Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Por aquel mismo tiempo fueron unos a ver a Jesús, y le contaron lo que Pilato había hecho: sus soldados mataron a unos galileos cuando estaban ofreciendo sacrificios, y la sangre de esos galileos se mezcló con la sangre de los animales que sacrificaban.a 2 Jesús les dijo: “żPensáis que aquellos galileos murieron así por ser más pecadores que los demás galileos? 3 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis. 4 żO creéis que aquellos dieciocho que murieron cuando la torre de Siloébles cayó encima, eran más culpables que los demás que vivían en Jerusalén?

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Os digo que no, y que si vosotros no os volvéis a Dios, también moriréis.”

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Jesús les contó esta parábola: “Un hombre había plantado una higuera en su vińa, pero cuando fue a ver si tenía higos no encontró ninguno.d

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Así que dijo al hombre que cuidaba la vińa: ‘Mira, hace tres ańos que vengo a esta higuera en busca de fruto, pero nunca lo encuentro. Córtala. żPara qué ha de ocupar terreno inútilmente?’

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pero el que cuidaba la vińa le contestó: ‘Seńor, déjala todavía este ańo. Cavaré la tierra a su alrededor y le echaré abono.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Con eso, tal vez dé fruto; y si no, ya la cortarás.’"e

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Un sábadogse puso Jesús a enseńar en una sinagoga.

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho ańos. Un espíritu maligno la había dejado encorvada, y no podía enderezarse para nada. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: –Mujer, ya estás libre de tu enfermedad. 13 Puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios. 14 Pero el jefe de la sinagoga, enojado porque Jesús la había sanado en sábado, dijo a la gente: –Hay seis días para trabajar: venid cualquiera de ellos a ser sanados, y no el sábado.h

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 El Seńor le contestó: –Hipócritas, żno desata cualquiera de vosotros su buey o su asno en sábado, para llevarlo a beber?i

La ley y el reino de Dios

16 Pues a esta mujer, que es descendiente de Abrahamjy que Satanás tenía atada con esa enfermedad desde hace dieciocho ańos, żacaso no se la debía desatar aunque fuera en sábado? 17 Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron avergonzados; pero toda la gente se alegraba viendo las grandes cosas que él hacía.

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Jesús decía: “żA qué se parece el reino de Dios y a qué podré compararlo?

Parábola del rico y Lázaro

19 Es como una semilla de mostazakque un hombre siembra en su campo, y que crece hasta llegar a ser como un árbol tan grande que las aves anidan entre sus ramas.”l

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 También dijo Jesús: “żA qué podré comparar el reino de Dios? 21 Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para que toda la masa fermente.”m

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 En su camino a Jerusalén,nJesús enseńaba en los pueblos y aldeas por donde pasaba. 23 Alguien le preguntó: –Seńor, żson pocos los que se salvan? Él contestó: 24 –Procurad entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos querrán entrar y no podrán.ń

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Después que el dueńo de la casa se levante y cierre la puerta, vosotros, los que estáis fuera, llamaréis y diréis: ‘ˇSeńor, ábrenos!’ Pero él os contestará: ‘No sé de dónde sois.’o 26 Entonces comenzaréis a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y tú enseńaste en nuestras calles.’

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Pero él os contestará: ‘Ya os digo que no sé de dónde sois. ˇApartaos de mí, malhechores!’p

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Allí lloraréis y os rechinarán los dientesqal ver que Abraham, Isaac, Jacob y todos los profetas están en el reino de Dios, y que vosotros sois echados fuera. 29 Porque vendrá gente del norte, del sur, del este y del oeste,ry se sentará a la mesa en el reino de Dios.s 30 Y mirad, algunos de los que ahora son los últimos serán los primeros; y algunos que ahora son los primeros serán los últimos.t

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 También entonces llegaron algunos fariseos, a decirle a Jesús: –Vete de aquí, porque Herodesute quiere matar. 32 Él les contestó: –Id y decidle a ese zorro:v‘Mira, hoy y mańana expulso a los demonios y sano a los enfermos, y pasado mańana termino.’ 33 Pero tengo que seguir mi camino hoy, mańana y al día siguiente, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.w

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetasxy apedreas a los mensajeros que Dios te envía! ˇCuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas,ypero no quisisteis!

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Pues mirad, vuestro hogar va a quedar desierto.zY os digo que no volveréis a verme hasta que llegue el tiempo en que digáis: ‘ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!’"a

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Sucedió que un sábadobfue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando. 2 Había allí, delante de él, un hombre enfermo de hidropesía.c 3 Jesús preguntó a los maestros de la ley y a los fariseos: –żEstá permitido sanar a un enfermo en sábado, o no? 4 Pero ellos se quedaron callados. Entonces Jesús tomó al enfermo, lo sanó y lo despidió.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y dijo a los fariseos: –żQuién de vosotros, si su hijo o su bueydcae a un pozo, no lo saca en seguida aunque sea sábado?e

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Y no pudieron contestarle nada.

