-19-
1 No tengas envidia%de los hombres malos
ni desees juntarte con ellos,
2 porque su corazón trama violencias
e iniquidad hablan sus labios.
* Sal 37.1-4; Pr 3.31; 23.17-18.
-20-
3 Con sabiduría se edifica la casa,
con prudencia se afirma
4 y con ciencia se llenan las cámaras
de todo bien preciado y agradable.
-21-
5 El hombre sabio es fuerte,
y de pujante vigor el que tiene ciencia.
6 Porque con ingenio harás la guerra,
y en los muchos consejeros%está la victoria.
* Pr 11.14; 20.18.
-22-
7 Alta está para el insensato la sabiduría;
en la puerta no abrirá él su boca.
* En la puerta: o sea, ante el tribunal (véase Gn 23.10 n.).
-23-
8 Al que piensa hacer el mal
lo llaman «hombre de malos pensamientos».
9 El pensamiento del necio es pecado,
y abominable para los hombres%el escarnecedor.
* Al que piensa... es pecado: Cf. Pr 6.12-14.
-24-
10 Si flaqueas en día de adversidad,
tu fuerza quedará reducida.
-25-
11 Libra a los que son llevados a la muerte,
salva a los que tienen su vida en peligro.
12 Porque si dices: «Lo cierto es%que no lo supimos»,
żacaso no lo considerará%el que pesa los corazones?
El que mira por tu alma, él lo conocerá,
y él pagará al hombre según sus obras.
* Job 34.11; Sal 62.11-12; Jer 17.10; Ez 18.30; 33.20; Mt 16.27; Ro 2.6.
-26-
13 Come, hijo mío, de la miel,%porque es buena;
el panal es dulce a tu paladar.
14 Así será para ti el conocimiento%de la sabiduría:
si la hallas tendrás recompensa
y al fin tu esperanza no será frustrada.
* Cf. Pr 23.18. En los escritos sapienciales y proféticos (cf. Is 7.15), el sabor de la miel se relaciona a veces con la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo.
-27-
15 Tú, malvado, no aceches%la morada del justo,
no saquees el lugar de su descanso;
16 porque aunque siete veces caiga el justo, volverá a levantarse,
pero los malvados caerán en el mal.
* Job 5.19; Sal 34.19.
-28-
17 No te regocijes cuando caiga tu enemigo,
ni cuando él tropiece%se alegre tu corazón,
18 no sea que Jehová lo vea y le desagrade,
y aparte de sobre él su enojo.
-29-
19 No te juntes con los malignos
ni envidies a los malvados,
* Sal 37.1.20 porque para el malo no habrá buen fin:
ˇla lámpara de los malvados se apagará!
* Sal 37.38; Pr 13.9.
-30-
21 Teme a Jehová, hijo mío, y al rey,
y no te juntes con los veleidosos;
* Teme: Véase Dt 6.13 nota j.22 porque su desgracia llegará de repente;
y el quebranto que viene de ambos, żquién puede saberlo?,** El quebranto que viene de ambos: es decir el castigo que viene de Dios y del rey. Otra posible traducción: el castigo de los volubles.Al final de este proverbio, la versión griega (LXX) ańade cinco v. más, aparentemente para explicar los v. 21-22: 22aEl hijo que atiende y obedece la palabra escapará de la destrucción. 22bQue no se digan mentiras sobre el rey, y ninguna mentira saldrá de su boca. 22cLa lengua del rey es una espada, no carne; el que caiga bajo su poder queda triturado, 22dpues, si su ira se enciende, hasta los nervios del hombre destruye, 22ey devora los huesos de los hombres y, como una llama, los quema de tal forma que no sirven ni de alimento para las crías de las águilas.
CUARTA COLECCIÓN: DICHOS%DE LOS SABIOS (24.23-34)
23 También estos son dichos de los sabios:
Hacer distinción de personas en el juicio no es bueno.
24 A quien diga al malo: «Tú eres justo»,
los pueblos lo maldecirán%y lo detestarán las naciones;
25 pero quienes lo reprendan%tendrán felicidad
y sobre ellos vendrá gran bendición.
* Cf. Pr 18.5; 28.21. Tanto la ley mosaica (Lv 19.15; Dt 1.17; 16.19) como los profetas (Is 10.2; Jer 5.28; Ez 22.12; Am 2.6; Miq 3.9,11) condenan la discriminación en los tribunales, apoyándose en el hecho de que Dios es un juez imparcial e insobornable (Sal 82.1-4; Is 11.3-5; Jer 23.5-6).26 ˇBesados sean los labios
del que responde con palabras correctas!
27 Prepara tus labores fuera,
dispónlas en tus campos
y edifica después tu casa.
28 No seas sin causa testigo contra tu prójimo
ni digas falsedades con tus labios.
29 No digas: «Haré con él%como él hizo conmigo;
pagaré a ese hombre según merece%su obra».
* Este v. puede unirse al anterior. Cf. Pr 20.22; Mt 5.39-48; 6.12,14-15; Ro 12.17-19.30 Pasé junto al campo del hombre perezoso,
junto a la vińa del hombre falto%de entendimiento;
31 y vi que por toda ella habían crecido%los espinos,
ortigas habían cubierto la tierra
y la cerca de piedra ya estaba derribada.
32 Miré, y lo medité en mi corazón;
lo vi, y aprendí la lección:
* Estos v. muestran cómo suelen formarse los proverbios: el sabio observa los aspectos más relevantes de la vida diaria, reflexiona sobre la experiencia vivida y así saca conclusiones que luego transmite a sus discípulos.33 Un poco de sueńo, dormitar otro poco
y otro poco descansar mano sobre mano:
34 así te llegará la miseria%como un vagabundo,
la pobreza como un hombre armado.* Pr 6.10-11.
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