrado allí cerca, 4 y así cumplir un decreto dado por los habitantes de la ciudad. Los judíos, deseosos de paz y sin sospechar nada, aceptaron; pero cuando salieron a mar abierto, los de Jope los hundieron. Eran no menos de doscientas personas. 5 Cuando Judas se enteró de la crueldad que habían cometido con sus compatriotas, alertó a los hombres que estaban con él, 6 e invocando a Dios, justo juez, marchó contra los asesinos de sus hermanos. De noche prendió fuego al puerto, incendió los barcos y mató a quienes se habían refugiado en el puerto. 7 Como las puertas de la ciudad estaban cerradas, se fue con el propósito de volver más tarde y exterminar a todos los habitantes de Jope.b 8 Pero al saber que los habitantes de Jabnia querían hacer lo mismo con los judíos que vivían allí,

V. CAMPAŃAS DE JUDAS MACABEO (10.9–13.26)\fm h\fm*

Nuevas hazańas de Judas

La paz con Antíoco V Eupátor

(1 Mac 6.31-63)

9 cayó de noche sobre la ciudad e incendió el puerto y la flota, de manera que el resplandor de las llamas se veía desde Jerusalén, a una distancia de cuarenta y tres kilómetros.

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 Judas y sus soldados se habían alejado de allícalgo más de un kilómetro y medio en una expedición contra Timoteo, cuando cayeron sobre ellos por lo menos cinco mil árabes de a pie y quinientos de a caballo.d 11 Se trabó un violento combate, pero los soldados de Judas, con la ayuda del Seńor, consiguieron la victoria. Los árabes, vencidos, pidieron la paz a Judas, y prometieron suministrar ganado a los judíos y prestarles ayuda de allí en adelante. 12 Judas, comprendiendo que en realidad los árabes podían serles útiles en muchas cosas, aceptó hacer la paz con ellos. Después de este convenio, los árabes se retiraron a sus tiendas.

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 Judas atacó también a Caspín,eciudad fortificada, rodeada de terraplenes y murallas, y habitada por gente de diversas naciones.

Campańas contra Gorgias y los idumeos

(1 Mac 5.1-8)

14 Los habitantes, confiados en la fortaleza de sus murallas y en su provisión de víveres, se mostraron insolentes con Judas y sus soldados; los insultaban, y además injuriaban a Dios y decían palabras horribles. 15 Judas y sus soldados invocaron al Seńor, soberano de todo el universo, que sin aparatos ni máquinas de guerra destruyó Jericó en tiempos de Josué, y con violencia salvaje se lanzaron contra las murallas.f 16 Dios quiso que tomaran aquella ciudad, en la que hicieron una matanza espantosa, a tal punto que el estanque vecino, que tiene trescientos sesenta metros de ancho, aparecía lleno de la sangre derramada. 17 Alejándose de allí ciento treinta y cinco kilómetros, llegaron a la ciudad de Cárax, donde viven los judíos llamados tubianos.g 18 No encontraron allí a Timoteo, pues se había ido de aquella región sin alcanzar éxito alguno; pero había dejado en algún lugar una guarnición bastante fuerte. 19 Entonces Dositeo y Sosípatro, generales de Macabeo, marcharon contra la guarnición y mataron a los hombres que Timoteo había dejado en la fortaleza, que eran más de diez mil. 20 Macabeo, por su parte, distribuyó su ejército en compańías, les nombró jefes y atacó a Timoteo, que tenía ciento veinte mil soldados de infantería y dos mil quinientos de caballería. 21 Informado Timoteo del avance de Judas, envió primeramente las mujeres y los nińos y todo el equipaje hacia un lugar llamado Carnáin,hsitio muy seguro y de difícil acceso, pues todos los pasos eran muy estrechos. 22 Apenas apareció la primera compańía de Judas, el miedo y el terror se apoderaron de los enemigos, porque Dios, que todo lo ve, se les manifestó. Se dieron a la fuga en todas direcciones, de tal manera que con frecuencia se herían unos a otros y se atravesaban con sus propias espadas. 23 Judas los persiguió con la mayor energía, y pasó a cuchillo y aniquiló a treinta mil de aquellos criminales.

Victoria sobre Timoteo y toma de Guézer

24 El mismo Timoteo cayó en manos de los soldados de Dositeo y Sosípatro; pero con mucha astucia les pidió que le dejaran libre, pues tenía como rehenes a los padres y hermanos de muchos de ellos, a los cuales no se les tendría ninguna consideración. 25 Por fin, tras largos discursos en que les prometió que devolvería sanos y salvos a aquellos judíos, Timoteo los convenció, y ellos le dejaron en libertad a fin de salvar la vida de sus parientes.

Reanudación de las hostilidades

26 Judas se dirigió luego a Carnáin y al templo de la diosa Atargatis,iy degolló a veinticinco mil hombres. 27 Después de esta victoria y de la matanza que hizo, marchó contra Efrón,jciudad fortificada, donde vivían Lisias y gente de diversas naciones. Jóvenes fuertes, colocados delante de las murallas, las defendían con valor, y dentro había abundante provisión de máquinas de guerra y proyectiles. 28 Pero, después de invocar al Seńor, que con su poder destroza las fuerzas de los enemigos, los judíos se apoderaron de la ciudad y mataron como a veinticinco mil personas que en ella había. 29 De ahí se pusieron nuevamente en marcha y se dirigieron a Escitópolis,kciudad que dista ciento ocho kilómetros de Jerusalén. 30 Pero como los judíos que vivían allí les informaron de que los habitantes de Escitópolis habían mostrado buenos sentimientos hacia ellos y los habían tratado bien en momentos difíciles,l 31 Judas y sus soldados les dieron las gracias y les recomendaron que en adelante mantuvieran las mismas buenas relaciones con los judíos. Llegaron a Jerusalén cuando ya estaba cerca la fiesta de las Semanas.m

Campańa contra Gorgias

32 Después de esta fiesta se pusieron en marcha contra Gorgias, jefe militar de la región de Idumea.n 33 Este se presentó al combate con tres mil soldados de infantería y cuatrocientos de caballería. 34 Se trabó el combate y cayeron algunos judíos. 35 Entonces Dositeo, un valiente soldado de caballería, judío tubiano,ńagarró a Gorgias por el manto y empezó a arrastrarlo con fuerza, con intención de capturar vivo a este infame; pero un jinete de Tracia se lanzó contra Dositeo y le cortó el brazo, y así Gorgias pudo huir a la ciudad de Maresá. 36 Los soldados de Azarías, que llevaban mucho tiempo combatiendo, estaban muy cansados. Entonces Judas suplicó al Seńor que se pusiera de parte de ellos y los guiara en la batalla.

Muerte de Razís\fm l\fm*

Conclusión

37 Empezó a cantar himnos en su lengua materna, lanzó el grito de guerra y, cayendo de repente sobre los soldados de Gorgias, los puso en fuga.

El sacrificio por los muertos

38 Judas reunió su ejército y se fue a la ciudad de Adulam.oAl acercarse el séptimo día de la semana, se purificaronpsegún su costumbre y celebraron el sábado. 39 Y como el tiempo urgía, los soldados de Judas fueron al día siguienteqa recoger los cadáveres de los caídos en el combate, para enterrarlos junto a sus parientes en los sepulcros familiares. 40 Pero debajo de la ropa de todos los muertos encontraron objetos consagrados a los ídolos de Jabnia,rcosas que la ley no permite que tengan los judíos.sEsto puso en claro a todos la causa de su muerte. 41 Todos alabaron al Seńor, justo juez, que descubre las cosas ocultas, 42 e hicieron una oración para pedir a Dios que perdonara por completo el pecado que habían cometido. El valiente Judas recomendó entonces a todos que se conservaran limpios de pecado, ya que habían visto con sus propios ojos lo sucedido a aquellos que habían caído a causa de su pecado. 43 Después recogió unas dos mil monedas de plata y las envió a Jerusalén, para que se ofreciera un sacrificio por el pecado.tHizo una acción noble y justa, con miras a la resurrección. 44 Si él no hubiera creído en la resurrección de los soldados muertos, hubiera sido innecesario e inútil orar por ellos. 45 Pero, como tenía en cuenta que a los que morían piadosamente los aguardaba una gran recompensa, su intención era santa y piadosa. Por esto hizo ofrecer ese sacrificio por los muertos, para que Dios les perdonara su pecado.u

Purificación del templo

(1 Mac 4.36-61)

Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

Muerte de Menelao

(1 Mac 6.28-30)

