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De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “żPor qué en Israel no deja de repetirse aquel refránbque dice: ‘Los padres comen uvas agrias y los hijos tienen la dentera’?c 3 Yo, el Seńor, juro por mi vida que nunca volveréis a repetir este refrán en Israel. 4 A mí me pertenece todo ser humano, lo mismo el padre que el hijo. Aquel que peque, morirá. 5 “El hombre recto es el que hace lo que es justo y recto: 6 no participa en los banquetes que se celebran en las colinas para honrar a los ídolos, ni pone su confianza en los falsos dioses de Israel; no le quita la mujer a su prójimo, ni se une con su propia mujer cuando ella está en su periodo de menstruación; 7 no oprime a nadie, sino que devuelve a su deudor lo que había recibido de él en prenda; no roba a nadie; comparte su pan con el hambriento y da ropa al desnudo;d

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 no presta dinero con usura ni exige intereses; no causa dańo a nadie; es justo cuando juzga un pleito entre dos personas; 9 actúa de acuerdo con mis leyes y cumple fielmente mis mandamientos. Ese hombre es verdaderamente recto, y por lo tanto vivirá.eYo, el Seńor, lo afirmo. 10 “Pero si ese hombre tiene un hijo violento y asesino que hace cualquiera de esas cosas

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 que su padre no hacía, es decir, que participa en los banquetes que se celebran en las colinas para honrar a los ídolos, que le quita la mujer a su prójimo,

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 que oprime al pobre y al necesitado, que roba a los demás, que no devuelve a sus deudores lo que había recibido de ellos en prenda, que pone su confianza en los falsos dioses y hace cosas que yo detesto, 13 que presta dinero con usura y exige intereses: ese hombre no podrá vivir. Después de haber hecho todas esas cosas que yo detesto, morirá sin remedio, y él mismo será responsable de su muerte. 14 “Puede suceder que ese hombre, a su vez, tenga un hijo que vea todos los pecados cometidos por su padre, pero que no siga su ejemplo;

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 es decir, que no participe en los banquetes que se celebran en las colinas para honrar a los ídolos ni ponga su confianza en los falsos dioses de Israel; que no le quite la mujer a su prójimo 16 ni oprima a nadie; que no exija nada en prenda cuando le pidan prestado; que no robe a nadie, sino que comparta su pan con el hambriento y dé ropa al desnudo;

Egipto, en el reino de la muerte

17 que no haga dańo a nadiefni preste dinero con usura o intereses, y que cumpla mis leyes y actúe según mis mandatos: ese hombre no morirá por los pecados de su padre. Ciertamente vivirá. 18 “Su padre, que fue opresor, cometió robos e hizo lo malo en medio de su pueblo, morirá en castigo de sus propios pecados. 19 Quizá preguntaréis: ‘żPor qué no paga el hijo también por los pecados del padre?’ Pues porque el hijo hizo lo que es recto y justo, y cumplió y puso en práctica todas mis leyes: por eso ciertamente vivirá.

Profecía contra Sidón

20 Tan sólo aquel que peque morirá. Ni el hijo ha de pagar por los pecados del padre ni el padre por los pecados del hijo.gEl justo recibirá el premio a su justicia; y el malvado, el castigo a su maldad.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 “Y si el malvado se aparta de todos los pecados que cometía, y cumple todas mis leyes, y hace lo que es recto y justo, ciertamente vivirá; no morirá. 22 No volveré a acordarme de todo lo malo que hizo, y él vivirá por hacer lo que es recto. 23 Yo no quiero que el malvado muera, sino que cambie de conducta y viva.hYo, el Seńor, lo afirmo. 24 “Pero si el justo deja de actuar rectamente, y hace todo lo malo y detestable que hace el malvado, żpensáis que habrá de seguir viviendo? Yo no volveré a acordarme de todo lo bueno que haya hecho: morirá por culpa de su infidelidad y sus pecados. 25 Quizá diréis que yo no estoy actuando con justicia; pero escucha, pueblo de Israel, żpensáis que yo no estoy actuando bien? żNo será más bien lo contrario, que sois vosotros quienes estáis actuando mal? 26 Si el justo deja de hacer lo bueno y hace lo malo, morirá por culpa de sus malas acciones. 27 Por el contrario, si el malvado se aparta de su maldad y hace lo que es recto y justo, salvará su vida.

Castigo de los amonitas\fm i\fm*

28 Si abre los ojos y se aparta de todas las maldades que había hecho, ciertamente vivirá; no morirá. 29 “Pero quizás el pueblo de Israel diga que yo no actúo con justicia. żQue no actúo con justicia? żNo será más bien el pueblo de Israel el que no actúa con justicia? 30 Yo os juzgo a cada uno de vosotros, israelitas, de acuerdo con vuestras acciones.iYo, el Seńor, lo afirmo. Abandonad de una vez todas vuestras maldades, para que no os hagáis culpables de vuestra propia ruina. 31 Apartaos de todas las maldades que habéis cometido contra mí, y haceos de un corazón y un espíritu nuevos.jżPor qué habrás de morir, pueblo de Israel, 32 si yo no quiero que nadie muera? Apartaos del mal y viviréis. Yo, el Seńor, lo afirmo.k

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 “Y tú, hombre, dedica este canto fúnebre a los reyes de Israel:
2 ‘Tu madrebera una leona
que vivía entre leones.
Hizo su guarida entre ellos
y allí crió a sus cachorros.
3 A uno especialmente lo hizo crecer
hasta su pleno desarrollo.
Aprendió a desgarrar la presa
y devoraba hombres.
4 Las naciones oyeron hablar de él;
lo apresaron en una trampa,
y con ganchos lo arrastraron
hasta el país de Egipto.c
5 Al ver la leona que su esperanza
quedaba frustrada por completo,
tomó otro de sus cachorros
y lo ayudó a desarrollarse.
6 Hecho ya todo un león,
iba y venía entre los leones.
Aprendió a desgarrar la presa
y devoraba hombres.
7 Hacía destrozos en los palaciosd
y arruinaba las ciudades;
con sus rugidos
hacía temblar a todo el mundo.

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Entonces levantaron contra él
a los pueblos de las provincias vecinas;
le tendieron sus redes
y lo hicieron caer en la trampa.
9 Con ganchos lo metieron en una jaula
y se lo llevaron al rey de Babilonia;
allí lo encerraron
para que nadie volviera a oir sus rugidos
en las montańas de Israel.e
10 ‘Tu madre parecía una vidf
plantada junto al agua,
fecunda y frondosa
gracias a la abundancia de riego.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 Sus ramas se hicieron tan fuertes
que llegaron a ser cetros de reyes;
y tanto creció,
que llegó hasta las nubes.
Se destacaba por su altura
y sus sarmientos frondosos.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Pero la arrancaron con furia
y la derribaron al suelo.
El viento del este la secó
y se le cayeron las uvas;
se secaron sus fuertes ramas
y las echaron al fuego.
13 Ahora está plantada en el desierto,
en tierra seca y sedienta.
14 De sus ramas sale un fuego
que devora sus retońos y sus frutos.
Ya no le quedan ramas fuertes
que lleguen a ser cetros de reyes.’ ”g
(Este es un canto fúnebre, y como canto fúnebre será utilizado.)

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La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

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III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El día décimo del quinto mes del ańo séptimo, unos ancianos de Israel fueron a consultar al Seńor. Se sentaron delante de mí, 2 y el Seńor se dirigió a mí y me dijo: 3 “Tú, hombre, habla a los ancianos de Israel y diles: ‘Esto dice el Seńor: żVenís vosotros a consultarme? Pues yo, el Seńor, juro por mi vida que no me dejaré consultar por vosotros.’ 4 Júzgalos más bien tú, hombre; júzgalos y hazles reconocer las cosas detestables que sus padres cometieron. 5 Diles: ‘Esto dice el Seńor: Cuando elegí a Israel, hice un juramento a sus descendientes y me manifesté a ellos en Egipto. Solemnemente les juré: Yo soy el Seńor vuestro Dios. 6 Aquel día me comprometí a sacarlos de Egipto y llevarlos al país que yo les había buscado, un país donde la leche y la miel corren como el agua: ˇel más hermoso de todos los países!b 7 Y a todos, sin excepción, les ordené que se deshicieran de sus detestables dioses y que no se mancharan con los ídolos de Egipto, porque yo, el Seńor, soy su Dios.c

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 ‘Pero ellos se rebelaron contra mí y no quisieron escucharme; no se deshicieron de sus detestables dioses ni abandonaron los ídolos de Egipto. Yo pensé en descargar mi ira contra ellos y castigarlos en Egipto hasta que mi furor quedara satisfecho; 9 pero actué por honor a mi nombre,dpara no quedar mal a los ojos de las naciones en medio de las cuales vivían, pues delante de aquellas naciones me había manifestado a ellos y les había prometido sacarlos de Egipto. 10 Yo los saqué de Egipto y los llevé al desierto;

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 allí les di a conocer mis leyes y mandamientos, que dan vida a quien los practica.e

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 También les di a conocer mis sábados,fque debían ser una seńal entre ellos y yo, y un recuerdo de que yo, el Seńor, los había consagrado para mí. 13 Pero se rebelaron contra mí en el desiertogy no obedecieron mis leyes; rechazaron los mandamientos que les había dado para que, cumpliéndolos, tuvieran vida, y profanaron por completo mis sábados. Pensé entonces en descargar mi ira contra ellos y en aniquilarlos allí, en el desierto, 14 pero por honor a mi nombre no lo hice, para no quedar mal a los ojos de las naciones que habían visto cómo los había sacado de Egipto.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 ‘También en el desierto les juré que no los haría entrar en el país que les había dado,hel más hermoso de todos, donde la leche y la miel corren como el agua, 16 porque rechazaron mis mandamientos, no obedecieron mis leyes y profanaron mis sábados, porque el corazón se les iba tras sus ídolos.

Egipto, en el reino de la muerte

17 Sin embargo, me dio lástima destruirlos, y no los aniquilé en el desierto. 18 Entonces pedí a sus hijos que no hicieran lo que sus padres les mandaban, que no cumplieran lo que les ordenaban, que no se contaminaran con los ídolos. 19 Les dije: Yo soy el Seńor vuestro Dios. Cumplid al pie de la letra mis leyes y decretos

Profecía contra Sidón

20 y respetad como sagrados mis sábados, de manera que sean una seńal entre vosotros y yo; así reconoceréis que yo soy el Seńor vuestro Dios.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 ‘Pero también los hijos de ellos se rebelaron contra mí. No obedecieron mis leyes, ni cumplieron ni practicaron mis mandamientos, que dan vida a quien los practica, y profanaron mis sábados. Pensé en descargar mi ira contra ellos y aniquilarlos allí, en el desierto, para calmar mi furor, 22 pero me contuve por honor a mi nombre, para no quedar mal a los ojos de las naciones que habían visto cómo los había sacado de Egipto. 23 En el desierto les juré que los iba a dispersar por todas las naciones del mundo,i 24 porque no cumplieron mis mandamientos, rechazaron mis leyes, profanaron mis sábados y solo tuvieron ojos para los ídolos de sus padres. 25 Y hasta llegué a imponerles leyes que no eran buenas y mandamientos con los que no podían encontrar la vida. 26 Dejé que se contaminaran llevando ofrendas a los ídolos y sacrificándoles en el fuego a sus primogénitos. Esto lo hice para que se llenaran de miedo y reconocieran que yo soy el Seńor.’ 27 “Y tú, hombre, di a los israelitas: ‘Esto dice el Seńor: También vuestros padres me han ofendido; me han sido infieles.j

Castigo de los amonitas\fm i\fm*

28 Cuando yo los hice entrar en la tierra que había jurado darles, apenas veían una colina elevada o un árbol frondoso, allí ofrecían sus sacrificios y hacían las ofrendas que tanto me ofenden, ponían sus sustancias perfumadas y derramaban sus ofrendas de vino. 29 Yo les pregunté: żQué santuario paganokes ese a donde vais vosotros? Y se le quedó el nombre de Santuario Pagano hasta el día de hoy.’ 30 “Dile al pueblo de Israel: ‘Esto dice el Seńor: żPor qué queréis mancharos lo mismo que vuestros antepasados? żPor qué me sois infieles adorando a esos ídolos detestables? 31 Al presentar esas ofrendas y sacrificar en el fuego a vuestros hijos, seguís todavía manchándoos con vuestros ídolos. żY así queréis, israelitas, venir a consultarme? Yo, el Seńor, juro por mi vida que no me dejaré consultar por vosotros. 32 Se os ha metido en la cabeza ser como las demás naciones de la tierra, que adoran al palo y a la piedra; pero no será así. 33 Yo, el Seńor, juro por mi vida que, con gran despliegue de poder y castigando con ira, reinaré sobre vosotros. 34 Yo os reuniré de entre los pueblos y naciones donde os encontráis dispersos, desplegando mi gran poder y castigando con ira. 35 -36 Os llevaré al desierto de los pueblos, y cara a cara os llamaré a juicio, de la misma manera que llamé a juicio a vuestros padres en el desierto de Egipto. Yo, el Seńor, lo afirmo. 37 Yo os examinaré como un pastor que cuenta sus ovejas, y haré que os sometáis al pacto. 38 Separaré de vosotros a los rebeldes y revoltosos y os sacaré de la tierra extranjera donde ahora estáis viviendo; pero ellos no entrarán en la tierra de Israel. Entonces reconoceréis que yo soy el Seńor. 39 ‘Pueblo de Israel, esto dice el Seńor: ˇId a adorar a vuestros ídolos!... Pero después me obedeceréis, y no volveréis a profanar mi santo nombre haciendo esas ofrendas y adorando a vuestros ídolos. 40 Todo Israel me adorará en mi santo monte, en el monte elevado de Israel, situado en mi país. Yo, el Seńor, lo afirmo. Allí os recibiré con gusto; allí os pediré que me hagáis vuestras ofrendas, que me traigáis los primeros frutos de vuestras cosechas y todo lo que hayáis de consagrarme. 41 Cuando yo os reúna de los países y naciones donde ahora estáis dispersos, y muestre mi santidad entre vosotros a la vista de todos los pueblos,lentonces aceptaré vuestras ofrendas de olor agradable. 42 ‘Y cuando yo os haga entrar en Israel, en el país que había jurado dar a vuestros antepasados, entonces reconoceréis que yo soy el Seńor. 43 Allí os acordaréis de todas las malas acciones con que os habéis profanado, y sentiréis asco de vosotros mismos por la mucha maldad que habéis cometido. 44 Pueblo de Israel, cuando yo os trate, no de acuerdo con vuestra mala conducta y peores acciones, sino haciendo honor a mi nombre, entonces reconoceréis que yo soy el Seńor. Yo, el Seńor, lo afirmo.’ ”m

Castigo de la región del sur

45 nEl Seńor se dirigió a mí y me dijo: 46 “Tú, hombre, vuélvete hacia el sur y dirige hacia allá tus palabras; habla en mi nombre contra el bosque de la región del sur 47 y dile: ‘Esto dice el Seńor: Yo voy a prender en ti un fuego que devorará todos tus árboles, verdes y secos; este fuego arderá sin apagarse y quemará la cara a toda la gente que hay en ti, de norte a sur.ń 48 Y todo el mundo verá que yo, el Seńor, fui quien lo encendió. Y el fuego no se apagará.’ ” 49 Yo le contesté: “ˇAy, Seńor, la gente anda diciendo que yo solamente digo cosas que nadie entiende!”

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La espada del Seńor

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Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

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III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 Entonces el Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Tú, hombre, vuélvete hacia Jerusalén y dirige tu palabra contra su templo. Habla en mi nombre contra el país de Israel 3 y dile: ‘Esto dice el Seńor: Yo me declaro tu enemigo. Voy a sacar mi espada y mataré tanto a justos como a pecadores. 4 Sí, voy a sacar mi espada para matarlos a todos, a justos y a pecadores, desde el norte hasta el sur. 5 Y todo el mundo sabrá que yo, el Seńor, he sacado la espada y no la voy a guardar.’ 6 “En cuanto a ti, hombre, llora amargamente y con el corazón hecho pedazos; llora delante del pueblo. 7 Y si acaso te preguntan por qué lloras, diles que es por la noticia de algo que está a punto de suceder, y que todo el mundo se quedará sin ánimo y dejará caer los brazos; nadie tendrá valor, a todos les temblarán las rodillas de miedo. Ya llega el momento, ya va a suceder. Yo, el Seńor, lo afirmo.”

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 9 “Tú, hombre, habla en nombre mío y di que yo, el Seńor, te he ordenado decir:
‘ˇLa espada, la espada!
Ya está afilada y pulida.
10 Afilada para hacer una matanza
y pulida para lanzar rayos;a

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 la hicieron pulir para que uno la empuńe.
La espada está afilada y pulida,
para ponerla en la mano del asesino.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Y tú, hombre, ˇgrita, chilla,
porque está destinada a matar a mi pueblo,
a todos los gobernantes de Israel!
Están condenados a morir con mi pueblo,
así que date golpes de dolor.b
13 Yo, el Seńor, lo afirmo.’c
14 “Tú, hombre, habla en nombre mío;
incita a la espada a que hiera
con el doble y el triple de furor.
Es una espada para matar,
la terrible espada de la matanza
que amenaza al pueblo por todas partes.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 Ella los llenará de miedo;
hará muchas víctimas.
En todas sus casas
he puesto la espada asesina.
Es la espada pulida para lanzar rayos,
afilada para la matanza.
16 ˇAfilada te quiero,d
a la derecha, a la izquierda,
cortando a uno y otro lado!

