Plegaria pidiendo la destrucción%de enemigos traicioneros
Al músico principal; en Neginot.%Masquil de David
SALMO 55
1 Escucha, Dios, mi oración
y no te escondas de mi súplica;
2 atiéndeme y respóndeme.
Clamo en mi oración, y me conmuevo
3 a causa de la voz del enemigo,
por la opresión del impío,
porque sobre mí echaron iniquidad
y con furor me persiguen.
4 Mi corazón está dolorido dentro de mí
y terrores de muerte sobre mí han caído.
5 Temor y temblor vinieron sobre mí
y me envuelve el espanto.
* Cf. Job 4.14.6 Y dije: «ˇQuién me diera alas%como de paloma!
Volaría yo y descansaría.
7 Ciertamente huiría lejos;
moraría en el desierto.
8 Me apresuraría a escapar
del viento borrascoso, de la tempestad».
* Cf. Jer 9.2.9 Destrúyelos, Seńor;%confunde la lengua de ellos,
porque he visto violencia y rencilla%en la ciudad.
* He visto: referencia a quien sufre la violencia en carne propia, no a un mero espectador.10 Día y noche la rodean sobre sus muros,
e iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
11 La maldad está en medio de ella,
y el fraude y el engańo %no se apartan de sus plazas.
** Cf. Is 1.21-23; Jer 5.1-5; Hab 1.2-4.Sus plazas: lit. su plaza, es decir, el espacio junto a la puerta de la ciudad, donde se hacían los negocios y el tribunal juzgaba los pleitos.12 No me afrentó un enemigo,
lo cual yo habría soportado,
ni se alzó contra mí el que me aborrecía,
pues me habría ocultado de él;
13 sino tú, hombre, al parecer íntimo mío,
ˇmi guía y mi familiar!,
14 que juntos comunicábamos%dulcemente los secretos
y andábamos en amistad%en la casa de Dios.
* Comunicábamos... y andábamos...: cuando los israelitas iban en peregrinación al templo de Jerusalén. Cf. Dt 16.16-17.15 Que la muerte los sorprenda;
desciendan vivos al seol,
porque hay maldades en sus casas,%en medio de ellos.
16 En cuanto a mí, a Dios clamaré,
y Jehová me salvará.
17 En la tarde, al amanecer y al mediodía
oraré y clamaré,
y él oirá mi voz.
18 Él redimirá en paz mi alma
de la guerra contra mí,
aunque muchos estén contra mí.
19 Dios oirá, y los quebrantará pronto
el que permanece desde la antigüedad,
por cuanto no cambian
ni temen a Dios.
20 Extendió el perverso sus manos contra los que estaban en paz con él;
violó su pacto.
21 Los dichos de su boca%son más blandos que mantequilla,
pero guerra hay en su corazón;
suaviza sus palabras más que el aceite,
mas ellas son espadas desnudas.
22 Echa sobre Jehová tu carga
y él te sostendrá;
no dejará para siempre caído al justo.
* Cuando se recitaba este salmo en el templo de Jerusalén, la exhortación y la consoladora promesa contenidas en este v. eran pronunciadas probablemente por un sacerdote o por un profeta cultual. Véase Sal 12.5 n. Cf. Mt 6.25-34; 1 P 5.7. Véase también Confianza en la Concordancia temática.23 Mas tú, Dios, harás que ellos desciendan
al pozo de perdición.
Los hombres sanguinarios y engańadores
no llegarán a la mitad de sus días.
Pero yo en ti confiaré.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas