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Zecarías 5 5 de 14 capítulos

El rollo volador

1 De nuevo alcé mis ojos y tuve una visión: Vi un rollo que volaba.* El rollo, que era un largo pliego de cuero o papiro, simboliza la palabra de Dios (cf. Ez 2.9-10; Ap 5.1; 10.9-11). Sus grandes dimensiones (v. 2) son iguales a las del vestíbulo del templo de Salomón (1 R 6.3).2 Me preguntó: --żQué ves? Respondí: --Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo y diez codos de ancho. 3 Entonces me dijo: --Esta es la maldición que se extiende sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (según está escrito en un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido.
*
La maldición que se incluye en el rollo puede referirse a las que se enumeran en Dt 27.14-26; 28.1519. Esa maldición alcanzará a todo el que robe o jure en falso (Ex 20.7,15).4 »Yo la he enviado,%dice Jehová de los ejércitos,
para que entre en la casa del ladrón%y en la casa del que jura falsamente%en mi nombre;
permanecerá en medio de su casa%y la consumirá
junto con sus maderas y sus piedras.

La mujer en el efa

5 Salió aquel ángel que hablaba conmigo, y me dijo: --Alza ahora tus ojos y mira qué es esto que sale. 6 Pregunté: --żQué es? Él respondió: --Este es un efa que sale. Además dijo: --Esta es la maldad de ellos en toda la tierra.* La maldad o pecado, según algunas versiones antiguas.7 Entonces levantaron la tapa de plomo, y una mujer estaba sentada en medio de aquel efa. 8 Y él dijo: --Esta es la Maldad. La arrojó dentro del efa y echó la masa de plomo en la boca del efa. 9 Alcé luego mis ojos y tuve una visión: Aparecieron dos mujeres que tenían alas como de cigüeńa; el viento impulsaba sus alas, y alzaron el efa entre la tierra y los cielos. 10 Pregunté al ángel que hablaba conmigo: --żA dónde llevan el efa? 11 Él me respondió: --Le van a edificar una casa en tierra de Sinar; y cuando esté preparada, lo pondrán sobre su base.** Sinar: heb., o sea, Babilonia (cf. Gn 11.2; véase Dn 1.2 n.).La Maldad (v. 8), que en la visión ha sido personificada, es desterrada a Babilonia, centro simbólico del mundo idólatra y pagano. Allí se le erigirá un templo donde será adorada como diosa. Cf. Ap 17.5.