-6-
1 Cuando te sientes a comer%con algún seńor,
considera bien lo que está delante de ti.
2 Pon un cuchillo a tu garganta,
si tienes mucho apetito.
3 No codicies sus manjares delicados,
porque es pan engańoso.
* Cf. Pr 23.6 Porque es pan engańoso: en el sentido de poner a prueba para medir la calidad de la persona.
-7-
4 No te afanes por hacerte rico:
sé prudente y desiste.
5 żHas de poner tus ojos en las riquezas, que son nada?
De cierto se hacen alas como de águila,
y vuelan al cielo.
* Ec 5.13-17.
-8-
6 No comas pan con el avaro
ni codicies sus manjares,
7 porque cuales son sus pensamientos íntimos, tal es él.
«Come y bebe», te dirá,
pero su corazón no está contigo.
8 Vomitarás el bocado que comiste
y habrás malgastado tus suaves palabras.
* Pr 23.1-3.
-9-
9 No hables a oídos del necio,
porque menospreciará%la prudencia de tus razones.
* En Mt 7.6, Jesús da la misma enseńanza con otras palabras.
-10-
10 No remuevas el lindero antiguo
ni entres en la heredad de los huérfanos,
11 porque su defensor es el Fuerte:
él abogará por la causa de ellos contra ti.
* Estos v. completan y complementan lo dicho en Pr 22.28. Véase Pr 15.25 n. A la luz de estos v., el Fuerte es Dios mismo.
-11-
12 Aplica tu corazón a la enseńanza
y tus oídos a las razones sabias.
-12-
13 No rehúses corregir al muchacho,
porque si lo castigas con vara, no morirá.
14 Castígalo con la vara
y librarás su alma del seol.
* Véase Pr 19.18 n. El sabio expone su pensamiento contraponiendo dos clases de males: el mal menor es el que puede sentir el muchacho al ser castigado; el mal definitivo (el seol, la muerte) es el que le sobrevendrá si no es corregido a tiempo.
-13-
15 Hijo mío, si tu corazón es sabio,
también a mí se me alegrará el corazón,
16 y mis entrańas también se alegrarán
cuando tus labios hablen con rectitud.
* Véase Pr 10.1 nota c.
-14-
17 No tenga tu corazón%envidia de los pecadores,
antes persevera en el temor de Jehová%en todo tiempo.
18 Porque ciertamente hay un porvenir
y tu esperanza no será frustrada.
* Pr 24.14.
-15-
19 Escucha, hijo mío, y sé sabio:
endereza tu corazón al buen camino.
20 No te juntes con los bebedores de vino
ni con los comilones de carne,
21 porque el bebedor y el comilón%se empobrecerán,
y el mucho dormir%los hará vestir de harapos.
* La Ley establecía una severa sanción para los que se comportaban de este modo (Dt 21.18-21). Cf. también Pr 21.17.
-16-
22 Escucha a tu padre, que te engendró;
y cuando tu madre envejezca,%no la menosprecies.
23 Compra la verdad y no la vendas;
y la sabiduría, la enseńanza%y la inteligencia.
24 Mucho se alegrará el padre del justo,
y el que engendra a un sabio%se gozará con él.
25 ˇAlégrense tu padre y tu madre!
ˇGócese la que te dio a luz!
* Pr 10.1; 17.25; 19.26; 23.15-16.
-17-
26 Dame, hijo mío, tu corazón
y miren tus ojos mis caminos.
27 Porque abismo profundo es la ramera,
pozo profundo la extrańa.
* Cf. Pr 22.14. Abismo y pozo profundo: posible alusión al pozo del abismo (cf. Ap 9.1-2).28 También ella, como un ladrón, acecha,
y multiplica entre los hombres%los prevaricadores.
-18-
29 żPara quién serán los ayes? żPara quién%el dolor? żPara quién las rencillas?
żPara quién las quejas?%żPara quién las heridas sin razón?
żPara quién los ojos enrojecidos?
30 Para los que no dejan el vino,
para los que van probando mixturas.
31 ˇNo mires el vino cuando rojea,
cuando resplandece su color en la copa!
Se entra suavemente,
32 pero al fin muerde como una serpiente,
causa dolor como un áspid.
33 Tus ojos verán cosas extrańas
y tu corazón dirá cosas perversas.
34 Será como si yacieras en medio del mar
o como si yacieras%en la punta de un mástil.ń 23.34Sal 107.26-27.
35 Y dirás: «Me hirieron, mas no me dolió;
me azotaron, pero no lo sentí;
cuando despierte,%volveré en busca de más».
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas