Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Después de esto, Jesús anduvo por muchos pueblos y aldeas proclamando y anunciando el reino de Dios. Le acompańaban los doce apóstoles 2 y algunas mujeresaque él había librado de espíritus malignos y enfermedades. Entre ellas estaba María, la llamada Magdalena,bde la que habían salido siete demonios; 3 también Juana, esposa de Cuza, el administrador de Herodes;cy Susana, y otras muchas que los ayudaban con lo que tenían.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Mucha gente que estaba allí, más otra llegada de los pueblos, se reunió junto a Jesús, y él les contó esta parábola: 5 “Un sembrador salió a sembrar su semilla. Y al sembrar, una parte de ella cayó en el camino, y fue pisoteada y las aves se la comieron.

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Otra parte cayó entre las piedras, y brotó, pero se secó por falta de humedad.d

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 Otra parte cayó entre espinos, y al nacer juntamente los espinos, la ahogaron.

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y creció y dio una buena cosecha, hasta de cien granos por semilla.” Esto dijo Jesús, y ańadió con voz fuerte: “ˇLos que tienen oídos, oigan!”

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 Los discípulos preguntaron a Jesús qué significaba aquella parábola.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Él les dijo: “A vosotros, Dios os daea conocer los secretos de su reino;fpero a los otros les hablo por medio de parábolas, para que por mucho que miren no vean y por mucho que oigan no entiendan.g

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 “Esto significa la parábola: La semilla representa el mensaje de Dios. 12 La parte que cayó por el camino representa a los que oyen el mensaje, pero viene el diablo y se lo quita del corazón para que no crean y se salven.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 La semilla que cayó entre las piedras representa a los que oyen el mensaje y lo reciben con gusto, pero luego, a la hora de la prueba, fallan.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 La semilla que cayó entre espinos representa a los que oyen, pero poco a poco se dejan ahogar por las preocupaciones, las riquezas y los placeres, de modo que no llegan a dar fruto.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 Pero la semilla que cayó en buena tierra representa a las personas que con corazón bueno y dispuesto oyen el mensaje y lo guardan, y permaneciendo firmes dan una buena cosecha.

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 “Nadie enciende una lámpara para taparla con una olla o ponerla debajo de la cama, sino que la pone en altohpara que tengan luz los que entran.

El regreso de los setenta y dos

17 De la misma manera, no hay nada escondido que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a conocerse y ponerse en claro.i

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 “Así que oíd bien, pues al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que cree tener se le quitará.”j

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 La madre y los hermanos de Jesús acudieron a donde él estaba, pero no pudieron acercársele porque había mucha gente.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 Alguien avisó a Jesús: –Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte.k

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Él contestó: –Los que oyen el mensaje de Dios y lo ponen en práctica, esos son mi madre y mis hermanos.l

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Un día, Jesús entró en una barca con sus discípulos y les dijo: –Pasemos a la otra orilla del lago.mPartieron, pues, 23 y mientras cruzaban el lago, Jesús se quedó dormido. De pronto se desató una fuerte tormenta de viento sobre el lago; la barca se llenaba de agua y corrían peligro de hundirse.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Fueron a despertar a Jesús, diciéndole: –ˇMaestro, Maestro, nos estamos hundiendo! Jesús se levantó, dio una orden al viento y a las olas y todo se calmó y quedó tranquilo.

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 Después dijo a sus discípulos: –żQué pasa con vuestra fe? Pero ellos, asustados y asombrados, se preguntaban unos a otros: –żQuién es este, que da órdenes al viento y al agua y le obedecen?n

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Por fin llegaron a la tierra de Gerasa,ńque está al otro lado del lago, frente a Galilea.

Lo que realmente cuenta

27 Al bajar Jesús a tierra, un hombre que estaba endemoniado salió del pueblo y se le acercó. Hacía mucho tiempo que andaba sin ropas y que no vivía en una casa, sino entre las tumbas.o

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Cuando vio a Jesús, cayó de rodillas delante de él gritando: –ˇNo te metas conmigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo! ˇTe ruego que no me atormentes!

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Dijo esto porque Jesús había ordenado al espíritu impuro que saliese de aquel hombre. Muchas veces el demonio se había apoderado de él, y aunque la gente le sujetaba las manos y los pies con cadenas para tenerle seguro, él las rompía y el demonio le hacía huir a lugares desiertos. 30 Jesús le preguntó: –żCómo te llamas? –Me llamo Legión –contestó, porque eran muchos los demonios que habían entrado en él,p

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 los cuales pidieron a Jesús que no los mandara al abismo.q

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Como allí, en el monte, estaba paciendo una gran piara de cerdos,rlos espíritus le rogaron que los dejara entrar en ellos. Jesús les dio permiso.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Los demonios salieron entonces del hombre y entraron en los cerdos, y estos echaron a correr pendiente abajo hasta el lago, y se ahogaron.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Al ver lo sucedido, los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y fueron a contarlo en el pueblo y por los campos.

Hay que estar preparados

35 La gente salió a ver lo que había pasado. Y cuando llegaron a donde estaba Jesús, encontraron sentado a sus pies, vestido y en su cabal juicio, al hombre de quien habían salido los demonios; y tuvieron miedo. 36 Los que habían visto lo sucedido, les contaron cómo había sido curado aquel endemoniado.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Toda la gente de la región de Gerasa comenzó entonces a rogar a Jesús que se marchara de allí, porque tenían mucho miedo. Así que Jesús entró en la barca y se fue.

