Campańa contra idumeos y amonitas
Muerte de Antíoco IV Epífanes. Antíoco V Eupátor
(2 Mac 1.11-17; 9; 10.9-11)
Expedición de Báquides y Alcimo
Los romanos\fm a\fm*
1 Cuando las naciones vecinas supieron que el altar había sido reconstruido y que el templo había sido edificado de nuevo como era antes, se indignaron mucho 2 y decidieron exterminar a los israelitas que vivían entre ellos. Comenzaron, pues, a matarlos para exterminarlos. 3 Entonces Judas fue a luchar contra los descendientes de Esaú en Idumea, y atacó a Acrabatene,adonde tenían rodeados a los israelitas. Allí causó a los idumeos una gran derrota, los sometió y los saqueó. 4 También se acordó de la maldad de la gente de Beón,bpues continuamente ponían trampas y obstáculos a los israelitas y les tendían emboscadas en los caminos. 5 Judas los obligó a encerrarse en sus fortalezas, los cercó y los entregó a la destrucción, quemando las fortalezas con todos los que estaban dentro.c 6 Después pasó al territorio de los amonitas, donde encontró un fuerte ejército formado por mucha gente al mando de Timoteo. 7 Los atacó en muchas ocasiones, hasta que los deshizo y derrotó, 8 y después de haber tomado Jazer con sus aldeas, regresó a Judea.dCampańas de Galaad y Galilea
9 La población pagana de Galaadese alió contra los israelitas que vivían en aquel territorio para exterminarlos. Estos se refugiaron en la fortaleza de Datema, 10 y enviaron a Judas y a sus hermanos una carta en la que decían: “La población pagana que nos rodea se ha aliado para exterminarnos. 11 Ya se están preparando para venir y asaltar la fortaleza en que nos refugiamos. Timoteo está al mando de ese ejército. 12 Ven a librarnos de ellos, pues entre nosotros ya ha habido muchas víctimas. 13 Todos nuestros hermanos que vivían en la región de Tubi han sido asesinados; se han llevado cautivas a sus mujeres y a sus nińos, y les han quitado sus bienes. Cerca de mil hombres han muerto ya en esa región.” 14 Todavía estaban leyendo esta carta cuando llegaron de Galilea otros mensajeros, con la ropa desgarrada, que informaron: 15 “Gente de Tolemaida,fde Tiro y de Sidón, y todos los paganos de Galilea, se han aliado para acabar con nosotros.” 16 Cuando Judas y el pueblo oyeron estas noticias, se convocó una reunión muy numerosa, para decidir qué debían hacer por sus hermanos que se encontraban en tan difícil situación, atacados por sus enemigos.Alianza con los romanos
17 Judas dijo a su hermano Simón: “Escoge los hombres que quieras y ve a liberar a tus hermanos de Galilea. Mi hermano Jonatán y yo iremos a Galaad.”Luchas en Jerusalén y Bet-sur
18 Al resto del ejército lo dejaron en Judea, para que la defendiera bajo el mando de José, hijo de Zacarías, y de Azarías, hombres de autoridad en el pueblo. 19 Pero les dieron las siguientes instrucciones: “Haceos cargo del pueblo, pero no entréis en guerra con los paganos hasta que nosotros volvamos.” 20 A Simón le asignaron tres mil hombres para su campańa en Galilea, y a Judas ocho mil para su campańa en Galaad. 21 Simón marchó, pues, a Galilea, y peleó muchas veces contra los paganos, a los que derrotó 22 y persiguió hasta las puertas de Tolemaida. Los paganos sufrieron cerca de tres mil bajas, y Simón se apoderó del botín. 23 Además, con gran alegría se llevó a Judea a los judíos que vivían en Galilea y en Arbata,gcon sus mujeres y sus hijos y todos sus bienes. 24 Entre tanto, Judas Macabeo y su hermano Jonatán cruzaron el Jordán y avanzaron durante tres días por el desierto.Expedición de Nicanor
25 Allí se encontraron con un grupo de nabateos,hque los recibieron pacíficamente y les contaron todo lo que les había sucedido a sus compatriotas judíos en Galaad, 26 y cómo muchos de ellos se habían encerrado en Bosrá, Bosor, Alema, Caspín, Maqued y Carnáin, todas ellas ciudades grandes y fortificadas.i 27 Dijeron que también en las otras ciudades de Galaad había israelitas encerrados, y que sus enemigos habían decidido atacar al día siguiente las fortalezas y conquistarlas, y exterminar en un solo día a todos los israelitas. 28 Entonces Judas y su ejército cambiaron repentinamente de dirección, y a través del desierto se dirigieron a Bosrá.jJudas tomó la ciudad, y después de pasar a cuchillo a todos sus hombres, saqueó la ciudad y la incendió. 29 Por la noche se pusieron en marcha y se dirigieron a la fortaleza de Datema.k 30 Al amanecer vieron que un innumerable ejército estaba ya atacando la fortaleza: llevaban escaleras y máquinas de guerra para conquistarla. 31 Judas se dio cuenta de que la batalla había comenzado, y que los gritos de guerra y el toque de las trompetas de la ciudad llegaban hasta el cielo. 32 Entonces ordenó a sus soldados: “ˇLuchad hoy por nuestros hermanos!” 33 Los hizo avanzar en tres columnas para atacar al enemigo por la retaguardia. Tocaron las trompetas y levantaron la voz pidiendo ayuda a Dios. 34 El ejército de Timoteo se dio cuenta de que se trataba de Macabeo, y huyeron de él. Judas les causó una gran derrota, pues les hizo como ocho mil bajas en aquel día. 35 Judas se desvió luego hacia Alema, y la atacó y la tomó, matando a toda la población masculina, después de lo cual saqueó e incendió la ciudad. 36 De allí pasó adelante y tomó a Caspín, Maqued, Bosor y demás ciudades de la región de Galaad. 37 Después de esto, Timoteo reunió otro ejército y acampó frente a Rafón, al otro lado de un río. 38 Judas mandó soldados a espiar el campamento, los cuales le informaron de que todos los paganos de la región se habían unido a Timoteo, formando un ejército muy numeroso;Derrota y muerte de Nicanor
39 que entre ellos había también mercenarios árabes que les ayudaban, y que estaban acampados al otro lado del río, listos para atacarlos. Entonces Judas les salió al encuentro. 40 Cuando Judas y su ejército se acercaban al río, Timoteo dijo a los jefes de sus tropas: “Si Judas cruza el río antes que nosotros y nos ataca, no podremos resistirle; seguramente nos vencerá. 41 Pero si le da miedo y acampa al otro lado del río, lo cruzaremos nosotros, atacaremos a Judas y lo venceremos.” 42 Cuando Judas se acercó al río, colocó a los oficiales de la administración a lo largo del río con la orden de no dejar acampar allí a nadie, sino de seguir todos al ataque. 43 Así pues, Judas, seguido de toda su gente, pasó antes que sus enemigos y derrotó a todos aquellos paganos, los cuales abandonaron sus armas y se refugiaron en el templo de Carnáin.l 44 Los israelitas tomaron la ciudad e incendiaron el templo con todos los que había dentro. Así fue conquistada Carnáin, sin que pudiera resistir más a Judas. 45 Judas reunió a todos los israelitas que había en Galaad, sin excepción, con sus mujeres y sus nińos y con todos sus bienes, para que se fueran a Judá: formaban una multitud enorme. 46 Llegaron a Efrón, ciudad grande y muy bien fortificada que quedaba en el camino. No había paso por ninguno de los lados; el único camino era a través de la ciudad. 47 Pero los habitantes de la ciudad no los dejaron pasar, sino que levantaron barricadas de piedra delante de las puertas. 48 Judas les mandó mensajeros en son de paz, para decirles: “Queremos pasar por vuestro territorio para llegar a nuestra patria. Nadie os hará ningún mal. Solamente queremos pasar.” Pero ellos no quisieron abrirle la ciudad.m 49 Entonces Judas mandó avisar a su ejército que cada uno conservara la posición que tenía. 50 Los soldados tomaron posiciones de batalla, y atacaron la ciudad durante todo el día y toda la noche, hasta que la ciudad cayó en su poder. 51 Mataron a filo de espada a todos los hombres de la ciudad; y destruyeron la ciudad, la saquearon y la atravesaron pasando por encima de los cadáveres. 52 Luego cruzaron el Jordán y llegaron a la gran llanura que está frente a Bet-seán. 53 Entre tanto, Judas reunía a los rezagados y animaba a la gente durante todo el viaje, hasta que llegaron a Judea. 54 Llenos de alegría y júbilo subieron al monte Sión y ofrecieron holocaustos porque habían vuelto sanos y salvos, sin haber sufrido ninguna baja.nFracasos y éxitos
Concesión de la libertad religiosa
55 Mientras Judas y Jonatán estaban en campańa en Galaad, y Simón, su hermano, estaba en Galilea frente a Tolemaida, 56 José, hijo de Zacarías, y Azarías se habían quedado en Judea al mando del ejército. Allí oyeron contar las proezas que los otros israelitas realizaban en la guerra, 57 y dijeron: “ˇHagámonos famosos también nosotros! ˇVayamos a luchar con los paganos que nos rodean!” 58 Entonces dieron órdenes a las tropas que tenían bajo su mando, y se pusieron en marcha contra Jabnia. 59 Pero Gorgias con sus soldados salió de la ciudad para presentarles batalla. 60 Y José y Azarías fueron derrotados y perseguidos hasta la frontera de Judea. En aquel día cayeron muertos unos dos mil israelitas. 61 Fue una gran derrota para el pueblo de Israel, por no haber hecho caso a Judas y a sus hermanos, dándoselas de muy valientes. 62 Pero ellos no eran de la misma familia que aquellos hombres que dieron la libertad a Israel. 63 El valiente Judas y sus hermanos alcanzaron una enorme fama en todo Israel y entre todas las naciones paganas donde se oía hablar de ellos. 64 La gente se amontonaba a su alrededor para aclamarlos. 65 Judas se fue con sus hermanos a hacer la guerra a los descendientes de Esaú, en la región del sur. Conquistó Hebrón y sus aldeas, derribó sus fortalezas e incendió las torres que había en sus alrededores. 66 Luego se dirigió al país de los filisteos pasando por Maresá.ń 67 Ese día cayeron en batalla algunos sacerdotes que, tratando de destacarse por su valentía, salieron a pelear imprudentemente. 68 Judas se desvió hacia Azoto, en el país de los filisteos, y destruyó los altares paganos, quemó las imágenes de sus dioses y saqueó las ciudades, después de lo cual volvió a Judea.Campańa contra idumeos y amonitas
Muerte de Antíoco IV Epífanes. Antíoco V Eupátor
(2 Mac 1.11-17; 9; 10.9-11)
Expedición de Báquides y Alcimo
Los romanos\fm a\fm*
1 Entre tanto, el rey Antíoco recorría las provincias de la altiplanicie. Allí se enteró de que en Persia había una ciudad llamada Elimaida,afamosa por su riqueza, por su plata y su oro. 2 Tenía un templo muy rico, donde había armadurasbde oro, corazas y armas que había dejado allí el rey Alejandro de Macedonia, hijo de Filipo, el primer rey de los griegos.c 3 Antíoco fue a aquella ciudad y trató de tomarla y saquearla, pero no pudo, porque los habitantes se enteraron del plan 4 y le resistieron luchando, de modo que tuvo que huir y regresar con mucho pesar a Babilonia. 5 Estando todavía en Persia, le llegó la noticia de que las tropas que habían tratado de invadir Judea habían sido derrotadas; 6 que a pesar de que Lisias había emprendido su campańa con un ejército muy poderoso, había sido derrotado por los israelitas, quienes se habían reforzado con las armas y el equipo y muchos otros bienes que habían capturado al ejército derrotado; 7 que los judíos habían derribado también el altar sacrílegodque él había mandado construir encima del altar de los holocaustos en Jerusalén; que habían rodeado el templo de altas murallas, lo mismo que antes, y que habían fortificado también la ciudad de Bet-sur.e 8 Cuando el rey oyó estas noticias, se angustió terriblemente, tanto que enfermó de tristeza y cayó en cama, pues no le habían salido las cosas como quería.fCampańas de Galaad y Galilea
9 Así estuvo muchos días, continuamente invadido por una profunda tristeza, y hasta pensó que iba a morir. 10 Llamó entonces a todos sus amigos y les dijo: “El sueńo ha huido de mis ojos; la inquietud me oprime el corazón. 11 Al principio me preguntaba: żPor qué habré llegado a tanta aflicción y me asalta esta terrible agitación, a mí, que en la plenitud de mi poder he sido dichoso y amado de todos? 12 Pero ahora recuerdo los males que hice en Jerusalén, cuando me llevé todos los utensilios de plata y de oro que había allí, y mandé exterminar a todos los habitantes de Judea sin ningún motivo. 13 Reconozco que por esa causa me han venido estas calamidades. ˇAquí me tenéis, muriendo de terrible tristeza en un país extranjero!”g 14 Entonces llamó a Filipo,huno de sus amigos, y le dio poder sobre todo el reino. 15 Le dio la corona, el manto real y el anillo, con el encargo de educar a su hijo Antíoco y prepararlo para reinar. 16 Allí murió el rey Antíoco, en el ańo ciento cuarenta y nueve.iAlianza con los romanos
17 Cuando Lisias se enteró de que el rey había muerto, instaló al joven Antíoco, a quien él había educado desde nińo, como sucesor de su padre en el trono, y le dio el nombre de Eupátor.jLuchas en Jerusalén y Bet-sur
18 Los soldados de la ciudadela de Jerusalén no dejaban que los israelitas salieran de los alrededores del templo. Continuamente procuraban causarles dańo y apoyaban a los paganos. 19 Así que Judas decidió acabar con ellos, y reunió a todo el pueblo para atacarlos poniéndoles cerco. 20 En el ańo ciento cincuenta se reunieron, pues, y los cercaron, levantando plataformas de tiro y máquinas de guerra.k 21 Sin embargo, algunos lograron escapar del cerco, a los cuales se les unieron unos israelitas renegados. 22 Todos estos fueron a ver al rey y le dijeron: “żCuánto tiempo tendremos que esperar hasta que Su Majestad nos haga justicia y nos vengue de nuestros compatriotas? 23 Nosotros servimos con toda buena voluntad al padre de Su Majestad, seguimos sus instrucciones y obedecimos sus órdenes. 24 Y a consecuencia de esto, nuestros compatriotas han cercado la ciudadela y se han vuelto enemigos nuestros. Más aún, han matado a todos los nuestros que han encontrado y se han apoderado de nuestros bienes.Expedición de Nicanor
25 Y no solamente nos han atacado a nosotros, sino también a todos los vecinos de Su Majestad.l 26 En este mismo momento están atacando la ciudadela de Jerusalén, con la intención de apoderarse de ella. Además han fortificado el templo y Bet-sur. 27 Si Su Majestad no se adelanta a detenerlos pronto, harán cosas peores y Su Majestad no podrá dominarlos.” 28 Al oir esto, el rey se puso furioso y llamó a todos sus amigos, y a los comandantes de su ejército y a los jefes de la caballería. 29 También llegaron para a unírsele ejércitos de mercenarios de otras naciones y de los países marítimos. 30 Los ejércitos del rey se componían de cien mil soldados de infantería y veinte mil de caballería, con treinta y dos elefantes adiestrados para la guerra. 31 Pasaron por Idumea y acamparon frente a Bet-sur, y durante muchos días la atacaron con ayuda de máquinas de guerra; pero los israelitas salieron de la fortaleza, quemaron las máquinas y lucharon valientemente. 32 Judas, entonces, se retiró de la ciudadela y acampó junto a Bet-zacarías, frente al campamento del rey.m 33 Al día siguiente, muy temprano, el rey levantó el campamento e hizo que su ejército se dirigiera rápidamente hacia Bet-zacarías. El ejército se preparó para la batalla y se tocaron las trompetas. 34 A los elefantes les mostraron zumo de uvas y de moras para excitarlos al combate. 35 Distribuyeron los animales entre los batallones; alrededor de cada elefante dispusieron mil hombres protegidos con corazas y con cascos de bronce en la cabeza, además de quinientos soldados de caballería escogidos. 36 Los soldados habían sido colocados con anticipación en el lugar donde debía estar el elefante, y se movían al mismo tiempo que el animal, sin apartarse de él ni un momento. 37 Encima de cada elefante había una torre fortificada, hecha de madera, cubierta con un techo, sujeta a sus espaldas con un arnés especial, y en cada torre había tresnsoldados, además del conductor indio.ń 38 El resto de la caballería fue colocado a los lados del ejército para hostilizar al enemigo, protegiéndose al mismo tiempo con los batallones.Derrota y muerte de Nicanor
39 Cuando el sol brillaba sobre los escudos de oro y de bronce, se iluminaban las montańas con su reflejo y resplandecían como antorchas encendidas. 40 Una parte del ejército del rey se desplegó sobre las cumbres de los montes, y otra se quedó en la parte baja. Avanzaron con confianza y en orden. 41 Todos los que oían el ruido que hacía este gentío al caminar y al hacer resonar las armas, temblaban de miedo. Era, en efecto, un ejército inmenso y poderoso. 42 Judas y su ejército también avanzaron para dar la batalla, y cerca de seiscientos hombres del ejército del rey cayeron muertos. 43 Eleazar Avarán divisó un elefante protegido con armadura real, que sobresalía por encima de todos los demás, y pensó que el rey se encontraba en él. 44 Entonces dio su vida para salvar a su pueblo, y conquistó fama inmortal. 45 Corrió atrevidamente hacia él por en medio del batallón enemigo, matando gente a derecha e izquierda y haciendo que a uno y otro lado le abrieran paso. 46 Llegó hasta colocarse debajo del elefante, y lo atacó y lo mató. Pero el elefante, al desplomarse, cayó sobre Eleazar, que murió allí mismo. 47 Sin embargo, al ver los israelitas el poderío militar del rey y el ímpetu con que atacaban sus soldados, tuvieron que retirarse. 48 Parte del ejército del rey avanzó sobre Jerusalén para atacar a los israelitas, y el rey puso cerco a Judea y al monte Sión. 49 Hizo las paces con los de Bet-sur, los cuales salieron de la ciudad, pues no tenían provisiones para resistir el cerco. Era un ańo sabático, en que la tierra debía descansar.o 50 Así el rey ocupó Bet-sur y puso allí una guarnición. 51 Luego atacó el templo durante muchos días, levantando plataformas de tiro, máquinas de guerra, lanzallamas, catapultas, lanzadardos y hondas.p 52 Pero los israelitas también levantaron máquinas para responder a las de sus enemigos, y así estuvieron luchando mucho tiempo. 53 Sin embargo, por ser aquel un ańo sabático, no tenían suficientes provisiones en sus almacenes, y los israelitas que habían venido a Judea de los países paganos habían consumido las provisiones que quedaban. 54 Como el hambre era ya demasiado grave, solo quedaron en el templo unos cuantos hombres; los demás se fueron cada uno a su casa.Fracasos y éxitos
Concesión de la libertad religiosa
55 -56 El rey Antíoco, antes de morir, había confiado su hijo Antíoco a Filipo, a fin de que lo educara y lo preparara para ser rey. Pero Filipo, una vez que regresó de Persia y Media con el ejército que el rey había llevado en su campańa, trató de apoderarse del gobierno. Cuando Lisias se enteró de ello,q 57 a toda prisa dio órdenes al ejército de ponerse en marcha. Dijo al rey, a los comandantes del ejército y a los soldados: “Cada día nos debilitamos más; nos quedan muy pocas provisiones; el lugar que estamos sitiando está bien fortificado, y además los asuntos del imperio exigen nuestra atención. 58 Hagamos un trato con esta gente, hagamos las paces con ellos y con toda la nación. 59 Démosles libertad para que sigan sus leyes y costumbres como antes, pues por haberles prohibido nosotros que siguieran sus leyes y costumbres, ellos se han irritado y causado todo esto.”r 60 Al rey le pareció bien este consejo, lo mismo que a los jefes militares; así que envió a los israelitas propuestas de paz, y ellos las aceptaron. 61 El rey y los jefes garantizaron con su juramento el convenio. Bajo esas condiciones, los israelitas salieron de su fortaleza. 62 Pero cuando el rey llegó al monte Sión y vio lo bien fortificado que estaba el lugar, se retractó de su juramento y mandó demoler la muralla que había alrededor. 63 Luego se fue a toda prisa hacia Antioquía, y encontró a Filipo en posesión de la ciudad; le atacó, y por la fuerza se apoderó de la ciudad.sCampańa contra idumeos y amonitas
Muerte de Antíoco IV Epífanes. Antíoco V Eupátor
(2 Mac 1.11-17; 9; 10.9-11)
Expedición de Báquides y Alcimo
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1 En el ańo ciento cincuenta y uno,aDemetrio, hijo de Seleuco, partió de Roma con un puńado de hombres y se dirigió a cierta ciudad de la costa,bdonde se proclamó rey. 2 Y sucedió que, cuando iba a entrar en el palacio real de sus antepasados, el ejército hizo prisioneros a Antíoco y a Lisias para entregárselos. 3 Al enterarse Demetrio de lo sucedido, dijo: “ˇNo quiero ni verlos!” 4 Entonces los soldados los mataron, y Demetrio tomó posesión de su trono real. 5 Todos los israelitas renegados e impíos fueron a verle, con Alcimo a la cabeza, el cual quería ser sumo sacerdote, 6 y acusaron a su propio pueblo diciendo al rey: “Judas y sus hermanos han acabado con todos los amigos de Su Majestad, y a nosotros nos han expulsado de nuestra patria. 7 Envíe Su Majestad un hombre de su confianza para que vaya y vea todos los estragos que nos han hecho a nosotros y al país de Su Majestad, y los castigue a ellos y a todos los que les apoyan.”c 8 El rey escogió a Báquides, del grupo de los amigos del rey, gobernador del territorio al occidente del río Éufrates, personaje importante en el imperio y leal al rey,Campańas de Galaad y Galilea
9 y lo envió en compańía del renegado Alcimo, a quien había dado el cargo de sumo sacerdote, con la misión de vengarse de los israelitas.d 10 Ellos se pusieron en camino con un gran ejército, y llegaron a Judea. Báquides envió mensajeros a Judas y a sus hermanos, con falsas propuestas de paz. 11 Pero ellos no hicieron caso de estas propuestas, pues vieron que habían venido con un ejército muy numeroso. 12 Sin embargo, una comisión de expertos en la ley fueron a ver a Alcimo y a Báquides, para buscar una solución justa. 13 Los primeros en hacer propuestas de paz fueron los hasideos.e 14 Decían: “Un sacerdote descendiente de Aarón ha venido con el ejército. Imposible que nos haga ningún mal.” 15 Alcimo mismo les habló en son de paz, e incluso les juró: “No trataremos de haceros ningún dańo ni a vosotros ni a vuestros amigos.”f 16 Ellos le creyeron. Pero él, entonces, hizo prisioneros a sesenta israelitas y los mandó matar en un solo día, como dice la Escritura:Alianza con los romanos
17 “Han dispersado los cadáveres de los que te fueron fieles, han derramado su sangre por toda Jerusalén ˇy no hay quien los entierre!”gLuchas en Jerusalén y Bet-sur
18 Todo el pueblo se llenó de miedo, de terror, pues decían: “ˇEn esa gente no hay sinceridad ni honradez! ˇFaltaron al convenio y al juramento que habían hecho!” 19 Báquides se fue de Jerusalén y acampó en Bet-zet,hdesde donde mandó apresar a muchos de los que se habían pasado a su lado, y a otros israelitas, y los mandó matar y arrojar a un pozo muy hondo. 20 A Alcimo lo puso al frente del distrito y le dejó tropas para que le apoyaran. Luego regresó a donde estaba el rey. 21 Alcimo se dedicó a luchar por el cargo de sumo sacerdote.i 22 Todos los que perturbaban al pueblo se reunieron alrededor de él, y lograron el dominio de Judea, causando graves males en Israel. 23 Al ver Judas todos los males que Alcimo y sus seguidores habían traído a Israel, peores que los que habían causado los paganos, 24 se dedicó a recorrer todo el territorio de Judea y a tomar venganza de los que se habían pasado al otro bando, impidiéndoles circular por el territorio.Expedición de Nicanor
25 Cuando Alcimo se dio cuenta de que Judas y sus partidarios se habían hecho muy fuertes, y que no podría oponerles resistencia, se volvió a donde estaba el rey e hizo contra ellos acusaciones muy graves. 26 El rey envió a Nicanor, uno de sus más famosos generales y enemigo declarado de Israel, con la orden de exterminarlos. 27 Nicanor llegó a Jerusalén con un numeroso ejército, y envió a Judas y sus hermanos un falso mensaje de paz, en el que les decía: 28 “ˇNo haya guerra entre vosotros y nosotros! Yo iré con unos cuantos hombres para que nos entrevistemos pacíficamente.” 29 Y fue a encontrarse con Judas, y se saludaron amistosamente. Pero los enemigos estaban listos para secuestrar a Judas. 30 Judas se enteró entonces de que la visita de Nicanor era una trampa, y alarmado se retiró y no quiso volver a entrevistarse con él. 31 Al ver Nicanor que sus planes habían sido descubiertos, se puso en marcha para atacar a Judas en Cafarsalama;j 32 pero unos quinientos hombres del ejército de Nicanor cayeron muertos, y el resto escapó a la Ciudad de David.k 33 Después de esto, Nicanor se fue al monte Sión. Algunos sacerdotes y ancianos del pueblo salieron del templo, fueron a saludarle amistosamente y le mostraron el holocausto que se ofrecía por el rey. 34 Pero él se rió y se burló de ellos, les escupió para que quedaran impuros y les habló altaneramente. 35 Lleno de furia, juró: “Si Judas y su ejército no se me entregan inmediatamente, una vez terminada la guerra volveré e incendiaré este templo.” Y se fue furioso. 36 Los sacerdotes entraron en el templo y se colocaron frente al altar de los holocaustos y del santuario, y exclamaron llorando: 37 “Tú escogiste este templo para que llevara tu nombre y para que fuera un lugar de oración para tu pueblo.l 38 Castiga a ese hombre y a su ejército como se lo merecen: ˇque caigan a filo de espada! ˇAcuérdate de las injurias que te han hecho y no les des tregua!”Derrota y muerte de Nicanor
39 Nicanor salió de Jerusalén y acampó en Bet-horón, donde se le juntó un ejército de Siria. 40 Judas, por su parte, acampó en Hadasa con tres mil hombres. Entonces hizo esta oración: 41 “Cuando en otra ocasión los enviados del rey de Asiria te injuriaron, vino tu ángel y mató a ciento ochenta y cinco mil de ellos.m 42 De igual manera, desbarata hoy ante nuestros ojos este ejército, para que todos los demás sepan que su jefe insultó a tu templo, y castígale como merece por su maldad.” 43 Los dos ejércitos trabaron batalla el día trece del mes de Adar.nEl ejército de Nicanor fue derrotado, y él mismo fue el primero que cayó en el combate. 44 Cuando su ejército vio que Nicanor había muerto, tiraron las armas y salieron huyendo. 45 Los israelitas, tocando trompetas detrás de ellos, los persiguieron todo un día de camino, desde Hadasá hasta Guézer. 46 De todas las aldeas de aquella región de Judea salía la gente y cercaba a los que huían, haciéndolos volverse unos contra otros. Todos cayeron muertos a filo de espada, sin que ni uno solo quedara vivo. 47 Los israelitas se apoderaron de todo el botín que aquellos dejaron. A Nicanor le cortaron la cabeza y la mano derecha, la mano que había alzado con tanta insolencia, y se las llevaron para exponerlas en Jerusalén.ń 48 El pueblo se alegró mucho, y celebraron aquel día como si fuera una gran fiesta. 49 Decidieron entonces que esta fiesta debía celebrarse todos los ańos, el día trece del mes de Adar.o 50 Y por algún tiempo la tierra de Judea gozó de tranquilidad.pCampańa contra idumeos y amonitas
Muerte de Antíoco IV Epífanes. Antíoco V Eupátor
(2 Mac 1.11-17; 9; 10.9-11)