Egipto, en el reino de la muerte

17 Yo también la incitaré,
hasta que mi ira se calme.
Yo, el Seńor, lo he dicho.”
18 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 19 “Traza dos caminos, para que el rey de Babilonia pase con su espada. Los dos caminos deben salir del mismo país, y al comienzo de cada camino pondrás una seńal que diga a qué ciudad conduce.e

Profecía contra Sidón

20 Trazarás un camino por donde pase el rey con la espada. Las ciudades son Rabá de los Amonitas y Jerusalén, la ciudad fortificada de Judá.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 El rey de Babilonia se ha colocado donde comienzan los dos caminos, y consulta a la suerte: revuelve las flechas, consulta a sus dioses, examina hígados de animales.f 22 A su mano derecha salió la flecha que seńala a Jerusalén, y ello significa que debe atacarla con instrumentos de asalto y dar órdenes de matanza, lanzar gritos de guerra, atacar sus puertas, construir una rampa y rodearla por completo. 23 Pero a la gente de Jerusalén le parece que esta es una falsa profecía, por los pactos que han hecho. Pero en realidad es una acusación contra el pecado de ellos y un anuncio de su captura. 24 Por eso yo, el Seńor, digo: Vuestras maldades y crímenes saltan a la vista; los pecados que cometéis en todas vuestras acciones están al descubierto. Por eso seréis capturados. 25 Y a ti, rey de Israel, criminal malvado, se te acerca el momento de recibir el castigo final.g 26 Yo, el Seńor, digo: Te quitarán el turbante y te arrebatarán la corona, y todo será diferente. ˇLlegue a la cumbre lo que está en el llano y caiga por tierra lo que está en la cumbre! 27 Todo lo dejaré convertido en ruinas, ruinas y ruinas. Aunque esto tan solo sucederá cuando venga aquel a quien, por encargo mío, le corresponde hacer justicia.h

Castigo de los amonitas\fm i\fm*

28 “Tú, hombre, habla en mi nombre y di de mi parte a los amonitas que insultan a Israel, que la espada ya está desenfundada: lista para matar y pulida para lanzar rayos y destruir. 29 Sus visiones son falsas, y sus predicciones, mentira. La espada caerá sobre el cuello de esos malvados criminales. Ya se acerca el momento de su castigo final. 30 “ˇEspada, vuelve a tu funda! Yo te juzgaré allí donde te forjé, en la tierra en que naciste, 31 y descargaré sobre ti mi ira como un incendio terrible; te entregaré en poder de gente brutal y destructora. 32 Serás quemada, destruida; tu sangre correrá por todo el país y nadie volverá a acordarse de ti. Yo, el Seńor, lo he dicho.”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Tú, hombre, vas a dictar la sentencia contra la ciudad criminal.bLa acusarás de todas las cosas detestables que ha hecho 3 y le dirás: ‘Esto dice el Seńor: Ciudad que matas a tus habitantes y fabricas ídolos para contaminarte, ˇya va a llegar tu hora! 4 Con los asesinatos que has cometido te has hecho culpable, y con los ídolos que has fabricado te has contaminado; has hecho que tu hora se acerque y que haya llegado el fin de tus días. Así pues, yo haré que los pueblos te insulten, que todas las naciones se burlen de ti. 5 Los de cerca y los de lejos se burlarán de ti, ciudad famosa por tu idolatría y tu gran desorden. 6 Allí están los gobernantes de Israel, que viven en medio de ti y cometen todos los crímenes que pueden. 7 Tus habitantes no honran a su padre y a su madre,cmaltratan a los extranjeros, explotan a los huérfanos y a las viudas.d

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 No respetan mis lugares sagrados ni mis sábados.e 9 Por causa de sus mentiras, algunos de tus habitantes son culpables de que otros mueran; asisten a los banquetes que se celebran en los montes en honor de los ídolos, y hacen cosas detestables. 10 Algunos tienen relaciones sexuales con la esposa de su padre o abusan de la mujer que está en su periodo de menstruación.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 Hay quienes cometen adulterio con la mujer de su prójimo, o tienen relaciones vergonzosas con su nuera, o hacen violencia a una media hermana.f

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Algunos de tus habitantes se dejan comprar para matar a otros.gPrestan dinero a usura e interés,hexplotan y hacen violencia a su prójimo y se olvidan de mí. Yo, el Seńor, lo afirmo. 13 ‘Yo estoy muy enojado por tus explotaciones y asesinatos. 14 No pienses que podrás hacerme frente cuando yo tome medidas contra ti. Yo, el Seńor, lo he dicho y lo voy a cumplir:

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 te esparciré por todas las naciones, te dispersaré por todos los paísesiy te limpiaré totalmente de tu impureza; 16 me harás quedar malja los ojos de las demás naciones, pero reconocerás que yo soy el Seńor.’ ”

Egipto, en el reino de la muerte

17 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 18 “El pueblo de Israel es para mí como el resto inservible que queda cuando se pone cobre, estańo, hierro, plomo o plata en el horno. 19 Por eso yo, el Seńor, digo: Como todos vosotros os habéis convertido en un resto inservible, yo os reuniré en medio de Jerusalén.

Profecía contra Sidón

20 Así como la plata, el cobre, el hierro, el plomo y el estańo se ponen juntos en un horno, y se atiza el fuego para fundirlos, así yo, en mi ira terrible, os reuniré y os pondré a fundir.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 Sí, yo atizaré el fuego de mi ira, y os reuniré para fundiros en medio de la ciudad. 22 Así como se funde la plata en el horno, así seréis fundidos en medio de la ciudad, y así reconoceréis que yo, el Seńor, he descargado mi ira contra vosotros.” 23 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 24 “Tú, hombre, dile a Israel: ‘Eres un país castigado con falta de lluviasky de agua, 25 un país con gobernanteslcomo leones, que rugen y despedazan su presa; que en su territorio devoran a la gente, roban sus tesoros, sus riquezas, y dejan viudas a muchas mujeres. 26 Los sacerdotes de este país tuercen el sentido de mis enseńanzas y profanan las cosas que yo considero sagradas; no hacen ninguna distinción entre lo sagrado y lo profano ni enseńan a otros a distinguir entre lo puro y lo impuro.mNo prestan atención a mis sábados ni me honran. 27 Los jefes de este país son como lobos que despedazan su presa, listos a derramar sangre y a matar gente con tal de enriquecerse.

Castigo de los amonitas\fm i\fm*

28 Los profetas ocultan la verdad, como quien blanquea una pared; dicen tener visiones y anuncian cosas que resultan falsas. Aseguran que hablan en mi nombre, cuando en realidad yo no he hablado.n 29 La gente del pueblo se dedica a la violencia y al robo; explotan al pobre y al necesitado, y cometen violencias e injusticias con los extranjeros. 30 Yo he buscado entre esa gente a alguien que haga algo en favor del país y que interceda ante mí para que yo no los destruya, pero no lo he encontrado. 31 Por eso he descargado mi castigo sobre ellos y los he destruido con el fuego de mi ira, para hacerlos responder por su conducta. Yo, el Seńor, lo afirmo.’ ”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Había una vez dos mujeres, hijas de la misma madre. 3 Desde jóvenes, ambas mujeres se entregaron a la prostitución; en Egipto dejaron que les manosearan los pechos y perdieron su virginidad. 4 La mayor se llamaba Oholá (que representa a Samaria), y su hermana, Oholibáb(que representa a Jerusalén). Yo las tomé por esposas, y me dieron hijos e hijas. 5 Oholá me fue infiel y se apasionó por sus amantes, los guerreros asirios, 6 con sus uniformes de púrpura, todos ellos jefes y gobernadores, jóvenes apuestos, jinetes montados en sus caballos, 7 ˇlo más selecto de los asirios! Oholá se entregó a la prostitución con ellos, y hasta se apasionó por todos sus ídolos, y se rebajó adorándolos.

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Desde que estuvo en Egipto, se volvió una prostituta, y jamás dejó de serlo. Desde que era joven, muchos se acostaron con ella y le quitaron la virginidad, convirtiéndola en una prostituta. 9 Por eso la entregué en manos de sus amantes, los asirios, por quienes se había apasionado, 10 y ellos la deshonraron; luego le quitaron sus hijos e hijas, y la mataron a filo de espada ejecutando así la sentencia contra ella. Su caso se hizo famoso entre las mujeres.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 “Su hermana Oholibá vio esto, y sin embargo se entregó, más aún que su hermana, a la pasión y la prostitución.c

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 También ella se apasionó por los asirios, todos ellos jefes y gobernadores, guerreros espléndidamente vestidos, jinetes montados a caballo, jóvenes apuestos. 13 Me di cuenta de que también ella se había manchado y había seguido el ejemplo de su hermana. 14 -15 Pero fue aún más lejos en sus prostituciones: vio en las paredes imágenes de babilonios, grabadas y pintadas de rojo; todos ellos tenían aspecto de oficiales, a juzgar por sus cinturones y turbantes. 16 Al ver a los babilonios, se apasionó por ellos y envió mensajeros a Babilonia.

Egipto, en el reino de la muerte

17 Los babilonios vinieron y se acostaron con ella, y le hicieron el amor manchándola con sus prostituciones. Tanto la mancharon, que al fin sintió asco de ellos. 18 Entonces se entregó públicamente a la prostitución, mostrando su cuerpo desnudo, hasta que yo sentí asco de ella como antes lo había sentido de su hermana. 19 Pero se entregó más y más a la prostitución, recordando el tiempo de su juventud, cuando se prostituyó en Egipto

Profecía contra Sidón

20 y se apasionó por sus amantes egipcios, que en sus impulsos sexuales se parecen a los asnos y los caballos.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 “Tú, Oholibá, sentías nostalgia del libertinaje de tu juventud, cuando los egipcios te manoseaban los pechos. 22 Por eso yo, el Seńor, digo: Voy a hacer que esos amantes tuyos, de los que ahora sientes asco, se vuelvan tus enemigos. De todas partes voy a lanzar contra ti 23 a los babilonios y a los caldeos, a los de Pecod,dSoa y Coa,ey a todos los asirios; todos ellos jóvenes apuestos, jefes y gobernadores, oficiales y guerreros;ftodos ellos gente de a caballo. 24 Vendrán contra ti, con gran número de carros y de ejércitos; te rodearán por todas partes, armados, y con cascos y escudos, y yo les daré el derecho de juzgarte, y te juzgarán según sus leyes. 25 Yo descargaré sobre ti el furor de mi ira, y ellos te tratarán con crueldad; te cortarán la nariz y las orejas, y a los que aún queden vivos los matarán a filo de espada. Te arrebatarán tus hijos y tus hijas, y al fin caerás devorada por el fuego. 26 Te quitarán tus vestidos y se apoderarán de tus joyas. 27 Así pondré fin a tu libertinaje y a la prostitución a la que te entregaste en Egipto, y no volverás a ver a los egipcios ni a acordarte de ellos.

Castigo de los amonitas\fm i\fm*

28 “Esto digo yo, el Seńor: Voy a dejar que caigas en poder de las naciones que odias y de las que sientes asco. 29 Ellas te tratarán con odio, se adueńarán de lo que has ganado con tu trabajo y te dejarán completamente desnuda; quedará al descubierto tu cuerpo, que entregaste a la prostitución. Tu libertinaje y tu prostitución 30 son la causa de lo que hoy te pasa, pues te entregaste a la prostitución con esas naciones y te rebajaste adorando sus ídolos. 31 Seguiste los pasos de tu hermana; por eso te daré a beber la misma copa que le di a ella.
32 “Esto digo yo, el Seńor:
Beberás de la misma copa que tu hermanag,
una copa grande, ancha y profunda,
llena de burla y desprecio,
33 llena de ruina y destrucción.
Es la copa de tu hermana Samaria,
con la que quedarás borracha y dolorida.
34 La beberás hasta el fondo,
y luego la harás pedazos
y te desgarrarás los pechos.
Yo, el Seńor, he hablado;
yo he dado mi palabra.
35 “Por eso yo, el Seńor, digo: Puesto que te has olvidado de mí y me has vuelto la espalda, tendrás que sufrir el castigo de tu libertinaje y de tus prostituciones.” 36 El Seńor me dijo: “Y tú, hombre, żquieres pronunciar la sentencia contra Oholá y Oholibá?hEntonces échales en cara sus acciones detestables. 37 Ellas me han sido infieles y tienen las manos manchadas de sangre. Me han sido infieles adorando a sus ídolos, y en honor de ellos han sacrificado en el fuego a sus propios hijos, los hijos que yo tuve con ellas. 38 Además, han hecho esto contra mí: en un mismo día profanaron mi santo templo y deshonraron mis sábados. 39 Y el mismo día que sacrificaron a sus hijos para honrar a sus ídolos, vinieron a mi santo templo y lo profanaron. ˇEsto es lo que han hecho en mi propia casa! 40 “Enviaron mensajeros para hacer venir hombres de lejos, los cuales vinieron. Ellas dos se bańaron, se pintaron los ojos y se adornaron con joyas para recibirlos; 41 se sentaron en una cama lujosa, con la mesa ya servida, y en ella pusieron el incienso y el aceite consagrados a mi servicio. 42 Se escuchaban los gritos de una multitud haciendo fiesta; eran hombres venidos del desierto, que adornaban a las mujeres poniéndoles brazaletes en los brazos y hermosas coronas en la cabeza. 43 Yo me decía: ‘Ahora van a servirse de estas prostitutas gastadas por los adulterios. ˇNada menos que con ellas!i 44 Vienen a Oholá y Oholibá,jmujeres libertinas, como quien va a las prostitutas.’

Castigo de la región del sur

45 Pero los hombres justos dictarán contra ellas la sentencia que merecen las adúlteras y las asesinas.kPorque son adúlteras, y tienen las manos manchadas de sangre.” 46 Esto dice el Seńor: “Que se reúna el pueblo contra ellas, que las haga sentir pánico y las robe; 47 que el pueblo entero las mate a pedradas y las atraviese con sus espadas; que mate a sus hijos e hijas y queme sus casas. 48 Yo haré que desaparezca del país esta conducta infame. Así todas las mujeres aprenderán la lección y no seguirán su ejemplo inmoral. 49 En cuanto a esas dos, recibirán el castigo de su conducta inmoral y de sus pecados de idolatría. Y reconoceréis que yo soy el Seńor.”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El día diez del décimo mes del ańo noveno, el Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Anota esta fecha de hoy, porque hoy el rey de Babilonia ha atacado Jerusalén. 3 Y recítale a este pueblo rebelde un poema que le sirva de ejemplo. Dile de mi parte:
‘Pon una olla al fuego y échale agua;b
4 pon en ella pedazos de carne,
buenos pedazos de pierna y de lomo,
y también lo mejor de los huesos.
5 Toma luego una de las mejores ovejas,
y amontona leńacdebajo de ella
para que hierva bien,
hasta que queden cocidos los huesos.
6 ‘Porque el Seńor dice:
ˇAy de la ciudad asesina!
Es como una olla enmohecida,
de la que el moho no se quita.
Saca tú, uno a uno, los pedazos de carne,
hasta dejar la olla vacía.d
7 La ciudad está llena de la sangre derramada,
derramada no sobre la tierra
para que el polvo la cubra,
sino sobre la roca desnuda.

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Pues yo voy a dejar la sangre allí,
sobre la roca desnuda,
de manera que no se pueda cubrir,
para que mi ira se encienda
y se haga justicia.
9 ‘Porque el Seńor dice:
ˇAy de la ciudad asesina!
Yo mismo voy a hacer una hoguera.
10 Y tú trae mucha leńa, enciende el fuego
y cuece bien la carne,
hasta que se acabe el caldo y se quemen los huesos;

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 pon luego la olla vacía sobre el fuego,
hasta que el cobre se ponga al rojo vivo
y quede limpio de sus impurezas;
ˇhasta que el moho desaparezca!

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Sin embargo, tan enmohecido está
que no se limpia ni con fuego.e
13 ‘Jerusalén, yo he querido limpiarte de la impureza de tu libertinaje, pero no has quedado limpia. Sólo quedarás limpia cuando descargue mi ira sobre ti. 14 Yo, el Seńor, lo he dicho, y así será. Yo mismo lo haré: no dejaré de cumplirlo. No tendré compasión ni me arrepentiré. Te castigaré por tu conducta y tus acciones. Yo, el Seńor, lo afirmo.’ ”

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 16 “Voy a quitarte de un solo golpe a la persona que más quieres.gPero no te lamentes ni llores; no derrames lágrimas.h

Egipto, en el reino de la muerte

17 Sufre en silencio y no guardes luto como se hace por los muertos. No andes con la cabeza descubierta ni vayas descalzo; no te cubras la cara en seńal de dolor ni comas el pan que se come en tales casos.” 18 Por la mańana estuve hablando con la gente, y por la tarde murió mi esposa; a la mańana siguiente hice lo que el Seńor me había ordenado. 19 Entonces la gente del pueblo me dijo: “Explícanos qué significa para nosotros eso que estás haciendo.”

Profecía contra Sidón

20 Yo les dije: “El Seńor se dirigió a mí y me dijo:

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 ‘Dile al pueblo de Israel: Esto dice el Seńor: Voy a profanar mi templo, que a vosotros tanto os gusta mirar y tanto queréis, y que es vuestro orgullo y vuestra fuerza; los hijos e hijas que dejasteis en Jerusalén morirán asesinados. 22 Y diles: Vosotros haréis lo mismo que yo he hecho: no podréis cubriros la cara en seńal de dolor ni comer el pan que se come en tales casos. 23 No podréis llevar la cabeza descubierta ni los pies descalzos. No os lamentaréis ni lloraréis. Quedaréis sin fuerzas por culpa de vuestras maldades, y os lamentaréis unos con otros. 24 Ezequiel será para vosotros un ejemplo, y todo lo que él hizo lo haréis vosotros. Cuando esto suceda, reconoceréis que yo soy el Seńor. 25 ‘Ahora voy a quitar a los israelitas su fortaleza, que es el templo, de cuya belleza se alegran tanto, y que tanto les gusta mirar y tanto quieren. También les quitaré a sus hijos e hijas. 26 Ese día, el que pueda escapar vendrá a darte la noticia. 27 Ese día dejarás de estar mudo y podrás hablar con el que haya escapado. Servirás así de ejemplo al pueblo, y ellos reconocerán que yo soy el Seńor.’ ”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Tú, hombre, vuélvete hacia los amonitasby habla en mi nombre contra ellos. 3 Diles que escuchen la palabra que el Seńor les dirige: ‘Vosotros disteis gritos de alegría al ver que mi templo era profanado, el país de Israel destruido y los habitantes de Judá llevados al destierro. 4 Pues bien, por eso voy a entregaros al poder de los pueblos de oriente, para que ellos se apoderen de vuestra tierra, y ahí levanten campamentos y establezcan su habitación. Ellos se comerán vuestras cosechas y se beberán vuestra leche. 5 Convertiré a Rabá en pastizal de camellos y a Amón en campo de ovejas. Entonces reconoceréis que yo soy el Seńor. 6 ‘Yo, el Seńor, digo: Vosotros los amonitas habéis aplaudido y saltado de alegría, y habéis despreciado a Israel. 7 Por eso voy a levantar mi mano para castigaros y entregaros a las naciones, para que os quiten todo lo que tengáis. Os arrancaré de entre los pueblos, os haré desaparecer de entre las naciones, os destruiré por completo. Entonces reconoceréis que yo soy el Seńor.’

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 “Yo, el Seńor, digo: Moab y Seírddicen que Judá es igual a todas las naciones. 9 Por eso voy a abrir una brecha en el costado de Moab y voy a dejarlo de un extremo al otro sin ciudades, esas ciudades que son las joyas del país: Bet-jesimot, Baal-meón y Quiriataim. 10 Haré que los pueblos de oriente tomen posesión de su territorio, además del de los amonitas, de manera que entre las naciones nadie se acuerde más de los amonitas.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 Ejecutaré la sentencia contra Moab, y entonces reconocerán que yo soy el Seńor.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 “Yo, el Seńor, digo: Edom se ha vengado de Judá, y con ello se ha hecho gravemente culpable. 13 Por eso yo, el Seńor, digo: Voy a levantar mi mano para castigar a Edom y destruir a sus hombres y sus animales. Lo voy a dejar en ruinas. Desde Temán hasta Dedán, la gente morirá a filo de espada. 14 Me vengaré de Edom por medio de mi pueblo Israel; él tratará a Edom de acuerdo con mi ira y mi furor. Así sabrán lo que es mi venganza. Yo, el Seńor, lo afirmo.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 “Yo, el Seńor, digo: Los filisteos han tomado venganza, se han desquitado con corazón lleno de desprecio; como eternos enemigos de Israel, se han entregado a la destrucción. 16 Por eso yo, el Seńor, digo: Voy a levantar la mano para castigar a los filisteos; voy a exterminar a los quereteos y voy a destruir a los que aún quedan en la costa.

Egipto, en el reino de la muerte

17 Me vengaré de ellos terriblemente; los castigaré con ira. Y cuando haga esto, reconocerán que yo soy el Seńor.”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El día primero del mes, en el ańo once, el Seńor se dirigió a mí y me dijo:a 2 “Tiro ha dicho, a propósito de Jerusalén:
‘ˇAh, la puerta del comercio entre las naciones
está hecha pedazos!
ˇAhora ha llegado mi turno!
Yo me lleno de riquezas
mientras ella queda en ruinas.’
3 “Por eso yo, el Seńor, digo:
Tiro, yo me declaro tu enemigo.
Haré que muchas naciones se levanten contra ti
como levanta el mar sus olas,
4 y que destruyan tus murallas
y echen abajo tus torres.
Hasta el polvo barreré de su lugar,
y solo dejaré una roca pelada.
5 En medio del mar quedará,
como un lugar donde poner las redes a secar.
Yo, el Seńor, lo afirmo.
Tiro será saqueada por las naciones,
6 y sus colonias en tierra firme
caerán a filo de espada.
Entonces reconocerán que yo soy el Seńor.
7 “Yo, el Seńor, digo:
Voy a hacer venir del norte
a Nabucodonosor, rey de Babilonia,
el rey más poderoso,
para que ataque a Tiro.
Vendrá con caballos, carros y jinetes,
con muchas tropas reunidas.

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 A filo de espada destruirá
tus colonias en tierra firme;
construirá un muro alrededor de ti,
levantará rampas para atacarte
y lanzará contra ti soldados armados con escudos.
9 Atacará con arietes tus murallas
y a golpe de barra destrozará tus torres.
10 Cuando el rey de Babilonia entre por tus puertas
como se entra en una ciudad tomada por asalto,
serán tantos los caballos,
que te cubrirán con el polvo que levanten;
tus murallas temblarán
al estruendo de sus carros y caballería;

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 los cascos de sus caballos
pisotearán todas tus calles.
Matará a tu pueblo a filo de espada
y echará por tierra tus fuertes columnas.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Te dejarán sin riquezas,
te robarán tus mercancías,
derribarán tus murallas
y echarán abajo tus lujosos palacios;
arrojarán al mar las piedras,
las vigas y hasta los escombros.
13 Así pondré fin al son de tus canciones
y no se volverá a oir la música de tus arpas.b
14 Te convertiré en una roca pelada,
en un lugar donde poner las redes a secar,
y nunca más serás reconstruida.
Yo, el Seńor, he hablado;
yo, el Seńor, lo afirmo.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 “Yo, el Seńor, digo a Tiro: Los países del mar temblarán al oir el ruido de tu caída, entre los gemidos de los heridos y la matanza de tus habitantes. 16 Todos los reyes del mar bajarán de sus tronos, y se quitarán sus capas y sus vestidos bordados; llenos de terror, se sentarán en el suelo, temblando a todas horas y espantados al verte.

Egipto, en el reino de la muerte

17 Entonces te dedicarán este canto fúnebre:
‘ˇCómo fuiste destruida,
cómo desaparecistecdel mar, ciudad famosa!
ˇTú, con tu gente, fuiste poderosa en el mar
y sembraste el terror en todo el continente!d
18 Ahora que has caído,
los países del mar tiemblan de miedo.
Ahora que has desaparecido,
las islas del mar se llenan de espanto.’e
19 “Porque esto digo yo, el Seńor: Te voy a dejar en ruinas, como las ciudades desiertas. Voy a hacer que te cubran las aguas profundas del mar,

Profecía contra Sidón

20 que te hundas hasta donde están los muertos, la gente que vivió en el pasado. Te arrojaré a lo más profundo de la tierra, al país de eternas ruinas, y vivirás entre los que ya han muerto. No volverás a tener habitantes, ni serás reconstruidafen esta tierra de los que viven.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 Te convertiré en algo terrible, y dejarás de existir. Te buscarán, y jamás volverán a encontrarte.gYo, el Seńor, lo afirmo.”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Tú, hombre, entona este canto fúnebre 3 acerca de Tiro, la ciudad que está a la salida del mar y que comercia con las naciones, con muchos países del mar. Dile que así dice el Seńor:
‘Tú, Tiro, presumes de ser
una naveabella y perfecta;
4 tu dominio se extiende hasta el corazón del mar;
tus constructores te hicieron la más hermosa.
5 Todos tus entablados los hicieron
con pinos traídos del monte Senir;
tu mástil, de un cedro del Líbano;
6 tus remos, de robles de Basán;
tu cubierta, de cipreses
traídos de las costas de Chipre
e incrustados de marfil.
7 Tu vela, de lino bordado de Egipto,
te servía de bandera;
tu toldo era de telas moradas y rojas
traídas de las costas de Elisá.b

