9. LA LIBERACIÓN DE JERUSALÉN %(12.1--13.9)
1 Profecía. Palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos, funda la tierra y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho:* Israel se refiere aquí no solo al reino del norte, sino a todo el pueblo de Dios (cf. 1 Cr 21.1; 2 Cr 29.24), es decir, a los judíos e israelitas que habían regresado del exilio.2 «Yo pongo a Jerusalén como una copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor; también contra Judá, cuando se ponga sitio a Jerusalén.* Copa: imagen común para designar la ira de Dios (Sal 75.8; Is 51.17-23; Jer 25.15-29; Ez 23.31-34).3 En aquel día yo pondré a Jerusalén como una piedra pesada para todos los pueblos; todos los que intenten cargarla serán despedazados. Y todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.* Is 8.14; 28.16.4 En aquel día, dice Jehová, heriré con pánico a todo caballo, y con locura al jinete; pero pondré mis ojos sobre la casa de Judá y a todo caballo de los pueblos heriré con ceguera.* La locura, la ceguera y la confusión están incluidas, en Dt 28.28, entre las consecuencias de la infidelidad al Seńor.5 Entonces dirán los capitanes de Judá en su corazón: “La fuerza de los habitantes de Jerusalén está en Jehová de los ejércitos, su Dios”. 6 En aquel día pondré a los capitanes de Judá como brasero de fuego entre la leńa y como antorcha ardiendo entre gavillas; consumirán a diestra y siniestra a todos los pueblos alrededor, mientras los habitantes de Jerusalén otra vez vivirán en su propia ciudad. 7 »Jehová librará las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá. 8 En aquel día Jehová defenderá al habitante de Jerusalén; el que entre ellos sea débil, en aquel tiempo será como David, y la casa de David será como Dios, como el ángel de Jehová que va delante de ellos. 9 En aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vengan contra Jerusalén. 10 »Pero sobre la casa de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de oración. Mirarán hacia mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por el hijo unigénito, y se afligirán por él como quien se aflige por el primogénito.** Mirarán hacia... quien traspasaron: otra posible traducción: Entonces mirarán hacia mí -- es decir, hacia el Seńor --, a quienes ellos traspasaron (o profanaron).A quien traspasaron: alusión a algún rey o profeta asesinado por el pueblo, aunque no hay información suficiente para identificarlo con precisión. Algunos lo relacionan con el pastor de 11.7-14; otros, con el siervo de Jehová de Is 52.13--53.12; cf. Zac 13.3. El NT reconoce un significado mesiánico en este texto (Jn 19.37; Ap 1.7).11 En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadad-rimón en el valle de Meguido.** Hadad-rimón: dios fenicio de la vegetación (2 R 5.18). En su honor se celebraba anualmente un duelo ritual en el valle de Meguido, localizado en la parte central de Palestina (cf. Ez 8.14).Por su particular ubicación geográfica, en Meguido se libraron batallas memorables (Jue 5.19; 2 R 23.29-30). Véase también Ap 16.16 n.12 Esta tierra se lamentará, familia por familia; la familia de la casa de David por su lado, y sus mujeres aparte; la familia de la casa de Natán por su lado, y sus mujeres aparte;* 2 S 5.14.13 la familia de la casa de Leví por su lado, y sus mujeres aparte; la familia de Simei por su lado, y sus mujeres aparte;* Nm 3.20-21.14 y así todas las otras familias, cada una por su lado, y sus mujeres aparte».
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