Jesús en casa de Marta y María

38 El hombre de quien habían salido los demonios le rogó que le permitiera ir con él, pero Jesús le ordenó que se quedase. Le dijo: 39 –Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti. El hombre se fue y contó por todo el pueblo lo que Jesús había hecho por él.s

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Cuando Jesús regresó al otro lado del lago,tla gente le recibió con alegría, porque todos le estaban esperando.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

41 En esto llegó uno llamado Jairo, que era jefe de la sinagoga. Este hombre se echó a los pies de Jesús suplicándole que fuera a su casa, 42 porque su única hija, que tenía unos doce ańos, estaba a punto de morir. Mientras Jesús iba, se sentía oprimido por la multitud. 43 Entre la gente había una mujer que desde hacía doce ańos estaba enferma, con hemorragias.uHabía gastado en médicos todo lo que tenía,vpero ninguno la había podido sanar.

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 Esta mujer se acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de su capa, y en el acto se detuvo su hemorragia. 45 Entonces Jesús preguntó: –żQuién me ha tocado? Como todos negaban haberlo hecho, Pedro dijo: –Maestro, la gente te oprime y empuja por todos los lados.w

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Pero Jesús insistió: –Alguien me ha tocado, porque he notado que de mí ha salido poder para sanar. 47 La mujer, al ver que no podía ocultarse, fue temblando a arrodillarse a los pies de Jesús. Le confesó delante de todos por qué razón le había tocadoxy cómo había sido sanada en el acto. 48 Jesús le dijo: –Hija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila.y

Contra nosotros o a nuestro favor

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Todavía estaba hablando Jesús, cuando llegó un mensajero que dijo al jefe de la sinagoga: –Tu hija ha muerto. No molestes más al Maestro. 50 Pero Jesús lo oyó y le dijo: –No tengas miedo. Solamente cree y tu hija se salvará.

IV. CAMINO DE JERUSALÉN (9.51–19.27)\fm h\fm*

Jesús reprende a Santiago y Juan

51 Al llegar a la casa, no dejó entrar con él a nadie más que a Pedro, Santiago y Juan, junto con el padre y la madre de la nińa. 52 Todos lloraban y se lamentaban por ella, pero Jesús les dijo: –No lloréis. La nińa no está muerta, sino dormida.z 53 La gente se burlaba de él, viendo que estaba muerta.

Las seńales de los tiempos

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Entonces Jesús tomó de la mano a la nińa y dijo con voz fuerte: –ˇMuchacha, levántate! 55 Ella volvió a la vida, y al punto se levantó; y Jesús mandó que le dieran de comer. 56 Sus padres estaban impresionados, pero Jesús les ordenó que no contaran a nadiealo que había sucedido.

Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Reunió Jesús a sus doce discípulos y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase de demonios y sanar enfermedades. 2 Los envió a anunciar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.a 3 Les dijo: –No llevéis nada para el camino: ni bastón ni bolsa ni pan ni dinero ni ropa de repuesto.b

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 En cualquier casa donde entréis, quedaos hasta que os vayáis del lugar. 5 Y si en algún pueblo no os quieren recibir, salid de él y sacudíos el polvo de los pies, para que les sirva de advertencia.c

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Salieron, pues, y fueron por todas las aldeas anunciando la buena noticia y sanando enfermos.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 El rey Herodes oyó hablar de Jesús y de todo lo que hacía. Y no sabía qué pensar, porque unos decían que era Juan, que había resucitado;

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 otros, que había aparecido el profeta Elías, y otros, que era alguno de los antiguos profetas que había resucitado.e

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 Pero Herodes dijo: –Yo mismo mandé que cortaran la cabeza a Juan. żQuién, pues, será este de quien oigo contar tantas cosas? Por eso Herodes tenía ganas de ver a Jesús.f

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Cuando los apóstoles regresaron,hcontaron a Jesús lo que habían hecho. Él, tomándolos aparte, los llevó a un pueblo llamado Betsaida.i

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 Pero cuando la gente lo supo, le siguieron; y Jesús los recibió, les habló del reino de Dios y sanó a los enfermos. 12 Cuando ya comenzaba a hacerse tarde, se acercaron a Jesús los doce discípulos y le dijeron: –Despide a la gente, para que vayan a descansar y a buscar comida por las aldeas y los campos cercanos, porque en este lugar no hay nada.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Jesús les dijo: –Dadles vosotros de comer. Contestaron: –No tenemos más que cinco panes y dos peces, a menos que vayamos a comprar comida para toda esta gente.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Eran unos cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos: –Haced que se sienten en grupos, como de cincuenta en cincuenta.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 Así lo hicieron, y se sentaron todos.

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 Luego Jesús tomó en sus manos los cinco panes y los dos peces, y mirando al cielo dio gracias a Dios,jlos partió y los dio a sus discípulos para que los repartieran entre la gente.

El regreso de los setenta y dos

17 La gente comió hasta quedar satisfecha, y todavía llenaron doce canastas con los trozos que sobraron.k

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 Un día estaba Jesús orando,lél solo. Luego sus discípulos se le reunieron, y él les preguntó: –żQuién dice la gente que soy yo?

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 Ellos contestaron: –Unos dicen que Juan el Bautista; otros dicen que Elías, y otros, que uno de los antiguos profetas, que ha resucitado.m

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 –Y vosotros, żquién decís que soy? –les preguntó. Pedro le respondió: –El Mesías de Dios.n

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Pero Jesús les encargó mucho que no se lo dijeran a nadie.ń

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Les decía Jesús: –El Hijo del hombre tendrá que sufrir mucho, y será rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Lo van a matar, pero al tercer día resucitará.o 23 Después dijo a todos: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz cada día y sígame.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por causa mía, la salvará.p

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 żDe qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si se pierde o se destruye a sí mismo?

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi mensaje, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con su gloria y con la gloria de su Padre y de los santos ángeles.q

Lo que realmente cuenta

27 Os aseguro que algunos de los que están aquí no morirán sin haber visto el reino de Dios.r

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Unos ocho días después de esta conversación, Jesús subió a un monte a orar,tacompańado de Pedro, Santiago y Juan.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Mientras oraba, cambió el aspecto de su rostrouy sus ropas se volvieron muy blancas y brillantes. 30 Y aparecieron dos hombres conversando con él: eran Moisés y Elías,v

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 que estaban rodeados de un resplandor glorioso y hablaban de la partida de Jesús de este mundow, que iba a tener lugar en Jerusalén.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Aunque Pedro y sus compańeros tenían mucho sueńo, permanecieron despiertos y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Cuando aquellos hombres se separaban ya de Jesús, Pedro le dijo: –Maestro, ˇqué bien que estemos aquí! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Pero Pedro no sabía lo que decía.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Mientras hablaba, una nube los envolvió en sombra; y al verse dentro de la nube, tuvieron miedo.x

Hay que estar preparados

35 Entonces de la nube salió una voz que dijo: “Este es mi Hijo, mi elegido. Escuchadle.”y 36 Después que calló la voz, vieron que Jesús estaba solo.zEllos guardaron esto en secreto, y por entonces no contaron a nadie lo que habían visto.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Al día siguiente, cuando bajaron del monte, una gran multitud salió al encuentro de Jesús.

Jesús en casa de Marta y María

38 En esto, un hombre de en medio de la gente gritó con voz fuerte: –ˇMaestro, por favor, mira a mi hijo, el único que tengo! 39 Un espíritu se apodera de él, y de repente le hace gritar, retorcerse violentamente y echar espuma por la boca. Lo está destrozando, porque apenas se separa de él.a

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 He rogado a tus discípulos que expulsen ese espíritu, pero no han podido.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

41 Jesús contestó: –ˇOh gente sin fe y perversa!bżHasta cuándo tendré que estar con vosotros y soportaros? Trae aquí a tu hijo. 42 Cuando el muchacho se acercaba, el demonio lo arrojó al suelo y le hizo retorcerse con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y lo devolvió a su padre. 43 Todos se quedaron admirados de la grandeza de Dios. Mientras todos seguían asombrados por lo que Jesús había hecho, dijo él a sus discípulos:

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 –Oíd bien esto y no lo olvidéis: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.c 45 Pero ellos no entendían estas palabras, pues Dios no les había permitido entenderlo. Además tenían miedo de pedirle a Jesús que se las explicase.

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Por aquel entonces, los discípulos se pusieron a discutir quién de ellos sería el más importante.d 47 Jesús, al darse cuenta de lo que estaban pensando, tomó a un nińo,elo puso junto a él 48 y les dijo: –El que recibe a este nińo en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me envió.fPor eso, el más insignificante entre todos vosotros, ese será el más importante.

Contra nosotros o a nuestro favor

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Juan le dijo: –Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, pero como no es de los nuestros se lo hemos prohibido. 50 Jesús le contestó: –No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros está a nuestro favor.g

IV. CAMINO DE JERUSALÉN (9.51–19.27)\fm h\fm*

Jesús reprende a Santiago y Juan

51 Cuando ya se acercaba el tiempo en que Jesús había de subir al cielo, emprendió con valor su viaje a Jerusalén. 52 Envió por delante mensajeros, que fueron a una aldea de Samaria para prepararle alojamiento; 53 pero los samaritanos no quisieron recibirle, porque se daban cuenta de que se dirigía a Jerusalén.i

Las seńales de los tiempos

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto le dijeron: –Seńor, si quieres, diremos que baje fuego del cielojpara que acabe con ellos. 55 Pero Jesús se volvió y los reprendió.k 56 Luego se fueron a otra aldea.

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Ponerse en paz con el enemigo

(Mt 5.25-26)

57 Mientras iban de camino, un hombre dijo a Jesús: –Seńor, deseo seguirte adondequiera que vayas. 58 Jesús le contestó: –Las zorrasltienen cuevas y las aves nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. 59 Jesús dijo a otro: –Sígueme. Pero él respondió: –Seńor, déjame ir primero a enterrar a mi padre. 60 Jesús le contestó: –Deja que los muertos entierren a sus muertos.mTú ve y anuncia el reino de Dios. 61 Otro le dijo: –Seńor, quiero seguirte, pero deja que primero me despida de los míos. 62 Jesús le contestó: –El que pone la mano en el arado y vuelve la vista atrás,nno sirve para el reino de Dios.

Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Después de esto escogió también el Seńor a otros setenta y dos,ay los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde tenía que ir. 2 Les dijo: “Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros son pocos. Por eso, pedidle al Dueńo de la mies que mande obreros a recogerla.b 3 Andad y ved que os envío como a corderos en medio de lobos.c

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 No llevéis bolsa ni monedero ni sandalias, y no os detengáis a saludar a nadie en el camino.d 5 Cuando entréis en una casa, saludad primero diciendo: ‘Pazea esta casa.’

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Si en ella hay gente de paz, vuestro deseo de paz se cumplirá; si no, no se cumplirá.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 Y quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, pues el obrero tiene derecho a su salario.fNo andéis de casa en casa.

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Al llegar a un pueblo donde os reciban bien, comed lo que os ofrezcan;

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 y sanad a los enfermos del lugar y decidles: ‘El reino de Dios ya está cerca de vosotros.’

