Reformas de Nehemías
1 Aquel día se leyó a oídos del pueblo el libro de Moisés, y fue hallado escrito en él que los amonitas y moabitas no debían entrar jamás en la congregación de Dios,* Esta prohibición se encuentra en Dt 23.3-5 y alude al incidente descrito en Nm 22--24 (cf. Nm 22.1-6). Según parece, ya al principio se prohibía la participación de los amonitas y moabitas en el culto del Templo; pero más tarde, debido a la situación de la comunidad judía postexílica (cf. Neh 4.6-10), esta prohibición fue aplicada con mucho más rigor y se extendió a todos los extranjeros.2 por cuanto no salieron a recibir a los hijos de Israel con pan y agua, sino que dieron dinero a Balaam para que los maldijera; pero nuestro Dios volvió la maldición en bendición. 3 Cuando oyeron, pues, la Ley, separaron de Israel a todos los mezclados con extranjeros. 4 Antes de esto, el sacerdote Eliasib, encargado de los aposentos de la casa de nuestro Dios, había emparentado con Tobías,** Antes de esto: Se alude al tiempo que Nehemías pasó en Persia, luego de finalizar su primer mandato como gobernador de Jerusalén (véase Neh 13.6 nota d).Tobías: Véase Neh 2.10 n.; cf. 6.18.5 y le había hecho una gran habitación, en la cual guardaban antes las ofrendas, el incienso, los utensilios, el diezmo del grano, del vino y del aceite que se había mandado dar a los levitas, a los cantores y a los porteros, y la ofrenda de los sacerdotes. 6 Pero cuando ocurrió esto, yo no estaba en Jerusalén, porque en el ańo treinta y dos de Artajerjes, rey de Babilonia, había ido adonde el rey estaba; pero al cabo de algunos días pedí permiso al rey** Nehemías finalizó su misión como gobernador de Jerusalén en el ańo treinta y dos de Artajerjes (véase Esd 7.1 nota a), es decir, en el 433 a.C. Posteriormente regresó a Persia y, después de algún tiempo, solicitó permiso para regresar nuevamente a Jerusalén, a fin de continuar con las reformas que se describen en los v. 4-31.Rey de Babilonia: Algunos reyes de Persia adoptaron también este título.7 para volver a Jerusalén; y entonces supe del mal que había hecho Eliasib por consideración a Tobías, haciendo para él una habitación en los atrios de la casa de Dios.* La narración no indica el tiempo que Nehemías estuvo ausente de Jerusalén. Durante ese período se produjeron cambios importantes en la vida interna de la ciudad (cf. v. 5).8 Esto me dolió mucho, y arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera de la habitación.* La reacción de Nehemías, al comprobar que Eliasib había permitido a Tobías instalarse en el templo (v. 5), fue de rechazo y disgusto. La habitación que ocupaba Tobías era necesaria para el culto. Su presencia en el Templo fue interpretada por Nehemías como un acto de profanación.9 Luego mandé que limpiaran las habitaciones e hice volver allí los utensilios de la casa de Dios, las ofrendas y el incienso. 10 Encontré asimismo que las porciones para los levitas no les habían sido dadas, y que los levitas y cantores que hacían el servicio habían huido cada uno a su heredad.* Dt 12.19; Neh 10.39.11 Entonces reprendí a los oficiales diciéndoles: «żPor qué está la casa de Dios abandonada?». Después los reuní y los puse en sus puestos. 12 Y todo Judá trajo el diezmo del grano, del vino y del aceite, a los almacenes.* Lv 27.30; Nm 18.21; Mal 3.8-10.13 Luego puse por mayordomos de ellos al sacerdote Selemías y al escriba Sadoc, y de los levitas a Pedaías; y al servicio de ellos a Hanán hijo de Zacur hijo de Matanías; pues eran tenidos por fieles. Ellos se encargarían de repartir las porciones a sus hermanos. 14 «ˇAcuérdate de mí por esto, Dios mío, y no borres las misericordias que hice en la casa de mi Dios, y en su servicio!».** Las misericordias: Se trata de acciones motivadas por la lealtad y la fidelidad.Cf. 5.19; 13.22,29,31.15 En aquellos días vi en Judá a algunos que pisaban en lagares en sábado, que acarreaban manojos de trigo y cargaban los asnos con vino, y también de uvas, de higos y toda suerte de carga, para traerlo a Jerusalén en sábado; y los amonesté acerca del día en que vendían las provisiones.