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II. EL REINADO DE DAVID (10–29)

Muerte de Saúl y sus hijos

(1 S 31.1-13)

David, rey de Israel y Judá

(2 S 5.1-5)

Los aliados de David

1 Los filisteos atacaron a Israel, y los israelitas huyeron ante ellos, pues fueron muchos los muertos en el monte Guilboa. 2 Los filisteos fueron en persecución de Saúl y de sus hijos, y mataron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa. 3 Luego concentraron todo su ataque sobre Saúl, y los arqueros lograron alcanzarle y herirle con sus flechas.

David captura la fortaleza de Sión

(2 S 5.6-10)

4 Entonces dijo a su ayudante de armas: “Saca tu espada y atraviésame con ella, para que no vengan esos paganos y se diviertan conmigo.” Pero su ayudante no quiso hacerlo, porque tenía mucho miedo. Entonces Saúl tomó su espada y se dejó caer sobre ella. 5 Y cuando su ayudante vio que Saúl había muerto, también él se dejó caer sobre su propia espada, y murió. 6 Así murieron aquel día Saúl, sus tres hijos y toda su familia. 7 Y cuando todos los israelitas que vivían en el valle vieron que habían huido, y que Saúl y sus hijos habían muerto, abandonaron las ciudades y huyeron también. Entonces los filisteos llegaron y se quedaron a vivir en ellas. 8 Al día siguiente, cuando los filisteos fueron a despojar a los muertos, encontraron a Saúl y a sus hijos tendidos en el monte Guilboa. 9 Entonces le quitaron la ropa y se llevaron su cabeza y sus armas, y enviaron mensajeros por todo el territorio filisteo para que dieran la noticia al pueblo y a sus dioses.

Héroes del ejército de David

(2 S 23.8-39)

10 Luego pusieron las armas de Saúl en el templo de sus dioses y colgaron su cabeza en el templo de Dagón. 11 Cuando los de Jabés de Galaad supieron lo que los filisteos habían hecho con Saúl, 12 se pusieron de acuerdo todos los hombres valientes y tomaron los cuerpos de Saúl y de sus hijos y se los llevaron a Jabés. Allí enterraron sus restos debajo de una encina. Después de esto, guardaron siete días de ayuno.a 13 Así fue como murió Saúl a causa de su maldad, pues pecó al no obedecer las órdenes del Seńor y al consultar a una adivinab 14 en vez de consultarle a él. Por eso el Seńor le quitó la vidacy dio el reino a David, hijo de Jesé.d

II. EL REINADO DE DAVID (10–29)

Muerte de Saúl y sus hijos

(1 S 31.1-13)

David, rey de Israel y Judá

(2 S 5.1-5)

Los aliados de David

1 Todos los israelitas se reunieron y fueron a hablar con David en Hebrón. Allí le dijeron: “Nosotros somos de tu misma sangre, 2 y en realidad, aunque Saúl era rey, tú dirigías a Israel en sus campańas. Además, el Seńor tu Dios te ha prometido que tú serás quien dirija y gobierne a su pueblo Israel.”a 3 De esta manera, todos los ancianos de Israel fueron y hablaron con el rey David en Hebrón, y él hizo un pacto con ellos, poniendo al Seńor por testigo. Entonces ellos consagraron a David como rey de Israel, conforme a lo que Dios había prometido por medio de Samuel.b

David captura la fortaleza de Sión

(2 S 5.6-10)

4 David y todos los israelitas se dirigieron a Jerusalén, que es Jebús. Los jebuseoschabitaban en aquella región, 5 y dijeron a David: “Tú no podrás entrar aquí.” Sin embargo, David capturó la fortaleza de Sión, ahora conocida como la Ciudad de David. 6 David había dicho: “Al primero que ataque a los jebuseos lo nombraré jefe principal.” Y el primero en atacar fue Joab, hijo de Seruiá, y fue nombrado jefe.d 7 Después se instaló David en la fortaleza; por eso la llamaron Ciudad de David. 8 Construyó David la ciudad alrededor, desde el terraplén hasta los alrededores; Joab reconstruyó el resto de la ciudad.e 9 Y el poder de David iba aumentando, y el Seńor todopoderoso estaba con él.

Héroes del ejército de David

(2 S 23.8-39)

10 Estos son los soldados más sobresalientes de David, que le dieron apoyo en su reinado y que en unión de todos los israelitas le hicieron rey, conforme a lo que el Seńor había anunciado a Israel. 11 Esta es la lista de los mejores soldados de David: Jasobeam, hijo de Hacmoní, jefe de los tres más valientes, que en una ocasión mató a trescientos hombres con su lanza.fg 12 Después de él seguía Eleazar, hijo de Dodó, el ahohíta, que era uno de los tres más valientes.h 13 Estuvo con David en Pas-damim, cuando los filisteos se juntaron allí para la batalla. Había allí un campo sembrado de cebada, y cuando la tropa israelita huyó ante los filisteos,i 14 él se plantó en medio del campo y lo defendió,jderrotando a los filisteos. Así el Seńor les dio una gran victoria. 15 Una vez, tres de los treinta valientes fueron a la Peńa a encontrarse con David en la cueva de Adulam. Las fuerzas filisteas tenían su campamento en el valle de Refaim.k 16 David se hallaba en la fortaleza, al tiempo que un destacamento filisteo se encontraba en Belén. 17 Y David expresó este deseo: “ˇOjalá alguien me diera a beber agua del pozo que está en la puerta de Belén!” 18 Entonces los tres valientes penetraron en el campamento filisteo y sacaron agua del pozo que está a la entrada de Belén, y se la llevaron a David. Pero David no quiso beberla, sino que la derramó como ofrenda al Seńor, 19 diciendo: “ˇDios me libre de beberla! ˇSería como beberme la sangre de estos hombres que, arriesgando sus vidas, fueron a traerla!” Y no quiso beberla. Esta hazańa la realizaron los tres valientes. 20 Abisai,lhermano de Joab, era jefe de los treintamvalientes. En cierta ocasión atacó a trescientos hombres con su lanza, y los mató. Así ganó fama entre los treintan 21 y recibió más honores que todos ellos, pues llegó a ser su jefe. Pero no igualó a los tres primeros. 22 Benaías, hijo de Joiadá, del pueblo de Cabseel, era un hombre valiente que realizó muchas hazańas. Él fue quien mató a los dos hijos de Arielńde Moab. Un día en que estaba nevando bajó a un foso, y allí dentro mató a un león.

El ejército de David

23 También mató a un egipcio de gran estatura, que medía casi dos metros y medio e iba armado con una lanza que parecía el rodillo de un telar. Benaías lo atacó con un palo, le arrebató la lanza de la mano y lo mató con su propia lanza. 24 Esta acción de Benaías, hijo de Joiadá, le hizo ganar fama entre los treintaovalientes,p 25 y recibió más honores que ellos, pero no igualó a los tres primeros. David lo puso al mando de su guardia personal. 26 Los valientes eran: Asael, hermano de Joab; Elhanán, hijo de Dodó, de Belén;q 27 Samot, de Harod;rHeles, el paltita;s 28 Irá, hijo de Iqués, de Tecoa; Abiézer, de Anatot; 29 Sibecai, de Husá; Ilai, el ahohíta;t 30 Maharai, de Netofá; Héled, hijo de Baaná, también de Netofá;u 31 Itai, hijo de Ribai, de Guibeá, que está en el territorio de Benjamín; Benaías, de Piratón;v 32 Hidai,wdel arroyo de Gaas; Abiel, el arbatita; 33 Azmávet, de Bahurim; Eliahbá, el saalbonita; 34 los hijos de Jasén, el guizonita; Jonatán, hijo de Sagué, el ararita; 35 Ahiam, hijo de Sacar, también ararita; Elifal, hijo de Ur; 36 Héfer, el mequeratita; Ahías, el pelonita; 37 Hesrai, de Carmel; Naarai, hijo de Esbai; 38 Joel, hermano de Natán; Mibhar, hijo de Hagrai; 39 Sélec, el amonita; Naharai, de Berot, ayudante de armas de Joab, hijo de Seruiá; 40 Irá, de Jatir; Gareb, también de Jatir; 41 Urías, el hitita; Zabad, hijo de Ahlai; 42 Adiná, hijo de Sizá, el rubenita, jefe de los rubenitas, y treinta hombres con él; 43 Hanán, hijo de Maacá; Josafat, el mitnita; 44 Ozías, de Astarot; Samá y Jehiel, hijos de Hotam, de Aroer; 45 Jediael, hijo de Simrí, y su hermano Johá, el tizita; 46 Eliel, de Mahanaim;xJerebai y Josavía, hijos de Elnáam; Itmá, el moabita; 47 Eliel, Obed y Jaasiel, de Sobá.

II. EL REINADO DE DAVID (10–29)

Muerte de Saúl y sus hijos

(1 S 31.1-13)

David, rey de Israel y Judá

(2 S 5.1-5)

Los aliados de David

1 Cuando David todavía estaba desterrado de la presencia de Saúl, hijo de Quis, un grupo de guerreros valientes que iban a ser sus aliados en la guerra fue a unirse con él en Siclag.a 2 Estos guerreros estaban armados con arcos, y lo mismo podían lanzar piedras con la honda que disparar flechas con la mano derecha o con la izquierda. Eran los siguientes: Parientes de Saúl, de la tribu de Benjamín: 3 Ahiézer, el jefe, y Joás, hijos de Semá, del pueblo de Guibeá; Jeziel y Pélet, hijos de Azmávet; Beracá y Jehú, que era del pueblo de Anatot;

David captura la fortaleza de Sión

(2 S 5.6-10)