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Pero si llegáis a un pueblo y no os reciben, salid a las calles diciendo:

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 ‘ˇHasta el polvo de vuestro pueblo que se ha pegado a nuestros pies nos lo sacudimos en protesta contra vosotros!gPero sabed que el reino de Dios está cerca.’ 12 Os digo que, en aquel día, el castigo de ese pueblo será más duro que el de los habitantes de Sodoma.h

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 “ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho entre vosotras, ya hace tiempo que su gente se habría vuelto a Dios y lo habría demostrado poniéndose ropas ásperas y sentándose en ceniza.i

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero en el día del juicio el castigo para vosotras será peor que para la gente de Tiro y Sidón.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 Y tú, Cafarnaún, żcrees que serás levantada hasta el cielo? ˇHasta lo más hondo del abismo serás arrojada!j

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 “El que os escucha a vosotros me escucha a mí,ky el que os rechaza a vosotros me rechaza a mí; y el que a mí me rechaza, rechaza al que me envió.”

El regreso de los setenta y dos

17 Los setenta y doslregresaron muy contentos, diciendo: –ˇSeńor, hasta los demonios nos obedecen en tu nombre!

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 Jesús les dijo: –Sí, pues yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.m

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 Os he dado poder para que pisoteéis serpientes y alacranes,ny para que triunféis sobre toda la fuerza del enemigo sin sufrir ningún dańo.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 Pero no os alegréis de que los espíritus os obedezcan, sino de que vuestros nombres ya estén escritos en el cielo.ń

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 En aquel momento, Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: “Te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que ocultaste a los sabios y entendidos. Sí, Padre, porque así lo has querido.o

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 “Mi Padre me ha entregado todas las cosas.pNadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre; y nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo quiera darlo a conocer.”q 23 Volviéndose a los discípulos les dijo aparte: “Dichosos quienes vean lo que estáis viendo vosotros,

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; desearon oir lo que vosotros oís, y no lo oyeron.”r

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerle a prueba le preguntó: –Maestro, żqué debo hacer para alcanzar la vida eterna?s

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Jesús le contestó: –żQué está escrito en la ley? żQué lees en ella?

Lo que realmente cuenta

27 El maestro de la ley respondió: –‘Ama al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente;ty ama a tu prójimo como a ti mismo.’u

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Jesús le dijo: –Bien contestado. Haz eso y tendrás la vida.v

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Pero el maestro de la ley, queriendo justificar su pregunta, dijo a Jesús: –żY quién es mi prójimo?w 30 Jesús le respondió: –Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericóxfue asaltado por unos bandidos. Le quitaron hasta la ropa que llevaba puesta, le golpearon y se fueron dejándolo medio muerto.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 Casualmente pasó un sacerdote por aquel mismo camino, pero al ver al herido dio un rodeo y siguió adelante.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Luego pasó por allí un levita,yque al verlo dio también un rodeo y siguió adelante.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Finalmente, un hombre de Samaria que viajaba por el mismo camino, le vio y sintió compasión de él.z

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Se le acercó, le curó las heridas con aceite y vino,ay se las vendó. Luego lo montó en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él.

Hay que estar preparados

35 Al día siguiente, el samaritano sacó dos denarios,bse los dio al posadero y le dijo: ‘Cuida a este hombre. Si gastas más, te lo pagaré a mi regreso.’ 36 Pues bien, żcuál de aquellos tres te parece que fue el prójimocdel hombre asaltado por los bandidos?

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 El maestro de la ley contestó: –El que tuvo compasión de él.dJesús le dijo: –Ve, pues, y haz tú lo mismo.

Jesús en casa de Marta y María

38 Seguían ellos su camino. Jesús entró en una aldea, donde una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Marta tenía una hermana llamada María, la cual, sentada a los pies de Jesús, escuchaba sus palabras.e

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Pero Marta, atareada con sus muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo: –Seńor, żno te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

41 Jesús le contestó: –Marta, Marta, estás preocupada e inquieta por muchas cosas; 42 sin embargo, solo una es necesaria.fMaría ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará.

Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Estaba Jesús una vez orando en cierto lugar. Cuando terminó, uno de sus discípulos le rogó: –Seńor, enséńanos a orar, lo mismo que Juan enseńaba a sus discípulos.a 2 Jesús les contestó: –Cuando oréis, decid:b
'Padre,csantificado sea tu nombre.d
Venga tu reino.
3 Danos cada día el pan que necesitamos.e

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos
a todos los que nos han ofendido.f
Y no nos expongas a la tentación.'g
5 También les dijo Jesús: –Supongamos que uno de vosotros tiene un amigo, y que a medianoche va a su casa y le dice: 'Amigo, préstame tres panes,

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 porque otro amigo mío acaba de llegar de viaje a mi casa y no tengo nada que ofrecerle.'

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 Sin duda, aquel le contestará desde dentro: 'ˇNo me molestes! La puerta está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte nada.'

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pues bien, os digo que aunque no se levante a dárselo por ser su amigo, se levantará por serle importuno y le dará cuanto necesite.

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 Por esto os digo: Pedid y Dios os dará,hbuscad y encontraréis, llamad a la puerta y se os abrirá.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentraiy al que llama a la puerta, se le abre.j

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 "żAcaso algún padre entre vosotros sería capaz de darle a su hijokuna culebra cuando le pide pescado? 12 żO de darle un alacrán cuando le pide un huevo?

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ˇcuánto más el Padre que está en el cielo dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!"l

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Jesús estaba expulsando un demonio que había dejado mudo a un hombre. Cuando el demonio salió, el mudo comenzó a hablar.mLa gente se quedó asombrada,

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 aunque algunos dijeron: –Beelzebú, el jefe de los demonios, es quien ha dado a este hombre poder para expulsarlos.n

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 Otros, para tenderle una trampa, le pidieron una seńal milagrosa del cielo.ń

El regreso de los setenta y dos

17 Pero él, que sabía lo que estaban pensando, les dijo: –Todo país dividido en bandos enemigos se destruye a sí mismo, y sus casas se derrumban una tras otra.

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 Así también, si Satanás se divide contra sí mismo, żcómo mantendrá su poder? Digo esto porque afirmáis que yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 Pues si yo expulso a los demonios por el poder de Beelzebú, żquién da a vuestros seguidores el poder para expulsarlos?oPor eso, ellos mismos demuestran que estáis equivocados.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 Pero si yo expulso a los demonios por el poder de Dios,pes que el reino de Dios ya ha llegado a vosotros.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 "Cuando un hombre fuerte y bien armado cuida de su casa, lo que guarda en ella está seguro.

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero si otro más fuerte que él llega y le vence, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes como botín.q 23 "El que no está conmigo está contra mí;ry el que conmigo no recoge, desparrama.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 "Cuando un espíritu impuro sale de un hombre, anda por lugares desiertossen busca de descanso; pero, no encontrándolo, piensa: 'Regresaré a mi casa, de donde salí.'

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 Al llegar, encuentra la casa barrida y arreglada.

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Entonces va y reúne otros siete espíritus peores que él y todos juntos se meten a vivir en aquel hombre, que al final queda peor que al principio."t

Lo que realmente cuenta

27 Mientras Jesús decía estas cosas, una mujer gritó de en medio de la gente: –ˇDichosa la mujer que te dio a luz y te crió!

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Él contestó: –ˇDichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 La multitud seguía juntándose alrededor de Jesús, y él comenzó a decirles: –La gente de este tiempo es malvada. Pide una seńal milagrosa,upero no se le dará otra seńal que la de Jonás. 30 Porque así como Jonás fue seńal para la gente de Nínive,vasí también el Hijo del hombre será seńal para la gente de este tiempo.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 En el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, la reina del Sur se levantará y la condenará; porque ella vino de lo más lejano de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón,wy lo que hay aquí es más que Salomón.x

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 También los habitantes de Nínive se levantarán en el día del juicio, cuando se juzgue a la gente de este tiempo, y la condenarán; porque los de Nínive se convirtieron a Dios cuando oyeron el mensaje de Jonás,yy lo que hay aquí es más que Jonás.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 “Nadie enciende una lámpara y la pone en un lugar escondido o debajo de una vasija, sino en alto,zpara que los que entran tengan luz.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Tus ojos son como la lámpara del cuerpo. Si tus ojos son buenos, todo tu cuerpo será luminoso; pero si son malos, tu cuerpo será oscuridad.a

Hay que estar preparados

35 Ten cuidado de que la luz que hay en ti no resulte oscuridad. 36 Pues si todo tu cuerpo es luminoso y no hay oscuridad en él, todo en ti será tan claro como cuando una lámpara te alumbra con su luz.”

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Cuando Jesús dejó de hablar, un fariseo le invitó a comer en su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa.

Jesús en casa de Marta y María

38 Y como el fariseo se extrańase al ver que no había cumplido con el rito de lavarse las manos antes de comer,b 39 el Seńor le dijo: –Vosotros los fariseos limpiáis por fuera el vaso y el plato, pero por dentro estáis llenos de lo que habéis obtenido mediante el robo y la maldad.

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 ˇNecios!, żno sabéis que el que hizo lo de fuera hizo también lo de dentro?

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

41 Dad vuestras limosnas de lo que está dentrocy así todo quedará limpio. 42 “ˇAy de vosotros,dfariseos!, que separáis para Dios la décima parte de la menta, de la ruda y de toda clase de legumbres, pero no hacéis caso de la justicia y el amor a Dios.eEsto es lo que se debe hacer, sin dejar de hacer lo otro. 43 “ˇAy de vosotros, fariseos!, que deseáis los asientos de honor en las sinagogas y ser saludados con todo respeto en la calle.

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 “ˇAy de vosotros, que sois como esas tumbas ocultas a la vista, que la gente pisotea sin darse cuenta!”f 45 Uno de los maestros de la ley le contestó entonces: –Maestro, al decir esto nos ofendes también a nosotros.

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Pero Jesús dijo: –ˇAy también de vosotros, maestros de la ley!, que cargáis a los demás con cargas insoportables y vosotros ni siquiera con un dedo queréis tocarlas. 47 “ˇAy de vosotros!, que construís los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros antepasados. 48 Con eso dais a entender que estáis de acuerdo con lo que vuestros antepasados hicieron, pues ellos los mataron y vosotros construís sus sepulcros.g

Contra nosotros o a nuestro favor

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 “Por eso, Dios dijo en su sabiduría: ‘Les mandaré profetas y apóstoles; a unos los matarán y a otros los perseguirán.’ 50 Dios pedirá cuentas a la gente de hoy de la sangrehde todos los profetas que fueron asesinados desde la creación del mundo,

IV. CAMINO DE JERUSALÉN (9.51–19.27)\fm h\fm*

Jesús reprende a Santiago y Juan

51 desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, a quien mataron entre el altar y el santuario.iSí, os digo que Dios pedirá cuentas de la muerte de ellos a la gente de hoy. 52 “ˇAy de vosotros, maestros de la ley!, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia, y ni vosotros entráis ni dejáis entrar a los que quieren hacerlo.”j 53 Cuando Jesús les dijo estas cosas, los maestros de la ley y los fariseos se llenaron de ira y comenzaron a molestarle con muchas preguntas,

Las seńales de los tiempos

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 tendiéndole trampas para cazarlo en alguna palabra.

Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Se juntaron entre tanto miles de personas, que se atropellaban unas a otras. Jesús comenzó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: “Guardaos de la levadura de los fariseos, es decir, de su hipocresía.a 2 Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse.b 3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz del día; y lo que habéis dicho en secreto y a puerta cerrada será pregonado desde las azoteas de las casas.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 “A vosotros, amigos míos, os digo que no debéis tener miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero después no pueden hacer más. 5 Os voy a decir a quién debéis tener miedo: tened miedo a aquel que, además de quitar la vida, tiene poder para arrojar en el infierno. Sí, tenedle miedo a él.c

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 “żNo se venden cinco pajarillos por dos pequeńas monedas?dSin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 En cuanto a vosotros mismos, hasta los cabellos de la cabeza los tenéis contados uno por uno. Así que no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.e

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 “Os digo que si alguien se declara a favor mío delante de los hombres, también el Hijo del hombre se declarará a favor suyo delante de los ángeles de Dios;

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.f

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 “Dios perdonará incluso a aquel que diga algo contra el Hijo del hombre, pero no perdonará al que con sus palabras ofenda al Espíritu Santo.g

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 “Cuando os lleven a las sinagogas o ante los jueces y las autoridades, no os preocupéis por cómo tenéis que defenderos o qué tenéis que decir; 12 porque en el momento en que hayáis de hablar, el Espíritu Santo os enseńará lo que habéis de decir.”h

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Uno de entre la gente dijo a Jesús: –Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.i

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Jesús le contestó: –Amigo, żquién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 También dijo: –Guardaos de toda avaricia, porque la vida no depende deljposeer muchas cosas.

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 Entonces les contó esta parábola: “Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha.

El regreso de los setenta y dos

17 El rico se puso a pensar: ‘żQué haré? ˇNo tengo donde guardar mi cosecha!’

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 Y se dijo: ‘Ya sé qué voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes en los que guardar toda mi cosecha y mis bienes.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 Luego me diré: Amigo, ya tienes muchos bienes guardados para muchos ańos; descansa, come, bebe y goza de la vida.’k

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 Pero Dios le dijo: ‘Necio, vas a morir esta misma noche: żpara quién será lo que tienes guardado?’

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Eso le pasa al hombre que acumula riquezas para sí mismo, pero no es rico delante de Dios.”l

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Después dijo Jesús a sus discípulos: “Por tanto os digo: No estéis preocupados por lo que habéis de comer para vivir, ni por la ropa con que habéis de cubrir vuestro cuerpo. 23 La vida vale más que la comida, y el cuerpo, más que la ropa.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Fijaos en los cuervos: no siembran, ni siegan, ni tienen almacén ni granero. Sin embargo, Dios les da de comer. ˇCuánto más valéis vosotros que las aves!m

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 De todos modos, por mucho que uno se preocupe, żcómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?n

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Pues si no podéis hacer ni aun lo más pequeńo, żpor qué preocuparos por las demás cosas?

Lo que realmente cuenta

27 “Fijaos cómo crecen los lirios:ńno trabajan ni hilan. Sin embargo, os digo que ni aun el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos.o

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mańana se quema en el horno, ˇcuánto más habrá de vestiros a vosotros, gente falta de fe!

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Por tanto, no andéis afligidos buscando qué comer y qué beber. 30 Porque todas esas cosas preocupan a la gente del mundo, pero vosotros tenéis un Padre que ya sabe que las necesitáis.p

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 Buscad el reino de Dios y esas cosas se os darán por ańadidura.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 “No tengáis miedo, pequeńo rebańo, que el Padre, en su bondad, ha decidido daros el reino.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Vended lo que tenéis y dad a los necesitados; procuraos bolsas que no envejezcan, riquezas sin fin en el cielo, donde el ladrón no puede entrar ni la polilla destruye.q

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Pues donde esté vuestra riqueza, allí estará también vuestro corazón.

Hay que estar preparados

35 “Estad preparados y mantened vuestras lámparas encendidas. 36 Sed como criados que esperan que su amo regreserde una boda, para abrirle la puerta tan pronto como llegue y llame.

Jesús sana a un muchacho que tenía un espíritu impuro

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús denuncia a los fariseos y a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 ˇDichosos los criados a quienes su amo, al llegar, encuentre despiertos! Os aseguro que los hará sentar a la mesa y se dispondrá a servirles la comida.s

Jesús en casa de Marta y María

38 Dichosos ellos, si los encuentra despiertos aunque llegue a medianoche o de madrugada.t 39 Y pensad que si el dueńo de la casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no dejaría que se la abrieran para robarle.u

La hija de Jairo y la mujer enferma

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Estad también vosotros preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperéis.”v

La fidelidad y la infidelidad en el servicio

(Mt 24.45-51)

41 Pedro le preguntó: –Seńor, żhas contado esta parábola sólo para nosotros, o para todos? 42 Dijo el Seńor: “żQuién es el mayordomo fiel y atento, a quien su amo deja al cargo de la servidumbre para repartirles la comida a su debido tiempo? 43 ˇDichoso el criado a quien su amo, al llegar, encuentra cumpliendo con su deber!

Jesús anuncia por segunda vez su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 De verdad os digo que el amo le pondrá al cargo de todos sus bienes. 45 Pero si ese criado, pensando que su amo va a tardar en volver, comienza a maltratar a los demás criados y a las criadas, y se pone a comer, beber y emborracharse,

żQuién es el más importante?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 el día que menos lo espera y a una hora que no sabe llegará su amo y lo castigará.wLe condenará a correr la misma suerte que los infieles. 47 “El criado que sabe lo que quiere su amo, pero no está preparado ni le obedece, será castigado con muchos golpes. 48 Pero el criado que por ignorancia hace cosas que merecen castigo, será castigado con menos golpes.xA quien mucho se le da, también se le pedirá mucho; a quien mucho se le confía, se le exigirá mucho más.

Contra nosotros o a nuestro favor

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 “He venido a encender fuego en el mundo, ˇy cómo querría que ya estuviera ardiendo!y 50 Tengo que pasar por una terrible prueba,zˇy cómo he de sufrir hasta que haya terminado!

IV. CAMINO DE JERUSALÉN (9.51–19.27)\fm h\fm*

Jesús reprende a Santiago y Juan

51 żCreéis que he venido a traer paz a la tierra? Pues os digo que no, sino división. 52 Porque, de ahora en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. 53 El padre estará contra su hijo y el hijo contra su padre; la madre contra su hija y la hija contra su madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.”a

Las seńales de los tiempos

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Jesús dijo también a la gente: “Cuando veis que las nubes aparecen por occidente, decís que va a llover, y así sucede. 55 Y cuando el viento sopla del sur, decís que va a hacer calor, y lo hace.b 56 ˇHipócritas!, si sabéis interpretar tan bien el aspecto del cielo y de la tierra, żcómo no sabéis interpretar el tiempo en que vivís?

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Ponerse en paz con el enemigo

(Mt 5.25-26)

57 “żPor qué no juzgas por ti mismo lo que es justo? 58 Si alguien te demanda ante las autoridades, procura llegar a un acuerdo con él mientras aún estés a tiempo, para que no te lleve ante el juez; porque si no, el juez te entregará a los guardias y los guardias te meterán en la cárcel. 59 Te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último céntimo.”

Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Por aquel mismo tiempo fueron unos a ver a Jesús, y le contaron lo que Pilato había hecho: sus soldados mataron a unos galileos cuando estaban ofreciendo sacrificios, y la sangre de esos galileos se mezcló con la sangre de los animales que sacrificaban.a 2 Jesús les dijo: “żPensáis que aquellos galileos murieron así por ser más pecadores que los demás galileos? 3 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 żO creéis que aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloébles cayó encima, eran más culpables que los demás que vivían en Jerusalén? 5 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis.”

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Jesús les contó esta parábola: “Un hombre había plantado una higuera en su vińa, pero cuando fue a ver si tenía higos no encontró ninguno.d

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 Así que dijo al hombre que cuidaba la vińa: ‘Mira, hace tres ańos que vengo a esta higuera en busca de fruto, pero nunca lo encuentro. Córtala. żPara qué ha de ocupar terreno inútilmente?’

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pero el que cuidaba la vińa le contestó: ‘Seńor, déjala todavía este ańo. Cavaré la tierra a su alrededor y le echaré abono.

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 Con eso, tal vez dé fruto; y si no, ya la cortarás.’"e

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Un sábadogse puso Jesús a enseńar en una sinagoga.

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 Había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho ańos. Un espíritu maligno la había dejado encorvada, y no podía enderezarse para nada. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: –Mujer, ya estás libre de tu enfermedad.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero el jefe de la sinagoga, enojado porque Jesús la había sanado en sábado, dijo a la gente: –Hay seis días para trabajar: venid cualquiera de ellos a ser sanados, y no el sábado.h

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 El Seńor le contestó: –Hipócritas, żno desata cualquiera de vosotros su buey o su asno en sábado, para llevarlo a beber?i

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 Pues a esta mujer, que es descendiente de Abrahamjy que Satanás tenía atada con esa enfermedad desde hace dieciocho ańos, żacaso no se la debía desatar aunque fuera en sábado?

El regreso de los setenta y dos

17 Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron avergonzados; pero toda la gente se alegraba viendo las grandes cosas que él hacía.

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 Jesús decía: “żA qué se parece el reino de Dios y a qué podré compararlo?

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 Es como una semilla de mostazakque un hombre siembra en su campo, y que crece hasta llegar a ser como un árbol tan grande que las aves anidan entre sus ramas.”l

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 También dijo Jesús: “żA qué podré comparar el reino de Dios?

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.”m

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 En su camino a Jerusalén,nJesús enseńaba en los pueblos y aldeas por donde pasaba. 23 Alguien le preguntó: –Seńor, żson pocos los que se salvan? Él contestó:

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 –Procurad entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos querrán entrar y no podrán.ń

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 Después que el dueńo de la casa se levante y cierre la puerta, vosotros, los que estáis fuera, llamaréis y diréis: ‘ˇSeńor, ábrenos!’ Pero él os contestará: ‘No sé de dónde sois.’o

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Entonces comenzaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y tú enseńaste en nuestras calles.’

Lo que realmente cuenta

27 Pero él os contestará: ‘Ya os digo que no sé de dónde sois. ˇApartaos de mí, malhechores!’p

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Allí lloraréis y os rechinarán los dientesqal ver que Abraham, Isaac, Jacob y todos los profetas están en el reino de Dios, y que vosotros sois echados fuera.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Porque vendrá gente del norte, del sur, del este y del oeste,ry se sentará a la mesa en el reino de Dios.s 30 Y mirad, algunos de los que ahora son los últimos serán los primeros; y algunos que ahora son los primeros serán los últimos.t

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 También entonces llegaron algunos fariseos, a decirle a Jesús: –Vete de aquí, porque Herodesute quiere matar.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Él les contestó: –Id y decidle a ese zorro:v‘Mira, hoy y mańana expulso a los demonios y sano a los enfermos, y pasado mańana termino.’

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Pero tengo que seguir mi camino hoy, mańana y al día siguiente, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.w

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetasxy apedreas a los mensajeros que Dios te envía! ˇCuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas,ypero no quisisteis!

Hay que estar preparados

35 Pues mirad, vuestro hogar va a quedar desierto.zY os digo que no volveréis a verme hasta que llegue el tiempo en que digáis: ‘ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!’"a

Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Sucedió que un sábadobfue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando. 2 Había allí, delante de él, un hombre enfermo de hidropesía.c 3 Jesús preguntó a los maestros de la ley y a los fariseos: –żEstá permitido sanar a un enfermo en sábado, o no?

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 Pero ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió. 5 Y dijo a los fariseos: –żQuién de vosotros, si su hijo o su bueydcae a un pozo, no lo saca en seguida aunque sea sábado?e

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Y no pudieron contestarle nada.

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honorfen la mesa, les dio este consejo:

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 –Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú,

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento.

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa.g

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.h 12 Dijo también al hombre que le había invitado: –Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos; porque ellos a su vez te invitarán, y quedarás así recompensado.

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Al contrario, cuando des una fiesta, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos;

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 así serás feliz, porque ellos no te pueden pagar, pero tú recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten.i

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 Al oir esto, uno de los que estaban sentados a la mesa dijo a Jesús: –ˇDichoso el que tenga parte en el banquete del reino de Dios!k

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 Jesús le dijo: –Un hombre dio una gran cena e invitó a muchos.

El regreso de los setenta y dos

17 A la hora de la cena envió a su criado a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado.’

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 Pero ellos comenzaron a una a excusarse. El primero dijo: ‘Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.’

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y he de probarlas. Te ruego que me disculpes.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 Y otro dijo: ‘No puedo ir, porque acabo de casarme.’

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El criado regresó y se lo contó todo a su amo. Entonces el amo, indignado, dijo a su criado: ‘Sal en seguida a las calles y callejas de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos.’

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Volvió el criado, diciendo: ‘Seńor, he hecho lo que me mandaste y aún queda sitio.’ 23 Y el amo le contestó: ‘Ve por los caminos y cercados y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa.

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 Porque os digo que ninguno de aquellos primeros invitados comerá de mi cena.’

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 Jesús iba de camino acompańado por mucha gente. En esto se volvió y dijo:

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 “Si alguno no me ama más que a su padre,la su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo.

Lo que realmente cuenta

27 Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.m

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Si alguno de vosotros quiere construir una torre, żacaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla?

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 O si un rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, żno se sentará primero a calcular si con diez mil soldados podrá hacer frente a quien va a atacarle con veinte mil?

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos le enviará mensajeros a pedirle la paz.

La lámpara del cuerpo

(Mt 5.15; 6.22-23)

33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo.n

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “La sal es buena; pero si deja de ser salada, żcómo volverá a ser útil?

Hay que estar preparados

35 No sirve ya ni para la tierra ni como abono. Simplemente se la tira. Los que tienen oídos, oigan.”

Mujeres que ayudaban a Jesús

Jesús instruye y envía a los apóstoles

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Los setenta y dos enviados

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

Jesús instruye contra la hipocresía

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

1 Todos los que cobraban impuestos para Roma, y otras gentes de mala fama, se acercaban a escuchar a Jesús. 2 Y los fariseos y maestros de la ley le criticaban diciendo: –Este recibe a los pecadoresby come con ellos.c 3 Entonces Jesús les contó esta parábola:

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-9; Mc 4.1-9)

A quién se debe tener miedo

(Mt 10.26-31)

4 “żQuién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otras noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida, hasta encontrarla?d 5 Y cuando la encuentra la pone contento sobre sus hombros,

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 y al llegar a casa junta a sus amigos y vecinos y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la oveja que se me había perdido!’e

La incertidumbre de Herodes\fm d\fm*

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Normas de comportamiento

7 Os digo que hay también más alegría en el cielo por un pecador que se convierte,fque por noventa y nueve justos que no necesitan convertirseg.

Reconocer a Jesucristo delante de los hombres

(Mt 10.32-33; 12.32; 10.19-20)

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 “O bien, żqué mujer que tiene diez monedashy pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?

El porqué de las parábolas

(Mt 13.10-17; Mc 4.10-12)

9 Y cuando la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la moneda que había perdido!’i

Jesús da de comer a una multitud\fm g\fm*

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Os digo que así también hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se convierte."

Jesús explica la parábola del sembrador

(Mt 13.18-23; Mc 4.13-20)

Parábola del padre que recobra a su hijo

11 Contó Jesús esta otra parábola: “Un hombre tenía dos hijos. 12 El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos.j

Reproches contra las ciudades incrédulas

(Mt 11.20-24)

El peligro de las riquezas

13 Pocos días después, el hijo menor vendió su parteky se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada.

Acusación contra Jesús

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

15 Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos.

El símil de la lámpara

(Mc 4.21-25)

16 Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.l

El regreso de los setenta y dos

17 Al fin se puso a pensar: ‘ˇCuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre!

Pedro declara que Jesús es el Mesías

(Mt 16.13-19; Mc 8.27-29)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti,

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

19 y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

20 Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre. “Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos.

Sólo el Hijo sabe quién es el Padre

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’

La tempestad apaciguada

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.20-28; Mc 8.30–9.1)

Dios cuida de sus hijos

(Mt 6.25-34)

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero el padre ordenó a sus criados: ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies.m 23 Traed el becerro cebado y matadlo. ˇVamos a comer y a hacer fiesta,

El regreso de un espíritu impuro

(Mt 12.43-45)

24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron, pues, a hacer fiesta.

Parábola del buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

25 “Entre tanto, el hijo mayornse hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile.

El endemoniado de Gerasa

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba,

Lo que realmente cuenta

27 y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo.’

Transfiguración de Jesús\fm s\fm*

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

28 Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese.

Algunos piden una seńal milagrosa

(Mt 12.38-42; Mc 8.12)

29 Él respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos ańos te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. 30 En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro cebado.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

31 “El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo.

Riquezas en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.’ ”ń