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honorfen la mesa, les dio este consejo:

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 –Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú,

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento.

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa.g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.h 12 Dijo también al hombre que le había invitado: –Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos; porque ellos a su vez te invitarán, y quedarás así recompensado. 13 Al contrario, cuando des una fiesta, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos; 14 así serás feliz, porque ellos no te pueden pagar, pero tú recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten.i

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Al oir esto, uno de los que estaban sentados a la mesa dijo a Jesús: –ˇDichoso el que tenga parte en el banquete del reino de Dios!k

La ley y el reino de Dios

16 Jesús le dijo: –Un hombre dio una gran cena e invitó a muchos. 17 A la hora de la cena envió a su criado a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado.’

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Pero ellos comenzaron a una a excusarse. El primero dijo: ‘Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego que me disculpes.’

Parábola del rico y Lázaro

19 Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y he de probarlas. Te ruego que me disculpes.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Y otro dijo: ‘No puedo ir, porque acabo de casarme.’ 21 El criado regresó y se lo contó todo a su amo. Entonces el amo, indignado, dijo a su criado: ‘Sal en seguida a las calles y callejas de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos.’

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Volvió el criado, diciendo: ‘Seńor, he hecho lo que me mandaste y aún queda sitio.’ 23 Y el amo le contestó: ‘Ve por los caminos y cercados y obliga a otros a entrar, para que se llene mi casa. 24 Porque os digo que ninguno de aquellos primeros invitados comerá de mi cena.’

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús iba de camino acompańado por mucha gente. En esto se volvió y dijo: 26 “Si alguno no me ama más que a su padre,la su madre, a su esposa, a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun más que a sí mismo, no puede ser mi discípulo.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y el que no toma su propia cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.m

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Si alguno de vosotros quiere construir una torre, żacaso no se sentará primero a calcular los gastos y ver si tiene dinero para terminarla? 29 No sea que, una vez puestos los cimientos, si no puede terminarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: ‘Este hombre empezó a construir, pero no pudo terminar.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 O si un rey tiene que ir a la guerra contra otro rey, żno se sentará primero a calcular si con diez mil soldados podrá hacer frente a quien va a atacarle con veinte mil? 32 Y si no puede hacerle frente, cuando el otro rey esté todavía lejos le enviará mensajeros a pedirle la paz. 33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo.n

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “La sal es buena; pero si deja de ser salada, żcómo volverá a ser útil?

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 No sirve ya ni para la tierra ni como abono. Simplemente se la tira. Los que tienen oídos, oigan.”

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Todos los que cobraban impuestos para Roma, y otras gentes de mala fama, se acercaban a escuchar a Jesús. 2 Y los fariseos y maestros de la ley le criticaban diciendo: –Este recibe a los pecadoresby come con ellos.c 3 Entonces Jesús les contó esta parábola: 4 “żQuién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las otras noventa y nueve en el campo y va en busca de la oveja perdida, hasta encontrarla?d

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y cuando la encuentra la pone contento sobre sus hombros,

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 y al llegar a casa junta a sus amigos y vecinos y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la oveja que se me había perdido!’e

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Os digo que hay también más alegría en el cielo por un pecador que se convierte,fque por noventa y nueve justos que no necesitan convertirseg.

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 “O bien, żqué mujer que tiene diez monedashy pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando la encuentra reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘ˇFelicitadme, porque ya he encontrado la moneda que había perdido!’i

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Os digo que así también hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se convierte."

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Contó Jesús esta otra parábola: “Un hombre tenía dos hijos. 12 El más joven le dijo: ‘Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde.’ Y el padre repartió los bienes entre ellos.j 13 Pocos días después, el hijo menor vendió su parteky se marchó lejos, a otro país, donde todo lo derrochó viviendo de manera desenfrenada. 14 Cuando ya no le quedaba nada, vino sobre aquella tierra una época de hambre terrible y él comenzó a pasar necesidad.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Fue a pedirle trabajo a uno del lugar, que le mandó a sus campos a cuidar cerdos.

La ley y el reino de Dios

16 Y él deseaba llenar el estómago de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.l 17 Al fin se puso a pensar: ‘ˇCuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras que aquí yo me muero de hambre!

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti,

Parábola del rico y Lázaro

19 y ya no merezco llamarme tu hijo: trátame como a uno de tus trabajadores.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Así que se puso en camino y regresó a casa de su padre. “Todavía estaba lejos, cuando su padre le vio; y sintiendo compasión de él corrió a su encuentro y le recibió con abrazos y besos. 21 El hijo le dijo: ‘Padre, he pecado contra Dios y contra ti, y ya no merezco llamarme tu hijo.’

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero el padre ordenó a sus criados: ‘Sacad en seguida las mejores ropas y vestidlo; ponedle también un anillo en el dedo y sandalias en los pies.m 23 Traed el becerro cebado y matadlo. ˇVamos a comer y a hacer fiesta, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a vivir; se había perdido y le hemos encontrado!’ Y comenzaron, pues, a hacer fiesta.