4 Ismaías, gabaonita, uno de los treinta valientes y jefe de ellos;bJeremías, Jahaziel, Johanán, Jozabad de Guederá, 5 Eluzai, Jerimot, Bealías, Semarías; Sefatías, el harufita; 6 Elcaná, Isías, Azarel, Joézer y Jasobeam, coreítas; 7 y Joelá y Zebadías, hijos de Jeroham, de Guedor. 8 También de la tribu de Gad se pasaron algunos al lado de David cuando estaba en la fortaleza del desierto. Eran guerreros valientes, entrenados en la guerra y armados con escudo y lanza. Tenían aspecto como de leones, y corrían por los montes como gacelas.c 9 Eran los siguientes: Ézer, el primero; Abdías, el segundo; Eliab, el tercero;

Héroes del ejército de David

(2 S 23.8-39)

10 Mismaná, el cuarto; Jeremías, el quinto; 11 Atai, el sexto; Eliel, el séptimo; 12 Johanán, el octavo; Elzabad, el noveno; 13 Jeremías, el décimo, y Macbanai, el undécimo. 14 Estos descendientes de Gad eran jefes del ejército. Cada uno de ellos valía, el menor por cien y el mayor por mil. 15 Estos fueron los que atravesaron el Jordán en primavera,dcuando el río iba crecido hasta los bordes, e hicieron huir a todos los que estaban en los valles, al este y al oeste. 16 Además algunos hombres de las tribus de Benjamín y de Judá fueron a unirse con David en la fortaleza. 17 David salió a su encuentro y les dijo: “Si venís en son de paz y para ayudarme, acepto de todo corazón que os unáis a mí; pero si venís a traicionarme y a entregarme a mis enemigos a pesar de no haber cometido yo ningún crimen, ˇque el Dios de nuestros antepasados lo vea y os castigue!” 18 Entonces Amasai, jefe de los treinta, poseído por el espíritu exclamó:
“ˇPaz a ti, David, hijo de Jesé!
ˇQue la paz esté contigo!
ˇPaz a ti y a los que te ayuden,
porque tu Dios te ha ayudado!” David los recibió y les dio puestos entre los jefes de la tropa.
19 También algunos de la tribu de Manasés se pasaron al lado de David cuando este se fue a vivir con los filisteos para luchar contra Saúl. Aunque, de hecho, David no pudo ayudar a los filisteos, porque sus gobernadores, después de reunirse, decidieron despedirlo, pues dijeron: “ˇA costa de nuestras cabezas se pasará a Saúl, su seńor!” 20 Los hombres de la tribu de Manasés que se pasaron al lado de David cuando este se fue a Siclag, fueron Adná, Jozabad, Jediael, Micael, Jozabad, Elihú y Siletai, jefes de batallones de Manasés. 21 Estos fueron los que ayudaron a David al frente de la tropa, porque todos eran guerreros valientes y llegaron a ser jefes del ejército. 22 Y día tras día llegaban más refuerzos a David, hasta que se formó un gran ejército, un ejército de veras formidable.

El ejército de David

23 Este es el total de las fuerzas equipadas para la guerra que se unieron a David en Hebrón, para pasarle el reino de Saúl, según el mandato del Seńor: 24 De la tribu de Judá, seis mil ochocientos hombres con escudos y lanzas, equipados para el combate. 25 De la tribu de Simeón, siete mil cien guerreros valientes, equipados para la guerra. 26 De la tribu de Leví, cuatro mil seiscientos, 27 más tres mil setecientos de la familia de Aarón, con Joiadá, su jefe, 28 y con Sadoc, joven y valiente guerrero, con veintidós jefes de su familia. 29 De la tribu de Benjamín, la misma tribu de Saúl, tres mil hombres, pues hasta entonces la mayoría de ellos había permanecido fiel a Saúl. 30 De la tribu de Efraín, veinte mil ochocientos guerreros valientes, famosos en su clan. 31 De la media tribu de Manasés, dieciocho mil hombres que habían sido nombrados para ir a establecer a David como rey. 32 De la tribu de Isacar, gente experta en conocer los tiempos para saber lo que Israel debía hacer, doscientos jefes con todos los hombres de su tribu bajo sus órdenes. 33 De la tribu de Zabulón, cincuenta mil soldados en pie de guerra, con toda clase de armamento, firmemente decididos a ayudar a David. 34 De la tribu de Neftalí, mil jefes con treinta y siete mil hombres armados con lanzas y escudos. 35 De la tribu de Dan, veintiocho mil seiscientos soldados. 36 De la tribu de Aser, cuarenta mil soldados en pie de guerra. 37 Además, del otro lado del Jordán, ciento veinte mil hombres de las tribus de Rubén y Gad y de la media tribu de Manasés, equipados con toda clase de armamento. 38 Todos estos guerreros, en formación de batalla, fueron a Hebrón firmemente decididos a establecer a David como rey de todo Israel; y todos los demás israelitas, sin excepción, estaban resueltos a hacer lo mismo. 39 Estuvieron allí con David durante tres días, comiendo y bebiendo, porque sus compatriotas les habían preparado lo necesario. 40 Además, sus vecinos, aun los que eran de Isacar, Zabulón y Neftalí, les llevaron comida en asnos, camellos, mulos y bueyes. Les llevaron provisiones variadas: harina, tortas de higos, pasas, vino, aceite, toros y ovejas; todo en abundancia, porque había mucha alegría en Israel.