1 Los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos. 2 Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación,* 1 Co 10.24,33.3 porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: «Los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí».* Sal 69.9.4 Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseńanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.* 1 Co 10.11.5 Y el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, 6 para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Seńor Jesucristo.
El evangelio a los gentiles
7 Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios. 8 Os digo que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, 9 y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito:
«Por tanto, yo te confesaré%entre los gentiles
y cantaré a tu nombre».* 2 S 22.50; Sal 18.49.10 Y otra vez dice:
«Alegraos, gentiles, con su pueblo».* Dt 32.43.11 Y otra vez:
«Alabad al Seńor todos los gentiles
y exaltadlo todos los pueblos».* Sal 117.1.12 Y otra vez dice Isaías:
«Estará la raíz de Isaí
y el que se levantará para gobernar%a las naciones,
las cuales esperarán en él».* Is 11.10. Véase todo el pasaje de Is 11.1-10.13 Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en la fe, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
EPÍLOGO (15.14--16.27)
Ministerio de Pablo
14 Estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad y rebosantes de todo conocimiento, de tal manera que podéis aconsejaros unos a otros. 15 Pero os he escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada 16 para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean como ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.* Ro 11.13; Gl 2.8. Pablo habla, con expresiones tomadas del culto sacerdotal, de presentar a los creyentes gentiles como ofrenda agradable delante de Dios (cf. Ro 12.1).17 Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que a Dios se refiere, 18 porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí, para conducir a los gentiles a la obediencia. Y lo he hecho de palabra y de obra, 19 con potencia de seńales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.** Hch 15.12; 1 Co 2.4.De varios viajes misioneros de Pablo se habla en Hch 13--20. Ilírico: provincia romana al noroeste de Macedonia; su parte sur era Dalmacia (2 Ti 4.10). Aquí aparece como el límite occidental de su labor misionera hasta ese momento.20 Y de esta manera me esforcé en predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiera sido anunciado, para no edificar sobre fundamento ajeno,* 2 Co 10.15-16.21 sino, como está escrito:
«Aquellos a quienes nunca les fue%anunciado acerca de él, verán;
y los que nunca han oído de él,%entenderán».* Is 52.15.
Pablo se propone ir a Roma
22 Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros.ń 15.22Ro 1.13. 23 Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos ańos ir a vosotros, 24 cuando vaya a Espańa, iré a vosotros, pues espero veros al pasar y ser encaminado hacia allá por vosotros una vez que haya disfrutado de vuestra compańía. 25 Pero ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos,** El viaje de Pablo a Jerusalén y su traslado después a Roma como preso se relatan en Hch 21--28, pero el NT no nos dice si su deseo de ir a Espańa llegó a cumplirse.Los santos: es decir, los creyentes. Véase Ro 1.6-7 n.26 porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén.** Macedonia y Acaya: provincias que integraban el norte y el sur de Grecia respectivamente.1 Co 16.1-4; 2 Co 8--9.27 Les pareció bueno hacerla, ya que son deudores a ellos, porque si los gentiles han sido hechos partícipes de sus bienes espirituales, deben también ellos ayudarlos con bienes materiales.* 1 Co 9.11.28 Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado esta ofrenda, pasaré entre vosotros rumbo a Espańa.* Y les haya entregado esta ofrenda: lit. y les haya sellado este fruto; se trata de la entrega oficial de la ofrenda fraternal, en forma íntegra.29 Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.,** En diversos ms. no aparece: del evangelio.Ro 1.11-12.30 Pero os ruego, hermanos, por nuestro Seńor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, 31 para que sea librado de los rebeldes que están en Judea y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea bien recibida;* 2 Co 1.11. Al llegar a Jerusalén, Pablo se enfrentaría a la oposición de los judíos incrédulos (Hch 21--23); además, le preocupaba que la ofrenda para los cristianos pobres de allí (v. 25-28) fuera bien recibida.32 para que, si es la voluntad de Dios, llegue con gozo a vosotros y pueda descansar entre vosotros.* La epístola termina con la misma nota expresada en Ro 1.12.33 Que el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.
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