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Tus remeros eran hombres de Sidóncy de Arvad;d
tus pilotos eran expertos hombres tuyos.
9 Hombres veteranos de Guebale
reparaban tus dańos hábilmente.
Marineros de todas las naves del mar
comerciaban con tus mercancías.
10 Hombres de Persia, Lidia y Libiaf
servían de guerreros en tu ejército;
te adornaban con sus escudos y sus cascos
y te daban esplendor.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 ‘Gente de Arvad, junto con tu ejército, ocupaba tus murallas en derredor, y en tus torres había hombres de Gamad.gSus escudos colgaban a todo lo largo de tus muros haciéndote aparecer más bella.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Era tanta tu riqueza, que Tarsishcomerciaba contigo, y a cambio de tus mercancías te daba plata, hierro, estańo y plomo. 13 También Grecia, Tubal y Mésecicomerciaban contigo, ofreciéndote en pago esclavos y objetos de bronce. 14 Los de Bet-togarmájte pagaban con caballos de labor y de montar, y con mulas.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 Gente de Rodaskcomerciaba contigo. Hacías negocios con numerosos países del mar, que te pagaban con marfil y ébano. 16 Edom hacía comercio contigo gracias a tus muchos productos: a cambio de tus mercancías, te traían piedras de granate, telas teńidas de púrpura, bordados, telas de lino, corales y rubíes.

Egipto, en el reino de la muerte

17 Igualmente comerciaban contigo Judá e Israel, y te pagaban con trigo de Minit, y con pasteles,lmiel, aceite y bálsamo. 18 Damasco te compraba gran cantidad de productos y de riquezas; te pagaba con vino de Helbón y lana de Sahar. 19 Desde Uzal te traían vino,mhierro forjado, canela y cańa aromática, a cambio de tus mercancías.

Profecía contra Sidón

20 Dedán hacía contigo comercio de sillas de montar.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 Arabia y todos los jefes de Quedar eran clientes tuyos: te pagaban con corderos, carneros y chivos. 22 Comerciantes de Sabá y Raamáneran clientes tuyos, y te pagaban con los mejores perfumes, con piedras preciosas y oro. 23 Contigo hacían negocios Harán, Cané, Edén y los comerciantes de Sabá, de Asiria y de toda Media;ń 24 te vendían telas finas, mantos de color púrpura, bordados, tapices de varios colores y fuertes cuerdas trenzadas. 25 Las naves de Tarsis venían, una tras otra, trayéndote productos.
‘Eras como una nave en alta mar,
toda cargada de riquezas.
26 Tus remeros te llevaron por aguas profundas,
pero el viento del este te destrozó en alta mar.
27 Tu riqueza, tus mercancías y tus productos,
tus marineros y tus pilotos,
tus calafateadores, tus comerciantes,
tus guerreros y toda tu tripulación
se irán al fondo del mar
el día en que te hundas.

Castigo de los amonitas\fm i\fm*

28 A los gritos de tus marineros
temblarán las olas.o
29 Los remeros bajarán de sus barcos;
los marineros y todos los pilotos
saltarán a tierra.
30 Levantarán la voz
y llorarán por ti amargamente.
Se echarán polvo en la cabeza
y se revolcarán en la ceniza.
31 Por ti se raparán la cabeza,
se vestirán de luto
y llorarán llenos de amargura.
32 Por ti entonarán un canto fúnebre,
en el que dirán con tristeza:
żQuién podía compararse a Tiro,
la ciudad que estaba en el mar?p
33 Cuando llegaban del mar tus mercancías,
satisfacías a muchas naciones.
Con la abundancia de tus riquezas y productos
enriquecías a los reyes de la tierra.
34 Ahora estás deshecha por el mar,
hundida en el fondo del agua.
Tus productos y toda tu tripulación
se fueron contigo al fondo.
35 Todos los habitantes de los países del mar
están aterrados por causa tuya;
sus reyes están espantados,
se les ve el miedo en la cara.
36 Los comerciantes de los otros países
se quedan asustados al verte.
Te has convertido en algo terrible;
para siempre has dejado de existir.’ ”q

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Tú, hombre, dile al rey de Tiro: ‘Esto dice el Seńor:
Tu corazón se llenó de orgullo,
y te creíste un dios
sentado en el trono de los dioses
y rodeado por el mar.
Pero tú no eres un dios, sino un hombre
que cree tener la inteligencia de un dios.
3 żAcaso eres más sabio que Danel?a
żAcaso ningún secreto te es desconocido?
4 Con tu sabiduría y tu habilidad
has conseguido muchas riquezas,
has llenado tus cofres de oro y plata.
5 Con tu gran habilidad para el comercio
has aumentado tus riquezas,
y las riquezas te han vuelto orgulloso.
6 Por eso, el Seńor dice:
Ya que crees tener la inteligencia de un dios,
7 voy a hacer que vengan extranjeros contra ti,
gente de lo más cruel,
que sacará la espada para atacarte
a ti, tan hermoso y tan sabio,
y que pondrá tu esplendor por el suelo.

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Te hundirán en el abismo,
tendrás una muerte violenta en alta mar.
9 żY seguirás creyendo que eres un dios,
cuando estés ante tus verdugos?
ˇEn manos de los que te maten
no serás más que un simple hombre!
10 Morirás a manos de extranjeros
como mueren los paganos.
Yo, el Seńor, he hablado;
yo he dado mi palabra.’ ”

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 El Seńor se dirigió a mí y me dijo:

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 “Tú, hombre, entona un canto fúnebre al rey de Tiro. Dile: ‘Esto dice el Seńor:
Tú eras modelo de perfección,
lleno de sabiduría y de perfecta belleza.
13 Estabas en Edén, el jardín de Dios,
adornado con toda clase de piedras preciosas:
rubí, crisólito, jade,
topacio, cornalina, jaspe,
zafiro, granate y esmeralda;
tus joyas y aretes eran de oro,
preparados desde el día en que fuiste creado.
14 Te dejé al cuidado de un ser alado,b
estabas en el monte santo de Dios
y caminabas entre las estrellas.c

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 Tu conducta fue perfecta
desde el día en que fuiste creado
hasta que apareció en ti la maldad.
16 Con la abundancia de tu comercio
te llenaste de violencia y pecado.
Entonces te eché de mi presencia,
te expulsé del monte de Dios,
y el ser alado que te protegía
te sacó de entre las estrellas.

Egipto, en el reino de la muerte

17 Tu belleza te llenó de orgullo;
tu esplendor echó a perder tu sabiduría.
Yo te arrojé al suelo,
te expuse al ridículo
en presencia de los reyes.
18 Tantos pecados cometiste
y tanto te corrompiste con tu comercio,
que llegaste a profanar tus templos.
Entonces hice brotar en medio de ti
un fuego que te devorase.
Todos pueden verte ahora en el suelo,
convertido en cenizas.
19 Todas las naciones que te conocen
se espantan al verte.
Te has convertido en algo terrible;
ˇpara siempre has dejado de existir!’ ”

Profecía contra Sidón

20 El Seńor se dirigió a mí y me dijo:d

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 “Tú, hombre, vuélvete hacia Sidón y habla en mi nombre contra ella. 22 Dile: ‘Esto dice el Seńor:
Yo me declaro tu enemigo, Sidón;
en medio de ti voy a ser glorificado.
Y cuando ejecute la sentencia contra ti
y demuestre así mi santidad,
se reconocerá que yo soy el Seńor.
23 ‘Enviaré enfermedades contra ti
y la sangre correrá por tus calles;
tus habitantes caerán muertos,
atacados a espada por todas partes.
Entonces se reconocerá que yo soy el Seńor.
24 ‘Israel no volverá a sufrir
las espinas punzantes y dolorosas
del desprecio de los pueblos que lo rodean.
Entonces se reconocerá que yo soy el Seńor.’
25 “Yo, el Seńor, digo: Reuniré al pueblo de Israel de entre las naciones donde está disperso, y mostraré mi santidad a la vista de las naciones. Israel se establecerá en su propio país, el país que di a Jacob, mi siervo. 26 Allí vivirán seguros y tranquilos, y construirán casas y plantarán vińas. Yo ejecutaré la sentencia contra todos los vecinos que desprecian al pueblo de Israel. Entonces se reconocerá que yo soy el Seńor, el Dios de Israel.”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El día doce del décimo mes del ańo décimo, el Seńor se dirigió a mí y me dijo:a 2 “Tú, hombre, dirígete ahora al faraón, rey de Egipto, y habla en mi nombre contra él y contra todo Egipto. 3 Dile: ‘Esto dice el Seńor:
Yo me declaro tu enemigo,
faraón, rey de Egipto,
monstruo gigantesco que estás echado en tu río
y dices: El Nilo es mío, yo lo hice.b
4 Voy a ponerte ganchos en el hocico,
y haré que los peces de tu río
se peguen a tus escamas.
ˇDe tu río te sacaré
con todos los peces pegados a tus escamas!
5 Te arrojaré al desierto,
junto con todos los peces de tu río.
Caerás en campo abierto
y nadie te recogerá para enterrarte.
Haré que te devoren las fieras salvajes
y las aves del cielo.
6 Todos los habitantes de Egipto reconocerán
que yo soy el Seńor.
El pueblo de Israel buscó tu apoyo,
pero fuiste como una cańa:c
7 cuando te tomaron entre sus manos,
te quebraste y les heriste el costado;
cuando quisieron apoyarse en ti,
te rompiste y los hiciste caer.d

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 ‘Por eso yo, el Seńor, digo: Egipto, voy a hacer que te ataquen con espadas y que maten a tus hombres y tus animales. 9 Quedarás convertido en un desierto, y la gente reconocerá que yo soy el Seńor. Tú dijiste: El Nilo es mío, yo lo hice. 10 Pues bien, yo me declaro enemigo tuyo y de tu río. Voy a convertirte en un desierto espantoso y desolado, desde Migdol hasta Asuán, hasta la frontera de Etiopía.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 Ni hombres ni animales pasarán por allí. Durante cuarenta ańos, nadie vivirá allí.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Yo te convertiré, Egipto, en el país más desolado: durante cuarenta ańos tus ciudades quedarán en ruinas, en peor estado que otras ciudades en ruinas; desterraré a tus habitantes y los dispersaré entre los demás países y naciones. 13 ‘Yo, el Seńor, digo: Después de los cuarenta ańos, reuniré a los egipcios de los países adonde los había dispersado. 14 Haré que los prisioneros egipcios vuelvan y se instalen en el sur de Egipto, en su lugar de origen, donde formarán un reino sin importancia.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 Será el reino menos importante de todos, y no volverá a levantarse por encima de las demás naciones. Lo haré tan pequeńo que no podrá dominar a otros países; 16 y el pueblo de Israel no volverá a confiar en Egipto, pues esto les hará ver lo equivocados que estaban cuando fueron allá en busca de ayuda. Entonces reconocerán que yo soy el Seńor.’ ”

Egipto, en el reino de la muerte

17 El día primero del primer mes del ańo veintisiete, el Seńor se dirigió a mí y me dijo: 18 “Nabucodonosor, el rey de Babilonia, ha lanzado su ejército a una gran campańa contra Tiro; tanto, que a todos se les ha pelado la cabeza y se les han llagado los hombros; pero ni él ni su ejército han sacado ningún provecho de esa campańa contra Tiro. 19 Por eso yo, el Seńor, digo: Voy a hacer que Nabucodonosor se apodere de Egipto y le quite sus riquezas y todo lo que tenga; con lo que le robe, tendrá para pagar a su ejército.

Profecía contra Sidón

20 Voy a hacer que Nabucodonosor se apodere de Egipto en pago de la campańa que lanzó contra Tiro, porque ha trabajado para mí. Yo, el Seńor, lo afirmo.

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 “En aquel tiempo haré que aumente la fuerza del pueblo de Israel, y que tú, Ezequiel, puedas hablarles abiertamente. Entonces reconocerán que yo soy el Seńor.”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Tú, hombre, habla en nombre mío y di: ‘Esto dice el Seńor:
Gritad por el día
3 que ya se acerca:
ˇse acerca el día del Seńor!
ˇSerá un día nublado,
un día terrible para las naciones!a
4 Vendrá la guerra contra Egipto.
Y cuando allí maten a muchos,
y les roben sus riquezas,
y destruyan Egipto hasta sus cimientos,
Etiopía se echará a temblar.
5 Caerán también en la guerra
los soldados de Etiopía y de Libia,
de Lidia, de toda Arabia, de Cub y de otros pueblos,
y de los demás países aliados.
6 ‘Esto dice el Seńor:
Los que apoyen a Egipto
morirán en la guerra,
desde Migdol hasta Asuán.
El orgulloso poder de Egipto
quedará humillado.
Yo, el Seńor, doy mi palabra.’
7 “Egipto será el país más desolado de todos, y sus ciudades las más arruinadas.

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Cuando yo haga que el país se incendie y queden destruidos todos los que le ayudan, entonces reconocerán que yo soy el Seńor. 9 “Cuando llegue el día del castigo de Egipto, enviaré mensajeros por mar para que alarmen a la gente despreocupada de Etiopía, que se llenará de terror. Ese día está a punto de llegar. 10 “Yo, el Seńor, digo: Me voy a valer de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para destruir la riqueza de Egipto.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 Él irá con su ejército, que es gente de lo más cruel, a destruir el país. Atacarán a Egipto con sus espadas y dejarán el país lleno de muertos.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Haré que el Nilo se seque, y pondré el país en manos de gente malvada; por medio de esos extranjeros dejaré en ruinas el país y todo lo que hay en él. Yo, el Seńor, he hablado.
13 “Yo, el Seńor, digo:
Voy a destruir los ídolos
y a terminar con los falsos dioses de Menfis.
Egipto no volverá a tener quien lo gobierne,
y llenaré de terror el país.
14 Convertiré en ruinas el sur de Egipto, pondré fuego a Soan
y ejecutaré la sentencia contra Tebas.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 “Descargaré mi ira sobre Sin, la fortaleza de Egipto, y destruiré la riqueza de Tebas. 16 Pondré fuego a Egipto, y Sin se retorcerá de dolor; se abrirán boquetes en las murallas de Tebas, y Menfis será atacada en pleno día.

Egipto, en el reino de la muerte

17 Los jóvenes de On y de Bubastis morirán en la guerra, y a los demás habitantes se los llevarán presos. 18 Cuando yo destruya el poder de Egipto y acabe con la fuerza de la cual estaba tan orgulloso, el sol se oscurecerá en Tafnes, una nube cubrirá a Egipto, y a los habitantes de sus ciudades se los llevarán presos. 19 Yo ejecutaré la sentencia contra Egipto, y entonces reconocerán que yo soy el Seńor.”

Profecía contra Sidón

20 El día siete del primer mes del ańo once, el Seńor se dirigió a mí y me dijo:

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 “Yo le he roto el brazo al faraón, rey de Egipto, y nadie se lo ha curado ni vendado para que recobre su fuerza y pueda volver a empuńar la espada. 22 Por eso yo, el Seńor, digo: Yo me declaro enemigo del faraón, el rey de Egipto. Voy a romperle los dos brazos, el bueno y el que ya tenía roto, y haré que se le caiga la espada de la mano. 23 Dispersaré a los egipcios entre las demás naciones, los esparciré por los diversos países. 24 Daré fuerza a los brazos del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano. Voy a romperle al faraón los brazos, y él se quejará al sentirse herido delante de su enemigo. 25 Daré fuerzas a los brazos del rey de Babilonia y se las quitaré a los brazos del faraón. Cuando yo ponga mi espada en la mano del rey de Babilonia y él la levante contra Egipto, reconocerán que yo soy el Seńor. 26 Dispersaré a los egipcios entre los demás pueblos y naciones, y entonces reconocerán que yo soy el Seńor.”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El día primero del tercer mes del ańo once, el Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Di al faraón, rey de Egipto, y a toda su gente:
‘żCon qué se puede comparar tu grandeza?
3 Pareces un ciprésao un cedro del Líbano,
con hermosas ramas que dan sombra al bosque,
tan alto que su punta llega a las nubes.
4 La lluvia y el agua del suelo
le ayudaron a crecer;
se formaron ríos alrededor
de donde estaba plantado;
sus corrientes regaron
todos los árboles de la región.
5 Como tenía tanta agua,
creció más que los otros árboles del bosque;
sus ramas aumentaron
y se extendieron mucho.
6 Aves de todas clases
hacían nidos en sus ramas;
animales salvajes de toda especie
daban a luz debajo de ellas.
A su sombra podían vivir
naciones numerosas.
7 Era un árbol magnífico, inmenso,
con ramas muy largas,
pues sus raíces estaban
junto a aguas abundantes.

