Jehová envía codornices
1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; lo oyó Jehová y ardió su ira. Se encendió entre ellos un fuego de Jehová que consumió uno de los extremos del campamento.* El pueblo se quejó: El tema de las quejas se repite a menudo en el libro de Éxodo y, con mayor frecuencia, en el de Números (véanse la Introducción y Ex 14.11-12 n.) A lo largo del relato se destacan la intercesión de Moisés por el pueblo rebelde y la compasión de Jehová a pesar de esa rebeldía.2 El pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová. Entonces el fuego se extinguió. 3 Por eso llamaron a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se encendió en ellos.* En hebreo, Tabera significa incendio o quema.4 La gente extranjera que se mezcló con ellos se dejó llevar por el hambre, y los hijos de Israel también volvieron a sus llantos, diciendo: «ˇQuién nos diera a comer carne!* La gente extranjera: Cf. Ex 12.38.5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos. 6 ˇAhora nuestra alma se seca, pues nada sino este maná ven nuestros ojos!».* Maná: Cf. Ex 16.14-16, y véanse Ex 16.15 notas h e i; y 16.31 n.7 El maná era como semilla de culantro, y su color como color de bedelio. 8 El pueblo se esparcía y lo recogía, lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas. Su sabor era como sabor de aceite nuevo. 9 Cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él. 10 Moisés oyó al pueblo que lloraba, cada uno con su familia a la entrada de su tienda. La ira de Jehová se encendió mucho, y también le pareció mal a Moisés, 11 quien dijo a Jehová: --żPor qué has hecho mal a tu siervo? żY por qué no he hallado gracia a tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí? 12 żConcebí yo a todo este pueblo? żLo engendré yo, para que me digas: “Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra que juraste dar a sus padres”? 13 żDe dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo? Porque vienen a mí llorando y diciendo: “Danos carne para comer”. 14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo: es una carga demasiado pesada para mí. 15 Y si así vas a hacer tú conmigo, te ruego que me des muerte, si he hallado gracia a tus ojos, para que yo no vea mi mal. 16 Entonces Jehová dijo a Moisés: --Reúneme a setenta hombres entre los ancianos de Israel, de los que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales, tráelos a la puerta del Tabernáculo de reunión, y que esperen allí contigo.* Cf. Ex 18.21.17 Yo descenderé y hablaré allí contigo; tomaré del espíritu que está en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la lleves tú solo. 18 Pero al pueblo dirás: “Santificaos para mańana y comeréis carne, porque habéis llorado a oídos de Jehová, diciendo: ‘ˇQuién nos diera a comer carne! ˇCiertamente mejor nos iba en Egipto!’. Jehová, pues, os dará carne, y comeréis.* Al pueblo dirás: Santificaos. Véase Nm 8.6 n.19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días, 20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ‘żPara qué salimos acá de Egipto?’ ”. 21 Entonces dijo Moisés: --Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy, ˇy tú dices: “Les daré carne, y comerán un mes entero”!* Seiscientos mil de a pie: Cf. Ex 12.37, y véase Nm 1.46 n. El relato subraya la obra de Dios, que sostiene milagrosamente a un pueblo numeroso en el desierto.22 żSe degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? żo se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan lo suficiente? 23 Entonces Jehová respondió a Moisés: --żAcaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no. 24 Salió Moisés y comunicó al pueblo las palabras de Jehová. Luego reunió a los setenta hombres entre los ancianos del pueblo, y los reunió alrededor del Tabernáculo. 25 Entonces Jehová descendió en la nube y le habló. Luego tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta hombres ancianos. Y en cuanto se posó sobre ellos el espíritu, profetizaron; pero no volvieron a hacerlo.* En cuanto se posó... espíritu, profetizaron: Se trata de palabras dichas en estado de éxtasis, como los descritos en 1 S 10.6,10-13; 1 R 22.6,10-12.26 En el campamento habían quedado dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu. Estaban estos entre los inscritos, pero no habían venido al Tabernáculo. Y profetizaron en el campamento. 27 Un joven corrió a avisar a Moisés, y le dijo: --Eldad y Medad profetizan en el campamento. 28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y le dijo: --Seńor mío Moisés, no se lo permitas. 29 Moisés le respondió: --żTienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuera profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos. 30 Luego Moisés volvió al campamento con los ancianos de Israel. 31 Entonces Jehová envió un viento que trajo codornices del mar y las dejó sobre el campamento, un día de camino de un lado y un día de camino del otro lado, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la superficie de la tierra.* Del mar: probablemente del golfo de Aqaba. Casi dos codos sobre la superficie de la tierra: también puede traducirse volando como a dos codos de altura. Véase Ex 16.13 n.32 El pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche y todo el día siguiente, recogiendo codornices. El que menos, recogió diez montones, y las tendieron a secar alrededor de todo el campamento.* Diez montones: lit. diez homeres, es decir, una cantidad enorme (véase Tabla de pesas, medidas y monedas).33 Aún tenían la carne entre sus dientes, antes de haberla masticado, cuando la ira de Jehová se encendió contra el pueblo, y lo hirió Jehová con una plaga muy grande.* Entre sus dientes, antes de haberla masticado: otra posible traducción: Pero apenas estaban masticando.34 Y llamaron a aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.* En hebreo, Kibrot-hataava significa tumbas del apetito (o de la gula).35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó en Hazerot.
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