VI. LUCHA CON NICANOR (14–15)\fm a\fm*

Alianza entre Judas y Nicanor

(1 Mac 7.1-38)

Derrota y muerte de Nicanor

(1 Mac 7.39-50)

1 En el ańo ciento cuarenta y nueveallegó a oídos de Judas que Antíoco Eupátor venía hacia Judea con gran cantidad de soldados, 2 y que con él venía Lisias, su tutor y encargado del gobierno,bcon un ejército de ciento diez mil soldados griegos de infantería, cinco mil trescientos de caballería, veintidós elefantes y trescientos carros provistos de cuchillas en los ejes. 3 A estos se les unió Menelao,cquien con mucha astucia incitaba a Antíoco, pensando no en la salvación de su patria sino en conservar su puesto. 4 Pero Dios, Rey de reyes, hizo que Antíoco se irritara contra aquel criminal. Lisias demostró al rey que Menelao era el causante de todos los males; entonces el rey mandó que lo llevaran a la ciudad de Beready que le dieran muerte en la forma que allí se acostumbra. 5 Hay en Berea una torre de veintidós metros de altura, llena de ceniza, provista de un aparato giratorio, inclinado por todas partes hacia la ceniza. 6 Cuando alguien comete un robo en un templo, o algún otro crimen muy grave, le dan muerte arrojándolo allí. 7 De esta manera, y privado de sepultura, murió el malvado Menelao;e 8 y exactamente como lo merecía, pues había cometido muchos pecados contra el altar, cuyo fuego y ceniza son puros; así, en la ceniza encontró la muerte.

V. CAMPAŃAS DE JUDAS MACABEO (10.9–13.26)\fm h\fm*

Nuevas hazańas de Judas

La paz con Antíoco V Eupátor

(1 Mac 6.31-63)

9 El rey Antíoco venía, pues, con la salvaje intención de causar a los judíos peores sufrimientos que su padre.

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 Al saberlo, Judas recomendó a la gente que orara al Seńor día y noche,fpara que una vez más los ayudara, pues iban a perder la ley, su patria y el santo templo;g 11 y también para que no permitiera que el pueblo, que solo ahora empezaba a tener respiro, cayera en manos de paganos que injuriaban a Dios. 12 Todos juntos cumplieron la orden, y durante tres días suplicaron al Seńor misericordioso con lágrimas y ayunos, e inclinados y con la frente en el suelo. Entonces Judas les habló para animarlos y les mandó que se reunieran con él.

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 Pero después de una reunión privada con los ancianos, resolvió ponerse en marcha y, con ayuda del Seńor, solucionar la situación sin esperar a que el ejército del rey invadiera Judea y se adueńara de Jerusalén.

Campańas contra Gorgias y los idumeos

(1 Mac 5.1-8)

14 Habiendo confiado al creador del mundo el éxito de su campańa, animó a sus soldados a combatir valientemente, hasta la muerte, por las leyes, el templo, la ciudad, la patria y sus costumbres propias; y estableció su campamento cerca de la ciudad de Modín. 15 Dándoles como contraseńa las palabras “Victoria de Dios”,hJudas atacó de noche el campamento del rey con un grupo de los mejores jóvenes; dio muerte a dos mil soldados, y sus hombres mataron al más grande de los elefantes, lo mismo que a su guía. 16 Finalmente llenaron de terror y confusión el campamento y se retiraron triunfantes. 17 Al amanecer, todo estaba ya terminado, gracias a la ayuda que el Seńor dio a Judas. 18 Cuando el rey experimentó la audacia de los judíos, intentó atacar sus fortalezas valiéndose de la astucia. 19 Avanzó hacia Bet-sur,ilugar fortificado de los judíos, pero fue rechazado; fracasó y resultó vencido. 20 Judas envió provisiones a la guarnición; 21 pero Ródoco, un soldado judío, informaba sobre los secretos a los enemigos. Cuando lo descubrieron, lo arrestaron y lo ejecutaron. 22 Por segunda vez, el rey entró en conversaciones con los de Bet-sur; hicieron un tratado en el que mutuamente se daban garantías, y él se retiró. Entonces atacó a Judas y a sus soldados, pero fue derrotado. 23 En este momento se enteró de que Filipo, que había quedado a cargo del gobierno,jse había rebelado en Antioquía. Asustado, el rey llamó a los judíos, aceptó un acuerdo con ellos y juró respetar las condiciones justas; después de esta reconciliación ofreció un sacrificio, rindió honores al templo y se mostró generoso con el santuario.

Victoria sobre Timoteo y toma de Guézer

24 Recibió bien a Macabeo, dejó a Hegemónidas como jefe militar de la región, desde Tolemaida hasta Gerra, 25 y se fue después a Tolemaida. Pero los habitantes de esta ciudad, que no estaban contentos con el tratado, se indignaron y quisieron anular el convenio.k

Reanudación de las hostilidades

26 Entonces Lisias subió a la tribuna, defendió el convenio lo mejor que pudo y los convenció, calmándolos y dejándolos bien dispuestos, después de lo cual regresó a Antioquía.lAsí terminó el ataque del rey y su retirada.

Purificación del templo

(1 Mac 4.36-61)

Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

Muerte de Menelao

(1 Mac 6.28-30)

VI. LUCHA CON NICANOR (14–15)\fm a\fm*

Alianza entre Judas y Nicanor

(1 Mac 7.1-38)

Derrota y muerte de Nicanor

(1 Mac 7.39-50)

1 Pasados tres ańos, Judas y su gente se enteraron de que Demetrio, hijo de Seleuco, había desembarcado en el puerto de Trípoli con un poderoso ejército y una flota,b 2 y que, después de hacer matar a Antíoco y a Lisias, su tutor, se había apoderado del país. 3 Un cierto Alcimo, que anteriormente había sido sumo sacerdote,cpero que en lugar de evitar el contacto con los paganos había incurrido voluntariamente en impurezas, comprendiendo que de ningún modo podía salvarse ni volver a oficiar en el sagrado altar, 4 se entrevistó con el rey Demetrio hacia el ańo ciento cincuenta y uno;dle regaló una corona de oro, una palma y, además, los ramos de olivo que era costumbre que el templo ofreciera;ey por el momento no dijo palabra. 5 Pero encontró una ocasión propicia para sus insensatos propósitos: Demetrio lo llamó a una reunión de sus consejeros y le preguntó sobre las disposiciones y planes de los judíos. Alcimo respondió: 6 “Los judíos llamados hasideos,fcuyo jefe es Judas Macabeo, fomentan la guerra y la revolución, y no dejan que haya tranquilidad en el reino. 7 Así pues, aunque me han quitado mi dignidad hereditaria, es decir, el cargo de sumo sacerdote, he venido aquí por dos motivos: 8 en primer lugar, por un sincero interés en los asuntos del rey; y en segundo lugar, por el bien de mis propios conciudadanos, pues por la falta de juicio de las personas que acabo de mencionar, todo nuestro pueblo se encuentra en situación sumamente difícil.

V. CAMPAŃAS DE JUDAS MACABEO (10.9–13.26)\fm h\fm*

Nuevas hazańas de Judas

La paz con Antíoco V Eupátor

(1 Mac 6.31-63)

9 Aconsejo a Su Majestad que se informe bien de estas cosas y que tome las medidas que convienen al país y a nuestro amenazado pueblo, conforme a la bondad y generosidad de Su Majestad hacia todos;

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 pues mientras Judas viva, será imposible que el estado goce de paz.” 11 Cuando Alcimo terminó de hablar, los otros amigos del rey, que veían con malos ojos a Judas, se apresuraron a excitar aún más a Demetrio. 12 Este eligió inmediatamente a Nicanor, capitán del escuadrón de elefantes, le nombró jefe militar de Judea y le envió

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 con la orden de matar a Judas y de dispersar a los que estaban con él, y restablecer a Alcimo como sumo sacerdote del más grande de los templos.

Campańas contra Gorgias y los idumeos

(1 Mac 5.1-8)

14 Los paganos de Judea que habían huido por miedo a Judas, se reunieron en masa alrededor de Nicanor, pensando que sacarían provecho de la derrota y el desastre de los judíos. 15 Al recibir noticias de la llegada de Nicanor y del ataque de los paganos, los judíos esparcieron polvo sobre sus cabezas y oraron a Dios, que había establecido a su pueblo para siempre y que sin cesar se había preocupado de su heredad manifestándose gloriosamente. 16 Cuando su jefe les dio la orden, se pusieron en marcha desde el lugar donde se encontraban, y trabaron combate con los enemigos en el pueblo de Hadasá.g 17 Simón, hermano de Judas, estaba combatiendo contra Nicanor, pero a causa de la repentina llegada de los enemigos tuvo un pequeńo fracaso. 18 Sin embargo, Nicanor, al conocer el valor de Judas y sus compańeros, y su ánimo cuando luchaban por la patria, decidió no acudir a las armas para solucionar sus diferencias. 19 Así pues, envió a Posidonio, a Teodoto y a Matatías para proponer la paz a los judíos. 20 Después de estudiar detenidamente las condiciones, Judas se las comunicó al ejército, que se mostró conforme y dio su aprobación al tratado de paz. 21 Fijaron un día para que los jefes se reunieran en privado. De cada ejército se adelantó un carro, y se colocaron asientos de honor. 22 Judas había colocado en sitios estratégicos gente armada y preparada, por temor a que de pronto los enemigos les jugaran alguna mala pasada. En la entrevista, los jefes llegaron a un acuerdo. 23 Nicanor se quedó algún tiempo en Jerusalén, y se portó correctamente. Incluso despidió a los soldados que se habían reunido a su alrededor.

Victoria sobre Timoteo y toma de Guézer

24 Siempre tenía cerca a Judas, pues sentía una gran estima por él. 25 Le recomendó que se casara y tuviera hijos. Y Judas se casó y disfrutó de la vida en paz.h

Reanudación de las hostilidades

26 Pero Alcimo, al ver las buenas relaciones que había entre Nicanor y Judas, y habiendo conseguido una copia del tratado, fue a buscar a Demetrio y le dijo que Nicanor seguía una política contraria a los intereses del estado, pues había nombrado sucesor suyo a Judas, enemigo del reino. 27 El rey se enfureció, e incitado por las calumnias de aquel gran malvado escribió una carta a Nicanor, en la que le decía que no podía aceptar lo pactado y le ordenaba arrestar inmediatamente a Macabeo y enviarlo a Antioquía. 28 Al recibir la carta, Nicanor se sintió muy contrariado, pues no quería faltar al pacto, ya que Judas no había hecho nada malo. 29 Pero, como no podía oponerse al rey, valiéndose de la astucia buscaba una ocasión propicia para cumplir la orden. 30 Sin embargo, al darse cuenta Macabeo de que Nicanor se portaba duramente con él y que su trato se hacía cada vez menos amistoso, y sospechando que esa dureza no presagiaba nada bueno, reunió un buen número de partidarios suyos y se escondió de Nicanor. 31 Al darse cuenta Nicanor de que Judas le había ganado limpiamente la partida, se presentó en el sublime y santo templo a la hora en que los sacerdotes ofrecían los sacrificios regulares, y les ordenó que le entregaran a Judas.

Campańa contra Gorgias

32 Ellos aseguraron con juramento que no sabían dónde estaba el hombre que Nicanor buscaba. 33 Entonces este, extendiendo su mano derecha hacia el templo, juró diciendo: “Si no me entregáis a Judas prisionero, arrasaré este templo de Dios y destruiré el altar, y en su lugar levantaré un grandioso templo al dios Baco.”i 34 Dichas estas palabras, se retiró. Los sacerdotes, levantando las manos al cielo, empezaron a suplicar de esta manera a Dios, que siempre había protegido a nuestro pueblo: 35 “Tú, Seńor, que no tienes necesidad de nada, has escogido este templo como tu lugar de residencia en medio de nosotros.j 36 Ahora, Seńor santísimo, guarda siempre libre de profanación este santuario, que hace poco fue purificado.”k

Muerte de Razís\fm l\fm*

Conclusión

37 Entonces denunciaron ante Nicanor a uno de los ancianos de Jerusalén, llamado Razís,mhombre muy preocupado por el bien de sus conciudadanos, que gozaba de excelente fama y que, a causa de su generosidad con ellos, era llamado “padre de los judíos.”