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Ningún cedro del jardín de Diosb
se podía comparar a él;
ningún pino tenía ramas como las suyas,
ningún castańo tenía tantas hojas,
ningún árbol del jardín de Dios
se le igualaba en belleza.
9 Yo lo hice bello y con mucho ramaje;
los demás árboles del Edén, jardín de Dios,
le tenían envidia.
10 ‘Pues bien, esto dice el Seńor: El árbol llegó a ser tan alto, que su punta alcanzaba a las nubes; tanto creció, que se llenó de orgullo.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 Por eso, yo lo he desechado; voy a dejarlo caer en poder de un jefe extranjero, que lo tratará como merece su maldad.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Los más crueles extranjeros van a cortarlo y dejarlo abandonado; sus ramas caerán rotas por todas las montańas, valles y cańadas del país, y todos los pueblos que vivían bajo su sombra huirán y lo abandonarán. 13 Aves de todas clases vendrán a vivir en el árbol caído, y animales salvajes de toda especie se echarán entre sus ramas. 14 Y ya ningún árbol, aunque esté junto al agua, volverá a crecer tanto, ni aunque esté bien regado volverá a alcanzar las nubes con su punta ni subirá a tanta altura. Todos están condenados a morir, a descender a ese mundo bajo tierra y reunirse con los que ya están en el sepulcro.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 ‘Yo, el Seńor, digo: Cuando el árbol baje al reino de la muerte, haré que de tristeza se seque el mar profundo; detendré los ríos y las corrientes de agua; por él haré que el monte Líbano se cubra de tristeza y que todos los árboles del campo se marchiten. 16 Cuando yo lo haga bajar al reino de la muerte para reunirlo con los que ya han muerto, el ruido de su caída hará temblar a las naciones. Y en ese mundo bajo tierra sentirán consuelo los árboles del Edén, los más hermosos y mejor regados del monte Líbano.

Egipto, en el reino de la muerte

17 También ellos bajarán, como él, al reino de la muerte, a juntarse con los que murieron en la batalla. Los que vivían a su sombra se dispersarán entre las naciones. 18 Ninguno de los árboles del Edén podía compararse a él en esplendor y altura; sin embargo, descenderá con los demás árboles del Edén a ese mundo bajo tierra, para vivir entre paganos, entre gentes que murieron en la batalla. ‘El árbol es el faraón y toda su gente. Yo, el Seńor, lo afirmo.’ ”

De la responsabilidad personal\fm a\fm*

Lamento por los reyes de Israel\fm a\fm*

Fidelidad de Dios y rebeldía de Israel\fm a\fm*

La espada del Seńor

Los crímenes de Jerusalén\fm a\fm*

Samaria y Jerusalén, dos hermanas prostituidas\fm a\fm*

Símil de la olla\fm a\fm*

III. MENSAJES CONTRA LAS NACIONES (25–32)\fm a\fm*

Profecía contra los amonitas

Profecía contra Tiro

Canto fúnebre por Tiro

Profecía contra el rey de Tiro

Profecía contra Egipto

Castigo de Egipto

El faraón, comparado a un cedro

El faraón, comparado a un monstruo marino

1 El día primero del duodécimo mes del ańo doce, el Seńor se dirigió a mí y me dijo: 2 “Dedica este canto fúnebre al faraón, rey de Egipto:
‘Pareces un león de las naciones,
eres como un monstruo marino;
chapoteas en tu río,
con las patas enturbias el agua
y revuelves la corriente.
3 ‘Esto dice el Seńor: Aunque estés entre pueblos numerosos, echaré mi red sobre ti y con ella te atraparé. 4 Te arrastraré a tierra y te dejaré tendido en el suelo. Haré que todas las aves del cielo se posen sobre ti, y que se harten de tu carne todos los animales salvajes. 5 Con la carne podrida de tu cadáver llenaré los montes y los valles. 6 Empaparé el suelo con tu sangre, que llegará hasta las montańas y llenará los cauces de los ríos. 7 Cuando yo te destruya, haré que el cielo se oscurezca y se apaguen las estrellas; cubriré con nubes el sol, y la luna no brillará más.a

Profecía contra Moab\fm c\fm*

8 Por causa tuya apagaré todas las luces que brillan en el cielo y llenaré de oscuridad tu país. Yo, el Seńor, lo afirmo. 9 ‘Cuando las noticias de tu destrucción lleguen a países que no conocías, haré que se inquieten muchos pueblos. 10 Por causa tuya sembraré el terror en muchos pueblos; sus reyes se llenarán de pánico cuando yo esgrima mi espada delante de ellos. Cuando caigas, ellos temblarán de miedo por sus propias vidas.

Canto fúnebre por el rey de Tiro

11 ‘El Seńor dice: La espada del rey de Babilonia caerá sobre ti.

Profecía contra Edom\fm e\fm*

12 Voy a hacer que tu pueblo numeroso caiga herido por la espada de los más crueles guerreros. Pondrán fin a la grandeza de Egipto y acabarán con su pueblo numeroso. 13 Destruiré todo el ganado que bebe de tus aguas; nunca más, ni hombres ni animales, las enturbiarán con sus pisadas. 14 Entonces haré que el agua se aclare y que los ríos corran tranquilos como aceite. Yo, el Seńor, lo afirmo.

Muerte de la esposa de Ezequiel\fm f\fm*

Profecía contra los filisteos\fm f\fm*

15 Cuando convierta a Egipto en un desierto y el país quede vacío, sin habitantes, entonces reconocerán que yo soy el Seńor.’ 16 “Este es un canto fúnebre, y así deberán cantarlo las mujeres de las diversas naciones cuando lloren por Egipto y por su gente numerosa. Yo, el Seńor, lo afirmo.”

Egipto, en el reino de la muerte

17 El día quince del duodécimobmes del ańo doce, el Seńor se dirigió a mí y me dijo: 18 “Tú, hombre, entona en compańía de las mujeres de las diversas naciones un canto fúnebre por el numeroso pueblo de Egipto y por sus jefes:c
‘Los poderosos caen al mundo bajo tierra,
con los que ya descendieron al sepulcro.
19 żEres tú acaso más hermoso que los otros?
Baja y tiéndete también junto a los paganos.’

Profecía contra Sidón

20 “Ellos caerán con los que mueren en la guerra. La espada está lista. Con ellos se irán sus grandes multitudes.d

El Seńor actúa con justicia

(Ez 33.10-20)

21 Los jefes más poderosos recibirán en el reino de la muerte a los egipcios y a sus aliados, diciendo: ‘ˇYa descendieron! ˇQuedaron tendidos esos paganos, muertos en la guerra!’ 22 “Ahí está Asiria, con todos sus soldados rodeando su tumba. Todos ellos murieron en la guerra. 23 Están enterrados en lo más hondo de la fosa. Sus soldados sembraron el pánico entre los que aún estaban vivos, pero cayeron muertos en la guerra y ahora rodean la tumba de Asiria. 24 “Ahí está Elam, con todos sus soldados rodeando su tumba. Todos ellos murieron en la guerra, paganos que cayeron al mundo bajo tierra. Sembraron el pánico entre los vivos, pero ahora están sin honor entre los que descendieron al sepulcro. 25 Elam está tendido en medio de todos sus soldados muertos, todos ellos paganos muertos en la guerra, que ahora rodean su tumba. Sembraron el pánico entre los vivos, pero ahora están sin honor entre los que descendieron al sepulcro. Quedaron entre gente asesinada. 26 “Ahí están Mésec y Tubal, con todos sus soldados rodeando su tumba, todos ellos paganos muertos en la guerra, que sembraron el pánico entre los vivos. 27 No están sepultados con los héroes del pasado,eque descendieron con sus armas al reino de la muerte, y que tienen sus espadas bajo la cabeza y sus escudosfsobre el cuerpo, después de haber sembrado el pánico entre los que estaban vivos.

Castigo de los amonitas\fm i\fm*

28 “Ahí estarás tú, Egipto, en medio de paganos, destrozado y sepultado con los muertos en la guerra. 29 “Ahí está Edom, con sus reyes y gobernantes. A pesar de haber sido tan poderosos, están entre los muertos en la guerra, sepultados entre los paganos, entre los que descendieron al sepulcro. 30 “Ahí están todos los jefes del norte, igual que todos los de Sidón. Fueron muy poderosos y sembraron el pánico, pero ahora han descendido con los muertos en la guerra, cubiertos de deshonra. Son paganos, y están sepultados sin honor entre los muertos en la guerra, entre los que descendieron al sepulcro. 31 “Cuando el faraón los vea, se consolará de la muerte de toda su gente, pues él y todo su ejército murieron en la guerra. Yo, el Seńor, lo afirmo. 32 El faraón sembró el pánico entre los vivos; por eso está sepultado entre los paganos, entre los muertos en la guerra, lo mismo que su numeroso ejército. Yo, el Seńor, lo afirmo.”