1 Venid y volvamos a Jehová,
pues él nos destrozó, mas nos curará;
nos hirió, mas nos vendará.
2 Después de dos días nos hará revivir,
al tercer día nos levantará,
y viviremos delante de él.
3 Esforcémonos por conocer a Jehová:
cierta como el alba es su salida.
Vendrá a nosotros como la lluvia,
como la lluvia tardía y temprana%viene a la tierra.
4 «żQué haré contigo, Efraín?
żQué haré contigo, Judá?
Vuestra piedad es como nube matinal,
como el rocío de la madrugada,%que se desvanece.
* Cf. Os 13.3.5 Por eso los he quebrantado%mediante los profetas;
con las palabras de mi boca los maté,
y tus juicios brotarán como la luz.
6 Porque misericordia quiero%y no sacrificios,
conocimiento de Dios%más que holocaustos.
* Los holocaustos (cf. Lv 1) no pueden sustituir el amor y la fidelidad requeridos por el pacto del Seńor con Israel (Os 4.1 nota b). Sobre la actitud de los profetas con respecto a los sacrificios, cf. 1 S 15.22; Sal 40.6-8; 51.17-19; Is 1.10-17; Jer 6.19-20; Am 5.21-24; Miq 6.6-8. Véase Mt 9.13 nota i.7 »Pero ellos, cual Adán, %violaron el pacto;
allí han pecado contra mí.
8 Galaad, ciudad de malhechores,
toda manchada de sangre.
9 Como ladrones al acecho de un hombre,
así una compańía de sacerdotes
mata y comete infamias
en el camino hacia Siquem.
* Siquem: Desde el tiempo de los patriarcas (Gn 33.18-20; 35.1-4) fue un importante centro de culto (Jos 24.1,25) y de actividad política (Jos 20.7; Jue 9.1-6; 1 R 12.1,25). La ciudad estaba situada entre los montes Ebal y Gerizim. Véanse Gn 12.6 n. e Índice de mapas.10 En la casa de Israel%he visto cosas horribles:
allí fornicó Efraín
y se contaminó Israel.
11 Para ti también, Judá,%está preparada una siega,
cuando yo haga volver el cautiverio%de mi pueblo».
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas