1 “Si alguien toma de sus ganados una vaca o un toro para ofrecer al Seńor un sacrificio de reconciliación,ael animal ofrecido deberá ser sin defecto.2 El que presenta la ofrenda pondrá la mano sobre la cabeza del animal ofrecido, y luego lo degollará a la entrada de la tienda del encuentro. Los sacerdotes, por su parte, rociarán la sangre por encima y alrededor del altar.3 “El que presenta el animal para ofrecer un sacrificio de reconciliación, presentará al Seńor, como ofrenda quemada, la grasa que cubre las vísceras del animal,4 los rińones, la grasa que los cubre y que está sobre los lomos, y la parte grasa del hígado, que deberá quitar junto con los rińones.5 Los sacerdotes harán arder todo esto en el altar, junto con el animal que se va a quemar sobre la leńa, en el fuego, como ofrenda quemada de aroma agradable al Seńor.6 “Si alguien ofrece al Seńor un animal de sus rebańos como sacrificio de reconciliación, deberá ofrecer un macho o una hembra sin defecto.7 Si ofrece un cordero, al presentarlo ante el Seńor8 le pondrá la mano sobre la cabeza, y luego lo degollará ante la tienda del encuentro.bEntonces los sacerdotes rociarán la sangre del animal por encima y alrededor del altar.9 “El que ofrece el animal como sacrificio de reconciliación, presentará al Seńor, como ofrenda quemada, la grasa, la cola entera cortada al ras del espinazo, la grasa que cubre las vísceras,10 los dos rińones, la grasa que los cubre y la que está sobre los lomos, y la parte grasa del hígado, que habrá de quitar junto con los rińones.11 Luego el sacerdote quemará todo esto sobre el altar, como ofrenda de alimento quemada en honor del Seńor.12 “Si el animal que ofrece es una cabra, al ofrecerla ante el Seńor13 le pondrá la mano sobre la cabeza, y luego la degollará ante la tienda del encuentro. Entonces los sacerdotes rociarán la sangre por encima y alrededor del altar.14 “El que ofrece el animal puede tomar y presentar, como ofrenda quemada en honor del Seńor, toda la grasa que cubre las vísceras,15 los dos rińones, la grasa que los cubre y que está sobre los lomos, y la parte grasa del hígado, que quitará junto con los rińones.16 Luego el sacerdote quemará todo esto sobre el altar, como ofrenda de alimento quemada, de aroma agradable. Toda la grasa es para el Seńor.17 “Esta es una ley permanente que pasará de padres a hijos, dondequiera que viváis: no comáis nada de grasa ni de sangre.”