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 “Entre tanto, el hijo mayornse hallaba en el campo. Al regresar, llegando ya cerca de la casa, oyó la música y el baile. 26 Llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba,

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 y el criado le contestó: ‘Tu hermano ha vuelto, y tu padre ha mandado matar el becerro cebado, porque ha venido sano y salvo.’

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Tanto irritó esto al hermano mayor, que no quería entrar; así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciese. 29 Él respondió a su padre: ‘Tú sabes cuántos ańos te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para hacer fiesta con mis amigos. 30 En cambio, llega ahora este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro cebado.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 “El padre le contestó: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo. 32 Pero ahora debemos hacer fiesta y alegrarnos, porque tu hermano, que estaba muerto, ha vuelto a vivir; se había perdido y lo hemos encontrado.’ ”ń

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús contó también esto a sus discípulos: “Un hombre rico tenía un administrador que fue acusado de malversación de bienes.b 2 El amo le llamó y le dijo: ‘żQué es eso que me dicen de ti? Dame cuenta de tu trabajo porque no puedes seguir siendo mi administrador.’ 3 El administrador se puso a pensar: ‘żQué haré ahora que el amo me deja sin empleo? No tengo fuerzas para cavar la tierra, y me da vergüenza pedir limosna... 4 Ah, ya sé qué hacer para que haya quienes me reciban en sus casas cuando me quede sin trabajo.’

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Llamó entonces uno por uno a los que tenían alguna deuda con el amo, y preguntó al primero: ‘żCuánto debes a mi amo?’

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Le contestó: ‘Cien barriles de aceite.’ El administrador le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Siéntate en seguida y apunta sólo cincuenta.’

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Después preguntó a otro: ‘Y tú, żcuánto le debes?’ Este le contestó: ‘Cien medidas de trigo.’ Le dijo: ‘Aquí está tu recibo. Apunta sólo ochenta.’c

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 El amo reconoció que aquel administrador deshonesto había actuado con astucia. Y es que, tratándose de sus propios negocios, los que pertenecen al mundo son más listos que los que pertenecen a la luz.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 “Os aconsejo que uséis las riquezas de este mundo malo para ganaros amigos, para que cuando esas riquezas se acaben haya quien os recibaden las moradas eternas.

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 “El que se porta honradamente en lo poco, también se porta honradamente en lo mucho; y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho.e

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 De manera que, si con las riquezas de este mundo malo no os portáis honradamente, żquién os confiará las verdaderas riquezas? 12 Y si no os portáis honradamente con lo ajeno, żquién os dará lo que os pertenece? 13 “Ningún criado puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y al dinero.”f 14 Los fariseos, que eran amigos del dinero, al oir estas cosas se burlaban de Jesús.

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Él les dijo: “Vosotros pasáis por buenos delante de la gente, pero Dios conoce vuestros corazones; y lo que los hombres tienen por más elevado, Dios lo aborrece.

La ley y el reino de Dios

16 “La ley de Moisés y los escritos de los profetasgllegan hasta Juan.hDesde entonces se anuncia la buena noticia del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.i 17 “Más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que pierda su valor una sola letra de la ley.j

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 “Si un hombre se separa de su esposa y se casa con otra, comete adulterio; y el que se casa con una mujer separada, también comete adulterio.

Parábola del rico y Lázaro

19 “Había una vez un hombre rico, que vestía ropas espléndidasly todos los días celebraba brillantes fiestas.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, el cual, lleno de llagas, se sentaba en el suelo a la puerta del rico. 21 Este mendigo deseaba llenar su estómago de lo que caía de la mesa del rico; y los perros se acercaban a lamerle las llagas.m

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Un día murió el mendigo, y los ángeles lo llevaron junto a Abraham,nal paraíso. Y el rico también murió, y lo enterraron. 23 “El rico, padeciendo en el lugar al que van los muertos,ńlevantó los ojos y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro con él. 24 Entonces gritó: ‘ˇPadre Abraham, ten compasión de mí! Envía a Lázaro, a que moje la punta de su dedo en agua y venga a refrescar mi lengua, porque estoy sufriendo mucho entre estas llamas.’

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que a ti te fue muy bien en la vida y que a Lázaro le fue muy mal. Ahora él recibe consuelo aquí, y tú en cambio estás sufriendo. 26 Pero además hay un gran abismo abierto entre nosotros y vosotros; de modo que los que quieren pasar de aquí ahí, no pueden, ni los de ahí tampoco pueden pasar aquí.’

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 “El rico dijo: ‘Te suplico entonces, padre Abraham, que envíes a Lázaro a casa de mi padre,

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 donde tengo cinco hermanos. Que les hable, para que no vengan también ellos a este lugar de tormento.’ 29 Abraham respondió: ‘Ellos ya tienen lo que escribieron Moisés y los profetas: ˇque les hagan caso!’o 30 El rico contestó: ‘No se lo harán, padre Abraham. En cambio, sí que se convertirán si se les aparece alguno de los que ya han muerto.’

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Pero Abraham le dijo: ‘Si no quieren hacer caso a Moisés y a los profetas, tampoco creerán aunque algún muerto resucite.’ ”

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús dijo a sus discípulos: “Siempre habrá incitaciones al pecado,apero ˇay de aquel que haga pecar a los demás! 2 Mejor le sería que lo arrojasen al mar con una piedra de molino atada al cuello, que hacer caer en pecado a uno de estos pequeńos.b 3 ˇTened cuidado!c“Si tu hermano te ofende, repréndele; pero si cambia de actitud, perdónale.d 4 Aunque te ofenda siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: ‘No volveré a hacerlo’, debes perdonarle.”e

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Los apóstoles pidieron al Seńor: –Danos más fe.

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 El Seńor les contestó: –Si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeńa como una semilla de mostaza, podríais decirle a esta morera: ‘Desarráigate de aquí y plántate en el mar’, y el árbol os obedecería.f

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 “Si uno de vosotros tiene un criado que regresa del campo después de haber estado arando o cuidando el ganado, żacaso le dice: ‘Pasa y siéntate a comer’?

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 No, sino que le dice: ‘Prepárame la cena y estáte atento a servirme mientras como y bebo. Después podrás tú comer y beber.’

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y tampoco da las gracias al criado por haber hecho lo que le mandó.

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Igualmente vosotros, cuando ya hayáis hecho todo lo que Dios os manda deberéis decir: ‘Somos servidores inútiles; no hicimos más que cumplir con nuestra obligación.’"g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 En su camino a Jerusalén, pasó Jesús entre las regiones de Samaria y Galilea.h 12 Al llegar a cierta aldea le salieron al encuentro diez hombres enfermos de lepra,ique desde lejos 13 gritaban: –ˇJesús, Maestro, ten compasión de nosotros! 14 Al verlos, Jesús les dijo: –Id a presentaros a los sacerdotes.jMientras iban, quedaron limpios de su enfermedad.k

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Uno de ellos, al verse sanado, regresó alabando a Dios a grandes voces,

La ley y el reino de Dios

16 y se inclinó hasta el suelo ante Jesús para darle las gracias. Este hombre era de Samaria.l 17 Jesús dijo: –żAcaso no son diez los que quedaron limpios de su enfermedad? żDónde están los otros nueve?

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 żÚnicamente este extranjero ha vuelto para alabar a Dios?

Parábola del rico y Lázaro

19 Y dijo al hombre: –Levántate y vete. Por tu fe has sido sanado.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Los fariseos preguntaron a Jesús cuándo había de llegar el reino de Dios, y él les contestó: –La venida del reino de Dios no es posible de calcular. 21 No se dirá: ‘Aquí está’ o ‘Allí está’, porque el reino de Dios ya está entre vosotros.m

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Y dijo a sus discípulos: –Vendrán tiempos en que querréis ver siquiera uno de los días del Hijo del hombre,npero no lo veréis. 23 Algunos dirán: ‘Aquí está’, o ‘Allí está’, pero no vayáis ni los sigáis. 24 Porque así como el relámpago, con su resplandor, ilumina el cielo de uno a otro lado, así será el Hijo del hombre el día de su venida.ń

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero primero tiene que sufrir mucho y ser rechazado por la gente de este tiempo. 26 Como sucedió en tiempos de Noé,osucederá también en los días en que venga el Hijo del hombre.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 La gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca, cuando llegó el diluvio y todos murieron.

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Y lo mismo pasó en los tiempos de Lot:pla gente comía y bebía, compraba y vendía, sembraba y construía casas; 29 pero cuando Lot salió de la ciudad de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y todos murieron. 30 Así será el día en que se manifieste el Hijo del hombre.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 “Aquel día, el que se encuentre en la azoteaqy tenga sus cosas dentro de la casa, que no baje a sacarlas; y el que esté en el campo, que no regrese a su casa.r 32 ˇAcordaos de la mujer de Lot!s 33 El que trate de salvar su vida la perderá, pero el que la pierda, vivirá.t

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “Os digo que aquella noche estarán dos en una misma cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán.

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán.” [ 36 ] u 37 Le preguntaron entonces: –żDónde ocurrirá eso, Seńor? Y él les contestó: –Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres.v

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús les contó una parábola para enseńarles que debían orar siempre y no desanimarse.a 2 Les dijo: “Había en un pueblo un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. 3 Y en el mismo pueblo vivía también una viuda, que tenía planteado un pleito y que fue al juez a pedirle justiciabcontra su adversario. 4 Durante mucho tiempo el juez no quiso atenderla, pero finalmente pensó: ‘Yo no temo a Dios ni respeto a los hombres.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Sin embargo, como esta viuda no deja de molestarme, le haré justicia, para que no siga viniendo y acabe con mi paciencia.’ ”c

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 El Seńor ańadió: “Pues bien, si esto es lo que dijo aquel mal juez,

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 żcómo Dios no va a hacer justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żLos hará esperar?d

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Os digo que les hará justicia sin demora. Pero cuando el Hijo del hombre venga, żencontrará todavía fe en la tierra?”

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús contó esta otra parábola para algunos que se consideraban a sí mismos justos y despreciaban a los demás:

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 “Dos hombres fueron al templo a orar:eel uno era fariseo,fy el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma.g

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 El fariseo, de pie, oraba así:h‘Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones, malvados y adúlteros. Ni tampoco soy como ese cobrador de impuestos. 12 Ayunoidos veces por semana y te doy la décima partejde todo lo que gano.’ 13 A cierta distancia, el cobrador de impuestos ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pechoky decía: ‘ˇOh Dios, ten compasión de mílque soy pecador!’ 14 Os digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa perdonadompor Dios; pero no el fariseo. Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.”n

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 También llevaban nińos a Jesús, para que los tocara; pero los discípulos, al verlo, reprendían a quienes los llevaban.

La ley y el reino de Dios

16 Entonces Jesús los llamó y dijo: –Dejad que los nińos vengan a mí y no se lo impidáis, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. 17 Os aseguro que el que no acepta el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ń

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Uno de los jefesopreguntó a Jesús: –Maestro bueno, żqué debo hacer para alcanzar la vida eterna?p

Parábola del rico y Lázaro

19 Jesús le contestó: –żPor qué me llamas bueno? Bueno solamente hay uno: Dios.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Ya sabes los mandamientos: ‘No cometas adulterio, no mates, no robes, no mientas en perjuicio de nadie y honra a tu padre y a tu madre.’q 21 El hombre le dijo: –Todo eso lo he cumplido desde joven.

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Al oirlo, Jesús le contestó: –Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego ven y sígueme.r 23 Pero cuando el hombre oyó esto se puso muy triste, porque era muy rico. 24 Jesús, viéndole tan triste, dijo: –ˇQué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!s

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Más fácil es para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el reino de Dios.t 26 Los que lo oyeron preguntaron: –Entonces, żquién podrá salvarse?

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Jesús les contestó: –Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios.

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Pedro le dijo: –Seńor, nosotros hemos dejado todo lo nuestro y te hemos seguido. 29 Él les respondió: –Os aseguro que todo el que por causa del reino de Dios haya dejado casa, esposa, hermanos, padres o hijos, 30 recibirá mucho más en este mundo, y en el mundo venidero recibirá la vida eterna.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Jesús llamó aparte a los doce discípulos y les dijo: “Ahora vamos a Jerusalén,udonde se ha de cumplir todo lo que los profetas escribieron acerca del Hijo del hombre. 32 Pues lo entregarán a los extranjeros,vse burlarán de él, lo insultarán y le escupirán.w 33 Le golpearán y lo matarán; pero al tercer día resucitará.”x

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos no entendieron nada de esto ni sabían de qué les hablaba, pues eran cosas que no podían comprender.

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Se encontraba Jesús ya cerca de Jericó. Un ciego que estaba sentado junto al camino, pidiendo limosna, 36 al oir que pasaba mucha gente preguntó qué sucedía. 37 Le dijeron que Jesús de Nazaret pasaba por allí, 38 y él gritó: –ˇJesús, Hijo de David,zten compasión de mí! 39 Los que iban delante le reprendían para que se callase, pero él gritaba todavía más: –ˇHijo de David, ten compasión de mí! 40 Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo cerca le preguntó:

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 –żQué quieres que haga por ti? El ciego contestó: –Seńor, quiero recobrar la vista. 42 Jesús le dijo: –ˇRecóbrala! Por tu fe has sido sanado. 43 En aquel mismo momento recobró el ciego la vista, y siguió a Jesús alabando a Dios. Y toda la gente que vio esto alababa también a Dios.

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma.a 3 Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. 4 Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbolbjunto al cual tenía que pasar Jesús.

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo: –Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús.

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.c

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Seńor: –Mira, Seńor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús le dijo: –Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham.d

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.e

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 La gente escuchaba estas cosas que decía Jesús. Y él les contó una parábola, porque ya se encontraba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios estaba a punto de manifestarse. 12 Les dijo: “Un hombre de la nobleza se fue lejos, a otro país, para ser hecho rey y regresar.f 13 Antes de partir llamó a diez de sus criados,gentregó a cada uno una gran suma de dinerohy les dijo: ‘Negociad con este dinero hasta que yo vuelva.’ 14 Pero las gentes de su país le odiaban, y enviaron tras él una comisión con el encargo de decir: ‘No queremos que este hombre sea nuestro rey.’

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 “Pero él fue hecho rey. A su vuelta, mandó llamar a aquellos criados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno.

La ley y el reino de Dios

16 El primero se presentó y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido diez veces más.’ 17 El rey le contestó: ‘Muy bien, eres un buen administrador. Y como has sido fiel en lo poco, te hago gobernador de diez ciudades.’i

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Se presentó otro y dijo: ‘Seńor, tu dinero ha producido cinco veces más.’

Parábola del rico y Lázaro

19 También a este le contestó: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades.’

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Pero se presentó otro, que dijo: ‘Seńor, aquí está tu dinero. Lo guardé en un pańuelo, 21 pues tuve miedo de ti, porque eres un hombre duro que recoges lo que no pusiste y cosechas donde no sembraste.’

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Entonces le dijo el rey: ‘Tú eres un mal administrador, y por tus propias palabras te juzgo. Puesto que sabías que yo soy un hombre duro, que recojo lo que no puse y cosecho donde no sembré, 23 żpor qué no llevaste mi dinero al banco para, a mi regreso, devolvérmelo junto con los intereses?’ 24 Y ordenó a los que estaban allí: ‘Quitadle el dinero y dádselo al que ganó diez veces más.’

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Ellos le dijeron: ‘Seńor, ˇpero si este ya tiene diez veces más!’ 26 El rey contestó: ‘Os digo que al que tiene se le dará más; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.j

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y en cuanto a mis enemigos, a esos que no querían tenerme por rey, traedlos acá y matadlos en mi presencia.’ ”

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Dicho esto, Jesús siguió su viaje a Jerusalén. 29 Cuando ya estaba cerca de Betfagé y Betania, junto al monte llamado de los Olivos,lenvió a dos de sus discípulos 30 diciéndoles: –Id a la aldea de enfrente, y al llegar encontraréis un asno atado que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Si alguien os pregunta por qué lo desatáis, respondedle que el Seńor lo necesita. 32 Los discípulos fueron y lo encontraron todo como Jesús se lo había dicho. 33 Mientras desataban el asno, los dueńos les preguntaron: –żPor qué lo desatáis?

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos contestaron: –Porque el Seńor lo necesita.

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Se lo llevaron a Jesús, cubrieron el asno con sus capas e hicieron que Jesús montara en él. 36 Conforme Jesús avanzaba, la gente tendía sus capas por el camino.m 37 Y al acercarse a la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores comenzaron a gritar de alegría y a alabar a Dios por todos los milagros que habían visto. 38 Decían: –ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!nˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń 39 Entonces algunos fariseos que se hallaban entre la gente le dijeron: –Maestro, reprende a tus seguidores. 40 Pero Jesús les contestó: –Os digo que si estos callan, las piedras gritarán.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Cuando llegó cerca de Jerusalén, al ver la ciudad,olloró por ellap 42 y dijo: “ˇSi entendieras siquiera en este día lo que puede darte paz!... Pero ahora eso te está oculto y no puedes verlo. 43 Pues van a venir días malos para ti, en los que tus enemigos te cercarán con barricadas, te sitiarán, te atacarán por todas partes 44 y te destruirán por completo. Matarán a tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra,qporque no reconociste el momento en que Dios vino a salvarte.”r

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Después de esto, Jesús entró en el templo y comenzó a expulsar a los que allí estaban vendiendo.t 46 Les dijo: –En las Escrituras se dice: ‘Mi casa será casa de oración’,upero vosotros la habéis convertido en una cueva de ladrones.v 47 Todos los días enseńaba Jesús en el templo,wy los jefes de los sacerdotes, los maestros de la ley y también los jefes del pueblo andaban buscando cómo matarlo. 48 Pero no encontraban la manera de hacerlo, porque toda la gente le escuchaba con gran atención.

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Un día, mientras Jesús estaba en el templo enseńando a la gente y anunciando la buena noticia, llegaron los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley, junto con los ancianos, 2 y le preguntaron: –żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te ha dado esa autoridad?a 3 Jesús les contestó: –Yo también os voy a hacer una pregunta. Respondedme: 4 żQuién envió a Juan a bautizar: Dios o los hombres?b

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Empezaron a discutir unos con otros: “Si respondemos que lo envió Dios, él nos dirá: ‘żPor qué no le creísteis?’

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 Y si decimos que fueron los hombres, la gente nos matará a pedradas, porque todos están convencidos de que Juan era un profeta.”

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Así pues, respondieron que no sabían quién había enviado a Juan a bautizar.

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Jesús les contestó: –Entonces tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Luego comenzó Jesús a hablar a la gente contando esta parábola: “Un hombre plantó una vińa,cla arrendó a unos labradores y emprendió un largo viaje.

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 A su debido tiempo, mandó un criado a pedir a los labradores la parte de cosecha que le correspondía; pero ellos le golpearon y lo enviaron con las manos vacías.

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 Entonces el dueńo mandó otro criado; pero también a este lo insultaron, le golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 12 Volvió a mandar otro, pero los labradores también le hirieron y lo echaron fuera. 13 “Finalmente, el dueńo de la vińa dijo: ‘żQué haré? Mandaré a mi hijo, que me es tan querido.dSeguramente lo respetarán.’ 14 Pero cuando los labradores le vieron, se dijeron unos a otros: ‘Este es el heredero: matémoslo y la vińa será para nosotros.’

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Así que lo sacaron de la vińa y lo mataron.e"żQué, pues, creéis que hará con ellos el dueńo de la vińa?

La ley y el reino de Dios

16 Irá y matará a aquellos labradores, y dará la vińa a otros.” Al oirlo, dijeron: –ˇEso, jamás! 17 Pero Jesús los miró y dijo: –Entonces żqué significa esto que dicen las Escrituras:
‘La piedra que despreciaron los constructores
es ahora la piedra principal'?f

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Cualquiera que caiga sobre esa piedra se hará pedazos, y si la piedra cae sobre alguien, lo aplastará.g

Parábola del rico y Lázaro

19 Los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley quisieron apresar a Jesús en aquel mismo momento, porque sabían que al contar esta parábola se refería a ellos. Pero tenían miedo de la gente.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 Enviaron unos espías que, aparentando ser hombres de bien, hicieran decir a Jesús algo que les diera pretexto para entregarle al gobernador. 21 Le preguntaron: –Maestro, sabemos que lo que dices y enseńas es correcto, y que no juzgas por las apariencias. Tú enseńas de veras a vivir como Dios ordena.

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 żEstamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no?h 23 Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo: 24 –Enseńadme un denario.iżDe quién es la imagen y el nombre aquí escrito? Le contestaron: –Del césar.

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Jesús les dijo: –Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios.j 26 Y no pudieron sorprenderle en ninguna palabra delante de la gente. Al contrario, admirados de su respuesta, se callaron.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Después acudieron algunos saduceos a ver a Jesús. Los saduceos niegan que haya resurrección de los muertos,ky por eso le plantearon este caso:

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 –Maestro, Moisés nos dejó escrito que si un hombre casado muere sin haber tenido hijos con su mujer, el hermano del difunto deberá tomar por esposa a la viuda para darle hijos al hermano que murió.l 29 Pues bien, había una vez siete hermanos, el primero de los cuales se casó, pero murió sin dejar hijos. 30 El segundo

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 y luego el tercero se casaron con la viuda, y lo mismo hicieron los demás, pero los siete murieron sin dejar hijos. 32 Finalmente murió también la mujer. 33 Así pues, en la resurrección, żcuál de ellos la tendrá por esposa, si los siete estuvieron casados con ella?

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Jesús les contestó: –En este mundo, los hombres y las mujeres se casan;

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 pero los que merezcan llegar a aquel otro mundo y resucitar, sean hombres o mujeres, ya no se casarán, 36 puesto que ya tampoco podrán morir. Serán como los ángeles, y serán hijos de Dios por haber resucitado. 37 Hasta el mismo Moisés, en el pasaje de la zarza ardiendo, nos hace saber que los muertos resucitan. Allí dice que el Seńor es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. 38 ˇY Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos están vivos!m 39 Algunos maestros de la ley dijeron entonces: –Bien dicho, Maestro. 40 Y ya no se atrevieron a hacerle más preguntas.

żDe quién desciende el Mesías?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Jesús les preguntó: –żPor qué se dice que el Mesías desciende de David?n 42 Pues David mismo, en el libro de los Salmos, dice:
‘El Seńor dijo a mi Seńor:
Siéntate a mi derecha
43 hasta que yo haga de tus enemigos
el estrado de tus pies.’ń
44 żCómo puede entonces el Mesías descender de David, si David mismo le llama Seńor?o

Jesús purifica el templo\fm s\fm*

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los maestros de la ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Toda la gente estaba escuchando, y Jesús dijo a sus discípulos: 46 “Guardaos de los maestros de la ley, pues les gusta andar con ropas largas y que los saluden con todo respeto en la calle. Buscan los asientos de honor en las sinagogas y los mejores puestos en los banquetes,p 47 y so pretexto de hacer largas oraciones devoran las casas de las viudas.qˇEsos recibirán mayor castigo!”

Importancia de la conversión

Jesús sana a un enfermo de hidropesía\fm a\fm*

Parábola del pastor que encuentra a su oveja\fm a\fm*

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo astuto\fm a\fm*

El peligro de caer en pecado

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda pobre

(Mc 12.41-44)

1 Jesús estaba viendo cómo los ricos echaban dinero en las arcas de las ofrendas,a 2 y vio también a una viuda pobre que echaba dos monedas de cobre.b 3 Entonces dijo: –Verdaderamente os digo que esta viuda pobre ha dado más que nadie, 4 pues todos dan sus ofrendas de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para su sustento.c

El poder de la fe

Jesús anuncia la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Algunos estaban hablando del templo, de la belleza de sus piedras y de las ofrendas que lo adornaban.dJesús dijo:

Parábola de la higuera sin fruto\fm c\fm*

6 –Vienen días en que de todo esto que estáis viendo no quedará piedra sobre piedra. ˇTodo será destruido!e

Normas de comportamiento

El deber del que sirve

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Preguntaron a Jesús: –Maestro, żcuándo ocurrirán esas cosas? żCuál será la seńal de que ya están a punto de suceder?

Parábola de la mujer que encuentra su moneda

8 Jesús contestó: “Tened cuidado y no os dejéis engańar. Porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí y diciendo: ‘Yo soy’ y ‘Ahora es el momento’, pero no los sigáis.f

Parábola del fariseo y el cobrador de impuestos

Parábola de los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando oigáis alarmas de guerras y revoluciones no os asustéis, pues aunque todo eso tiene que ocurrir primero, aún no habrá llegado el fin.”

Jesús sana en sábado a una mujer enferma\fm f\fm*

10 Siguió diciéndoles: “Una nación peleará contra otra y un país hará guerra contra otro;

Parábola del padre que recobra a su hijo

Jesús sana a diez leprosos

Parábola del dinero

(Mt 25.14-30)

11 en diferentes lugares habrá grandes terremotos, hambres y enfermedades, y en el cielo se verán cosas espantosas y grandes seńales.g 12 “Pero antes de eso os echarán mano y os perseguirán: os llevarán a juicio en las sinagogas, os meterán en la cárcel y os conducirán ante reyes y gobernadores por causa mía.h 13 Así tendréis oportunidad de dar testimonio de mí. 14 Haceos el propósito de no preparar de antemano vuestra defensa,

Parábola de la gran cena\fm j\fm*

(Mt 22.1-10)

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 porque yo os daré palabras tan llenas de sabiduría que ninguno de vuestros enemigos podrá resistiros ni contradeciros en nada.i

La ley y el reino de Dios

16 Pero seréis traicionados incluso por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos.jMatarán a algunos de vosotros 17 y todo el mundo os odiará por causa mía,k

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

La enseńanza de Jesús acerca del divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)\fm k\fm*

El hombre rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 pero no se perderá ni un solo cabello de vuestra cabeza.l

Parábola del rico y Lázaro

19 ˇPermaneced firmes y salvaréis vuestra vida!

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

Cómo llegará el reino de Dios

(Mt 24.23-28,36-41)

La cuestión de los impuestos

(Mt 22.15-22; Mc 12.13-17)

20 “Cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed que pronto será destruida. 21 Entonces los que estén en Judea, que huyan a las montańas; los que estén en Jerusalén, que salgan de la ciudad; y los que estén en el campo, que no regresen a ella.

La puerta angosta

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Porque serán días de castigomen los que se cumplirá cuanto dicen las Escrituras. 23 ˇPobres de las mujeres que en aquellos días estén embarazadas o tengan nińos de pecho!, porque habrá mucho dolor en el país y un castigo terrible contra este pueblo. 24 A unos los matarán a filo de espada, a otros los llevarán prisioneros por todas las naciones, y los paganos pisotearán Jerusalén hasta que se cumpla el tiempo que les ha sido seńalado.n

Lo que cuesta seguir a Cristo

(Mt 10.37-38)

El regreso del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 “Habrá seńales en el sol, la luna y las estrellas.ńEn la tierra, las naciones estarán confusas y angustiadas por el ruido terrible del mar y de las olas. 26 La gente se desmayará de espanto pensando en lo que ha de sucederle al mundo, pues hasta las fuerzas celestiales se tambalearán.o

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y gloria.p

V. EN JERUSALÉN (19.28–24.53)

1. Actividad en Jerusalén (19.28–21.38)

Jesús entra en Jerusalén\fm k\fm*

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Cuando empiecen a suceder estas cosas, animaos y levantad la cabeza, porque muy pronto seréis liberados.” 29 También les propuso Jesús esta comparación: “Mirad la higuera, o cualquier otro árbol: 30 cuando veis que ya brotan sus hojas, comprendéis que el verano está cerca.

Jesús llora por Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 De la misma manera, cuando veáis que suceden esas cosas, sabed que el reino de Dios ya está cerca. 32 “Os aseguro que todo ello sucederá antes que haya muerto la gente de este tiempo. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Cuando la sal deja de ser salada\fm ń\fm*

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 “Tened cuidado y no dejéis que vuestro corazón se endurezca por los vicios, las borracheras y las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no caiga de pronto sobre vosotros

Jesús sana a un ciego en Jericó\fm y\fm*

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 como una trampa; porque así vendrá sobre todos los habitantes de la tierra. 36 Permaneced vigilantes, orando en todo tiempoqpara que podáis escapar de todas esas cosas que van a suceder, y para que podáis presentaros delante del Hijo del hombre.” 37 Jesús enseńaba de día en el templo,rpero de noche se quedaba en el monte llamado de los Olivos. 38 Y toda la gente madrugaba para ir al templo a escucharle.