El sacrificio por los muertos

38 Anteriormente, en tiempos de la rebelión, ya había sido acusado de defender la causa judía, y él, con toda firmeza, había expuesto su cuerpo y su vida por esa causa. 39 Nicanor, para hacer patente la hostilidad que sentía hacia los judíos, envió más de quinientos soldados a apresar a Razís, 40 pues pensaba que arrestar a este hombre sería un duro golpe para los judíos. 41 Las tropas estaban ya a punto de tomar la torre donde se encontraba Razís, y trataban de forzar la puerta de fuera, habiendo recibido órdenes de prender fuego y quemar las puertas, cuando Razís, acosado por todas partes, volvió su espada contra sí mismo, 42 prefiriendo morir noblemente antes que caer en manos de aquellos criminales y sufrir injurias indignamente. 43 Pero con la prisa de la lucha falló el golpe; entonces, cuando las tropas ya entraban por las puertas, corrió animosamente hacia lo alto de la muralla, y con gran valor se lanzó sobre la tropa. 44 Rápidamente los soldados se retiraron a cierta distancia, y él cayó al vacio. 45 Todavía respirando, lleno de ardor a pesar de estar gravemente herido, se levantó bańado en sangre, pasó corriendo por entre la tropa, se colocó sobre una alta roca 46 y, casi completamente desangrado, se arrancó las entrańas y, tomándolas con las dos manos, las arrojó sobre la tropa, pidiendo al Seńor de la vida que algún día se las devolviera. De este modo murió.

Purificación del templo

(1 Mac 4.36-61)

Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

Muerte de Menelao

(1 Mac 6.28-30)

VI. LUCHA CON NICANOR (14–15)\fm a\fm*

Alianza entre Judas y Nicanor

(1 Mac 7.1-38)

Derrota y muerte de Nicanor

(1 Mac 7.39-50)

1 Cuando Nicanor supo que Judas y su gente estaban en la región de Samaria, decidió atacarlos sin correr ningún riesgo, aprovechando el sábado. 2 Los judíos que habían sido obligados a la fuerza a ir con él, le dijeron: –No los mates de una manera tan salvaje y bárbara; respeta el día que Dios, que todo lo ve, honró de manera especial y consagró. 3 Pero aquel desalmadoapreguntó si había en el cielo un Seńor que hubiera mandado celebrar el sábado. 4 Ellos le respondieron: –El Seńor viviente, que tiene poder en el cielo, es quien nos ha mandado celebrar el séptimo día.b 5 Entonces replicó Nicanor: –Pues yo tengo poder en la tierra, y ordeno tomar las armas y obedecer al rey. Sin embargo, no pudo llevar a cabo su perverso deseo. 6 Nicanor, en su orgullo y arrogancia, pensaba levantar un monumento público con las cosas que iba a quitar a las tropas de Judas. 7 Pero Macabeo no dejaba de confiar, lleno de esperanza, en que el Seńor les ayudaría, 8 y animaba a sus compańeros a no temer el ataque de los paganos, y a que, recordando el auxilio que ya habían recibido de Dios, esperasen que también ahora el Seńor todopoderoso les diera la victoria.

V. CAMPAŃAS DE JUDAS MACABEO (10.9–13.26)\fm h\fm*

Nuevas hazańas de Judas

La paz con Antíoco V Eupátor

(1 Mac 6.31-63)

9 Les dio ánimo con las palabras de la ley y los profetas, les trajo a la memoria los combates que habían sostenido, y los dejó aún más animados.c

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 Después de infundirles valor de esta manera, les dio instrucciones y les hizo ver la mala fe de los paganos y su incumplimiento de los juramentos. 11 Así, armó a todos más con el ardor de su elocuencia que con la seguridad de los escudos y las lanzas. Les contó además una visión digna de crédito que había tenido en sueńos, la cual alegró a todos. 12 La visión era esta: El antiguo sumo sacerdote Onías, hombre bueno y excelente, de presencia modesta y carácter amable, de trato digno y dado desde su nińez a la práctica de la virtud, estaba con las manos extendidas, orando por todo el pueblo judío.d

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 En seguida apareció otro hombre, que se distinguía por sus cabellos blancos y su dignidad; la majestad que le rodeaba indicaba claramente que se trataba de un personaje de la más alta autoridad.

Campańas contra Gorgias y los idumeos

(1 Mac 5.1-8)

14 Onías tomó la palabra, y dijo: “Este es Jeremías, el profeta de Dios,eel amigo de sus hermanos, que ora mucho por el pueblo y por la ciudad santa.”f 15 Jeremías extendió la mano derecha, dio a Judas una espada de oro y le dijo: 16 “Toma esta espada santa, que Dios te da. Con ella destrozarás a los enemigos.” 17 Reconfortados con las elocuentes palabras de Judas (palabras capaces de inspirar valor y de convertir en hombres fuertes a los jóvenes), los judíos resolvieron no quedarse en el campamento, sino lanzarse valientemente a la ofensiva, y con todo el valor posible luchar cuerpo a cuerpo y resolver su situación, puesto que Jerusalén, la religión y el templo estaban en peligro. 18 El temor por sus mujeres y sus hijos, por sus hermanos y parientes, era poca cosa comparado con el que sentían por el templo recién purificado. 19 La angustia de los que quedaban en la ciudad no era menor, con la preocupación por el combate que iba a librarse a campo abierto. 20 Todos esperaban el desenlace de la acción. Los enemigos ya habían concentrado sus fuerzas; el ejército estaba dispuesto en orden de batalla, los elefantes colocados en posición estratégica y la caballería situada en las alas. 21 Al ver Macabeo el ejército que se acercaba, la variedad de sus armamentos y la fiereza de los elefantes, extendió sus brazos al cielo e invocó al Seńor, que hace prodigios, sabiendo que el Seńor da la victoria a los que la merecen, no gracias a las armas sino según él mismo decide. 22 Invocó al Seńor de este modo: “Tú, Seńor, en tiempos de Ezequías, rey de Judá, enviaste un ángel y aniquilaste a ciento ochenta y cinco mil hombres del campamento de Senaquerib;g 23 ahora también, Seńor de los cielos, envía a tu ángel bueno delante de nosotros, para que siembre el miedo y el terror.

Victoria sobre Timoteo y toma de Guézer

24 Hiere con el poder de tu brazo a estos paganos que te injurian, y que atacan a tu pueblo santo.” Así terminó.h 25 Los soldados de Nicanor marcharon al son de trompetas y cantos de guerra;

Reanudación de las hostilidades

26 los de Judas se lanzaron al combate con súplicas y oraciones, 27 y luchando con sus manos e invocando a Dios en sus corazones, dejaron tendidos a no menos de treinta y cinco mil enemigos, y quedaron muy contentos por esta intervención de Dios.i 28 Terminado el combate, al retirarse llenos de alegría, descubrieron a Nicanor, con su armadura, muerto en la batalla. 29 Entonces, en medio de gritos y aclamaciones, alabaron al Seńor en su lengua materna. 30 Y Judas, que se había entregado por entero, en cuerpo y alma, a luchar en primera fila por sus conciudadanos, sin perder el afecto que desde joven había sentido por su pueblo, ordenó que le cortaran la cabeza y el brazo derecho a Nicanor, y que los llevaran a Jerusalén.j 31 Judas mismo fue a Jerusalén, y después de reunir a sus conciudadanos y a los sacerdotes, se colocó delante del altar, mandó llamar a los que estaban en la ciudadela

Campańa contra Gorgias

32 y les mostró la cabeza del impío Nicanor y el brazo que él, insultando a Dios, había dirigido lleno de arrogancia contra el santo templo del Todopoderoso;k 33 después cortó la lengua al impío Nicanor y ordenó que la hicieran pedazos y se la dieran a las aves de rapińa, y que colocaran el brazo delante del templo en pagolde su locura. 34 Todos, entonces, mirando hacia el cielo y alabando al Seńor, que se había hecho presente, dijeron: “ˇAlabado sea el Seńor, que ha conservado puro su templo!” 35 Judas colgó en la ciudadela la cabeza de Nicanor, como seńal clara y patente para todos del auxilio del Seńor, 36 y decidieron de común acuerdo no dejar pasar ese día sin recordarlo, sino celebrar como fiesta el día trece del mes doce, llamado en idioma arameo Adar, día anterior a la fiesta de Purim.m

Muerte de Razís\fm l\fm*

Conclusión

37 Así sucedieron las cosas relativas a Nicanor. Desde entonces, la ciudad ha estado en poder de los hebreos.nY yo termino aquí mi narración.

El sacrificio por los muertos

38 Si está bien escrita y ordenada, esto fue lo que me propuse. Si es mediocre y sin valor, eso fue solamente lo que pude hacer. 39 Así como no es agradable beber vino ni agua solos, en tanto que beber vino mezclado con agua es sabroso y agradable al gusto, del mismo modo, en una obra literaria, la variedad del estilo agrada a los oídos de los lectores. Con esto termino mi relato.