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Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

1 Muy poco tiempo después, Lisias, tutor y pariente del rey y encargado del gobierno,bmuy preocupado por los últimos acontecimientos, 2 reunió cerca de ochenta mil hombres de infantería y toda su caballería, y avanzó contra los judíos. Su intención era convertir a Jerusalén en ciudad de residencia de los griegos, 3 hacer que el templo pagara impuestos como los templos de las demás naciones y vender cada ańo la dignidad de sumo sacerdote.c 4 Pero no contaba con el poder de Dios, sino que confiaba en sus millares de soldados de infantería y caballería y en sus ochenta elefantes. 5 Penetrando en Judea, se acercó a Bet-sur,dfortaleza que distaba unos veinticinco kilómetros de Jerusalén, y la atacó. 6 Cuando Macabeo y sus soldados supieron que Lisias estaba atacando la fortaleza, se reunieron con todo el pueblo, y con gemidos y lágrimas pidieron al Seńor que enviara un ángel buenoepara salvar a Israel. 7 Macabeo, que fue el primero en tomar las armas, animó a los demás para que todos juntos hicieran frente al peligro y fueran en ayuda de sus hermanos. Todos ellos, llenos de entusiasmo, se pusieron en marcha. 8 Estando todavía cerca de Jerusalén, se apareció, a la cabeza de la tropa, un jinete vestido de blanco, agitando unas armas de oro. 9 Entonces todos alabaron a Dios misericordioso, y tan fortalecidos se sintieron en su ánimo que estaban dispuestos a atacar no solo a los hombres, sino a las fieras más salvajes y a murallas de hierro.

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 Marcharon en orden de batalla, con su defensor celestial, ayudados por la misericordia del Seńor. 11 Se lanzaron como leones sobre los enemigos, y derribaron por tierra a once mil soldados de infantería y a mil seiscientos de caballería, y a los demás los hicieron huir.f 12 La mayoría de ellos huyeron heridos y sin armas. Lisias se salvó escapando vergonzosamente.

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 Pero Lisias, que no era tonto, reflexionó sobre la derrota que había sufrido, y comprendió que los hebreos eran invencibles porque tenían como aliado a Dios todopoderoso. Entonces les envió mensajeros 14 para proponerles la paz en condiciones justas, y les prometió usar su influencia para que el rey fuera amigo de ellos. 15 Macabeo, en consideración al bien común, aceptó todo lo que Lisias proponía, y el rey concedió todo lo que Macabeo pidió por escrito a Lisias en favor de los judíos. 16 Las cartas escritas por Lisias a los judíos estaban concebidas en estos términos:g 17 Juan y Absalón, delegados vuestros, me han entregado el documento transcrito más abajo, y me han pedido la aprobación de su contenido. 18 Yo comuniqué al rey todo lo que era de su competencia; lo que estaba en mis manos, lo concedí. 19 Si vosotros continuáis mostrando buena disposición hacia los intereses del estado, yo procuraré promover en el futuro vuestro bienestar. 20 He dado orden a vuestros delegados y a los míos para que se pongan de acuerdo con vosotros sobre los detalles. 21 Que os vaya bien. 22 La carta del rey decía lo siguiente: 23 Ahora que mi padre ha sido trasladado a los dioses,jhe querido que las personas de mi reino vivan tranquilas para que puedan dedicarse a sus asuntos. 24 Pero he oído decir que los judíos no están de acuerdo en adoptar las costumbres griegas, como lo quería mi padre, sino que prefieren vivir según su propia manera, y han pedido que se les permita cumplir sus leyes. 25 Deseando, pues, que también esa nación viva tranquila, decido que se les devuelva el templo y que puedan vivir según las costumbres de sus antepasados. 26 Hazme el favor de enviar algunos delegados que hagan la paz con ellos para que, conociendo mi determinación, estén tranquilos y puedan dedicarse en paz a sus asuntos.” 27 La carta del rey al pueblo judío decía así: 28 Deseo que os encontréis bien; yo estoy bien de salud. 29 Menelao me ha manifestado que deseáis volver a vuestros hogares.k 30 Por consiguiente, concedo una amnistía a todos los que hayan regresado para el día treinta del mes de Xántico. 31 Los judíos podrán comer sus alimentos especiales y seguir sus leyes como antes. Ninguno de ellos será molestado en manera alguna por las faltas cometidas anteriormente.

Campańa contra Gorgias

32 Os envío, además, a Menelao, para que garantice vuestra seguridad.l 33 Que os vaya bien. 34 También los romanos enviaron a los judíos una carta en los siguientes términos: 35 Lo que Lisias, pariente del rey,ńos ha concedido, lo aprobamos nosotros también. 36 Pero revisad cuidadosamente lo que él juzgó que debía proponérsele al rey, y enviadnos luego un delegado para que nosotros se lo expongamos al rey de una manera conveniente para vosotros, pues nos dirigimos a Antioquía. 37 Por lo tanto, apresuraos a enviarnos algunos delegados, para que sepamos cuáles son vuestras intenciones.

El sacrificio por los muertos

38 Que os vaya bien.

Primera campańa de Lisias\fm a\fm*

(1 Mac 4.28-35)

Judas ataca a las regiones vecinas

1 Hechos estos tratados, Lisias volvió a donde estaba el rey, mientras que los judíos se dedicaban a sus labores agrícolas. 2 Pero algunos jefes militares del lugar, Timoteo, Apolonio hijo de Geneo, y también Jerónimo y Demofón, a los que hay que ańadir a Nicanor, comandante de las tropas de Chipre, no dejaban que los judíos tuvieran paz ni tranquilidad.a 3 Además, los habitantes de la ciudad de Jope cometieron un gran crimen. Invitaron a los judíos que en ella vivían, como si no hubiera entre ellos enemistad alguna, a subir con sus mujeres y sus hijos a unos barcos que ellos mismos habían amarrado allí cerca, 4 y así cumplir un decreto dado por los habitantes de la ciudad. Los judíos, deseosos de paz y sin sospechar nada, aceptaron; pero cuando salieron a mar abierto, los de Jope los hundieron. Eran no menos de doscientas personas. 5 Cuando Judas se enteró de la crueldad que habían cometido con sus compatriotas, alertó a los hombres que estaban con él, 6 e invocando a Dios, justo juez, marchó contra los asesinos de sus hermanos. De noche prendió fuego al puerto, incendió los barcos y mató a quienes se habían refugiado en el puerto. 7 Como las puertas de la ciudad estaban cerradas, se fue con el propósito de volver más tarde y exterminar a todos los habitantes de Jope.b 8 Pero al saber que los habitantes de Jabnia querían hacer lo mismo con los judíos que vivían allí, 9 cayó de noche sobre la ciudad e incendió el puerto y la flota, de manera que el resplandor de las llamas se veía desde Jerusalén, a una distancia de cuarenta y tres kilómetros.

Campańas en Galaad

(1 Mac 5.9-68)

10 Judas y sus soldados se habían alejado de allícalgo más de un kilómetro y medio en una expedición contra Timoteo, cuando cayeron sobre ellos por lo menos cinco mil árabes de a pie y quinientos de a caballo.d 11 Se trabó un violento combate, pero los soldados de Judas, con la ayuda del Seńor, consiguieron la victoria. Los árabes, vencidos, pidieron la paz a Judas, y prometieron suministrar ganado a los judíos y prestarles ayuda de allí en adelante. 12 Judas, comprendiendo que en realidad los árabes podían serles útiles en muchas cosas, aceptó hacer la paz con ellos. Después de este convenio, los árabes se retiraron a sus tiendas.

Paz con los judíos

(1 Mac 6.55-63)

13 Judas atacó también a Caspín,eciudad fortificada, rodeada de terraplenes y murallas, y habitada por gente de diversas naciones. 14 Los habitantes, confiados en la fortaleza de sus murallas y en su provisión de víveres, se mostraron insolentes con Judas y sus soldados; los insultaban, y además injuriaban a Dios y decían palabras horribles. 15 Judas y sus soldados invocaron al Seńor, soberano de todo el universo, que sin aparatos ni máquinas de guerra destruyó Jericó en tiempos de Josué, y con violencia salvaje se lanzaron contra las murallas.f 16 Dios quiso que tomaran aquella ciudad, en la que hicieron una matanza espantosa, a tal punto que el estanque vecino, que tiene trescientos sesenta metros de ancho, aparecía lleno de la sangre derramada. 17 Alejándose de allí ciento treinta y cinco kilómetros, llegaron a la ciudad de Cárax, donde viven los judíos llamados tubianos.g 18 No encontraron allí a Timoteo, pues se había ido de aquella región sin alcanzar éxito alguno; pero había dejado en algún lugar una guarnición bastante fuerte. 19 Entonces Dositeo y Sosípatro, generales de Macabeo, marcharon contra la guarnición y mataron a los hombres que Timoteo había dejado en la fortaleza, que eran más de diez mil. 20 Macabeo, por su parte, distribuyó su ejército en compańías, les nombró jefes y atacó a Timoteo, que tenía ciento veinte mil soldados de infantería y dos mil quinientos de caballería. 21 Informado Timoteo del avance de Judas, envió primeramente las mujeres y los nińos y todo el equipaje hacia un lugar llamado Carnáin,hsitio muy seguro y de difícil acceso, pues todos los pasos eran muy estrechos. 22 Apenas apareció la primera compańía de Judas, el miedo y el terror se apoderaron de los enemigos, porque Dios, que todo lo ve, se les manifestó. Se dieron a la fuga en todas direcciones, de tal manera que con frecuencia se herían unos a otros y se atravesaban con sus propias espadas. 23 Judas los persiguió con la mayor energía, y pasó a cuchillo y aniquiló a treinta mil de aquellos criminales. 24 El mismo Timoteo cayó en manos de los soldados de Dositeo y Sosípatro; pero con mucha astucia les pidió que le dejaran libre, pues tenía como rehenes a los padres y hermanos de muchos de ellos, a los cuales no se les tendría ninguna consideración. 25 Por fin, tras largos discursos en que les prometió que devolvería sanos y salvos a aquellos judíos, Timoteo los convenció, y ellos le dejaron en libertad a fin de salvar la vida de sus parientes. 26 Judas se dirigió luego a Carnáin y al templo de la diosa Atargatis,iy degolló a veinticinco mil hombres. 27 Después de esta victoria y de la matanza que hizo, marchó contra Efrón,jciudad fortificada, donde vivían Lisias y gente de diversas naciones. Jóvenes fuertes, colocados delante de las murallas, las defendían con valor, y dentro había abundante provisión de máquinas de guerra y proyectiles. 28 Pero, después de invocar al Seńor, que con su poder destroza las fuerzas de los enemigos, los judíos se apoderaron de la ciudad y mataron como a veinticinco mil personas que en ella había. 29 De ahí se pusieron nuevamente en marcha y se dirigieron a Escitópolis,kciudad que dista ciento ocho kilómetros de Jerusalén. 30 Pero como los judíos que vivían allí les informaron de que los habitantes de Escitópolis habían mostrado buenos sentimientos hacia ellos y los habían tratado bien en momentos difíciles,l 31 Judas y sus soldados les dieron las gracias y les recomendaron que en adelante mantuvieran las mismas buenas relaciones con los judíos. Llegaron a Jerusalén cuando ya estaba cerca la fiesta de las Semanas.m

Campańa contra Gorgias

32 Después de esta fiesta se pusieron en marcha contra Gorgias, jefe militar de la región de Idumea.n 33 Este se presentó al combate con tres mil soldados de infantería y cuatrocientos de caballería. 34 Se trabó el combate y cayeron algunos judíos. 35 Entonces Dositeo, un valiente soldado de caballería, judío tubiano,ńagarró a Gorgias por el manto y empezó a arrastrarlo con fuerza, con intención de capturar vivo a este infame; pero un jinete de Tracia se lanzó contra Dositeo y le cortó el brazo, y así Gorgias pudo huir a la ciudad de Maresá. 36 Los soldados de Azarías, que llevaban mucho tiempo combatiendo, estaban muy cansados. Entonces Judas suplicó al Seńor que se pusiera de parte de ellos y los guiara en la batalla. 37 Empezó a cantar himnos en su lengua materna, lanzó el grito de guerra y, cayendo de repente sobre los soldados de Gorgias, los puso en fuga.

El sacrificio por los muertos

38 Judas reunió su ejército y se fue a la ciudad de Adulam.oAl acercarse el séptimo día de la semana, se purificaronpsegún su costumbre y celebraron el sábado. 39 Y como el tiempo urgía, los soldados de Judas fueron al día siguienteqa recoger los cadáveres de los caídos en el combate, para enterrarlos junto a sus parientes en los sepulcros familiares. 40 Pero debajo de la ropa de todos los muertos encontraron objetos consagrados a los ídolos de Jabnia,rcosas que la ley no permite que tengan los judíos.sEsto puso en claro a todos la causa de su muerte. 41 Todos alabaron al Seńor, justo juez, que descubre las cosas ocultas, 42 e hicieron una oración para pedir a Dios que perdonara por completo el pecado que habían cometido. El valiente Judas recomendó entonces a todos que se conservaran limpios de pecado, ya que habían visto con sus propios ojos lo sucedido a aquellos que habían caído a causa de su pecado. 43 Después recogió unas dos mil monedas de plata y las envió a Jerusalén, para que se ofreciera un sacrificio por el pecado.tHizo una acción noble y justa, con miras a la resurrección. 44 Si él no hubiera creído en la resurrección de los soldados muertos, hubiera sido innecesario e inútil orar por ellos. 45 Pero, como tenía en cuenta que a los que morían piadosamente los aguardaba una gran recompensa, su intención era santa y piadosa. Por esto hizo ofrecer ese sacrificio por los muertos, para que Dios les perdonara su pecado.u