* En los v. 15-22 se destaca la importancia que se dio a la observancia del sábado durante la época postexílica. Cf. Ex 20.8-10; Is 56.2,4,6; 58.13; Jer 17.17; Ez 20.12-14.16 También había en la ciudad tirios que traían pescado y toda mercadería, y vendían en sábado a los hijos de Judá en Jerusalén.* La ciudad fenicia de Tiro estaba situada en la costa del Mediterráneo, al norte de Palestina (véase Índice de mapas). Sus ciudadanos eran famosos por sus actividades comerciales. Cf. Ez 27.12-36; 28.12-24.17 Entonces reprendí a los seńores de Judá y les dije: «żQué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando así el sábado? 18 żNo hicieron así vuestros padres, y trajo nuestro Dios todo este mal sobre nosotros y sobre esta ciudad? żY vosotros ańadís ira sobre Israel profanando el sábado?».* Cf. Jer 17.21-27; Ez 20.12-24.19 Sucedió, pues, que al caer la tarde, antes del sábado, ordené que se cerraran las puertas de Jerusalén y que no las abrieran hasta después del sábado; y puse a las puertas algunos de mis criados, para que no dejaran entrar carga alguna en sábado.ń 13.19El sábado comenzaba al atardecer y finalizaba al oscurecer del día siguiente, ya que los días se contaban a partir de la puesta del sol. 20 Una o dos veces, se quedaron fuera de Jerusalén los negociantes y los que vendían toda especie de mercancía. 21 Pero yo les amonesté diciéndoles: «żPor qué os quedáis vosotros delante del muro? Si lo hacéis otra vez, os echaré mano». Desde entonces no volvieron en sábado. 22 Y dije a los levitas que se purificaran y fueran a guardar las puertas, para santificar el sábado. «ˇTambién por esto acuérdate de mí, Dios mío, y perdóname según la grandeza de tu misericordia!». 23 Vi asimismo en aquellos días a judíos que habían tomado mujeres de Asdod, amonitas, y moabitas;* Cf. Esd 9--10; Neh 10.30.24 y la mitad de sus hijos hablaban la lengua de Asdod, porque no sabían hablar judaico, sino que hablaban conforme a la lengua de cada pueblo.* La gravedad de la crisis que presentaban los matrimonios mixtos se destaca al indicar que la mitad de sus hijos no hablaban judaico, es decir, la lengua de los judíos. Nehemías estaba consciente de la importancia del idioma para la unidad e identidad nacional. Las lenguas amonita y moabita eran similares al heb.; la lengua de Asdod era, probablemente, un dialecto arameo o filisteo.25 Reńí con ellos y los maldije, hice azotar a algunos de ellos y arrancarles los cabellos, y les hice jurar, diciendo: «No daréis vuestras hijas a sus hijos, ni tomaréis de sus hijas para vuestros hijos, ni para vosotros mismos.** La maldición de Nehemías estaba relacionada, posiblemente, con una de las disposiciones del pacto que el pueblo anteriormente había hecho: la de no casarse con mujeres extranjeras (cf. Neh 10.29-30; Dt 28).Ex 34.11-16; Dt 7.1-5.26 żNo pecó por esto Salomón, rey de Israel? Aunque en muchas naciones no hubo rey como él, que era amado de su Dios y Dios lo había puesto por rey sobre todo Israel, aun a él lo hicieron pecar las mujeres extranjeras.** 2 S 12.24-25.1 R 11.1-8.27 żOs vamos a obedecer ahora cometiendo todo este mal tan grande de prevaricar contra nuestro Dios, tomando mujeres extranjeras?». 28 Uno de los hijos de Joiada, hijo del sumo sacerdote Eliasib, era yerno de Sanbalat, el horonita; por tanto, lo eché de mi lado.* Yerno de Sanbalat: Este nieto del sumo sacerdote Eliasib, en contra de lo establecido por la Ley (Lv 21.14), se había casado con una hija de Sanbalat, el gobernador de Samaria y encarnizado enemigo de Nehemías (Neh 2.10; 4.1-2,7-8; 6.1-14).29 «ˇAcuérdate de ellos, Dios mío, de los que contaminan el sacerdocio y el pacto del sacerdocio y de los levitas!».* Véase Neh 5.19 n.; cf. Mal 2.1-9.30 Los limpié, pues, de todo extranjero, y puse a los sacerdotes y levitas por sus grupos, a cada uno en su servicio;* Cf. 10.30-39; 12.44-47; 13.12-13.31 lo mismo hice para la ofrenda de la leńa en los tiempos seńalados, y para las primicias. «ˇAcuérdate de mí, Dios mío, para bien!».
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas