Enseńanza de la sana doctrina
1 Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.* Sana doctrina: Véase Tit 1.9 n.2 Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia.** Ancianos: Aquí, usado junto a ancianas (v. 3), se refiere a los de edad avanzada (cf. 1 Ti 5.1).Cf. la relación establecida por Pablo entre fe, esperanza y amor (1 Co 13.13; Col 1.4-5; 1 Ts 1.3; 5.8).3 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte. Que no sean calumniadoras ni esclavas del vino, sino maestras del bien.** 1 Ti 3.11.Maestras del bien: es decir, deben dar buen ejemplo o buenos consejos.4 Que enseńen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5 a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.** Sujetas a sus maridos: Véase Ef 5.22 n., y cf. 1 Co 14.34; Col 3.18; 1 Ti 2.11-12; 1 P 3.1.1 P 3.1-2,16.6 Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes. 7 Preséntate tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseńanza, mostrando integridad, seriedad,** Ejemplo de buenas obras: 1 Ti 4.12; 1 P 5.2-3.Integridad: pureza de motivos o integridad de doctrina, así como en los casos de la «sana doctrina» (véase 1 Ti 1.10 nota j).8 palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros.** Sana: Véase 1 Ti 1.10 nota j.Cf. 1 P 2.15.9 Exhorta a los esclavos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones.* 1 Ti 6.1-2; cf. también Ef 6.5-9; Col 3.22--4.1; 1 P 2.18. Esclavos (o siervos): Sobre la esclavitud en el NT, véase Col 3.22 n.10 Que no roben, sino que se muestren fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios, nuestro Salvador. 11 La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a toda la humanidad,* Aquí se utilizan fórmulas tradicionales para hacer un resumen de la doctrina cristiana (véase también Tit 3.3-7 n.).12 y nos enseńa que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13 mientras aguardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.ń 2.132 P 1.1. Nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo: Algunos traducen: el gran Dios y nuestro Salvador Jesucristo.* Cf. 1 Co 1.7; Flp 3.20. Se mantiene viva la esperanza bienaventurada del regreso de Jesucristo.14 Él se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.*** 1 Ti 2.6; cf. Mt 20.28; Mc 10.45; Gl 1.4; 2.20.Sal 130.8; Mt 1.21.Ex 19.5; Dt 4.20; 7.6; 14.2; Ez 37.23; 1 P 2.9.15 Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.* 1 Ti 4.12.
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